sábado, 13 de agosto de 2022

La izquierda buscando, todavía, el camino de la unidad

 Por Fortune Modeste Valerio 

Sin lugar a dudas, los revolucionarios latinoamericanos y caribeños vienen dando cátedras de cómo se debe ejercer la actividad política en una época nueva que ha impactado en forma positiva a la sociedad. Experiencia ignorada en materia práctica por una parte de la dirección del movimiento revolucionario dominicano. De no cambiar su manera de observar los fenómenos políticos, económicos y sociales, profundizarán el proceso de extinción, petrificando su pasado lleno de gloria y terminando confundidos, sin entender una realidad que se mueve constantemente..

El mundo ha cambiado, hasta ellos mismo lo admiten; sin embargo, no dan su brazo a torcer en el enfoque de un capitalismo muy característico en la región latinoamericana y caribeña. Destacándose una forma de gobierno y un modelo económico equivocado; como consecuencia, provocando una injusta distribución de las riquezas producidas. Pero hay más, las libertades públicas y derechos políticos, son cercenados con políticas neoliberales que desnaturalizan la esencia de la democracia representativa. 

La política se juzga por sus resultados, así reza un dicho muy popular. Si se evalúa la trayectoria histórica de la izquierda de la región con la del patio, se podrá identificar una diferencia abismal, desde el cielo  a la tierra. Hay coincidencias en la heroicidad y la determinación de vencer o morir. Pero la nuestra no ha utilizado, como lo hacen ellos, el espíritu crítico y autocritico, para despejar los errores que no ha permitido avanzar. 

Sin irnos muy lejos. Acaba de ser juramentado presidente de Colombia, Gustavo Petro. Exguerrillero del M-19. El mismo que fue criticado acerbamente por un sector considerable de la izquierda colombiana, por la sencilla razón de dejar las armas e integrarse al proceso democrático. Sin embargo, en esta vuelta, recibió el respaldo activo y militante de todas las izquierdas que se aglutinaron en el Pacto Histórico. Un hecho sin precedente en la historia. 

¡Quién lo diría! La izquierda llega al poder en Colombia. Y no me vengan con el cuento, de que no es al poder, es el gobierno. Pura retorica que no comprende el alcance y limitaciones de un tránsito histórico muy difícil. Se puede, si señor, en esta etapa histórica, utilizar el proceso democrático para avanzar en el consistente batallar para transformar una sociedad que ha vivido, toda la vida, para enriquecer a una clase social insaciable, empobreciendo a la mayoría de la población.

El gran problema de la izquierda nuestra es que no sabe para adónde va. Desconoce el proceso democrático en tránsito, resistiéndose a participar, con identidad propia, en el mismo. Y, peor aún, cuando lo intenta: unos se confunden con los conservadores, y otros participan, perdidos, con consignas, posiciones políticas y actitudes, contraria a la fase en curso. Una dualidad contradictoria que no le permite llegar a la población, diferenciándose de los corruptos e incapaces, e identificándose con nombres y apellidos propios. 

La izquierda latinoamericana y caribeña tiene centenares de años en la brega, sin confundirse con la gente aquella. Apenas sobrepasamos 6 décadas de resistir una embestida selectiva; ignorando las elecciones y votando por ellos.  Nos hemos resistido a participar en democracia, pero no hay mal que dure cien años… Ya se escuchan y se observa un renacer que encause el camino de los revolucionarios dominicanos.

Otro gran problema, de no acabar, es el de la unidad. No crean, no es una falla única y exclusiva nuestra. En la región se ha transitado por lo mismo; pero ellos han sido capaces de remediar el asunto con voluntad política, transparencia y comprender, sobre todo, el proceso democrático en marcha. Si no se entienden las tareas comunes pendientes, es problemático materializar la unidad, de acción y electoral, de la izquierda y el progresismo. 

La ultraderecha no tiene ninguna posibilidad, por ahora. El disyuntiva, hasta ahora, está entre los corruptos y conservadores, de derecha. La izquierda y el progresismo, sin decidir el asunto de la unidad, dejándose acorralar. No sé que esperan para despegar con un proyecto unitario, sin excluir a nadie, que recorra unidos el camino, esperado por todos y todas, y avanzar hacia el poder. Y distanciarse de los que han saqueado las arcas públicas con toda la complicidad e impunidad del mundo..

Fortune Modete V.


jueves, 11 de agosto de 2022

La ilusión por la unidad no basta

Por Juan Payero Brisso

La política comienza a definirse con el análisis de la realidad, no hay de otra. Como el clamor de la unidad de las izquierdas y las fuerzas progresistas se hace realidad, como punto de partida es necesario, el análisis más aproximado y posible de la realidad en la que vamos actuar, que pensamos intervenir y transformar.

Esto es esencial a la hora de construir una propuesta de reformas y transformaciones, que tiendan a reducir el hegemonismo de los partidos tradicionales, dentro del marco del capitalismo, doctrina neoliberal y las particularidades que son propias a nuestra sociedad, implicando mayor distribución del ingreso y desarrollo con equidad social.

No basta con gritar la necesidad de la unidad, sobre base emotiva e ilusionista, necesitamos saber, en qué posición nos encontramos situado en término de correlación de fuerzas, cuál es nuestro posicionamiento en el imaginario social, nuestra nivel de relación con la sociedad, disposición para de lucha-unidad y lo más importante, cual es el relato político y social, que queremos construir, para poder intervenir y forjar con certeza, una propuesta política alternativa, que concite confianza, credibilidad, atractiva y esperanzadora para la gente.

Un medio expedito, es abrir un proceso de escucha y dialogo con la gente, organizaciones e instituciones, para que participen en la construcción de esa política y la hagan suya, para convertirla en una fuerza transformadora de reales cambios, para nuestra nación y pueblo.

En el contexto actual se verifican corrientes de importantes y nuevos cambios en la sociedad, necesitamos de una nueva relación con esta, a fin de formular una política que nos brinde visibilidad, presencia en los territorios, construir las propuestas más sentidas de la gente, abrir proceso de unidad constructivo, alejados de hegemonismo, vanguardismo, subjetivismo, sectarismo, haciendo que las propias masas se convierta en hacedoras de la construcción de una propuesta política, que refleje la verdadera percepción e intereses de la ciudadanía.

Uno de los aspectos más importante en la construcción de la propuesta alternativa, es cómo se articulará con el mundo político, social y cultural, el cual que se expresa de manera plural y diverso en un conjunto de organizaciones, grupos y siglas.

Hasta dónde circulan ideas creativas e innovadoras, para encarar este problema, con sumo realismo, humildad, sinceridad, para hacer posible este proceso, olvidándonos de la marca, que representamos y colocando el mayor interés, en hacer posible y viable, el proceso de unidad, para poder crear confianza y credibilidad en la gente.

El proceso de escuchar y dialogar es fundamental, son muchas la gente, que se han alejados de la izquierda, motivados por nuestras querellas internas, intrigas y maquinaciones, y por la falta de preocupación de hacer viable una propuesta política de unidad y cambio, contra el hegemonismo de los partidos tradicionales y la transformación del Estado dominicano, en un real poder popular y democrático.

Tenemos que saber dónde es que se encuentra ese nicho de 2 millones de personas, que se afirma que representan y siguen ideas de izquierdas. Esto es importante saberlo, para poder encontrar los espacios de actuación y aprovechar las diversas oportunidades, para implementar una política de izquierda y de participación electoral.

Solo el estudio de la realidad, y hurgando en ella de manera científica, podemos encontrar las respuestas más objetivas, dentro del marco de la nueva coyuntura en desarrollo.

La unidad es necesaria e imprescindible de la izquierda y las fuerzas progresistas, pero dejemos la ilusión y la emoción de un lado, pues muchos de nosotros estamos acostumbrados a ver los procesos sociales sólo en los que nos conviene. Es mejor ahora, tener presenta, todo aquello que alienta el optimismo y de los componentes que debemos preocuparnos, conforme a la realidad.

Se requiere de una nueva mirada para poder enfrentar la realidad de hoy. El mundo ha cambiado y necesitamos montarnos en esa ola, con una nueva política, nuevo compromiso, nueva relación con la sociedad y nuevo relato para transformar y conseguir los cambios reales, pues con la ilusión de la unidad, no basta.

10 de agosto de 2022.

Juan Payero Brisso



miércoles, 10 de agosto de 2022

Los nadies, visibles e imprescindibles

Por César Pérez 

Dos factores hicieron posible que el pasado domingo se instalara en Colombia el primer presidente de izquierda en toda su historia: la consistencia e inteligencia de Petro y la tenacidad de la hoy vicepresidenta Francia Márquez, que no solo hizo visible a los nadies, sino políticamente imprescindibles. La conjugación de esos dos elementos determinaron que en ese país se haya iniciado una experiencia inédita desde el punto de vista de la riqueza de las identidades políticas, sociales, étnicas y culturales en las que, articuladas, ha descansado el diseño de ese proyecto de transformaciones. La reflexión sobre esa estrategia de cambio constituye un imperativo para los otros países de la región, incluyendo el nuestro.

Colombia tiene incalculable riqueza material y humana, pero el conservadurismo rabiosamente elitista constituye la fuente de la intolerancia, las exclusiones sociales y políticas, la violencia y el odio que la lastra y que han servido a determinados grupos políticos y poderes fácticos mantener sus privilegios mediante el control del podeer. Con sus gradaciones, lo mismo sucede en la generalidad de países de esta parte del mundo. Sin embargo, en ninguno se ha producido un proceso de cambio del calado del colombiano, y es que en ninguno el papel de los nadies había sido tan determinante. Nunca estuvieron tan visibles durante los meses que jalonaron el triunfo de la izquierda, ni una fiesta/catarsis/esperanza en una toma de posesión se ha visto en país alguno.

Y eso no es casual, a pesar de las iniciales dudas de Petro para escoger a Francia como compañera de boleta, quizá por las opiniones de algunos que se guían por el conservador criterio de que siempre es bien llevar como vice a una figura del sistema, del gran capital, eligió una acompañante de perfil totalmente opuesto a lo que generalmente manda ese tradicional “sentido común”. Pero en el fondo, esa elección no fue tan difícil, estaba completamente claro que sin los nadies pensar en un triunfo de la izquierda era simplemente una ilusión, la incorporación de ellos al proceso potenciaba la subjetividad de sectores de todo el espectro político/social del país.

En esencia, como sociedad, la nuestra es tan conservadora como la colombiana, pero allí hay una larga historia de lucha por la inclusión social, con una significativa parte de la población tradicionalmente bien formada y una izquierda que, a pesar de tener parte de los lastres de la nuestra, tiene una apuesta por la política social en el territorio, a pesar de la incursión en la lucha armada de una parte de ella.  Nosotros, debemos reflexionar sobre esa inveterada tendencia de los grupos de poder de imponer una suerte de línea roja a rspecíficos sectores. Las experiencias y los procesos políticos no se calcan mecánicamente, pero generalmente son referencias indispensables para reflexionar sobre cómo y cuáles tácticas pueden contribuir a hacer viables los cambios.

Reflexionar sobre la experiencia colombiana, donde los percibidos como “nadies” se han convertido en piedra angular de un inédito proyecto transformado que reconoce el valor de la diversidad de identidades políticas y sociales que, a pesar de sus diferencias, resulta indispensable. Constituye una auspiciosa apuesta por la diversidad de los caminos de dónde vienen y se ha forjado la generalidad de los integrantes del gabinete de Pedro y, se supone, los otros funcionarios de instituciones claves del referido país.  Algunos tienen experiencia de estado en anteriores gobiernos y/o, vinculados a organismos internacionales en tanto profesionales competentes, otros de tradición cercanas a las posiciones progresistas de Petro e igualmente competentes, no por ser miembros de algún grupo corporativo.

martes, 9 de agosto de 2022

La Espada de Bolívar y el surgimiento del M-19

Por Fredery Burgos Sánchez


El presidente Gustavo Petro ordena el traslado a la tarima presidencial de la Espada de Bolívar  
 
La importancia de este artefacto se da no solo por su valor en la historia de la independencia del país, sino porque en su momento, la espada permaneció bajo poder de la guerrilla del M-19 -a la que perteneció Gustavo Petro- durante 17 años.

*Breve historia del robo de la espada de Bolívar por el M-19.*

En la madrugada del 17 de enero de 1974 el país se estremeció ante el hurto de la emblemática arma con la que el Libertador había conseguido la emancipación de la Gran Colombia de los colonizadores. Por muchos años, la espada había estado resguardada en una urna en el Museo Quinta de Bolívar, en pleno centro de Bogotá, pero desde ese día y durante 17 años no se supo de su paradero.

Fue la guerrilla del M-19 la que ejecutó el robo que ocupó la primera plana de los periódicos más importantes del país, reportando que los alzados en armas habían tomado la espada como acto de rebelión. La guerrilla solo ocupó a cinco de sus hombres para que llevaran a cabo una acción que había sido planeada durante meses.

Los vigilantes del museo fueron reducidos y, rápidamente, los guerrilleros rompieron el cristal de la urna, retiraron la espada y dejaron un panfleto en el que se presentaban al país como otro temido grupo armado a enfrentar.



Ese día, el país no solo conoció al grupo guerrillero Movimiento 19 de Abril, que inició en 1970 con 30 militantes, como respuesta al presunto fraude electoral que llevó a la presidencia a Misael Pastrana Borrero; sino que más de 200 ciudadanos salieron a las calles con la intención de hacer parte de los alzados en armas.

Durante 17 largos años, el Ejército Nacional estuvo realizando labores de inteligencia con el objetivo de recuperar el arma, pero todavía hoy no se sabe a cabalidad dónde permaneció el arma del Libertador. Sin embargo, lo que se ha conocido a lo largo de los años y luego del desarme del grupo guerrillero es que el arma pasó por la vivienda de varios de sus integrantes.

Su primer paradero, de acuerdo a los pocos registros que existen, fue la casa del poeta León de Greiff. Ahí estuvo varios años hasta que este enfermó, y debieron sacarla a las viviendas de otros intelectuales que mantenían contacto con el M-19.

Tras un proceso de negociación de paz con el presidente Virgilio Barco, el M-19 se desmovilizó en 1990. El 9 de marzo de ese año se realizó la ceremonia de dejación de armas, luego de la firma del acuerdo por parte del principal líder del grupo insurgente, Carlos Pizarro Leongómez, a quien asesinaron solo un mes después del acto.

Un año después, quien quedó dirigiendo el movimiento, Antonio Navarro Wolff confirmó que la espada de Simón Bolívar aún estaba en su poder. Pidieron solo una condición al presidente César Gaviria: entregaban la espada si era guardada en un lugar seguro, porque la guerrilla de las FARC -que tras la desmovilización los consideraban traidores- tenían la intención de robarla.

Finalmente, el 31 de enero de 1991, en una ceremonia en la Quinta de Bolívar de Bogotá, el M-19 devolvió la espada de Simón Bolívar, que fue guardada en el depósito del Banco de la República. Hasta que el pasado 27 de julio de 2020, en medio de la conmemoración de los 237 años del Natalicio de Simón Bolívar, el Presidente de la República, Iván Duque Márquez, pidió que la espada fuera trasladada hasta la Casa de Nariño, donde reposa desde entonces.

Petro, nada más jurar como presidente, ordenó que la espada fuera llevada a la tarima donde se llevó a cabo la ceremonia de su investidura.


La senadora María José Pizarro e hija de Carlos Pizarro, jefe del M-19 y candidato presidencial asesinado, le puso la banda presidencial a Petro.

"Que la lucha por la paz no nos cueste la vida", esa frase, dicha por Carlos Pizarro Leongómez miembro del m-19 y candidato presidencial asesinado, fue la que lució su hija, María José, en una chaqueta de color rojo, adornada con la foto de su padre, al momento de imponerle la banda tricolor al nuevo presidente, Gustavo Petro.

*Nota:*

*Tambien hay datos recopilados de diversas fuentes.*

Fredery Burgos Sánchez

lunes, 8 de agosto de 2022

Gustavo Petro de la guerrilla M-19 como "Aureliano" a la presidencia de Colombia

Por: Fredery Burgos Sánchez 

Camarada "Aureliano" del M-19, Gustavo Petro.

Desde su militancia en el M-19, tuvo la convicción clara de un proyecto político que le llevará a la toma del poder, para desde ahí hacer los cambios y transformaciones que la sociedad colombiana necesita. Gustavo Petro en su formación es político, economista de profesión, escritor y ambientalista.

Hoy,  los que mucho le criticaron al M-19 por la dejación de las armas en 1990, en ese momento no entendieron la decisión política de los comandantes del M-19 incluyendo a Petro, de que se hacía necesario una agenda y un proyecto político con las masas y eso conllevaría a la participación electoral para lograr su objetivo político de llegar y aplicar las políticas que mejorarían el estatus del pueblo colombiano.

Petro después de la desmovilización en el 1991, fue electo para ser miembro de la Cámara de Representantes, luego electo Senador de la República en el 2006, en el 2012 fue elegido como Alcalde de Bogotá y el 19 de junio de este año, 2022,  salió electo presidente de la República en la segunda vuelta, con la mayor votación,  más de 11 millones de votos.

Presidente de Colombia, Gustavo Petro

Gustavo Petro estuvo convencido siempre de que había que llegar a la toma del poder. En sus inicios creyó en la lucha armada, pero al final entendió que no era la vía posible para alcanzar sus sueños de ser Presidente de la República de Colombia, hoy su sueño y sus anhelos son una realidad.

Felicidades al Presidente Gustavo Petro, pero más intensas  sean las felicitaciones para ese pueblo que se enfrentó cara a cara y con gallardía, pero sobre todo con dignidad, a las políticas de desigualdad social, políticas y económicas, las cuales  fueron impuestas por el Centro Democrático y Álvaro Uribe Vélez (El Matarife), sin dejar atrás la política de crímenes perpetrados contras los opositores: los indígenas, los campesino, los estudiantes, líderes sociales, excombatientes y la sociedad colombiana en sentido general.

Con la toma de posesión de Gustavo Petro, se hacen realidad los sueños de paz y esperanza, con los cuales también soñó el libertador Simón Bolívar, de una Latinoamérica unida, libre, soberana e independiente. Al tener a Petro como su presidente,  el pueblo colombiano tiene la oportunidad histórica de vivir en paz, con dignidad y justicia social.

“El hombre de honor no tiene más patria que aquella en que se protegen los derechos de los ciudadanos y se respeta el carácter sagrado de la humanidad”.

-Simón Bolívar-

*¡ ¡Viva la Patria grande ! !*

Fredery Burgos Sánchez

domingo, 7 de agosto de 2022

La sociedad del privilegio

 Por Rafael Chaljub Mejía 

Aquí el privilegio está institucionalizado como si el Estado y la sociedad misma estuviesen organizados en función de ese vicio, hermano siamés de la corrupción.

Esta realidad se consolidó desde que, bajo asesoría de agencias norteamericanas, en nuestro país se reorganizaron instituciones y se crearon otras nuevas para que aquellos que pasen a ocupar los cargos superiores de las mismas se enriquezcan legalmente y para siempre.

Existen normas constitucionales que regulan los sueldos y salarios, ningún funcionario público puede devengar un sueldo más alto que el del presidente de la República. Pero sucede que las instituciones a las que me refiero se le otorgó la autonomía.

Tenemos una Ley de Pensiones y Jubilaciones, pero los creadores de esas instituciones hicieron su propia ley y cuando los jefes de las mismas cesan en sus funciones, aunque sea gente joven, en plena capacidad para seguir trabajando, pasan a disfrutar de liquidaciones por retiro y pensiones vitalicias que le aseguran una holgura económica para el resto de su vida.

El Banreservas y el Banco Central se manejan en esos mismos términos, sean quienes sean y llámense como se llamen quienes los encabecen. Me dicen que a la persona que ocupe el cargo de gobernador del Banco Central, entre muchos otros privilegios, se le asigna por reglamento un millón de pesos contantes y sonantes como regalo el día de su cumpleaños.

Aunque dice una norma ética que nadie puede legislar en su propio provecho, la Cámara de Diputados, cuna de las leyes, les asigna un barrilito de dinero a sus integrantes y esta es la regla. Por suerte y como no hay reglas sin excepción, aparecen diputados como Juan Dionicio Rodríguez Restituyo que marcan la diferencia.

Todo esto forma parte del funcionamiento de determinadas instituciones públicas. Entonces, la lucha por hacer prevalecer la ética y recuperar la decencia en el Estado, hay que concebirla como un asunto de mucha más gravedad y mayor alcance.

La Marcha Verde libró una hermosa batalla contra la corrupción, contribuyó a sacarnos del lodazal moral en que el país estaba sumergido y a que la corrupción administrativa no encuentre hoy el ambiente de tolerancia cómplice que encontró antes.

Pero hay que llamar la atención hacia áreas institucionales, mirar hacia sectores a los que habitualmente pocos miran, para abrir el debate, crear conciencia y organizar la lucha por una transformación política y moral a profundidad, que erradique privilegios, como los que se señalan líneas arriba.

Fuente: La sociedad del privilegio (eldia.com.do)

Rafael Chaljub Mejía


sábado, 6 de agosto de 2022

La izquierda se prepara ante las elecciones de 2024

Por José M. Felix

La izquierda dominicana encara desde ya el desafío de su participación independiente en las próximas elecciones del año 2024 y en cada ocasión que esto ha sucedido emerge el problema de la unidad.

Sucedió en los procesos electorales a partir del 1978 en los que luego de un esfuerzo unitario las organizaciones políticas  salieron de allí más divididas que  como lo estaban al principio.

Debemos reconocer  que para ese entonces la división del campo socialista mundial jugó un papel de pugna al interior de las izquierdas que proyectaron procesos unitarios.

En varios de los  procesos electorales los partidos considerados de izquierda   iniciaron conversaciones y aprestos unitarios sin resultado positivo alguno.

Lejos de reforzar los lazos de unidad, en los momentos en que esta se creía posible, surgían desavenencias entre los diferentes grupos sobre quien representaba más a la izquierda o era más internacionalista o se armaban las interminables discusiones entre pro chinos y pro rusos que usualmente condenaban al fracaso los esfuerzos unitarios.

Ya han desaparecido muchos de estos factores y la izquierda de hoy no es la misma izquierda de los 60 o 70 ni siquiera la de finales de los 90. La coyuntura política actual  ha entrado en un tramo de necesarias redefiniciones que se constatan a través de las encuestas que en un inicio (en frío) reseñaba una situación de preferencias electorales, con miras al próximo proceso electoral, en las cuales, por lo menos en dos de ellas, se deja ver claramente la existencia de un nicho de votantes que expresaron la posibilidad de votar por una ¨nueva opción¨ en un porcentaje muy similar al del de mayor preferencia, es decir, una opción diferente a la de los viejos partidos tradicionales, neoliberales, de intereses comunes al que nos referimos como la Partidocracia.

La constatación (aunque  existía ya la percepción) del desencanto popular con la partidocracia neoliberal reflejado en esas encuestas, hizo remover por enésima vez el viejo sentimiento unitario en la izquierda dominicana que se había quedado estancado en los intentos fallidos de pasados procesos electorales.

Fue el PCT (Partido Comunista del Trabajo) en la voz de su secretario general, Manuel Salazar, el primero que, a finales del mes de diciembre del 2021,  convoca públicamente a los partidos, a los movimientos y grupos de la izquierda progresista a construir, “Hacia el 2024…una opción nueva de poder, unitaria de más progresismo e izquierda, construida de manera democrática en el pueblo político participante¨.

Pero antes de esta proclama del PCT, otros partidos y movimientos, donde se podría mencionar al MPT, (Movimiento Patria Para todos) cuyo presidente el eminente cardiólogo, el  Dr Fulgencio Severino, junto a otros grupos de izquierda, también sostenían encuentros y conversaciones  en torno a la consolidación de la unidad.

A principios de abril del 2022 el partido Frente Amplio convocó a ¨La unidad de todos los sectores progresistas, democráticos y patrióticos en torno a un programa común de transformaciones políticas y sociales¨, con la finalidad de ¨sustituir al PRM y evitar el regreso del PLD y FP.

Más recientemente el presidente de Alianza País, el Dr. Guillermo Moreno, en su columna semanal de Diario Libre declaró la disposición de su partido de formar parte de un bloque unitario de partidos, movimientos y agrupaciones progresistas. Concretamente expreso que: ̈Gana cuerpo cada día mas la necesidad de la Unidad de los partidos, movimientos y ciudadanos independientes…se abre la perspectiva de cristalizar una propuesta unitaria de contenido progresista y de izquierda que participe con identidad y voz propia en los escenarios de disputa del poder político¨.

Desde la ciudadanía otros grupos organizados convocan al proceso unitario de todas las fuerzas progresistas, de izquierda y democráticas organizadas o no, hacia la conformación, por primera vez en la sociedad política dominicana, de un Polo Progresista contrapuesto al polo conservador constituido principalmente por la derecha corrompida y su partidocracia,  quienes han monopolizado el poder político desde el golpe de Estado al gobierno del profesor Juan Bosch en 1962. Grupos como El ¨Foro para un Referente de Izquierda¨ que tiene su origen en Nueva York y que termina de organizar  su primer foro en Junio pasado con mucho nivel

O como ¨Espacio Progresista que acaba de celebrar un encuentro multitudinario  de ciudadanos y ciudadanas independientes en la cancha del Club Mauricio Báez este 24 de Julio pasado y que ya venía de un trabajo de organización en el interior del país, “estos constituyen elementos de clara identificación unitaria con miras a la celebración de las primeras elecciones primarias del bloque progresista, donde se escogerían los candidatos y candidatas  que representarán al Progresismo en las elecciones del 2024.

La unidad será programática y estratégica, no será solamente electoral ni tampoco delimitada por el proceso electoral venidero sino más allá de este, con vocación de poder hacia el presente y el futuro.

La unidad de la izquierda es tan solo un eslabón en la cadena unitaria compuesta por los ciudadanos y ciudadanas independientes, los movimientos sociales y populares, los núcleos religiosos progresistas, los sindicatos, los gremios de profesionales, las asociaciones de comerciantes y pequeños industriales etc.

Esta unificación de las fuerzas progresistas encontrará su fragua en la lucha popular por las reivindicaciones sociales surgidas durante 40 años de neoliberalismo, junto a los  movimientos sociales, de los campesinos, de las mujeres, de los pequeños comerciantes, de los estudiantes, del pueblo en general.  Será el nivel que alcance la lucha de clases lo que determinará la cohesión, la efectividad y la proyección del proceso unitario.

Las fuerzas progresistas y de izquierda se preparan para las elecciones contando con varias franquicias con personería legal ante la JCE. Cuentan también con dos candidaturas presidenciales hechas públicas hasta este momento, estas son la del Dr Fulgencio Severino por el MPT y la de ex presidenta de la ADP la profesora María Teresa Cabrera, impulsada por un grupo de ciudadanos independientes. Se contempla el surgimiento de más candidaturas en el futuro,  ya no solamente a nivel presidencial sino a nivel de todas las posiciones elegibles.

¿Podrá  la izquierda dominicana en esta ocasión hacer llegar, hasta el corazón y la mente del pueblo, su mensaje por un verdadero cambio?

¿Terminará este intento de Unidad de la misma manera que han terminado los anteriores o por el contrario se logrará consolidar un auténtico Pacto Progresista que resista por sobre todas las ¨tentaciones¨?

La derecha tiene todo el poder y todos los medios y recursos habidos y por haber… pero no el corazón del pueblo, este será el gran desafío de las fuerzas progresistas…¿lo podrán lograr?

Fuente: La izquierda se prepara ante las elecciones de 2024 (eldia.com.do)

José M. Felix