martes, 29 de diciembre de 2020

¡ANDRÉS, PRESENTE!

 Por Jesús Díaz

A la memoria de José Andrés Quezada, en  mi incipiente carrera como periodista nunca pensé escribir un artículo ni nada parecido por la muerte de un amigo o camarada, y menos para publicar en un medio de comunicación, tratando de ser lo más objetivo y apegado a la racionalidad  y menos al elemento emocional.

Pero, con la muerte de Andrés Quezada, en las reglas siempre hay exenciones como dicen los teóricos de las palabras, su ida a destiempo duele hasta en el tuétano, por algo que el camarada Manuel Salazar, le llama la ‘’pasta humana’’ refiriéndose a ese componente del que estamos hechos lo seres humanos, valores, principios, conocimientos, y la actitud que tomamos hacia los demás en cualquier circunstancia del día y de nuestras vidas.

Y es que el dolor, duele. Por los tipos de relación que se desarrollan con los círculos en los que nos relacionamos sin importar su denominación.

Lo de Andrés, es una pérdida tan sensible que uno entra en la etapa de la negación, como escribiera Elisabeth Kubler-Ross, en su libro sobre el duelo y el dolor, donde en ese proceso la negación es más simbólica que literal, pero la negación nos ayuda a dosificar el dolor de la pérdida. Hay alivio en ella. Es la forma que tiene la naturaleza de dejar entrar únicamente lo que somos capaces de soportar.

Andrés fue común y corriente con ‘’pasta humana’’ con respeto por el otro, con dar el primer paso,  la creatividad, pedir excusas, saludar al que recoge la basura,  al que le servía la comida, con un sentido profundo de su existencia  y eso es patrimonio inmaterial de la inteligencia, por eso fue significativo socialmente a partir de lo que tenía en su cabeza.

Por eso no dudó  un segundo antes de morir y escribir ‘’Cualquiera que sea el desenlace de mi situación sepan que siempre los amaré’’.


Jesús Díaz

lunes, 28 de diciembre de 2020

ACTUALIDAD DE LA ROSA ROJA DEL SIGLO XX

Por Narciso Isa Conde

“Cuantas verdades contienen estos párrafos de Rosa Luxemburgo y cuan necesario es tenerlas bien presentes, ahora que en nuestra América, en el marco de la lucha por su segunda independencia y por el cambio social, ha tomado actualidad el debate sobre el nuevo socialismo y el tipo de democracia en el tránsito hacia él.”
En estos días del año que ya se va -en medio de la persistente enigmática pandemia y de su cruel manipulación por la elite capitalista que domina el dinero y el mundo- de la estremecedora crisis global, las presentes guerras imperialistas, los rebrotes de fascismo en el centro y la periferia de un sistema en crisis, la prolongada y accidentada tardanza del proyecto socialista y el largo parto de la democracia en la vida política y social…vienen a mi memoria algunos pasajes del pensamiento de Rosa Luxemburgo que quiero compartir con ustedes, dada su impresionante actualidad.
Los aires de Navidad y la vecindad del nuevo año, en esta fase turbulenta de la historia de la humanidad y de graves amenazas y agresiones contra la vida planetaria y la presente civilización impactada por el capitalismo, nos mueven a recurrir a la reflexiones premonitorias de una las grandes figuras del accionar revolucionario del pasado siglo, que precisamente por visionaria, ha trascendido su propia época.
La Rosa Roja del Siglo XX viene en nuestro auxilio con una actualidad impresionante en temas cruciales como el valor del pensamiento socialista, los porqué de su avance lento y tortuoso, el carácter destructivo de los triunfos militares del imperialismo, el dilema entre avance del socialismo o regresión a la barbarie, el significado de las guerras a cargo del gran capital y el necesario carácter libertario de la propuesta comunista.
Rosa Luxemburgo (1876-1919), venciendo los impedimentos de su condición de mujer en una sociedad capitalista-patriarcal y superando los límites de su época, se convirtió en una de las principales dirigentes del socialismo alemán y mundial.
Fue la Rosa Roja del socialismo del siglo XX y voló -como bien lo dijera V.I. Lenin- “alto como las águilas”.
Teorizó con profundidad y certeza, combatió, construyó fuerza revolucionaria y dirigió la insurrección de los trabajadores alemanes en 1918 y 1919.
Su vista de águila le permitió hablar de la primera guerra mundial y las perspectivas del triunfo imperialista, como si lo estuviera haciendo sobre las guerras imperialistas del presente. Veamos:
“El socialismo es el primer movimiento popular del mundo que se ha impuesto una meta y ha puesto en la vida social del hombre un pensamiento consciente, un plan elaborado, la libre voluntad de la humanidad.
Por eso Federico Engels llama a la victoria final del proletariado socialista el salto de la humanidad del reino animal al reino de la libertad. Este paso también está ligado por leyes históricas inalterables a los miles de peldaños de la escalera del pasado, con su avance lento y tortuoso. Pero jamás se logrará si la chispa de la voluntad consciente de las masas no surge de las circunstancias materiales que son fruto del desarrollo anterior.
El socialismo no caerá como maná del cielo. Sólo se logrará en una larga cadena de poderosas luchas en las que el proletariado, dirigido por la socialdemocracia, aprenderá a manejar el timón de la sociedad para convertirse de víctima impotente de la historia en su guía consciente.”
“Federico Engels dijo una vez: “La sociedad capitalista se halla ante un dilema: avance al socialismo o regresión a la barbarie”. ¿Qué significa “regresión a la barbarie” en la etapa actual de la civilización europea? Hemos leído y citado estas palabras con ligereza, sin poder concebir su terrible significado. En este momento basta mirar a nuestro alrededor para comprender qué significa la regresión a la barbarie en la sociedad capitalista. Esta guerra mundial es una regresión a la barbarie. El triunfo del imperialismo conduce a la destrucción de la cultura, esporádicamente si se trata de una guerra moderna, para siempre si el periodo de guerras mundiales que se acaba de iniciar puede seguir su maldito curso hasta las últimas consecuencias.
Así nos encontramos, hoy tal como lo profetizó Engels hace una generación, ante la terrible opción: o triunfa el imperialismo y provoca la destrucción de toda cultura y, como en la antigua Roma, la despoblación, desolación, degeneración, un inmenso cementerio; o triunfa el socialismo, es decir, la lucha consciente del proletariado internacional contra el imperialismo, sus métodos, sus guerras.
Tal es el dilema de la historia universal, su alternativa de hierro, su balanza temblando en el punto de equilibrio, aguardando la decisión del proletariado. De ella depende el futuro de la cultura y la humanidad.
En esta guerra ha triunfado el imperialismo. Su espada brutal y asesina ha precipitado la balanza, con sobrecogedora brutalidad, a las profundidades del abismo de la vergüenza y la miseria. Si el proletariado aprende a partir de esta guerra y en esta guerra a esforzarse, a sacudir el yugo de las clases dominantes, a convertirse en dueño de su destino, la vergüenza y la miseria no habrán sido en vano.”
A la luz de lo que ha pasado y pasa en Palestina, Yemen, Libia, Irak, Afganistán, Colombia, Haití… a la luz de la doctrina Bush sobre las guerras preventivas, de las guerras de cuarta generación contra Irán, Venezuela, Cuba y gran parte de Nuestra América, del despliegue por las elites estadounidenses y europeo-occidentales de su “guerra global antiterrorista” … a la luz del manejo maltusiano de la COVID 19 y de la teoría del control del caos, estas palabras de Rosa Luxemburgo retumban con renovada fuerza y trascendente certeza.
Pero su grandeza no se quedó ahí, sino que abarca otras esferas del pensamiento y la práctica socialista. Su espíritu crítico -siempre apegado a una profunda lealtad a la revolución y el socialismo- junto a su enorme capacidad teórica, le permitió contradecir al propio Lenin y al mismo Trotsky sobre ciertas experiencias prácticas, en los cuales la vida terminó dándole la razón:
“... libertad- afirmó la Luxemburgo- sólo para los partidarios del gobierno, sólo para los miembros de un partido -por muy numerosos que ellos puedan ser- no es libertad en absoluto. Libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa diferentemente... Lenin y Trotsky han establecido los soviets como la única representación verdadera de las masas trabajadoras. Pero con la represión de la vida política en el conjunto del país, la vida en los soviets debe de llegar a estar también cada vez más mutilada. Sin elecciones generales, sin irrestricta libertad de prensa y reunión, sin un libre enfrentamiento de opiniones, la vida se extingue en cada institución pública, llega a ser una mera apariencia de vida, en la que sólo la burocracia permanece como el elemento activo.” (R. Luxemburgo. La Revolución Rusa contenida en la compilación “Habla Rosa Luxemburgo”; Pathfinder Press, New York, 1970, pág. 391).
Cuantas verdades contienen estos párrafos y cuan necesario es tenerlas bien presentes, ahora que en nuestra América, en el marco de la lucha por su segunda independencia y por el cambio social, ha tomado actualidad el debate sobre el nuevo socialismo y el tipo de democracia en el tránsito hacia él.

Cuanta actualidad y pertinencia tienen para hacer de la imperiosa transformación socialista en un mundo caotizado y cruelmente dominado, y del inmenso ideario comunista de Marx y Engels, un proyecto cada vez más impactante y atractivo.

No tenemos dudas: el pensamiento socialista-comunista del Siglo XXI deberá nutrirse también de esta hermosa Rosa Roja del Siglo XX, con mirada y vuelo de águila.



sábado, 26 de diciembre de 2020

CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD EN EL CAPITALISMO CRIOLLO

Por Fortune Modeste Valerio 

En países como el nuestro, subdesarrollado y dependiente, la corrupción y la impunidad le da vida y salud a un sistema que descansa en la explotación del trabajo asalariado, en la propiedad privada de los medios de producción y en la apropiación de los bienes estatales. La energía que circula por ese cuerpo corresponde a los contribuyentes, trabajadores y población en general. 

La puerta de entrada del capitalismo se produce cuando arrebata bienes y servicios correspondientes al Estado. Generalmente lo hace utilizando la violencia para apoderarse de los recursos que producen riqueza y capital. Despojar de la tierra a los campesinos, apropiarse de empresas estatales y el robo descarados del erario, ha sido constantes en toda la vida republicana. 

El origen de las grandes empresas dominicanas se encuentran relacionadas con sus negocios con el Estado, y su gobierno de turno. El capitalismo anómalo prevaleciente no permitía un flujo considerable de bienes y servicios producidos en el país. Una estructura productiva pobre, muy pobre, limitaba el movimiento de capitales, restringiendo el mercado interno. 

La corrupción siempre fue el plato fuerte para consolidar un capitalismo atrasado y dependiente. La impunidad fue su gran estímulo, ya que no existía reglas del juego claramente establecidas que permitiera el establecimiento de una sociedad propiamente burguesa. Navegamos en un mar picado por la avaricia y las ansias insaciables de conseguir cuartos por doquier. 

La democracia representativa, forma de gobierno capitalista, sirve, entre otras cosas, para imponer reglas del juego de clase. Su imposición y funcionamiento, depende del papel a jugar de la clase social dominante o gobernante. Su efectividad es factor de gran importancia, si se quiere consolidar el sistema. 

Aunque la corrupción es sistémica, las reglas del juego pueden controlar y castigar las actividades corruptas, sin olvidar que todo tiene un sello de clase. Las denuncias públicas y movilizaciones de la población es la presión, cívica, popular y ciudadana, adecuada para doblar la voluntad del gobierno ante cualquier titubeo en sancionar a los corruptos. 

Aunque hay asomo de una justicia independiente, solo el tiempo, será testigo, es inexorable y desnuda a cualquiera. La presión de la población organizada es la clave. Esperemos a ver las verdaderas intenciones. 

Es saludable los planes del presidente Luis Abinader para introducir proyectos de reformas constitucionales, adecentar el ejercicio de la función pública y las actividades políticas. Los derechos humanos, parte del marco jurídico del Estado, se garantizan dependiendo del respeto a una Constitución de la República que sea reflejo de una realidad que nos da en la cara. 

No basta con las reformas si mantenemos el mismo modelo económico atrasado y dependiente y, servir al poder extranjero. El país requiere dinamizar su estructura económica que garantice la producción de bienes y servicios para el mercado nacional e internacional. 

La lucha contra la corrupción y la impunidad no debe cesar, ni un instante. Permite transitar un camino despejado de complicidades y robo descarado de los recursos públicos. Para el capitalismo caminar fortaleciendo su estructura, necesita tener reglas del juego claras y precisas: respeto a los derechos humanos y libre competencia. 

El desarrollo y consolidación del capitalismo genera en su seno la clase social, el proletariado, que producirá el sistema político y económico que lo sustituirá. Tal como ocurrió en el reemplazo del feudalismo que, en su interior germinó la semilla de su sepultura.



BREVE SEMBLANZA DEL ARQUITECTO LUIS RENÉ SÁNCHEZ CÓRDOBA

Por Cayetano Rodríguez del Prado

     René vivió y murió defendiendo siempre principios, específicamente, los principios de la decencia, la libertad y la democracia y por ello pagó un alto y doloroso precio.

     Desde muy joven se opuso a la tiranía de Trujillo y fue mi compañero en la cárcel de La Cuarenta, fuimos miembros del primer Comité Central del MPD integrado luego de la decapitación de la tiranía, así como uno de los fundadores de Fragua y de la Federación de Estudiantes Dominicanos. 

     Juntos conocimos el exilio y la cárcel varias veces, ambos fuimos combatientes en la guerra de abril y ambos fuimos Decanos de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la UASD.

     Paz a tus restos, hermano René.

     Hoy 24 de diciembre de 2020, entraste a la inmortalidad.

Rene Sánchez Córdoba y Cayetano Rodríguez del Prado

martes, 22 de diciembre de 2020

EL 2020 FUE UN BUEN AÑO PARA EL MPT: ¡EL 2021 SERÁ MUCHO MEJOR!

Por Francis Santana


Está concluyendo el año 2020, un año en el que el MPT logró importantes éxitos; el más importante de ellos, fue su reconocimiento como partido político por parte la Junta Central Electoral y su Asamblea Nacional Constitutiva desafiando todas las adversidades.
Pero además acompañamos al pueblo en sus principales luchas contra el gobierno peledeísta y el modelo de recolonización neoliberal.
Nos mantuvimos durante todo el proceso electoral como una organización totalmente independiente de todos los partidos del sistema y con un perfil verdaderamente revolucionario y progresista.
Levantamos bien en alto la bandera de la solidaridad con la lucha de los pueblos del mundo y de los gobiernos revolucionarios y democráticos.
Fuimos activos y constantes defensores de la necesidad impostergable de la unidad de las fuerzas del campo popular en su diversidad, para poder lograr la victoria de nuestras luchas.
En esa dirección, hemos propuesto una política unitaria para conformar un portentoso bloque político patriótico y progresista para disputarle el poder a las clases dominantes y a sus desacreditados partidos de derecha por la vía electoral.
Este año, también constituimos todas las Comisiones de Trabajo Especializado, designamos sus respectivos/as coordinadores/as y precisamos las compañeras y compañeros que servirán de enlace entre la Comisión Política, con el partido en todas las provincias del país.
Discutimos y aprobamos un Plan de Trabajo para el período 2020-2024, así como los planes particulares de las distintas Comisiones de Trabajo.
Y en medio de las enormes dificultades que ha significado el Covid-19 para nuestro pueblo y toda la nación, el MPT y su presidente han estado a la vanguardia como ningún otro partido del país, llevando orientaciones y propuestas de salud, económicas y sociales regularmente para enfrentar la pandemia y así poder salir hacia adelante.
Y luego de instalarse el gobierno perremeísta, mantenemos una posición de crítica constante a este gobierno del gran empresariado, a sus planes privatizadores, a sus prácticas de nepotismo y de sumisión a la política internacional del gobierno de los Estados Unidos.
Sin duda alguna, podemos asegurar que este año 2020 que concluye, ha sido un año de importantes e iniciales victorias para nuestro Partido Movimiento Patria para Todos y Todas.
El próximo año 2021, tiene necesariamente que ser un año de mayores victorias, siempre perseverando en una política revolucionaria, en nuestra unidad interna, que debe ser cada día más sólida, en el acompañamiento al pueblo en sus luchas, en la solidaridad, la cualificación de nuestras filas y en la materialización de la unidad más amplia y con vocación de poder de las fuerzas democráticas y revolucionarias de la nación.
No hay fuerza capaz de detener a quienes se han dispuesto a entregarlo todo en aras de la soberanía de la patria y el bienestar de su pueblo.
Compañeros y compañeras emepeteístas; adelante.
¡Podemos vencer y venceremos!

Francis Santana