sábado, 18 de diciembre de 2021

NAVIDAD, AÑO NUEVO Y UNIDAD

Por Fortune Modeste Valerio 

Los tiempos navideños son apropiados para muchas cosas, entre ellas, reflexionar sobre el trabajo realizado en el presente año que agoniza lentamente. Por más que luche por sobrevivir, sus días están contados. En ese breve transcurrir, se puede pasar revista acerca de los esfuerzos unitarios implementados, inconclusos y los que no se pudieron materializar. 

De mi parte, estoy satisfecho del deber cumplido. Hice todo lo posible en contribuir a mantener encendida la chispa de la unidad, en las redes sociales, y sostener conversaciones unitarias con dirigentes y militantes de la izquierda y el progresismo. Hasta tal punto que la misma es la comidilla en los círculos revolucionarios y progresistas. Lo que era imposible plantearlo, por las malas experiencias acumuladas, ahora es el tema obligado en abordarlo. 

El tema de la unidad aglutinó a decenas de revolucionarios y progresistas que no están organizados en entidades partidarias. Se convirtieron en fuerza determinante, con poder de convocatoria e influencias en las plataformas cibernéticas. Llegando a ser tomado en cuenta por la cúpula de las organizaciones de izquierda. 

El trabajo se hizo con esmero, abnegación y esperanza. Esperando, siempre, la reacción positiva de los dirigentes encargados de dirigir el movimiento revolucionario. Hasta ahora, todo se ha quedado en artículos y comentarios en las redes sociales, intentos frustrados y posiciones divisionistas, muy lamentables. 

El desaliento, en ocasiones, ha tocado la puerta de los revolucionarios inorgánicos, sin partidos, llegando al extremo de intentar aglutinarse para presionar a la cúpula dirigencial partidaria, a dar los pasos tangibles, sin trucos de cámaras, que concretice el inicio del proceso unitario que culmine con la formación de un instrumento político conjunto; y enfrentar los desafíos del presente y el futuro. 

A pesar de todo, hay tiempo para no dejar caer el asunto de la unidad. Y que mejor en esta Navidad, días de fiestas, compartir en reflexión permanente acerca de los desaciertos, dificultades y conductas inapropiadas que alejan el acercamiento sincero de los revolucionarios y progresistas, esperado por un amplio sector de la sociedad. 

Son muy solidarios, contentos y felices con el avance del movimiento revolucionario y progresista en América Latina y el Caribe. Sin embargo, mantienen una posición divisionista, arrogante, muy bien disimulada, y sectaria, cuando se trata de tocar el asunto de la unidad entre los dominicanos. Un comportamiento que no se corresponde con la corriente política que camina triunfante en toda la región. 

Los revolucionarios latinoamericanos y caribeños se unen, porque presentan debilidades parecidas a las nuestras, y consideran imperiosa la necesidad de unidad, tener vocación de poder, para sumar fuerzas. Eso sí, se ponen de acuerdo en los aspectos programáticos y relativos a las candidaturas; para profundizar el proceso democrático que mejore las condiciones de vida y trabajo de la población. 

La unidad no es tan difícil, eliminando los escollos, no obstante las amargas experiencias registradas. Las debilidades son evidentes, para continuar inventando. A esta altura del juego no es justo seguir repitiendo las posiciones ideo-políticas que han provocado terribles daños al movimiento revolucionario. Urge la unidad. 

No es de revolucionarios aplaudir acciones políticas unitarias en otros países, y aquí, República Dominicana, se actúa en forma contraria, obstaculizando las mismas. Se practica con el ejemplo, si se quiere ser coherente. La unificación programática y de acción de la izquierda, los progresistas y demócratas, es una necesidad nacional.

Fortune Modeste V.

 



miércoles, 15 de diciembre de 2021

SIN UN PARTIDO COMUNISTA QUE AGLUTINE AL PROLETARIADO, NUNCA HABRÁ REVOLUCIÓN SOCIALISTA

Por Baraguá

En la hermana Cuba, el pasado 2 de noviembre celebraron el 61 aniversario de lo que hoy son las escuelas de cuadros del Partido. Aquí, en el Estado español, los y las revolucionarias aún no tenemos un Partido Comunista fuerte que aglutine y conduzca la lucha y el anhelo de construir una revolución socialista. Y es obvio que, si no tenemos Partido, tampoco tenemos escuela para formar a sus cuadros. Por pura lógica, todo esto propicia que, en definitiva, tampoco tengamos revolución ni se la vislumbre.

En esta cárcel de naciones que es este engendro que llamamos España, aún andamos derrochando esfuerzos en saber qué “nombre” con “apellido” comunista es el más auténtico. La palabra comunista aparece en demasiados partidos, movimientos, grupos etc, pero nada se concreta con ellos, entre ellos ni sin ellos.

El proletariado, en un porcentaje muy elevado, carece de cultura política. Por eso, cuando se mueve, muy a menudo lo hace en dirección contraria a sus propios intereses. El proletariado está huérfano de una dirección que le motive y le convenza. Y esto, por supuesto, es aprovechado por el enemigo de clase, que obtiene resultados altamente satisfactorios.

La unidad, imprescindible, hoy es una quimera. Mientras tanto, la oligarquía con sus agentes al frente de las instituciones burguesas, con sus brazos armados (que para mayor humillación los costeamos los y las trabajadoras), así como con el enfermizo e insultante apoyo de la socialdemocracia, vive en constante regocijo.

Esto también entra dentro de la lógica: con nuestra inoperancia, los y las que pertenecemos a la clase obrera se lo ponemos en bandeja. ¿Hasta cuándo? ¿Cuánto tiempo más tenemos que aguantar las humillaciones a las que todos los días nos someten los enemigos de clase?

Sin un Partido Comunista (UNO SÓLO) que aglutine y conduzca al proletariado, la revolución socialista siempre será una quimera.


FUENTE: Sin un Partido Comunista que aglutine al proletariado, nunca habrá revolución socialista | (wordpress.com)




 

lunes, 13 de diciembre de 2021

POR QUÉ SOY DE IZQUIERDA

Por Ángel Cappa (*)

Soy de izquierda porque soy anticapitalista. Porque entiendo que el capitalismo es un sistema profundamente injusto, que genera desigualdades inaceptables, que destruye la naturaleza, que tiene al dinero como único dios verdadero, que desprecia la vida humana en razón del beneficio económico, que es incompatible con la democracia; donde una minoría de superricos se aprovecha del esfuerzo de la mayoría, que utiliza la violencia para imponer su dominio y reprimir a quienes se atreven a combatirlo. Que roba nuestros bienes comunes, como la sanidad, la educación, la cultura, los servicios sociales, el deporte.

Soy de izquierda porque quiero cambiar este sistema de vida por otro que sea justo y realmente democrático.

Soy de izquierda porque entiendo que esa tarea social y política no es de los políticos, solamente, sino de todos los que nos oponemos al capitalismo.

Soy de izquierda porque me ofenden los políticos que dicen gobernar o actuar para nosotros, que dicen representarnos. No quiero que nadie haga nada por nosotros, sino con nosotros, que nadie nos represente sino que nos obedezcan, o sea que, si gobiernan, manden obedeciendo.

Soy de izquierda porque quiero tener mi propia visión de la realidad y no la que machaconamente tratan de inculcarme los medios de (in)comunicación.

Soy de izquierda porque sé que “siempre habrá un orden que desordenar”, como dice Benedetti en un poema.

Es decir porque sé que no somos, sino que estamos siendo y que nunca terminamos de ser.

Soy de izquierda porque no concibo la educación que no forme personas críticas, rebeldes, que no ayude a pensar, a descubrir, a respetar al otro como tal, que no fomente la solidaridad y que no reniegue del individualismo, del egoísmo.

Soy de izquierda porque para mí, la libertad de cada uno no termina donde empieza la libertad del otro, sino que empieza con la libertad de los demás. Porque no soy libre si no lo son todos los demás.

Soy de izquierda porque me indignan los que convierten o quieren convertir la sanidad en un negocio privado.

Porque las multinacionales nos han robado el fútbol que tanto quiero, le han traspasado sus valores empresariales y negado la importancia vital del juego, para respetar solo el resultado.

Soy de izquierda porque no soporto a los que dicen “¿qué vamos a hacer?, esto es lo que hay” y se conforman con maquillar un poco la brutalidad del sistema.

Soy de izquierda porque no concibo otro rey que no sea el pueblo soberano. Ni otro poder que el de ese mismo pueblo.

Porque sé que sin justicia no hay paz y sin igualdad no hay democracia.

Soy de izquierda porque pienso que la militancia en los barrios, en las fábricas, en la universidad, en la calle, es el mejor modo de crear conciencia de clase y luchar por nuestra dignidad.

En fin, soy de izquierda porque no me resigno ni me conformo.

(*) Exfutbolista, exentrenador, comentarista y escritor argentino.

FUENTE: Por qué soy de izquierda - Semanario Voz

Ángel Cappa



martes, 30 de noviembre de 2021

ELECCIONES PRESIDENCIALES EN HONDURAS: XIOMARA CASTRO INAUGURA UNA NUEVA ERA

Por Atilio A. Boron

La aplastante victoria de Xiomara Castro en las elecciones presidenciales de Honduras pone un broche de oro a un mes políticamente excepcional de Nuestra América. 

Queda aún pendiente el balotaje chileno, pero el triunfo de la candidata de LIBRE tiene un relieve y una trascendencia que excede con creces el ámbito centroamericano y se proyecta a escala continental. 

Su hazaña fue el premio a doce duros años de militancia en los cuales ella y su marido, el derrocado ex presidente Manuel “Mel” Zelaya, militaron incansablemente para construir una alternativa a las marionetas que Washington se las ingenió para imponer en Honduras luego de la destitución de Zelaya, el 28 de Junio de 2009. 

Este fue el primer “golpe blando o institucional” que el gobierno de Estados Unidos puso en práctica en la región y, tal vez, la partida de nacimiento del Lawfare como práctica destituyente y de persecución política. 

Desde entonces se utiliza para proscribir -o por lo menos obstaculizar- la presencia de líderes populares en Latinoamérica. 

En 2012 la víctima fue Fernando Lugo en Paraguay y en 2016 Dilma Rousseff. Muchos otros y otras son víctimas de esa nefasta invención norteamericana: Lula, Evo, Correa, Cristina, Glas, Rivadeneira, Patiño, etc, y la lista no es exhaustiva. 

No fue casual que en ambos países –Paraguay y Brasil- y en esos precisos momentos la embajadora de Estados Unidos fuese la misma: Liliana Ayalde.

¿El pecado de Zelaya? 

Haber incorporado su país al ALBA, fortalecido los vínculos con la Venezuela bolivariana y pretender consultar a la ciudadanía si quería o no que se convocara a una asamblea constitucional. 

Lo que siguió fue una tenaz resistencia de Zelaya y Xiomara, luego el exilio y después una implacable persecución, mientras el país se convertía en un páramo sumido en la pobreza y la violencia. Washington impuso, mediante elecciones fraudulentas a dos peones: Porfirio Lobo Sosa y Juan Orlando Hernández, el hipercorrupto -según la Justicia de Estados Unidos y la opinión de las segundas líneas del Departamento de Estado- pese a lo cual Barack Obama, Donald Trump y Joe Biden siguieron admitiéndolo como uno de los líderes democráticos de la región. 

Más de una treintena de muertos en protestas populares jalonaron la re-elección de Hernández a la presidencia en 2017. Parece que Almagro no se enteró; tampoco lo hicieron sus amos en Washington. Pero Xiomara no aflojó en su lucha. 

Así las cosas hoy adquiere el mérito histórico de haber barrido con un aluvión de votos a la mafia política enquistada en Honduras con la bendición de la Casa Blanca. 

Y lo hizo en las elecciones con la mayor tasa de participación de la historia hondureña (unos tres millones y medio de votantes) que la convirtieron en la presidenta más votada de su país y, además, en la que atrajo a las urnas al desencantado voto juvenil, unos dos millones en total. 

Su arrollador avance liquidó también, ojalá que para siempre, el arcaico bipartidismo liberal-conservador que todavía agobia a Colombia, y puso fin a uno de los narcogobiernos más descarados de Latinoamérica y el Caribe, sostenido contra viento y marea por sucesivos presidentes norteamericanos. 

Amanece en Honduras, lo cual no es poca cosa. 

Mel ha sido reivindicado por su compañera de toda la vida; y ella, Xiomara, demostró poseer un talento y unas agallas –sí, “agallas”, porque sin ellas no se puede hacer política- que la convierten en una referencia insoslayable en los nuevos vientos que están barriendo la región. 

Como latinoamericano sólo puedo hacerle llegar mi más emocionado agradecimiento por su épica batalla.

Fuente: 🗞. Xiomara Castro inaugura una nueva era - fortymodeste@gmail.com - Gmail (google.com)

Atilio A. Boron

 

MANIFIESTO DE EXGUERRILLEROS EN EL 58 ANIVERSARIO DEL ALZAMIENTO DEL 1J4

CON MANOLO SIEMPRE, SEGUIMOS LEALES AL PUEBLO DOMINICANO

Nosotros, participantes del alzamiento guerrillero del Movimiento Revolucionario 14 de Junio, ocurrido el 28 de noviembre de 1963 contra el gobierno golpista del triunvirato, manifestamos hoy, 28 de noviembre de 2021, lo siguiente:

El 14 de junio de 1962, Manolo Tavárez exclamó en la plaza pública: “Óiganlo bien, señores de la Reacción, si imposibilitan la lucha pacífica del pueblo, el “14 de Junio” sabe muy bien dónde están las escarpadas montañas de Quisqueya;  y a ellas.. a ellas iremos, siguiendo el ejemplo y para realizar la obra de los Héroes de junio de 1959, y en ellas mantendremos encendida la antorcha de la libertad, el espíritu de la Revolución….  porque no nos quedará, entonces, otra alternativa, que la de ¡Libertad o Muerte!’’

Era la advertencia de nuestro líder a los enemigos del pueblo, a los enemigos de la democracia y de la autodeterminación de los dominicanos. 

Con la interrupción del orden constitucional democrático del 25 de septiembre de 1963, la insurrección fue nuestro repudio al golpe que anuló el estado de Derecho, fue la respuesta a una criminal persecución contra los ciudadanos progresistas y contra los allegados a Bosch, leales al derrocado partido Revolucionario Dominicano, PRD, y sobre todo a su programa de gobierno. El golpe tramó e impidió con violencia las reformas que ya postulaba Juan Bosch. El cuartelazo dividió el ejército y frenó las actividades emprendidas. Manolo dijo que los golpistas desintegraron las cámaras de senadores y diputados, disolvieron el Gabinete y el cuerpo diplomático y consular del país.

Si el golpe de Estado cerró en 1963 el derecho a la lucha política pacífica, a la educación, a la salud, la cultura y la Justicia, fue por el afán de controlar el país y tener luz verde para el saqueo de las arcas públicas.

Asumirse como los dueños del país era el objetivo de convergencia entre los golpistas. Repartirse la piñata de poder que habían concentrado los Trujillo era su objetivo. Por eso hoy es la fecha en que todavía esos sectores siguen gozando de impunidad y siguen tutelando la política en República Dominicana. Esos mismos sectores que tramaron y aplaudieron el golpe y luego una intervención militar extranjera, continúan el secuestro del interés general, privatizando los recursos naturales, dirigiendo la política fiscal del país, y mantienen en sus manos el sistema de seguridad social de los dominicanos, el sistema educativo nacional. Distrayendo así para beneficio propio las riquezas de todos, el patrimonio de todos, el futuro de todos.

Para garantizarse la vigencia de esos parámetros, la clase empresarial y política gobernante ha afianzado su predominio, en base a organismos de seguridad del Estado que ejercen sus funciones represivas de nuestros barrios y poblaciones más humildes, siguiendo las doctrinas que le impusieron desde 1965 las fuerzas de ocupación. Al igual que lo hicieron el 16, cuando nos dejaron a Trujillo. Denunciamos que los actuales esfuerzos de sectores conservadores de crear una jurisdicción de tribunales exclusivos para militares, busca perpetuar ese régimen histórico de impunidad de prácticas que manchan un uniforme que es digno de mejores suertes.

El 14 de junio tuvo razón al alzarse en noviembre de 1963.  Y abril nos dio razón. A 58 años de aquel levantamiento, nosotros, sobrevivientes de los seis frentes guerrilleros, expresamos nuestro reclamo de justicia por los crímenes de Estado cometidos contra Manolo Tavárez y 28 compañeros, todos jóvenes, hoy mártires de la patria, asesinados por tropas del ejercito dominicano al servicio de una potencia extranjera. Las muertes siguen sin ser investigada y sin sanción alguna. 

Reiteramos nuestra lealtad incondicional con la gente de este país, en su combate cotidiano por las causas de justicia social de hoy, y que aún se encuentran pendientes de concretar. Y nosotros estaremos ahí siempre, hasta el último minuto de vida, al lado del pueblo dominicano. Más temprano que tarde, el pueblo dominicano será verdaderamente libre de tutelas antidemocráticas, de miserias y autoritarismos. 

Hoy más que nunca, y con Manolo y Minerva en el recuerdo, decimos con profunda esperanza: 

¡Tierra para los campesinos, trabajo digno para los obreros, pan y libertad para todos. Por eso lucha 14 de junio! 

Santo Domingo, 28 de noviembre de 2021.






sábado, 27 de noviembre de 2021

QUE NUNCA SE OLVIDE

Por Rafael Chaljub Mejía

El domingo próximo se cumplirán cincuenta y ocho años del alzamiento guerrillero del 28 de noviembre de 1963, que perseguía la vuelta al orden constitucional destruido por el golpe militar del 25 de septiembre de ese mismo año.

El levantamiento terminó con la destrucción de los seis frentes abiertos en igual número de zonas montañosas, la captura de la mayor parte de los combatientes y la muerte de 29 compañeros, incluido Manuel Aurelio Tavárez Justo, Manolo en el cariño de sus compañeros y de su pueblo, Comandante Supremo de la insurrección y líder de la fuerza política que la organizó, el Movimiento Revolucionario Catorce de Junio -1J4-.

Cincuenta y ocho años es mucho tiempo, más de medio siglo, casi sesenta años. La sociedad tiene que ocuparse de innúmeros problemas y la intensidad de la vida cotidiana de estos tiempos hace que la gente se consuma en el inmediatismo del día a día. La memoria histórica tiende a ser relegada y muchas cosas importantes terminan perdidas en el confuso abismo del olvido.

Y me temo que con el paso indetenible de los tiempos aquella insurrección corra esa suerte. A pesar del esfuerzo quijotesco de algunos sobrevivientes que, como el Bacho, hacen todo lo posible por mantenerla presente y fresca.

Precisamente por eso dedico estas líneas a aquella gesta tan noble y tan valiosa y a sus mártires y protagonistas.

La hazaña que, a pesar de su fracaso militar, marcó el camino y señaló el horizonte de la lucha constitucionalista que llegó a su punto más elevado cuando el 24 de abril de 1965, civiles y militares dignos y patriotas se levantaron en armas, siguiendo el camino y por el mismo objetivo perseguido por Manolo y sus compañeros de armas.

Un pueblo que lucha por su liberación nacional y social necesita referentes históricos, hechos y personajes que les sirvan de fuentes de inspiración y que en los momentos difíciles como estos, les refuercen la confianza en el triunfo final y les den las fuerzas necesarias para no cansarse ni rendirse.

La insurrección guerrillera del 28 de noviembre es uno de esos hechos y Manolo, como representación de su generación revolucionaria, uno de esos personajes señeros.

Recordémosle siempre, como ejemplo de coraje y consecuencia y este llamado va dirigido especialmente a la juventud, la mejor habilitada y más llamada a abanderarse de la herencia de Manolo, valorar su vigencia y seguir la batalla por verla convertida en realidad.

Fuente: Que nunca se olvide (eldia.com.do)

Rafael Chaljub Mejía


miércoles, 24 de noviembre de 2021

LA CANDIDATURA PRESIDENCIAL DEL DOCTOR FULGENCIO SEVERINO ES UNA PROPUESTA UNITARIA Y OPORTUNA

Por: Francis Santana 

Aparentemente, las elecciones del año 2024 aún lucen muy lejanas; pero en los hecho no es así. 

Ya los principales partidos de la derecha y sus aliados  tienen sus respectivos precandidatos y se están moviendo por todo el país haciendo campaña. 

Leonel Fernández, Domínguez Brito, Margarita Cedeño, Abel Martínez y el propio presidente Abinader, están tirados a la calle. Unos procurando recuperar el poder y el último en sus afanes reeleccionistas, aunque todavía de manera muy discreta y subterránea. 

Si las fuerzas democráticas de la nación esperan los finales del próximo año 2022 para definir sus candidatos presidenciales, congresuales, municipales y de distritos municipales, o en el peor de los casos el año 2023; podemos asegurar que llegarían extremadamente tarde a la arena electoral para poder desempeñar un papel airoso en ese acontecimiento político. 

Y llegar tarde a un proceso electoral, significaría tratar de captar adeptos y votantes, ya cuando la mayoría de estos están comprometidos con otras propuestas, y esto es gravísimo, porque hasta gente con tradición  de lucha y progresista las encontraríamos levantando otras banderas. 

Es ahora que hay que presentarle al país las candidaturas del campo popular y patriótico.

 Es ahora que hay que llegar hasta el corazón  del pueblo tocando las puertas de la mayoría de la gente que ha sido tan vilmente engañada por todos los partidos de la derecha, por sus gobiernos, por sus aliados de todos los matices y que se encuentra en un estado de cuestionamiento, indignación y frustración respectos a todos los falsos cambios y paraísos que les han prometido. 

Por eso es que la candidatura presidencial del Doctor Severino es oportuna y es enteramente correcto presentarla ahora, no mañana, ni después cuando ya sea demasiado tarde. 

Pero además, esta es una candidatura unitaria, porque ha sido formulada con la visión de que todas las organizaciones  democráticas, de izquierda y personas progresistas sin partido que quieran, puedan levantar sus candidaturas particulares, hacer proselitismo, proyectar sus liderazgos y en un momento oportuno, todas esas  candidaturas las concentraríamos en una sola de ellas; en la que haya concitado mayor respaldo en el país y  por lo tanto, sea la candidatura presidencial que represente de manera unitaria a las fuerzas progresistas de la nación en las elecciones del 2024. 

Es decir, que la candidatura a la presidencia del Doctor Severino sustentada por el Partido Movimiento Patria para Todos y Todas, está inspirada en una vocación realmente democrática, no en que la misma tenga que ser obligatoria e innegociable "o que entre el mar" o "que se hunda la isla". 

No, de ninguna manera, porque la candidatura presidencial de cualquier persona  nunca debe situarse por encima de la realidad objetiva, ni irrespetar la voluntad de la gente expresada democráticamente. 

Porque una práctica democrática auténtica tiene que garantizar en todo momento, situar la voluntad de las mayorías por encima de cualquier aspiración   individual o de grupo. 

Algunos sectores consecuentemente revolucionarios y que históricamente se han opuesto a la participación electoral, podrían decir que el actual momento es para priorizar e impulsar las luchas del pueblo, no para levantar candidaturas haciéndole el juego al sistema vigente. Al respecto, valoramos que podemos  de manera simultánea luchar junto al pueblo e incursionar en la lucha política electoral, acumulando fuerzas en ambos escenarios  teniendo una clara direccionalidad: disputarle el poder a las clases dominantes, construyendo una gran unidad político-social de avanzada, no compitiendo entre nosotros mismos. 

Finalmente quiero destacar que el Doctor Severino reúne excelentes cualidades para ser postulado a la presidencia de la república. Tiene alrededor de 40 años en las filas patrióticas, una firme e ininterrumpida  tradición de lucha junto al pueblo y es un profesional,  gremialistas y académico prestigioso.

 Además nunca se ha situado al lado  de ningún gobierno corrupto , ni entreguista, a los que siempre ha denunciado y combatido, incluso al  precio de su propia libertad. 

Y aún teniendo todas esas cualidades y ser el presidente de un partido reconocido por la Junta Central Electoral que tiene  presencia real en el movimiento de masas y  estructuras partidarias en todo el territorio nacional, ha manifestado reiteradamente que si surgen otras candidaturas con mayores posibilidades de éxito que la suya, él  estaría dispuesto a darle su total respaldo. 

Está claro entonces, que el Doctor Fulgencio Severino no solo es un revolucionario patriota,  unitario y competente, sino que también lo adornan elevadas cualidades humanas, y nuestro país hace muchos años que está requiriendo que personas con esas condiciones sean quienes dirijan el Estado dominicano.

Francis Santana