martes, 14 de junio de 2022

IZQUIERDA DERECHIZADA ARREMETE CON LA IZQUIERDA TRANSFORMADORA

Por Narciso Isa Conde


Izquierda Revolucionaria-IR y Movimiento por una Nueva Dominicana – Kaos en  la red

Esta nota que reproducimos a continuación parece no tener responsable, aunque el rastro digital conduce a un ilustre balaguerista muy ligado a la izquierda reformista-electoralista y al ambiguo progresismo criollo, empeñados en estructurar un frente electoral.

“La oligarquía y sus representantes electorales (Partidos Políticos) aplauden vigorosamente el llamado de algunos grupos de izquierda de no participar en el denominado juego de la partidocracia electoral. Cosa extraña ocurre con las aserciones de (Narciso) pues mientras en la izquierda y en el progresismo existe un amplio sector que rechaza su extremada posición, en la corriente política de la derecha tal aseveración encuentra aceptación y apoyo unánime, no porque coincidan en los lineamientos programáticos, sino porque con su negación a participar se fortalece la estabilidad, y el status del conservadurismo se recicla en la medida en que el mayor número de ciudadanos sean apáticos e indiferentes que no votan ni participan quizás porque las élites entienden que mientras más distante estén los progresistas del teclado del poder político mayores son las posibilidades de reciclaje de la derecha y de su permanencia en el control de la cosa pública. Lo anterior se sostiene conservadurismo no tiene respuestas social sostenible, cada día reduce significativamente su caudal de aceptación y sus fuerzas, constituidas bajo la égida de un neoliberalismo rapaz e insaciable, pierden popularidad y consenso.(Manuel Salazar)

Tal llamado simplista sobre las elecciones del 2024 no existe de nuestra parte. Faltan definiciones para un posicionamiento concreto sobre las votaciones y lo vamos a construir oportunamente.

Una de esas incógnitas es que el “amplio sector” que nos rechaza y se incomoda con nuestro visión sobre lo electoral dentro de este marco institucional, aun contando con matriculas para participar en las votaciones, no solo no terminan de unirse, sino que están cada vez más divididos, halando cada quien para su tienda y buscando preeminencia cada quien.

De nuestra parte existe sí un análisis sesudo de la actual coyuntura y de ciertas características del proceso electoral en marcha que están diseñando las fuerzas del sistema.

Existe una valoración del Poder Constituido, una propuesta de creación de un Poder Constituyente al calor de las luchas político-sociales, así como un planteo de PROCESO CONSTITUYENTE elaborado por la Izquierda Revolucionaria (MPD-MC-FALPO-FELABEL y FEPAV) y MANDO  y luchadores/as sin militancia partidaria, en cinco Foros Pro-Constituyente durante varios meses de intenso trabajo

Esos “aplausos vigorosos” de “la oligarquía y sus representantes electorales (partidos políticos)” a nuestras organizaciones, ni ninguna cosa parecida, ha sido escuchada o vista  por los habitantes de esta isla.

Al parecer, o es una ficción, o su autor la escuchó en privado en compañía de algunos tutumpotes amigotes de Luis Abinader; que si lo hicieron -y no es un invento del autor de esa nota- segurito fue para sembrar cizaña.

Esto así porque si alguien le dado en el epiplón, antes y ahora, a esa élite capitalista (por demás delincuente) y a sus padrinos del Norte (de igual calaña), somos los sustentadores de la “extremada” posición que tanto disgusta a ese “progresismo” balaguerista, manipulado por izquierdistas derechizados que se aliaron al PRM-Abinader.

Esto así, además, porque salvo mi columna dominical en El Nacional, de casi medio siglo, ningún otro sector político-social ha sido tan “afueriado” o excluido de la gran prensa y de los grandes medios radio-televisado como nuestra coalición política y nuestras organizaciones.

Ese es el “apoyo unánime” que hemos recibido de las elites capitalistas, lo que nos llena de orgullo.

 Radicales si somos, pero no “extremistas”

Radicales no por estridentes, si no por enfrentar las raíces sistémicas de los males que agobian a nuestro pueblo y tienden a indignarse y radicalizarlo.

Radicales frente a la  impunidad de  la narco-política y los delitos de los partidos, del generalato criminal y del empresariado inescrupulosos.

Frente a los corruptos preferidos, convertidos en vacas sagradas del nuevo gobierno, del CONEP, la USAID y los partidos que se unieron y obtuvieron cuotas electorales y cargos, negociadas antes y después de las elecciones del 2020.

Y somos “extremistas” para ellos porque nunca, en búsqueda de carguitos y postulaciones alcanzables, hemos optado por auspiciar alianzas con las derechas y sustentar posiciones que han facilitado por casi 6 décadas el reciclaje de sistema pervertido, el auge del conservadurismo y del neofascismo.

Nos dicen “extremistas” porque en lugar de nosotros/as aceptar tal como se presentan e ir dócilmente a las elecciones 2024 con las actuales reglas de juego antidemocráticas y tramposas (Constitución 2010, leyes, instituciones, sistema de partidos mafiosos en gran medida impunes), proponemos cambiarlas mediante el ejercicio de la democracia de calle y las movilizaciones y paralizaciones masivas; con la creación de un poder constituyente y la propuesta de proceso constituyente, capaz de desestabilizar esta institucionalidad, generar la crisis  que facilite la ruptura necesaria y posibilite instalar una CONSTITUYENTE POPULAR Y SOBERANA.

Las variadas experiencias continentales, de toma de calles y levantamientos populares -previas a pasar a lo electoral- cambiaron de hecho o de derecho la correlación de fuerzas y las normas establecidas,  y han dado valiosos frutos en Venezuela, Ecuador, Bolivia, Chile, Argentina, El Salvador, Honduras, Perú y México; y cuando eso ha estado acompañado de rupturas y procesos constituyentes se ha potenciado la profundidad de las transformaciones.

Y eso todavía es bastante limitado y relativamente fácil de revertir, si no se cambia la correlación de fuerza militar y no se emprende la ruta antiimperialista y anticapitalista. La vida así lo ha evidenciado, sobre todo en Argentina, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Brasil.

Nuestra pposición no tiene nada que ver con fomentar actitudes apáticas, sino todo lo contrario, porque votar para cambiar a los verdugos de hoy por otros verdugos no es la única ni la mejor manera de politizarse o de hacer política con buen pie.

Las postulaciones por sí mismas no crean liderazgos reales unificadores.

Eso se crea en la pelea previa y sustentando propuestas transformadoras, o por lo menos reformadoras y de cierta profundidad.

Junto a la permanente ofensiva imperialista, aceptar las reglas de juego y adoptar un electoralismo conservador, o a lo sumo reformista, es lo que ha facilitado la prolongada existencia de esta institucionalidad pervertida y de un sistema de partidos gansteril; y también la entronización, por reelección o alternancia, de los mafiosos y pésimos gobiernos del PRSC, PRD, PLD y PRM (aliados a los partiditos sanguijuelas).

Esa conducta política no es privativa del sector promotor de esa nota. Definitivamente aquí hay un abanico fuerzas de “izquierda” derechizadas, y hasta un “comunismo” que hace las veces de izquierda de las derechas, sin vocación subversiva.

Aquí también existe un “progresismo” conservador bastante profuso y difuso, que termina cayendo en la trampa de comprometerse con el “menos malo” (que empeora muchas cosas), o de asumir una independencia marginal.

Ambos no logran superar esa manera de pensar y actuar, en la que renovarse y modernizarse implica asimilarse al sistema y al tipo de electoralismo que auspicia este orden jurídico-político al servicio de un capitalismo de catástrofe.

Ese electoralismo -vacío de rebeldías populares y de liderazgos enraizados en los combates sociales- y el Frente Electoral pactado que sus sustentadores auspician para el 2024, no une; más bien divide.

Divide porque en lugar de crear liderazgos reales, potencia ambiciones personales, egocentrismos, métodos propios de la derechas y renuncia a una estrategia transformadora, tal y como acontece ahora en Alianza País y como además está gravitando sobre las izquierdas con matrículas electorales.

   Este ataque superficial y chapucero se vuelve en su contra

La posición contestataria sustentada por la corriente de izquierda revolucionaria merece ser tratada con respeto y no de la manera chapucera y mentirosa presentada en esa nota infeliz.

En la lógica de que el ladrón juzga por su condición, nos atribuyen lo que su política conciliadora y sus alianzas oportunistas han tenido de favorable y grato para oligarquía, especialmente para sus PRD, PRM… y para el reciclaje cada vez más conservador del sistema establecido; con una tendencia a empeorar la situación del pueblo, y no porque el PRD y el PRM hayan sido peores o mejores que el PRSC, o que el PLD, sino porque malo sobre malo da peor.

Hay que tener cachaza para atribuirnos favorecer el conservadurismo luego de ellos irse de bruces aliándose a Abinader y los Vicini, a Hipólito,  y hasta al PRSC, los Vinchos y Peña Guaba, en estos últimos comicios.

Este “cambio” abinaderiano ha sido una gran farsa y ahora los mandamás de este régimen, con todo el poder oligárquico e imperial en sus entrañas, preparan unos comicios con preeminencia y ventajas fabricadas en favor de Abinader y Leonel (impune todavía), y con pretensiones de polarizar el proceso en favor del primero, presente también la tutela de las funestas OEA y USAID.

Algunos de ellos se olvidaron del fracaso de su apoyo a la ALCALDÍA corrupta e inepta de Serrulle en Santiago y todavía no les da vergüenza su colaboración con la desastrosa gestión de Manuel Jiménez en la ALCANDIA de SDE.

Su desmemoria es mayor cuando obvian la manera como  torpedearon la posibilidad de tumbar a Danilo y a su gobierno corrupto desde la calle; echando de paso a un lado la oportunidad de crear una coyuntura mucho más favorable para el Proceso Constituyente; propuesta sistemáticamente bloqueada por los sectores conservadores de MV, con la ayuda de esos y otros componentes que finalmente formaron paralelamente la Coalición encabezada por Juan Bolívar Díaz, hoy Embajador en España.

No les importa lo que ha implicado su decisión de optar por lo electoral a raíz de Marcha Verde-MV, desechando potenciar más y radicalizar la democracia calle y lo alternativo.

Esconden todo lo que ha implicado en materia de coloniaje, gobierno empresarial y privatizaciones su respaldo político a llamado “cambio”; movidos por el interés de poner a Marcha Verde en brazos de Abinader, del PRM, los Vicini y el CONEP; negándose en consecuencia a fortalecer la posición independiente de MV y a imprimirle beligerancia alternativa contra el sistema tradicional de partidos repudiado por el pueblo.

Todo por cuotas en el Estado al costo de ser funcional al sistema dominante.

La reflexión autocrítica brilla por su ausencia y prima un ataque malicioso que no es accidental se hiciera dos días antes del Foro de las Izquierdas; evento destinado a avanzar en lo posible en materia de unidad y promoción de las confrontaciones político-sociales con este régimen empresarial y servil a EEUU. (14-06-2022, Santo Domingo, RD).

Narciso Isa Conde