Por Fidel Soto
Un espacio para difundir, compartir y debatir ideas políticas, económicas, históricas, sociales, etc. que contribuyan a crear una sociedad más justa. ¡La verdad es siempre revolucionaria!
domingo, 8 de noviembre de 2020
LA GENUFLEXIÓN DE UN PRESIDENTE
sábado, 7 de noviembre de 2020
UNA POLÍTICA EXTERIOR E INTERNACIONAL, SUMISA Y RIDÍCULA
El presidente Luis Abinader Corona acaba de inaugurar su periodo de gobierno con posiciones de política exterior e internacional que revelan su desconocimiento de las variables fundamentales que mueven, en este tiempo, el acontecer mundial; al menos que quiera convertirse en punta de lanza de un imperio que destruye todo lo que toca con su poderío, Estados Unidos de Norteamérica.
Algo insólito que ocurra en un país del tercer mundo, con limitado crecimiento y escaso desarrollo. Entregar la soberanía a los intereses estadounidenses es burlar la confianza depositada, con el voto, por la población. Lacera profundamente la dignidad nacional, cuando se arrodilla vergonzosamente ante un poder que nos ha pisoteado militarmente varias veces, y profundiza su dependencia económica, política y social.
La dependencia política, económica y social, es contraria a los nuevos tiempos. Obstaculiza el despegue productivo de una nación, desaprovechando las oportunidades que brinda el mercado, y conseguir excelentes inversiones en beneficio del país. Para esto es necesario tener una mente y un accionar independiente de cualquier dominación ideológica opresora.
Cómo se le ocurre al presidente Abinader cerrarle las puertas a la economía más próspera del mundo, la República Popular China. Limitar sus inversiones a áreas de poca monta, es una desconsideración inaceptable. Un país ávido de inyecciones de capital fresco, no envenenado por las garras del capitalismo voraz y salvaje. Se desconsidera a un gobierno que ha ofrecido su colaboración permanente, cuando se le impide invertir en telecomunicaciones, aeropuertos y puertos. ¡Qué barbaridad!
La posición del gobierno dominicano va en vía contraria a los demás países de la región que aprovechan las inversiones chinas, para resolver problemas neurálgicos, por sus características y condiciones blandas. Plegarse a los intereses estratégicos del capital norteamericano es entregar la soberanía económica del país a un poder extranjero.
Por otro lado, lo más lamentable, el presidente Abinader no debe permitir traicionar su herencia familiar árabe para complacer los deseos imperiales. Es inverosímil cuando anuncia la posibilidad de trasladar la embajada dominicana a la ciudad de Jerusalén, territorio sagrado del Estado palestino. Violando las resoluciones de las Naciones Unidas, ONU. Es inadmisible sumarse a Honduras y Guatemala, en coro con los gringos, y vulnerar la dignidad de los palestinos.
La resolución 478, del 20 de agosto de 1980, del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas condenó el intento de anexar la ciudad de Jerusalén Este por parte de Israel. Al mismo tiempo solicitó a los Estados miembros a retirar sus misiones diplomáticas de la ciudad palestina. En el momento, solo tres países, EE. UU. Honduras y Guatemala, de la región tienen embajadas instaladas allí.
A veces la sumisión degradante por alcanzar propósitos determinados, terminan destruyendo los proyectos en curso. No es posibles transgredir las leyes internacionales en ara de caer gracioso al Tío Sam que se desacredita por su incapacidad, prepotencia y un poder, en el mundo, que ya es compartidos con otros países.
Lo que llora ante la presencia de Dios, es que un primer mandatario de origen árabe, como es el presidente Abinader, se preste a mancillar la dignidad, tanta sangre derramada, del pueblo Palestino. Y lo más lamentable, violar una resolución aprobada por cerca 146 Estados miembros de la ONU.
La política exterior e internacional de la República Dominicana no debe estar al servicio de los intereses del poder extranjero, mucho menos del que destruye, pendejamente, nuestros recursos naturales; mantiene una intromisión en los asuntos internos del país; y boicotea la frágil democracia latinoamericana y caribeña. Las necesidades inmediatas, a corto y largo plazo, son las que terminan el accionar, con autodeterminación, del gobierno, tomando en cuenta las variables geopolítica de la región y el mundo.
LA CÁTEDRA DEL MERENGUE
Por Rafel Chaljub Mejía
Saludable iniciativa la del ministro Roberto Fulcar de integrar al programa de la instrucción pública la Cátedra Merengue. Interesante y osada novedad que forma parte del empeño en la formación de los alumnos en los valores de la ciudadanía consciente y de la dominicanidad.
El merengue es un atributo valioso de la identidad nacional, cuyas raíces se han sembrado durante más de siglo y medio, y da pena el comprobar la discriminación a que siempre ha estado sometido, especialmente desde las clases dominantes; la indiferencia del Estado frente a ese rasgo de nuestro ser nacional, que si ha logrado sobrevivir ha sido por la vinculación que tiene con la idiosincrasia de nuestro pueblo.
Los que hemos luchado por la preservación de ese género musical nos hemos quejado con toda la razón del mundo del descuido olímpico de las autoridades frente al mismo. Ahora ha aparecido un alto funcionario que desde uno de los más importantes ministerios del gobierno, está tratando de poner el merengue en su lugar.
Eso adquiere mucho más significación, si cabe, porque este esfuerzo se invierte en la escuela, con los niños y los jóvenes, los dueños de la República del mañana.
Agradezco al Ministro el haberme convidado a formar parte de los que impartirán la Cátedra Merengue, entre los que figuran personas del crédito y el renombre del maestro Rafael Solano, el periodista y batallador por el merengue Huchi Lora y, aunque su nombre no ha salido públicamente, el maestro Ismael Hernández, de cuyos conocimientos en la materia no caben dudas.
La nación y el patriotismo se fundamentan en valores y la cultura es uno de ellos. En nuestro caso es imposible hablar con seriedad sobre cultura sin hablar con seriedad sobre el merengue, creación genial del espíritu, las manos y la inteligencia de nuestro pueblo; signo esencial de la dominicanidad del cual debemos sentirnos orgullosos.
En medio de la ola de desnacionalización que azota el mundo, hay que aprender de todo lo bueno de las demás naciones y su cultura, pero lo nuestro es lo nuestro y después de defenderlo por siglos enteros, hoy no nos luce dejarlo abandonado. Juan Pablo Duarte jamás nos lo perdonaría.
Así, la inauguración de la Cátedra Merengue reviste tanta relevancia. Desde mi modesta condición me integro a ella, con la esperanza de que a ritmo de merengue, la causa nacional salga lo más gananciosa posible.
Fuente: https://eldia.com.do/la-catedra-del-merengue/
viernes, 6 de noviembre de 2020
EL DESAHOGO
Confieso que de la izquierda en la que milite y entregué mí juventud y gran parte de mí adultez sólo me queda la nostalgia y los sentimientos. Nunca seré un renegado a ese pasado de gloria, sacrificio, combate, honradez y entrega total a las ideas revolucionarias que practiqué y que alguien etiquetó de izquierda.
Nunca olvidaré a los hombres y mujeres que perdieron la vida por la libertad, la defensa de los derechos humanos, la impunidad, la corrupción y la soberanía nacional, la democracia y el socialismo. Entre ellos tengo un legado histórico de mí tío Rafael Mieses Peguero y mi primo Hugo Bujosa, asesinados por el trujillato. Y con ellos me inclinaré siempre ante la memoria de las hermanas Mirabal, Manolo Tavárez Justo, Francisco Alberto Caamaño Deñó, Rafael Fernández, Amaury Germán Aristy, Virgilio Perdomo, Ulises Cerón y Bienvenido Leal Prandy (Los valientes Palmeros).
De igual manera estarán siempre en mi memoria Amín Abel Hasbúm, Maximiliano Gómez (El Moreno), Otto Morales, Henry Segarra, Rafael Pérez Guillen, Orlando Martínez, los guerrilleros fusilados en Las Manaclas, los eternos combatientes de la libertad y el decoro de la Raza Inmortal, en fin todos los que defendieron con coraje y valentía nuestra soberanía nacional en los años de 1916- 1924 y 1965 enfrentando a la tropas invasoras yanquis.
Ni tampoco, tiraré piedras contra la gloriosa Revolución Cubana y su líder Fidel Castro ni mucho menos contra la gloriosa Revolución Popular Sandinista, en la que participé como corresponsal de guerra, sin dejar de reconocer que mucho de sus postulados, la actual dirección del FSLN ha sepultado.
Muchos de los camaradas que me acompañaron en esta larga batalla contra la indigencia, la pobreza, las libertades, la democracia y el socialismo saben que fui siempre un promotor de la unidad de la izquierda. En el último ensayo que participé fue en el Torrente Patriótico, junto a mi querido camarada Diomedes Mercedes. Iniciativa que logró una gran aceptación pero que finalmente colapsó por la miseria humana, el oportunismo y el ventajismo de algunos de los dirigentes que formaban parte de este esfuerzo que llegó agrupar ha más de 20 organizaciones de izquierda.
A lo largo de este recorrido por la militancia de izquierda he conocido mucha gente buena, muchos líderes confiables y serios pero también muchos bandidos y tránsfugas de las ideas que decían profesar pero que al final se vendieron al mejor postor.
De todo lo dicho no me excluyo de haber cometido algunos errores de los que hoy critico y que fueron el fruto de momentáneas frustraciones y desencantos. Hoy siento nostalgia y rabia frente algunos de los dirigentes históricos de esa izquierda errática, que aún sobreviven, de no tener la humildad de reconocer sus errores mediante la autocritica. Fracasos y más fracasos, con sus secuelas de sangre y no se detenían a explicar las causas de que esos tristes episodios que ocurrieron bajo su conducción.
Seguían mirando hacia adelante como caballos debocados sin nadie que lo detuvieran. Cuando eran cuestionado a todo le buscaban una explicación ilógica. Pocas veces esos dirigentes dieron muestra de solidaridad con los compañeros que caían en prisión o sufrían serias enfermedades. Pero cuando se producía la muerte siempre surgía la consigna que decía; están cayendo los revolucionarios que viva la revolución y ahí terminaba todo.
En mis andanzas por esa izquierda conocí la traición, el oportunismo, el saqueo, la infidelidad, el egoísmo y el caudillismo. En algunos de estos vicios se me parecían mucho a los lideres de la derecha. También aprendí a no confiar en los que profesaban el ultra radicalismo que al fin y al cabo terminaba aliado al ultra derechismo, berbí gracias, Ramón Martinez (Macorís) y Genao Espaillat. El primero era un radicalero, brabucón que finalmente le sirvió a la ultraderecha en la formación de la Organización Anti Comunista y Anti Terrorista que devinó en la criminal Banda Colorá, el segundo fue de los cuadros de la dirección política del IJ4 que más promovía la guerrilla y que finalizó siendo un agente de la CIA, a quien le sirvió en todos los preparativos de la insurrección guerrillera de ese organización en noviembre de 1963 y que terminó con el fusilamiento de Manolo y 15 compañeros en la montañas de Las Manaclas.
Hay más casos que puedo citar de estos radicaleros y el daño que le hicieron a la izquierda. Pero la más grande de las enseñanza, de esto que le estoy narrando, es reconocer la sabiduría del Marxismo Leninismo cuando definía a la pequeña burguesía como la capa social más peligrosa ya que era el embrión de la burguesía. Un sector de personas trepadoras y oportunistas. Tal y como se ha demostrado en el 90% de los que ocuparon posiciones en dirección de la izquierda y que provenían de este sector.
Es obvio que lo que hoy estamos viviendo es el fruto de esa dirección pequeñaburguesa a la que yo calificó como la izquierda ambidiestra, o sea, que tanto batea a la izquierda como a la derecha.
Con estas reflexiones no quiero dejar de reconocer a dirigentes de izquierda que a lo largo de su vida política han mantenido una posición coherente con sus ideas revolucionaria aunque no así exculpados de pertenecer a una dirección de izquierda errática e incapaz, carente de una profunda formación y de un individualismo extremo. Que impidió el surgimiento de relevos y/o de nuevos lideres. Tampoco quiero dejar de reconocer que como país, que forma parte de la geopolítica de los EEUU, hemos sido victima del exterminio de los principales lideres de la izquierda como Manolo Tavárez Justo, Francisco Alberto Caamaño Deñó y Amaury Germán Aristy por parte del imperio que arreció esta política de exterminio tras el triunfo de la revolución cubana y el estallido de la guerra de abril de 1965.
Tanto Manolo, como Caamaño no tuvieron suficiente tiempo para madurar en el conocimiento de la teoría. Lo mismo pasó con Amaury. La estrategia de la geopolítica imperial ordenaba su eliminación física ya que representaban un peligro para sus intereses en la región. Esta agresiva y permanente vigilancia de los EEUU, con la complicidad de los líderes de la derecha criolla se trazaron como estrategia castrar el liderazgo de izquierda e impedir su crecimiento y aceptación en las grandes masas. Provocando un déficit en el liderazgo de nuestra izquierda. De el exterminio de estas generaciones de hombres y mujeres patriotas , progresistas y revolucionarios. De ese exterminio se ocuparon, en los últimos tiempo, Trujillo, el Triunvirato y Balaguer. Aliados incondicionales del imperio norteamericano.
Pero estamos confiados en que llegará el día
que los pueblos le pasaran factura a todas estas atrocidades. Como observan,
mis seguidores, con estas líneas estoy ejerciendo mí derecho al desahogo. Se
que a algunos de los que me han acompañado en esta larga lucha se sentirán
aludidos y no le agrade estas reflexiones sinceras. Empero se que otros
reconocerán que tengo todas las razones. La critica esta echada. De todas
manera la historia la hacen los pueblos y en su voluntad confío.
Fuente: https://www.facebook.com/jbujosamieses
jueves, 5 de noviembre de 2020
LA NUEVA FASE DE LA RECOLONIZACIÓN Y NUEVA OLA PRIVATIZADORA
Por Narciso Isa Conde
sábado, 31 de octubre de 2020
LATINOAMÉRICA SE LEVANTA, DE NUEVO
Los progresistas verdaderos, sin ninguna vinculación con los intereses norteamericanos, han encabezado, de nuevo, el torrente social y popular que camina por toda América Latina y el Caribe. El movimiento levanta el respeto a los derechos fundamentales del ciudadano y la redacción de leyes sustantivas que defiendan la esencia del sistema democrático y elimine los privilegios a los que se enriquecen con el trabajo de la población.
El nuevo escenario, ambientación, creado en toda la región ha permitido un enfrentamiento electoral nunca visto en lo que va de historia latinoamericana y caribeña. Fuerzas progresistas, democráticas y revolucionarias, se enfrentan, con más bríos, contra la derecha, ultraderecha, sin tirar ni un solo tiro, en los últimos procesos de votaciones celebrados.
El contundente triunfo electoral del Movimiento Al Socialismo (MAS) de Bolivia ha renovado las esperanzas para repetir en otros pueblos esa enriquecedora hazaña que doblega las acciones conspirativas de la ultraderecha latinoamericana y el imperialismo norteamericano. En la patria de Evo Morales quedaron desenmascarados los planes golpistas e interventora de la OEA y su desacreditado presidente Luis Almagro.
El pueblo chileno, rememorando las lecciones y enseñanzas del presidente Salvador Allende, acaba de sepultar la herencia maldita de la dictadura de Augusto Pinochet, su Constitución de la República manchada de sangre. El Plebiscito Nacional 2020, celebrado el domingo 25 de octubre, derogó la Ley Fundamental donde se sustentaba las desigualdades que empobrecieron a la población.
Con el mayoritario resultado plebiscitario, de más de un 78 % de los votos emitidos, los chilenos ordenan la redacción de una nueva Constitución a través de una convocatoria de un Proceso Constituyente integrada por personas elegidas previamente por votación popular.
Bolivia de Evo y Chile del inolvidable presidente Allende, en contextos distintos, acaban de prender la mecha que alumbrará el camino a los demás pueblos hermanos que se enrumban por una transición democrática, para rescatar la confianza de un sistema democrático desacreditado por la errática conducción de la administración pública; contaminado por la corrupción, entreguismo y el enriquecimiento ilegal.
La ultraderecha y los Estados Unidos no cesa en sus planes desestabilizadores en la región. A pesar de ser derrotados en las urnas, insistirán en sus maniobras golpistas y desconocedores de la voluntad popular. Solo la unidad y acción de todos los sectores nacionales podrá evitar vulnerar los resultados electorales, y volver a derramar tantas sangre.
Se ha comprobado que las calles y las plazas son los mejores escenarios para garantizar materializar los planes inmediatos, y que el rumbo de los acontecimientos no se alteren por compromisos de farsantes. Chile venció en las calles, y Bolivia resistió el brutal golpe de Estado y pudo derrotar en las urnas a los golpistas y al imperio.
El camino hacia una verdadera democracia se logra con la
participación organizada de la población y sus organizaciones representativas.
Que constituya un régimen fundamentado en la redacción de una Ley Suprema donde
participen sus verdaderos representantes y no los comerciantes de siempre.
Conquistar la democracia teniendo al pueblo como su protagonista para evitar
distorsiones lamentables.
EL DOMINICANO Y LAS FIESTAS CLANDESTINAS
Por Rafael Chaljub Mejía
El dominicano no puede vivir sin fiestas y esto tendrán que estudiarlo los especialistas en asuntos de la conducta colectiva de la gente.
Por más llamados de las autoridades y más amenazas de ser rígidos en hacer cumplir los protocolos y medidas sanitarias en el combate al coronavirus, el toque de queda, el distanciamiento físico y el quédate en casa, nunca se han cumplido cabalmente.
En lo que los científicos se pronuncian, yo, que no lo soy ni mucho menos, tengo el concepto de que si el pueblo ha logrado sobrevivir a todos los avatares históricos y todas las tragedias y fracasos, se debe en gran medida a que cuenta con la música más dulce del universo, el merengue, y la disposición a enfrentar la depresión y la tristeza disfrutando esa música. Y en ese sentido hay que anotarle un tanto al pueblo.
Pero las cosas deben tener sus límites razonables, y hay excesos dañinos que no pueden justificarse. Desde los inicios de la lucha contra el coronavirus se supo que algunos irresponsables organizaban peleas de gallos en galleras improvisadas en la clandestinidad. Siguió la imprudencia en balnearios y sitios públicos y en los últimos días se ha visto a la fuerza pública dispersando fiestas clandestinas.
El ingenio, puesto al servicio de la irresponsabilidad, llegó al extremo de colocar el nombre de una iglesia en la fachada de un edificio, mientras en el interior funcionaba un salón de baile llamado El Juidero.
En Santiago han salido a la luz hazañas parecidas y por lo que se ve, estas fiestas clandestinas no las para nadie. Con drogas, jucas, armas de fuego y otras yerbas venenosas incluidas.
No se sabe cómo puede hacerse una fiesta secreta, con bocinas ensordecedoras a todo volumen, con multitudes entrando y saliendo a altas horas de la noche. En Tamboril se confirmó que tenemos la iglesia en manos de Martín Lutero, porque quienes custodiaban uno de esos jolgorios eran varios policías.
Esta complicidad de la autoridad puede ser la explicación de que determinadas cosas estén pasando. Y así no habrá cómo detener la pandemia.
El pueblo debe sacrificarse, aún a costa de su derecho a la diversión, pero la autoridad debe cumplir su obligación en el marco de la ley.
El pasado gobierno llegó cansado al fin de su período, se espera que el nuevo ponga orden en todo este monumental y peligroso desorden. Que así sea.
Fuente: https://eldia.com.do/el-dominicano-y-las-fiestas-clandestinas/










