lunes, 21 de febrero de 2022

¿INVASIONES HAITIANAS?

Por Narciso Isa Conde

En este país la partidocracia, la  clase dominante, sus medios de comunicación, sus intelectuales, sus funcionarios, su sistema educativo, sus jefes militares y policiales… se las pasan  hablando de de Haití como país “invasor”, identificando migrar  con  “invadir”; obviando de paso, que si esa fuera la vara para medir tal fenómeno  económico-social, los/as dominicanos/as estaríamos invadiendo New York, Boston, Puerto Rico, Madrid, con expectativa de conquistar Alaska.

Vale la ironía como réplica al hecho de que cada día desde el poder constituido nos predican que un Estado que ellos califican de “fallido”, sin ejército, intervenido, con una policía fabricada por EEUU y un pueblo dramáticamente empobrecido, nos sigue “invadiendo”; librando así de culpas a las potencias coloniales y al imperialismo moderno que han aplastado su soberanía y la nuestra. 

El Caribe y la isla al revés. La mentira presentada con traje de verdad. Y como no hay armas ni ejército de por medio, se las han ingeniado para inventar una “invasión pacífica” ficticia a cargo de un pueblo negro estigmatizado, que procura ahogar una soberanía inexistente; previamente diezmada por hordas coloniales y neocoloniales reales, encargadas de imponer la “supremacía blanca” a los compases de intervenciones, esclavitud y  semiesclavitud, incluida la esclavitud asalariada en sus más crueles modalidades, en ambas parte de la isla.

Tan espectacular y perversa mentira, que repetida millones de veces ha logrado engañar una parte de la sociedad dominicana, brota de otra invención calumniosa con estatus de canallada y poder contaminante: la llamada “invasión haitiana” de 1822 a una República Dominicana entonces inexistente. 

Una construcción ideológica, que brotó hace 182 años de  la colonialidad racista, cuando en 1804 los esclavos/as negros/as de la parte Occidental de esta isla maravillosa, con apoyo en armas del Libertador Simón Bolívar, proclamaron la primera independencia en  Nuestra América, fundaron la República de Haití, derrotaron el yugo francés, abolieron la esclavitud, cristalizaron una revolución social anticolonial y antiesclavista, y decidieron contribuir a liberar a los habitantes de la parte oriental de la isla del coloniaje y la esclavitud impuesta por el imperio español… hasta lograrlo en 1822.

A una  gesta liberadora, que proclamó en la parte Oriental de esta isla la abolición de la esclavitud un 9 de febrero de 1822, que derrotó la ocupación colonial española, se le llamó “Invasión” y el mote despectivo perdura hasta la fecha, tanto, tanto… que junto al neocolonialismo estadounidense y al neoliberalismo privatizador, nutre el régimen de Abinader y toda la gestión institucional del país y su sistema de partidos, despidiendo un bochornoso tufo neofascista. (20-02-2022, Santo Domingo, RD)

                                Narciso Isa Conde                                     

domingo, 20 de febrero de 2022

"VÍSTEME DESPACIO, QUE VOY DE PRISA"

Alianza progresista y de izquierda para una nueva época.

Por: Manuel Salazar 

La alianza que los de izquierda y el progresismo tenemos planteada en este momento es de carácter táctica y estratégica, porque debe dar respuesta a las elecciones del 2024 y a la necesidad de dar rumbo a un cambio de época en el país, que debió darse con la caída de la dictadura de Trujillo y circunstancias políticas lo han obstaculizado. Lo que ocurra ese año pudiera abrir compuertas a este reclamo que vino escrito en el programa que trajeron en sus mochilas los gloriosos patriotas del 14- 20 de junio de 1959.

Es una tarea que desafía a la comprensión del momento y a las inteligencias y voluntades. Se trata de que decidamos en unidad unas candidaturas y un programa político; y las escojamos de buenas maneras, dicho sea, y en este proceso también  sentemos las bases para una fuerza política que vaya más allá del propósito marcado con el 2024, e impulse cambios para una nueva época en el país.

En muchos países se vive una época de cambios; pero los retrasos en el nuestro nos conminan a la lucha para abrir el cambio de una época, de poner fin a la del conservadurismo y ganar la del progreso general, en la economía, la política, las ideas y los valores.

Porque, es que desde que inició la llamada transición democrática con la caída de la dictadura de Trujillo en 1961, el Estado, si bien en 1978 se conquistó el espacio de tolerancia política que pervive hasta hoy, ha seguido siendo en esencia centralizado, determinado por el presidencialismo, al servicio de una propiedad económica concentrada en unos cuantos grupos oligárquicos, cual es una de sus cualidades principales desde los tiempos de aquella dictadura.

Desde 1966, el pueblo dominicano ha votado en busca de un cambio democrático en las condiciones políticas, económicas y sociales; y en esa búsqueda, ha votado por una que otra opción política; encontrándose con que, a pesar de haber logrado conquistas importantes, como la citada  apertura a las libertades públicas y los derechos democráticos desde 1978; la cuestión es que  la esencia del régimen se ha mantenido intacta, y en este período (2020-2024) no será distinto; por lo limitadas, aunque alguna muy buena, en contenido y de alcance de las propuestas de reformas políticas del presidente Luis Abinader; a pesar de  su connotado esfuerzo por la transparencia en el manejo pulcro de los recursos públicos y de  poner en práctica formas menos verticales de ejercicio del poder que sus antecesores; y más, por su política de  alianzas público/privada barnizadas con “fideicomisos”, que van en contravía a la democratización de la propiedad económica.

Esta política de alianza público- privada, que es una espina dorsal de la política económica del gobierno, en procura de darle una mayor dimensión a la acumulación de capital del sector privado, sobre la base de la plataforma y recursos públicos, determinan el rumbo esencial del gobierno, ante el cual corresponden las definiciones alternativas.

En coyunturas electorales, ante la ausencia de una opción en condiciones inmediatas de ser poder político y que expresase sus intereses de una manera explícita, el pueblo político ha tenido que votar, y nosotros los del PCT lo hemos impulsado a hacerlo, para castigar al gobierno de turno por sus políticas extremadamente antipopulares y sus manejos mañosos de los bienes públicos; y con ese voto de cambio, evitar derivaciones peores en el rumbo del país y la nación. Así fue particularmente en 1978, para salir del gobierno de los doce años de Balaguer; debió ser en 1994-96 para evitar el reciclaje del neotrujillismo en el PLD, y fue recientemente en el 2020, en que la mayoría del pueblo votó, y nosotros lo alentamos; para poner fin a dieciséis años del gobierno del PLD que pervirtieron las instituciones y los bienes públicos para garantizar su continuismo en el poder.

Estos gobiernos del PLD crearon su propio grupo económico, con capacidad de competir con los tradicionales, que forjaron su riqueza en décadas, y hasta en más de un siglo. Y con esa práctica de poder político, crearon la necesidad a la oligarquía de hacerse presente de manera directa en el Estado. Hasta entonces esta se había limitado a financiar las campañas electorales de los partidos, y a sentirse representada por los mismos; pero ahora ocupa cargos importantes en el gabinete, y prepara a los suyos para que en algún momento hagan de candidatos a la presidencia y otros cargos públicos.

Es en alguna medida un retroceso. Porque tras la ruptura de la hegemonía burguesa con la caída de Trujillo en 1961, y la posterior guerra de abril de 1965, Balaguer impuso un régimen bonapartista, gobernando para los intereses de la burguesía, pero sin integrarla al gobierno; y ahora después de los resultados desastrosos para la institucionalidad del país de los dieciséis años de gobierno del PLD, el presidente Luis Abinader integra a sus representantes en cargos importantes del gabinete presidencial.

En resumen, el régimen político vigente, que se levanta sobre unas condiciones económicas que caracterizan, uno y las otras, la época del conservadurismo, debió morir con la dictadura de Trujillo. A la caída de esta se habló de la apertura de una transición democrática hacia una nueva época; pero 61 años después, el régimen sigue siendo en esencia el mismo, aún con el ejercicio de gobierno de varios partidos entre estos el PRD, el PLD y el PRM que es una deriva del primero.

El proceso hacia el 2024 reclama de una alianza progresista y de izquierda, trascendente, que pueda poner fin a la era del conservadurismo y abrir perspectivas a una época del progreso. Debe serlo, además, por las fuerzas que une las ideas y  los propósitos en que se cimenta y su proyección en distintos sectores sociales y en el tiempo.

Más trascendente, casi mágica, porque se afirme en que lo que se propone unir es diverso; y la competencia que esa diversidad por necesidad genera, sea un factor de unidad y no de dispersión.

                                  Manuel Salazar



 

domingo, 13 de febrero de 2022

PRIVATIZANDO EL ESTADO

Por Narciso Isa Conde 

La modalidad ultra-neoliberal de las elites capitalistas mundiales se traduce en privatizar el Estado y sus funciones, mediante la toma directa de los principales cargos ejecutivos y entidades públicas.
Esto lo logran convirtiendo al vapor grandes capitalistas en políticos y en altos funcionarios gubernamentales, para así privatizar más ágilmente lo que queda a nivel de empresas estatales, servicios públicos y naturaleza; para imponer que la mentalidad empresarial capitalista rija el quehacer de todas las instituciones del Estado e impregnar del interés privado las iniciativas gubernamentales; subordinando la partidocracia y su deficiente intermediación, generalmente empleada para transformar las elites partidistas corruptas en capitalistas al vapor y usar lo robado para financiar sus campañas y darse la buena vida.

Aquí el llamado cambio colocó a grandes capitalistas al frente de la presidencia, la vice, importantes ministerios, gabinetes ministeriales, direcciones, superintendencias, administraciones de empresas y bancos, consejos especializados, y proyectos e iniciativas estatales; lo que les posibilita usar Fideicomisos, Alianzas Público-Privadas-APPS, ley de capitalización, entidades de Ventas de Activos y órganos de gestión de lo público, para privatizarlo todo.

Privatizar lo público y lo social no es solo vender empresas y acciones. Es conceder también propiedades estatales al sector privado para que las gestione. Capitalizarlas para que empresarios capitalistas las administren y entregar naturaleza, o cualquier patrimonio público, para asociarse a inversionistas privados, cediéndole la Administración.

Privatizar, o crear condiciones para materializarla, es lo que hizo Balaguer nombrando empresarios privados en Consejos Directivos de empresas estatales, que traspasaban recursos y oportunidades para formar corporaciones privadas paralelas. Es lo que hizo Leonel con CDE, CORDE, CEA y CORPORACIÓN HOTELERA durante la “capitalización”, lo que las corporaciones turísticas han hecho con las costas dominicanas y lo que este Gobierno y carteles de la construcción están haciendo con autovías, puertos, presas y aeropuertos; estando en turno Autovía del Ambar (APP), proyecto Pedernales-Bahía de las Águilas (Fideicomiso) y muchas otras APPS relacionadas con fuentes de agua. Es convertir salud y educación en negocios.

Privatizar es lo que se pretende hacer en Punta Catalina con un fideicomiso que incluye un Equipo Técnico copado por el sector privado y dirigido por un capitalista del área eléctrica (Celso Marranzini) con amplios poderes administrativos, licencia para atraer capitales privados y Macarrulla al frente del Gabinete Eléctrico; es, además, la entrega del Puerto de Barahona y las minas del Bahoruco Oriental a Belfond y Acero Estrella, con el plus de depredar. Nada peor, pues, que privatizar el aparato estatal para gestionarlo por magnates capitalistas decididos a apropiarse de lo que queda de nuestro patrimonio social. (13-02-2022, Santo Domingo, RD.).

Narciso Isa Conde

LA IZQUIERDA ESTÁ POR DOQUIER Y NO ES MINORÍA

 Por Manuel Salazar

¿Dónde está la izquierda? Ha preguntado en días recientes el buen amigo Ramón Colombo.

Y algunos lo han interpretado como una negación a la izquierda; y yo creo que más bien nos dijo a los de esta corriente ¡Pónganse las pilas, que este es un buen momento!

Aunque todavía quedan quienes niegan las diferencias ideológicas y la dicotomía izquierda- derecha, la realidad es que estas opiniones perdieron base y casi no se sienten. Francis Fukuyama, por solo citar un caso, ha publicado varios libros desde aquel "El fin de la Historia y el último hombre" en cuyas tesis arguyó que "la democracia liberal podía constituir el punto final de la evolución ideológica de la humanidad", planteamiento con el que se convirtió en una celebridad en el mundo académico-intelectual y político; pero sus ideas subsiguientes, aunque buscadas todavía, no concitan entusiasmo.


La crisis del sistema capitalista, que es de  la civilización creada por este; extendida por todos los confines del planeta con afecciones graves para el empleo, el medioambiente y el bienestar de las mayorías trabajadoras y populares; los que han comenzado de nuevo a la toma de calles y plazas de ciudades importantes,  en rechazo a las políticas de mercado; o con la búsqueda de opciones políticas orientadas hacia la izquierda y/o el progresismo, como ha ocurrido en varios países de América Latina, confluyen para afirmar la vigencia histórica de la dicotomía izquierda- derecha.

Aunque haya diferencias pronunciadas en la misma izquierda al definir las fronteras de esta tendencia, es importante que la opinión pública y gran parte del pueblo político asuman, como al efecto, que en la actualidad histórica esta es una de las que concitan apoyos populares en la búsqueda de superar los problemas que afectan a las sociedades.

De tal manera que a los-as revolucionarios-as dominicanos-as nos toca lidiar entonces con otra cuestión principal, referida a ¿Cómo hacer la izquierda dominicana en una mayoría política, de poder?

Asumo la existencia de una izquierda dominicana, un movimiento de izquierda constituido por muchos eslabones, políticos y sociales, y por una ética de vida presente en decenas de miles de personas en la sociedad general; con muchas luces, y con sombras; con aciertos y desaciertos, y de la que depende la posibilidad de que el país, los trabajadores y el pueblo, cambien para una situación mejor, y abra la época del progresismo en el país.

Porque la izquierda es algo más que la membresía en una organización y asumir un programa político determinados, y comporta una ética y valores que expresan una opción de vida. Hay gente sin filiación partidaria que vive la decencia y la honestidad, la solidaridad y la justicia, la tolerancia y la opción por las causas de las mayorías, con una consecuencia encomiable. La izquierda dominicana, así concebida, es decenas de miles de personas.

Con esa izquierda se deberá constituir la fuerza política que ponga fin al dominio político de los sectores conservadores en el país, y abra una nueva época.

La izquierda no es minoría, solo que está dispersa, y la unidad es la respuesta inmediata.

Pero la unidad ha sido planteada y lograda infinidad de veces, e infinidad de veces se han producido las divisiones de los mismos que se han unido; y puestos a insistir en la misma, como un camino necesario, inevitable, es preciso aprender de las experiencias fallidas para no repetir errores.

Y aquí está planteado el desafío: ¿Cómo unir en un solo sentido y propósito esa diversidad, que es de miles de personas, una complejidad de sectores de clase sociales?

Las fórmulas podrían ser infinitas, pero cada una de estas tendrían que destacar caminos nuevos, audaces si se quiere; la idea de insistir solo en lo que une, y no en lo que divide, como alguna vez  aconsejaría el presidente Mao Tse tung; asumir el sincretismo cultural del pueblo dominicano, por su procedencia aborigen, africana e hispana, que aporta una tendencia natural a la diversidad, por lo que esto no debe ser asumido como fatalidad de dispersión; sino como reclamo a procurar formas organizativas y dinámicas de ejercicio democrático que hagan posible la unidad en lo diverso. Y en ese sentido, integrar la movilización cultural, que es un elemento esencial de la unidad del ser nacional.

A crear y atrevernos a caminos nuevos, está convocada la inteligencia y voluntad de la izquierda dominicana.

Fuente: La izquierda está por doquier y no es minoría | Acento

Manuel Salazar

sábado, 12 de febrero de 2022

CANDIDATURA, PROGRAMA Y ACUERDO, Y UNIDAD

Por Fortune Modeste Valerio

La responsabilidad histórica, en esta etapa de la revolución, que recae sobre los progresistas, revolucionarios y comunistas, pesa más que la Cordillera Central. Incluyo estos importantes sectores políticos por el carácter democrático, popular y participativo, en el tránsito que recorremos. 

El tramo que transitamos es largo. El atraso y dependencia, política, económica y social de la sociedad, así lo amerita. Por consiguiente, en cualquiera proyecto político unitario, se debe contemplar completar las tareas, pendientes, democráticas y el impulso de nuestra economía, rezagada y atrapada por grupos de poder. Quedarse en el inmediatismo, se comete un error de visión, imperdonable. 

Es verdad que se aproximan las elecciones del 2024. Coyuntura electoral que debe ser aprovechada, al máximo, para avanzar en los planes tácticos y  estratégicos de la revolución. El momento es ideal para crear un mecanismo, duradero, unitario que enfrente, competir, a los partidos políticos conservadores que se alternan el poder. 

Los principales grupos revolucionarios y comunistas, deben entender que la base de cualquier unidad electoral, empieza con unificar criterios en el enfoque sobre la sociedad dominicana, su coyuntura en desarrollo y movimiento, y los vientos que soplan en el ámbito internacional. Compilar las coincidencias en todos los temas que, en un programa de gobierno y acuerdos políticos, cubra la etapa democrática para darle vida y salud a una criatura, no debe nacer muerta, preparada para llegar al poder: nueva alternativa política de progresistas, demócratas y de izquierda. 

Si sustituimos las coincidencias programáticas por las escogencias de candidaturas, se comete un error lamentable, se infecta una criatura muy frágil a las infecciones. Los conservadores, oligarcas y políticos corruptos, se ponen de acuerdo para repartirse el pastel alrededor de candidatos. En el litoral revolucionario y progresista, el asunto es todo lo contrario, sin reglas claras y precisas; podría desatar los mismos demonios en una carrera loca detrás de un puesto en la Presidencia. Congreso, y en los Ayuntamientos. 

Abrir esa compuerta en estos momentos es peligroso. No se va a dinamizar nada, se despierta el gusanillo, bailarín y vicioso, dormido en una sub clase social inestable, ambiciosa y que no pierde tiempo en la búsqueda de lo mío. A pesar de ser extemporánea e inoportuna, las candidaturas distraen la atención en la creación, organización, fortalecimiento y difusión de un instrumento político unitario de largo alcance. 

No negamos la importancia de la selección de candidatos con excelentes condiciones éticas y morales; políticas, académicas y aceptación popular, en la población. Pero iniciar un proceso unitario tan delicado, promocionando candidaturas, entre revolucionarios, comunistas y progresistas, es poner la carreta delante de los caballos. 

Cuando todavía no se sabe si habrá unidad, ya los candidatos recorren las redes sociales, barrios y ciudades. Dejando entrever (...), vamos de cualquier manera. Así no se empieza con buen pie un proyecto unitario con fines electorales; en un ambiente sin experiencia electoral, divididos y dispersos, colmado hasta la taza de frustraciones y decepciones, etcétera.

Más que a las candidaturas, apuesto a la creación unitaria de la alternativa política electoral, al surgimiento de un instrumento programático y organizado que presente soluciones a los graves problemas de la sociedad. Y por supuestos, los hombres y mujeres del proyecto serán los responsables de recorrer todo el país llevando las orientaciones que promuevan la entidad que defenderá los intereses de los trabajadores y la población. 

La unidad es la clave para salir airoso. Continuar dispersos y aislados, se envía una mala señal a la población, se aprieta el cerco mediático y real que impide conectar con la sociedad. La coyuntura electoral permite caminar, con nuestros candidatos, unidos alrededor de un programa a corto, mediano y largo plazo. Un proyecto unitario que solo cubra el proceso electoral del 2024, está bien, muy bien. Pero vamos por más.

Fortune Modeste V.


viernes, 11 de febrero de 2022

HAY QUE ATREVERSE A ENFRENTAR Y SACAR DEL PODER A LA OLIGARQUÍA

 Por: Francis Santana

El saqueo de los recursos del Estado, el nepotismo, la represión, la impunidad, el entreguismo descarado a poderes extranjeros, el fraude y el clientelismo político,  han caracterizado a todos los partidos de la derecha que han gobernado la nación, aunque a unos en mayor grado que a otros

Los gobiernos del partidarismo de derecha han sido cómplices del narcotráfico y fomentado  los juegos de azar de manera generalizada, convirtiendo en país entero en una vulgar taverna, empujando a nuestra gente honorable y trabajadora hacia el vicio y la degradación.

Esos gobiernos de derecha, arruinaron a nuestros campesinos. A mediados de la década de los años 60s del pasado siglo, más del 70% de los habitantes del país vivían y se sostenían en la zona rural. Hoy más del 70% de la población vive en las zonas urbanas huyéndole a la pobreza y al abandono en que se malvive en el campo dominicano.

Y mientras esa derecha gobernante no fue capaz de resolver uno solo de los grandes problemas del país; sembró palmo a palmo esta parte de la isla, de miles de sectas religiosas para poner de rodillas a los explotados y empobrecidos para que  esperen sumisos una supuesta salvación en el más allá

La vil entrega de nuestros recursos naturales a depredadoras compañía megamineras extranjeras, también ha sido obra de todos esos partidos de derecha y sus aliados desde el poder.

La derecha política de nuestro país, representada en los partidos PRSC, PRD, PLD, PRM y los aliados de estos, actuando de manera servil y lacayuna frente a los distintos gobiernos de los EEUU; son los responsables directos de las desgracias y sufrimientos que viene padeciendo nuestro pueblo durante el más reciente medio siglo de nuestra historia.

Está suficientemente claro, que la derecha, constituida principalmente por una oligarquía insaciable de grandes banqueros, importadores y exportadores, grandes comerciantes, poderosos terratenientes y grandes burgueses del sector agropecuario, las cúpulas militares y eclesiásticas, representados todos ellos por los partidos políticos antes señalados; constituyen los obstáculos principales para alcanzar una nación verdaderamente soberana y una sociedad en la que la inmensa mayoría pueda disfrutar de progreso y bienestar en todos los sentidos.

Pero nuestra la izquierda revolucionaria no ha sabido construir la confianza necesaria en el pueblo para atraerlo hacia a sus filas y a través de una poderosa unidad político-social, crear las condiciones necesarias para movilizar el país, cambiar sustancialmente la actual correlación de fuerzas y disponernos a conquistar y construir un nuevo poder político desplazando para siempre a la oligarquía criolla y a sus amos foráneos.

Nuestra izquierda, revolucionaria y heroica; pero lamentablemente muy intransigente, debe entender definitivamente que no se puede avanzar hacia el poder, compitiendo entre nosotros mismos; sino complementándonos y siendo capaces de entender y asumir la causa revolucionaria como una  obra de las masas e implementando los métodos y formas de lucha que requieran las distintas coyunturas; sin pretender absurdamente ser vanguardia desde pequeños grupos, sin suficiente formación política, sin tropas, sin liderazgo y sin estar enclavados en el palpitar cotidiano de pueblo.

Por eso, nuestro principal desafío hoy, es UNIRNOS e  ir ganando para nuestras políticas y nuestras filas a lo mejor de nuestra sociedad que se encuentra en el seno de la clase obrera, en el campesinado, en los diferentes niveles de la clase media,  incluyendo  a una amplia franja de intelectuales democráticos que siempre han estado del lado de las mejores causas.

Y tomar muy en cuenta en esta labor UNITARIA y de engrosamiento de nuestras filas, que la composición inmensamente mayoritaria de la membrecía de nuestros grupos revolucionarios está constituida por hombres y mujeres de la tercera edad,  y que por tal razón hay que privilegiar la integración de jóvenes  porque nos estamos quedando sin relevo generacional para continuar la lucha revolucionaria.

El momento es altamente oportuno  para las fuerzas patrióticas avanzar hacia el poder, porque el partidarismo de derecha está ampliamente cuestionado en la sociedad por sus fechorías y perversidades. Porque el futuro político de la oligarquía del país y de sus partidos es incierto y sombrío.

Y en América Latina soplan vientos huracanados a favor de la democracia y la independencia de nuestras naciones.

!Echemos abajo el dominio oligárquico!

¡Con unidad, y luchando en todos los escenarios, construyamos un nuevo poder: el poder de las mayorías!

¡Podemos vencer...Y venceremos!

Francis Santana













jueves, 10 de febrero de 2022

DECLARACIÓN PÚBLICA MPD: NO ESTUVO INVOLUCRADO EN EL CRIMEN DE MIRIAM PINEDO, NO TIENE QUE PEDIR PERDÓN

 El MPD, no estuvo involucrado en el crimen de Miriam Pinedo, por lo tanto no debe aceptarlo, tampoco pedir perdón

Movimiento Popular Dominicano (MPD).
Marxista-leninista.
Fundado el 20 de febrero del 1956.
" *Nuestro partido no tiene que admitir ningún crimen, por el contrario, fuimos la víctima de ambos crímenes; fue la CIA por medio de Manolo Plata, la única responsable".*
El Movimiento Popular Dominicano, en los últimos dos años se ha visto una vez más mencionado con mucha insistencia de manera capciosa en el asesinato y posterior descuartizamiento de la compañera Miriam Pinedo, viuda de nuestro histórico camarada Otto Morales.
Hace unos días dos ex dirigentes de nuestra organización como Rafael Chaljub Mejía y Freddy González han replanteado la tesis fundamental que hemos sostenido desde hace años de que: el autor principal de ambos crímenes de: (El Moreno y Miriam) fue Freddy Díaz, Alia Manolo Plata.
Sabemos que los crímenes no son perfectos, aún en las ficciones o en las especulaciones científicas; pero si en el morbo, que se esparce como estelas de nubes oscuras, como lo han hecho la CIA de manera subrepticia y sus títeres.
Por ejemplo Manolo Plata jamás ha dado la cara, o la CIA nunca ha dicho ni ha aceptado nada como la ha dicho en otras ocasiones de crímenes como el de Patricio Lumumba en el Congo Belga.
Deja la CIA sus sombras de misterios para que las dudas crezcan, así como las hipótesis interminables.
Nosotros, nos sustentamos en versiones históricas muchas veces contradictorias, pero que indudablemente conducen a la responsabilidad directa de la CIA y su agente infiltrado en el Partido, Manolo Plata.
Rechazamos por demás los señalamientos, al parecer muy manipulados, que hace Hugo Hernández al principio de salir el libro Morir en Bruselas.
Luego a mediados de diciembre del año 2021, Hugo Hernández, dice: que el MPD debe pedir perdón por el asesinato de Miriam Pinedo ocurrido a principios de diciembre del 1971 en Bélgica, capital de Bruselas.
Nosotros, los de esta nueva generación del MPD y los de la anterior, no podemos aceptar ese llamamiento, porque entendemos, que la manipulación de los criminales que dirigieron al títere de Manolo Plata, quieren llevarnos a la desmoralización política, ideológica e histórica en éste crítico momento de la realidad
dominicana.
Afirmamos y aseguramos a la distancia de más de 50 años de esos horrendos crímenes: no lograrán desmoralizarnos, quienes con fines aviesos quieren darle el golpe mortal al MPD.
Manolo y la CIA son los responsables fundamentales de la muerte de El Moreno y de Miriam.
Nos explicamos:
El gobierno norteamericano a través de la Central de inteligencia (CIA) penetró nuestro partido tanto en República Dominicana, como en Bruselas utilizando su agente Manolo Plata para ejecutar el asesinato de El Moreno el 21 de mayo del 1971, posteriormente el de Miriam Pinedo, la cual pudo sobrevivir y darnos los datos pertinentes y reales del crimen contra El Moreno; casi siete meses después Manolo Plata completa su trabajo sucio ejecutando a Miriam de manera atroz y salvaje a inicios de diciembre del 1971.
Rechazamos contundentemente, que nuestro Partido, especialmente su Comité Central había dado la orden de ejecutar a la compañera Miriam Pinedo, por el contrario teníamos sumo interés en protegerla bajo todas las circunstancias.
No es, además un secreto, que ambos crímenes fueron ordenados y ejecutados por la CIA, pues habían decidido fusilar a todos los dirigentes responsables del secuestro ejecutado a finales de marzo del 1970 del agregado militar de la embajada norteamericana Donald J. Crowley.
Igual suerte correrían parte de los canjeados por dicho hecho.
Tenemos una conclusión sencillo: asesinan al Moreno de manera acelerada antes de que le pusieran la seguridad acordada.
Acusan a Miriam Pinedo de dicho asesinato.
En consecuencia se aprovechan del estado psíquico y emocional de Miriam para llevar a cabo sus planes macabros.
Se puede concluir, que éste caso:
es un juego de dominó, de ajedrez, o un puzzle fácil de resolver.
Nuestro partido no tiene que admitir ningún crimen, por el contrario, fuimos la víctima de ambos crímenes.
¡El partido de Pablo Martínez, El Moreno, El Men y Alfredo, Presente!
Comisión Política del Comité Central.
Santo Domingo, R.D., 9 de febrero del 2022.