domingo, 24 de septiembre de 2023

Colombo y su "izquierda muda".

Por Narciso Isa Conde    

A Colombo siempre le he demostrado aprecio, pero no le voy a dejar pasar esta. Lean este FOGARATÉ de Ramón Colombo, publicado en El Caribe el pasado jueves 21 de septiembre en El Caribe y titulado LA IZQUIERDA MUDA.  

Atención: LA IZQUIERDA MUDA 

“Pero bueno, hablando como los locos: ¿Qué será de Guillermo Moreno, Minou Tavarez, María Teresa Cabrera, Narciso Isa Conde y demás exponentes de la Izquierda dominicana? ¿Dónde están, que no se les ve en ningún lado? ¿Qué mal los ataca en la garganta, que no hablan de ningún tema, por trascendente que sea? (Ojo: República Dominicana es el único país de América Latina donde en los procesos electorales no hay debates ideológicos, pues los partidos de izquierda no participan y los candidatos de derecha muestran su ideología de manera implícita; es el único país en cuyas elecciones gana el más simpático o el que no discute con nadie).”

No todos los mencionados por Colombo en ese FOGARATÉ son de izquierda. Guillermo Moreno define a ALIANZA PAÍS como “centro progresista”. Minou hace años se salió de la izquierda, luego de militar en el Partido Comunista Dominicano (PCD). Lamentablemente participó muchos años en el PLD leonelista y neoliberal, y luego fundó Opción Democrática, que no se define como izquierda, pero sí podría considerarse parte del progresismo. María Teresa es del Frente Amplio, asume ser de izquierda, es una luchadora social honesta y consecuente, que lamentablemente comparte y acepta la línea de su partido, siempre proclive a la alianza con la derecha de la franja PRD-PRM.

A mí también Colombo me metió en el saco de lo que él califica de IZQUIERDA MUDA, pero de eso hablaré más adelante.

•  GUILLERMO-AP / MINOU-OD / MARIA TERESA-FA. 

En verdad ni Minou, ni Guillermo, ni María Teresa están absolutamente mudos o inactivos, aunque ciertamente lucen trabados y débiles en el desarrollo de sus respectivas campañas electorales; al parecer entrampados entre el proyecto propio y la alianza con Abinader y el PRM, con fines de cuotas menores.

Además, no es verdad que otros dirigentes de esas dos corrientes estén mudos, como dice Colombo.

Unos/as hablan poquito, otros/as poco, y algunos/as bastante más

Sí Colombo no los oye por radio, TV y otros medios, es posible que se esté quedando sordo, lo que no es pecado alguno.

Si no lee sus declaraciones y sus artículos en la prensa escrita y digital, puede ser. o porque a ellos le publican poco, o porque a Colombo no le interesa darle seguimiento.

No es cierto que no se les vea en nada y que no participen en nada. Lo hacen con muchas limitaciones, salvo los que están en el Congreso, como José Horacio y Juan Dionicio, que son muy activos, por cierto.

Puede ser también que la decisión de los magnates propietarios de los grandes medios de comunicación, de excluir de sus informaciones sobre la competencia político-electoral a todo lo que no sea PRM-PLD y FP y sus partidos sanguijuelas de ocasión, haya limitado la capacidad de percepción de FOGARATÉ. 

Aquí la censura real, por exclusiones en la cotidianidad política, es fuerte e intensa.

Otra cosa es lo que dicen y escriben esos y otros dirigentes de esas tres franjas mencionadas por Colombo, y cómo actúan

En mi criterio ellos/as lo hacen con exposiciones y acciones de escasa o ninguna profundidad teórica y débil trascendencia política. Evaden la crítica profunda al sistema de dominación, y exhiben un pensamiento y un accionar muy distantes de una actitud transformadora o revolucionaria. Casi todas sus opiniones y análisis se quedan en el marco del sistema, de la institucionalidad y constitucionalidad vigentes, con demandas simplemente reivindicativa o esencialmente reformistas. 

Es notoria su renuencia a un debate ideológico, político-teórico, que contribuya a contrarrestar las ideologías y culturas dominantes, cada vez más conservadoras, y a confrontar las elites capitalistas y sus modalidades de opresión.

Ese fenómeno no es exclusivamente dominicano, es continental y mundial, presente en espacios electorales y no electorales de la lucha política y social. Es propio de estos tiempos de crisis multiple. 

•         NARSO-EL MISMO SECRE Y EL MC

La izquierda es diversa, muy diversa, y una parte de la izquierda histórica dominicana ha dejado de ser izquierda, si por ella se entiende militancia contra el sistema desde un pensamiento crítico y posiciones transformadoras.

Ni yo, ni el Movimiento Caamañista-MC en el que milito, somos de la izquierda tal y como la concibe Colombo, para entonces lanzar ese ataque desproporcionado, centrado en una óptica que reduce la política a lo electoral y el activismo a las comparaciones con las campañas de las derechas ricas, en el contexto de una dictadura mediática.

En todo caso, si él califica de izquierda hasta a quienes lo fueron y no lo son, pasando por otras variantes, estamos obligados/as a decirle que nosotros/as, y otros sectores parecidos en el combate al sistema capitalista-imperialista, somos OTRA IZQUIERDA, bastante diferente.

En los otros casos, es más preciso hablar de progresismo o izquierdas reformistas, semi-socialdemócratas. Pero tampoco no es para que Colombo las maltrate de esa manera.

Dicho esto, paso entonces a la inclusión de mi nombre y de lo que represento, en ese FOGARATÉ.

En mi caso, de mudo y desaparecido (como para no encontrarme, como para decirme que dónde me meto. o atribuirme un mal de garganta), no tengo ni un pelo; aunque como a Colombo, en la cabeza me quedan pocos. Por suerte, no me pasa así con las ideas.

Soy el mismo comunista, militando ahora en el Movimiento Caamañista-MC y en la Izquierda Revolucionaria, comprometido con la renovación y enriquecimiento del socialismo científico; comprometido con la lucha por la abolición del capitalismo, por la nueva democracia y el nuevo socialismo. Un socialismo que libere las fuerzas del trabajo y la cultura, ecológico, feminista, anti racista, integral… 

Estoy todos los días, de lunes a viernes, a la 11:00 pm en Tiro al Blanco por Teleradio América TRA.

En El Nacional todos los domingos, en notassin.com cada semana; en Ciudad Oriental, Diario Dominicano, la Bazuca y otros diarios digitales, igual.

Así también participan otros/as camaradas en importantes espacios y movimientos sociales, una parte de ellos/a conocidos por Colombo.

Estamos en numerosos portales digitales de aquí y del exterior, en redes propias y ajenas, en Facebook, Twitter e Instagram. 

Editamos el periódico bimensual Tiro al Blanco. Tenemos la página digital del MC (movimientocaamanista.com), un portal de alta calidad. De mis libros y ensayos no es el momento para hablar.

En todos ellos procuramos tratar temas trascendentes, hacer análisis de problemas nacionales e internacionales complejos y espinosos, enfrentar el poder capitalista- imperialista con nombres y apellidos.

En todos ellos nos dedicamos a denunciar las mafias políticas, militares y empresariales; a analizar, renovar y enriquecer nuestras convicciones comunistas y el pensamiento subversivo anticapitalista. 

Siempre acompañamos y promovemos los combates político-sociales en medio de esta compleja y agresiva decadencia de la civilización capitalista-patriarcal, de declive de la hegemonía de EEUU y crisis del pensamiento revolucionario.

En estas elecciones no estamos y posiblemente no estaremos mientras no se logre cambiar las reglas de juego. 

Estamos haciendo un gran esfuerzo para crear conciencia de la necesidad de un Proceso Constituyente, que cambie las bases constitucionales antidemocráticas, la institucionalidad pervertida, el sistema de partidos y el régimen electoral.

En los grandes medios no somos gratos y pese a representar una de las pocas organizaciones productivas, consistentemente crítica y audaz en el campo del pensamiento político-teórico, es raro que algunos nos inviten a debatir o destaquen posiciones del MC. 

No es fácil, claro está, contrarrestar, en un medio tan adverso, lo que algunos con razón definen como un “apagón ideológico prolongado” en gran parte del campo político. Los daños culturales del neoliberalismo, mejor definido como neo-conservadurismo, son difíciles de superar. 

A Colombo le he demostrado mi respeto y afecto; y siempre, ante cualquier adversidad en su talentoso ejercicio profesional, puede contar con mi solidaridad.

En verdad, nunca pensé merecer de él un trato tan manipulado y alejado de la verdad.

Digo todo esto porque entiendo un deber disipar estas brumas ante la sociedad y aproximarnos cada vez más a la verdad. Pero conste que no ejerzo el rencor. 

(Santo Domingo, RD // 23-09-23).

Narciso Isa Conde

sábado, 23 de septiembre de 2023

Un ¿por qué? en avanzada incomprendida, porque no quieren comprender

Por Fidel Soto Castro 

El profesor Juan Bosch y el coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez. (Fotos de archivo)

"EL problema dominicano no es para ser resuelto por un líder. Es un problema del pueblo y mientras el pueblo no crezca hasta donde debe crecer, no habrá papel ni lugar para el líder capaz de dirigirlo."

(Carta de Juan Bosch al Dr. Pina Acevedo. Caracas, Venezuela, 27 de mayo de 1964)

Derrocaron a Juan Bosch. ¿De quién es la culpa?  ¡Oh! de Juan Bosch!

En reciente artículo Rafael Chaljub Mejía, al parecer eleva, al presidente Juan Bosch; reconociendo altos valores de su persona y su efímero gobierno. Los elementos que resalta en su evaluación favorables o positivas son los siguientes :

*1) "Negado a doblegarse ante las exigencias del Gobierno yanqui, que les puso límite a las superganancias del principal monopolio azucarero norteamericano en el país. dispuesto a tomar medidas de reivindicación a los de abajo y que se regía por la Constitución más avanzada de toda nuestra historia."*

*2) Desafiando el deseo y las exigencias del Departamento de Estado para que el nuevo gobierno siguiera la misma actitud del Consejo de Estado dedicándose a  *"... perseguir a los líderes y las organizaciones de izquierda."*, ante lo que el presidente  *"...se negó con mucha dignidad ."*

*3)"La conspiración era contra un presidente que administraba con decencia y sin privilegios los fondos públicos, respetuoso de las libertades."*

*"4) Todo esto trajo posibilitó que "... una vieja y ambiciosa oligarquía, derrotada en las urnas y que, con asesoría norteamericana, ...",* derrocara al gobierno.*"vino por la revancha"*

(Todas las citas entre comillas y negritas son de R.Ch.M.)

Después de escribir con fina pluma, el reconocimiento a Bosch y a su régimen; toma un martillo para clavar una tachuela en el papel donde escribió su artículo:

*"La conspiración era pública, pero el presidente desmovilizó su principal base política, el PRD, y le dejó las calles y todo el escenario a la sedición. No removió ni uno solo de los mandos militares, asistió, hasta sin escolta, a una reunión convocada por sus subalternos para ser emplazado en franco desafío."*

*"Los conspiradores, civiles, militares, religiosos, actuaron libremente y, como si hubiese estado resignado a perder el poder que le dio el pueblo, el presidente dejó crecer la mala yerba. Sesenta años después, sigue en el aire la pregunta: ¿por qué?"*

Es el mismo Rafael Chaljub Mejía, que está reconociendo que la "oligarquía derrotada", bajo la dirección y "asesoría norteamericana" vino por la revancha. 

Esa revancha se expresó con tanta fuerza y poder que pese a la derrota militar del Frente Oligarquico, el 24 de abril del 65, el Departamento de Estado invadió nuestro país e impidió la restauración del presidente Juan Bosch, y la Constitución del 63. Pero, de manera increíble él, ( Rafael ), a 60 años del golpe se pregunta: *"¿ Por qué ?"*  

Nosotros los ignorantes, según un  comandante, de nombre Kabucho; queremos preguntarle a Chaljub: ¿ Por qué, qué ?

Y, lo preguntamos porque la interrogante está dirigida, al parecer en dos vertientes, pero se entiende que al fin y al cabo es dirigida contra el presidente Juan Bosch. 

Hay "defensas" disfrazadas, a las que se aplica la frase de José Martí: *"El que pone de lado, por voluntad u olvido una  parte de la verdad  cae a la larga por la verdad que le faltó, que crece en la negligencia y derriba, lo que se levanta sin ella."* 

Pero también hay defensas inaceptables, porque no lo son aunque, se presenten como tales.

El que no encuentra explicación al derrocamiento de Jacobo Arbenz, en Guatemala, al de Salvador Allende, a la invasión de Bahía de Cochinos, a la invasión de Granada y Panamá;  a los golpes de Estados, y a toda la acciones del imperialismo, se quedará para siempre en un ¿Por qué?

22-09-23.



viernes, 22 de septiembre de 2023

¿Qué hacer en las elecciones de febrero 2024?

 Por Fortune Modeste Valerio 

Como todos sabemos el 2024 será la batalla electoral, de trenes, en la presidencial, congresual y municipal. Donde los principales partidos políticos se disputarán el poder, utilizando las variedades de recursos habidas por haber, para obtener la victoria y colocar a sus hombres y mujeres en la estructura constitucional de Estado. 

El primer choque se efectuará el 18 de febrero, y el segundo, pautado para el 19 de mayo. Previo a estas elecciones hay que cumplir con los requisitos legales y las normativas elaboradas por la Junta Central Electoral (JCE). Algunos tienen las expectativas que, de acuerdo con los resultados de las municipales, se podrá predecir a los ganadores en las presidenciales y congresuales. 

Y, necesariamente, no es así, pues la complejidad e independencia de las municipales complica la contienda electoral. Unos, esperarán el último instante para apoyar al candidato presidencial en la disputa de la derecha por el poder; otros, sin ninguna oportunidad, por ahora, advierten que no caminarán juntos con los que se alternan la conducción de la administración pública. 

Es un acto muy lamentable la ausencia, en la presidencial y congresual, de una opción unitaria de izquierda y progresista, dejándole la alternancia electoral posible a la derecha corrupta y servil.

Con la derecha no hay problemas. Ellos saben colocar sus fichas, atraer a los que hacen faltas y "amarrar" a los difíciles. Son códigos electorales de una práctica mañosa muy común en una democracia capitalista, donde se vale todo. La izquierda y el progresismo, aunque son asediadas por todas partes, quedarán atrapadas por una derecha sin escrúpulos. 

Sin embargo, la izquierda y el progresismo pueden construir y llevar una boleta unitaria, electoral y competitiva, a las elecciones municipales de febrero 2024. Separados no llegarán ni a la esquina. Se requiere la unidad programática municipal y que sus escogidos sean mujeres y hombres honestos, populares y comprometidos con sus comunidades. Múltiples son los procedimientos para escoger a los candidatos. 

Las contradicciones que se presentan en el campo de izquierda y progresista, en torno a la coyuntura electoral en desarrollo, localizadas en el seno del pueblo, no son antagónicas. Solo una apreciación subjetiva y equivocada puede confundir a los amigos como enemigos. El momento es para aprovecharlo, y si es entre familia, mucho mejor. 

Hasta ahora los candidatos municipales del progresismo y la izquierda se encuentran dispersos, muy buenas alternativas, pero todavía no hay proclama unitaria para ir trabajándola electoralmente en sus circunscripciones e ir colocándole en la intención del voto de la población. Al menos que quieran ir empujándole la carreta de otros a cambio de asegurarse gotas de las mieles del poder.

Los ayuntamientos y los distritos municipales son pequeñas instancias de gobernanza con contactos permanentes con la población y sus necesidades. De ahí sus importancias para echar raíces profundas en una vía larga y tortuosa, hacia el poder. Con boletas unitarias, en las elecciones de febrero 2024, se puede ejecutar un gran trabajo político y electoral, recordando al poeta español, Antonio Machado, en caminante, no hay camino, se hace camino al andar.

Fortune Modeste V.

¿Por qué?

 Por Rafael Chaljub Mejía

Excepción hecha del golpe sedicioso del 23 de febrero de 1930, nunca en nuestro país hubo una conspiración más pública ni un golpe de Estado más anunciando que el del 25 de septiembre de 1963, contra el presidente Juan Bosch.

La conspiración estaba en marcha desde antes de las elecciones del 20 de diciembre de 1962. Con la anuencia cómplice de la jerarquía católica, se lanzó sobre Bosch acusación de “comunista”.

Desde la toma de posesión del presidente constitucional el 27 de febrero de 1963, se arreció la propaganda por todos los medios de prensa, desde los púlpitos religiosos, los campamentos militares contra el “gobierno corrupto y comunista”.

A partir de abril empezaron las Manifestaciones de Reafirmación Cristiana, en las cuales se llamaba abierta y descaradamente a la sublevación militar contra el Gobierno. En medio de una tensión creciente, el 16 de julio un grupo de militares, convocaron al presidente a San Isidro y, con un mal sacerdote al lado, le entregaron un ultimátum, cuya primera exigencia era perseguir a los líderes y las organizaciones de izquierda.

El presidente, que había prometido respetar la libertad, se negó con mucha dignidad a esas exigencias. El 20 de septiembre, el alto comercio capitaleño se lanzó a la huelga y se repitieron los llamados al golpe. Abiertamente. Aquello había que oírlo. Cinco días después el golpe ya era un hecho.

Lo del “comunismo” era el pretexto de una vieja y ambiciosa oligarquía, derrotada en las urnas y que, con asesoría norteamericana, vino por la revancha.

La conspiración era contra un presidente que administraba con decencia y sin privilegios los fondos públicos, respetuoso de las libertades.

Negado a doblegarse ante las exigencias del Gobierno yanqui, que les puso límite a las superganancias del principal monopolio azucarero norteamericano en el país. dispuesto a tomar medidas de reivindicación a los de abajo y que se regía por la Constitución más avanzada de toda nuestra historia.

La conspiración era pública, pero el presidente desmovilizó su principal base política, el PRD, y le dejó las calles y todo el escenario a la sedición. No removió ni uno solo de los mandos militares, asistió, hasta sin escolta, a una reunión convocada por sus subalternos para ser emplazado en franco desafío.

Los conspiradores, civiles, militares, religiosos, actuaron libremente y, como si hubiese estado resignado a perder el poder que le dio el pueblo, el presidente dejó crecer la mala yerba. Sesenta años después, sigue en el aire la pregunta: ¿por qué?

eldia.com.do/por-que-2/

Rafael Chaljub Mejía



viernes, 15 de septiembre de 2023

La izquierda y el progresismo ante una encrucijada de la derecha en disputa

 Por Fortune Modeste Valerio 

A la izquierda dominicana le pesa demasiado su condición de clase, pequeña burguesa, para lidiar con el ambiente político encabezado por los tres grandes partidos dominantes en las últimas décadas. Podría impulsar iniciativas progresistas y democráticas, pero necesitaría una visión ajustada de la sociedad, métodos de trabajo, disciplina y mística, y un liderazgo incuestionable. 

Nada de lo señalado anteriormente, es imposible de alcanzar. El profesor Juan Bosch lo logró con el PLD, y varios ejemplos en América Latina y el Caribe sirven de experiencias, respetando su realidad concreta, para enderezar el rumbo de una izquierda que todavía sigue extraviada. Y sobre la pequeña burguesía, no es un delito ser… En países como el nuestro, su presencia es un motor que puede mover el curso de la historia. El quid del asunto es cuando arrastran sus vicios e inestabilidad para torpedear y retrasar el proceso revolucionario. 

Con esas características, son contadas la presencia en el escenario político de entidades de la izquierda y del progresismo que hacen el esfuerzo por ocupar su espacio desplazado. Lo lamentable, del caso, es que no le dan continuidad práctica al trabajo planificado para caer en una rutina repetitiva, improductiva y frustrante. Provocando, a la hora de la verdad, escogen el camino más fácil, pensando en que mañana va a llover. 

La izquierda dominicana la da rienda suelta a la espontaneidad por encima de un marco creativo y metodológico; a lo rápido en vez de despacio y conveniente, evitar precipitarse. Le cuesta mucho pensar y actuar acorde con el principio, aquel de ir de lo pequeño a lo grande. Los proyectos políticos, a corto, mediano y largo plazo, requieren de claridad en el pensamiento; sin dejarse contaminar, métodos de trabajo, persistencia en las labores asignadas y firmeza en alcanzar los objetivos planificados. 

El gran desafío es trabajar intensamente con el objetivo de crear bases sociales, políticos y organizativos; sin importar apreciar los frutos enseguida. Ni caer en los brazos indebidos de la desesperación para alcanzar una curul en el Congreso Nacional y en los ayuntamientos. Total, en la mayoría de los casos, ha terminado como un logro personal alcanzado, sin mucho esfuerzo, y con un triste final, sin penas ni gloria. 

¿Qué ha conseguido, de manera individual y de grupo, la izquierda y el progresismo en sus alianzas con la derecha? Cargos electivos en el Congreso y en los ayuntamientos. Sin olvidar los nombramientos del Poder Ejecutivo. Del programa de gobierno, puro aguaje electorero.

En la alianza del PTD-PRD de 1994-1998, se obtienen la senaduría de José González Espinosa y la diputación de Esteban Díaz Jáquez, jefes del PTD. Desde entonces, varios dirigentes y militantes de la izquierda y el progresismo llegan al Congreso y a los ayuntamientos, de las manos de sectores de derecha. En materia de votos electorales, influencia en la sociedad y crecimiento de los partidos, son muy pocas, las cosas que se pueden exhibir de esas travesuras. Por el contrario, muchos disminuyeron, en subsiguientes periodos comiciales, la cantidad de sufragios obtenida, y otros cayeron, alegres y muertos de risas, en los brazos de un conservadurismo satisfechos por el trabajo realizado.

La izquierda y el progresismo parten del principio del menor esfuerzo, craso error. En política y asuntos electorales, para conseguir los objetivos esperados hay que trabajar duro, con inteligencia, creatividad y destreza, y enfocado en el cumplimiento de las actividades planificado, para darle continuidad y supervisión. Es la única forma de poder avanzar y coronar en un terreno minado por la propaganda ideológica y política de una clase dominante que no pierde su norte.

Al desaprovechar la oportunidad para colocarse en el mismo trayecto del sol. Unos, prefieren la sombra para caer en la encrucijada de escoger entre ellos, al supuesto menos malo; y otros, cruzarse de brazos. Sin duda alguna, tenemos una derecha que sabes manejar a su antojo, una izquierda y un progresismo que les da trabajo aprender.

Fortune Modeste V.

 

 

 

Hablando claro

Por Rafael Chaljub Mejìa

La profesora María Teresa Cabrera, ha puesto en claro las causas por las cuales algunas empresas editoriales han salido a protestar por la decisión que ha tomado el Gobierno respecto a la edición de los libros de textos escolares.

Hasta ahora esas impresiones se encargaban a editoras privadas y el Estado debía pagar a cambio, sacados de los dineros públicos, la respetable suma de 6,456 millones de pesos en cada año escolar.

Ahora, el Gobierno ha tomado la saludable decisión de poner esas ediciones a cargo o bajo supervisión de reputadas instituciones públicas y docentes, universidades, la Academia de Ciencias, el Archivo General de la Nación, entre otras, con lo cual el costo de esas impresiones se reduce a tan solo 2,000 millones de pesos y por vía de consecuencia, se abarata el precio que los adquirientes de esos textos deben pagar para enviar sus hijos a la escuela.

Y desde luego, la calidad de los contenidos deberá mejorar notablemente.

Desde el ángulo de los editores han surgido voces acusando al Gobierno de incurrir en lo que esas voces denominan la “estatización” de la producción de textos del sistema educativo.

Esa acusación vacía se cae de golpe, ya que si en algo debe el Estado intervenir es en la educación, que es una de sus responsabilidades esenciales e insoslayables por más que se oponga una parte del empresariado privado, que concibe la educación pública como otro de sus grandes negocios.

Mejor aún, porque además de intervenir en el problema de las ediciones de textos escolares, el Gobierno pondrá en funcionamiento otros recursos didácticos, audiovisuales, los libros propiamente dichos, a los cuales los educandos tendrán acceso gratuitamente.

“El Estado no está obligado a comprarles a empresas editoriales privadas cuatro o cinco veces más caro, a costa del sudor del pueblo”, dijo la profesora Cabrera y enfatizó: “Debe estar claro que la aplicación de una política editorial del Estado es correcta y debemos defenderla”.

Desde aquí, me solidarizo completamente con el pronunciamiento de la profesora y ojalá el presidente Luis Abinader y el mismo Ministerio de Educación, no den su brazo a torcer y mantengan invariable la correcta decisión que han tomado.

Otras entidades habrán de pronunciarse en el mismo sentido. Como acaba de hacerlo desde la misma actitud y el mismo concepto, el Partido Comunista del Trabajo, por conducto de Manuel Salazar, su secretario general y vocero autorizado.

https://eldia.com.do/hablando-claro-2/

Rafael Chaljub Mejía



miércoles, 13 de septiembre de 2023

Tiene suerte el turco

Por Francis Santana

El presidente Abinader dijo el pasado domingo, 10 de septiembre, en La Romana, “que si Juan Bosch…estuviera vivo, estuviera del lado de la transparencia y no de la oscuridad”

Sí, eso es lo más probable a partir de la conducta que caracterizó a Bosch en una parte importante de su práctica política y, particularmente, en el ejercicio del poder, durante los siete meses que le correspondió gobernar nuestro país, del 27 de febrero del 1963 al 25 de septiembre de 1963, cuando fue derrocado por la oligarquía criolla y el imperialismo de los EE. UU.

Pero, es mucho más probable también, que Bosch no se hubiese valido de narcotraficantes para llegar al poder, como lo hizo Abinader.

Es muy posible que Bosch no hubiese sido un presidente servil al poder extranjero, como lo es el actual presidente de la República Dominicana.

Que no hubiese tenido un gobierno de Popis, oligarcas y de espaldas hasta a las simples demandas de nuestras comunidades rurales, barriales, de la juventud y de todo el pueblo trabajador

Que Bosch no tendría sus recursos económicos personales en paraísos fiscales fuera del país para no pagar impuestos aquí.

Y es muy probable, además, que, en un gobierno de Bosch, no se estuviesen pisoteando los derechos de la clase obrera, que en la actualidad carece de libertad sindical y vive con salarios de miseria. Y si quieren solo dos ejemplos, miren las condiciones de los obreros cañeros y de zonas francas.

Que Juan Bosch no le estaría entregando los recursos del Estado al sector privado como lo hace Abinader y como lo hicieron los gobiernos del PLD.

Y que Bosch no hubiese endeudado el país en una carrera desenfrenada como lo está haciendo el gobierno perremeísta, hipotecando el porvenir de la nación.

Que Bosch no tendría como ministros a quienes reconocen no saber absolutamente nada sobre las funciones que ocupan.

Que tampoco estaría comprando alcaldes opositores y a otros tránsfugas para tratar de reelegirse.

Que Bosch desde la presidencia del país no permitiría el desorden, la inseguridad ciudadana y la inflación que está matando a nuestro pueblo.

Y se podría afirmar también, que en un gobierno de Juan Bosch la militancia de la base de su partido no estaría pasando las de Caín; sin empleo, sin oportunidades y sin tomarlas en cuenta, como hoy se encuentra la mayoría de la gente humilde del PRM, que ha sido totalmente olvidada y marginada por un gobierno de multimillonarios, que al parecer les da asco juntarse con los pobres.

Pero hay que reconocer que, aunque es creciente el desgaste que tiene este gobierno, peor aún la estaría pasando si Juan Bosch estuviera presente físicamente, porque de estarlo, de seguro se situaría en las filas opositoras para luchar contra una pésima gestión, que tiene el país en el caos y a la gente honesta y de trabajo en la desesperación.

Al referirse a Bosch y hacerlo de manera elogiosa, el presidente Abinader no debe olvidar que fue ese mismo Bosch el que renunció del PRD (hoy PRM) en diciembre de 1973, denunciando los vicios y degeneraciones de los principales dirigentes de aquel partido, desviaciones que más tarde pusieron en evidencia en el ejercicio del poder.

Pero aún en sus momentos de dificultades y de perspectivas inciertas, cuando tiene que apelar al liderazgo de los muertos, porque su credibilidad se está yendo por el suelo. Es evidente que Abinader tiene la suerte de que las fuerzas democráticas y de izquierda no han entendido la importancia de su unidad, que las masas aún no han despertado y de que Manolo ni el Coronel de abril con sus robustos liderazgos, aún no han resucitado.

Tiene suerte el turco.

Francis Santana