martes, 29 de septiembre de 2020

CONTRA VIENTO Y MAREA, PERSISTAMOS EN UNIR A LA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA

 Por: Francis Santana

En una de las veces que el intelectual progresista brasileño Frei Betto visitó la República Dominicana, expresó lo siguiente: "Cristo volverá y encontrará a la izquierda dominicana dividida".

Considero que hasta tanto no sean establecidas las verdaderas causas de la práctica sectaria, vanguardista y recurrentemente divisionista de nuestra izquierda, ésta continuará fragmentándose, compitiendo entre sí y apostando a ser vanguardia en base al fracaso de las otras organizaciones similares.

Se aducía que la causa de esas divisiones eran las pugnas chino-soviéticas. Esas pugnas hace varias décadas que no existen; pero aquí seguimos más divididos.

No nos uníamos (se decía) por diferencias sobre el carácter de la revolución, y ya en lo fundamental esa contradicción ha sido superada; pero seguimos cada día más separados.

Nos dividimos peleándonos en relación a cual era la vanguardia; pero hoy ningún grupo de nuestra izquierda se atreve a auto-proclamarse la vanguardia de la revolución dominicana; pero seguimos más fraccionados que en cualquier tiempo pasado.

No nos uníamos por diferencias respecto a la pertinencia o no de participar en los procesos electorales y hoy la gran mayoría de la izquierda cree en la posibilidad de participar en esos procesos; pero ni los que pensamos de esta manera nos unimos.

No nos uníamos porque algunas organizaciones no creían correcto llegar a acuerdos con determinados partidos del sistema; pero los que no están de acuerdo en practicar ese tipo de unidad, tampoco se unen.

Se plantea la necesidad de hacer un balance a profundidad de la práctica histórica y presente de la izquierda para desentrañar las causas de sus errores, para aprender de esa historia y corregir nuestras fallas, desviaciones e inconsecuencias y ver también nuestras fortalezas; pero tampoco se hacen esfuerzos serios para hacer ese balance; al contrario, se sabotean permanentemente.

Es más que evidente que ha sido difícil construir la unidad de la izquierda.

Y ha sido más que evidente además, que esa unidad se ha convertido en una meta política frente a la que nos hemos venido descalificando.

Pienso, a partir de lo que ha venido sucediendo en relación a este tema, que quienes han desempeñado los roles de principales dirigentes de la izquierda en los últimos 50 años tienen ( y no me excluyo) la mayor cuota de responsabilidad en las divisiones, el sectarismo y en la demostrada incapacidad para unirnos.

Pero de lo que debemos estar absolutamente seguros es de que sin unidad de las fuerzas revolucionarias, patrióticas y progresistas de la nación, no será posible alcanzar la plena independencia nacional y avanzar ininterrumpidamente hacia un sistema social que no será capitalista.

Saludo los esfuerzos de quienes desde distintos ángulos vienen promoviendo la unidad de la izquierda dominicana y los llamo humildemente a perseverar en ese sendero, tortuoso y digno a la vez.

No tengo duda alguna de que habrá en el país una gran unidad del campo popular, revolucionario y progresista, al igual que como estoy sólidamente convencido de que podemos vencer...y de que venceremos.



lunes, 28 de septiembre de 2020

INSISTIENDO EN LA POLÍTICA COMO PUNTO DE PARTIDA

 Por: Manuel Salazar

Una plataforma política firmada con la Coalición Democrática, fue la base de la unidad de varias fuerzas políticas para trabajar por el cambio de gobierno, hecho que se logró con los resultados de las elecciones del 5 de julio.

Para la coyuntura electoral que concluyó ese día, el PCT se dio una táctica que tuvo por propósito: contribuir a desplazar al PLD del gobierno, y que ese hecho contribuyera a una nueva ambientación política en el país, que se exprese en cambios políticos y sociales democráticos que, a su vez, creen las condiciones adecuadas para una nueva transición democrática.

Evitar que la continuidad del PLD en el gobierno fortaleciera la sensación de derrota histórica en el pueblo; y por el contrario, su derrota despertara la esperanza, y la idea de que se puede avanzar.

Esta es la cuestión ahora.

De nuestra parte, ese fue el objetivo táctico; estrictamente politico; sin pensar en derivaciones secundarias; y se inscribe en el pacto firmado en la Coalición Democrática.

Dijimos que la plataforma acordada era, así punto de unidad para el cambio; como bandera de reclamo una vez logrado el cambio. Es una dialéctica, la unidad se logró en torno a unos puntos programáticos, en consecuencia esos puntos programáticos deben ser reclamados.

De tal manera, lograr que el gobierno cumpla con la plataforma programática acordada, es el objetivo de este nuevo momento político, post elecciones.

Es por eso que una vez se logró el triunfo del 5 de julio, el PCT declaró de manera pública: La táctica se ha consumado. ¡Bien por el pueblo; el PLD se va. La lucha sigue, vamos por más!

Una vez más, esta es la cuestión que se nos plantea ahora.




COVID Y NORMALIDAD

Por: Narciso Isa Conde


Si los contagiados/as con síntomas son muchos/as, los asintomáticos hay que multiplicarlos por diez de acuerdo a la experiencia mundial, y corresponde sobre todo a niños/as, adolescentes, jóvenes y adultos no mayores y no enfermos; por lo que la cifra de portadores sanos sin detectar es elevadísima.

“Convivir con la covid-19”, por tanto, es mucho más fácil y menos riesgoso para un amplio segmento de nuestra sociedad integrado por niñez, juventud y adultos/as mayores que no padecen de diabetes, hipertensión, cáncer, obesidad, enfermedades cardiovasculares y hepáticas, baja defensa, desnutrición…; lo que traduce en mayor vulnerabilidad y altísimo riesgo de muerte y deterioro de la salud para la mayoría empobrecida, población enferma y adultos/as mayores.

La “covid-normalidad”, pues, puede encajar bastante bien con una parte de la sociedad que tiene condiciones para “contagiarse sin enfermarse” o “sin enfermarse gravemente”; y, de paso, contagiar a la parte vulnerable para la que esa convivencia es sumamente peligrosa.

Esto es más grave por varias razones: los/as que se saben no vulnerables, o poco vulnerables, no tienen formación para proteger o cuidar a los/as de altos riesgos.

Una gran parte comete grave irregularidades en cuanto al uso de las mascarillas o nasobucos y al distanciamiento físico, autoridades que saben reprimir pero no instruir, establecimientos empresariales y áreas de servicios públicos que violentan las normas sanitarias y un transporte en “conchos, voladoras y moto-conchos” que es un desastre sanitario.

Así mismo, el alto grado de hacinamiento y la medicina como negocio, son peligros públicos permanentes. Las posibilidades de sanación de la población vulnerable se reducen porque el énfasis se pone en el gran negocio de las vacunas atadas a la OMS y los grandes consorcios capitalistas de la salud; y porque la OMS -condicionada por esos intereses- pone poco énfasis en los remedios e incluso bloquea tratamientos baratos eficaces en alguna medida.

Y para colmo, no existe un plan nacional que contemple fortalecer el sistema inmunológico de cada ser humano; ni un programa particular que le dé un tratamiento especial (mapeo de pruebas y atención concentrada) a los principales focos de infección y le otorgue un sitial especial -con normas apropiadas, asistencia social, económica y salud de calidad- al sector de la sociedad impedido de “convivir” con este virus y de acceder a la llamada “Covid-normalidad”.

Esto revela que la pandemia, inducida o no, pero evidentemente manipulada, está siendo enfilada cada vez más contra lo que el capitalismo neoliberal denomina “población sobrante”, con un espíritu clasista criminalmente maltusiano.

Fuente: https://elnacional.com.do/covid-y-normalidad/



sábado, 26 de septiembre de 2020

ABINADER, DANILO Y LEONEL: ¿TRANSICIÓN O CAMBIO?

Por: Fortune Modeste Valerio

Los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana, PLD, se caracterizaron por la presencia de una voraz e insaciable pequeña burguesía que sepultaron los ideas democráticos y progresistas del profesor Juan Bosch. Se acomodaron tanto que convirtieron su entidad política en una corporación mafiosa para producir dinero al granel. 

Los expresidentes Danilo Medina Sánchez y Leonel Fernández Reina, fueron dos caras de la misma moneda corrupta que degeneraron el partido de Juan Bosch. ¡Ironía de la vida! Ahora, los dos, por separados, son representantes de la dignidad y el decoro. Se aliaron, momentáneamente, a los sectores oligárquicos burgueses para mantenerse en el poder y malversar recursos públicos. 

Sus aspiraciones presidenciales agrietaron sus relaciones, imponiéndose, en el momento, quien tenía mayor poder económico y político; por su puesto, se impuso el expresidente de la República, Medina Sánchez. Su división contribuyó a su salida del poder. 

Frustraron los planes tácticos y estratégicos de ese partido para encausar el país por senderos de un verdadero proceso democrático. Se entregaron en cuerpo y alma a los sectores retrógrados de la oligarquía criolla y a enriquecerse con las dos manos. De nuevo, se frustran los intentos de una transición que nos permitan salir del atraso, subdesarrollo y la dependencia económica y política. 

El PRD llega al poder, en el año 2000, con el expresidente Hipólito Mejía. Un gobierno desastroso, donde imperó la incapacidad y el desorden. Creando la oportunidad, por falta de alternativas, del retorno del PLD, con Leonel Fernández como candidato presidencial. Iniciando, de esa manera, la Era maldita del PLD corrupto. 

El PRD se divide por la disputa de la candidatura presidencial entre Miguel Vargas Maldonado y el expresidente Hipólito Mejía y Luis Abinader. Se vuelven agrietar las diferencias por el poder y surge un nuevo grupo político, el Partido Revolucionario Moderno, PRM, con Hipólito y Abinader como sus líderes. 

La oportunidad para una transición democrática fue traicionada por el PLD, Danilo y Leonel; también por Hipólito Mejía y el PRD. Ahora, le toca, al bate, el turno a Luis Abinader y el PRM. Encabezando un gobierno constituido por sectores importantes de una “burguesía liberal” que tiene, un paño con pasta, que demostrar su apego a la Constitución de la República y respeto a la institucionalidad. 

Las clases sociales burguesas se baten por el poder, destacándose la pequeña burguesía en sus capas altas y medias. Los proyectos progresistas y democráticos se ven acorralados por el interés de ganar la confianza y respaldo del sector oligárquico burgués. Y seguir los dictámenes del imperialismo norteamericano. 

Un cambio de gobierno no significa el inicio del proceso de transición democrática; se requiere de una clase social con conciencia de clase y política. Que no use el poder para vulnerar la Carta Magna y servirse con la cuchara grande. 

Las ataduras al poder imperial impide el establecimiento de un régimen democrático que garantice la institucionalidad, lucha contra la corrupción y la impunidad y el desarrollo económico. Es necesario garantizar los derechos fundamentales del ciudadano y la independencia de sus instituciones. Las fuerzas productivas no deben estar supeditadas al interés del poder extranjero, pero tampoco a las ansias desmedidas de un sector insaciable de la burguesía.



 

 

 


viernes, 25 de septiembre de 2020

¡EL PUEBLO DEBE PONERSE ALERTA! LA PRIVATIZACIÓN ES CONTRACAMBIO

PARTIDO COMUNISTA DEL TRABAJO, PCT.
Declaración pública
Debe ser rechazada con resolución cualquier decisión del gobierno de llevar a cabo una nueva ola de privatizaciones de recursos y bienes públicos.
Porque está claro en la experiencia del país, y de todos aquellos en los que se pusieron en práctica procesos de privatización, que esta no hace ningún bien al pueblo ni al pais.
Las privatizaciones llevadas a cabo a partir de 1996 constituyeron un despojo al pueblo dominicano de cuantiosos recursos, que pudieron servir de base a un proceso de desarrollo, y en cambio, contribuyeron a aumentar la pobreza y otros problemas en el país.
Las consecuencias sociales acumuladas de la privatización, en materia de servicios sanitarios adecuados, desempleo, violencia e inseguridad ciudadanas, entre otros, hacen parte de la problemática nacional, en rechazo de la cual, una mayoría electoral asumió el discurso de cambio del candidato Luis Abinader.
El PCT alentó el cambio, y reclamó que no se tratara de un "quítate tú para ponerme yo" ; y con la misma autoridad moral que le da haber aportado a la salida del anterior gobierno, reclama al actual que que no incurra en algo que parezca más de lo mismo.
Y aunque hasta ahora en algunos aspectos Luis Abinader ha tomado decisiones que pueden ser saludadas, la idea de privatizar sería repetir lo mismo que ya fue rechazado a gobiernos anteriores.
El presidente, que ha llegado a dirigir el destino inmediato del país, prometiendo un "verdadero cambio", no debe seguir el camino de sus antecesores; o pronto su gobierno se hará viejo por escoger políticas públicas que han sido aplicadas sin resultados positivos para las mayorías.
Si entra en ese derrotero, sería un contracambio, y se expone a protestas populares antes de cumplir los 100 dias de instalado.
Las alianza público/ privadas podrían ser un eufemismo, en el que importantes recursos públicos pudieran ponerse en manos del empresariado, por lo que el pueblo debe estar muy atento al contenido de ese proyecto.
Bajo el primer gobierno de Leonel Fernández , la privatización fue encubierta con el manto de la llamada "capitalización de las empresas públicas", y en el fondo se trató de quitarle al pueblo la propiedad de las mismas.
Algo parecido podría ocurrir ahora.
El pueblo debe rechazar la política de privatización cuál sea su formato, y estar dispuesto a la protesta.
Buró Político
Firmado: Manuel Salazar,
Secretario General.
24 de septiembre, 2020.








JUAN BOSCH: ¡LA ESPERANZA! (RECORDANDO AQUEL 25 DE SEPTIEMBRE)

 Por: Fidel Soto

EL REGRESO DE BOSCH 1965

Los aciagos y difíciles días de la guerra de Abril eran a veces llenados de esperanzas cuando escuchabamos las alocuciones que desde Puerto Rico, hacía el Presidente Constitucional, Profesor Juan Bosch.

 El olor de la  pólvora combinado con el  constante estruendo de la metralla dejaba de atemorizar, cuando esa voz pausada y firme exclamaba: "Pueblo pequeño, nación débil, han asombrado al mundo. Hasta el propio Charles de Gaulle, el más grande de los héroes vivos apoya tu lucha" . Hablaba el hombre extraordinario que con argucia y fina táctica logró unificar a un sector importante de las Fuerzas Armadas, bajo la leal dirección del  coronel Fernández Domínguez y rescatar los derechos conculcados por el golpe militar perpetrados por los enemigos del pueblo dominicano. Esos discursos, unido a la férrea resistencia de soldados y civiles, constituyeron aliciente y un alto grado de esperanza ante la funesta agresión de los Estados Unidos de Norteamerica.

Transcurridos varios meses y luego de la firma de los acuerdo de paz, llega el 25 de septiembre del 1965, el líder indiscutible del pueblo dominicano (dos años después de ser derrocado). 

Convocado el pueblo a la plaza Ruben Dario. Frente al parque Eugenio María de Hostos y con un fondo de mar azul y un cálido y ardiente sol; se escucha de manera presencial la voz esplendorosa del maestro y profesor incorruptible. Su cara radiante  y blanca, bañada por el sol, se transformaba de un color rojizo contrastando con el plateado de su cabellera, mientras el azul de sus ojos parecian el reflejo del mar que nos servía de fondo.  Era el presidente, el líder que se dirigía a las multitudes que enardecida de  vibrante furor no cesaban de delirar ante la gigantesca figura del hombre extraordinario. 

Después de más de dos horas en la plaza, y de ver el abrazo de Bosch y Caamaño, llegado el momento de finalizar el multitudinario acto, las masas no querían que el líder se retirara y cuando el presidente constitucional  se dirige a la casa de su hermana Angelita, en la calle Polvorín # 7, las masas le siguen en desbordada procesión, no queriendo dejar al hombre extraordinario.Ya en la casa, tiene que salir al balcón y comenzar de nuevo a dirigir sus palabras a un pueblo hambriento que quería escuchar su voz de nuevo, en una jornada insaciable que llenará su conciencia con  las palabras y enseñanzas del maestro.

Abajo y mientras el líder iba a hablar de nuevo, se escuchaba a un conjunto de músico que con acordeón, guira y tambora entonaban  un  hermoso y rítmico merengue a Bosch y Francis Caamaño, cuyas letras expresaban el sentir de ese heroico pueblo: 

"/Aaay, si no viene Juan, no tenemos patria/ Si no viene Juan, no tenemos patria/  / Que viva Francisco, que viva Juan bo/ que viva que viva la constitución/  /Que viva, que viva la revolución /.

Bajo el grandilocuente bullicio, desde el pequeño balcón, vuelve a centellear la irreductible voz de un hombre de conciencia limpia, de indomable espíritu, que insistía en llevar esperanza a su pueblo por el que tenía tanto amor.

Encontrándome en el balcón,con mi padre ( Miguel Soto)  escuchaba de nuevo sus ardientes palabras:"Yo nunca he acusado al general Wessin, de derrocar al gobierno que yo presidí. El general Wessin es un hombre que no tenía capacidad para derrocar al gobierno. Eso fue obra de la Misión Militar Norteamericana".

Ese 25 de septiembre del 1965, fue un día de gloria y júbilo, regresó el hombre extraordinario; aclamado por su pueblo en la Zona Constitucionalista.

Fidel Soto



miércoles, 23 de septiembre de 2020

¿QUÉ HACER ANTE LA SEGUNDA OLA DE PRIVATIZACIONES Y REFORMA FISCAL?

 Por: Omar Santana

Sin la articulación del campo revolucionario y progresista para defender los más vulnerables, la 2da ola de privatizaciones y la reforma fiscal impulsada por un gobierno con mentalidad empresarial, se impondrá sin contratiempo.

Sin articulación revolucionaria, el peso del conservadurismo y su agenda antiderechos, continuará afianzándose, haciendo más difícil cada día el avance de las ideas progresistas en esta media isla.

Sin articulación revolucionaria, los oportunistas de siempre, impondrán su agenda en los espacios de coordinación para la lucha social y mediatizarán todo intento de rebeldía que coloque en riesgo la institucionalidad vigente, como sucedió con Marcha Verde y Plaza de la Bandera.

Y puede suceder algún peor: sin unidad revolucionaria y progresista, que impulse una alternativa política independiente al sistema tradicional de partidos, cuando llegue el desgaste de este gobierno de empresarios, las masas disgustadas, canalizaran su descontento hacia una de las facciones del peledé que hoy le llaman Fuerza del Pueblo y la encabeza Leonel Fernández.

Sin unidad revolucionaria y progresista , la derecha seguirá manejando sin tropiezo todo los resortes de poder en esta media isla.

Qué hacer?

Un programa mínimo que en las circunstancias actuales permita la conformación de un espacio de coordinación para defender la clase trabajadora de manera que, el peso de la crisis no recaiga sobre los hombros de los que con su esfuerzo generan las riquezas y que evite los bienes públicos como el #Agua, #ElMetro, #OMSA y #Teleferico, pasen a manos privadas.

Urgente!! pues como diría un poeta, la eternidad se nos agota.