viernes, 29 de octubre de 2021

TERCER CONGRESO DEL MTI

Por Manuel Salazar

Este domingo 31 del corriente, es la sesión concluyente del tercer congreso del Movimiento de Trabajadores Independiente (MTI).

El congreso lleva varios meses de sesiones en municipios del pais y zonas del gran Santo Domingo, discutiendo los temas esenciales que de manera directa tienen que ver con la clase obrera y trabajadora: el salario, la libertad sindical, la seguridad social, entre otros.

El domingo concluye con la reunión de delegados en el local del glorioso Sindicato de Trabajadores de la Corporación Dominicana de Electricidad, SITRACODE. Será transmitido por diversas plataformas de redes sociales.

Es de destacar el hecho de que un grupo de veteranos, y otros jóvenes sindicalistas, mantengan en alto el espíritu del sindicalismo de clase, y trabajen duro para desarrollarlo en el país.

Es titánica la tarea. Porque hasta la misma izquierda ha renunciado al trabajo sindical, basada en ideas que quitan a la clase obrera y trabajadora la centralidad en la lucha social y política.

Al tiempo que se mantiene una ofensiva de la patronal y el modelo neoliberal imperante de prohibir la sindicalización, y crear formas de contratación de la fuerza de trabajo que la dispersan cada vez más.

Así que este tercer congreso del MTI, es una manifestación de firmeza ideológica y elevado espíritu revolucionario.

Es hacer honor en los hechos, a las palabras revolucionarias.

Este congreso será una contribución a la continuidad de la lucha popular en la República Dominicana, por un aumento general de salarios; una seguridad social digna, libre de AFPs; por el derecho a la libre sindicalización, la democratización general de la vida del país, y el bienestar general del pueblo.

Manuel Salazar

 

NO DANILO, EL PLD SALIÓ ACUSADO DEL ROBO DEL ERARIO

Por Jesús Díaz                                                                                                                          

Si algo nos ha enseñado la actividad política es que los hechos se estudian a partir de ella y no de las emociones y declaraciones del momento.

El exmandatario de la República y actual presidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Danilo Medina, manifestó en la ciudad de La Vega que esa organización salió del poder porque «la gente se cansó del bienestar».

Sin embargo, la coyuntura de las elecciones pasadas demostró todo lo contrario a lo que indica Medina. Su organización perdió las elecciones fruto del hartazgo de la población con el PLD al frente del Estado dominicano y las constantes acusaciones de robo en las diferentes instituciones gubernamentales, donde hoy muchos de sus funcionarios guardan prisión o han sido sometidos a la acción de la justicia.

Olvida Danilo Medina el hecho de que sus hermanos: Alexis Medina Sánchez y Magalys Medina cumplen condena por su implicación en el caso de corrupción denominado ‘’Operación Antipulpo’’. A Juan Alexis Medina Sánchez se le acusa de ser el culpable principal de dirigir el entramado de corrupción que se valía de su vínculo familiar directo con el poder político, en calidad de ser hermano del propio Danilo para enriquecerse a costa de los recursos de los contribuyentes.

Además, las investigaciones establecen que Carmen Magalys Medina Sánchez, en su condición de vicepresidenta administrativa del Fonper, maniobró para que su hermano Juan Alexis Medina Sánchez fuera beneficiado con la asignación de contratos para suplir bienes al Estado.

Pero sus exfuncionarios Francisco Pagán Rodríguez y Aquiles Alejandro Christopher Sánchez, se les atribuye incurrir en coalición de funcionarios desde sus pasadas funciones de director general y director de Fiscalización, respectivamente, de la Oisoe. Además, Julián Esteban Suriel Suazo es acusado de prestar su nombre para servir de testaferro al imputado Medina Sánchez.

De igual forma el Ministerio Público acusa a Fernando A. Rosa de sobrevaluación en las obras realizadas durante su gestión al frente del Fonper, igual que en la gestión de Freddy Hidalgo, de acuerdo al expediente del caso, se malversaron al menos RD$236.9 millones en favor del entramado delictivo.

José Dolores Santana Carmona, también es acusado de ser testaferro, al igual que el encartado Domingo Antonio Santiago Muñoz, a quien se le atribuye camuflar múltiples propiedades, empresas y transacciones millonarias de Medina Sánchez.

O acaso olvida Medina que el Ministerio Público dice que mientras el mayor general Adán Cáceres dirigió el Cuerpo de Seguridad Presidencial (Cusep), instaló un entramado corrupto mediante el cual sustraía fondos a través de las nóminas oficiales. Esto se extendió a entidades como el Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur), y altos mandos de la Policía Nacional.

Y que por medio de la pastora Rossy Maybelline Guzmán, utilizaban las actividades religiosas para desarrollar mecanismos para lavar fondos ilícitos que afectaron al Estado y a los fondos de los contribuyentes.

Fuente: No Danilo, el PLD salió acusado de robo al erario público (eldia.com.do)

Jesús Díaz


jueves, 28 de octubre de 2021

EL DERECHO A CRITICAR

Por: Paulo Freire

 Texto del educador brasileño, Paulo Freire, escrito en Montego Bay, Jamaica, 9 de mayo de 1992

El derecho a criticar y el deber, al criticar, de no faltar a la verdad para apoyar nuestra crítica es un imperativo ético de la más alta importancia en el proceso de aprendizaje de nuestra democracia.

Es preciso aceptar la crítica seria, fundada, que recibimos, por un lado, como esencial para el avance de la práctica y de la reflexión teórica, y por el otro para el crecimiento necesario del sujeto criticado. De ahí que al ser criticados, por más que no nos guste, si la crítica es correcta, fundamentada, hecha en forma ética, no tenemos por qué dejar de aceptarla, rectificando así nuestra posición anterior. Asumir la crítica significa, por lo tanto, reconocer que nos convenció parcial o totalmente de que estábamos incurriendo en un error que merecía ser corregido o superado. Esto significa que tenemos que aceptar algo obvio: que nuestros análisis de los hechos y de las cosas, nuestras reflexiones, nuestras propuestas, nuestra comprensión del mundo, nuestra manera de pensar, de hacer política, de sentir la belleza o la fealdad o la injusticia, nada de eso es unánimemente aceptado o rechazado. Esto significa, fundamentalmente, reconocer que es imposible estar en el mundo haciendo cosas, influyendo, interviniendo, sin ser criticado.

Sin embargo, a pesar de la obviedad de lo que acabo de decir, o sea, de que es imposible agradar a griegos y troyanos, quien hace algo tiene que ejercer la humildad incluso antes de empezar a aparecer en función de lo que empezó a hacer. Vivida en forma auténtica, la humildad calma, apacigua los posibles ímpetus de intolerancia de nuestra vanidad frente a la crítica, incluso justa, que recibimos.      

Por otra parte, no es posible ejercer el derecho a criticar, en términos construidos, pretendiendo tener en el criticar un testimonio educativo, sin encarnar una posición rigurosamente ética. Así, el derecho a la práctica de criticar exige de quien lo asume el cumplimiento minucioso de ciertos deberes que, si no son observados, restan validez y eficacia a la crítica. Deberes en relación con el autor que criticamos y deberes en relación con los lectores de nuestro texto crítico. Y en el fondo también deberes con nosotros mismos.      

El primero de ellos es no mentir. No mentir acerca de lo que se critica, no mentir a los lectores ni a nosotros mismos. Podemos equivocarnos, podemos errar. Mentir, nunca.      

Otro deber es el de procurar, con rigor, conocer el objeto de nuestra crítica. No es ético ni riguroso criticar lo que no conocemos. No puedo basar mi crítica del pensamiento de A o de B en lo que oí decir de A y de B, ni siquiera en lo que leí sobre A y B, sino en lo que yo mismo leí e investigué de su pensamiento. Es claro que para criticar positiva o negativamente el pensamiento de A o de B también es importante saber lo que dicen de ellos otros autores. Pero no basta con eso.      

La exigencia de conocer el pensamiento que se ha de criticar no depende de que nos guste o nos disguste la persona cuyo pensamiento analizamos.      

¿Cómo criticar un texto que ni siquiera leí con base únicamente en la rabia que tengo al autor o la autora, o porque José y María me dijeron que el autor del texto es espontaneísta? No cabe duda de que tenemos derecho a tenerle rabia a algunas personas. También es obvio. Pero el derecho que tengo de tenerle rabia a María o a José no se hace extensivo al derecho de mentir acerca de él o de ella. No puedo decir, por ejemplo, sin probarlo, que José y María dijeron que puede haber práctica educativa sin contenidos. En primer lugar, esta afirmación es una mentira histórica. Nunca ha habido ni hay educación sin contenidos. Segundo, si digo eso de José y María, subrayando por lo tanto su error, sin probar que ellos realmente hicieron esa afirmación, miento en relación con José y María, miento en relación conmigo mismo y continúo trabajando contra la democracia, que no se construye falseando la verdad.

Si mi antipatía por A o por B provoca en mí un malestar que va más allá de los límites, que me imposibilita o al menos me dificulta leerlos, debo obligarme a una posición de silencio respecto de lo que escriben. Y además debo criticarme por no ser capaz de superar mis malestares personales. Lo que no puedo es aumentar la fila de los que hablan por hablar, por lo que oyeron decir, y a veces incluso sin ningún rechazo afectivo por el criticado. Por el contrario, de los que incluso se dicen amigos del intelectual criticado pero se han grabado, como clisés inmutables, frases hechas que repiten con aires de inmensa sabiduría. Insisto en que su falla no está en el hecho de criticar a un amigo. No es ningún pecado criticar a un amigo, siempre que lo hagamos con ética.

Cierta vez leí, en un texto crítico sobre un trabajo mío, que soy poco riguroso en el tratamiento de los temas. En cierto momento, por una razón que no recuerdo, el crítico citaba un fragmento de la Pedagogía del oprimido con un error lamentable que había venido repitiéndose en varias reimpresiones: «la invasión de la praxis» en lugar de «la inversión de la praxis». Me asombró que un intelectual que sorprende una falta de rigor en otro no percibiera con qué poco rigor obraba al citar semejante frase sin sentido: «la invasión de la praxis». Y no como prueba de mi falta de rigor.

Carente de rigor, ese intelectual subraya el poco rigor del otro.

El derecho a la crítica exige también del crítico un saber que debe ir más allá del saber en torno al objeto directo de la crítica. Saber indispensable para el rigor del crítico.

Otro deber ético de quien critica es dejar claro a sus lectores si su crítica abarca sólo un texto del criticado o su obra completa, su pensamiento.

Si el autor criticado ha escrito varias obras, al criticar una de ellas no podemos decir que estamos criticando la totalidad de su pensamiento, a no ser que conociendo la totalidad nos convenzamos de ello. Reitero: lo que no es posible es leer un texto entre diez y extender la crítica de éste a los nueve restantes, sin antes analizarlos rigurosamente.

La ética del trabajo intelectual no me permite la irresponsabilidad de actuar con liviandad en la apreciación del trabajo de los demás. Como ya dije, puedo errar, puedo equivocarme o confundirme en mi análisis, pero no puedo distorsionar el pensamiento que estudio y crítico.    No puedo decir que el autor que critico dijo Y si dijo M y yo sé que dijo M.

No puedo criticar por pura envidia, por pura rabia o simplemente para hacerme presente.

Es inadmisible que entre intelectuales de buen nivel escuchemos afirmaciones como ésta:

—¿Ya leíste un trabajo reciente de ese autor a quien criticas tan duramente?

—No, y odio a quien lo leyó.

Este discurso niega totalmente al intelectual que lo hace. Peor aún: este discurso no contribuye en nada a la formación ético-científica de los alumnos o alumnas de ese intelectual.

Recientemente oí a una educanda contar en tono sufrido cuánto la había decepcionado escuchar de un profesor en quien confiaba referencias críticas a cierto intelectual basadas en «me dijeron» y en «es lo que se dice».

Los profesores no enseñamos únicamente los contenidos. A través de la enseñanza de los contenidos enseñamos a pensar críticamente, si somos progresistas, y por eso mismo para nosotros enseñar no es depositar paquetes en la conciencia vacía de los educandos.

Nuestro testimonio de seriedad en las citas o en las referencias que hacemos a autores con los que no estamos de acuerdo o sí estamos de acuerdo, o por el contrario nuestra irresponsabilidad en el tratamiento de los ternas y de los autores, todo esto puede interferir negativa o positivamente en la formación permanente de los educandos.

Hace años oí a un estudiante brasileño que estaba haciendo un doctorado en París decir lo siguiente: “Recientemente aprendí la significación profunda de las citas. Estaba discutiendo con mi orientador un pequeño texto en el que citaba yo a MerleauPonty. El profesor me detuvo con un gesto y me planteó dos preguntas:

»—¿Leíste por lo menos el capítulo entero del que tomaste la cita?

»—¿Estás seguro de que necesitas hacer esa cita?

 »En realidad —dijo mi amigo—, yo no había leído a Merleau-Ponty. Desafiado por las preguntas del orientador, fui a ver su texto, revisé el mío, y percibí que la cita era innecesaria».

Citar, realmente, no puede ser pura exhibición intelectual ni remedio para la inseguridad. Por ejemplo, leer un libro en la traducción brasileña porque no dominamos la lengua materna del autor, pero citarlo en su lengua original, es un procedimiento poco ético y nada respetable.      Citar no puede ser un artificio para alargar nuestro texto con retazos de textos de otros.

Creo que es urgente entre nosotros superar este mal hábito, que es en el fondo un testimonio deformante, de criticar, minimizar a un autor, imputarle afirmaciones que nunca hizo o distorsionar las que realmente hizo. En cierto momento del proceso los críticos se apoyan tan sólo en lo que oyen, y no en lo que leen o investigan.

La crítica fácil, ligera, se extiende irresponsable y no es raro que se pierda en el tiempo. De repente se oye todavía, de alguno de esos críticos perdidos en el tiempo, como presencias fantasmales, que Freire es idealista. Que la concientización en su obra es la mejor prueba de su ilusión subjetivista. No leyeron un texto de 1970 en que examino detenidamente ese problema, otro de 1974, ambos publicados por la Editora Paz e Terra en 1975, en Ação cultural para a liberdade e outros escritos. No leyeron una serie de ensayos, de entrevistas, de libros dialógicos publicados en los años ochenta y, más recientemente, la Pedagogía de la esperanza, un reencuentro con la Pedagogía del oprimido, publicada hace poco. Tampoco leyeron A educação na cidade, publicada por Cortez en diciembre de 1991.

No es que crea que todos deben leerme. ¡No! Pero sí los que, por criticarme, no pueden esquivar la lectura de lo que critican.

El derecho incontestable de criticar exige de quien lo ejerce el deber de no mentir.


Fuente: Del derecho a críticar | por Paulo Freire (bloghemia.com)


Paulo Freire


miércoles, 27 de octubre de 2021

CONGRESO CÍVICO: POLÍTICA Y PROPUESTAS SOBRE LA REFORMA FISCAL


El Congreso Cívico, ante el tema de la reforma fiscal, presenta su posición y una propuesta ajustada a los principios básicos que justifican su existencia, basados en la defensa de los derechos humanos, en la igualdad de oportunidades, en el rechazo a los privilegios y a la corrupción e impunidad y en apoyo a los esfuerzos por eliminar o reducir significativamente la pobreza e indigencia, los cuales han sido reiterada y públicamente expuestos en diferentes escritos y en casi todas las actividades públicas que hemos realizado.

Una Reforma Fiscal integral implica, necesariamente, un cambio estructural para desarrollar los recursos humanos y la infraestructura nacional, con la finalidad de fomentar el desarrollo nacional. La misma implica una mayor eficiencia y justicia social en la política tributaria y, al mismo tiempo, mayor eficiencia en la asignación de los recursos para promover la igualdad de oportunidades y reducir la desigualdad social.

El objetivo esencial del pago de impuestos es dotar al Estado de los recursos necesarios para que pueda prestar los servicios esenciales y comunes de la sociedad, con tal eficiencia y oportunidad, que su costo resulte inferior a cualquier solución individual, familiar o grupal.

Tradicionalmente la resistencia natural al pago de impuestos se explica porque el Estado no ha sido capaz de devolver en protección y servicios, los pagos anticipados que hacen los contribuyentes para esos fines. Esta reforma tiene que ser una relación de doble vía: pagamos más, para recibir más y mejores servicios.

No es cierto que en nuestro país exista una baja presión fiscal. Todo lo contrario, aquí la presión es muy alta e igualmente costosa e ineficiente porque, en adición a los impuestos pagados, la población tiene que cubrir con un elevado gasto adicional de su propio bolsillo, muchos servicios esenciales colectivos, debido a las ineficiencias recurrentes y crónicas del Estado: compra y mantenimiento de plantas eléctricas e inversores, matriculación en los colegios privados, pagos de seguros médicos privados y transporte público ineficiente, pagos por protección personal y de propiedades, entre un largo etcétera.

En nuestro país, la política fiscal ha sido uno de los mecanismos que ha generado mayor desigualdad, injusticia, privilegios y concentración de ingresos. Mientras la clase media, los trabajadores y los demás consumidores aportan la mayor cuota de sacrificios, una minoría de empresarios, legisladores, partidos políticos, funcionarios y gremios concentran la gran parte de los beneficios.

Por tales razones, el Congreso Cívico, luego de realizar amplias consultas y de un diagnóstico sobre el desempeño de la administración pública considera que, como mínimo, para lograr un cambio real en gasto fiscal es necesario:

1. Limitar por ley el endeudamiento público, interno y externo, asegurando que el mismo sea dedicado a promover proyectos específicos de desarrollo. Ese límite debe ser discutido y acordado en el diálogo nacional.

2. Revisar y ajustar todos los gastos presupuestarios: eliminar las exenciones de impuestos y subsidios a las empresas, bancos comerciales, ONG e iglesias.
3. Eliminar todas las exoneraciones, a funcionarios, legisladores, incluyendo el barrilito y el cofrecito.

4. Eliminar el financiamiento de los partidos políticos.

5. Reducir sustancialmente el gasto publicitario del gobierno central y de las instituciones autónomas y descentralizadas.

6. Reducir y poner un tope a los sueldos, eliminar los sobresueldos y reducir los gastos de representación, dietas y combustibles.

7. Reducir en forma sustancial las pensiones auto asignadas por los funcionarios del Estado, incluyendo los bancos y las empresas públicas, los cuales aprovechan su posición e influencia política para lograr tales propósitos.

8. Recuperar los bienes fruto de la corrupción administrativa, aprobando de inmediato y aplicando la ley de extensión de dominio.

9. Cancelar o modificar sustancialmente el contrato sombra de la autovía hacia Samaná.

10. Establecer por ley un porcentaje mínimo del presupuesto destinado a las inversiones de capital, distribuidas con equidad en todo el territorio nacional.

11. Establecer por ley un porcentaje máximo del presupuesto destinado al gasto del personal del gobierno central y de todas las instituciones estatales, autónomas, descentralizadas y bancos.

12. Cumplir con la ley que establece una mayor asignación presupuestaria a los ayuntamientos de los municipios del país.

En adición, y por idénticas razones, el Congreso Cívico, demanda un cambio sustancial en el contenido de la política fiscal, a fin de que la misma sea más justa, equitativa y solidaria, basado en las siguientes medidas:

13. Dirigir esencialmente la carga tributaria hacia las ganancias y propiedades de las grandes corporaciones, bancos comerciales y personas jurídicas con altos ingresos que integran los quintiles superiores); y

14. Reducir progresivamente la evasión fiscal. Antes de aumentar la carga impositiva vigente, es necesario reducir significativamente la evasión para evitar más enriquecimiento de los evasores.

15. Reducir en forma inmediata y gradual el porcentaje del ITBIS, por considerarlo un impuesto regresivo que solo penaliza a la clase media y a las familias de escasos ingresos;

16. Mantener la exención del ITEBIS de los bienes y servicios de primera necesidad que actualmente están libres de carga.
Hemos decidido concertar alianzas y acuerdos, tan amplios como sean posibles, para impulsar una reforma integral, con el compromiso de elevar el nivel de la protesta social civilizada en el caso de la imposición de una simple reforma tributaria. Vamos a rechazar cualquier intento de reforma unilateral que no incluya una seria y consecuente disciplina del gasto público.
El Congreso Cívico considera esencial promover y llegar a un acuerdo nacional sobre la política fiscal en su doble vertiente de reforma tributaria y de reforma del gasto público.

Somos de opinión que, por su trascendencia e impacto económico y social, este proceso no debe precipitarse mediante imposiciones o “acuerdos de aposento” sin garantías reales de su cabal cumplimiento.

En consecuencia, proponemos que los cambios en procura de una mayor eficiencia en el gasto fiscal sean aplicados antes de la puesta en marcha de los cambios en la reforma tributaria, como una forma de darle tranquilidad y seguridad a la población de que esta vez el cambio será real e integral.

Finalmente, proponemos que la reforma fiscal inicie una transformación profunda en la política del gasto público y la eficiencia institucional, en la cual el Estado, con las actuales autoridades a la cabeza, asuma el compromiso de eliminar los privilegios, la corrupción, la impunidad y malversación de los recursos, para ser capaz de reciprocar a la población con servicios públicos de mayor cobertura, calidad y oportunidad.

Comisionados:

José Reyes, Rómulo Díaz Y Arismendi Díaz Santana
25 de octubre 2021.-


ORGANIZACIONES POLÍTICAS Y SOCIALES EXIGEN ELIMINAR LA EVASIÓN Y LAS EXENCIONES, REDUCIR EL GASTO Y PONER A PAGAR A LOS SECTORES DE MAYORES INGRESOS

 


Organizaciones políticas y sociales exigen eliminar la evasión y las exenciones, reducir el gasto y poner a pagar a los sectores de mayores ingresos para realizar una reforma fiscal basada en la justicia fiscal

Un conjunto de organizaciones políticas y sociales expresaron su opinión sobre la propuesta de reforma fiscal promovida por el gobierno central, enfatizando que la misma debe concentrarse en mejorar la recaudación, reducir el gasto, eliminar las exenciones y penalizar a los que más ganan, reduciendo la carga impositiva sobre los sectores medios y populares que han sido los más afectados por la crisis general, acentuada aún más con la pandemia de la Covid-19.

En una declaración conjunta, el Frente Amplio, el Congreso Cívico, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la Corriente Magisterial Juan Pablo Duarte, el Movimiento de Trabajadores Independientes, el Bloque Popular Jesús Adón, el Movimiento de Mujeres Trabajadores, el Frente Estudiantil Flavio Suero, el Frente Universitario Renovador, la Corriente Sindical Juan Pablo Duarte de la UASD y Juventud Caribe, anunciaron su decisión de participar como bloque político social acordando propuestas conjuntas y promoviendo la movilización social para que el proceso general de reformas avance hacia una democracia participativa, asegure bienestar a las mayorías y consolide la defensa de la soberanía nacional y el patrimonio natural de la nación dominicana. 

En ese sentido, las once organizaciones que agrupan esta coalición político-social por conquistas democráticas, se manifestaron sobre la propuesta de reforma fiscal demandando que la misma debe estar orientada hacia la justicia fiscal, que implica que los sectores más beneficiados paguen más y se reduzcan las cargas impositivas sobre los sectores medios y populares. 

Las organizaciones consideran necesaria la reforma con justicia fiscal para cubrir el déficit presupuestario en el presupuesto para el próximo año, y el acumulado en los últimos años, que ha desatado la ola de préstamos que comprometen la soberanía y la economía nacional y para emprender inversiones que dinamicen la economía. Pero plantean que esa reforma debe orientarse a mejorar el cobro, reducir el gasto no prioritario y desmontar las exenciones que sustraen al estado recursos suficientes para cubrir el déficit o por lo menos un alto porcentaje del mismo. 

Expresaron en rueda, que el Estado podría cubrir más del 50 % del déficit presupuestario, con solo eficientizar el cobro. También sugieren iniciar un proceso de desmonte gradual de las exenciones impositivas a sectores que por décadas se han beneficiado de las mismas, y eliminar el subsidio al combustible que se concede a grandes empresas y sectores del transporte y que no se reflejan en beneficios a la población. 

Enfatizaron que con estas medidas, las reformas en las cargas tributarias serían mínimas y deberían enfocarse en aumentar los impuestos a los sectores de mayores ingresos como el sector bancario-fnanciero, la minería, la salud privada, y los grandes importadores de mercancías. Descartaron que en la situación de precariedad que padecen los sectores populares, acentuada por la pandemia, se vayan a grabar con impuestos productos de primera necesidad excluidos actualmente del ITEBIS, que por el contrario debería contemplarse una reducción del mismo. 

Finalmente, anunciaron que respaldan las exigencias del Frente Amplio en el Dialogo por la Reforma que coordina el Consejo Económico y Social en el sentido de ampliar la participación a sectores sociales y la necesidad de realizar consultas públicas para todo el proceso de reformas planteado. En ese orden informaron que realizarán consultas con especialistas y con la sociedad para fijar posiciones sobre todas y cada una de las propuestas de reformas, con la clara intención de encaminar el rumbo hacia una democracia participativa, el bienestar de la población y la defensa de la soberanía y el patrimonio natural de la nación.

Frente Amplio (FA) Congreso Cívico (CC) Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) Corriente Magisterial Juan Pablo Duarte (CMJPD) Movimiento de Trabajadores Independientes (MTI) Bloque Popular Jesús Adón (BPJA) Movimiento de Mujeres Trabajadores (MMT) Frente Estudiantil Flavio Suero (FEFLAS) Frente Universitario Renovador (FUR) Corriente Sindical Juan Pablo Duarte UASD (CSJPD) Juventud Caribe (JC)

Fuente: Tomado del Periódico Lucha del Partido Comunista del Trabajo, PCT. Oct - Nov. 2021. No. 378. Pag. No. 3.

martes, 26 de octubre de 2021

MPD: ANTE LA LÍNEA ECONÓMICA Y POLÍTICA DEL GOBIERNO ABINADER-PRM, SE IMPONE LA TÁCTICA DE LUCHA POPULAR

 


Movimiento Popular Dominicano (MPD).

Marxista-leninista.

Fundado el 20 de febrero del 1956.

" La realidad económica, política y social la está agravando el gobierno empresarial y neoliberal de Luis Abinader con todas sus medidas abusivas y Anti populares. Sabemos que su táctica de Diálogo Nacional, es para lograr sus fines estratégicos: tomar todos los recursos y propiedades del pueblo dándoselos a su clase social y oligárquica a la cual él, (Abinader) pertenece".

Vamos sintiendo y viendo como de manera abusiva y descarada el gobierno empresarial de Luis Abinader-PRM aplica su línea de entrega y venta de todos los recursos económicos pertenecientes al destartalado Estado Dominicano.

Tal es el caso de la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID), supuestamente del Estado dominicano.

Se ha anunciado la venta de la misma confirmada por el director general de presupuesto, José Rijo Presbot, dice éste, que se obtendrían R.D$ 40,000 millones de pesos fruto de esa venta.

Esto es el producto de la famosa Alianza publico-privada que ha llevado a cabo el gobierno perremeista en detrimento de lo poco que nos queda como recurso público.

Expertos dicen que la ventas de las hidroeléctricas casi 20 en total encarecerá los precios de las facturas eléctricas, lo mismo la distribución del agua.

A eso se agrega el problema del gas, ya comienzan a tomar como pretexto las crisis del gas en Europa, concretamente en Inglaterra. El gobierno neoliberal busca justificación para el aumento de ese derivado del petróleo.

Al igual que, de los otros derivados como el gas propano, la gasolina y el gasoil, lo siguen aumentando.

Junto a esa nefasta política económica-financiera van ha reducir los miserables subsidios que le dan a los hogares pobres del país.

Peor aún, nos espera la ingrata reforma Fiscal (que no es más que la contrareforma financiera en perjuicio de las grandes mayorías), pero si muy beneficiosa para los ricos y empresarios del CONEP y demás sectores oligárquicos.

El Estado gobernando por los empresarios comenzando por Luis Abinader, el primer evasor de impuestos en el país (caso Pandora Papers) se vienen consolidando de manera tal, que nos están dejando al hinopias.

Están haciendo de la economía nacional un coto privado a la vez que le entregan por otros lados los recursos naturales y energéticos a las multinacionales, tal es el caso de las fuentes de gas natural a la compañía Apache en SPM2.

El puerto de Manzanillo, y de seguro que un día nos levantaremos con la confirmación de que las aduanas han sido embargadas por las deudas financieras con la banca extranjera, específicamente con el FMI, BM, BID, entre otros pulpos financieros.

Qué debemos hacer los revolucionarios y las fuerzas progresistas dominicanas ante éste tétrico panorama de abusos económicos y sociales y represivo?

1- organizarnos por sectores y pueblos implementando la concientización de las masas perjudicadas por las medidas draconianas en los órdenes financieros, sociales y politicos.

2- Activar los frentes de masas en las coordinadora populares y de masas en municipios, provincias y dónde sea necesario.

Estos pasos mínimos deben de ir acompañados de la conversación y la unidad sólida entre las organizaciones de Izquierdas y progresistas alrededor de un programa mínimo de lucha con el objetivo de parar todas estas medidas económicas y sociales, no solo de las ventas de las hidroeléctricas, sino también de la casi aprobada contrareforma fiscal, al igual que de las perversas AFPs, ARS y otras desgracias que se desprenden de esa línea neoliberal apañada por el Estado, que de seguro serán ratificadas por el podrido Congreso que nos gastamos.

En conclusión, si no nos unimos en torno a las necesidades básicas de reinvindicaciones y luchas para evitar los planes Anti populares, el Pueblo dominicano se quedará arrinconado e indefenso ante la política neoliberal del Estado empresarial que encabeza Abinader.

Políticamente tenemos que enfrentar decididamente la política del colaboracionismo y el reformismo de unas que otras organizaciones progresistas. Si no hacemos estos el pueblo dominicano se nos alejará y caerá en un sueño largo.

Eso debemos evitarlo y combatirlo al interior del pueblo, para poder enfrentar exitosamente el abuso económico, social, político y policial que ya está plantado sobre el cuello del pueblo dominicano.

El MPD Marxista-leninista, está y estará combatiendo al lado del pueblo ante todas las medidas anteriormente señaladas y las que puedan surgir de aquí en adelante.

Rechazamos la contrareforma fiscal!!

Volveremos con las masas a las calles!!

Ni nos rinden, tampoco nos rendirán!!

Solo la unidad progresista, popular y revolucionaria vencerá al neoliberalismo y su Estado empresarial!!

El Partido de Pablo Martinez, El Moreno, El Men y Alfredo, presente!!

Comisión Política del Comité Central.

Santo Domingo, R.D., 25 de octubre del 2021.