sábado, 8 de enero de 2022

CONFLICTO DE INTERESES

 Por Narciso Isa Conde

Entra un nuevo año y cuestiones muy importantes en materia de gestión estatal-gubernamental van de mal en peor. Entre los grandes males que afectan significativamente a nuestro pueblo y a nuestra Nación sobresale el hecho de ser gobernados por grandes empresarios, por EE.UU y una partidocracia que les sirve a ellos y se sirve del patrimonio del país. Esa combinación de plutocracia capitalista y partidocracia, resulta fatal. Las evidencias sobran.

Otro cuestión es que las políticas públicas se deciden en función de su rentabilidad electoral en el corto plazo, de la mano de asesores de imagen, al lado de las encuestas, desplegando las más nocivas iniciativas y tolerancias populistas, prácticas publicitarias clientelistas y medidas que complacen todo tipo de negocio y garantizan el financiamiento empresarial de una campaña electoral permanente ejercida desde el propio Palacio Nacional, instituciones y cargos públicos.

Pero las cosas no se quedan ahí. A esto se agrega que en tales circunstancias la expansión del capital, su incontenible concentración y su afán de obtener cada más ganancia y más poder, aplastan las necesidades de los seres humanos y sus derechos fundamentales, incluso los formalmente consagrados.

Tal realidad en tiempo de pandemia -agravada por los conflictos de intereses que genera una relevante presencia empresarial en cargos públicos y funciones ejecutivas fundamentales (presidencia, vicepresidencia, ministerios, direcciones, congreso…)- le imprimen alta gravedad al tema en cuestión.

La vacunación no es panacea, pero es necesaria y está bien poner empeño en ella. Lo malo es el negocio con las vacunas, la unilateralidad con se aplica ese recurso y el descuido sanitario para favorecer ese y otros negocios; lo malo es obstruir otras medidas que previenen la enfermedad, limitan el contagio, fortalecen el sistema inmunológico o remedian situaciones críticas, al tiempo de reducir secuelas y males, gastos y comercio inescrupuloso.

El turismo, que como gran negocio interesa tanto al propio Presidente de la República y a los poderosos grupos económicos que financiaron su campaña e hicieron lobby a su favor en EE.UU, es asumido con alto grado de libertinaje y colocado sistemáticamente por encima de la salud de nuestro pueblo.

También poderosos intereses privados (mineros y no mineros), y especialmente la Barrick Gold que financia un presupuesto deficitario, se burlan de la crisis ambiental y del grave problema del agua.

Igual ocurre con un gran número de negocios, con las enfermedades como negocio, con las obras de infraestructuras emprendidas, los préstamos, las APPS… para favorecer proyectos privados o prestos a ser privatizados. Pasa con las vacas sagradas o impunes protegidos, escogidos por razones de clase y de conexiones políticas, militares y policiales. (9-01-21, Santo Domingo, RD.).

Narciso Isa Conde

 

viernes, 7 de enero de 2022

ALERTA DEL PRESIDENTE DÍAZ-CANEL

Por: Rafael Chaljub Mejìa

Según leí en las redes, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha hecho un llamado de alerta. Muy inusual, porque no lo hace frente a los planes de agresión de los norteamericanos, sino acerca de la tendencia creciente en el Partido Comunista de Cuba, cuyos cuadros y militantes abandonan cada vez más el lenguaje convencional de los comunistas, para incorporar a su discurso los conceptos y las categorías puestas de moda por los teóricos del neoliberalismo.

Me llamó la atención esa denuncia, porque desde hace mucho estoy diciendo que eso mismo está ocurriendo en parte importante de la izquierda dominicana.

Aquí son cada vez más los que se alejan de los conceptos y términos del marxismo para “modernizarse” y asumir el lenguaje amanerado de las ONGs, el neoliberalismo y el habla propia de los voceros de la burguesía imperialista.

Sabemos que el lenguaje no es estático, sino producto del desarrollo social y tiene que evolucionar conforme avanza la sociedad.

Pero el marxismo/leninismo como ciencia tiene sus categorías y conceptos clásicos, como los tienen la ingeniería, la medicina, las demás ciencias, con la peculiaridad de que al compás del avance social aparecen nuevos fenómenos y para forjarse el conocimiento sobre ellos y establecerse la adecuada comunicación es indispensable que nuevos conceptos enriquezcan el lenguaje. Eso ha hecho y debe seguir haciendo el marxismo.

Conceptos que Marx nunca empleó se encuentran en abundancia en las obras de Lenin, las de Stalin y sus continuadores.

El llamado de Díaz-Canel es otra cosa. Dejar de llamarle patronos a los que se enriquecen con la plusvalía creada por los obreros, para llamarles benignamente empleadores y a los obreros dizque colaboradores, oculta el sello de clase y el carácter injusto de la relación entre esos dos polos.

Hacerlo implica una concesión en el campo de la ideología, que se reflejará inevitablemente en el campo de la política.

De cómo en una parte de la militancia de izquierda dominicana se ha adoptado el lenguaje amanerado del neoliberalismo y las ONGs, vale la pena tratarlo en otra entrega.

Pero la desviación que denuncia Díaz-Canel en su país, ha calado muy hondo en nuestro movimiento, especialmente en algunos nuevos militantes, que no fueron formados en la doctrina clásica del marxismo ni hoy sienten atracción por su lectura.

Es algo digno de atención y ya volveremos sobre el tema. Pero parece que tanto en Cuba como aquí, aquello de: “Volver a los Clásicos”, es hoy más necesario que nunca.

Fuente: Alerta del presidente Díaz-Canel (eldia.com.do)


Rafael Chaljub Mejía


FRANCISCA PEGUERO: RECLAMA DEL GOBIERNO PRIORIZAR LA SALUD DE LA POBLACIÓN

 Por: Francisca Peguero*

"Las ARS necesariamente tendrán que hacer las PCR sin el prerrequisito de los antígenos febriles, actitud mercantilista e inhumana en medio de esta crisis, que como siempre prevalece". 

Hermanos y hermanos del alma, auto protejamos nuestra existencia, ya que al gobierno poco le importamos, por lo que si te sientes mal, vaya al médico y no trabaje enferma, envíe su licencia.

Deben restringir algunas áreas como cirugía electiva, algunas consultas, exijan su equipo de protección personal, no permita que nadie le robe su paz ,porque si usted falla no habrá quien asista a la ciudadanía, por lo que usted es la pieza clave en esta crisis pandémica y debe contar con la garantía y la protección laboral y personal, se debe habilitar una línea especial para que el personal pueda acceder a las PCR, sin mayor trauma sin filas, dignos de respeto. Las ARS necesariamente tendrán que hacer las PCR sin el prerrequisito de los antígenos febriles, actitud mercantilista e inhumana en medio de esta crisis, que como siempre prevalece.

Este país deberá ser declarado nuevamente en estado de emergencia, ya que el 50% del equipo de salud está afectado, igualmente la población más de un 80% de la familia dominicana también afectada.

El gobierno debe priorizar la salud de la población por encima de la economía y el turismo, pedir las pruebas y tarjetas de vacunas como la exigen otros países que no permitieron la entrada de buques para proteger a la ciudadanía , sin embargo aquí si le fue posible sin medir las consecuencias que hoy padecemos, no solo uno si no a tres (como dice la canción ), porque es mejor recibir turistas que tener una población saludable. Las autoridades requieren tomar nuevamente las medidas restrictivas , toques de queda, distribución de mascarillas , alcohol, manita limpias, educación y orientación permanente, cuarentena real y efectiva, con tratamiento y seguimiento a las personas positivas, segmentación laboral, o sea disminuir la presencia de trabajadores en sus respectivos lugares , retomar el teletrabajo, educación a distancia, ni siquiera semipresencial, exigir que los medios de transportes ocupen tan solo el 50% de los espacios en vehículos de concho.

El déficit de personal ahora es más notorio, por lo que los nombramientos o contrataciones de más personal de enfermería es urgente, mantengámonos firmes, en solidaridad, hermandad, en unidad y resistencia en nombre de Jesús. Luchemos por nuestra dignidad, el respeto a la clase es urgente y requerido, esto conlleva de la lucha permanente y constante hasta lograr nuestras reivindicaciones, sin banderías partidarios, porque los gobiernos y funcionarios van y vienen y usted y yo quedamos en el mismo lugar y peores condiciones, por eso la lucha es de todos y todas por nuestro bienestar, no contra ningún gobierno y si la lucha les afecta, pues sencillamente que cambien su política frente a enfermería y así reinará la paz laboral.

* Enfermera, dirigente sindical del Sector Salud y vicepresidenta del MPT

Francisca Peguero

jueves, 6 de enero de 2022

ESTAMOS EN UN EXCELENTE MOMENTO PARA UNIR LA IZQUIERDA DOMINICANA

 Por: Francis Santana*

Nos encontramos en un momento altamente favorable para dar pasos firmes hacia la conformación de una gran unidad del campo popular y revolucionario en el país.

Diferencias y obstáculos que se presentaron en la recién pasada coyuntura electoral, hoy han sido superados en lo fundamental.

Las principales organizaciones de la izquierda (aunque no todas) hemos definido el presente gobierno como un blanco principal y establecido que debemos sacarlo del poder y al mismo tiempo impedir el regreso del peledeismo en sus distintas versiones.

Somos contestes en el sentido de que además de las organizaciones de izquierda y patrióticas, a esta unidad tienen que integrarse amplios sectores de la sociedad, que aunque no están estructurados en grupos de izquierda alguno, tienen posiciones y prácticas de avanzada.

También compartimos la idea de que una unidad con reales posibilidades de poder debe ser político- social, incluyendo en la misma a un caudaloso torrente de movimientos sociales que vienen luchando no solo por meras reivindicaciones económicas, sino además por un verdadero cambio político en la República Dominicana.

Valoramos de igual manera, que el proyecto unitario que tenemos que construir, debe estar cimentado en un Programa Político Democrático, elaborado colectivamente, que enarbole la soberanía nacional plena, que represente los intereses de las amplias mayorías, proteja nuestros recursos naturales, que levante firmemente la bandera de la equidad de géneros, promueva y apoye la producción nacional, garantice la soberanía alimentaria, que respete la libertad sindical, produzca una reforma agraria integral y que garantice plenamente el respeto a los derechos humanos entre otras cuestiones fundamentales.

Pero además, estamos contestes en que la participación electoral debemos promoverla simultáneamente con el impulso de las más variadas jornadas de lucha de nuestro pueblo y con la solidaridad.

Y que es un aspecto primordial para la participación electoral unitaria, que las distintas candidaturas de la unidad (incluyendo la presidencial) sean definidas mediante el uso de métodos democráticos y transparentes.

Junto a todas esas interesantes coincidencias, estamos de acuerdo en que iniciemos temprano a prepararnos en todos los aspectos para poner en marcha una participación electoral altamente exitosa en el 2024, para disputarle el poder a las clases reaccionarias y a sus viejos y desacreditados partidos de la derecha entreguista y corrupta.

Algunos se preguntarán, ¿y de dónde ha sacado este señor todas esas coincidencias?

Humildemente, les respondo diciéndoles:

esas y otras coincidencias las hemos encontrado en las posiciones escritas en las publicaciones de esos grupos y en los diálogos e intercambios que Patria para Todos/as ha venido sosteniendo con las principales organizaciones de la izquierda dominicana, con líderes comunitarios y con revolucionarios sin partido del país y de la diáspora.

No hay dudas de que estamos en una coyuntura inmejorable para dar pasos sólidos y audaces de cara a vertebrar una poderosa unidad de las fuerzas patrióticas y de izquierda en nuestro país.

La decadencia del partidarismo tradicional dominicano y el desgaste progresivo que viene experimentando el gobierno oligárquico y lacayo del PRM, nos estimula a unirnos tras un cambio político de verdad.

Y las victorias sostenidas de la diversidad del campo democrático y revolucionario en América Latina, nos estimulan a unirnos y a encaminarnos hacia el poder junto a las masas explotadas y marginadas del campo y la ciudad.

¡La unidad debe ser ahora!

¡Atrevámonos!

* Vicepresidente del MPT.

Francis Santana

EL PRESIDENTE LUIS ABINADER DEBE MANTENER SU REGLA DE ORO

Por: Manuel Salazar

Soy uno de los muchos dominicanos que tiene un gran respeto por doña Milagros Ortiz Bosch. Un respeto que ella se ha ganado en una larga y continua vida política.
Y desde ese sentimiento hacia ella, discierno de sus declaraciones según las cuales el ministro de la presidencia Lisandro Macarrulla no puede ser involucrado en el expediente de la empresa MAC que participó en la remodelación de la cárcel de La Victoria, en la cual se dice hay muchos indicios de estafa al Estado.
Doña Milagros ha dicho que el de marras "es un caso en el que no es él directamente a quien se involucra"; refiriéndose a Lisandro Macarrulla. Sino que es parte de su familia la comprometida.
Pero, todo parece indicar que Lisandro Macarrulla hace parte de la empresa MAC. Y si hace parte, así sea como socio menor, entonces estaría involucrado.
Además, y a cómo eran las cosas en los gobiernos del PLD, es muy difícil desconocer el vínculo político de Lisandro Macarrulla con la asignación a una empresa de su familia de la citada remodelación de la carcel de La Victoria; donde, como en muchas decisiones de políticas públicas en esos gobiernos, aparecen hechos dolosos.
Hay casos de indicios de dolo frente al erario público en que se involucraron a ministros y otros funcionarios del actual gobierno, que fueron cautelarmente desvinculados por el presidente Luis Abinader, en una actitud coherente con un sesgo destacado de su gestión, cuál es, no tolerar de ninguna manera actos reñidos con la ética en el manejo de recursos públicos.
Y, aunque este caso, no se ha dado en el actual gobierno, si parece involucrar a uno de sus más encumbrados funcionarios; esa actitud del presidente no debiera tener excepciones. El caso MAC- La Victoria debiera seguir aquella regla, para que siga siendo de oro.

Manuel Salazar

martes, 4 de enero de 2022

¿QUÉ ES UNA IDEOLOGÍA?

 Articulo del filosofo italiano Antonio Gramsci, donde analiza el termino "ideología". 

 Por: Antonio Gramsci

La "ideología" ha sido un aspecto del "sensismo", es decir, del materialismo francés del siglo XVIII. Su significado originario era el de "ciencia de las ideas", y dado que el análisis era el único método reconocido y aplicado a la ciencia, significaba "análisis de las ideas", es decir, "investigación sobre el origen de las ideas". Las ideas debían ser descompuestas en sus "elementos" originarios, y éstos no podían ser sino las "sensaciones": las ideas derivan de las sensaciones. Pero el sensismo podía asociarse sin mucha dificultad a la fe religiosa, a las creencias más extremas en la "potencia del Espíritu" y en sus "destinos inmortales"; y así ocurrió con Manzoni, que incluso después de su conversión o retorno al catolicismo, cuando escribía sus Himnos Sacros, mantuvo su máxima adhesión al sensismo y ello hasta tanto no conoció la filosofía de Rosmini.

Es preciso examinar históricamente cómo el concepto de Ideología, de "ciencia de las ideas", de "análisis del origen de las ideas", ha pasado a significar un determinado "sistema de ideas", puesto que, como es lógico, el proceso es fácil de aprehender y de comprender.

Si puede afirmar que Freud es el último de los ideólogos y que De Man es un "ideólogo'; por lo tanto resultaría más extraño el entusiasmo de Croce y los crocianos por De Man, si no hubiese una justificación "práctica" de tal entusiasmo. Hay que examinar hasta qué punto el autor del Ensayo popular  está asido a la Ideología, aun cuando la filosofía de la praxis representa, una neta superación e históricamente se contrapone en forma decidida a la Ideología. El mismo significado que el término "ideología" ha asumido en la filosofía de la praxis contiene implícitamente un juicio de desvalor y excluye que para sus fundadores hubiese que buscar el origen de las ideas en las sensaciones y, consecuentemente en último análisis, en la fisiología: esta misma "ideología" debe ser examinada históricamente como una superestructura, según la filosofía de la praxis.

Un elemento de error en la consideración del valor de las ideologías, me parece, se debe al hecho (hecho que, por otra parte, no es casual) de que se da el nombre de ideología tanto a la superestructura necesaria a determinada estructura, como a las lucubraciones arbitrarias de determinados individuos. El sentido peyorativo de la palabra se ha hecho extensivo y ello ha modificado y desnaturalizado el análisis teórico del concepto de ideología. El proceso de este error puede ser fácilmente reconstruido: 1) se identifica a la ideología como distinta de la estructura y se afirma que no son las ideologías las que modifican la estructura, sino viceversa; 2) se afirma que cierta solución política es "ideológica', es decir, insuficiente como para modificar la estructura, aun cuando cree poder hacerlo; se afirma que es inútil, estúpida, etc.; 3) se pasa a afirmar que toda ideología es "pura" apariencia, inútil, estúpida, etc.

Es preciso, entonces, distinguir entre ideologías históricamente orgánicas, es decir, que son necesarias a determinada estructura, e ideologías arbitrarias, racionalistas, "queridas". En cuanto históricamente necesarias, éstas tienen una validez que es validez "psicológica"; "organizan" las masas humanas, forman el terreno en medio del cual se mueven los hombres, adquieren conciencia de su posición, luchan, etc. En cuanto "arbitrarias", no crean más que "movimientos"' individuales, polémicas, etc. (tampoco son completamente inútiles, porque son como el error que se contrapone a la verdad y la afirma).

Recordar la frecuente afirmación de Marx sobre la "solidez de las creencias populares" como elemento necesario de una determinada situación. Dice, poco más o menos: "cuando este modo de concebir tenga la fuerza de las creencias populares", etc. Otra afirmación de Marx es que una persuasión popular tiene a menudo la misma energía que una fuerza material, o algo similar; afirmación muy significativa. El análisis de estas afirmaciones, creo, lleva a reforzar la concepción de "bloque histórico", en cuanto las fuerzas materiales son el contenido y las ideologías la forma, siendo esta distinción de contenido y de forma puramente didáctica, puesto que las fuerzas materiales no serían concebibles históricamente sin forma y las ideologías serían caprichos individuales sin la fuerza material.

Fuente: www.gramsci.org.ar

Antonio Gramsci


 

 

lunes, 3 de enero de 2022

DEBATE DE IZQUIERDA: EL PCT, LA UNIDAD DE LAS IZQUIERDAS. Y EL FRENTE POLÍTICO-SOCIAL

Por Félix Severino 

La resolución del X congreso del PCT, descarta la cuestión de la unidad de las izquierdas en pos de configurar una vanguardia política compartida de las fuerzas y organizaciones revolucionarias del país frente a la coyuntura presente, sino que propone un frente político-social como opción política de poder con las fuerzas democráticas de la nación "construida por el pueblo político participante" y dónde el "sujeto principal sea la sociedad en general." O sea reeditar otra especie de Marcha Verde, pero como opción de poder político ante la nueva coyuntura.

Según el X congreso del PCT, la valoración de la nueva coyuntura parecería superan la visión no clasista que pregonaron en la coyuntura pasada, y del supuesto cambio, porque la nueva política económica redunda en las mismas políticas públicas danilista de expropiación de los recursos público en contubernio con toda la partidocracia del país, y de esa oligarquía empresarial que hoy acapara todo el poder político. 

Ahora el esquema de acumulación da un rol hegemónico a grupos económicos tradicionales, pero avalado por vos de legalidad pues lo sujetan a la llamada iniciativa pública privada, y el respaldo del estado dominicano, agravado con el hecho de no solo enajenar los recursos públicos con fines privados, sino de toda la capacidad de endeudamiento de la nación y pueblo dominicano, subordinada a su lógica de acumulación de nuevos y viejos grupos económicos tradicionales. 

A pesar de esa definición clasista del nuevo poder político, insiste en las mismas propuestas que dieron de lado a cuestiones esenciales para el desarrollo de las luchas de clases y las luchas políticas que se avecinan. 

Su propuesta no es integralmente fiel a la caracterización que hace de la sociedad capitalista y su crisis civilizatoria, ni a la definición de la coyuntura regional como pre-revolucionaria, ni con su propia autodefinición de organización comunista que propone superar el ordenamiento económico, político y social burgués. 

Lo primero es que el documento ratifica su valoración en torno al tipo de intervención y alianzas de la recién pasada coyuntura política que permitió el ascenso del actual gobierno, rehuyendo, junto a toda las demás izquierdas, abordar y asumir la superación de los límites, de dicho frente en pos de elevar su nivel de politización, así como los posibles desarrollo que ello implicaba. Sin embargo esa política de alianzas favorecida por el PCT, facilitó el traspaso de todo ese acumulado de fuerzas de Marcha Verde, a una opción conservadora y pro imperialista, como la de Luis Abinader y el perremeismo. 

Lo cierto es que las izquierdas en general, a pesar de algunas iniciativas no fuimos capaces de mínimamente elevar los niveles de coordinación para superar la simple lucha contra la corrupción a niveles de politización y radicalización que convirtiera ese conglomerado amorfo en sujeto político de cambio en pos de lograr desplazar el peledeísmo; sino que jugamos al espontaneísmo, evidenciándose la carencia de un vanguardia política hegemónica conductora del proceso, dejándolo toda la conducción a la intelectualidad pequeña burguesa, y a sectores comprometidos con USAID, que finalmente la entregaron al proyecto ultraconservador del PRM. 

La declaración oficial de dicho congreso pretende instalar la idea de la justeza política y revolucionaria de su política de alianza con la llamada Convergencia Democrática, junto a otras fuerzas de izquierdas y progresistas, que aceleraron la agenda electoral a destiempo, trastornando la perspectiva de Marcha Verde que todavía tenía mucho por definir como proyecto político social. 

Pero los compañeros del PCT pierden las perspectivas como organización comunista que aspira insertarse en la crisis con la determinación de hacer avanzar las luchas e intereses de los trabajadores, y la revolución, reduce sus objetivos políticos a "crear una nueva ambientación que abriera paso para un nuevo transición política democrática" Ello explica su declaración eufóricos que "¡Vamos por más!." 

Su evaluación del supuesto éxito de su política de alianza en el desplazamiento del danilismo, reduce a la nada, entre otro factores; la división del PLD, y la intervención grosera del imperialismo norteamericano y la casa blanca, dos elementos clave para entender el desplazamiento del danilismo. 

Esa política de alianza del PCT ante la intervención coyuntural del 2019, obvió la necesaria determinación como fuerza revolucionaria, las consideraciones clasistas para caracterizar los actores, enemigos, y aliados que los arrastra a aquellas políticas y conclusiones que hoy aspiran a repetir. 

Todo ello contradice sus propias valoraciones respecto a la coyuntura, y el contexto regional como pre-revolucionaria y su afirmada vocación para aprovechar el agravamiento de la contradicciones con el único fin de hacer avanzar la revolución. 

A pesar de todo ello saludamos que en la valoraciones del nuevo periodo, el X Congreso enfatice en la caracterización clasista del gobierno de Abinader lo que le permite orientar con mayor precisión su posicionamiento como fuerza revolucionaria frente al perremeismo. Sin embargos la propuesta de intervención, y nuevas alianzas parecerían redundar los viejos errores.

Por todo ello es importante volver a la evaluación de Marcha Verde, y su desenlace final, para evitar repetir esas inconsistencias para una fuerza revolucionaria. Es importante subrayar que fueron los aprestos electoralistas de PRM, y de la Convergencia Democrática del 2018, y principio del 2019 que acentuaron las derivas y debilidades políticas de ese frente político social que lo llevó a la parálisis, y atascamiento. Ello además porque el grueso de las izquierdas no supimos entender nuestro rol y necesidad de coordinación en pos de asegurar la politización de dicho espacio, para cambiar el carácter economicista, y elevar su necesaria politización. La parálisis y desarticulación de Marcha Verde fue en cierta forma parte del costo político de esa política de alianza. 

Las fuerzas de izquierdas perdimos la visión estratégica y no pudimos influir para darle la direccionalidad y politización necesaria a dicho proceso, reduciéndose dicho frente a un reformismo moralista y economicista, carente de una agenda de izquierda transformadora que abordará el cuadro general de las clases y los posibles desarrollo de las contradicciones. 

A pesar de los límites que provocaron la deriva de Marcha Verde como alianza política-social, ella a pesar de sus límites representó un gran hito para las luchas sociales por su capacidad aglutinadora de gran parte de la oposición a la corrupción peledeista, pero que su proceso de desarrollo fue castrado por el devenir de los acontecimientos, y la incapacidad de la izquierda de jugar su rol de vanguardia, limitando su politización en término clasista y político.

Es importante evaluar en términos críticos y autocríticos los procesos políticos recientes, identificar sus errores, y evitar repetirlos. Sin embargo los compañeros del PCT, entienden esa intervención fue exitosa porque sobredimensionan su rol, y plantean que hay que repetirlo, y emularlo. Dándole de lado a la evaluación de su rol como partido revolucionario que asume la bandera de derribar este ordenamiento burgués.

No es verdad que tal alianza con el PRM fue determinante para la derrota del danilismo. Esa política de alianza no se fundamentó en identificar los enemigos de clases, ni en valorar las potencialidades del desarrollo de otros caminos posible, si las izquierdas hubiera tenido la capacidad de articulación entre sí misma, y con todo el movimiento político-social, valorando sus dinámicas, y la cuestión de la esencia del poder político y económico, para el desarrollo de una solución política popular, democrática y participativa. 

Sería erróneo volver a reeditar esa experiencias como aspiran los compañeros del PCT al sugerir, "una opción unitaria y nueva de poder" porque precisamente carecía de una perspectiva revolucionaria, y porque no precisa el valor de otras alianzas políticas necesaria para darle profundidad revolucionaria a dicha propuesta de poder.

La nueva proposición unitaria de Frente Político- Social, sería válida, siempre que no se reduzca al espontaneísmo, y la izquierda sea capaz, ya sea en forma individual o colectiva, de coordinar y gravitar para darle direccionalidad estratégica al proyecto político social. 

Una cuestión fundamental para el proceso revolucionario depende de poder configurar una organización con la capacidad organizativa, ascenso social y penetración en la base de la sociedad, para constituirse en organización de vanguardia política revolucionaria. La experiencia política del movimiento revolucionario Dominicano nos permite colegir que es casi imposible asegurar que una sola organización de izquierda logre el nivel de gravitación y beligerancia para conducir las luchas de los trabajadores del campo y los principales centros urbanos del país, para configurarse como vanguardia. De ahí la idea de estructurar una vanguardia compartida que estructure y armonice la diversidad política, ideológica y organizativa dentro de las izquierdas armonizada con una línea estratégica común para construir poder popular y que le dé coherencia a su intervención coyuntural. Ello permitiría sacudir del marasmo, y anquilosamiento de nuestras organizaciones, y ponernos en condiciones de disputarle el poder político a la burguesía y el imperialismo. 

Un Frente político social nuevo, diferente a Marcha Verde, pero con todo lo viejo de su apoliticidad y economicismo, y donde la izquierda y su visión transformadora está relegada a un segundo plano, esta contenida a dejar los mismos o peores resultados. 

Una cuestión fundamental para la fuerza revolucionaria poder avanzar hoy en su ruta de construcción de contrapoder desde la base de la sociedad, así cómo el disputarle ese poder político del estado burgués a las oligarquías criolla y al imperialismo, es la cuestión de la construcción de una vanguardia revolucionaria, con plena claridad de sus retos y desafíos, y con capacidad de diseñar una línea estratégica qué delimite las rutas posibles a senderear para la consecución de sus objetivos y metas de mediano y largo plazo de ese proyecto revolucionario. O sea que ello no deberá depender del azar, sino de un plan de revolución para la Sociedad Dominicana, donde la casuística y correlaciones de fuerzas coyunturales no determinen los resultados finales del proceso. 

El PCT en su visión descarta la propuesta de construcción de un referente unitario de izquierda revolucionaria y popular en RD, que ejerza el rol de vanguardia compartida, y asuma la determinación de no dejar al azar la agenda de empujar por la construcción de poder popular desde la base de la sociedad, y asumir el objetivo y determinación de disputarle el poder político a la oligarquía criolla en el corto y mediano plazo, incluido el escenario 2024. 

Es importante que cada organización y destacamento de revolucionario dominicano avance de manera independiente con toda la autonomía que ellos requieran, pero la configuración de una vanguardia potente es muy difícil lograrlo sin la articulación de todos, dentro de una visión transformadora. Sobre todo después de 50 años de contrarrevolución la derrota ideológica que hemos recibido todo el movimiento revolucionario a pesar de seguir latente decenas de destacamentos en ebullición. 

Si queremos impactar en la sociedad Dominicana en el corto y mediano plazo necesitamos conformar una vanguardia compartida donde se aglutinen toda la diversidad y corrientes que asuman la determinación de hacer la revolución y se dispongan a articular un plan estratégico con objetivo claros y caminos alternativos posibles bien definido; sobre todo visualizando la temporalidad de corto y mediano plazo.

Fuente: El PCT, la Unidad de las Izquierdas, y el Frente Político-Social – El Desahogo Dominicano (wordpress.com)