Por Narciso Isa Conde
Un espacio para difundir, compartir y debatir ideas políticas, económicas, históricas, sociales, etc. que contribuyan a crear una sociedad más justa. ¡La verdad es siempre revolucionaria!
lunes, 29 de marzo de 2021
¡AH, PFIZER!
sábado, 27 de marzo de 2021
LEYENDO A MANUEL: "REVOLUCIÓN SIGUE SIENDO UN PROBLEMA QUE ESPERA SOLUCIÓN"
PALABRAS EN LA PUESTA EN, NEW YORK, CIRCULACIÓN DEL LIBRO DE MANUEL SALAZAR
Desde que conocí a Manuel Salazar, personalmente, me impactó su trato y don gente. Su preocupación por elevar el nivel teórico del movimiento revolucionario; sus debilidades, las ligerezas en los análisis y las descalificaciones alegres. Coincidimos en la necesidad de la unidad, y hemos conversado bastante sobre el tema
Pero ahora, me toca comentar uno de sus libros, gracias Manuel por la invitación, su reciente criatura intelectual impreso. Un privilegio para mí. Eres un prolífero escritor que no se detiene en producir para dejar un legado teórico que sirva, como arma ideológica, a los revolucionarios y comunistas, locales y del mundo.
Su libro, “Revolución sigue siendo un problema que espera solución”, es una entrega que no tiene complicaciones en su lectura, tampoco desperdicios. Redactado con un lenguaje llano, asequible a la población, de fácil interpretación. Lo que se busca, entre otras cosas, es de llegar al meollo del asunto: saber, con el análisis correcto, interpretar la realidad objetiva, y sus variables que se mantienen en constante movimiento.
El libro tiene apenas 106 páginas, divido en 7 capítulos. Como les dije, de fácil lectura; y lo “práctico” de llevarlo consigo. Se puede leer en la factoría, el negocio y en la oficina; en el tren, el parque y en la comodidad de su hogar.
De todos los temas, vamos a realizar un breve comentario sobre La Cuestión Principal. ¿Por qué? Porque es la que tiene que ver con la forma de observar los fenómenos económicos, políticos y sociales... De ahí depende el éxito de la revolución.
Para los revolucionarios y comunistas, el
trabajo es hacer la revolución, en cualquier escenario, 24 /7. Para esto,
Manuel señala en la página 17, segundo párrafo, lo siguiente: “Proponerse la
revolución, es concebir una obra grande a lo que siempre hay que agregar
peldaños; a sabiendas de que cada uno de estos puede ser diferente, fácil o
difícil”.
Agregar peldaños, lo diferente, fácil o difícil, lo resuelve la elaboración de una correcta táctica política. Tomando en consideración el dominio que se tenga de las estructuras en que descansa la sociedad; el objetivo que hay que transformar de raíz.
La táctica política desempeña un papel fundamental para poder hacer la revolución, sin ella no se avanza. Pero debe ser correcta, que alimente constantemente a la estrategia. Con esta última no hay problema, el bobo, como dicen ahora, es elaborar una táctica apegada a la realidad, y que nos mantengan en el carril de llegar a la meta.
Todos conocemos el comportamiento en el pasado proceso electoral. De triste y lamentable recordación. Seguimos con los inventos, discursos y consignas extemporáneas, y, lo más grave, seguir confundiendo los deseos con la realidad.
El gran pecado original, de algunos revolucionarios y comunistas, es confundir el deseo con la realidad.
Conducir al pueblo a hacer la revolución no es una tarea fácil. Hay que poner delante el corazón, el pecho y la frente; pero con esto no es suficiente, se requiere de manera obligatoria colocar el pensamiento acorde con la realidad para obtener resultados positivos. Y no trabajar embriagado de "pasión revolucionaria", alejada del diario vivir.
Dos corrientes filosóficas destaca Manuel en su libro que han hecho mucho daño al movimiento revolucionario: el voluntarismo y el existencialismo. Ningunas tienen rigor científico a la luz de la teoría revolucionaria. Estimulada por la falta de interés en el estudio de las fuentes fundamentales del Marxismo Leninismo.
Manuel maneja en forma magistral los dos términos, voluntad y existencial, en la página 22, párrafo 3, define el voluntarismo; “asume la voluntad como más importante que el conocimiento de la realidad; de la que depende todo; y en consecuencia el análisis de la coyuntura no es importante”.
El hombre no se queda en el camino, en el párrafo segundo de la página 23, describe el existencialismo en este sentido: “para la cual la realidad es la que asume cada individuo en función de experiencia personal, y en consecuencia, la política es la impronta de un estado de situación individual. La realidad no es otra que su propia realidad. Para el existencialismo el conocimiento surge de la experiencia inmediata en las vivencias de cada individuo en si mismo, sin asumirse parte de un todo social”.
Como vemos, Manuel Salazar, retrata de cuerpo entero una realidad que lacera al movimiento revolucionario y comunista. Las dos, voluntarismo y existencialismo, hay que rechazarlas. Impide el desarrollo de la revolución y desvirtúa su acercamiento con las fuerzas motrices que transformaran la sociedad.
Manuel, concluye en la página 24, segundo
párrafo, dejando bien claro el camino a seguir: “Existencialistas y
voluntaristas se distancia de la filosofía marxista, que propone un
instrumental de análisis de la realidad como punto de partida y llegada de la
reflexión y la acción. Lenin la sintetizó diciendo que es “el análisis concreto
de la situación concreta”.
Muchas gracias...
Fortune Modeste Valerio/
viernes, 26 de marzo de 2021
INSISTIR EN QUE LA UNIDAD POPULAR Y DE LA IZQUIERDA DEBE SER CONSTRUIDA
(Comentario a una publicación de Francis Santana en Círculo de Izquierda)
Por Manuel Salazar
Se puede y se debe comenzar esa construcción. Este es un buen momento.
Cuatro cuestiones podrían estar en ese comienzo: 1.- la Unidad de Acción por las reivindicaciones inmediatas de los trabajadores y el pueblo, y para derrotar las derivas conservadoras del gobierno;
2.- La construcción de pensamiento, por la vía de la discusión y estudio de la realidad y los principios de la teoría revolucionaria, el Marxismo leninismo. En este proceso se construyen identidades sobre todo, tácticas. Porque en la estrategia hay muchas identidades;
3.- El acercamiento procesual entre los grupos de iguales o parecidos ADN políticos; y 4.- Quitarle espacio a la competencia intergrupal, y de vez en más, dar más cuerpo a la colaboración y la complementariedad.
Las cosas hay que hacerlas a tiempo y con los que en la práctica muestran vocación real a la unidad y no a la división frecuente.
Si hubiéramos asumido la UPA , el PLD no habría encontrado espacio para desarrollarse. Perdimos ese momento.
Ahora hay otro. Aprovechémoslo. Aprendamos a entrar en relaciones para construir, de menos a más; de lo pequeño a lo grande.
jueves, 25 de marzo de 2021
LA DERECHA POLÍTICA HA SIDO Y ES UNA DESGRACIA PARA LAS MAYORÍAS
Por Francis Santana
LA FUNCIÓN PÚBLICA, UNA ASPIRACIÓN DEL DESARROLLO DEMOCRÁTICO
(A propósito del justo reclamo por empleos de las bases del PRM).
lunes, 22 de marzo de 2021
PEOR AUN...
sábado, 20 de marzo de 2021
¿CUÁL CAMBIO? ¿CAMBIO DE CHAQUETA?
Lo que apostamos a la derrota del PLD, votando por el presidente Abinader, lo hicimos consciente de que se produciría un cambio de gobierno, nada más. Inclusive, muchos afirmamos que no se firmaría un cheque en blanco al primer mandatario. Había que observar sus primeros lanzamientos desde el montículo.
No nos hicimos muchas ilusiones, como aquellos que se opusieron a participar en el certamen electoral pasado. Por lo visto, ellos se entusiasmaron demasiado, más que nosotros, quizás esperaban un gobierno revolucionario o progresista, sin darse cuenta, que desde el primer momento, las condiciones objetivas y subjetivas de la realidad, no podían dar otra cosa.
El gobierno del presidente Abinader es dirigido por un sector de la burguesía liberal, rodeados de sectores oligárquicos, y un ejército de pequeños burgueses, con sus excepciones, ansioso por figurear en la pasarela del Palacio, y, por supuesto, enriquecerse a como de lugar, sin escrúpulos. Aprovechar los beneficios del poder, es su factor común.
La visión coyuntural electoral, en su momento, fue correcta. Ubicar la contradicción principal, unificar la mayor fuerza posible, muy disimiles, para darle por el pescuezo. Y así se hizo. Lamentablemente, muchos revolucionarios y progresistas, no pudieron leer correctamente la lección. Con sus debilidades y dispersión, no pudieron caminar erguido.
¿Dónde está el problema? En la incapacidad para aprovechar el pasado proceso electoral, y, ahora, la nueva ambientación creada para avanzar. La unidad puede ayudar a observar los fenómenos en conjunto y actuar en consecuencia.
El curso de los acontecimientos, con el nuevo gobierno del Abinader y PRM, sirven para ir penetrando a la sociedad en todos los niveles con una propuesta refrescante, una conducta constructiva; y, un plan organizativo y educativo destinado a los sectores potenciales de la sociedad.
Los revolucionarios y progresistas deben de entender que se ha producido un cambio de gobierno. Se ha formado un nuevo escenario, al que hay que aprovechar. El que no se recicla, modifica la forma de hacer política, no avanza en este tiempo. Evocar el pasado es bueno, cuando se aprende de sus lecciones.
La capacidad de análisis y el pensamiento crítico de los fenómenos económicos, políticos y sociales, deben de ejercitarse en forma correcta, constantemente, para evitar quedar atrapado en el pasado. Los nuevos inquilinos del Palacio Nacional conservan algunas diferencias a los corruptos peledeístas. Se distinguen en el sello de clase que dejan en su caminar, en cada paso que dan.
Sí, se produjo un cambio de gobierno. Pero no se produjo el cambio de chaqueta. Las estructuras capitalistas de la sociedad están intactas. Existe una forma diferente de gobernar a los que fueron desplazados. Aunque son enemigos de clase del pueblo trabajador, con la lucha y la persistencia en la crítica, se pueden arrebatar reivindicaciones pendientes y profundizar el proceso democrático.
Para que no se confundan, no estoy llamando
abandonar la lucha y concentrarse en las reformas. Nada de eso. Las reformas
son "productos accesorios de la revolución", necesarios para avanzar; colocarse en mejores condiciones en el camino largo, tortuoso y difícil de la revolución. Y producir los cambios estructurales de una sociedad injusta, excluyente y
explotadora.
Presidente Luis Abinader







