jueves, 12 de marzo de 2020

A VOTAR PARA DERROTAR EL GOBIERNO DE DANILO MEDINA Y AL PLD

Por: Fortune Modeste Valerio

Lo más difícil es unificar a los revolucionarios en torno a un objetivo común «todavía no comprenden la importancia de ubicar la contradicción principal y las secundarias; mucho menos, las particularidades de las mismas» y más difícil aún cuando se trata de unir fuerzas diversas. Ahí es que la puerca retuerce el rabo. Es toda una odisea. La falta de visión clara de la sociedad y su coyuntura, impide tener una táctica adecuada al momento, que se mueve constantemente.

Identificamos al gobierno de Danilo Medina y el PLD como el objetivo común a vencer a través de las elecciones municipales, congresuales y presidenciales. No hay oportunidad para seguir con la cantaleta de unidad coyuntural. El momento, ahora, es de ejercer «ir a los Colegios Electorales» el voto masivamente contra los candidatos del oficialismo y el PLD.

Los revolucionarios no descartan ninguna vía para alcanzar el poder. Encasquillarse en una sola, es un error imperdonable. En los países como el nuestro, con una democracia incipiente e irregular, producto de la llegada del capitalismo tardío, hay que participar en lo que ellos llaman «fiesta de la democracia». Hacerlo con un plan de trabajo que permita avanzar hacia la meta fundamental de la revolución.

He reiterado mi respaldo, con tiempo, a la idea de participar en las elecciones conjuntamente con otras fuerzas revolucionarias, progresistas y demócratas; con su programa de gobierno y sus candidatos, pero que va, no se pudo. Los mismos argumentos necios, desubicados y superficiales, bloquearon el propósito de ir unidos y crear una Tercera Vía Electoral. La misma hubiese tenido la capacidad y autoridad para conversar y pactar con diversas organizaciones y derrotar al enemigo común.

Con el ridículo argumento de que las elecciones son fraudulentas «maña fuera» y que la derecha tiene toda la de ganar, algunos se oponen a participar en los comicios. Rechazan el proceso electoral, pero no presentan opciones realizables para aprovechar la coyuntura. Levantar consignas aéreas «acusaciones, despotricando, alegres y sin sentidos» no es de revolucionarios sinceros.

La caricatura de democracia que tenemos no puede realizar elecciones transparentes y limpias; pero tampoco, el conservadurismo y la derecha recalcitrante, tienen el propósito de propiciar un ejercicio democrático en el ´proceso electoral. Sin una burguesía gobernante que imponga reglas de juegos claras, será imposible. Y si los revolucionarios siguen en bobolandia, peor aún.

Dejar el escenario electoral por pendejadas e incapacidad, es vivir de espalda a la realidad objetiva. La teoría revolucionaria inyecta a los revolucionarios de espíritu creador a la hora de estudiar una situación concreta de la sociedad. La presente coyuntura puede crear un ambiente nuevo favorable para la institucionalidad democrática y cambiar «con la presión de la población» la forma de gobernar. De todas formas, la lucha continuará y permitirá agrupar a los revolucionarios para avanzar.

Para que no crean que ando con la intención de marear a nadie. Si queremos sacar al gobierno de Danilo Medina y el PLD del Palacio Nacional, del Congreso y de los Ayuntamientos, tenemos que preparar a la población y enfrentar el fraude electoral; montado, por la JCE y el sector oficial, en la sede central y los colegios electorales.

Desmontar el fraude con la movilización de la población en las calles, carreteras y plazas; utilizar todos los procedimientos para neutralizar las irregularidades que vulnera la voluntad popular. Y votar masivamente, en las elecciones municipales, por las candidaturas puntuales del Frente Amplio (FA), Alianza País (ALPÍS) y el Partido Revolucionario Moderno (PRM); igualmente, en las congresuales. En las presidenciales, depositar el sufragio «por Luis Abinader del PRM» a través del Frente Amplio (FA).




martes, 10 de marzo de 2020

LAS CINCO DIFICULTADADES PARA DECIR LA VERDAD

I - EL VALOR DE DECIR LA VERDAD
Por: Bertolt Brecht
Para mucha gente es evidente que el escritor debe escribir la verdad; es decir, no debe rechazarla ni ocultarla, ni deformarla. No debe doblegarse ante los poderosos; no debe engañar a los débiles. Pero es difícil resistir a los poderosos y muy provechoso engañar a los débiles. Incurrir en la desgracia ante los poderosos equivale a la renuncia, y renunciar al trabajo es renunciar al salario. Renunciar a la gloria de los poderosos significa frecuentemente renunciar a la gloria en general. Para todo ello se necesita mucho valor.

Cuando impera la represión más feroz gusta hablar de cosas grandes y nobles. Es entonces cuando se necesita valor para hablar de las cosas pequeñas y vulgares, como la alimentación y la vivienda de los obreros. Por doquier aparece la consigna: «No hay pasión más noble que el amor al sacrificio».

En lugar de entonar ditirambos sobre el campesino hay que hablar de máquinas y de abonos que facilitarían el trabajo que se ensalza. Cuando se clama por todas las antenas que el hombre inculto e ignorante es mejor que el hombre cultivado e instruido, hay que tener valor para plantearse el interrogante: ¿Mejor para quién? Cuando se habla de razas perfectas y razas imperfectas, el valor está en decir: ¿Es que el hambre, la ignorancia y la guerra no crean taras?

También se necesita valor para decir la verdad sobre sí mismo cuando se es un vencido. Muchos perseguidos pierden la facultad de reconocer sus errores, la persecución les parece la injusticia suprema; los verdugos persiguen, luego son malos; las víctimas se consideran perseguidas por su bondad. En realidad esa bondad ha sido vencida. Por consiguiente, era una bondad débil e impropia, una bondad incierta, pues no es justo pensar que la bondad implica la debilidad, como la lluvia la humedad. Decir que los buenos fueron vencidos no porque eran buenos sino porque eran débiles requiere cierto valor.

Escribir la verdad es luchar contra la mentira, pero la verdad no debe ser algo general, elevado y ambiguo, pues son estas las brechas por donde se desliza la mentira. El mentiroso se reconoce por su afición a las generalidades, como el hombre verídico por su vocación a las cosas prácticas, reales, tangibles. No se necesita un gran valor para deplorar en general la maldad del mundo y el triunfo de la brutalidad, ni para anunciar con estruendo el triunfo del espíritu en países donde éste es todavía concebible. Muchos se creen apuntados por cañones cuando solamente gemelos de teatro se orientan hacia ellos. Formulan reclamaciones generales en un mundo de amigos inofensivos y reclaman una justicia general por la que no han combatido nunca. También reclaman una libertad general: la de seguir percibiendo su parte habitual del botín. En síntesis sólo admiten una verdad: la que les suena bien.

Pero si la verdad se presenta bajo una forma seca, en cifras y en hechos, y exige ser confirmada, ya no sabrán qué hacer. Tal verdad no les exalta. Del hombre veraz sólo tienen la apariencia. Su gran desgracia es que no conocen la verdad.


El texto pertenece a: Cinco dificultades para quien escribe la verdad. Texto escrito por Bertolt Brecht en el 1934.

FUENTE:https://blogdelviejotopo.blogspot.com/2014/05/recordando-bertolt-brecht-en-el-dia-de.html




sábado, 7 de marzo de 2020

EL DESPERTAR DE LA JUVENTUD DIVINO TESORO


Por: Fortune Modeste Valerio

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro
y a veces lloro sin querer. Rubén Darío

Sin duda alguna, las manifestaciones de la juventud dominicana en la Plaza de la Bandera, en todo el territorio nacional y en el mundo, donde viven dominicanos, es una demostración positiva de esperanza y de rebeldía. Y no podía ser de otra forma. Los jóvenes han jugado su papel cada vez que la patria necesita de ellos.

Ha cada generación le toca su momento histórico. La de ahora; inteligente, creativa, valiente e ingenua, ha escrito páginas gloriosas y aleccionadora que le demuestra al país y al mundo, que todo no está perdido. Que el despertar de los jóvenes será el muro de contención para evitar que la corrupción y la impunidad hagan sucumbir nuestra patria.

No existen actividades de los seres humanos que no estén guiadas por intereses ideológicos y políticos. La imparcialidad, no injerencia de la política como se quiere vender el caramelo, es un sofisma ideológico del sistema para meter de contrabando su veneno peligroso que desarma a los jóvenes.

El aspecto político no debe desligarse de los movimientos sociales de los jóvenes. Identificar políticamente a los responsables de la desgracia y derrotarlo en cualquier escenario. La imparcialidad no existe. Excluir a los políticos es dejar abierta el espacio para que oportunistas y los enemigos de siempre pesquen en mar revuelto.

La apoliticidad, imparcialidad e independencia en la lucha política y social es una farsa; a la larga, con el tiempo, se descubre las verdaderas intenciones. Utilizar modalidades de protestas que no permitan la presencia de políticos corruptos y banderías políticas partidarias es otra cosa, muy diferente.

El problema es grave, de índole político y como tal debe de enfrentarse con determinación para evitar que la sociedad sucumbe en el mar de la podredumbre y la degeneración. Los gobernantes de turno son responsables de la debacle, no busquemos culpables en otro lado. Los que gobernaron antes y los de ahora. En atención con los que vienen.

Los jóvenes protagonizaron epopeyas gloriosas y heroicas luchas contra la dictadura de Trujillo y después de su caída. La Era post trujillista y balaguerista fueron épocas de enfrentamiento y resistencia de una juventud que se entregó en cuerpo y alma por el establecimiento de un estado de derecho, de democracia, libertad e independencia.

La maltrecha democracia que disfrutamos hoy es el fruto, consecuencia, de tanta sangre derramada a lo largo de nuestra historia reciente. Los jóvenes de ahora se adaptan, con valentía y sin miedo, a las nuevas condiciones de vida y de trabajo para ocupar el lugar que les corresponde. Admirable actitud pone a pensar a un gobierno corrupto, prepotente e insaciable.

Juventud, divino tesoro; no debe desmayar, ni un instante, su indetenible movimiento de protesta para detener el deterioro acelerado de la sociedad dominicana. Estamos hartos es el grito de guerra en las redes sociales que unen a los jóvenes en contra de los políticos, corruptos, tradicionales que se ha burlado de la confianza depositada.

Hoy como ayer, la juventud no se rinde. Ni con bombas ni con balas; ni con flores ni banderitas. Hay que mantener la presión en la cancha entera y evitar que el gobierno de Danilo y el PLD impidan la celebración de elecciones transparentes y limpias. Cuentan con la JCE para imponer el fraude y perpetuarse, a través de su candidato Gonzalo Castillo, en el poder.

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...
¡Más es mía el Alba de oro!


jueves, 5 de marzo de 2020

LA JCE, EL GOBIERNO DE DANILO Y EL PLD, AGRIPINO, ALMAGRO, CONSPIRAN CONTRA LAS ELECCIONES MUNICIPALES

Por: Fortune Modeste Valerio
Las supuestas “irregularidades técnicas” que boicotearon y posteriormente provocaron la suspensión de las pasadas elecciones municipales, todavía no han sido aclaradas. Sino se esclarece lo ocurrido, y se aplican las sanciones correspondientes, no es posible confiar en celebrar nuevos comicios transparentes y limpios.
–Nos jodimos, la OEA es la encargada de investigar esas "irregularidades técnicas". Sus resultados se darán después del palo dao– ¡Alerta!
En la población no hay confianza en esa JCE; tampoco en el mal llamado diálogo con un organismo del gobierno y encabezado por el triste y célebre "cura del diablo", Agripino Núñez Collado. Que ha bendecido la obra cumbre de la corrupción y la impunidad de Danilo y el PLD, la Central Termoeléctrica de Punta Catalina.
Si esa JCE no sirve para nada, que busca dirigiendo y organizando el proceso electoral. Demostró incapacidad y estar al servicio de los planes fraudulentos de Danilo y el PLD. La JCE no es confiable y debe ser cuestionada por los partidos políticos y la sociedad civil, evitar que repita el tollo y beneficiar al gobierno.
En el famoso diálogo deben estar todos los actores protagónicos del proceso electoral, incluyendo los sectores de jóvenes. Que han encabezado las manifestaciones frente a la Plaza de las Bandera. Las elecciones limpias y transparentes no se consiguen "negociando" entre corruptos, farsantes, y de espalda a la población.
Ahora el "cura del diablo" quiere bendecir, el fraude instalado por el gobierno y la JCE, con su trasnochado y desacreditado diálogo. ¡te conocemos bacalao aunque venga disfrazao! Nadie se opone a una conversación sincera y franca, donde estén todos los sectores sin exclusiones. Una mesa para conversar presidida por un farsante y asesorada por agentes extranjeros expertos en conspiraciones, intervenciones y fraudes, es caer en las garras de los patrocinadores de la trampa.
Los jóvenes tienen que participar en el proceso de montaje de las elecciones municipales. Desde la "varilla iniciar hasta la pintura final"; es decir, instalando el Colegio Electoral, el conteo del último voto, registro y envío de la última acta. No hay confianza en esa JCE, ni en el diálogo entre los partidos políticos. Ustedes son unos tramposos que se truquean...
–La batalla será Colegio por Colegio–
Las movilizaciones, entre otras cosas, de jóvenes y la población deben continuar. Es el único mecanismo de presión, verdaderamente imparcial, que impedirá a la JCE, el gobierno de Danilo y el PLD, imponer un fraude electoral para desconocer la voluntad popular expresada en las urnas.
De Almagro, el de la OEA, cuidado es un pájaro de mal agüero.



martes, 3 de marzo de 2020

¡HASTA SIEMPRE, CANCEL MIRANDA!

Por: Virtudes Alvarez
Un GRANDE de la lucha por la independencia y la soberanía puertorriqueña ha fallecido: Rafael Cancel Miranda.
El último sobreviviente del comando nacionalista que el 1 de marzo del 1954 atacó la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos.
Un gran ser humano. Luchador antimperialista; unitario, amable, con un permanente sentido del humor; dio ejemplo de integridad y firmeza revolucionarias durante toda su vida.
Junto a Lolita Lebrón, Irving Flores Rodríguez y Andrés Figueroa Cordero, "disparon unos tiritos" - como solía decir entre risas- en la Cámara de Representantes, en Washington. Fueron sentenciados a cumplir 84 años de prisión. A los 25 años y seis meses, tras permanecer en varias cárceles federales estadounidenses, lograron su libertad.
Antes de aquel heroico hecho habia estado encarcelado durante dos años, por negarse a inscribirse en el ejercito estadunidense y participar en la Guerra contra Corea.
Como dice la compañera Liliana Laboy "nuestra tristeza es grande, pero más grande es su legado".
Cancel Miranda, vivirá por siempre en cada rincón caribeño; en la memoria, el puño y cada acción de todo hombre y mujer de este Caribe anticolonialista, que más temprano que tarde será libre de toda potencia extranjera o se hundirán las islas, parafraseando a nuestro patricio Juan Pablo Duarte.
¡Puerto Rico vencerá y será libre!
¡Le recordaremos siempre con el respeto, admiración y cariño que supo ganarse de toda persona de bien que le trató, o conoció su historia y grandeza humana!
¡Hasta siempre, Cancel Miranda!



sábado, 29 de febrero de 2020

MI AGRADECIMIENTO AL PERIÓDICIO DIGITAL ACENTO


                          Por un artículo de Manuel Salazar

Por: Fortune Modeste Valerio

No sería justo seguir embadurnando páginas y tecleando en mí PC, sin sacar tiempo en agradecer la oportunidad de expresar lo que pienso, al periódico digital Acento; en particular a su director ejecutivo, periodista Fausto Rosario Adames. Las oportunidades hay que aprovecharla sin olvidar el nombre y apellidos de aquel que te abre la puerta para continuar cabalgando.

Todo surgió de manera fortuita, sin planificarlo, de una honorable mención en un artículo del dirigente comunista, Manuel Salazar, publicado precisamente en Acento. Procedí, sin ánimo de polemizar, en escribir una reflexión acerca del trabajo del compañero Manuel. De inmediato consulto con camaradas sobre la forma de cómo «caerle» al periódico Acento.
Después de permanecer un largo tiempo fuera del país, no conozco casi a nadie en los medios. Mis consultas fueron desalentadoras; con diferentes argumentos intentaron matar el «gallo en la funda». Prosigo mi consulta y contacto al historiador y periodista, Alejandro Paulino Ramos. Es quien me inyecta corriente 220v y de inmediato me facilita el número de teléfono, email; y no faltaron las recomendaciones de lugar, como buen comunicador y luchador de los 12 años aquellos.



¡Ah, se olvidaba! Había llamado al periódico y de manera automática me dicen que envíe el trabajo y me devolvían la llamada. No me convencieron. Y sigo con las consultas. Me describieron un panorama desfavorable para mi intención de comentar el texto de Manuel. Muchacho, ahí no te van a publicar eso; tú no sabes quienes son esa gente, por tu forma de escribir ni intente, y así sucesivamente.

—Pero que va, no lograron malograr mi firme propósito de enviar el texto a Acento para comentar el artículo de Manuel.

Quiero que sepan, antes de seguir, que fue un privilegio la mención de Manuel Salazar. Un hombre sencillo, respetuoso y revolucionario. Fue dirigente del FEFLAS, de la FED y actualmente, secretario general de Partido Comunista del Trabajo, PCT. También, es doctor en Economía y profesor de la UASD. 
Con las informaciones del historiador y periodista, Paulino Ramos, contacto por email al señor Fausto Rosario, expresándole, con cuidado, el derecho a replica ante un trabajo de Manuel Salazar que mencionaba mi nombre. ¡Vaya sorpresa! No hay problemas, envíe el artículo con una foto y una breve descripción. Fue el recibimiento del director de Acento. Aquel ogro que me pintaron e iba a rechazar mi comentario a Manuel. No solo fue eso, me contacta de nuevo y me solicita; por favor, envíe el texto antes de las 12:00pm.

No lo pueden creer; estaba en shock ante la decencia, solidaridad y atenciones del señor director de Acento. Señores, el hombre me publica el artículo. Que bien me sentí al ver hecho realidad una intención que quisieron frustrarla con conducta muy mal administradas, informaciones exageradas; aunque, quizás con algunas razones, desconociendo una verdad que golpea la cara y todo el cuerpo.

De esa publicación en adelante, ha sido un catchup, le ha seguido 29 textos en cinco meses, sin mancar; por el contrario, hay semanas que abuso y le envío dos trabajos semanales. He decidido no abusar demasiado, para evitar que me manden pal carajo. Mis entregas serán los domingo, si Dios quieres.

Esto no se queda ahí. Fui a las instalaciones de Acento, tuve que buscar la dirección en Google, porque había olvidado las calles de la capital.  Me presento a sus oficinas para conocer al Director y expresarle mi agradecimiento. Su trato fue exquisito; una conversación constructiva, aleccionadora y sobre todo, las puertas abiertas para continuar publicando los trabajos. Le he dicho, me dice Fausto Rosario, a los dirigentes de izquierda, particularmente a Manuel, escriban, utilicen los medios y orienten a la población, ya que la edición de un periódico es bastante costosa.
No podía limitar mi agradecimiento a la visita que hice a las instalaciones del periódico digital Acento, al periodista Fausto Rosario; si no expresarlo pública y responsablemente, y exhortarle a mantener esa puerta abierta a la diversidad de opinión para enriquecer al lector. Ya, como dijo el Apóstol de la Independencia de Cuba, José Martí: «Honrar Honra».
Reflexiones al artículo de Manuel Salazar:

 https://acento.com.do/2019/opinion/8742583-a-manuel-salazar-con-carino/




viernes, 28 de febrero de 2020

EL PROCESO DE LA INDEPENDENCIA DOMINICANA (1808-1873)

Por: Filiberto Cruz Sánchez
(“Tengo la idea de que la independencia germinó en Santo Domingo desde principios del siglo XIX; pero no se hizo clara y perfecta para el pueblo hasta 1873". Carta de Pedro Henríquez Ureña, desde México, a Federico García Godoy , de fecha 5 de mayo de 1909. Publicada en la revista Cuna de América, año III, número 127, del 6 de junio de ese año).
El objetivo del presente ensayo es demostrar que la idea de la independencia dominicana no cristalizó definitivamente en las efemérides patrias a cuya celebración nos convoca cada año la historia oficial, sino que la misma fue el resultado de un largo proceso germinado en los albores del siglo 19 y que "se hizo clara y perfecta para el pueblo" a finales de 1873, con la derrota del gobierno anexionista de Buenaventura Báez.
La historiografía tradicional ha logrado arraigar en la creencia de los dominicanos que los sucesos del 27 de febrero de 1844 representan el punto de partida de nuestra efectiva independencia nacional y que los combates militares iniciados el 16 de agosto de 1863 significaron la derrota definitiva del ideal anexionista encarnado en la figura del general Pedro Santana.
Ese principio y fin de nuestra idea de independencia tiende a ignorar otras realidades vividas por los dominicanos antes y después de ambas efemérides. En el presente ensayo encontraremos que desde 1801 surgieron en Santo Domingo las primeras manifestaciones de un sentimiento independentista que tomó fuerza en las refriegas contra los remanentes de la invasión francesa iniciada en 1802 y más adelante, contra el moribundo colonialismo español.
No me refiero al proyecto político de José Núñez de Cáceres, sino a la serie de movimientos ocurridos desde septiembre de 1803, que dieron cuenta de un creciente despertar de la conciencia de los dominicanos en pos de su propia identidad y autodeterminación. Más tarde, la asamblea nacional reunida en la comunidad de Bondillo en diciembre de 1808 y las rebeliones armadas ocurridas en 1810, 1812 y 1813 fueron otras indicaciones de ese despertar. El más importante de estos hitos históricos, el encabezado por Ciriaco Ramírez, provino de un sector de clase media vinculado a las actividades mercantiles de la época.
Ese despertar de la conciencia nacionalista de los dominicanos se vio estimulado por los acontecimientos acarreados por la revolución francesa en su colonia de Saint Domingue y la invasión napoleónica a España en marzo de 1808. Sabemos que la gran revolución francesa impactó a sus vecinos ibéricos y que su onda expansiva trastornó también la vida de su rica y próspera colonia caribeña, provocando unos acontecimientos que afectaron el ritmo pausado de la parte española de la Isla de Santo Domingo. Además, eran frecuentes en los primeros años del siglo las incursiones de agentes suramericanos que visitaron algunas ciudades costeras dominicanas, incitando a sus habitantes a rebelarse contra la dominación colonial española. Se vivía pues, en aquellos años, un entorno internacional que estimulaba a los dominicanos a luchar por su emancipación política.
Más adelante, cuando las colonias hispanoamericanas culminaron sus luchas independentistas contra el imperio español, ocurría en Santo Domingo un golpe militar encabezado por José Núñez de Cáceres contra las autoridades españolas. Este acontecimiento, llamado con cierto eufemismo "independencia efímera", ha sido muy relegado por la historia oficial y sus gestores, tal vez porque sus cabecillas, miembros de la élite criolla, pusieron fin a la dominación colonial española, o porque la misma produjo un vacío de poder que sería aprovechado por el gobierno haitiano, que 70 días después anunció la ocupación militar de Santo Domingo.
Núñez de Cáceres publicó, el 1 de diciembre de 1821, una extensa Declaratoria de Independencia del Pueblo Dominicano, un Acta Constitutiva del Gobierno Provisional del Estado Independiente de la Parte Española de Haití, con 39 artículos, un gabinete de siete miembros y un secretario; un Manifiesto donde trató "los hechos y consecuencias del cambio político efectuado" en la ocasión; un Acta de la Sesión del 4 de Diciembre de 1821 de la Junta Provisional de Gobierno del Estado Independiente de Haytí Español, entre otros documentos históricos, reveladores de las luchas realizadas por este sector social esclavista que buscó asociar su suerte política a la recién creada confederación bolivariana.
Casi siempre, cuando se celebra la efemérides del 27 de febrero, se destacan en primer plano el tema de la ocupación haitiana y sus efectos en Santo Domingo. La tradición aconseja enfatizar sobre un largo rosario de agravios ocasionados por los ocupantes a los habitantes de la parte oriental de la isla, agravios que dieron origen a un prolongado sentimiento anti-haitiano en la sociedad dominicana. En realidad, lo que representa la noche heroica del 27 de febrero es el inicio de la separación definitiva del pueblo dominicano de la República de Haití. El único sector político que proclamó y luchó por la independencia, sin éxito inmediato, fue el trinitario o duartista, cuyo movimiento sería derrotado y desarticulado para siempre por el sector retrógrado y anexionista encabezado por Pedro Santana, continuador de la cultura política del caudillo Juan Sánchez Ramírez, primer gobernador dominicano al servicio de España.
Bajo la influencia política y militar del general Santana se convocó y sesionó la primera Constituyente, se votó la Constitución de San Cristóbal y se formalizó la existencia del Estado dominicano. El sector dominante, integrado por terratenientes, antiguos funcionarios del gobierno haitiano e intelectuales hispanistas, controlaron la vida pública durante los primeros años de la república. Su visión no era mantener la existencia de un Estado libre, democrático e independiente, sino esperar las circunstancias favorables para entregar el país a una de las grandes potencias extranjeras de la época a través de un protectorado o por medio de la anexión.
A pesar de varios intentos, la idea del protectorado jamás prosperó durante los años de la Primera República, período durante el cual hubo que enfrentar y derrotar nuevas invasiones militares haitianas que buscaban dejar sin efecto la acción separatista del 27 de febrero.
Un año después de la última invasión haitiana, estalló la primera guerra civil entre los dominicanos, provocada por los fraudes monetarios del segundo gobierno de Buenaventura Báez que afectaron a los productores y comerciantes del tabaco cibaeño. En 1857 los líderes políticos y militares del norte proclamaron un gobierno paralelo en Santiago de los Caballeros y en febrero del año siguiente votaron la primera Constitución democrática de la historia dominicana, la cual sería desconocida por Santana tras regresar al país en medio de los combates por expulsar a Báez del poder.
Ambos personajes se habían separados para siempre en 1853, tras concluir el primer gobierno del caudillo sureño. Las pugnas entre ellos concluyeron con la vuelta al poder del caudillo seibano en julio de 1858. Ambos caudillos conservadores jamás asimilaron la idea de la independencia nacional. En sus últimos gobiernos, uno se decantó por la anexión del país a España y el otro por la anexión a favor de los Estados Unidos de América.
Tras la primera anexión, consumada por Santana en marzo de 1861, vinieron las protestas y las rebeliones armadas de los dominicanos. La resistencia contra los invasores españoles fue larga y persistente, con sus altas y sus bajas, y gracias a que el movimiento contó con el apoyo de la población campesina, que era la inmensa mayoría, los líderes políticos y militares de la revolución pudieron derrotar al poderoso y bien disciplinado ejército español.
En medio de los fragores de la guerra se produjo la muerte repentina del general Santana, principal autor de la anexión. Se pensó que con su partida y la derrota humillante de los invasores se había extinguido el ideal anexionista en la sociedad dominicana de entonces. Sin embargo, el triunfo de los restauradores en julio de 1865 no representó el fin de la lucha por mantener en pie la república ideada y fundada por Juan Pablo Duarte y sus discípulos. Aún seguía con vida y divagando por playas extranjeras el otro gran paladín del anexionismo decimonónico. Aprovechando las nuevas rivalidades políticas surgidas entre los líderes restauradores, Báez retornó al poder una y otra vez y en mayo de 1868, cuando todavía no se habían enfriado del todo los cañones que hicieron posible la derrota de la última invasión hispana en Santo Domingo, instauró su cuarto gobierno, el de mayor duración de los cinco que encabezó.
En el presente ensayo se demuestra que el norte principal del "Gobierno de los seis años" fue revivir y hacer realidad el viejo ideal anexionista, ahora a favor de los Estados Unidos de América, un país que experimentó un enorme desarrollo capitalista después de 1865, cuando culminó su guerra civil. Báez instauró una dictadura cívico-militar y jamás cesó en su empeño de vender parte o todo el territorio dominicano a los estadounidenses, provocando que los líderes restauradores echaran a un lado sus diferencias para encabezar otra contienda larga y complicada llamada "Guerra de los seis años". Se trató, en esencia, de una guerra civil y una guerra patriótica, de reafirmación del ideal independentista "que se hizo claro y perfecto para el pueblo" a finales de 1873, cuando sectores del baecismo se vieron forzados aliarse con la triunfante resistencia patriótica para poder derrocar al gobierno del ex Mariscal de Campo del ejército español.
Sin embargo, la derrota definitiva del morbo anexionista, simbolizado en las figuras de Báez y Santana, no significó que los grupos oligárquicos del país y sus intelectuales, de reconocida tendencia conservadora y entreguista, continuaran acariciando y propiciando la idea del amparo o la ayuda de potencias extranjeras para seguir disfrutando los privilegios que siempre ha otorgado el uso y abuso del poder en República Dominicana.
(Posdata: Amigos de Facebook, esa es la Introducción de mi ensayo histórico impreso en septiembre de 2019 y que será presentado al público en marzo venidero en un acto que organizará la Escuela de Historia y Antropología de la UASD)

FUENTE: https://www.facebook.com/filiberto.cruzsanchez/posts/3123472457685181