Por Narciso Isa Conde
Un espacio para difundir, compartir y debatir ideas políticas, económicas, históricas, sociales, etc. que contribuyan a crear una sociedad más justa. ¡La verdad es siempre revolucionaria!
lunes, 3 de mayo de 2021
JABIL Y ABINADER
sábado, 1 de mayo de 2021
RESPETO Y CONSIDERACIÓN, DISTINCIÓN SUBLIME DE LOS REVOLUCIONARIOS.
Por Fortune Modeste Valerio
Se mantienen frescas en mi memoria, las relaciones amistosas y de camaradas, entre los dirigentes y cuadros políticos revolucionarios afínales de la década del 60 y en el 70. Daba gusto observarlos en los barrios, en particular en San Antón; en la universidad, centrales y sindicatos de trabajadores. Guardaban las diferencias para expresar solidaridad en todo momento.
Esas relaciones se transmitían en forma espontáneas a toda la estructura partidaria. A pesar de las disputas por el control de las organizaciones de masas, graso error, el trato entre la cúpula era respetuosa. Llegando al extremo de compartir casas de seguridad y contactos internacionales.
Los insultos, los desagravios y descalificaciones no eran frecuentes. Salvo las diferencias por las disputas por posiciones internacionales y la interpretación del marxismo leninismo. Es bueno aclarar que esto ocurría entre sectores específicos de la izquierda revolucionaria.
Nadie puede negar que las relaciones entre los dirigentes, cuadros políticos, militantes y simpatizantes del MPD, Línea Rojas, Corecato, Los Palmeros, etcéteras, eran buenas, aceptable. Se llevaban bien. No se veían como enemigos ni mantenía un acoso permanente. De todos, Los Palmeros fueron los más reservados y cuidadosos.
¿Por qué viene a colación estos señalamientos? Porque esa misma amistad y solidaridad, se mantienen entre los dirigentes de aquellas épocas, que se encuentran activos. Y debe ser imitado por la actual generación que se apresta a sustituirlos.
Disfruté al contemplarlos en la calle el Conde en la XVII Exposición Testimonial de Izquierda, Feria de Libros, y en el Acto del 56 Aniversario de la Revolución de Abril 1965, frente al Monumento al Coronel Caamaño.
Ese precioso gesto debe de llegar a todas las estructura partidaria como manera de oxigenar una conducta cargada de acusaciones, calificativos, insultos que condensan un estado de frustraciones y de profundas limitaciones teóricas.
No es prudente implementar una política de unidad, si no
existe un ambiente apropiado de entendimiento y buenas relaciones entres los
revolucionarios y comunistas. Hay que practicar conversaciones sinceras, sin ambigüedades.
Colocar sobre la mesa los problemas o incomprensión de los fenómenos, para
buscarle solución y extraer el mejor provecho posible.
Ahora, que la época ha cambiado, se ha comprendido que la unidad, en todos los frentes, es indispensable para poder avanzar. Enfrentarnos para alcanzar espacio dirigencial, es un error. Cualquier paso de avance que se pueda lograr, lo garantiza la unificación de diversas fuerzas políticas.
Nadie actuando por su cuenta puede alcanzar peldaños significantes. Caminar juntos para golpear con contundencia es la urgencia del momento. Solo así se logra extraer lecciones positivas de un pasado glorioso que es levando en forma superficial para recordar a nuestros mártires y conmemorar fechas.
Hay que dejar los discursos que nos distancien. Aquellas expresiones o gestos despectivos contra los compañeros y camaradas. Eso de “yo no me siento donde este fulano”, es un disparate que debe ser rechazado. Porque la nueva generación, con ausencia de pensamiento crítico, la copia fácilmente.
Los muchachos se ganaron el corazón de nuestro pueblo por su
sencillez y humildad. No utilizaban un lenguaje agresivo y conducta prepotente.
Convivían en un ambiente de alta peligrosidad, sin embargo sacaban tiempo para
conservar una amistad sincera y solidaria. ¡Dejémonos de vacuencias!
LA BOTA YANQUI Y EL PODER MEDIÁTICO
Por Lilliam Oviedo
jueves, 29 de abril de 2021
PRIMERO DE MAYO REVOLUCIONARIO
Por Manuel Salazar
LA INVASIÓN DE EE.UU. A RD DEL 28 DE ABRIL DE 1965
Por Luis Mayobanex Rodríguez
lunes, 26 de abril de 2021
KABUCHEANDO EN EL FANGO
Por Fidel Soto
LA CATEDRAL, UN PAPELITO, FERNÁNDEZ DOMÍNGUEZ, FRANCIS CAAMAÑO Y JUAN BOSCH.
La araña es un formidable insecto. Elabora y teje una telaraña con finos hilos donde vive y atrapa a sus presas. Es su naturaleza admirable y a veces los rayos solares penetran por sus redes y nos dejan ver un gran espectáculo de luz.
Así, hay hombres que tejen también, algunas telarañas, pero no como las de las arañas. Son trasfondo de una pantalla con hilos de mentiras para atrapar a la verdad. Secuestrarla y dejarla morir en su tenebroso entramado.
Hay en nuestro país un gran tejedor. Heroico e inmutable. Vive manchando con su verbo y su pluma con tinta de fango pestilente, las blancas páginas de los cuadernos de la historia, al paso de sus dedos inmundos e iracundos.
El tejedor responde al apodo de "Kabimiento". Tiene varios años elaborando la estatua de su ego y el material para construir la escultura de su busto es de arenas movedizas con frágil telarañas de mentiras y calumnias.
En el 50 aniversario de la revolución de abril, en conferencia dictada en el Paraninfo de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UASD; el señor "Kabimiento" lanzó la primicia extraordinaria, nunca antes revelada de que: "el presidente Juan Bosch envió con el coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez, un mensaje en papelito, escrito por el puño y letras de Juan Bosch, en el que le pedía u ordenaba al presidente de la república en armas, Coronel Francis Caamaño, rendirse, entregar las armas y refugiarse en la Catedral, porque los americanos no se atreverían a bombardear ni destruir ese monumento de la humanidad."
Esperé con paciencia que terminara su conferencia. Ese gran hombre , amigo de mi padre y conocido por mí, desde los tiempos en que dirigía las movilizaciones estudiantiles de la UER y que con muchas frecuencias nos encontrábamos en esos escarceos; porque él dirigía una unidad móvil de un noticiero radial. Corriendo los riesgos al igual que nosotros, para informar en vivo y directo los acontecimientos de esas luchas y constantes enfrentamientos con las fuerzas represivas del régimen de los doce años del presidente Balaguer. Años después coincidimos en el PLD. Él un alto dirigente y hombre muy cercano a Juan Bosch y yo como un compañero de los Círculos de Estudios y de los Comités de Base.
Pedí la palabra y antes de concederla lanzó un elogio sobre mi y mi padre. Le di las gracias y pasé a decirle lo siguiente: " Lo que usted dice de Juan Bosch, Fernández Domínguez, un papelito, la catedral y Caamaño, no responde a la verdad. Yo escuchaba por la radio constitucionalista los discursos pronunciados por el presidente Bosch, desde Puerto Rico, llamando al pueblo y a los militares a resistir a la fuerza interventora y en uno de esos discursos decía: "Pueblo pequeño, nación débil, ha asombrado al mundo. Hasta el propio Charles De Gaulle el más grande de los héroes vivos apoya tu lucha". Una voz de aliento, de lucha, de firmeza.
Bosch logra la entrada del coronel Fernández, porque se le presentó una oportunidad de enviarlo en un avión de las fuerzas invasoras y era Fernández Domínguez un militar con mucho arraigo en las fuerzas armadas dominicanas. Un militar con bastante autoridad dentro de los militares constitucionalistas y por ende el más indicado para sostener, lo que hasta ese entonces eran las negociaciones para que esa revolución, ya embotellada por la invasión de 42 mil soldados y una montaña de cañones pudiera sacar el mayor provecho de la misma."
El hombre grande fue a hundir a Bosch y a Fernández Domínguez. Cuando terminé recibí el aplauso de la concurrencia, y él sin inmutarse me dijo: "Fidel tú tienes razón, pero pocas".
Resulta que ahora, el gran tejedor de las mentiras y las calumnias, Bonaparte Gautreaux Piñeiro, (Kabito); en el programa de Julio Hazim, repite su cuento sin el papelito. Le agrega otro elemento más interesante: "llegó el coronel Fernández y se reunió en el edificio Copello ( asiento de la presidencia) con los militares y vio que todo el mundo salía con una "chemba"( mueca de disgusto ) y que le preguntó a Francis lo que pasaba y que éste le contestó:" Ese bandido viejo tuyo, que quiere que nos rindamos y nos metamos en la catedral". Nunca esas palabras salieron de la boca del Coronel Caamaño contra el hombre que era el jefe y líder de los "soldados de la libertad y los militares del pueblo", como les llamó el presidente Juan Bosch.
El emisario de la rendición. El hombre de más confianza del presidente Bosch. El que llega en un avión Yankis a regañadientes; organiza a los cinco días el asalto al Palacio Nacional. Es exactamente esta acción la que desmiente con toda contundencia la mentira del señor "Kabimiento".
Penoso y ridículo que el señor "Kabimiento", se haya dedicado a tratar de enlodar con una carreta llena de lodos al presidente Bosch y al Coronel Fernández Domínguez. Ya en una ocasión dijo que ese héroe Nacional fue enviado por Lyndon B. Johnson y que Bosch era un agente del FBI. Pero se olvida que duró desde el 1970 hasta el 1979 sirviendo las órdenes de Bosch. Se fue de su lado, cuando vio mejores oportunidades, tras el triunfo del PRD en las elecciones del 78. Es decir que duró una década ciego y sordo; Obnubilado al lado de Bosch. Sin descubrir todo lo que ahora desparrama con su verbo y su pluma. Sus escupitajos no son altos, pero bajan con la fuerza de gravedad de la mentira golpeándole el rostro con un peñón desprendido del Pico Duarte.
23-4-2021.-














