sábado, 19 de septiembre de 2020

REVOLUCIONARIOS EN TIEMPOS DIFÍCILES

Por: Fortune Modeste Valerio

"En los tiempos difíciles el número de vacilantes aumentan; en los tiempos difíciles - y eso es una ley de la historia- hay quienes se confunden, hay quienes se desalientan, hay quienes se acobardan, hay quienes se reblandecen, hay quienes traicionan, hay quienes desertan. Eso pasa en todas las epocas y en todas las revoluciones". Fidel Castro

De los tiempos difíciles nadie se escapa, de una u otra forma nos llega a la puerta. Estamos expuestos a ser estremecidos por estos acontecimientos involuntarios, en cualquier momento. En países como el nuestro, donde el día más claro llueve y al peso se le llama tolete, con reiterada ocasiones, nos exponemos a los avatares de la vida, se repiten con frecuencias.

Los momentos difíciles nos hacen más fuertes, si sabemos lidiar con ellos; utilizando los procedimientos adecuados, la condición mental ideal y las herramientas precisas. El nivel ideológico y político es importante, pero no imprescindible, ya que renombrados intelectuales, dirigentes revolucionarios, sindicales, populares, etcéteras, se han rendido, caídos como una guayaba podridas, a los pies del enemigo de clase.

¿Por qué señalo el nivel ideológico y político? Porque es la base teórica que fundamenta el accionar de los seres humanos. Esta proviene de la estructura económica en que se erige la sociedad. Puede ser burguesa o proletaria. La capa intermedia, la pequeña burguesía, se inclina a la burguesía por su condición de clase. Su variación depende de la conciencia revolucionaria, si la tiene. Muchas veces la camuflajean.

De ahí que los que han resbalado, en el movimiento revolucionario, se deslizaron en una pendiente enjabonada fríamente calculada; resultado de una despiadada lucha ideológica. Sin darse cuenta, actúan como si nada ha ocurrido; quizás, pensando que la historia solo registra sus momentos estelares. Ayer, caían cobardemente asesinados; hoy, se entregan pendejamente, sin escrúpulos, a los privilegios y beneficios del capitalismo.

De la década del 60' a nuestros tiempos, se han presentado momentos muy difíciles en el movimiento revolucionario. Desde la desaparición, eliminación física de la crema y nata, cúpula de dirección, de la revolución, divisiones al granel, hasta la aplicación de un chapeo bajito, sin tirar un tiro, para conquistar a dirigentes, militantes, simpatizantes; y organizaciones enteras. Una ofensiva brutal del imperialismo en complicidad con la clase dominante que le han dado muy buenos resultados.

En esa lucha frontal contra el capitalismo, hemos sacado la peor parte, al no digerir en forma saludable las enseñanzas de la ciencia revolucionaria. Y extraviar los objetivos, procedimientos y las herramientas que amerita un paciente, como la sociedad dominicana con muchas complicaciones. Si usted no identifica, a tiempo, la enfermedad, muy probable no pueda solucionar su dolencia.

No todo es negativo. La lucha y sangre derramada no ha sido en vano. La frágil democracia que disfrutamos, hoy, es fruto del trabajo político y sacrificios de nuestros héroes y mártires. La historia registran momentos difíciles ante un fuego cruzado y muy diversos, para contener el auge de la revolución.

La lucha política no tiene nada de emocional, superficial; fundamenta su práctica en el análisis concreto de la realidad concreta, sin inventos. No se debe cometer ni el más pequeño error, porque se puede pagar caro. La política es como la guerra, vuelve con tu escudo, o sobre él. Por eso, sostengo, entre otras cosas, que hemos sacado la peor parte y debemos corregir los errores, a tiempo, para poder avanzar. Y no quedar, rezagado, esperando la guagua.



 

EL GOLPE QUE FRENÓ LA TRANSICIÓN

 Por: Rafael Chaljub Mejía

Liquidado el dictador Rafael Trujillo y derrocada su tiranía en 1961, la esperanza más noble era que se produjera una transición hacia un orden democrático y superáramos la herencia dictatorial del trujillismo.

Esa posibilidad se abrió con el establecimiento en el poder del gobierno constitucional del profesor Juan Bosch, el 27 de febrero de 1963. Entró en vigencia la mejor constitución de toda nuestra historia, las libertades democráticas fueron escrupulosamente respetadas, hubo un sincero esfuerzo en que imperara la decencia en el manejo de los fondos públicos y se tomaron medidas sociales tan importantes como la construcción de las Villas de la Libertad en beneficio de los trabajadores del Central Romana.

Pero aquel ensayo de transición democrática llevaba dentro el germen de su propia destrucción.

Juan Bosch había llegado al poder por el voto popular, pero también con el respaldo de los remanentes de la tiranía hacia los cuales mantuvo siempre una política conciliadora.

Ya desde el poder y lejos de ir desterrando gradualmente el trujillismo y su cultura política reaccionaria, aplicó el funesto borrón y cuenta nueva, dejó intactas las estructuras heredadas de la tiranía, se equivocó, creyó y dijo que el trujillismo había muerto con Trujillo y ni siquiera a los altos mandos militares los tocó.

El trujillismo quedó tan vigente que fue precisamente el anticomunismo, la misma bandera usada por Trujillo para perseguir a sus opositores, la que utilizaron los mandos militares, los políticos de la vieja oligarquía, la alta jerarquía católica y como siempre, los norteamericanos, para preparar el golpe del 25 de septiembre del cual se cumplirán ahora 57 años.

Ese golpe torció la historia, malogró aquel ensayo esperanzador y la transición quedó pendiente. Luego, cada vez que el pueblo con su lucha, ha intentado reiniciarla, hasta peleando por ella con las armas en las manos como en 1965, esas mismas fuerzas se han conjugado una y otra vez para impedirlo.

Entonces, esa transición sigue pendiente y ahora que, con el reciente cambio de gobierno se abre una nueva posibilidad, hay que mantener el norte de la revolución democrática nacional, no conformarnos con el mero cambio en el poder ejecutivo, y al contrario, levantar con renovados bríos las reformas políticas, institucionales y morales que le dan contenido a esa transición pendiente, y seguir con más fuerza la lucha por su realización. Pues de eso se trata, camaradas.

Fuente: https://www.facebook.com/PeriodicoLucha/photos/a.425473434483182/1257600021270515/



¿GOBIERNO DE COALICIÓN?

 ¿Gobierno de Coalición?

Por: Manuel Salazar
En una democracia parlamentaria, en la que el Congreso decide el gobierno, es posible un Ejecutivo de coalición, en el que, así el programa como la composición de aquel, resultan de entendimientos entre distintas fuerzas; si es que una de estas no dispone de los votos necesarios para decidirlo.
Por lo general, en las democracias parlamentarias se precisa de una mayoría calificada para que un partido pueda constituir gobierno. Si no dispone de esta mayoria, entonces debe procurar alianzas para sumar los votos que le permitan hacerlo.
Y en esta alianza entra el programa y la composición de gobierno.
Si un partido, caso el de PODEMOS en España, tiene votos suficientes en el Congreso para facilitar constituir gobierno, o caso contrario, cerrar esa posibilidad; entonces puede proponerse hacer parte de este, e influir en el contenido en las políticas públicas que habrá de ponerse en práctica. Porque su fuerza se lo permite, en el marco del régimen parlamentario.
En tal democracia, un solo voto denun diputado puede a veces ser determinante, y de tal manera, su valor se multiplica por mucho.
Pero en un régimen presidencialista, como es el dominicano, en el que el partido y candidato que ganan las elecciones lo determinan todo, el gobierno de Coalición es cosa harto difícil. Dependerá de las cualidades del primer mandatario, o de las circunstancias en que asuma el poder.
O de las dos.
En la República Dominicana, dicho sea otra vez, con un régimen presidencialista, no hay cultura, ni instituciones, para contrapesos de distintas fuerzas en el gobierno; a fin de garantizar contenidos y eficacia en las políticas públicas, y además suele ocurrir que el partido ganador se asume con el derecho absoluto de copar las posiciones públicas.
Una circunstancia a tomar en cuenta en este momento, además; es que las bases del PRM tienen 16 años fuera del poder, y asumen que si ganaron, les corresponde un cargo o empleo en el gobierno. Lo que aparezca es para ellas.
Y a esto se suma el hecho de que tanto en ayuntamientos, como en el gobierno central, el PLD le dejó al PRM un terreno minado; con miles y miles de correligionarios peledeistas metidos en la carrera pública administrativa.
En contexto tal, se debe saber muy bien en torno a qué se pactan Coaliciones. La politica, y los objetivos políticos, siempre serán el punto de partida. Esto debe ser siempre lo esencial.
Los marxistas leninistas consecuentes siempre hemos asumido en estas cuestiones la vieja divisa, según la cual, "la política es el punto de partida".




viernes, 18 de septiembre de 2020

OLGA LUCIANO: TODAS LAS ÁREAS AMBIENTALES HAN SIDO DESCUIDADAS

ENCUENTRO VERDE, CON LA CONSULTURA INDEPENDIENTE OLGA LUCIANO, DEL LISTIN DIARIO QUE COORDINA LA BIOLOGA YVONNE ARIAS

¿Cuán importante es la planificación en la gestión de los recursos naturales?

Es tan importante la planificación ambiental, que quedó consignada en la Ley 64-00 General sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales como el primero de los 12 instrumentos para la gestión del medio ambiente y los recursos naturales establecidos bajo dicha ley. Y varios de los demás instrumentos, como el ordenamiento territorial, la evaluación ambiental estratégica y el sistema nacional de información sobre el medio ambiente y los recursos naturales constituyen herramientas al servicio de la planificación ambiental.
Para la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), las funciones generales de la planificación son: 1) la construcción de una visión estratégica o visión de país; 2) la coordinación de las acciones necesarias para alcanzar los objetivos establecidos, y 3) el monitoreo, la evaluación y la retroalimentación.
En lo que respecta a la planificación ambiental, tanto para la ley 64-00 como para la ley 1-12 de la Estrategia Nacional de Desarrollo (END), se trata de la incorporación de la dimensión ambiental en la planificación del desarrollo del país en los distintos niveles. De manera explícita, el artículo 13 de la ley 1-12 establece la política transversal de sostenibilidad ambiental, bajo la cual “Todos los planes, programas, proyectos y políticas públicas deberán incorporar criterios de sostenibilidad ambiental y adecuada gestión integral de riesgos”.
Siendo el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales el organismo rector de la gestión del medio ambiente, de los ecosistemas y de los recursos naturales, el reglamento de la END le asignó la responsabilidad de aplicar esa política transversal, y por eso es esencial que asuma con determinación la responsabilidad que le corresponde en la construcción de la visión de país establecida en la END 2030, en lo que concierne a la sostenibilidad ambiental del país.
 

¿Y cuáles son las consecuencias de una mala planificación ambiental?

Son desastrosas. Para muchos autores la gestión ambiental es en esencia gestión de conflictos, porque la presión que se ejerce sobre el medio ambiente y que pone en riesgo la preservación del capital natural para las generaciones futuras proviene de todos los sectores productivos y de los asentamientos humanos. Hacemos uso y abuso de los recursos naturales, generamos desechos sólidos, líquidos y gaseosos que degradan los recursos de los cuales depende la vida en el planeta Tierra, y perdemos de vista que el derecho a un medio ambiente sano es un derecho humano básico, consagrado por cierto en nuestra Constitución.
La función rectora del Ministerio de Medio Ambiente no puede ejercerse adecuadamente sin una articulación con todos los actores que conforman la sociedad. Los que causan daño al medio ambiente deben ser regulados y si no cumplen con las regulaciones deben ser penalizados, sin distinciones.
Los que promueven la conservación del capital natural deben recibir estímulos e incentivos para seguir haciéndolo, y juegan un papel muy importante en este respecto las organizaciones ambientalistas que en el caso de nuestro país no solamente ejercen de guardianes de la conservación, sino que contribuyen al conocimiento científico que es imprescindible para la gestión ambiental.
 

De todas las áreas de acción que corresponden al Ministerio de Medio Ambiente, y tomando en cuenta los problemas ambientales actuales, ¿cuál o cuáles ameritan una mejor planificación?  

Pasando revista al amplio y complejo ámbito de responsabilidad del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de nuestro país, nos damos cuenta de que prácticamente todas las áreas han sido descuidadas, sin negar que ha habido también aciertos importantes, pero la falta de articulación de la acción ministerial e interministerial alrededor de la planificación ambiental, no sólo en el papel sino en la acción institucional cotidiana, ha generado serios problemas con la gestión de las áreas protegidas, donde estudios serios realizados por reputados académicos nacionales e internacionales han demostrado que cerca de la mitad de las mismas está siendo utilizadas para actividades incompatibles con la conservación, como se ha evidenciado en estos últimos años en algunos de nuestros parques nacionales y áreas protegidas más emblemáticos (casos de Valle Nuevo, Sierra de Bahoruco, laguna de Cabral, Cuevas del Pomier, etcétera).
Recordemos que para la Cepal una de las funciones generales de la planificación es el monitoreo, la evaluación y la retroalimentación. En lo que respecta al Sistema Nacional de Áreas Protegidas, esa función no se ha estado ejerciendo adecuadamente, porque la vigilancia de esas áreas es sumamente precaria, no todas se gestionan con planes de manejo, como manda la ley, y el personal técnico responsable se ve indefenso ante las presiones de las fuerzas políticas y económicas que permanentemente conspiran contra ellas.
Otra importante área de problemas se refiere al Sistema Nacional de Autorizaciones Ambientales establecido al amparo de la ley 64-00, mediante el cual se otorgan los permisos y licencias ambientales que regulan las distintas acciones de desarrollo tanto del sector público como del privado. Los casos más recientes que han generado conflictos de interés importantes en el país son un indicador de que ese sistema no está funcionando conforme a lo que manda la ley. Para muestra bastan los botones de la terminal de autobuses dentro del Parque del Este en Santo Domingo Este; la autorización para la construcción de un hotel dentro del parque Cotubanamá y de un aeropuerto en la zona de Bávaro, en la región este del país, sin que se cumplieran los estándares establecidos en los reglamentos de autorización; y la construcción y operación de la central eléctrica Punta Catalina, donde el mal manejo de las cenizas que genera la quema de carbón se ha constituido en un serio problema medioambiental. A lo anterior se agregan las debilidades de recursos humanos, técnicos y logísticos de que adolece el Ministerio de Medio Ambiente para dar seguimiento a los planes de manejo y adecuación ambiental que están atados a las licencias ambientales, lo que constituye una seria amenaza para el medio ambiente y para la gestión de riesgos en el país.
Otro serio problema que no podemos dejar de mencionar es el estado de saneamiento ambiental del país, donde la falta de colecta y tratamiento de las aguas residuales, y la mala gestión de los residuos sólidos, particularmente en la disposición final, constituyen viejas asignaturas pendientes que amenazan permanentemente la salud de la población, y que hacen crisis cada vez que somos azotados por una tormenta tropical.  
 

¿Qué papel juegan las comunidades y los gobiernos locales en la planificación ambiental para garantizar una buena gestión de los recursos naturales? ¿Se les toma en cuenta en República Dominicana?

Si se asume que la gestión ambiental es gestión de conflictos, no se concibe la planificación ni la gestión ambiental sin la participación de las comunidades y de los gobiernos locales. Pero las autoridades ambientales muchas veces actúan de espaldas a este principio elemental de gestión.
Cuando se ha incorporado a las comunidades y a los gobiernos locales, se han cosechado éxitos importantes, como lo demuestran diversos procesos de caracterización ambiental y formulación de agendas ambientales desarrollados por el Ministerio de Medio Ambiente en varias provincias del país: el proceso que resultó en la declaración por parte de la Unesco  de la Reserva de Biosfera Jaragua-Bahoruco-Enriquillo, donde el grupo Jaragua jugó un papel fundamental; los procesos participativos para la gestión de cuencas internacionales compartidas con Haití, como la del río Libón y la del Artibonito, desarrollados con apoyo de la cooperación internacional; así como algunas alianzas exitosas para la gestión de áreas protegidas, entre otros. Cuando no se ha tomado en cuenta la opinión de los actores locales y nacionales, se generaron conflictos como el de la cementera que se pretendía construir en Gonzalo, en la zona de amortiguamiento del parque nacional de Los Haitises y los que se han dado alrededor de proyectos de exploración y explotación minera, entre otros.  
Cabe resaltar aquí que el acceso a la información, a la participación y a la justicia en materia de decisiones ambientales es un principio consagrado en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992, el cual ha quedado recogido en todos los acuerdos multilaterales de medio ambiente aprobados en la misma o con posterioridad a ella, y de los cuales la República Dominicana es compromisaria.  Igualmente es importante resaltar que la participación social también quedó establecida como una política transversal de la END 2030 bajo la ley 1-12, donde se establece que “Deberá promoverse la participación social en la formulación, ejecución, auditoría y evaluación de las políticas públicas, mediante la creación de espacios y mecanismos institucionales que faciliten la corresponsabilidad ciudadana, la equidad de género, el acceso a la información, la transparencia, la rendición de cuentas, la veeduría social y la fluidez en las relaciones Estado-sociedad.”

DE INTERÉS

Perfil.  Luciano se desempeña actualmente como consultora independiente en las áreas de planificación estratégica por resultados, facilitación de procesos de diálogo de políticas para la gestión ambiental, gestión integrada del agua e incorporación de la adaptación/mitigación del cambio climático en las políticas de desarrollo.

Fuente: https://listindiario.com/la-vida/2020/09/17/635454/olga-luciano-todas-las-areas-ambientales-han-sido-descuidadas




miércoles, 16 de septiembre de 2020

PACTO DE CLASE, MÁS DE LO MISMO

Por: Lilliam Oviedo


El avance en el marco legal de la llamada alianza público-privada y la jornada de encuentros del presidente Luis Abinader con dirigentes de grupos, son presentados como parte de “lo nuevo”. El espectáculo es de pésimo gusto, a pesar de que, por el compromiso con el sistema, influyentes comunicadores y analistas están obligados a presentarlo como muestra de que en República Dominicana se ha inaugurado el cambio.

El término Alianzas Público-Privadas, denomina una ley (se coloca en plural para disimular el sello de clase), así como un reglamento, una dirección general y un consejo encabezado por el ministro de la Presidencia, que es el órgano superior.

Al firmar el reglamento de aplicación de la Ley de Alianzas Público-Privadas, Abinader da continuidad a una acción iniciada en el gobierno anterior. La Ley, registrada con el número 47-20, fue promulgada en febrero por Danilo Medina.

Se busca imprimir apariencia de legitimidad en acuerdos particulares sustentados en el pacto de clase. Es una estampa legal para presentar como legítimos el saqueo y la continuidad del despojo.

En La Ideología Alemana, Marx y Engels dicen que “el Estado es la forma en la cual los individuos de una clase dominante alcanzan sus intereses comunes”.

Hay que decir que el interés común de la clase dominante en este momento es rescatar los negocios de los poderosos con los recursos que deberían utilizarse para beneficiar a las mayorías, que han sido víctimas no solo de la pandemia sino también de la coerción económica y extraeconómica que impone el sistema.

Los anuncios sobre las inversiones en obras de infraestructura turística y las medidas dirigidas a financiar a la gran propiedad dejan claro que la preservación de los privilegios fue meta principalísima en el gobierno encabezado por Danilo Medina y lo ha sido también durante el mes de gestión presidencial de Luis Abinader.

Así se define la continuidad en este contexto, y sus fundamentos son el entreguismo y el pacto de clase.

LA IMPUNIDAD EN EL PAQUETE

El pacto de impunidad sigue vigente. Esto no deja de ser cierto por el sacrificio de algunas piezas del espectáculo politiquero ni por la designación de una procuradora cuya imagen y cuya trayectoria no se corresponden con la naturaleza del actual gobierno.

La cordialidad de los encuentros de Luis Abinader con los sustentadores del sistema de privilegios (que nace de la identificación y el compromiso, hay que apuntarlo) dejan claro que el acuerdo de impunidad sigue vigente en esencia y esto torna incierta la permanencia de Miriam Germán Brito en el puesto principal de la Procuraduría General de la República.

Si son sometidos a la Justicia algunos colaboradores de Danilo Medina, no lo serán los responsables de la corrupción durante el gobierno de Leonel Fernández (Yeni Berenice Reynoso, directora de Persecución, está muy vinculada al grupo de Leonel Fernández), y serán vistos como pertenecientes a una época remota los actos de corrupción cometidos durante el gobierno de Hipólito Mejía.
Pero además, ¿será despojada del manto que la cubre la participación del sector privado en la corrupción que parece ceñirse a los despachos de ciertos funcionarios públicos?
El paso del tiempo no lava conductas ni repone lo robado a las mayorías, y la falsa seriedad no convierte en héroe a un saqueador.

La lucha contra la impunidad es preciso problematizarla, demandar que los saqueadores no solo sean castigados sino también despojados de lo que adquirieron a través del dolo.
Pero esto se contradice con la llamada alianza público- privada, cuyo verdadero rostro fue mostrado en el año 2018 cuando policías uniformados fueron enviados a las instalaciones de la empresa Polyplas Dominicana a maltratar a personas que indagaban el destino de familiares que sufrieron daños a causa del escape de gas que se produjo debido a la indolencia de administradores que privilegiaron el ahorro de dinero sobre el cumplimiento de normas elementales de seguridad.

No puede tener otro rostro una alianza forjada para perpetuar el autoritarismo y el atraso político.
Esta alianza, en su versión moderna, fue auspiciada por el poder estadounidense cuando instaló a Joaquín Balaguer en la Presidencia de la República en 1966. En 1984, durante el gobierno de Salvador Jorge Blanco, fue readaptada a las políticas neoliberales cuando se impuso a través de una represión que dejó decenas de muertos, un Acuerdo de Facilidad Ampliada con el Fondo Monetario Internacional. Posteriormente, los gobernantes han montado espectáculos similares al que protagoniza Abinader, cuando ven amenazada la estabilidad política.

El accionar es dirigido desde el Norte. Ahora los patrocinadores visibles son Mike Pompeo y Bob Menéndez.

El retorcimiento politiquero de la continuidad es la ausencia de lo nuevo.

Los individuos de la clase dominante siguen defendiendo sus intereses comunes, y, aunque derechistas y pseudoizquieridistas entiendan que no está de moda, hay que decir que también es cierta la afirmación marxista de que los dominados, las mayorías, alcanzan sus metas en la lucha contra esta alianza… La toma de conciencia hará que el pueblo pase la cuenta a quienes actúan en contubernio con los saqueadores.




martes, 15 de septiembre de 2020

HACIA UNA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA

 Por: Guillermo Moreno

Con el ajusticiamiento de Trujillo, el 30 de mayo de 1961, se inicia el proceso de transición hacia la democracia. El primer ensayo se produce con la elección del profesor Juan Bosch y la adopción de una Constitución profundamente democrática. El gobierno de Bosch, como conocemos, apenas duró 7 meses. La oligarquía, una facción de las Fuerzas Armadas, con el concurso norteamericano le pusieron fin, instaurando el gobierno de facto del Triunvirato.

El país cayó en una deriva que dio lugar al levantamiento armado del movimiento 1J4, liderado por Manolo Tavárez Justo, en 1963; al estallido de la guerra civil de 1965; la segunda intervención norteamericana y la instalación del gobierno autoritario de Joaquín Balaguer. El retorno de éste al poder en 1966, permaneciendo por 12 años, a base de privación de los derechos y libertades democráticas, asesinato de opositores, fraudes electorales, significó un retroceso hacia las viejas prácticas de la dictadura trujillista de la que él había sido un actor en primer plano.

En 1978, 15 años después del golpe de Estado, las fuerzas democráticas del país se articularon alrededor del candidato del perredé y, con el apoyo mayoritario del pueblo dominicano, le dieron fin al gobierno autoritario de Joaquín Balaguer. Las primeras señales de este gobierno fueron el inicio de una nueva transición democrática, pues se liberó a los presos políticos, regresaron los exilados y hubo un clima de mayor respeto de las libertades.

A pesar de ello, en sus 8 años de gobierno, el perredé reprodujo prácticas antidemocráticas, se cometieron graves actos de corrup- ción, además de ser responsable de la muerte de cientos de personas en la poblada de abril de 1984. En ese escenario, Joaquín Balaguer capitaliza la oposición política y retoma el poder en 1986 y gobierna por otros 10 años.

En el año 1996 asciende al poder el peledé, y aunque fue con el apoyo de Balaguer, esa alianza, para una parte de la población, había sido táctica, por lo que se mantuvo la esperanza de que una vez en el poder, el partido de Bosch realizara su proyecto de liberación nacional, su propuesta anticorrupción y retomara el proceso de transición democrático que había quedado trunco, décadas atrás.

La traición a sí mismo y al pueblo dominicano hecha por el peledé, en los tres gobiernos de Leonel Fernández y los dos de Danilo Medina, es tan reciente que parecería innecesario relatarla. El peledé se convirtió en un partido Estado y su comité político se superpuso, como suprapoder extraconstitucional, a los poderes del Estado. Era, en este órgano partidario, donde se decidían muchos de los asuntos que luego se llevaban a legalizar al Congreso Nacional y al Poder Judicial. A la Constitución se le trató como un pedazo de papel y se le modificó cuantas veces la apetencia de poder así lo requirió. En los gobiernos peledeístas se despojó al Estado de su patrimonio, se entregaron los recursos naturales, se depredó el medio ambiente y se endeudó el país a niveles nunca alcanzados. Los gobiernos peledeístas se caracterizan por los más espectaculares actos de corrupción. El peledé se reprodujo en el poder con base en el fraude electoral y una amplia estructura clientelar desarrollada principalmente a través de asistencia social del Estado.

En las elecciones del 5 de julio, Luis Abinader y el perreeme sacaron al peledé del poder, poniéndole fin al régimen político que durante 20 años había instaurado. Igual que lo hecho por el perredé con el régimen político de Joaquín Balaguer de los 12 años.

Lo que está por verse es si se repite aquélla historia o si Luis Abinader y el perreeme, el amplio poder que la ciudadanía ha puesto en sus manos, lo utilizan para retomar y dar continuidad a la varias veces truncada transición democrática, en estos últimos 59 años.

Lo primero es hacer un gobierno medularmente honesto que maneje con pulcritud, transparencia y de forma austera los recursos públicos.

El impulso de la transición democrática exigirá, principalmente del liderazgo del perreeme, garantizar la separación e independencia de los poderes del Estado, el respeto de la institucionalidad y la plena vigencia del Estado de derechos y libertades.

El tránsito hacia la democracia requiere de un legislador distinto a la horda peledeísta: uno que tenga conciencia de ejercer su función de fiscalizar al Poder Ejecutivo, representar a la ciudadanía, concentrarse en legislar, renunciado a las prácticas peledeístas de ver la función legislativa como sinónimo de barrilito, cofrecito, exoneraciones y tráfico de influencias.

La transición democrática requiere de una firme voluntad para acabar con la impunidad, investigar y perseguir penalmente a los corruptos, no solo de Danilo Medina, sino también la de los gobiernos de Leonel Fernández, llevar los culpables a la cárcel y recuperar lo robado.

La transición democrática requiere darles vigencia a los derechos económicos y sociales de la ciudadanía, la defensa del medio ambiente, de nuestros recursos naturales y de nuestra independencia y soberanía nacional.

Serán los hechos de los próximos meses y años los que revelarán si continuaremos o no en esta ficción democrática.

Fuente: https://www.diariolibre.com/opinion/en-directo/hacia-una-transicion-democratica-JH21408551?fbclid=IwAR0orUcb5nDNFT8rSlY4wTsX2AaN0QdYxkoZT_s4ZuAj8SciE0QQWUVTjcU



 

 

sábado, 12 de septiembre de 2020

ENDEREZAR LO TORCIDO

 Por: Fortune Modeste valerio 

Cuando observo el panorama político nacional, la voz y acciones de los revolucionarios no se sienten, sin ningún impacto. A pesar de su precaria organización, su división y dispersión, lo complica todo.

Continuar por los senderos de la división y dispersión, no conduce a nada positivo. Es seguir friéndose en la misma salsa y después culpar a otros por el aceite muy caliente. Los revolucionarios deben admitir su debilidad organizativa, escasa incidencia en la población; y, tomar el cielo por asalto, articulando una entidad política unitaria para enfrentar los grandes desafíos. 

No estamos hablando de fusión ni nada parecido. Es unidad de acción de los revolucionarios para que las acciones lleguen con contundencia, coherencia y en búsqueda, en los frentes de masas y otros escenarios, de alcanzar un objetivo común. Si se quieres, es la puerta de entrada que materialice una fuerza monolítica capaz de aplicar el principio de unidad, crítica y unidad, que sepulte lo que nos tienen separados por décadas, como la res mala. 

No deben alegar, darle vuelta al asunto, primero hay que “discutir” el programa para transformar la sociedad dominicana. Objetivo estratégico que nadie resta importancia capital para llegar a un puerto seguro. De lo que se trata es dar los primeros pasos, en serios, analizar el nuevo escenario, si es que existe, y cómo enfrentar las ejecutorias del presente gobierno que preside Luis Abinader Corona. 

Cada quien por su lado, seguimos en más de lo mismo, sin conseguir victorias tangibles que le sirva a un proyecto común y que permita alcanzar escalones de poder. Aquí, todos tienen sus objetivos personales, grupales y partidarios; pero nada, fruto de un acuerdo consensuado entre las principales entidades revolucionarias. 

Cuando se tiene el criterio de que la organización política es una finquita de su propiedad, muy bien disimilada, se obstaculiza el asunto. Nadie quiere soltar, de golpe y porrazo, lo que ha sido su vida por largo tiempo. Es justo admitir, reconocer, que existen organizaciones, dirigentes y militantes que se esfuerzan por la unidad, y trabajan por ella. 

Para poder enfrentar con éxitos los desafíos y las maniobras del presente gobierno del presidente Luis Abinader, el PRM y fuerzas aliadas, se requiere la formación de una entidad unitaria que pueda sacar provecho visible a las grandes jornadas de luchas que se avecinan. Es cierto que salimos del PLD corrupto, ahora nos toca bailar pegao con una pareja que de antemano sabíamos que tenía su musiquita, sello de clase, por dentro.

—Es una necedad negar la existencia de un cambio de gobierno, una nueva forma de gobernar, lo que está por verse es la transición democrática. 

El programa de gobierno presentado a la población garantiza, en el marco institucional, institucionalidad democrática y una nueva forma de gobernar que hay que aprovechar. Sus distorsiones en aplicar algunas medidas gubernamentales, en a penas 27 días, benefician de manera descaradas a clanes familiares y a un sector de clase que se quiere servir con la cucharada grande, en la cara, muerto de risas, de todos.

—Lo reitero de nuevo: nada caerá del cielo, por obra y gracia del Espíritu Santo. Sin unidad, lucha organizada y bien dirigida, ta’ mos presos por la guardia de Mon. 

La táctica de unir la mayor cantidad de fuerzas políticas para vencer al blanco común fue correcta. Sino hay unidad, de las organizaciones revolucionarias, y enfrentar con éxitos los desafíos, el traje quedará a media talla. El traje completo y a la medida se los hacen los que actúan sobre la base de objetivos comunes y acciones coherentes. 

—Las alianzas público y privadas, son los ejemplos de una  burguesía en expansión y crecimiento, bajo la sombra del Estado. 

Seguir por ese camino torcido no es correcto. El tiempo es inexorable, no lo detiene nadie. Y no debemos continuar por ese derrotero. Se podrán alcanzar éxitos en forma partidaria, pero la revolución en sentido general avanza muy poco, imperceptible. El enemigo de clase actúa con coherencia y se consolida en el poder, al no tener una oposición revolucionaria unitaria, con inteligencia y los pies sobre la tierra, que desenmascare sus verdaderas intenciones, cuando empiece a torcerse.