viernes, 2 de septiembre de 2022

Sobre el aumento salarial

Por Rafael Chaljub Mejía 

Aunque esa idea de don Pedro anula el papel del Ministerio de Trabajo y la responsabilidad del Estado, el referido Ministerio actuó con diligencia, convocó a las centrales sindicales y a la patronal a una reunión formal para el pasado miércoles. La patronal hizo caso omiso y no asistió a la cita.

La necesidad del aumento es tan urgente que hasta la cúpula empresarial la reconoce. El azote de la carestía, la reducción del salario real, los apuros en que se ven los trabajadores en medio de la presente ola inflacionaria y las perspectivas de que todos estos factores se sigan incrementando están demasiado a la vista. Aquí estamos ante la situación de siempre.

Salarios injustos y una cúpula empresarial cerrada a banda a la negociación. La realidad nos refiere a cuestiones que están en el fondo del debate. Primero, que los bajos salarios están dictados por el modelo que rige la economía dominicana.

Una economía hacia afuera, al servicio de la exportación y del turismo. Las zonas francas y todo inversionista extranjero demandan de salarios deprimidos y moneda nacional devaluada como dos de sus principales atractivos. El turismo requiere que sus dólares rindan a la hora de cambiarlos por pesos dominicanos.

Mientras tanto, esos mismos pesos devaluados son los que recibe el trabajador a cambio de su labor y como los costos de los bienes de consumo suben constantemente, la existencia se le vuelve más difícil a los asalariados. Pero la peor tragedia, es que los trabajadores no tienen capacidad de presión en favor de su salario ni de ninguna otra de sus reivindicaciones, porque no tienen organizaciones sindicales que lo representen.

El mismo modelo económico que crea pesos devaluados, impone a su vez la eliminación de cualquier forma de organización obrera. Aquí, con la tolerancia de todos los gobiernos, el presente incluido, la democracia se detiene en las puertas de las fábricas, la libertad sindical, el derecho de organización de los trabajadores hace tiempo fue cancelado y hablar de organización obrera en las industrias es exponerse al despido inapelable.

Entonces, vamos en favor del aumento salarial, pero conscientes de que cambiar ese modelo y conquistar la libertad sindical, son los mayores desafíos de la clase obrera y sus defensores.

Fuente: Sobre el aumento salarial (eldia.com.do)

Rafael Chaljub Mejía


jueves, 1 de septiembre de 2022

Notas simples sobre la táctica política revolucionaria

Por Francis Santana 

La táctica política constituye un conjunto de orientaciones y acciones que caracterizan la práctica de una fuerza política durante un período corto, por lo general, y que está influida por una cambiante situación de flujo o reflujo, es decir, de ascenso o descenso de la lucha de clases en un momento determinado.

 Toma muy en cuenta la correlación de las partes enfrentadas, y a la vez es dinámica en la misma medida en que cambia la realidad objetiva y subjetiva. Por lo tanto, la táctica siempre debe formularse a partir de cada situación concreta y particular, al tiempo que tiene que establecer con suficiente claridad los métodos y formas de lucha específicos a impulsar; así como los objetivos que nos proponemos alcanzar.

 Es competencia de la táctica, además, precisar las formas organizativas y los instrumentos necesarios para aplicar adecuada y exitosamente las orientaciones definidas. Y toda táctica política correctamente concebida, tiene que estar orientada en la dirección de avanzar hacia los objetivos estratégicos; claro, sin confundirla en ningún caso, con la estrategia política, pues la táctica se refiere a la política a implementar en cada situación y lucha particulares, mientras que la estrategia está referida a las cuestiones generales de mayor alcance, profundidad y de más largo plazo de un proceso revolucionario. 

En ese sentido, la táctica procura unir a la mayor cantidad de fuerzas, actores y sectores posibles para enfrentar y derrotar al blanco principal del momento, pudiendo incluir en esta unidad, a algunos que no son propiamente revolucionarios. Ejemplos de lo anterior, fueron las alianzas tácticas en la Guerra de Abril de 1965 contra la intervención yanqui, la que se produjo contra el fascismo en la Segunda Guerra Mundial y las alianzas que se han estado produciendo en América Latina entre fuerzas democráticas y de avanzada con organizaciones liberales e incluso conservadoras, para enfrentar a los partidos representantes de la dominación imperialista y del modelo neoliberal a través de la lucha de masas y los procesos electorales.

 Por eso, debemos entender que la táctica revolucionaria puede y debe aprovechar las fisuras y divisiones en el seno de las clases dominantes en una coyuntura específica, no para ponernos a la cola de un sector de las mismas, sino para atraer hacia una gran unidad bajo la dirección del movimiento democrático y revolucionario a sectores, organizaciones y gente en particular, que sin ser propiamente revolucionarios, pueden y deben ser parte del contingente que, unido, enfrente en un momento dado al enemigo principal empleando métodos de lucha comunes y actúe en procura de ejecutar un programa político de reformas y transformaciones definido de común acuerdo. 

Si determinadas organizaciones, partidos, movimientos políticos y personas (exceptuando narcotraficantes, traidores a la patria, torturadores, asesinos, corruptos, feminicidas, ecocidas y xenófobos) tienen una lectura común frente a una situación política, económica y social y al mismo tiempo establecen métodos, blancos de ataque, aliados y objetivos concretos a lograr, tienen las condiciones fundamentales para arribar a determinados acuerdos tácticos, aunque no coincidan respecto a sus grandes objetivos estratégicos. Porque un acuerdo táctico no tiene que partir de coincidencias estratégicas o de tipo ideológico. 

En otro aspecto, hay que entender, que una política táctica correcta, (que en todo caso debe ser elaborada posterior a un análisis y a un conocimiento de la realidad nacional y de los aspectos más relevantes de la situación internacional y de sus perspectivas) tiene que integrar a las masas populares a las luchas en los más diversos escenarios posibles, contribuir a que estas se unan y eleven sus niveles de conciencia, siempre enfocadas en la construcción y la toma del poder político; pues de lo contrario, todas las luchas quedarían en el marco del socialreformismo, que nunca llega más allá de conquistar algunas migajas en el marco del viejo orden de explotación. La táctica de las fuerzas democráticas y revolucionarias, requiere orientar, además, para que las masas se organicen, se coordinen y se eduquen, no en frío, sino para que en el fragor mismo de su resistencia puedan conocer quiénes son sus verdaderos amigos, a los vacilantes, colaboracionistas y al mismo tiempo, conocer, cuáles son sus verdaderos enemigos de clase. 

A la política táctica le corresponde definir las tareas más importantes de cada momento, tanto de las organizaciones revolucionarias, como las del movimiento de masas. En esto nunca debe haber confusión alguna e incluso hay que establecer con suficiente claridad, la cuestión relativa a la tarea central que corresponde a cada momento y cuales las tareas y acciones secundarias; así, como qué consigna política es la que mejor sintetiza nuestras políticas y la que mayormente se conecta con las aspiraciones de las mayorías. 

No entender las cuestiones a las que debe responder la táctica política revolucionaria en cada coyuntura, es lo mismo que estar haciendo política en base al activismo empírico y la improvisación, carentes de toda perspectiva de victoria y de vocación de poder político. 

Sugiero, muy modestamente, que hagamos los mayores esfuerzos posibles por conocer las tácticas políticas que guiaron victoriosamente los procesos revolucionarios de los distintos pueblos explotados y de las naciones oprimidas en los distintos momentos de la historia de la humanidad; no para copiarlos, sino para aprender de ellos de manera creadora, sin dogmatismo de ningún tipo y sin extrapolaciones arbitrarias. 

En materia de táctica política, tenemos que atrevernos a introducir serias y profundas rectificaciones. Esto es enteramente posible y necesario.

Francis Santana

lunes, 29 de agosto de 2022

María Teresa Cabrera: En el corazón del pueblo

María Teresa Cabrera

Por Haffe Serrulle

María Teresa Cabrera es una de esas mujeres dominicanas que inspiran admiración y respeto.

Me llama la atención en ella que cuando habla sus palabras trascienden lo simple, lo cotidiano.

¿Qué hay en su voz que encanta a la gente?

No recuerdo cuándo ni cómo vi por primera vez a María Teresa Cabrera.

Tal vez la conocí en las lides universitarias, cuando ella, muy joven, ya era un volcán, un tornado, un huracán que incidía de manera inmediata en las asociaciones estudiantiles, y en los sindicatos obreros y campesinos.

Yo observaba con suma atención  a aquella intrépida muchacha y me preguntaba: ¿Qué tiene ella en el corazón que nos impregna a todos?


Luego, con los años, su fogosidad, controlada y callada, y ahora sabia, volaba libre en las asambleas  magisteriales y abría la mente de sus compañeros en la dirección de activar y motivar luchas sociales a favor del pueblo.

¿Quién no recuerda a María Teresa Cabrera como cabeza protagónica de las grandes jornadas reivindicativas del magisterio nacional? ¿Qué no decir de ella junto a la gloriosa lucha por el 4% para la Educación? ¿Quién podría olvidar su rol en la Marcha Verde?

En fin, son tantas las jornadas patrióticas asumidas por ella que sería imposible enumerarlas, a no ser que llenemos decenas de folios. Y todo por un ideal, es decir: a cambio de sentirse bien consigo misma, con su pensamiento, con sus ideales de pueblo redimido del dolor; de pueblo engrandecido en el progreso social colectivo.

Una mujer con las cualidades y características de María Teresa Cabrera debe ser amada por el pueblo, y ella lo es, al menos por aquellos que abrigamos sus mismas esperanzas.

Deberíamos abrir nuestros corazones para que su lumbre nos caliente y nos ilumine, pues las luchas sociales por venir son inevitables y necesitamos una orientación objetiva, a fin de evitar nuevos tropiezos y equívocos.

En mi caso, me gustaría andar siempre al lado de esta mujer incansable porque sé que los caminos recorridos por ella se llenarán de frutos un día no lejano.

Escuchémosla.

Ella es parte de no nosotros, y viene de tan hondo que jamás podrá torcerse.

Al menos yo no creo que María Teresa se tuerza.

Sigámosla, pues.

Fuente: María Teresa Cabrera: En el corazón del pueblo | Acento

María Teresa Cabrera




domingo, 28 de agosto de 2022

Organizaciones marchan contra la privatización de la salud

Advierten seguirán en las calles en defensa del patrimonio público y por una seguridad social digna

SANTO DOMINGO, REPÚBLICA DOMINICANA. Cientos de personas marcharon la tarde de este sábado por varios barrios de la zona norte del Distrito Nacional en rechazo a los intentos de privatizar la salud pública, y en demanda de una seguridad digna, la inclusión de las tres causales en el Código Penal y la redistribución de las riquezas,  entre otras reivindicaciones.

La marcha partió a las 4:00 de la tarde, de la intersección de las calles Josefa Brea con Nicolás de Ovando y recorrió varias calles de los sectores Capotillo, Simón Bolívar, Las Cañitas, 24 de Abril y María Auxiliadora y concluyó frente a las instalaciones de la Ciudad Sanitaria, en la calle Albert Tomas.

Al leer un comunicado en nombre del Bloque Popular Jesús Adón, la Coordinadora Nacional de Organizaciones Populares y las Ligas Populares, Luz Eneida Mejía dijo que rechazan cualquier modelo de privatización de la salud que el Gobierno de Luis Abinader, en complicidad con las elites económicas, pretende implementar para hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres.

“Son las mismas élites que han secuestrado la seguridad social y la han convertido en un negocio a través de un plan básico y sus ARS y de las cuentas individuales y sus AFP, que nos condenan a la desprotección social reduciéndonos a objetos de ayudas y asistencia social”, explicó.

Mejía planteó que la salud es un derecho y que eso incluye poder recibir las atenciones en salud en caso  de enfermedad, porque la salud no es una mercancía que se puede vender y comprar en el mercado, a la que solo tienen acceso los que pueden pagar.


“El Bloque Popular Jesús Adón, la Coordinadora Nacional y las Ligas Populares exigimos al gobierno que encabeza Luis Abinader que detenga sus planes de privatizar los centros de salud como el hospital Padre Billini y la ciudad sanitaria Luis Eduardo Aybar, Morgan”, proclamó.

Las organizaciones advirtieron que estarán en las calles en defensa del patrimonio nacional, de los viene y servicios públicos, que pertenecen al pueblo bajo responsabilidad del Estado dominicano no del mercado privado.

“Marchamos y estaremos en las calles por una seguridad social digna, sin ARS, sin AFP, ni plan básico, por la rebaja del precio de la comida, de la tarifa eléctrica, y de las medicinas”, plantean en el documento las organizaciones convocantes de la marcha.

También, afirmaron que seguirán en las calles por la defensa de los recursos naturales y la preservación del medio ambiente, por los derechos laborales de las trabajadoras domésticas, para exigir al gobierno que cumpla con las promesas hechas a las provincias, como San José de Ocoa e Higuey.

Además, por la inclusión de las tres causales en el Código Penal, una mayor redistribución de las riquezas, y la eliminación del ITBIS a los productos esenciales para las familias.

De igual manera, anunciaron que marcharán junto al Colegio Médico Dominicano, el próximo miércoles 4 de septiembre, y acompañarán todas las demandas que impulsen las masas populares en reclamo de sus derechos en todo el país.

Fuente: Organizaciones marchan contra la privatización de la salud – El Desahogo Dominicano (wordpress.com)




viernes, 26 de agosto de 2022

Izquierda, derecha y unidad (1 de 2)

Por Fortune Modeste Valerio  

Por décadas el "atajar para que otro enlace" ha hecho mucho daño al movimiento revolucionario

Los revolucionarios dominicanos tiene una enorme y responsable tarea de recorrer su propio camino, acompañados de los sectores imprescindibles en este tramo histórico. Desconocer el tránsito, dentro del capitalismo, se comete un grave error de apreciación y equivocar el rumbo. Sin olvidar el objetivo supremo. 

Hasta ahora se exhibe, aparentemente, un cuerpo débil, disperso y con ideas confusas. Distorsiones que deben ser corregidas para poder ocupar un lugar de importancia, protagónico, si se quiere, en la rueda de la historia, que no lo detiene nadie, ni con el pensamiento. De lo que se trata: es de vencer el aislamiento con la unidad programática de las izquierdas, para dar un salto de calidad que estremezca los cimientos de la sociedad.

Es el gran reto que hay por delante: despojarse de esa sombrilla ajena que ha cubierto, un tramo histórico, a las izquierdas; zapatearse, remenearse y expulsar de su entorno sus lazos contaminantes tradicionales con una derecha, rapaz e insaciable, y políticos corruptos. Trazar la línea de Pizarro, sin que le tiemble el pulso. 

Para el revolucionario, la revolución lo es todo, la razón de vivir. La vida no tiene sentido ni valor, sin resistir la embestida de un sistema que descansa en la explotación del hombre por el hombre. En la lucha sin cuartel contra las injusticias, no se debe despojarse, jamás, del espíritu rebelde que estimula su existencia en la brega. La palabra transformar lo acompaña hasta el final. 

La razón del trabajo político es de darle continuidad a la vida de una manera saludable, productiva y en perpetuo cambio positivo. Un sistema, como el capitalista, que promueve la destrucción del ser humano y la naturaleza, debe ser enfrentado, sin perder la cabeza, en todos los frentes. Es la cuestión. 

Para poder enfrentarlo hay que ser cuidadoso a la hora de emprender cualquier acción, por pequeña que sea, ya que la misma tiene que estar sujeta a la realidad objetiva; tomando en consideración aspectos económicos, políticos, sociales, históricos y hasta geopolítico; tomar en cuenta el grado de conciencia política y organización de la población, el nivel de incidencia de los revolucionarios en la sociedad, etc. Como ven, el asunto no es tan fácil,  para los que creen todavía que la revolución está al doblar de la esquina. 

El asunto es más complicado, cuando se confunde el estado de situación del sistema capitalista a la hora de elaborar una táctica política que permita a las izquierdas verse la cara con los políticos corruptos y conservadores, que representan los intereses del capital. Aquí reside la piedra angular que va a permitir escoger el camino correcto. 

El mundo ha cambiado, incluyendo América Latina y el Caribe, sin dejar fuera nuestro país. La región está siendo impactado por movimientos envolventes, dentro de la democracia representativa, que permite el ascenso, vía electoral, al poder de sectores de izquierdas, progresistas y democráticos. Para insertarse en esa corriente que avanza indeteniblemente, se requiere construir, con las dos manos, un instrumento unitario, de lucha y electoral, donde no aparezcan políticos corruptos, ni la derecha recalcitrante, etc.

Hay que estar claro, clarinete, en deslindar los campos en todos los sentidos con los que se han enriquecido en forma ilegal en sus pasos por el poder; con los que mantienen y promueven formas de gobiernos neoliberales que promueven  modelos económicos que empobrecen a la población e impiden la expansión de la producción de bienes y servicios, y con los que le sirven al poder  extranjero en perjuicio de los intereses nacionales. 

El día en que las izquierdas se unan, despojadas de la maldita sal de la derecha, renacerá la esperanza y la firme determinación de luchar, por su felicidad y bienestar, de nuestro pueblo. En todos los frentes, incluyendo el electoral, se producirá una avalancha indetenible de entusiasmo y adhesión contagiosa que pondrá en su puesto a los abusadores del poder.

Fortune Modeste V


miércoles, 24 de agosto de 2022

De progresismo, capitalismo y revolución

Por César Pérez 

El ascenso de Petro al poder en Colombia, el laboratorio político chileno dirigido por Boris, un aprendiz de alquimista que dentro de poco tendrá en sus manos los resultados evacuados por la Constituyente instituida para reformar las bases en que se asentará el Estado y el posible regreso de Lula al poder en Brasil, podrían estar indicando que en América Latina y el Caribe se está abriendo un proceso de cambios políticos y sociales de profundo calado no simplemente coyunturales.

El reciente ascenso de un izquierdista en un país de guerrilla endémica, unido al hasta ahora muy posible triunfo de Lula, que pondría freno a la ultraderecha racista, acentúan los debates sobre los caminos hacia democracia, las reformas o revolución en la región.

Estos procesos tienen como trasfondo un cambio radical que se opera en la geopolítica mundial. En ese tenor, es llamativo el simbolismo de un exguerrillero que desde se proponga una “paz total” con la cual se pondría punto final  a la existencia del último grupo guerrillero aún activo en Centro y Sudamérica. Ese hecho coincide casi simultáneamente con el momento en que Cuba, al decir de su viceministra de economía, toma medidas que “tengan incidencia inmediata en los problemas de desabastecimiento", anuncia la apertura a la inversión privada extranjera en el comercio mayorista y minorista, ampliando de esa manera el lento, pero sostenido proceso de liberalización de diversas actividades económicas.

Mientras tanto en Venezuela, Maduro también comienza a liberalizar la economía a través de unas fluidas relaciones con sectores empresariales, al tiempo de iniciar un proceso de reactivación de sus relaciones políticas y económicas con los Estados Unidos, por recíprocas conveniencias. Este último país está urgido de carburantes de los que es rica Venezuela y esta aprovecha esa oportunidad para reactivar una economía al borde del colapso total. Ambos toman nota del nuevo contexto en que discurre la geopolítica mundial y tratan de adaptarse. Maduro también toma nota del efecto Petro en Colombia, a quien le interesa buenas relaciones con aquel para resolver temas de orden económicos e impulsar su pacto con las guerrillas colombianas transfronterizas.

El tema de Lula es de otro orden, pero igualmente importante para la región. Si le pone fin al predominio de la ultraderecha en Brasil, mandará el mensaje de que se puede, y se debe, detener el ultra conservadurismo elitista de todo signo que en esta parte del mundo pretende el control del Estado, la hegemonía incuestionada de lo privado sobre lo público y el mantenimiento de las excusiones sociales y políticas de diversos tipos. Además, su regreso al poder significará un fortalecimiento de la tendencia de gobiernos progresistas en la región, con estados que pongan límites a la voracidad del sector privado, establezcan una clara separación de las esferas públicas y la privada y promuevan la inclusión social. En ese espejo, como país, debemos mirarnos.

Ese proceso de emergencia de gobiernos de impronta progresista en América Latina y el Caribe, con altibajos, se amplia y consolida ahora con nuevas experiencias de singular significado en un contexto mundial que podría darle sostenibilidad. En ese sentido, estamos ante una apuesta de importantes sectores de la clase política por el camino de reformas de profundo calado, y no por el de la ruptura violenta del sistema, una apuesta que durante casi todo el discurrir de la historia hicieron diversos actores antisistema e incluso, por momentos, algunos del mismo sistema. Por consiguiente, emerge la democracia como escenario de la lucha política, que siempre será adversarial, de largo aliento y de clases.

Es solo una tendencia de cambio que, como toda tenencia, no siempre será lineal, como podría no serlo el contexto en que se desarrolla. A ese propósito, vale la pena reflexionar sobre el tema del capitalismo. En Europa, este sistema solo tuvo unos veinte años de producción y distribución de la riqueza sin crisis relativamente y mejorando significativamente las condiciones de vida de la población: las décadas de mediado de los 50, mediado de los 70. A a partir de ahí, en general, inicia el desmonte del Estado Benefactor con los recortes de recursos a los servicios sociales en las esferas de educación, salud y pensiones, y el inicio de una crisis del capitalismo que parece indetenible. Sin embargo, el desplome del socialismo soviético le dio oxígeno, posibilidad de aguantar y recomponerse.

Lo ha hecho a tal nivel, que se ha recompuesto en China, Rusia y Vietnam como capitalismo de estado, de estado, pero capitalismo, y Cuba tiende a tomar una larga e incierta marcha hacia el modelo chino. ¿Hacia dónde va este sistema con una crisis que ya ha devenido endémica? No se sabe, como tampoco dónde y cómo terminarán los cambios en América Latina y el Caribe.

Pero sí se puede afirmar que hay evidentes signos que indican que el capitalismo, como ha sido siempre, no tiene futuro y que América Latina y el Caribe han iniciado un proceso de cambio con claros signos de que definitivamente esta región no será como antes y, finalmente, que ningún cambio de transformación radical puede pensarse igual a los que en el pasado han fracasado en varios países.

Fuente: De progresismo, capitalismo y revolución | Acento

César Pérez


Ángel Pichardo pondrá en circulación su nueva obra "Los caminos del Ser y otros cuentos cuánticos"


El escritor y militante revolucionario Ángel Pichardo Almonte pondrá en circulación el próximo miércoles 31 de agosto, su nueva obra “Los caminos del Ser y otros cuentos cuánticos”, en cuyo contenido hace una invitación a desandar viejos caminos, marcados por un tiempo lineal; y que ha negado la infinidad de caminos que ahora el autor invita a recorrer.

Para la primera edición del nuevo libro  se imprimió una versión especial en portada dura, el cual estará a la venta en el acto depuesta en circulación, que promete ser un acontecimiento artístico de gran trascendencia. En sus páginas el lector no podrá evadir ser cautivado desde que asome la vista en la dedicatoria, y prosiga con los prólogos 1 y 3, así como con la introducción de Pichardo Almonte y sus siete cuentos.

La puesta en circulación de “Los caminos del Ser y otros cuentos cuánticos” se realizará en un ambiente de alegría y asombro, el miércoles 31 de agosto, a las 6:00 de la tarde, en el Club de Profesores de la UASD, en el entorno de la playa de Güibia.

“Los Caminos del Ser y otros cuentos cuánticos son imágenes proyectadas, del espejo que cuestiona a quien es mirado por éste”, escribe Ángel Pichardo Almonte, en la introducción de la obra.

“Con esta obra intento compartir la incomprensible dinámica de un experimento literario, en la que el tiempo cuántico es concebido como una superposición de estados, donde el futuro, presente y pasado se diluyen; y se requiere asumir el desafío de inventar al dios escondido en nuestro ser, que nos permita crear nuevos universos en nuevos tiempos. Y que en ese desafío de los dioses, quieran asemejar la hazaña de Prometeo y la luz que comparte”, sigue escribiendo el autor, quien además de poeta es un militante de la izquierda revolucionaria.

En el prólogo 1, el ingeniero Luis Bencosme destaca que, El Profe, como también es conocido Pichardo Almonte; “Va por ahí atrayendo infinidad de pequeñísimas partículas, construyendo un universo mágico y diferente, humanizando sin límites sus personajes, abandonando la secuencia narrativa, acariciando la poesía, en un intento sutil de derribar las barreras entre materia y espíritu”.

Félix Cid, profesor de física de la UASD, también se hace cómplice de Pichardo Almonte, al resaltar en el prólogo 3, que el autor llama “fuertemente la atención hacia la física y la filosofía. Manteniendo su condición de libro de literatura, aborda aspectos sustanciales de las áreas de conocimiento antes indicada”.

Sobre el autor

Ángel Pichardo Almonte nace un 29 de febrero en Santo Domingo, República Dominicana. Es doctor en Medicina de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, academia en la que es maestro en la escuela de sociología.

Desarrolla sus actividades profesionales como investigador social, animador sociocultural y medicina holística. Es un militante revolucionario internacionalista. Inevitablemente poeta.

Es autor de “Enséñame a amar y otros cuentos”, “Reflexiones cotidianas: ser que ama transforma”; Revolución cotidiana, espiritualidad y política”; “Pedagogía de la solidaridad”, “Abordaje desde la cultura de la dominación: androcentrismo, prevención de la violencia basada en género e intervención con hombres agresores”, entre otros escritos y artículos publicados en medios dominicanos e internacionales.

Fuente: Ángel Pichardo Almonte pondrá en circulación su nueva obra “Los caminos del Ser y otros cuentos cuánticos” – El Desahogo Dominicano (wordpress.com)


Ángel Pichardo Almonte