sábado, 23 de enero de 2021

LAS TAREAS PENDIENTES DE LA REVOLUCIÓN

Por: Fortune Modeste Valerio 

Los dirigentes actuales del movimiento revolucionarios son los responsables de empezar a resolver las tareas pendientes de la revolución. Solo en ellos recae la misión histórica de sacar a flote tantos años de luchas, trabajos y sacrificios para alcanzar una sociedad más justa, con justicia social y verdadera democracia. 

Las tareas son múltiples. Lo conveniente está en conversar, verse la cara,  para limar aspereza y enfrentar con valor, las debilidades, a la luz de la teoría revolucionaria. Y cambiar el rumbo que nos mantiene al margen del motor que mueve la historia. 

La falta de unidad, la dispersión y el alejamiento de la población y los trabajadores, son los males que más daño hacen a la revolución. Deprimen, frustran y muchas veces caen, simpatizantes, militantes y dirigentes, en los brazos de los partidos corruptos que se alternan el poder. Y es que la política de hoy, lo que no da resultado, la gente no le hace caso. 

No es correcto, llora ante la presencia de Dios, que el llamado a la unidad de las fuerzas revolucionarias caiga en el vacío. Y, mucho menos, que los mismos dirigentes llamen a la unidad, cuando ellos son los encargados de encauzar el proceso unitario. Es tiempo de dar señales tangibles de acercamientos en serio. Son positivas las declaraciones conjuntas locales; también la solidaridad con los pueblos hermanos en luchas. Pero se necesita de algo más que despierte la esperanza, el entusiasmo consciente. 

He dicho, reitero de nuevo, que se avecinan grandes jornadas de lucha y solo con la unidad de las fuerzas revolucionarias, movimientos sociales y populares, podemos salir airosos. Meter la cabeza en la arena, para esperar sacarla cuando pase la tormenta, es un acto de irresponsabilidad imperdonable. El momento requiere marchar unidos, con una dirección y organización unitaria, en todas las movilizaciones de la población y los trabajadores.

Admito que las tareas no son fáciles. Las debilidades del movimiento, muchas veces, obstaculizan el diálogo, entendimiento y poner en práctica lo acordado. Sin embargo, si no comprenden que estamos como la vaca de doña Nena..., seguiremos rumiando la falta de objetividad, profundizando el aislamiento con las masas y sus organizaciones. 

La sociedad necesita una nueva forma de hacer política, dirigentes y militantes entregados a la causa común y divorciado de las actividades corruptas desde y fuera del poder, y solo los revolucionarios tienen esa prerrogativa. Es tiempo de emerger con hombres y mujeres en todo el territorio nacional, llevando una concepción democrática y anticorrupción que, eduque y organice a la población para luchar por sus intereses. 

Postergar el compromiso histórico de unidad para alimentar nuestra parcela, es un error. Se puede luchar en conjunto, con pasos concretos, y fortalecer las organizaciones partidarias. Lo que hay que vencer es el protagonismo y el sectarismo; la visión superficial de los acontecimientos en movimientos, y, sustituirlo por el análisis objetivo que permite distinguir el desplazamiento de las variables internas de los fenómenos.

Si no se cambia la forma de hacer política, seguiremos dando vergüenza en plazas, ciudades, zona rural, y calles; ni decir en las fábricas, universidades, escuelas, clubes y barrios. Sentarse a discutir las tareas pendientes es fundamental, si queremos seguir llevando, con dignidad, la palabra revolución en la boca. 

La pelota está en su cancha. Esperamos conversar, marchar, ir de las manos, y luchar unidos para crear una nueva alternativa política que pueda dirigir la lucha, por sus reivindicaciones, de la población y los trabajadores, y disputar en cualquier escenario, con los partidos que se alternan, el poder.



ESA CRISIS SIGUE AHÍ

Por: Rafael Chaljub Mejía

Donald Trump le ha enseñado al mundo lo que los comunistas hemos venido sosteniendo durante más de un siglo, que la democracia norteamericana es una farsa como la de cualquier país bananero y que el sistema imperialista sufre una grave crisis y ha entrado en la fase de su descomposición.
Justamente como lo previó el maestro Lenin en sus estudios. Ya vimos lo traumático que resultó el recién pasado proceso electoral, que incluyó todos los pataleos y la violencia propios de esos procesos en países atrasados, y que incluyó el deprimente espectáculo de un presidente en ejercicio que llama a la turba para que invada la sala del Congreso, donde las dos cámaras estaban reunidas contando los votos electores.
Siguió un asalto violento que dejó el saldo trágico de cinco personas muertas. Al fin pudo solucionarse el impasse del cambio de mando y se va Trump, pero la crisis queda. Porque ya no es una de las crisis clásicas del sistema capitalista, no es una crisis de superproducción ni crisis financiera, aunque haya elementos de ambas en la situación, sino una profunda crisis del sistema imperialista como tal, con sus correspondientes señales de la descomposición que va afectando todo ese viejo orden.
Trump no es simplemente Trump, sino un producto de la decadencia de la sociedad que lo produjo. Por eso y a pesar de todas sus extravagancias mantiene un liderazgo tan fuerte.
Por él votaron setenta y cinco millones de norteamericanos, que no es cualquier cifra y eso significa que una gran parte de la sociedad estadounidense se siente representada por el mensaje de odio, racismo, violencia, xenofobia y otros prejuicios y anti valores que encarna Donald Trump.
Por eso ha dejado una sociedad profundamente dividida y se puede asegurar desde ahora que todos esos sentimientos exacerbados van a seguir latentes sin que se pueda predecir de qué forma y a través de cuál figura saldrán a flote nuevamente.
Cuál curso pretenderá darle el nuevo gobierno a esa profunda crisis en el país cabeza del imperialismo, de seguro que no habrá que esperar mucho para saberlo, cuando más allá de las promesas electorales, el nuevo presidente empiece a gobernar.
Toca a los pueblos y naciones oprimidos del mundo, aprovechar estas lecciones en beneficio de su lucha por poner fin al dominio de esa superpotencia en descomposición y lograr al fin la anhelada liberación nacional y social.

Fuente: Facebook (Periódico Lucha).

Rafael Chaljub Mejía





martes, 19 de enero de 2021

¡POR LA LIBERTAD SINDICAL! RESOLUCIONES DEL 4TO. CONGRESO DE DIRIGENTE SINDICALES Y SOCIALES

 COMPROMISO DE ACTUACION Y ACCION 

Las organizaciones, dirigentes sindicales y sociales participantes del 4to. Congreso por la Libertad Sindical realizado en los días 6 de noviembre 2020, día de la Constitución de la Republica Dominicana, 14, 20, 27 de noviembre, 5 de diciembre 2020 y el 17 de enero 2021, aniversario del asesinato del Dr. Guido Gil, símbolo nacional de lucha por la libertad.


Luego de analizar y ponderar la situación social y económica actual de los trabajadores dominicanos y constatar que en el país persisten en muchos casos formas abusivas que reeditan la explotación laboral dell principio de siglo XIX y violaciones a los derechos fundamentales de los trabajadores en particular los de: la libertad sindical, la seguridad social, la salud y seguridad en el trabajo, la jornada de trabajo, los derechos económicos y derecho al trabajo en general.


Luego de analizar y ponderar la realidad organizativa de los trabajadores matizada por la dispersión y el bajo porciento (%) organizativo expresado en el Padrón Sindical Dominicano; el cual, desde el año 1956 al año 2017, en un periodo 61 años recoge el registro de 3,846 de sindicatos, 1136 son de empresas y 2710 de oficios con unos cuantos por ramas de actividad.


De los 1136 registros sindicales de empresas activo aproximadamente hay 305 y de los 831 restantes inactivos, la mayoría pertenecían a la Corporación Dominicana de Empresas Estatales (CORDE) y al Consejo Estatal del Azúcar (CEA) y haciendo la comparación de estos datos con los de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) en el año 2017 registraba 79,554 empleadores o empresas.


En el Ministerio de Administración Pública (MAP), amparada en la Ley 41-08 de Función Pública hay registrada 132 asociaciones de servidores públicos y una federación nacional.


En el sector público antes de la Ley 41-08 ya existían las asociaciones y sindicatos de enfermerías, de los maestros, de la universidad autónoma de Santo Domingo. 

En el Registro Sindical del año 2012 al 2017, se registraron 130 sindicatos de empresas, en promedio 21 sindicatos por año y el promedio de empresa registrada en la Tesorería de la Seguridad Social registró un promedio de 65,822 empresas en el mismo tiempo.

La negociación de convenios colectivos de trabajo es NULA, tanto público como privada, aquí solo se renegocian convenios colectivos de sindicatos que han tenido una tradición de lucha y en el sector de la construcción se discuten las tarifas.


Dado el panorama descrito y en interés de superar dicha situación, hemos arribado al siguiente compromiso de actuación y acción:


PRIMERO: Constituirnos en espacio permanente de reflexión para la acción conjunta del movimiento sindical y popular que nos permita Impulsar en forma consensuada la más amplia unidad de acción sindical; social en procura de reclamar juntos los derechos políticos y sociales de los trabajadores y el pueblo en sentido general, y sobre todo que nos ayude a la obtención de reivindicaciones tangibles para los trabajadores y el pueblo. 


SEGUNDO: Demandar del presente gobierno que en sus decisiones de políticas públicas para impulsar los derechos humanos y de participación, incluya medidas para fortalecer y garantizar la libertad sindical y negociación colectiva como derechos democráticos consagrados en la Constitución de la Republica y que responden fielmente a los convenios 87 y 98 de la OIT ratificados por el país.


TERCERO: Elaborar y aprobar en 30 días a partir de la fecha de este acuerdo un protocolo mínimo que norme las relaciones entre los integrantes de este espacio de reflexión y acción, que tome en cuenta la solidaridad, cooperación, trabajo en equipo, la transparencia, efectividad y prudencia, el respeto, la responsabilidad y los principios y valores del sindicalismo de clase.


CUARTO: Definir y consensuar una plataforma mínima reivindicativa para impulsarla de conjunto frente a los patronos nacionales e internacionales y el gobierno a partir del mes de enero 2021 con fines de obtener las reivindicaciones más sentidas de los trabajadores y el pueblo, esto implica asumir y apoyar en la practica la lucha de los trabajadores y sus sindicatos independientemente de la filiación sindical que tengan; y de igual forma al movimiento social popular. 


QUINTO: Trabajar juntos en el ejercicio de hecho del derecho a la libertad sindical en procura de construir un movimiento sindical fuerte al que patronos y gobiernos respeten por su poder de convocatoria.


SEXTO: Hacer esfuerzos colectivos de cooperación e integración al desarrollo de los procesos educativos sindicales; formación técnico profesional de los trabajadores y dirigentes sindicales; así como, en los procesos de   construcción de sindicatos por rama de economía y de empresa previamente determinados por los participantes de este espacio.


SEPTIMO: Realizar cada 45 días una reunión de la mesa de reflexión y acción de este espacio a los fines de evaluar las tareas realizadas y darnos nuevas tareas.


OCTAVO: Asumir las recomendaciones de los seis (6) exponentes que resultaron de consenso para esta mesa de reflexión y acción. 


NOVENO: Trabajar permanentemente por impulsar un proceso de auto reforma sindical que implique fortalecer los principios sindicales de clase, con cambios profundos en lo organizativo de los sindicatos, haciéndolos por rama de la actividad económica, vinculándolo a la vida y necesidades de las comunidades, en fin, hacer esfuerzos para reducir la dispersión organizativa. Promover también la organización sindical por plataforma y a los trabajadores informales, dando prioridad a la juventud, la mujer trabajadora.


DECIMO: Asumir y promover alianzas con los sectores sociales progresistas fortaleciéndola en el marco de las demandas de nuestras luchas y los intereses de esos sectores.


DECIMO PRIMERO: Asumir la crisis creada por la pandemia del coronavirus como una oportunidad, para el desarrollo, organización y empoderamiento de los trabajadores desde su sindicato.


DECIMO SEGUNDO: Asumir como documentos a reflexionar en la mesa de seguimiento a los acuerdos del 4to. Congreso la propuestas de trabajo sugeridas por la Federación Dominicana de Teleoperadores presentado en fecha10 de enero 2021 a los fines de que forme parte de este compromiso.  


Acordado y aprobado en Santo Domingo, Distrito Nacional, Republica Dominicana a los 17 días del mes de enero del año Dos Mil Veinte y Uno (2021).



domingo, 17 de enero de 2021

CARTA A GUIDO GIL

Por Manuel Matos Moquete

Guido Gil

Inolvidable Guido:
Ves, Guido, fui una de las últimas personas en verte con vida ; en conversar contigo y soñar juntos. De ti guardo tristes recuerdos, por las circunstancias en que nos dejaste, pero a la vez una inmensa satisfacción de haberte conocido. Durante meses, conservé un libro que me regalaste. Era un ensayo sobre economía latinoamericana.
En una de sus páginas había un dólar que usabas como marcador. Tremenda paradoja, fuiste vencido por los norteamericanos, dueños del Central Romana.

Ves, Guido, cómo nuestras vidas se entrelazaron desde antes de conocernos. Un día, hacia el 15 de julio de 1967, Otto Morales fue a despedirme a la casa de la madre de Margarita Cordero en calle Las Damas, donde había pernoctado la noche anterior a mi partida a Cuba, con estas palabras: “Regresas en una semana, hazte de cuenta que vas a La Romana a asistir a una reunión del Sindicato Unido.”

En La Habana, iba a participar en agosto, en representación del Movimiento Popular Dominicano, en la conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS), en la cual Amaury German Aristy representó al Movimiento Revolucionario 14 de Junio y José Israel Cuello al Partido Comunista Dominicano .Por la rivalidad ideológica entre el MPD y el PCD, se designó a la representación del 14 de Junio, que no planteaba el mismo grado de conflicto a esos dos partidos , para presidir la delegación dominicana, y por tanto a Amaury , quien luego fue designado como uno de los vicepresidentes de OLAS por sus propios méritos en la lucha revolucionaria, pero ,sobre todo, por el prestigio de que gozaba el pueblo dominicano en el mundo por su heroica lucha contra las tropas norteamericanas en la revolución de abril de 1965.
OLAS surgió de la Conferencia Tricontinental celebrada en La Habana en 1966, en la que tú, Guido , habías participado representando al 14 de junio, Asdrúbal Domínguez al Partido Comunista y Cayetano Rodríguez del Prado al MPD.

Y ves, Guido, que se mismo año de 1966 fuimos compañeros de partido. Dejaste el 14 de junio y pasaste al MPD junto al ingeniero Pedro Bonilla, siguiendo la pauta de otros importantes dirigentes de la organización verdinegra, como Fafa Taveras, Moisés Blanco Genao, Julito de Peña Valdez, entre otros.

Ves, Guido, cómo nuestras vidas se juntaron, pero ahora, de manera directa. Tú estabas en La Romana como asesor legal del Sindicato Unido del Central Romana, las más combativa organización obrera de la época. Asististe a una reunión del sindicato como abogado de prestigio y como militante del MPD. El 15 de enero fuiste arrestado por orden del teniente coronel Simón Tadeo Guerrero González. Al día siguiente, el 16 de enero fuiste “puesto en libertad”, acción que luego se comprobó que era una treta para asesinarte alevosamente.

Ese mismo día llegaste a San Pedro de Macorís. Ahí te esperaba reunido el comité provincial del MPD presidido por mí, como principal dirigente de ese partido en la región Este. Nos pusiste al corriente de tu apresamiento en La Romana y nos informaste de los planes que tenías de viajar inmediatamente a Santo Domingo, para hacer la denuncia de tu encarcelamiento y de la violenta represión contra el Sindicato Unido. Con apenas meses en el gobierno, Balaguer había desencadenado un brutal ola de represión contra los sindicatos y las organizaciones de izquierda al denunciar el 5 de enero de 1967 un plan conspirativo contra el gobierno. De esa ola fuiste víctima, Guido; como semanas antes lo había sido el sindicalista Fernando de la Rosa, apresado en el aeropuerto Las Américas, procedente de Venezuela.

En el comité provincial te escuchamos. Pero no compartimos tu idea de marchar enseguida a Santo Domingo. Todos los miembros del comité fueron de opinión que debía quedarte en San Pedro por algún tiempo hasta ver qué buscaba Tadeo Guerrero liberándote tan pronto, cuando ya sabíamos del momento represivo que vivía el país.

¿Pero, quiénes éramos nosotros para detener tu propósito? No eras un simple militante del MPD. Eras ya una personalidad reconocida, como intelectual, abogado, periodista. Tenías detrás de ti una larga experiencia de lucha en la universidad y en el 14 de junio. ¿Y con qué moral podríamos nosotros aconsejar a un luchador así, que no denunciara los atropellos contra el y el sindicato de La Romana?

Te propusimos que, por lo menos, te quedaras en San Pedro ese día 16, y que te fueras a la capital el día siguiente. Agradecimos, que hayas aceptado esa sugerencia.

Uno de los miembros del comité, no recuerdo si fue Luis, Julito o Dorito, propuso que viajaras con un chofer de carro de confianza que él conocía, y que vivía en el barrio Aurora. Viajarías el 17 de enero a Santo Domingo un poco de incógnito, como un pasajero más. Todos convenimos en que se hablara con ese chofer, pero solicitándole la mayor discreción y que nos avisara si pasaba algo extraño con el pasajero que se le confiaba.

Preveíamos lo que sucedió. Guido, fuiste desmontado del vehículo en el puente Higuamo. Durante las siguientes horas, el chofer no se apareció a darnos el aviso, como se había acordado. Esperamos, hasta que al final de la tarde de ese día, el miembro del partido que lo contactó fue a visitarlo. Lo encontró aterrorizado. “Se lo llevaron”, dijo, sin más comentario.

Cuál no fue nuestro pesar, nuestro profundo dolor, al enterarnos de esa noticia. Inmediatamente reportamos tu rapto a la dirección del MPD, pero ya era tarde. La versión más acreditada es que de ahí fuiste trasladado a la comandancia de La Romana y posteriormente asesinado en la cárcel pública de Higüey.

Ves, Guido, nos quedamos sin saber de ti, y sin hacer algo más que una llamada telefónica para denunciar tu partida. Ahora me pregunto si pude hacer algo más. Si pude disuadirte del fatal viaje. Si pude impedir que las garras del criminal régimen te devoraran.

Ves, Guido, hace 54 años estaba por escribirte esta carta. Un poco para descargarme de la rabia con la que vivo por tu muerte. Un poco también, para confesarme culpable de no haber hecho más para salvarte. Día por día, desde el mismo instante de tu desaparición, el 17 de enero de 1967, he venido pensando esta carta, que termino dedicándote estos versos de Miguel Hernández inspirados por la muerte de su amigo Ramón Sijé:

“No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.”

Fuente: Facebook

Manuel Matos Moquete

sábado, 16 de enero de 2021

¡YO SOY COMUNISTA! EN HOMENAJE AL GRAN POETA Y COMUNISTA TURCO NAZIM HIKMET

 El 15 de Enero de 1902 nació el gran poeta y comunista turco Nazim Hikmet. Con este hermoso poema le recordamos.

YO SOY COMUNISTA

Yo soy comunista
Porque no veo una mejor economía en el mundo que el comunismo.
Yo soy comunista
Porque sufro al ver a la gente sufrir.
Yo soy comunista
Porque creo en la utopía de una sociedad justa.
Yo soy comunista
Porque cada uno debe tener lo que necesita y dar lo que puede.
Yo soy comunista
Porque yo creo que la felicidad es la solidaridad humana.
Yo soy comunista
Porque yo creo que todas las personas tienen derecho a la vivienda, la salud, la educación, el empleo decente, la jubilación.
Yo soy comunista
Porque no creo en ningún dios.
Yo soy comunista
Porque nadie ha encontrado aún una idea mejor.
Yo soy comunista
Porque yo creo en los seres humanos.
Yo soy comunista
Porque espero que un día toda la humanidad sea comunista.
Yo soy comunista
Porque muchas de las mejores personas en el mundo fueron y son comunistas.
Yo soy comunista
Porque detesto la hipocresía y amo la verdad.
Yo soy comunista
Porque no hay distinción entre yo y los demás.
Yo soy comunista
Porque estoy contra el libre mercado.
Yo soy comunista
Porque quiero luchar toda la vida por el bien de la humanidad.
Yo soy comunista
Porque el pueblo unido jamás será vencido.
Yo soy comunista
Porque usted puedo cometer errores, pero no hasta el punto de ser un capitalista.
Yo soy comunista
Porque amo la vida y lucho a tu lado.
Yo soy comunista
Porque que muy pocas personas son comunistas.
Yo soy comunista
Porque algunos dicen ser comunista y no lo son.
Yo soy comunista
Porque la explotación del hombre por el hombre existe porque no hay comunismo.
Yo soy comunista
Porque mi mente y mi corazón son comunistas.
Yo soy comunista
Porque soy importante todos los días.
Yo soy comunista
Porque la cooperación entre los pueblos es el único camino a la paz entre los hombres.
Yo soy comunista
Porque la responsabilidad de tanta miseria de la humanidad es de todos aquellos que no son comunistas.
Yo soy comunista
Porque no quiero el poder personal, sino el poder del pueblo.
Yo soy comunista
Porque nadie ha logrado convencerme de que no lo sea.


TRUMP Y EL FASCISMO ESTADOUNIDENSE

Por Narciso Isa Conde.


En EEUU el fascismo comenzó a gestarse hace décadas.
Tanto anticomunismo criminal…
Tanto racismo….
Tanta xenofobia…
Tanto machismo.
Tanta homofobia…
Tanta prepotencia.
Tanto desprecio colonialista por los pueblos de otra pinta…
Tantas inyecciones estimulantes a una falsa supremacía blanca, en un territorio predominante poblado por gente blanca…

Tantas ideas e inconductas destinadas a alimentar la ideología fascista…
En fin, tantas barbaridades y atrocidades… que finalmente el engendro tenía que nacer, crecer y evolucionar con las características propias del ambiente norteamericano y los componentes de la propia gringada: sus “showmens” “supermanes” y “robocots”.

De lo pequeño a lo grande: fascismo con fuerza de masa

Su matriz es euro-céntrica, pero su modalidad tiene que ser necesariamente peculiar.

Su evolución ha sido muy accidentada y ha pasado por diferentes fases. De lo individual a la proliferación de las pequeñas sectas, a grupos violentos dispersos,, a organizaciones protegidas como el KU-KU-KLAN, a la constitución de redes y grupos militantes más fuertes…hasta conformar movimientos y agrupamientos más grandes, impactar sobre todo al Partido Republicano, y luego dar el salto para constituirse en una gran fuerza de masa.

Creció sostenidamente, potenció el autoritarismo a lo interno, se amplió y adquirió más coherencia doctrinaria simplista, acompañada de un intenso fanatismo y no pocos liderazgos intermedios de corte religioso.

Esa versión del fascismo se articuló, caló en amplios sectores de la población, buscó un liderazgo nacional y se constituyó en una importante fuerza electoral y extra electoral, con significativa inserción en el “Estado Profundo”, incluido en intelectuales orgánicos, consorcios empresariales, enclaves militares-policiales, corrientes al interior de los partidos del “establecimiento” (incluida la captación de gran parte del P.Republicano) y asociaciones paramilitares.

Impulso “trumpista” al fascismo gringo

Este proceso tuvo su momento de gran ascenso cuando entró en escena la fórmula Trump, que viniendo desde fuera del establecimiento político y desde el mundo del espectáculo y los especuladores de bienes raíces, y captando gran parte del rechazo hacia sus líderes tradicionales -mordiendo a la vez el descontento generado por una crisis de enormes dimensiones y profundidades- recogió, galvanizó y articulo una gran parte de lo acumulado en el electorado, en la sociedad y en determinados centro de poder.

Esto se hizo con un discurso populista, derechista y banal, impregnado de ideas fascistoides, inyectadas con anticipación en los términos señalados.

Una vez convertido así el neofascismo estadounidense en un torrente de masas y en una facción importante del poder permanente, y Donald Trump y los halcones fascistas que lo acompañan, en presidente y gobierno de EEUU, esa facción, aparentemente díscola, siguió creciendo y la división radicalizándose; todo esto en medio de la decadencia de la hegemonía de esa superpotencia a nivel mundial y de la agudización de su multi-crisis interna y sistémica.

Una descomposición y una decadencia indetenibles

Las decadencias y las crisis generalmente dividen y potencian las contradicciones al interior de los poderes constituidos.

En ese ambiente enrarecido brotan y se agudizan las contradicciones en torno a las salidas que se entiende necesarias para contrarrestarlas, casi siempre a partir de los intereses creados por los diferentes sectores de la clase dominante; lo que en este caso explica el choque cada vez más violento entre los llamados “globalistas” y “nacionalistas”, que actualmente escenifican una pugna que rebasa las tradicionales competencias y diferencias entre “demócratas” y “republicanos”, así como el estricto marco partidista-electoralistas y sus modalidades ligeras del pasado.

Los “nacionalistas” tienen una fuerte dinámica fascistoide, despótica-autoritaria, al interior de la sociedad y a favor de la supremacía blanca; mientras los “globalistas” favorecen sobretodo su condición de poder supranacional en dirección al control de territorios, fuerza de trabajo internacional, mercados y patrimonios ajenos, y al ejercicio ilimitado de la fuerza militar para lograr sus propósitos. En consecuencia, gravitan más que los “nacionalistas” sobre el Complejo Militar-Industrial-Financiero, los negocios de la guerra y el despliegue de la guerra global antiterrorista, la más terroristas y terroríficas de todas las guerras.

Los “globalistas” y el Partido Demócrata -sin ideologizarse al modo nazi-fascista- asumen métodos fascistas más allá de sus fronteras nacionales; mientras a nivel interno -sin resignar su esencia oligárquica-capitalista- son más flexibles, algo liberales y tolerantes de la diversidad, y manejan con más habilidad formal el carácter multi-racial y cosmopolita de la sociedad estadounidense. Esto guarda relación con el mosaico social y cultural de sus bases de apoyo y el “pupurrí” político presente en sus filas, también masivas pero no compactas.

El choque entre ambas facciones y ambas visiones ha fracturado de arriba-abajo a ese enorme país a nivel de Estado, sociedad, poder empresarial y estructuras militares; mostrando el neofascismo, recientemente fortalecido, una gran agresividad, que a su vez potencia la contrapartida adversa, llamada en breves día a ocupar la Casa Blanca y a generar represalias.

Esto ha quedado claro a la luz del asalto violento “trumpista” al Capitolio y sus derivaciones. El pleito se aplacó temporalmente, pero sigue latente con nuevos odios en dos bandos que nada tienen que ver con la bondad, la democracia y la paz.

Se equivocan los que creen que el ascenso de Biden y sus sustentadores es la mismísima normalidad y el establecimiento de una democracia real.
También se equivocan lo que descreen en la esencia tramposa y fraudulenta de los dos bandos.

Pecan de ingenuos quienes piensan que el gran problema es Donald Trump como individuo y no logran percibir las esencias y raíces ese fenómeno neofascista, ni apreciar que en el accionar de Donald Trump están implicadas fuerzas bastante poderosas y no pocas complicidades a nivel de Pentágono, Policías, paramilitares y sectores corporativos, que lejos de disiparse con las represalias anunciadas por los “demócratas” contra él, bien podrían exacerbarse.

Basta observar con ojos avizores las entrañas -evidenciadas en fotos y videos- de los violentos acontecimientos recientemente acaecidos, para captar sus conexiones.

Ese pleito no termina en el Capitolio, apenas comienza; y habrá de ser uno de los factores que contribuirá a precipitar, más adelante, la decadencia de ese Imperio ya maltrecho y la desintegración de todo el sistema imperialista-capitalista occidental.

13-01-2021, Santo Domingo, RD.



jueves, 14 de enero de 2021

COMANDANTE GUIGUÍ, UNA MUESTRA DEL SIGLO XIX

Por Rolando Robles

NEW YORK.- Esa figura gastada “por el paso de los años”, es sin dudas, el dominicano más solidario y progresista -al mismo tiempo- que yo haya conocido. Pero cuidado, si lo miras a la luz de su razonamiento personal, es muy probable que pienses que yo le estoy jugando una mala pasada a mis lectores.

Luis Gaspar De La Rosa (Guiguí La Vela) era un espigado joven cuando lo vi por primera vez, al final de la Era; hijo de don Fello Gaspar y doña Francisca De La Rosa y hermano de Roberto (Tite o Guiguicito) hoy es un sobrio exponente de su etnia, medio africano y medio rastafari, que luce con orgullo sus trenzas, tejidas desde hace más de cuarenta años.

Intransigente con las ideas de izquierdas acuñadas en el ocaso del régimen, se alistó en el movimiento contestatario de la época y fue a parar a las filas de los llamados “revolucionarios de avanzada” aunque, su perfil ideológico no pasaba de ser “democrático y antitrujillista”. Mas luego, y al calor de esa explosión social que se generó aquel 30 de mayo glorioso, a ese sentir -que era propio de casi toda la muchachada urbana del país- se le fueron agregando otros “anti” y de sopetón, ya también éramos antiimperialista.

Sin dudas, Guiguí es una muestra viva del siglo XIX, a pesar de que se empeña en negarlo o encubrirlo. Su fecha de nacimiento debió ser a principios de esa centuria de logros y emancipación de América Latina, para ser testigo viviente de la industrialización y el nacimiento del capitalismo, de las ideas de Carlos Marx y Charles Darwin, de la penicilina y el teléfono.

En fin, Luis Gaspar nació y todavía vive con el mismo espíritu de la máquina de vapor y el automóvil de gasolina, con la Segunda Revolución Industrial, con los aportes de Pasteur, con la anestesia, la aspirina y el sistema de salud pública. Ese primer parto de doña Francisca, tuvo lugar probablemente, dentro del elevador, junto a la máquina de escribir, el avión y la fotografía, el jabón en pasta y la adictiva Coca Cola.

Señalo estos hechos, porque sé muy bien que Guiguí, también es un logro tardío de esos cien años de esplendor y gloria de la humanidad. Es seguro que le hubiera gustado haber nacido en la misma época que Martí, Frederick Douglass, Hostos, Duarte, Luperón y Olivorio Mateo (Papá Liborio). El siglo XIX es su “siglo de oro”, porque en el aparecieron, El Zorro, Pinocho, Sherlock Holmes, Frankenstein y hasta el mismo Drácula.

Es verdad que prefiere a Malcolm X sobre Martin Luther King, que posiblemente le hubiera gustado ser parte de la “Generación del 98”, aunque no quiere saber de España, porque aún teniendo un abuelo español, su alma está anclada en África, al sur del Sahara. Su africanía desborda cualquier pensamiento racional, así como su simpatía y devoción por el pueblo haitiano.

Él considera -erróneamente, por cierto- que ellos, los haitianos, son los redentores de la parte oriental de la isla, o sea de la República Dominicana. “Los haitianos liberaron la isla de la esclavitud”, proclama a viva voz; y “nunca lo han reconocido, y mucho menos agradecido”.

Hoy, he querido hablar de este animal de galaxia, parafraseando al maestro Milanés, porque siento que es una deuda que tengo conmigo mismo. Jamás me perdonaría irme de este reino sin dejar constancia de la categoría moral de este ser de otro mundo, controversial, luchador impenitente, pero, sobre todo portador de un corazón tan grande como el mar y definitivamente loco; porque puede amar sin tapujos y al mismo tiempo, a cada uno de los habitantes de la isla de Quisqueya o Haití.

Su niñez transcurrió en la pobreza casi extrema, atenuada únicamente por el espíritu emprendedor de don Fello que vendía desde hielo, hasta carbón y frío frío, en la plazoleta de San Antón; y todo para mantener a su extensa familia de doce hijos en cinco o seis mujeres. Tal era el poder de conquista de este hijo de esclavos naturales de las Antillas Holandesas. Mocando, de ojos “alagarteados” y porte seductor, el viejo Fello resultaba irresistible para las mulatas criollas.

Guiguí La Vela, creció entre San Antón, El Timbeque y Galindo (hoy Mejoramiento Social) pero, su zona por excelencia para “tiguerear” era el Solar de la Piedra, casi a la entrada del puerto, frente a la antigua residencia del gobernador Diego Colón, hoy Alcázar de Colón y cercano a la casa del Patricio Juan Pablo Duarte. En esa zona se asentaron varias familias provenientes del caribe holandés (Curazao, Bonaire y Aruba) de suerte que permitieron a Guiguí fortalecer los nexos con su etnia de origen.

Su incursión política se registra desde la adolescencia, conspirando contra el trujillismo en decadencia. En 1960, con la llegada del MPD, se incorpora al partido acompañando a Máximo López Molina, Andrés Ramos Peguero, César Rojas y otros patriotas que participaron en la lucha abierta contra el régimen. Al ajusticiar el tirano en mayo de 1961 y registrarse un receso político del MPD, arriba el PRD (5 de julio) y Guiguí se integra de inmediato.

Allí, junto a Eliseo Andújar (Barahona), Homero Hernández, Fernando Ortiz Bosch y Aridio García De León entre otros, el inquieto joven se suma a la lucha contra los remanentes del trujillato. Después del golpe de estado de 1963, Guiguí, Homero y Barahona, se mueven al Movimiento 1J4, acompañando a Rene Montás, Margarita Cordero, Fidelio Despradel, Teófilo Barreiro y Nelson De Peña Then, entre otros distinguidos combatientes.

Esa travesía política del larguirucho y tenaz mozalbete demuestra una juventud ávida de participación en las luchas democráticas, pero sin mucha formación ideológica, cuando menos al inicio de los años 60’s. La generalidad de los que éramos adolescentes y/o jóvenes al momento de la caída del régimen, no establecíamos diferencia entre MPD, PRD, 1J4 y Unión Cívica. Para el pueblo llano y trabajador, eran “organizaciones patrióticas”; y con eso nos bastaba.

El apodo con que yo lo conocí, “Guiguí La Vela”, se justifica en su estatura. En un momento del pasado deportivo de la ciudad, Luis Gaspar y Marino Mejia, otro dominicano ilustre de Nueva York, eran “centros” del equipo de baloncesto de dos de los principales clubes deportivos, Mauricio Báez y San Antón.

El siguiente eslabón de la cadena de vida de este descendiente de esclavos africanos, fue la epopeya de abril de 1965. Esa revuelta que catapultó la juventud dominicana del momento al escenario de los héroes. Sin embargo, aun falta por definir si el balance final fue, en definitiva, para beneficio tangible del pueblo dominicano. Me atrevo a apostar que, este párrafo será el punto de discordia de mis lectores, incluido el propio protagonista del relato; pero, para eso estamos, para interpretar la historia que vivimos.

Con la mal llamada “guerra de abril”, le llegó el mote -muy merecido, por cierto- de “Comandante Guiguí”, repetido y reconocido por todos los narradores válidos, que se inclinan respetuosos ante este gigante de la patria que, con a penas un sexto grado de primaria, supo jugar el papel histórico que el pueblo y las circunstancias históricas le impusieron.

Desde el comando Arturo Jiminián, localizado en el antiguo edificio que alojaba la Dirección General de Estadísticas de ese entonces, en la calle Las Mercedes con Hostos, respondió con valentía y patriotismo, el Comandante Guiguí, la fiera agresión -a morterazo limpio- del imperialismo y su llamada “Fuerza de Paz” de la OEA.

Firmado el armisticio e instalada la maquinaria aniquiladora de la juventud diseñada por el nefasto MAAG (Military Assistance Advisory Group), el Comandante Guiguí se vio precisado a salir del país para preservar su vida. Corre el año de 1967 y en la ciudad de París, luego de una travesía que lo lleva hasta Checoeslovaquia y Cuba, sobreviviendo gracias al ingenio y la ayuda revolucionaria, conoce a Doris, una joven nativa de Michigan, USA y dos años después, la desposa y levantan familia.

Doris estudiaba en Francia y no pudo resistir los embates amorosos del apuesto mulato, copia fiel del viejo Fello. Hoy, a 50 años de conocer al padre de sus tres hijos y testimoniando un amor de toda la vida, la ex maestra, sintetiza su relación con el mocando de San Antón de una manera muy peculiar: “Rolando, tú eres su amigo y lo conoces muy bien, él es la cruz que yo escogí llevar, como él me escogió también a mí por compañera. Guiguí es responsable, cariñoso, solidario, proveedor. Si fuera pudiera, me casaría de nuevo con él”.

Iniciando este año, que espero sea de recuperación, quise recordar esta pareja especial, que todavía se hablan en francés, para recordar sus amores juveniles en la ciudad luz. Mi propósito es dejar constancia de la reciedumbre moral y ética de este singular ciudadano. Y quiero cerrar con una confesión de Doris, su compañera y cómplice de toda la vida, que nos habla por boca de Edith Piaf, cantando a Jacques Brel:

Je creuserai la terre
Jusqu’après ma mort
Pour couvrir ton corps
D’or et de lumière
Ne me quité pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas

¡Vivimos, seguiremos disparando!

Fuente: Comandante Guiguí, una muestra del siglo XIX (labazuca.com)

Comandante Guiguí