domingo, 14 de febrero de 2021

CELEBRO ESA CONDECORACIÓN

Por Rafael Chaljub Mejía

El presidente Luis Abinader acaba de condecorar a seis personalidades ejemplares y con ello ha hecho un acto de merecida justicia.

Felicito de todo corazón a los que han sido reconocidos y tengo razones de sobra para sentirme muy contento por este acontecimiento.

Rafael –Fafa- Taveras, mi maestro, durante mucho tiempo, compañero de militancia, de peligros, de penas y alegrías, compañero de celda por varios años en La Victoria, de cuyas enseñanzas me considero altamente favorecido.

Fidelio Despradel, legendario luchador revolucionario, de su mano, la de don Leandro Guzmán y Manolo Tavárez, me encontré hace ya sesenta años con la teoría marxista. Mi compañero de armas en la guerrilla de noviembre de 1963. Con él también compartí la suerte del prisionero político y comparto aún, al igual que con los otros, la aspiración de un país libre, soberano y progresista.

Rafael –Cucullo- Báez Pérez, uno de los pocos prisioneros del Complot Develado en enero de 1960, que aún siguen la militancia política. Mi compañero de partido, tanto en el Catorce de Junio como en el Movimiento Popular Dominicano, ejemplo de temple y de valor en medio de los más graves peligros, de cuya perseverancia habla su propia historia.

Rafael Pérez Modesto, al que por más de cincuenta y cinco años me une una relación a prueba de discrepancias políticas y del tiempo. Otro de mis compañeros de armas en la guerrilla de 1963, lo mismo que compañeros de celda en dos épocas distintas en La Victoria, por causa de nuestros ideales comunes.

Don Manuel -Manolín- Báez, cuya hoja de servidor público y su condición de ciudadano intachable, honran sobremanera el nombre de la República.

Doña Josefina Padilla, veterana de las luchas contra la tiranía trujillista en 1946, mártir viviente de aquel régimen que le asesinó su esposo, la primera mujer en ser candidata a la vicepresidencia de la República, cuando ostentó esa condición en las elecciones de diciembre de 1962, tiene credenciales suficientes para que en ella todas las mujeres dominicanas y también los hombres se consideren reconocidos.

Y si como dijo Martí, honrar honra, al presidente Abinader hay que extenderle el mérito correspondiente por su sentido de justicia y de la oportunidad, para honrar muy merecidamente a las seis personalidades que acaban de recibir la condecoración, en representación de lo más consciente y digno de todo nuestro pueblo.

Fuente: Celebro esa condecoración | Acento



sábado, 13 de febrero de 2021

LA TAREA, EN EL MOMENTO, DE LOS REVOLUCIONARIOS

Por Fortune Modeste Valerio 

“Es verdad que podemos tropezar en la oscuridad sin caminos, podemos estar al borde de grandes abismos, pero no tenemos miedo, porque sabemos que para llegar al amanecer hay que pasar por la noche oscura”. (Najiya Hanum). 

La situación actual del país permite, a los revolucionarios, despojarse de cualquier prejuicio que pueda imposibilitar acercamiento y conversación sincera con las demás organizaciones que componen lo que se conoce como Izquierda Revolucionaria. 

El pensamiento materialista rechaza el prejuicio en los seres humanos, mucho menos en los revolucionarios. El comportamiento debe estar sujeto las leyes de la dialéctica y al buen juicio, a la pasta humana de las personas. 

El revolucionario es un ser humano bueno, sincero y solidario. Propugna por la construcción de una nueva sociedad donde no exista la explotación del hombre por el hombre; reine la felicidad, la productividad y el progreso. No pretende enriquecerse con el trabajo ajeno, por el contrario, combate en forma radical cualquier manifestación de corrupción.

Si se coincide en los principales objetivos de la revolución, es increíble que no se pongan de acuerdo para unir fuerza y voluntad y vencer la dispersión; la falta de unidad. Las diferencias existen en torno al enfoque del momento, pero desaprovecharlo es imperdonable. 

Hay quienes sostienen que el momento es de cambio radical de la sociedad para dar paso al socialismo, comunismo; otros consideran que la revolución conlleva varias etapas, dependiendo del grado de conciencia y organización de la población, y del nivel desarrollo de la sociedad; por otro lado, están los que se conforman con las reformas, abandonando la lucha, y seguir disfrutando del capitalismo. 

Con los que se han “acomodado” en el capitalismo, causan un terrible daño a la presente y futuras generaciones. Se debe conversar con los otros dos sectores: los del cambio radical y los que creen en las etapas de la revolución. Hay que sostener conversaciones para debatir ideas, porque ambos son revolucionarios, y las contradicciones se resuelven en el seno del pueblo; con el diálogo y críticas sinceras, en forma permanente. 

Es muy común que cuando existen contradicciones o diferencias, entre los revolucionarios, se produzca, muy perjudicial, distanciamiento, muchas veces alimentando el prejuicio, olvidando la condición revolucionaria. La diversidad en las ideas son inevitables, las discusiones, por supuesto. La clave del asunto, es la forma de tratarla para evitar que lleguen a ser irreconciliables, antagónicas. 

No albergan pensamientos infundados que nos distancie de un compañero, camarada. La solidaridad y el buen trato, decente, son las características de los revolucionarios. Los insultos, las descalificaciones y la prepotencia, no componen su ADN. Las contradicciones se resuelven con las discusiones, las críticas y autocríticas. 

La revolución se concretiza en la medida en que se crea niveles de conciencia política y organización de la población, y los trabajadores. Los revolucionarios dispersos, tan males señales, no crean entusiasmos. La unidad, sin ella no hay victoria, es necesaria, urgente. No espera más. 

El tránsito de la democracia burguesa es correcta, pero dirigida por una coalición de progresistas, demócratas y  revolucionarios; y por un movimiento social que no este comprometido con fuerzas extranjeras.

La responsabilidad histórica que cae sobre los hombros de la izquierda revolucionaria es determinante para dar un giro al curso de la historia. Y, colocar en mejores condiciones las posibilidades de avanzar hacia la meta deseada: unidad que articule una alternativa política que dispute el poder.




viernes, 12 de febrero de 2021

OEA Y EE.UU JUNTO A JOVENEL; PARTIDOCRACIA OPOSITORA MANIOBRANDO Y EL PUEBLO EN REBELDÍA

Por Narciso Isa Conde

El pueblo haitiano ha venido tomando las calles y paralizando recurrentemente el país desde el 2018, protestando contra la carestía, exigiendo el fin de la represión, la corrupción y la impunidad; demandando la destitución del Presidente Jovenel Moíses y planteando la necesidad de un Proceso Constituyente.

El gobierno de ese hermano país ha podido sostenerse por el apoyo de las fuerzas militares y policiales creadas por la intervención militar de EEUU y Brasil con la complicidad de la ONU (Minustah), por el respaldo de la mafia empresarial de la cual  forma parte el propio Presidente Moíses y por la determinación imperial de EE.UU y su OEA, en complicidad con Francia y Canadá.

Ese apoyo imperialista ha sido recientemente ratificado en medio de la actual huelga general y las grandes movilizaciones populares desplegadas en las principales ciudades de Haití.

La Administración Biden y la Secretaría General de la OEA a cargo del funesto Almagro -contrariando el criterio de la Corte de Casación de ese país- refrendaron el criterio oficialista de que el actual presidente debe permanecer hasta el 2022, aunque constitucionalmente debió dejar el cargo el pasado 7 de febrero.

¡El poder supranacional del imperialismo occidental actúa contra la voluntad de un pueblo movilizado e indignado! Presto desde su impronta colonizadora a alentar las espurias ambiciones de un presidente deslegitimado, que a continuación se inventó la farsa de un supuesta conspiración para asesinarlo, criminalizando a uno de los jueces que dictaron sentencia contra su nefasto y empecinado empeño en permanecer al frente de un gobierno impugnado por gran parte de la sociedad  que él dice dirigir.

        La perversidad de Moíses y EE.UU,  y las reacciones de la partidocracia opositora y la cúpula católica

El impacto de la avalancha popular y del repudio generalizado a la actual gestión gubernamental ha sido tan espectacular, que Moíses y sus colaboradores, con la perversidad que los caracteriza, han optado por activar las bandas delincuenciales que financian y controlan para producir desproporcionadas acciones violentas; atribuyéndosela a las fuerzas convocantes de las movilizaciones y paralizaciones, con el objeto de desacreditar la justa resistencia popular.

Se copia así la fórmula de George Soros, empleada para desacreditar las protestas anti-racistas en EEUU  y otras similares  a todo lo largo y ancho del Hemisferio Occidental, y hasta para afectar las resistencias y ofensivas neofascistas del movimiento trumpista. ¡El empleo de la manipulación y el “control del caos” con propósitos espurios!

La conmoción político-social y la tendencia creciente es tal en Haití, que hasta la alta jerarquía católica demandó la  dimisión de Jovenel.

 Al mismo tiempo la partidocracia opositora –nada santa y con escasa credibilidad a nivel popular-  ha “desafiado” al régimen; exigiendo lo mismo que el Obispado y estructurando de paso una fórmula de transición bajo su control, designando a la vez “Presidente Interino” al Decano de la Corte de Casación, Joseph Mécene Jean Louis.Eestá intentando “pescar en río revuelto” y mediatizar la salida política.

La fórmula tiene un cierto parecido a lo de Juan Guaidó en Venezuela, pero en otro contexto y frente a un gobierno entreguista, putrefacto y represivo.

Vale contemplar la posibilidad de que tras los móviles de ese “desafío” esté un sector del “stablishment demócrata” estadounidense; sin olvidar el rol preeminente de la Familia Clinton, y los intereses de la facción que representa en Haití, en el diseño de las políticas imperiales contra la autodeterminación del heroico pueblo haitiano; lo que permite no sorprendernos de cualquier desdoblamiento o giro del Departamento de Estado USA, en caso que la permanencia de Moíses sea insostenible.

Igual también no se deben descartar grados superiores de intervención militar si el accionar popular  se  escapa al control de EEUU; esto es, si se produce un desbordamiento de los actuales mecanismos colonizadores.

Y ante  esa posibilidad, no olvidemos que en esta parte  Oriental de nuestra isla, también existe una dependencia de EEUU, donde está vigente, desde finales del pasado siglo, un Memorando (firmado entre el Gobierno de Balaguer y EEUU) que le concede al Coloso del Norte usar Puertos, Aeropuertos y territorio dominicano para invadir militarmente a Haití.

Como tampoco obviar que esta isla está en el centro de la frontera imperial caribeña, cerca de Cuba, frente a Venezuela y en aguas comunes a estas dos Naciones, dignamente enfrentadas a la estrategia de dominación de EEUU en esta región.

         Un combate más allá de esta isla

  A la hora de examinar posibilidades y perspectivas de lo que está pasando en Haití, debemos tener muy presente que el poder de convocatoria de esas contundentes movilizaciones y protestas no está en manos de la partidocracia, ni de la llamada sociedad civil pro-estadounidense.

Convocan y organizan varias instancias sindicales y numerosos colectivos populares y profesionales independientes, lo que explica la relativa radicalidad de las consignas y posicionamientos de los/as manifestantes; así como su conducción en buena medida autónoma, aunque no compacta ni libre de una cierta dispersión.

La ausencia de una vanguardia revolucionaria con capacidad de articulación, conducción, creación de conciencia, propuestas transformadoras y  construcción de hegemonía política  al interior de la confluencia de tantos movimientos sociales, sigue siendo un déficit a tener en cuenta; que bien podría determinar, una vez más, que la salida a esta confrontación político-social no dé para emprender un proceso soberano e iniciar las transformaciones que Haití necesita.

Este déficit crucial no es exclusivo de Haití, sino que es un tema de estos tiempos, presente en no pocos países de Nuestra América, donde la crisis es muy profunda y las rebeldías sociales son recurrentes. Honduras es un caso señero.

De todas maneras estas luchas no son despreciables. Son sumamente importantes.

Ellas, paso a paso, posibilitan una importante politización al interior de los movimientos sociales que las protagonizan y facilitan mejores niveles de articulación política y de generación de propuestas alternativas con respaldo popular.

La necesidad -siempre que esté acompañada de procesos de politización revolucionaria- genera la posibilidad de superar carencias significativas, y a eso siempre debemos apostar.

Posibilidades que se amplían si superamos el localismo y pensamos en la dimensión continental del proceso hacia nuestra segunda independencia y la importancia  que tiene para países de esta zona, y con estas características, vincular nuestras luchas antiimperialistas con las de otras naciones de Nuestra América.

En fin, avanzar junto a ellas, abrirle múltiples frentes al Imperio Agresor. Emprender muchos procesos de autodeterminación y hacerlos confluir en un gran torrente latino-caribeño, sembrando antiimperialismo y socialismo. Crear muchas Cuba, Venezuela, Bolivia, Argentina, México… levantar muchas rebeldías promisorias como las de Haití, Chile, Honduras y a mayor profundidad. !Adelante!

9-3-2021, Santo Domingo, RD



jueves, 11 de febrero de 2021

¿ES QUÉ AÚN EXISTE DERECHA E IZQUIERDA EN RD?

Por Carlos Julio Báez Evertsz

Un amigo me escribe y dice que ya en RD es difícil distinguir al izquierdista y al derechista. Que si hay diferencias son tan sutiles que no se perciben. Que en política la realidad es que la mayoría de los actores son mancos.

Para mi sigue habiendo derechas e izquierdas y si los actores son indistinguibles, aún existe esa división aunque sea en el plano de los valores  y las ideas. Están más vivos que nunca.

Si en RD no se puede distinguir a los políticos de derecha e izquierda, porque dicen lo mismo, hacen lo mismo, y tienen los mismos valores... Eso solo quiere decir que la derecha ha hegemonizado la sociedad y a la izquierda desde 1996 con ese pacto escenificado con el estrechón y alzamiento de manos de los dos viejos líderes.

A partir de ahí se esfumaron o desdibujaron las diferencias. Con rarísimas y contadas excepciones.

Se produjo la misma práctica tradicional con un estilo más "moderno" y otros actores de protagonistas. Algunos de ellos más sofisticados en los métodos de control político, pero más avariciosos y audaces en el saqueo de los bienes públicos y en exhibirlos descaradamente, además. Creyendo que su reinado no tendría fin.

En algo coincido con mi amigo, hay supuestos "héroes" de la izquierda que también lo son de la derecha. ¿Cómo se explica ésta anomalía?

Se trata que debajo de la espuma de las olas queda el material más duradero y tangible: la continuidad en el poder del Estado de los hijos y nietos de familias tradicionales del poder dominicano...desde antes de Trujillo en algunos casos y del trujillismo en otros: los descendientes de los políticos, generales, altos mandos, comerciantes, industriales y grandes burócratas de la dictadura.

Esas familias perduran como poderosas, un establishment  bienanclado.En el seno de ellas se dividen las funciones. Unos miembros se hacían izquierdistas y otros derechistas, pero el objetivo último y estratégico era el mismo: mantenerse como clase reinante o como clase dominante. Cualquiera que ganase el gobierno, ellos ganaban.

Así ha sido, con excepciones. Son dos alas del mismo pájaro depredador del Estado.

Para mantenerse "pegado" al poder del Estado, anteriormente las familias tradicionales o de notables, tenían una cierta práctica de supervivencia social. Unos hijos se hacían militares, otros abogados, otros curas y las hijas trataban de casarla con un miembro de otras de esas familias de notables.

Si no era posible realizar esa política matrimonial, se optaba por hacerlo con un enriquecido proveniente de "clases inferiores". Ya que, si no tiene status o poder, al menos que el "mindundi", tenga dinero.

Ese "habitus" (Bordieu), que forma parte del comportamiento inter generacional de esos sectores sociales, se podría decir que está inserto en su ADN, se transformó, sobre todo, después de 1917 (revolución rusa). Adaptarse o perecer.

En aquellos países o momentos de auge de izquierdas, con posibilidad de que éstos alcanzaran el poder; en esas familias de notables, digamos que siguiendo con su particular "división social del trabajo", algunos de los hijos pasan a ser izquierdistas... Por si las moscas y llega la revolución social...

Y si ésta no se produce - aún mejor-, unos se pasan entonces de nuevo al "centro" o a la derecha... Y a seguir con el objetivo estratégico familiar-clasista: continuar chupando del Estado.

Es decir, obteniendo privilegios económicos, de posiciones de poder, de educación o posgrados pagados por el Estado - independientemente de que haya recursos familiares para poder afrontar ese gasto-, y un largo etc., de beneficios que proporciona la cercanía al poder, a los gobiernos de turno.

La cuestión básica para ellos es seguir, en definitiva, subidos en la máquina del Estado, para servirse de él en lo particular y en lo familiar.

He ahí, en síntesis, lo que ocurre y por eso lucen iguales y confundidos derecha e izquierda en RD.

Por ello creo que hay un espacio para una estrategia y tácticas de una izquierda democrática, popular, basada en la organización social y con ideas actuales y pragmáticas. No se trata de agrupar a nostálgicos del pasado, que se conforman con enarbolar banderitas y proponer tácticas obsoletas e inoperantes. O contarse las batallitas de abuelos.

¡Se trata de hacer otra cosa. Porque si se hace lo mismo que siempre se ha hecho, se obtendrá, al final el mismo resultado!

Si uno quiere luchar por los valores reales de la izquierda de verdad, la que quiere mejorar la vida del pueblo- no hablar y hablar y soñar despierto-, uno se encuentra aquí, más solo que la una.

Fuente: ¿Es que aún existe derecha e izquierda en RD? | Acento




miércoles, 10 de febrero de 2021

VICTORIA DEL BLOQUE POPULAR Y DE IZQUIERDA EN EL ECUADOR: YAKU PÉREZ EN LA SEGUNDA

 Victoria del bloque popular y de izquierda

Temor en los grandes grupos económicos y euforia entre los trabajadores y los pueblos del Ecuador caracteriza el estado de ánimo existente en la sociedad ecuatoriana, al conocerse los resultados de los comicios presidenciales del 7 de febrero. Euforia debido a la votación alcanzada por la candidatura del bloque popular y de izquierda, encabezada por Yaku Pérez, que le ubica en la segunda vuelta electoral; temor en la burguesía, porque esa candidatura tiene todas las condiciones para triunfar en las elecciones del 11 de abril.

Los esfuerzos que las clases dominantes efectuaron –apoyándose en sus poderosas maquinarias electorales y en los grandes medios de comunicación- para presentar una lid que prácticamente tenía definidos a los dos finalistas, Arauz y Lasso, fracasaron. En el curso de la campaña debieron reconocer la fortaleza de la candidatura de Yaku, pero siempre intentaron presentarlo distanciado de quien era ubicado como segundo en las preferencias; inclusive, con los desprestigiados exit poll, al finalizar las elecciones, también buscaron afirmar su estrategia para, seguramente, asegurar que los ecuatorianos acepten un resultado electoral que intentan torcerlo: pero su libreto está fracasando.

A pesar de que el correísmo públicamente festeja sus resultados, puertas adentro no pueden ocultar su preocupación. Su objetivo era triunfar en una sola vuelta y no solo que no lograron, sino que su votación es menor a la que obtuvieron en las elecciones de hace cuatro años, con Lenin Moreno como candidato. La derrota de su estrategia es mayor cuando saben que ahora deben medirse con el bloque popular y de izquierda.

Una importante franja de la población ha votado por el cambio, en rechazo a la política neoliberal y a quienes son sus abanderados; alrededor del 70% de los ecuatorianos han dicho no al correísmo y no cayeron en la trampa de su propuesta populista y demagógica.

Hoy, el movimiento popular y las fuerzas de izquierda que enarbolaron la candidatura de Yaku Pérez, deben organizar sus fuerzas para defender el resultado electoral que la burguesía intenta burlarlo en el CNE, y deben prepararse para continuar la batalla política que labre la victoria en abril.




lunes, 8 de febrero de 2021

EN EL 55 ANIVERSARIO DE LA MASACRE DEL 9 DE FEBRERO DE 1966

 COMITÉ PERMANENTE 9 DE FEBRERO

¡Oh gloria, infausta suerte,
si eso inmenso es morir,
dadme la muerte!
Cuando la gloria
a esta estrecha mansión nos arrebata,
el espíritu crece,
el cielo se abre,
el mundo se dilata
y en medio de los mundos
se amanece.
José Martí*
Algunos han criticado que nombremos los acontecimientos del 9 de febrero como una masacre. Argumentan que tal concepto se refiere a una determinada cantidad de seres asesinados. Tratan de reducir el valor real del acontecimiento al número de caídos, sin tomar en cuenta otros factores asociados al acto del terror en sí y de contra quiénes se ejecuta.
Los que así piensan, lo hacen en contra de la historia y forman parte de ese conglomerado de personas que tratan por todos los medios de ocultar las atrocidades que han cometido los enemigos del pueblo dominicano.
Se pretende despojarnos de nuestros valores, del sacrificio de nuestros patriotas y de esa larga lucha por afianzar nuestra soberanía y nuestra independencia. Y no es solo con la tragedia del 9 de febrero, que se ejerce una posición antihistórica. Ya conocemos el interés de dos altos mandos militares golpistas (Ramiro Matos y Elías Wessin) de desconocer los acontecimientos de la Batalla del Puente Duarte, en la guerra constitucionalista. Negándola, y encuadrando esa gesta como una simple escaramuza.
El 9 de febrero tiene su origen en el sermón de Fray Antón de Montesinos, cuando aquel 21 de diciembre del 1512, enfrentó a los explotadores encomenderos por el abuso y crímenes contra los pobladores de la isla. Esos pobladores fueron los masacrados en ese entonces.
El 9 de Febrero se expresó en las balas que cercenaron las vidas de María Trinidad Sánchez y Francisco del Rosario Sánchez. El 9 de Febrero estuvo presente en la traicionada expedición de Cayo Confites, en la expedición de Luperón en el 49 y en la de la Raza Inmortal del 14 de junio del 1959.
El 9 de Febrero cayó fulminante sobre los cuerpos de las hermanas Mirabal, un 25 de noviembre de 1960. Y volvería esa metralla inmunda a cercenar las vidas del Dr. Manuel Aurelio Tavárez Justo y sus compañeros del Catorce de junio.
El 9 de Febrero es una constancia histórica imposible de medir con un número matemático, porque tal masacre, no fue solo contra los niños y jóvenes que levantábamos la bandera nacional. Fue una masacre alevosa y cobarde contra la misma patria que forjaron nuestros padres fundadores.
¿Y cuántos 9 de Febrero están presentes e impregnados en la conciencia y en la historia del pueblo dominicano? Es en una cronología histórica inversa que necesariamente tenemos que vislumbrar esta horrible masacre, que a más de medio siglo mantiene vigente las causas que la originaron. Y en esa continuidad de la cronología inversa tenemos que recordar, que, en este mismo lugar frente a la verja perimetral del Palacio Nacional, un 27 de septiembre del 1965, fue asesinado por la espalda el estudiante Pedro Tirado Calcagno. Y es esa tenebrosa vorágine de odio, terror y cobardía lo que llevó al intento de exterminar al Estado Mayor del "Ejército del pueblo y los soldados de la libertad", el 19 de diciembre de ese mismo año en la ciudad de Santiago.
No se detenía la sed de sangre, y el 11 de enero del 1966 es asesinado nuestro compañero Ismael Aníbal Perdomo Medrano (Mayelín) y herido el estudiante Sócrates Robinson en el Liceo Secundario Juan Pablo Duarte, cuando levantaban las mismas consignas que nos agruparía de nuevo aquella fresca y soleada mañana del 9 de febrero del 1966.
La manifestación del 9 de Febrero no solo era un grito de protesta o rebeldía. Era una fiesta juvenil de encontrarse de nuevo entre sí el alumnado de la educación Intermedia y Secundaria, con nuestros queridos y admirados estudiantes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y su Movimiento Renovador, por una educación Democrática y Popular. Era un reencuentro festivo, alegre, después de largos meses de una guerra fratricida y de una invasión militar que detuvo el camino de construir nuestra democracia después de una dictadura de tres décadas.
¿Y por qué sucedió un crimen de esta naturaleza contra adolescentes y jóvenes indefensos que solo portábamos en nuestras manos lápices y cuadernos? Por el odio inoculado en nuestros hermanos guardias y policías, a quiénes se les enseñó, y se les enseña todavía, que los luchadores por la libertad, la democracia y la independencia son criminales y asesinos a los que hay que exterminar.
El ametrallamiento a los estudiantes el 9 de febrero no fue un hecho aislado sin causas o antecedentes. Fue el resultado de ese odio, de esa saña que desde la tiranía trujillista se forjó en nuestras Fuerzas Armadas y Policía Nacional.
Los antecedentes del ametrallamiento del 9 de Febrero se remontan a crímenes y hechos anteriores que vienen a constituir toda una marea incesante en la lucha por la libertad del pueblo dominicano.
Los actos de combate que durante tres décadas realizó el movimiento revolucionario y democrático contra la dictadura trujillista, contra ese régimen y contra los golpistas que derrocaron el gobierno constitucional del profesor Juan Bosch, constituyen toda una cadena de heroica resistencia, con la que nuestro pueblo ató sus esperanzas de justicia y libertad.
Hoy, al recordar la Masacre de Febrero, nos encontramos amenazados por una terrible pandemia que nos obliga a ser más conscientes y solidarios en nuestro ferviente deseo de justicia social, de libertad y democracia; pero sobre todo, a mantener nuestro compromiso de enfrentar todo tipo de corrupción, de crímenes, robos, y de seguir el combate contra todo tipo de injusticia y privilegios.
Esas muertes de Miguel Tolentino, de Santos Méndez, Luis Jiménez Mella y de Amelia Ricart Calventi se mantienen en nuestros recuerdos, junto al sonido cruel de los disparos. Todas las flores de nuestra patria están guardadas para ellos, en nuestros corazones.
Tony Pérez y Brunilda Amaral, todavía marchan con pasos ascendentes de una vida en dignidad, sin reclamar nada; solo conscientes de haber estado en un momento y en un lugar donde trataban de levantar la bandera de la patria, ya herida, y cuando las metralletas penetraron en sus cuerpos indefensos, llenos de esperanza.
¡LA MASACRE DEL 9 DE FEBRERO NO SE OLVIDARÁ JAMÁS!

*Del poema a los ocho estudiantes de Medicina
fusilados por el imperio español en el 1871.



PRECHEQUEO GRINGO

 Por Narciso Isa Conde


Cuatro ex-jueces/zas del Tribunal Constitucional han denunciado como violatorio a la Constitución y a la soberanía del país el “acuerdo de pre-autorización aérea” entre EE. UU. y República Dominicana (pre-chequeo de viajeros al norte brutal) ¡Bien por esa actitud!

El pre-chequeo gringo consiste en el establecimiento en los aeropuertos internacionales del país de mecanismos y agentes de aduanas y migración estadounidenses con autoridad para revisar, incautar, apresar y vejar nacionales dominicanos en ruta de viaje hacia Estados Unidos; sujetos después a otros chequeos similares al entrar a ese país.

El alegato gringo para esa imposición es la necesidad de “prevenir acciones terroristas y otras amenazas”

Ahora resulta que el Estado Terrorista, agresor, intervencionista e invasor por excelencia… es el amenazado; a pesar de su vocación y sus prácticas de guerras, masacres, asesinatos y torturas en territorios ajenos y en el propio cuando se trata de población negra y migrantes del llamado tercer mundo.

Esta concesión es una bochornosa licencia a EE. UU. para intervenir otras áreas de nuestro territorio y otras instituciones del país, cediéndole de paso otro pedazo de nuestra soberanía. La misma se está haciendo bajo presión del oportunismo de ciertos magnates del turismo, ubicados en la colonia de Punta Cana y otros enclaves neocoloniales. La Constitución, la de ellos, no importa: sigue siendo papel higiénico.

Específico que se trata de ceder “otro pedazo de nuestra soberanía”, porque se sabe que las Fuerzas Armadas Dominicanas están intervenidas por el MAAG, la Policía Nacional por el FBI, la DNI por la CIA, la DNCD por la DEA, la economía por el FMI y BM, la “sociedad civil” y no pocas entidades civiles del Estado (incluido el Ministerio de Interior y Policía) por la USAID, la JCE por la OEA, el medio ambiente por la acción depredadora de las mineras norteamericanas…; y, para colmo, cualquier Pompeo le da órdenes al Presidente (perdón, al gobernador de colonia) y cualquier Rudolf Giulliani tutela el Plan de Seguridad Ciudadana.

No por adicional el hecho deja de ser grave. Es muy grave y vergonzoso. Ofende e indigna. Recuerda la intervención de las Aduanas en 1916, el Memorándum de Balaguer cediendo a EE. UU. puertos y aeropuertos para cualquier intervención militar en Haití, y la invasión gringa de 1965 dizque para “salvar vidas y propiedades estadounidenses”.

Evidencia que la recolonización se profundiza con este gobierno de multimillonarios, APPs, ventas de activos, endeudamiento colosal y entrega de la política exterior a la Casa Blanca. ¡Algo inaceptable e impugnable, que incita a la rebeldía por el cambio radical pro-constituyente!

Fuente:  Prechequeo gringo - El Nacional