lunes, 15 de febrero de 2021

¿IZQUIERDA BINARIA E IZQUIERDA LIQUIDA?

Por Yesid Areteta Dávila

El destino de la izquierda no puede ser el de despellejarse a sí misma. Hay motivos para que la izquierda, en todas sus variantes, celebre el resultado de las elecciones del 7F en Ecuador. Empero hay quienes escarban entre las inmundicias hasta dar con un pequeño frasco que contiene un asqueroso pedo. El propósito es el de abrir el frasco en medio de la fiesta. Sabotearla. Sembrar el desconcierto. Restregar las heridas que la izquierda se hace entre sí. Las izquierdas latinoamericanas transitan por un original, complejo y contradictorio camino en el que es necesario establecer puentes y alianzas. No es el momento de dinamitar los puentes y patear la mesa en que hay que dialogar.

A la izquierda binaria hay que abonarle su perseverancia, su resistencia, su capacidad de rehacerse desde los escombros y no dar ninguna lucha por perdida.    

Lo ocurrido en la mitad del mundo el pasado 7F no tiene antecedentes en Latinoamérica. Los votantes ecuatorianos han optado mayoritariamente por dos propuestas que han confrontado al mal Gobierno de Lenin Moreno: Unes y Pachakutik. Todavía está por definirse si será Yaku Perez quien enfrente a Andrés Arauz en el balotaje del próximo 11 de abril. La quintaesencia del neoliberalismo, cuya metáfora es el banquero Guillermo Lasso, ha sido cuestionada por la mayoría de ecuatorianos. Un panadero self made llamado Xavier Hervas se alzó con una votación sorprendente. El candidato Juan Fernando Velasco, ex ministro de Lenin Moreno, no llegó siquiera al 1% de los sufragios. 

Latinoamérica transita hacia un progresismo protagonizado por dos vertientes de la izquierda: una que que llamaría binaria y otra que denomino líquida, solo por rendir un tributo al fallecido Zygmunt Bauman. La binaria mira la realidad con ojo daltónico. No acepta matices. Ellos allá y nosotros acá. Sigue a rajatabla un libreto, viste el mismo traje y no cambia las formas. Hay asuntos que no quiere entender, los asume a regañadientes o los distorsiona como ocurrió con las feministas colombianas que han plantado cara al machismo y pedido explicaciones a los maltratadores. A la izquierda binaria hay que abonarle su perseverancia, su resistencia, su capacidad de rehacerse desde los escombros y no dar ninguna lucha por perdida.    

La izquierda líquida corresponde más al siglo veintiuno. Un tiempo que transcurre a velocidades cinematográficas. Una realidad que no acaba por solidificarse. Es una izquierda más identitaria que clasista. Algunos de sus componentes ponen más énfasis en lo estético que en la lucha misma. El indigenismo, la eclosión negra, el apostolado ambientalista o la rebelión feminista son algunas de las causas que bien podrían considerarse como parte de esa izquierda líquida. Se trata de pueblos y personas explotadas, devaluadas y marginadas por un modelo económico, político y cultural: el neoliberalismo. 

El Gobierno de Correa estimuló la integración y la soberanía latinoamericana con respecto a las grandes potencias. Pero hubo yerros en el segundo tramo de su Gobierno. Alimentó las discrepancias con el indigenismo. Se equivocó con Lenin Moreno. Fue sordo a otras voces. Antes de superar las discrepancias lo que hizo fue alimentarlas.

En México, por ejemplo, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) que se hace llamar progresista tiene un diferendo con los pueblos indígenas y ambientalistas de la península de Yucatán a raíz del Tren Maya, el megaproyecto que atraviesa por cinco Estados del sureste del país. El acuerdo migratorio pactado entre AMLO y Trump es una pesadilla para millares de familias centroamericanas obligadas a cubrir una tortuosa ruta para conseguir el pan. El Tren Maya y el acuerdo migratorio hacen colisionar a las dos izquierdas. La izquierda binaria opta por el desarrollismo y el pragmatismo, mientras que la líquida pone énfasis en el daño ambiental, la defensa del territorio indígena y los derechos de los migrantes. 

El Gobierno presidido por Rafael Correa relanzó a Ecuador. Llevó desarrollo e infraestructura en donde no la había, cientos de jóvenes fueron becados para adelantar posgrados en el exterior y apoyó el retorno al país de las familias ecuatorianas que llevaron la peor parte durante la crisis económica que sobrevino en Europa. El Gobierno de Correa estimuló la integración y la soberanía latinoamericana con respecto a las grandes potencias. Pero hubo yerros en el segundo tramo de su Gobierno. Alimentó las discrepancias con el indigenismo. Se equivocó con Lenin Moreno. Fue sordo a otras voces. Antes de superar las discrepancias lo que hizo fue alimentarlas. En esto le faltó y le sigue faltando tacto. Correa se preocupó porque los jóvenes recibieran una buena educación dentro y fuera del territorio y no fueran borregos u ovejas de un rebaño. ¡Y vaya que lo logró! Muchos de estos jóvenes tienen preocupaciones que van más allá de la izquierda binaria. Son parte de esa izquierda líquida que surgió también en países como Bolivia. Es la misma generación que puso en jaque al millonario Sebastián Piñera en Chile, desarmó la patraña politiquera en el Perú o tomó las calles de Bogotá para protestar contra incompetencia del gobierno de Duque.  

A veces, la izquierda binaria no sabe diferenciar entre gobierno y poder. En un territorio se puede tener poder sin estar en el gobierno. Y viceversa.   Alimentar desde el otro lado del Atlántico las contradicciones entre las izquierdas latinoamericanas para volverlas antagónicas es una insensatez.

Jair Bolsonaro no es un ángel caído que regresa del infierno. Es la consecuencia de un periodo de inmovilismo político, burocratismo y corrupción que afeó al Partido de los Trabajadores (PT). Los correctivos llegaron demasiado tarde. El agua putrefacta fue contenida por un muro de autocomplacencia. La presa reventó y se llevó por delante todo lo bueno que el PT hizo por la clase trabajadora y por los millones de marginales de Brasil. La reputación fue manchada. No está mal decir esto. No está mal que una nueva generación que se mueve dentro de la izquierda líquida junte esfuerzos con la gente honesta del PT. Lo que está mal es alimentar el choque entre las izquierdas con razonamientos simplistas. El neoliberalismo sigue allí, cortado el bacalao, fabricando Bolsonaros.

En Ecuador hubo elecciones para cambiar un gobierno. A veces, la izquierda binaria no sabe diferenciar entre gobierno y poder. En un territorio se puede tener poder sin estar en el gobierno. Y viceversa.  Alimentar desde el otro lado del Atlántico las contradicciones entre las izquierdas latinoamericanas para volverlas antagónicas es una insensatez. La chismografía no es argumento. La realidad latinoamericana no puede encasillarse en la lógica del pensamiento europeo o norteamericano o colgándole el letrero de la CIA. Hay líderes que fueron elegidos por la mano izquierda y gobernaron con la derecha. Y viceversa. Unas veces nos hemos sentido reivindicados y en otras estafados. Los votantes de la izquierda binaria no son mejores que los de la izquierda líquida. Y viceversa. 

El próximo 11 de abril es día clave para Latinoamérica. En Ecuador se llevará a cabo la segunda vuelta para elegir presidente. Habrá elecciones en Perú y el mismo día se elegirán en Chile los delegatarios que redactarán la nueva Constitución. El calendario electoral recorrerá a Latinoamérica hasta llegar a Colombia en el primer semestre de 2022.

Pienso, Comején, que las dos izquierdas son necesarias. Se necesitan. No deben excluirse ni dañarse entre sí. Hay que moderar las formas de hacer política de manera que el autoritarismo, la arrogancia y el menosprecio no tengan recorrido en ninguna de las izquierdas. En Colombia las izquierdas empiezan a acoplarse. Los senadores Gustavo Petro e Ivan Cepeda junto con valientes líderes y lideresas políticas, sociales, ambientalistas, indigenistas, afrodescendientes, feministas, animalistas, progresistas, liberales, demócratas, exguerrilleros y un largo etcétera, han sentado las bases de un pacto histórico para hacer frente al neoliberalismo que ha gobernado a Colombia. El post-neoliberalismo debe ser superado mediante una alternativa productiva que no dependa del extractivismo. 

El próximo 11 de abril es día clave para Latinoamérica. En Ecuador se llevará a cabo la segunda vuelta para elegir presidente. Habrá elecciones en Perú y el mismo día se elegirán en Chile los delegatarios que redactarán la nueva Constitución. El calendario electoral recorrerá a Latinoamérica hasta llegar a Colombia en el primer semestre de 2022. ¿Cómo cultivar y recoger electoralmente el descontento de la calle? ¿Colisionando a las izquierdas? La colisión entre las izquierdas, Comején, puede llevar a Latinoamérica a un nihilismo autodestructivo, tal como lo explica Diego en este texto.

Fuente: ¿Izquierda binaria e izquierda líquida? - El Comején (elcomejen.com)  



LA MUERTE DE ORLANDO MAZARA Y LA AUSENCIA DE UNA AUTOCRÍTICA

Por Fidel Soto

En recuerdo y conmemoración de la caída de Orlando Mazara en febrero del 1967

Desde el pedestal de una tumba del Cementerio Nacional de la Máximo Gómez, el Secretario General del Movimiento Revolucionario 14 de Junio Fidelio Despradel, pronuncia el panegírico ante el féretro del gran combatiente revolucionario, Orlando Mazara. En sus palabras condena el vil asesinato de ese extraordinario dirigente sobreviviente de la insurrección de noviembre del 63, y de la revolución de abril del 65. 

El héroe fue detectado y ubicado en Monte Arabia, San José de Ocoa el 11 de febrero del 1967, mientras actuaba en preparación en esa zona de las condiciones para la lucha armada, línea política oficial del MR-1J4.

Su discurso es un desafío al poder oligárquico y al imperialismo cuando señala que esos sectores le temen al "Campesinado dominicano que es un Gigante dormido que despierta".

Llegar al cementerio para darle sepultura a Orlando mazara fue una hazaña. En desafío de una cruel represión, desatada desde el mismo lugar del velatorio. Frente al parque de San Carlos, en una casa de dos plantas, desde un pequeño balcón, la hermana del Dr. Manuel Aurelio Tavárez  Justo, Emma Tavárez, con voz firme y entrecortada por el dolor ante la pérdida de nuestro compañero, dejó claro que las ideas de Orlando Mazara se mantendrían más firmes que nunca y que era un deber de todos los miembros de la organización redoblar nuestros esfuerzos para seguir el camino  de la guerra popular, del campo a la ciudad.

Nos movilizábamos por los alrededores del parquecito de San Carlos, lanzando eslogan. Ni una piedra, ni un neumático encendido. Sólo dolor compungido en rostros y lágrimas en los ojos, donde la indignación se dejaba sentir como una atmósfera de espanto, rabia y venganza; pero con el comedimiento de no crear acciones provocadoras que facilitaran la incursión represiva de los aparatos del poder criminal.

Sin embargo, de nada sirvió esa ecuánime actitud. En el lado este del parque de San Carlos se presentó el teniente Isaías Ortiz, con tres agentes y dispararon sobre un grupo de jóvenes que nos encontrábamos en ese lugar. Cayó muerto en el acto el joven de 17 años, Bienvenido Gómez Cuello, simpatizante de nuestro partido.

Al partir hacia el camposanto todo el trayecto se hizo bajo la represión intimidatoria y los disparos de la policía nacional, dirigido por un coronel de apellido Polanco. Ya en la calle Abreu, frente al cine San Carlos, el Coronel Polanco ordena a sus agentes detener el cortejo con ráfagas de ametralladoras. Nos lanzamos al suelo y es herido el compañero Homero Bello Suriñah, en una pierna. La militancia no se deja amedrentar y prosigue a pie hasta el lugar donde se deposita el cadáver del  héroe nacional.

Una semana antes del asesinato de Orlando Mazara el presidente Joaquín Balaguer denunció tener en poder de los organismos de inteligencias documentos con los planes de una guerrilla.

El Secretario General, desde el pedestal donde pronuncia el discurso, afina la idea: Le tienen miedo al "gigante dormido que despierta". Gran equivocación que condujo durante décadas a un rotundo fracaso que culmina en febrero del 1973.

El Gigante no estaba dormido. Los dormidos o durmientes, éramos nosotros que nunca entendimos la necesidad del repliegue táctico que se imponía ante la derrota sufrida por las fuerzas que impidieron el triunfo de una revolución Democrática.

Dos meses después caían en Nagua Luis Parrish y Reyes Saldaña y en la capital Carlos Castillo.

13-02-21.-










                                                                                           
 









domingo, 14 de febrero de 2021

CELEBRO ESA CONDECORACIÓN

Por Rafael Chaljub Mejía

El presidente Luis Abinader acaba de condecorar a seis personalidades ejemplares y con ello ha hecho un acto de merecida justicia.

Felicito de todo corazón a los que han sido reconocidos y tengo razones de sobra para sentirme muy contento por este acontecimiento.

Rafael –Fafa- Taveras, mi maestro, durante mucho tiempo, compañero de militancia, de peligros, de penas y alegrías, compañero de celda por varios años en La Victoria, de cuyas enseñanzas me considero altamente favorecido.

Fidelio Despradel, legendario luchador revolucionario, de su mano, la de don Leandro Guzmán y Manolo Tavárez, me encontré hace ya sesenta años con la teoría marxista. Mi compañero de armas en la guerrilla de noviembre de 1963. Con él también compartí la suerte del prisionero político y comparto aún, al igual que con los otros, la aspiración de un país libre, soberano y progresista.

Rafael –Cucullo- Báez Pérez, uno de los pocos prisioneros del Complot Develado en enero de 1960, que aún siguen la militancia política. Mi compañero de partido, tanto en el Catorce de Junio como en el Movimiento Popular Dominicano, ejemplo de temple y de valor en medio de los más graves peligros, de cuya perseverancia habla su propia historia.

Rafael Pérez Modesto, al que por más de cincuenta y cinco años me une una relación a prueba de discrepancias políticas y del tiempo. Otro de mis compañeros de armas en la guerrilla de 1963, lo mismo que compañeros de celda en dos épocas distintas en La Victoria, por causa de nuestros ideales comunes.

Don Manuel -Manolín- Báez, cuya hoja de servidor público y su condición de ciudadano intachable, honran sobremanera el nombre de la República.

Doña Josefina Padilla, veterana de las luchas contra la tiranía trujillista en 1946, mártir viviente de aquel régimen que le asesinó su esposo, la primera mujer en ser candidata a la vicepresidencia de la República, cuando ostentó esa condición en las elecciones de diciembre de 1962, tiene credenciales suficientes para que en ella todas las mujeres dominicanas y también los hombres se consideren reconocidos.

Y si como dijo Martí, honrar honra, al presidente Abinader hay que extenderle el mérito correspondiente por su sentido de justicia y de la oportunidad, para honrar muy merecidamente a las seis personalidades que acaban de recibir la condecoración, en representación de lo más consciente y digno de todo nuestro pueblo.

Fuente: Celebro esa condecoración | Acento



sábado, 13 de febrero de 2021

LA TAREA, EN EL MOMENTO, DE LOS REVOLUCIONARIOS

Por Fortune Modeste Valerio 

“Es verdad que podemos tropezar en la oscuridad sin caminos, podemos estar al borde de grandes abismos, pero no tenemos miedo, porque sabemos que para llegar al amanecer hay que pasar por la noche oscura”. (Najiya Hanum). 

La situación actual del país permite, a los revolucionarios, despojarse de cualquier prejuicio que pueda imposibilitar acercamiento y conversación sincera con las demás organizaciones que componen lo que se conoce como Izquierda Revolucionaria. 

El pensamiento materialista rechaza el prejuicio en los seres humanos, mucho menos en los revolucionarios. El comportamiento debe estar sujeto las leyes de la dialéctica y al buen juicio, a la pasta humana de las personas. 

El revolucionario es un ser humano bueno, sincero y solidario. Propugna por la construcción de una nueva sociedad donde no exista la explotación del hombre por el hombre; reine la felicidad, la productividad y el progreso. No pretende enriquecerse con el trabajo ajeno, por el contrario, combate en forma radical cualquier manifestación de corrupción.

Si se coincide en los principales objetivos de la revolución, es increíble que no se pongan de acuerdo para unir fuerza y voluntad y vencer la dispersión; la falta de unidad. Las diferencias existen en torno al enfoque del momento, pero desaprovecharlo es imperdonable. 

Hay quienes sostienen que el momento es de cambio radical de la sociedad para dar paso al socialismo, comunismo; otros consideran que la revolución conlleva varias etapas, dependiendo del grado de conciencia y organización de la población, y del nivel desarrollo de la sociedad; por otro lado, están los que se conforman con las reformas, abandonando la lucha, y seguir disfrutando del capitalismo. 

Con los que se han “acomodado” en el capitalismo, causan un terrible daño a la presente y futuras generaciones. Se debe conversar con los otros dos sectores: los del cambio radical y los que creen en las etapas de la revolución. Hay que sostener conversaciones para debatir ideas, porque ambos son revolucionarios, y las contradicciones se resuelven en el seno del pueblo; con el diálogo y críticas sinceras, en forma permanente. 

Es muy común que cuando existen contradicciones o diferencias, entre los revolucionarios, se produzca, muy perjudicial, distanciamiento, muchas veces alimentando el prejuicio, olvidando la condición revolucionaria. La diversidad en las ideas son inevitables, las discusiones, por supuesto. La clave del asunto, es la forma de tratarla para evitar que lleguen a ser irreconciliables, antagónicas. 

No albergan pensamientos infundados que nos distancie de un compañero, camarada. La solidaridad y el buen trato, decente, son las características de los revolucionarios. Los insultos, las descalificaciones y la prepotencia, no componen su ADN. Las contradicciones se resuelven con las discusiones, las críticas y autocríticas. 

La revolución se concretiza en la medida en que se crea niveles de conciencia política y organización de la población, y los trabajadores. Los revolucionarios dispersos, tan males señales, no crean entusiasmos. La unidad, sin ella no hay victoria, es necesaria, urgente. No espera más. 

El tránsito de la democracia burguesa es correcta, pero dirigida por una coalición de progresistas, demócratas y  revolucionarios; y por un movimiento social que no este comprometido con fuerzas extranjeras.

La responsabilidad histórica que cae sobre los hombros de la izquierda revolucionaria es determinante para dar un giro al curso de la historia. Y, colocar en mejores condiciones las posibilidades de avanzar hacia la meta deseada: unidad que articule una alternativa política que dispute el poder.




viernes, 12 de febrero de 2021

OEA Y EE.UU JUNTO A JOVENEL; PARTIDOCRACIA OPOSITORA MANIOBRANDO Y EL PUEBLO EN REBELDÍA

Por Narciso Isa Conde

El pueblo haitiano ha venido tomando las calles y paralizando recurrentemente el país desde el 2018, protestando contra la carestía, exigiendo el fin de la represión, la corrupción y la impunidad; demandando la destitución del Presidente Jovenel Moíses y planteando la necesidad de un Proceso Constituyente.

El gobierno de ese hermano país ha podido sostenerse por el apoyo de las fuerzas militares y policiales creadas por la intervención militar de EEUU y Brasil con la complicidad de la ONU (Minustah), por el respaldo de la mafia empresarial de la cual  forma parte el propio Presidente Moíses y por la determinación imperial de EE.UU y su OEA, en complicidad con Francia y Canadá.

Ese apoyo imperialista ha sido recientemente ratificado en medio de la actual huelga general y las grandes movilizaciones populares desplegadas en las principales ciudades de Haití.

La Administración Biden y la Secretaría General de la OEA a cargo del funesto Almagro -contrariando el criterio de la Corte de Casación de ese país- refrendaron el criterio oficialista de que el actual presidente debe permanecer hasta el 2022, aunque constitucionalmente debió dejar el cargo el pasado 7 de febrero.

¡El poder supranacional del imperialismo occidental actúa contra la voluntad de un pueblo movilizado e indignado! Presto desde su impronta colonizadora a alentar las espurias ambiciones de un presidente deslegitimado, que a continuación se inventó la farsa de un supuesta conspiración para asesinarlo, criminalizando a uno de los jueces que dictaron sentencia contra su nefasto y empecinado empeño en permanecer al frente de un gobierno impugnado por gran parte de la sociedad  que él dice dirigir.

        La perversidad de Moíses y EE.UU,  y las reacciones de la partidocracia opositora y la cúpula católica

El impacto de la avalancha popular y del repudio generalizado a la actual gestión gubernamental ha sido tan espectacular, que Moíses y sus colaboradores, con la perversidad que los caracteriza, han optado por activar las bandas delincuenciales que financian y controlan para producir desproporcionadas acciones violentas; atribuyéndosela a las fuerzas convocantes de las movilizaciones y paralizaciones, con el objeto de desacreditar la justa resistencia popular.

Se copia así la fórmula de George Soros, empleada para desacreditar las protestas anti-racistas en EEUU  y otras similares  a todo lo largo y ancho del Hemisferio Occidental, y hasta para afectar las resistencias y ofensivas neofascistas del movimiento trumpista. ¡El empleo de la manipulación y el “control del caos” con propósitos espurios!

La conmoción político-social y la tendencia creciente es tal en Haití, que hasta la alta jerarquía católica demandó la  dimisión de Jovenel.

 Al mismo tiempo la partidocracia opositora –nada santa y con escasa credibilidad a nivel popular-  ha “desafiado” al régimen; exigiendo lo mismo que el Obispado y estructurando de paso una fórmula de transición bajo su control, designando a la vez “Presidente Interino” al Decano de la Corte de Casación, Joseph Mécene Jean Louis.Eestá intentando “pescar en río revuelto” y mediatizar la salida política.

La fórmula tiene un cierto parecido a lo de Juan Guaidó en Venezuela, pero en otro contexto y frente a un gobierno entreguista, putrefacto y represivo.

Vale contemplar la posibilidad de que tras los móviles de ese “desafío” esté un sector del “stablishment demócrata” estadounidense; sin olvidar el rol preeminente de la Familia Clinton, y los intereses de la facción que representa en Haití, en el diseño de las políticas imperiales contra la autodeterminación del heroico pueblo haitiano; lo que permite no sorprendernos de cualquier desdoblamiento o giro del Departamento de Estado USA, en caso que la permanencia de Moíses sea insostenible.

Igual también no se deben descartar grados superiores de intervención militar si el accionar popular  se  escapa al control de EEUU; esto es, si se produce un desbordamiento de los actuales mecanismos colonizadores.

Y ante  esa posibilidad, no olvidemos que en esta parte  Oriental de nuestra isla, también existe una dependencia de EEUU, donde está vigente, desde finales del pasado siglo, un Memorando (firmado entre el Gobierno de Balaguer y EEUU) que le concede al Coloso del Norte usar Puertos, Aeropuertos y territorio dominicano para invadir militarmente a Haití.

Como tampoco obviar que esta isla está en el centro de la frontera imperial caribeña, cerca de Cuba, frente a Venezuela y en aguas comunes a estas dos Naciones, dignamente enfrentadas a la estrategia de dominación de EEUU en esta región.

         Un combate más allá de esta isla

  A la hora de examinar posibilidades y perspectivas de lo que está pasando en Haití, debemos tener muy presente que el poder de convocatoria de esas contundentes movilizaciones y protestas no está en manos de la partidocracia, ni de la llamada sociedad civil pro-estadounidense.

Convocan y organizan varias instancias sindicales y numerosos colectivos populares y profesionales independientes, lo que explica la relativa radicalidad de las consignas y posicionamientos de los/as manifestantes; así como su conducción en buena medida autónoma, aunque no compacta ni libre de una cierta dispersión.

La ausencia de una vanguardia revolucionaria con capacidad de articulación, conducción, creación de conciencia, propuestas transformadoras y  construcción de hegemonía política  al interior de la confluencia de tantos movimientos sociales, sigue siendo un déficit a tener en cuenta; que bien podría determinar, una vez más, que la salida a esta confrontación político-social no dé para emprender un proceso soberano e iniciar las transformaciones que Haití necesita.

Este déficit crucial no es exclusivo de Haití, sino que es un tema de estos tiempos, presente en no pocos países de Nuestra América, donde la crisis es muy profunda y las rebeldías sociales son recurrentes. Honduras es un caso señero.

De todas maneras estas luchas no son despreciables. Son sumamente importantes.

Ellas, paso a paso, posibilitan una importante politización al interior de los movimientos sociales que las protagonizan y facilitan mejores niveles de articulación política y de generación de propuestas alternativas con respaldo popular.

La necesidad -siempre que esté acompañada de procesos de politización revolucionaria- genera la posibilidad de superar carencias significativas, y a eso siempre debemos apostar.

Posibilidades que se amplían si superamos el localismo y pensamos en la dimensión continental del proceso hacia nuestra segunda independencia y la importancia  que tiene para países de esta zona, y con estas características, vincular nuestras luchas antiimperialistas con las de otras naciones de Nuestra América.

En fin, avanzar junto a ellas, abrirle múltiples frentes al Imperio Agresor. Emprender muchos procesos de autodeterminación y hacerlos confluir en un gran torrente latino-caribeño, sembrando antiimperialismo y socialismo. Crear muchas Cuba, Venezuela, Bolivia, Argentina, México… levantar muchas rebeldías promisorias como las de Haití, Chile, Honduras y a mayor profundidad. !Adelante!

9-3-2021, Santo Domingo, RD



jueves, 11 de febrero de 2021

¿ES QUÉ AÚN EXISTE DERECHA E IZQUIERDA EN RD?

Por Carlos Julio Báez Evertsz

Un amigo me escribe y dice que ya en RD es difícil distinguir al izquierdista y al derechista. Que si hay diferencias son tan sutiles que no se perciben. Que en política la realidad es que la mayoría de los actores son mancos.

Para mi sigue habiendo derechas e izquierdas y si los actores son indistinguibles, aún existe esa división aunque sea en el plano de los valores  y las ideas. Están más vivos que nunca.

Si en RD no se puede distinguir a los políticos de derecha e izquierda, porque dicen lo mismo, hacen lo mismo, y tienen los mismos valores... Eso solo quiere decir que la derecha ha hegemonizado la sociedad y a la izquierda desde 1996 con ese pacto escenificado con el estrechón y alzamiento de manos de los dos viejos líderes.

A partir de ahí se esfumaron o desdibujaron las diferencias. Con rarísimas y contadas excepciones.

Se produjo la misma práctica tradicional con un estilo más "moderno" y otros actores de protagonistas. Algunos de ellos más sofisticados en los métodos de control político, pero más avariciosos y audaces en el saqueo de los bienes públicos y en exhibirlos descaradamente, además. Creyendo que su reinado no tendría fin.

En algo coincido con mi amigo, hay supuestos "héroes" de la izquierda que también lo son de la derecha. ¿Cómo se explica ésta anomalía?

Se trata que debajo de la espuma de las olas queda el material más duradero y tangible: la continuidad en el poder del Estado de los hijos y nietos de familias tradicionales del poder dominicano...desde antes de Trujillo en algunos casos y del trujillismo en otros: los descendientes de los políticos, generales, altos mandos, comerciantes, industriales y grandes burócratas de la dictadura.

Esas familias perduran como poderosas, un establishment  bienanclado.En el seno de ellas se dividen las funciones. Unos miembros se hacían izquierdistas y otros derechistas, pero el objetivo último y estratégico era el mismo: mantenerse como clase reinante o como clase dominante. Cualquiera que ganase el gobierno, ellos ganaban.

Así ha sido, con excepciones. Son dos alas del mismo pájaro depredador del Estado.

Para mantenerse "pegado" al poder del Estado, anteriormente las familias tradicionales o de notables, tenían una cierta práctica de supervivencia social. Unos hijos se hacían militares, otros abogados, otros curas y las hijas trataban de casarla con un miembro de otras de esas familias de notables.

Si no era posible realizar esa política matrimonial, se optaba por hacerlo con un enriquecido proveniente de "clases inferiores". Ya que, si no tiene status o poder, al menos que el "mindundi", tenga dinero.

Ese "habitus" (Bordieu), que forma parte del comportamiento inter generacional de esos sectores sociales, se podría decir que está inserto en su ADN, se transformó, sobre todo, después de 1917 (revolución rusa). Adaptarse o perecer.

En aquellos países o momentos de auge de izquierdas, con posibilidad de que éstos alcanzaran el poder; en esas familias de notables, digamos que siguiendo con su particular "división social del trabajo", algunos de los hijos pasan a ser izquierdistas... Por si las moscas y llega la revolución social...

Y si ésta no se produce - aún mejor-, unos se pasan entonces de nuevo al "centro" o a la derecha... Y a seguir con el objetivo estratégico familiar-clasista: continuar chupando del Estado.

Es decir, obteniendo privilegios económicos, de posiciones de poder, de educación o posgrados pagados por el Estado - independientemente de que haya recursos familiares para poder afrontar ese gasto-, y un largo etc., de beneficios que proporciona la cercanía al poder, a los gobiernos de turno.

La cuestión básica para ellos es seguir, en definitiva, subidos en la máquina del Estado, para servirse de él en lo particular y en lo familiar.

He ahí, en síntesis, lo que ocurre y por eso lucen iguales y confundidos derecha e izquierda en RD.

Por ello creo que hay un espacio para una estrategia y tácticas de una izquierda democrática, popular, basada en la organización social y con ideas actuales y pragmáticas. No se trata de agrupar a nostálgicos del pasado, que se conforman con enarbolar banderitas y proponer tácticas obsoletas e inoperantes. O contarse las batallitas de abuelos.

¡Se trata de hacer otra cosa. Porque si se hace lo mismo que siempre se ha hecho, se obtendrá, al final el mismo resultado!

Si uno quiere luchar por los valores reales de la izquierda de verdad, la que quiere mejorar la vida del pueblo- no hablar y hablar y soñar despierto-, uno se encuentra aquí, más solo que la una.

Fuente: ¿Es que aún existe derecha e izquierda en RD? | Acento




miércoles, 10 de febrero de 2021

VICTORIA DEL BLOQUE POPULAR Y DE IZQUIERDA EN EL ECUADOR: YAKU PÉREZ EN LA SEGUNDA

 Victoria del bloque popular y de izquierda

Temor en los grandes grupos económicos y euforia entre los trabajadores y los pueblos del Ecuador caracteriza el estado de ánimo existente en la sociedad ecuatoriana, al conocerse los resultados de los comicios presidenciales del 7 de febrero. Euforia debido a la votación alcanzada por la candidatura del bloque popular y de izquierda, encabezada por Yaku Pérez, que le ubica en la segunda vuelta electoral; temor en la burguesía, porque esa candidatura tiene todas las condiciones para triunfar en las elecciones del 11 de abril.

Los esfuerzos que las clases dominantes efectuaron –apoyándose en sus poderosas maquinarias electorales y en los grandes medios de comunicación- para presentar una lid que prácticamente tenía definidos a los dos finalistas, Arauz y Lasso, fracasaron. En el curso de la campaña debieron reconocer la fortaleza de la candidatura de Yaku, pero siempre intentaron presentarlo distanciado de quien era ubicado como segundo en las preferencias; inclusive, con los desprestigiados exit poll, al finalizar las elecciones, también buscaron afirmar su estrategia para, seguramente, asegurar que los ecuatorianos acepten un resultado electoral que intentan torcerlo: pero su libreto está fracasando.

A pesar de que el correísmo públicamente festeja sus resultados, puertas adentro no pueden ocultar su preocupación. Su objetivo era triunfar en una sola vuelta y no solo que no lograron, sino que su votación es menor a la que obtuvieron en las elecciones de hace cuatro años, con Lenin Moreno como candidato. La derrota de su estrategia es mayor cuando saben que ahora deben medirse con el bloque popular y de izquierda.

Una importante franja de la población ha votado por el cambio, en rechazo a la política neoliberal y a quienes son sus abanderados; alrededor del 70% de los ecuatorianos han dicho no al correísmo y no cayeron en la trampa de su propuesta populista y demagógica.

Hoy, el movimiento popular y las fuerzas de izquierda que enarbolaron la candidatura de Yaku Pérez, deben organizar sus fuerzas para defender el resultado electoral que la burguesía intenta burlarlo en el CNE, y deben prepararse para continuar la batalla política que labre la victoria en abril.