miércoles, 18 de noviembre de 2020

UN GOBIERNO EFECTISTA, PERO TAMBIÉN PODRIDO Y ENTREGUISTA

Por Lilliam Oviedo

El control corporativo de los más influyentes medios de comunicación y la adhesión al sistema político de la mayoría de los analistas (incluso muchos de los autoproclamados independientes), ha permitido a Luis Abinader evadir la responsabilidad de explicar su compromiso y el del sector político que representa con la podredumbre y con la acentuación del entreguismo.

No ha tenido que explicarlo, a pesar del obsceno desfile de millones que constituyó la declaración jurada de bienes de los actuales funcionarios.

En el ámbito nacional, ha favorecido la continuidad de los privilegios premiando a familias oligárquicas con la colocación de varios de sus integrantes en puestos que generan entradas superiores al medio millón de pesos cada mes. ¡Y dice que lucha contra la desigualdad!

Así reafirma su compromiso con las fortunas y los capitales lavados por décadas de impunidad, fortunas y capitales cuyo sucio origen está documentado en denuncias formuladas hace dos, tres y cuatro décadas.
La impunidad ha lavado fortunas acumuladas a través del saqueo al erario, en muchos casos acompañados de acciones directas de despojo directo contra grupos de personas pobres o impedidas de hacerse escuchar.

Las posiciones a favor del sistema que hoy asumen analistas renegados imponen en los medios términos como “uso de recursos propios”, o “financiamiento con fondos propios”. Así se crean las condiciones para que no genere un escándalo mayúsculo el hecho de que la suma del patrimonio de solo cuatro funcionarios asciende a más de dos mil millones de pesos (Limbert Cruz, ministro de Agricultura, más de 720 millones; José Vicente, ministro de Hacienda, 451; Lisandro Macarrulla, ministro de la Presidencia, 398; Milagros Germán, vocera del gobierno, 182 millones, y Orlando Jorge, de Medio Ambiente, 52 millones).

El patrimonio del presidente, calculado en más de 4 mil 100 millones, no requiere comentario.
¿Se llaman buenas manos las manos de los millonarios? No hace falta comentario alguno.

El pasado 16 de octubre, el acaudalado gobernante dijo que donaría su sueldo cada mes a causas sociales. Como en la vieja canción: “El hombre que inventó la caridad, inventó al pobre y le dio pan…”.

EN EL ESPECTÁCULO….

Desde la toma de posesión, Luis Abinader ha protagonizado un espectáculo cada día 16. El 16 de noviembre convocó a escena a varias personas humildes, algunas de las cuales formularon preguntas evidentemente elaboradas por los bien pagados asesores de comunicación del Palacio Nacional. (Bien pagados con el dinero del pueblo, por supuesto).

Montaron un show con forma y contenido muy parecidos a los que difunde la llamada telebasura. Y no es extraño, de la actividad televisiva enajenante y reproductora de antivalores proceden muchos de los funcionarios y funcionarias que preparan y dan forma a los mensajes presidenciales.

Abinader proclamó que en el actual gobierno hay honestidad y transparencia. “El país, se puede decir que está en buenas manos”, apuntó.

En su equipo de comunicación confía para mantener la gobernabilidad a fuerza de golpes de efecto. El truco es viejo y gastado, pero él no conoce otro.

NO ES POSIBLE TAPAR LO PODRIDO

No mencionó en la noche del 16 de noviembre las manifestaciones de nepotismo y de derroche que se han hecho visibles.

El libreto del mal llamado Diálogo Ciudadano fue elaborado para acallar el escándalo, no para mencionar lo escandaloso, y las personas humildes que allí concurrieron fueron llamadas para facilitar la exposición presidencial no para poner al gobernante en apuros.

Los libretistas de esa especie han estado al servicio del gobierno. Pocos días después de la toma de posesión, ayudaron, pusieron al ministro de Educación, Roberto Fulcar, a revocar su decisión de emplear setecientos mil pesos en la compra de orquídeas para adornar escritorios.
Le dictaron la explicación de que había sido una decisión de las autoridades anteriores (versión desmentida por los afectados).

Poco después, la costosa decoración del despacho de la vocera presidencial, Milagros Germán, fue explicada a la opinión pública diciendo que utilizó recursos propios.
En cuanto a la ministra de la Juventud, Kinsberly Taveras, a juicio del presidente Luis Abinader, ha actuado correctamente al solicitar una licencia mientras se investiga la licitud de los negocios que, con sólo 33 años de vida, han remontado su patrimonio a una suma que supera los 106 millones de pesos.

Eso le exime de hablar de su compromiso con el sector de Hipólito Mejía, al cual le otorgó el Ministerio de las Fuerzas Armadas.

Con el poder mediático de su lado (por adhesión o por necesidad de callar), resulta cómodo ofrecer explicaciones infantiles cuando se han cometido hechos inaceptables.

Y sobre su compromiso con la impunidad, guarda silencio. Destaca el nombramiento de Miriam Germán en la Procuraduría General de la República, pero no dice que la integración al Parlamento Centroamericano, PARLACEN, de Danilo Medina y Margarita Cedeño fue una salida sistémica dirigida a preservar la impunidad y a limitar la acción del Ministerio Público.

DE LA MANO CON EL ATRASO POLÍTICO

Danilo Medina callado y Luis Abinader hablando, han asumido una postura descaradamente entreguista.

Danilo Medina y su canciller Miguel Vargas votaron junto a Estados Unidos en organismos internacionales con la intención de asediar al gobierno de Venezuela. Luis Abinader y su canciller Roberto Álvarez continúan colocando al país en esa postura infame.
Abinader anunció limitaciones a las inversiones chinas en el país y no puso ocultar su obediencia. Definió como especiales las relaciones de República Dominicana con Estados Unidos.

A esto hay que sumarle el anuncio de que se estudia el traslado a Jerusalén de la sede diplomática del país en Tel Aviv. Esto es secundar la decisión de Donald Trump en contra del pueblo palestino. ¡Qué vergüenza!

Como si todo esto fuera poco, en un folleto para estudiantes de sexto grado de educación secundaria, se incluye un fragmento de un artículo contra los gobiernos de Cuba, Nicaragua y Venezuela. El Ministerio de Educación compromete su responsabilidad y la del Gobierno en general en una ofensa a países del continente. ¡A ese nivel llega la prosternación ante el poder estadounidense! Es el colmo de la desfachatez. ¿Se define así el cambio o se trata de un intento de retornar a los tiempos en que en los cuarteles dominicanos se practicaba el tiro al blanco usando como objetivo cartones con la imagen de Fidel Castro?

De esto no habló Luis Abinader. Tampoco estaba en el libreto preparado para el 16 de noviembre.

Pero el poder mediático no es ilimitado. La evidencia de los hechos y la presión de las mayorías terminarán por desvelar las verdades que hoy ocultan sus amigos de larga data y cuya existencia pretenden negar los nuevos oportunistas… ¡Cuánta desfachatez!

Fuente: https://www.facebook.com/photo?fbid=1769873166512784&set=a.115052821994835




lunes, 16 de noviembre de 2020

SALUD, VACUNAS Y NEGOCIOS

Por Narciso Isa Conde

No hay cosa más perjudicial al derecho a la salud que negociar con ella y las enfermedades, y la realidad es que corporaciones globales están manipulando la pandemia para obtener súper-ganancias.
En cuanto a lo nocivo a la salud, quizás se le equipare el predominio de una alimentación tóxica y la ingesta de productos industrializados que afectan severamente el sistema inmunológico, desploman la defensa o generan otros males provocados por otro tipo de empresas transnacionales.

La sobrevaloración de los esfuerzos a favor de determinadas vacunas anti-Covid y la dejadez que impera cuando se trata de generar remedios eficaces, tiene que ver con la mercantilización de las enfermedades y la racionalidad capitalista que pone por encima de necesidades humanas vitales el afán de ganancias de un puñado de magnates que se consideran dueños del mundo. Como también es la razón del bloqueo a medicamentos naturales y terapias baratas y eficaces.

Esa enorme desproporción en cuanto esfuerzos, inversión de capitales y recursos científicos, entre dos rutas que podrían ser complementarias, tiene una razón de ser bastante sencilla: el mercado de la vacuna es equivalente a la población mundial (siete mil millones de habitantes con dosis repetidas); el mercado de los medicamentos se reduce a personas infectadas que pueden detectarse por los síntomas, tomografías y pruebas.
La vacuna, como mercancía, con precio asignado para generar plusvalía, es un negociazo.
Los medicamentos, en sus diferentes variantes, aún puestos en venta, pueden ser un negocio grande, regular o chiquito.

Es penoso que la OMS haya devenido en un mecanismo condicionado y/o tutelado -mediante diversas conexiones comerciales y financiamientos privados- por grandes laboratorios farmacéuticos y firmas productoras de equipos médicos de alta tecnología, incluido el accionar de los Bill Gates (quien financia más del 80% de su presupuesto y está detrás de una de las vacunas preferidas), los Soros, Rockefeller.

Esto a lo que conduce es a favorecer protocolos afines con esos interés y bloquear propuestas alternativas o combinaciones de bastante calidad, sin dejar de reconocer que por fin se han incorporado los anticoagulantes al tratamiento del COVID, algo que se propuso desde el inicio de la pandemia.

Entre las vacunas, las rusa, china y cubana, no son preferidas porque se ofertan en forma gratuita; mientras que con un silencio calculado se pretende ocultar que las vacunas de menores riesgos son las orales, que entre otros países, Argentina y Cuba están emprendiendo con buen pronóstico.

Sobran, pues, los motivos para desterrar el negocio capitalista en salud, que ya le arrancó al país 40 millones de dólares en compra de una vacuna auspiciada por una de las farma-corporaciones, sin ponderar otras opciones e incluso descartando conseguirlas como donaciones. ( 15-11-2020, Santo Domingo, RD).



sábado, 14 de noviembre de 2020

DÉJEMELO A MÍ

Por Rafael Chaljub Mejía

 Aunque tenga que coger el pasaje fiao, estoy pensando viajar directamente a Washington, buscar una orden de desalojo contra el nombrado Donald Trump, inquilino mañoso que debe entregar en enero próximo el inmueble que ocupa y que se niega a salir del mismo en desafío a la Constitución y las leyes de su país.

El caballero Trump perdió las elecciones aún en el sistema electoral norteamericano, sistema indigno de un país que dice ser el campeón de la democracia y el mundo libre, en el cual no son los votantes directos los que eligen.

En ese sistema antidemocrático se impuso el señor Trump hace cuatro años, aunque quedó por debajo con tres millones de votos de Hilary Clinton. Y ahora se niega a reconocer su derrota.

Desde temprano comenzó a gritar que le harían fraude y desde que empezó el conteo rechaza inclinarse ante la realidad y dice que el ganador es él; que nadie lo saca de la Casa Blanca y que todo lo que se ha dicho, incluyendo los votos contados por los tribunales correspondientes, no es otra cosa que una trampa monumental que no está en disposición de obedecer.

Hace denuncias sin presentar pruebas de ningún tipo, sus recursos han sido desestimados donde quiera y, en la decisiva pelea legal que se libra en Pensilvania, lo menos que le han sacado en cara, además de la carencia de pruebas, ha sido que los expedientes presentados por sus abogados están viciados de errores de procedimiento y hasta de faltas ortográficas.

Pero él dice que no, que el ganador es él y que de la oficina presidencial no lo saca nadie. Pues ya veremos.

Leí en estos días que en Estados Unidos hubo una vez un caso similar en el cual un presidente derrotado dijo que no entregaba y la solución fue declinar todos los poderes en el que resultó electo, quitarle todo al perdedor rebelde, desde el avión número uno hasta la limosina presidencial, dejarlo a pie por aire, mar y tierra y anularlo totalmente como autoridad.

Si Trump sigue obstinado ese podría ser parte del tratamiento. Si aun así, sigue diciendo que no se va, entonces, déjenmelo a mí, porque emprenderé mi viaje a Washington, buscaré la orden de desalojo y los respectivos guachimanes, para sacar a este funesto personaje del capitolio y al grito de ¡eh pa fuera que va!, lanzarlo al zafacón de los desperdicios de la historia.




LA COMPETITIVIDAD DEL PAÍS

Por Manuel Salazar

En una economía abierta y fundamentada en el turismo y exportaciones de zonas francas, como es la dominicana; el tema de la competitividad es esencial.
Ambos servicios son "competitivos" por lo baratos que resultan en el mercado internacional. Y son baratos, porque los salarios son bajos en el país, y además, porque el peso es también barato frente al dólar.
Salarios bajos reducen los costos.
Y baja cotización del peso frente al dólar, hace que el dólar rinda, y la gente en el extranjero se incline a comprar más bienes y servicios en nuestro país. Porque con dólares se puede comprar o disfrutar mucho.
Esa "competitividad" es una trampa económica. Porque el país exporta esos bienes de zonas francas, y atrae turistas, pero tiene que importar casi todo. E importa con dólares, que respecto al peso, son caros.
Salarios bajos para comprar mercancías que se adquieren con dólares caros respecto al peso . Es una trampa.
Así las cosas, hablar de mejorar la competitividad de la economía nacional, implica modificar en sustancia ese modelo económico.
1.- Salir de la política de "ventajas comparativas" impuesta por los poderes monopolistas extranjeros, que forzaron a países como el nuestro a especializarse en la producción de azúcar de caña; después en piñas y melones; y desde hace años en turismo y zonas francas; para que tengamos que importar la producción de los países industrializados.
2-. Diversificar la producción nacional. Recuperar las riquezas nacionales. Darle valor agregado en el pais a nuestros recursos. Hacer joyas con nuestro oro; hacer chocolates con nuestro cacao. Por ejemplo.
Y venderlos en el país y el extranjero.
3.- Desarrollar las fuerzas productivas nacionales para tener capacidad de que, en vez de entregar el oro y otros minerales al capital extranjero, podamos procesarlos, darle valor agregado, en el pais.
El profesor Bosch lo recomendó en los años de 1970s. Incluso, aunque en esencia tengamos diferencia con el contenido fundamental de su libro "El Pentagonismo, sustituto del imperialismo", este tiene de bueno el comentario que hace a las ideas de Víctor Raúl Haya de la Torre, que recomendaba hacer provecho de las inversiones extranjeras para que dejaran en el país tecnología avanzada.
4.- invertir más en educación, investigación e innovación para el desarrollo, de manera que se puedan mejorar las fuerzas productivas nacionales, y la productividad.
Porque hasta 2019, el país ha invertido tres(3) centavos en investigación e innovación de cada peso de riqueza producida en cada año.
Y así no puede haber competitividad.
Para eso no hay que ser revolucionario, ni marxista, aunque fuera bueno. Basta con ser dominican@ patriota.
Empresas de capital mixto, que potencien lo público, y no lo enajenen, podrían apuntalar ese cambio en la matriz productiva y la competitividad del país.
Mi amigo/hermano Fernando Peña, ha organizado un debate en la UASD con el tema de las alianzas público/privadas, y me parece que es ocasión para plantar la discusión y formular propuestas sobre la competitividad del país.




lunes, 9 de noviembre de 2020

LA FÁBULA DE SÍSIFO Y UNA CUESTIÓN MEDULAR DEL PROCESO POLÍTICO DOMINICANO

Por Manuel Salazar

Según la mitología griega, Sísifo se pasó de listo y fue condenado a la ceguera, y a tener que subir permanentemente una pesada piedra a la cima de una empinada montaña; para verla derricarse luego hasta el pie de esta, y así volver otra vez, y otra vez, y otra vez, de manera infinita, a hacer y observar lo mismo.
Subía tantas veces la piedra a la cima, como tantas la veía derricarse hasta el pie de la montaña.
Me llega a la mente esa fábula y me pregunto si se confirmará respecto al régimen político vigente que debió morir con Trujillo. Refiero al régimen, a su cuerpo de instituciones que "se levanta" sobre una propiedad económica concentrada en pocas manos.
Que no es este gobierno, ni ningún gobierno en particular; aunque hagan la parte ejecutiva.
Porque los líderes del gobierno hicieron un pacto con la Coalición Democrática del que se espera se habilite las condiciones políticas para una transición democrática que acabe de una vez y por todas con ese régimen centralizado, presidencialista, de decisiones entre cúpulas; al servicio de una propiedad económica concentrada en pocas manos, y excluyente de la participación popular en los beneficios del crecimiento económico y de las decisiones públicas relevantes.
El propósito del cambio, de cambiar el régimen centralizado y excluyente, ha sido varias veces llevado a la cima, y varias veces se ha derricado.
A este gobierno no corresponde hacer esa transición democrática; su tarea es habilitar el ambiente, crear las condiciones mínimas para que aquella se produzca.
Pero observo que va en contravia a ese ideal la práctica de decidir la composición de instituciones esenciales en una especie de reparto entre cúpulas; lo que suena se está haciendo, para decidir los incumbentes de otras instituciones del Estado; además de lo hecho para la JCE.
Cabe tener presente que en 1961 cayó la dictadura de Trujillo, pero no desapareció el trujillismo, sino que pervivió en el régimen político arriba descrito, en personajes públicos y las fuerzas sociales que le dieron sostén. Este se volvió neotrujillismo en el balaguerismo. Balaguer salió de la vida política, pero no desapareció el balaguerismo.
El balaguerismo hizo trasvase en 1996 en el peledeismo, que ha sido un modelo de gobernar, cualquiera haya sido el gobernante de turno.
Porque uno de los desvaríos de los varios gobiernos del PLD era que sus políticas públicas comportaban la corrupción y la impunidad, y estas dos prácticas gemelas han afectado de manera sensible el proceso democrático, el desarrollo y la moral colectiva.
Han afectado el proceso democrático, porque han generado la desconfianza en las instituciones, en tanto estas no han impedido ni castigado la corrupción. Y sin instituciones creíbles no hay democracia.
Han afectado el desarrollo, porque han desviado hacia cuentas personales recursos que pudieron dedicarse a la educación, salud, seguridad social y otros.
Han afectado la moral colectiva, porque han instalado en el imaginario social que se puede hacer riqueza malhabida sin recibir castigo alguno.
Contra todo esto, que es consustancial al régimen que debió desaparecer con Trujillo, se constituyeron fuerzas democráticas que suscribieron el cambio en las elecciones del 5 de julio; y en procesos anteriores han ido a las urnas buscando superarlo una y otra vez, encontrándose al final en que, una y otra vez también, con que nada cambia en sustancia.
Se espera del actual gobierno que cree las condiciones mínimas para descarrilar el reciclaje del trujillismo- balaguerismo- peledeismo en todas sus partes. No es descarrilar a los partidos que lo expresan, sino al régimen que les da cobertura a sus modelos de gobernar.
Y esto no se logra dándole aliento a las maneras que han caracterizado ese régimen, ni a ninguna de las partes politicas que lo expresan.
Desde luego, que las fuerzas democráticas, que siempre se han constituido en procesos de lucha para el cambio, deben mantener esta perspectiva y estar dispuestas a continuar el reclamo. Porque a principio y fin de cuentas, todo dependerá de la movilización del pueblo.

Manuel Salazar



domingo, 8 de noviembre de 2020

LA GENUFLEXIÓN DE UN PRESIDENTE

Por Fidel Soto

Cuando Richard Nixon y Henry kissinger decidieron establecer relaciones con la RPCH, sabían que ese país tenía un régimen comunista bajo la dirección del PCCH. No le pidieron permiso a nadie, ni a los franceses ni a los ingleses; tampoco a los soviéticos.
La República Dominicana estableció relaciones con China y esto molestó al gobierno estadounidense. Nos cayeron unos endemoniados ataques, señalando el gran peligro que entrañaba esa relación para los Estados Unidos y nuestro propio país.
El jefe del Comando Sur, refiriéndose a América dijo que "era su barrio". El presidente Trump llegó a creer (¿ ?) que Venezuela era parte del territorio estadounidense. Desde Marcos Rubio y un sinnúmero de paniaguados, amenazaron solapadamente al gobierno dominicano. Se destacó la presión del Secretario de Estado Mike Pompeo (El que muerto de la risa contó a estudiantes de una universidad norteamericana que cuando dirigió la CIA robaban y mataban).
La soberanía, la independencia y la autodeterminación de un pueblo es propia de cada pueblo y cuando una nación establece relaciones con otro, no está sujeto a rendirles cuentas a un tercero. La actitud del presidente Luis Abinader no sólo es una genuflexión de él como persona y como presidente, sino una ignominia a nuestra patria y a los padres fundadores.
Al establecer las relaciones entre la R.D y la RPCH, no se le limitó campo en inversiones a los chinos, como no se ha hecho con ningún país. Lo que ha demostrado el presidente Abinader es un entreguismo descarado que lo sitúa al nivel de Buenaventura Báez.
Las relaciones entre los pueblos debe ser respetuosa y de beneficio mutuo. China hoy es la segunda economía y sostiene un crecimiento acelerado en todas las áreas de la producción y las ciencias. No es justo que los estadounidenses nos involucren en su desacertada envidia contra China y mucho menos justo que el presidente se olvide de aquel gesto del Coronel Caamaño:

"Señor Embajador le vamos a demostrar que aquí hay dignidad".

¡Lástima, el presidente no entiende lo que es la dignidad!




sábado, 7 de noviembre de 2020

UNA POLÍTICA EXTERIOR E INTERNACIONAL, SUMISA Y RIDÍCULA

Por Fortune Modeste Valerio

El presidente Luis Abinader Corona acaba de inaugurar su periodo de gobierno con posiciones de política exterior e internacional que revelan su desconocimiento de las variables fundamentales que mueven, en este tiempo, el acontecer mundial; al menos que quiera convertirse en punta de lanza de un imperio que destruye todo lo que toca con su poderío, Estados Unidos de Norteamérica. 

Algo insólito que ocurra en un país del tercer mundo, con limitado crecimiento y escaso desarrollo. Entregar la soberanía a los intereses estadounidenses es burlar la confianza depositada, con el voto, por la población. Lacera profundamente la dignidad nacional, cuando se arrodilla vergonzosamente ante un poder que nos ha pisoteado militarmente varias veces, y profundiza su dependencia económica, política y social. 

La dependencia política, económica y social, es contraria a los nuevos tiempos. Obstaculiza el despegue productivo de una nación, desaprovechando las oportunidades que brinda el mercado, y conseguir excelentes inversiones en beneficio del país. Para esto es necesario tener una mente y un accionar independiente de cualquier dominación ideológica opresora. 

Cómo se le ocurre al presidente Abinader cerrarle las puertas a la economía más próspera del mundo, la República Popular China. Limitar sus inversiones a áreas de poca monta, es una desconsideración inaceptable. Un país ávido de inyecciones de capital fresco, no envenenado por las garras del capitalismo voraz y salvaje. Se desconsidera a un gobierno que ha ofrecido su colaboración permanente, cuando se le impide invertir en telecomunicaciones, aeropuertos y puertos. ¡Qué barbaridad!



La posición del gobierno dominicano va en vía contraria a los demás países de la región que aprovechan las inversiones chinas, para resolver problemas neurálgicos, por sus características y condiciones blandas. Plegarse a los intereses estratégicos del capital norteamericano es entregar la soberanía económica del país a un poder extranjero. 

Por otro lado, lo más lamentable, el presidente Abinader no debe permitir traicionar su herencia familiar árabe para complacer los deseos imperiales. Es inverosímil cuando anuncia la posibilidad de trasladar la embajada dominicana a la ciudad de Jerusalén, territorio sagrado del Estado palestino. Violando las resoluciones de las Naciones Unidas, ONU. Es inadmisible sumarse a Honduras y Guatemala, en coro con los gringos, y vulnerar  la dignidad de los palestinos. 

La resolución 478, del 20 de agosto de 1980, del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas condenó el intento de anexar la ciudad de Jerusalén Este por parte de Israel. Al mismo tiempo solicitó a los Estados miembros a retirar sus misiones diplomáticas de la ciudad palestina. En el momento, solo tres países, EE. UU. Honduras y Guatemala, de la región tienen embajadas instaladas allí. 

A veces la sumisión degradante por alcanzar propósitos determinados, terminan destruyendo los proyectos en curso. No es posibles transgredir las leyes internacionales en ara de caer gracioso al Tío Sam que se desacredita por su incapacidad, prepotencia y un poder, en el mundo, que ya es compartidos con otros países. 

Lo que llora ante la presencia de Dios, es que un primer mandatario de origen árabe, como es el presidente Abinader, se preste a mancillar la dignidad, tanta sangre derramada, del pueblo Palestino. Y lo más lamentable, violar una resolución aprobada por cerca 146 Estados miembros de la ONU. 

La política exterior e internacional de la República Dominicana no debe estar al servicio de los intereses del poder extranjero, mucho menos del que destruye, pendejamente, nuestros recursos naturales; mantiene una intromisión en los asuntos internos del país; y boicotea la frágil democracia latinoamericana y caribeña. Las necesidades inmediatas, a corto y largo plazo, son las que terminan el accionar, con autodeterminación, del gobierno, tomando en cuenta las variables geopolítica de la región y el mundo.


Residentes de Baskinta¹, pueblo libanés, celebran el triunfo electoral del presidente Luis Abinader Corona.


¹ https://acento.com.do/actualidad/una-pequena-ciudad-en-el-libano-presume-por-triunfo-de-luis-abinader-8839534.html