Vicepresidenta Raquel Peña
RESPUESTA AL ACTA DE ALGUACIL 72/22
Un espacio para difundir, compartir y debatir ideas políticas, económicas, históricas, sociales, etc. que contribuyan a crear una sociedad más justa. ¡La verdad es siempre revolucionaria!
Vicepresidenta Raquel Peña
RESPUESTA AL ACTA DE ALGUACIL 72/22
Por Rafael Chaljub Mejía
No es verdad que, por naturaleza,
el Estado sea un mal administrador como sostienen los partidarios del
neoliberalismo, ni que por eso está obligado a vender su patrimonio al sector
privado.
La rentabilidad
y la eficiencia de una empresa no están determinadas por el carácter de la
propiedad de la misma, si privada o pública.
El Reservas es
el banco comercial del Estado y habitualmente ha sido y es una institución
rentable, mientras bajo propiedad y administración privada, aquí un banco tan
bien administrado por manos privadas que ofrecía “todas las posibilidades” y
terminó en una quiebra tan desastrosa que en su caída arrastró al país hacia el
abismo. Y no ha sido el único, ni mucho menos.
Esa teoría del
Estado mal administrador, que debe entregarlo todo al empresariado privado, la
impusieron las potencias imperialistas, pero para los países pobres. Por eso me
gustaría saber cuál es el paso de la economía estatal en países tan
desarrollados como Alemania, Francia y Estados Unidos. De seguro que no aplican
la receta que recomiendan a los débiles.
Aquí, por
desgracia, se viene aplicando esa fórmula contra el interés público. El Estado
nacional ha sido sometido a una labor de debilitamiento, enajenado su
patrimonio, desprestigiado como centro superior de autoridad, bombardeado desde
distintos flancos, ha llegado a tal debilidad en que cada vez se le hace más
difícil enfrentar desafíos cotidianos como el de la seguridad ciudadana o el
mero tránsito vehicular en nuestras calles.
En múltiples
ocasiones y aunque después del daño hecho, partidarios y ejecutores del
neoliberalismo, en diversos países, han admitido el fracaso de esa vieja
doctrina.
El presidente
Leonel Fernández propició una ola privatizadora llamada ‘Capitalización de la
Empresa Pública’. Cuando ya habíamos pagado el precio de esa mala experiencia,
el propio Fernández reconoció públicamente que el neoliberalismo era un
fracaso.
Ahora bajo el
presente gobierno el sacrificio del patrimonio público reaparece bajo el título
de ‘Fideicomiso’ y pone en subasta al Central Termoeléctrica de Punta Catalina.
El peso específico del gran empresariado se ha anotado un tanto importante en
su provecho. Un recurso tan cuantioso y en un sector de tanto valor estratégico
será puesto en pública subasta y ya veremos a cuáles manos irá a parar y cuáles
serán las consecuencias.
Mientras yo,
que con frecuencia he escrito para respaldar oportunamente alguna buena obra
del gobierno, lo hago ahora para, con esa misma franqueza, dejar constancia de
mi rotunda discrepancia con semejante transacción.
Por Manuel Salazar
En sus días de candidato, el hoy presidente Luis Abinader, hizo su asesor en materia de seguridad ciudadana a Rudy Guiliani, el ex alcalde de Nueva York, quien no pudo ser más represivo y criminal en su política de seguridad en esa ciudad, sobre todo contra la comunidad latina y de color, entre estas la dominicana. Podría decirse que impuso la paz de los cementerios y la tranquilidad de las cárceles.
Esa decisión, del entonces candidato, expresaba una visión conservadora de la seguridad ciudadana, pero también comportaba algo de vocación extrañamente cipaya, en tanto desconocía para asesorar unas capacidades nacionales de alta calificación en la materia que existen en el país, y la prefería extranjera.
Además, se desconocía que a pesar de la globalización, las causas y manifestaciones de la inseguridad ciudadana, son muy diferentes entre ciudades de diversos países, y lo son incluso en barrios y residenciales de una misma ciudad. En la ciudad de Santo Domingo, por ejemplo, la inseguridad ciudadana tiene causas y expresiones diferentes en sectores de una misma circunscripción.
Hay un estudio del politólogo dominicano Francis Pou que pone en claro esas características, y recomienda políticas públicas específicas para cada particularidad.
La reforma policial y la política de seguridad ciudadana que se lleven a cabo en la República Dominicana tienen que ser nacionales, corresponder a la realidad nacional. Los modelos extranjeros sirven poco a ese fin.
El presidente Luis Abinader persiste en la misma orientación que cuando buscó la asesoría de Rudy Guiliani, al buscar el concurso de la policía de Colombia, de los carabineros de Chile, y hasta de elementos de la Guardia Civil de España.
Estos cuerpos policiales son esencialmente militares, como lo es la policía dominicana; destacan por su vocación represiva y su esencia criminal.
Esos tres modelos policiales son mundialmente conocidos por su violación sin pudor a los derechos humanos. La policía colombiana, al servicio de un Estado como el de Colombia, que es a América Latina, lo que el sionista de Israel es al Medio Oriente. Los carabineros, un sostén principal de la dictadura de Pinochet y sus secuelas posteriores en Chile. La guardia civil, del dictador Franco y del conservadurismo que todavía pervive en España, cuyas prácticas corruptas y represivas contra los pueblos de ese país, fueron y son noticias de cada día.
La reforma
policial y la política de seguridad ciudadana, no presagian nada bueno, y debe
continuar la protesta para un desmonte del carácter militar de la policía
nacional, y una política de seguridad ciudadana preventiva, centrada en el
respeto de los derechos humanos.
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Porqué soy un economista marxista
Por Fred Moseley* Profesor de economía Mount Holyoke College
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Agradezco mucho la invitación a participar en este seminario sobre economía Marxista en la UNAM. México es uno de mis lugares favoritos y desearía estar ahí en lugar de aquí. Aquí la temperatura fue de -20 grados centígrados durante el fin de semana.
Mi plática del día de hoy es una versión actualizada de una plática que di a la facultad en mi Colegio varios años atrás cuando recibí el reconocimiento de Académico Distinguido.
Comencé mi plática de esta manera: muchos amigos y colegas me han preguntado a lo largo de los años: “Fred, ¿por qué eres un economista marxista?” Eres un buen Americano de sangre roja, un hombre de deportes, ¿por qué marxista?” Así que esta ceremonia de reconocimientos parecía ser una ocasión apropiada para intentar responder esa pregunta. Y esto es lo que procedí a comentar:
Algunas de las personas que me hacían esta preguntan añadían algo como: “Fred, la Unión Soviética ha colapsado, se ha ido. ¿Por qué sigues interesado en la teoría de Marx?” Intenté ser educado y no decirle a esta gente que demostraba su ignorancia sobre la teoría de Marx, pero sí enfaticé que la teoría de Marx no tiene algo que ver con la Unión Soviética, o con el antiguo bloque Soviético o China. La teoría de Marx es sobre el capitalismo. Ante todo, ¡el título del libro de Marx es El Capital! Y es una teoría sobre el capitalismo, una teoría alternativa del capitalismo, alternativa a la microeconomía y macroeconomía convencional. Es primordialmente una teoría macro, sobre la economía capitalista como un todo y cómo las economías capitalistas se desarrollan a lo largo del tiempo y porqué son susceptibles a las crisis.
La pregunta breve a responder sobre porqué soy un economista marxista es en realidad muy sencilla –porque creo que la teoría de Marx provee la mejor explicación de los fenómenos más importantes de las economías capitalistas, mejor que cualquier otra teoría económica, incluyendo la micro y macro convencionales. Esto es, soy un economista marxista porque la teoría de Marx tiene un poder explicativo mucho mayor que cualquier otra teoría económica. Estoy utilizando el criterio científico estándar de que una decisión entre dos teorías debe basarse en la comparación entre el poder explicativo empírico entre ellas.
Los fenómenos más importantes de las economías capitalistas que son explicados por la teoría de Marx y que discutiré son los siguientes: la ganancia, los conflictos entre capitalistas y trabajadores, el cambio tecnológico endógeno, la tendencia de la tasa de ganancia, las crisis recurrentes y los ciclos auge/depresión, la desigualdad creciente y la reciente Gran Recesión. Discutiré cada una de ellos en su turno. El punto general es que todos estos importantes fenómenos son explicados por la teoría de Marx y la mayoría de ellos no son, para nada, explicados por la economía convencional.
Ganancia
El primer y más importante fenómeno de las economías capitalistas que es explicado por la teoría de Marx es el fenómeno de la ganancia. La ganancia es el principal objetivo de las economías capitalistas, el principal determinante de los gastos en inversión y el principal determinante del estado general de la economía. Así que cualquier explicación de la ganancia es la cuestión más importante en una teoría del capitalismo y es la principal pregunta que la teoría del capitalismo de Marx busca responder.
La teoría de Marx concluye que la ganancia es producida por los trabajadores porque los trabajadores producen más valor del que se les paga. Esto es, los trabajadores gastan parte de su día de trabajo produciendo valor que es igual a sus salarios y después gastan parte de su día de trabajo –que Marx llama plustrabajo– produciendo ganancia para los capitalistas. En otras palabras, la ganancia de los capitalistas se debe al plustrabajo y la explotación de los trabajadores.
Así, la teoría de Marx concluye que el capitalista se basa, por su misma naturaleza, sobre la explotación de los trabajadores; el capitalismo no existiría sin la explotación porque la ganancia se basa en la explotación. No sólo los trabajadores son salarios bajos son explotados en el capitalismo, todos los trabajadores son explotados. Los trabajadores con menores sueldos son más explotados, pero todos los trabajadores son explotados porque todos los trabajadores generan más valor del que se les paga.
Tan sorprendente como parezca, la economía convencional no tiene teoría de la ganancia en absoluto o tiene una teoría de la ganancia muy débil y ampliamente desacreditada. La macroeconomía no tiene teoría de la ganancia alguna. ¡La ganancia no es siquiera una variable en la teoría! ¿Se percatan de eso? ¡La ganancia no es siquiera una variable en la macroeconomía convencional! Ni la macroeconomía Keynesiana, ni la macroeconomía clásica.
Para ver una discusión más extensa del poder explicativo empírico de la teoría de Marx ver Moseley, F, Marx’s Economic Theory: True or False? A Marxian Response to Blaug’s Appraisal, en Moseley (ed.), Heterodox Economic Theories: True or False? Edward Elgar, 1995
Estaba en shock cuando me di cuenta por primera vez en el posgrado de esta evidente omisión en la macroeconomía convencional – ¡que la macro intenta ser una teoría del capitalismo sin siquiera tomar en cuenta la ganancia!
En la microeconomía existe un tipo de teoría de la ganancia (que renombra como “interés”) –se la llama la teoría de la “productividad marginal” del interés. Quizás hayan escuchado de ella o quizás no. Cada día se enseña menos en estos días porque es una pésima teoría. Esta teoría siempre ha sido débil y en las décadas recientes se ha mostrado que es inconsistente lógicamente y se ha desacreditado ampliamente excepto para los “verdaderos creyentes” de la economía neoclásica.
Y no existe nueva investigación en alguna parte donde la economía intente desarrollar a una mejor teoría de la ganancia o el interés, como uno esperaría, dado que la ganancia es muy importante en las economías capitalistas. Simplemente se ignora la ganancia en la economía convencional. La actitud de los economistas neoclásicos parece ser: “simplemente olvidémonos de la teoría de la ganancia y esperemos que los estudiantes o críticos no pregunten”.
Pero, ¿cómo podemos olvidarnos de la ganancia en una teoría del capitalismo? Una teoría del capitalismo sin ganancia debe estar severamente limitada en su poder explicativo. Sería como la física sin la energía o la fuerza.
Conflictos de interés
El siguiente conjunto de fenómenos importantes en el capitalismo, que la teoría de Marx explica son los conflictos clave entre capitalistas y trabajadores que existen en todas las economías capitalistas –conflictos sobre los salarios, sobre la extensión de la jornada laboral, y conflictos sobre la intensidad del trabajo (es decir, cuán duro laboran los trabajadores). Imagino que muchos de ustedes han vivido estos conflictos en los trabajados que han tenido. De acuerdo a la teoría de Marx, dado que la ganancia se produce por el plustrabajo, sigue que los capitalistas intentarán incrementar el plustrabajo al limitar los salarios y al pelear contra días laborales más cortos y hacer laborar más fuerte a los trabajadores; todo lo cual va en contra de los intereses de los trabajadores. Por tanto, existen conflictos inherentes e inevitables entre capitalistas y trabajadores sobre estas cuestiones relevantes.
La economía convencional no provee explicación alguna de estos conflictos en las economías capitalistas. Estos conflictos no son parte de los fenómenos que busca explicar la economía convencional. Se encuentran “más allá del espectro” de la economía convencional. En su lugar, la economía convencional tiende a enfatizar la “armonía de intereses” entre todos los agentes económicos, incluyendo entre capitalistas y trabajadores.
Todo es harmonía, no hay conflictos. Por ejemplo, en la teoría neoclásica del mercado de trabajo, que probablemente se les ha enseñado, la teoría de la oferta de trabajo asume que los trabajadores pueden elegir la cantidad de horas que quieren trabajar en una jornada laboral – ¡sobre el ignominioso trade-off ocio-consumo en las funciones de utilidad de los trabajadores! La teoría asume que los capitalistas se acomodarán de alguna manera a las preferencias y decisiones de los trabajadores respecto a cuántas horas desean trabajar ellos. ¿En qué planeta viven los economistas convencionales? Evidentemente esta no es la manera real en que funcionan los mercados de trabajo capitalistas. Por tanto, esta teoría no presenta explicación alguna de la extensa lucha de clases sobre la extensión de la jornada laboral en las naciones capitalistas, incluyendo por supuesto las existentes entre Estados Unidos y México. Esta teoría del trade-off entre trabajo y ocio y las decisiones de los trabajadores aún se enseña hoy en día con seriedad y otra vez con la esperanza de que los estudiantes no realicen algún cuestionamiento crítico.
Cambio Tecnológico
El siguiente fenómeno importante en el capitalismo que explica la teoría de Marx es el cambio tecnológico. La teoría de Marx también explica porque las economías capitalistas son tan dinámicas tecnológicamente, caracterizadas por innovaciones y avances tecnológicos continuos. De acuerdo a la teoría de Marx, el cambio tecnológico incrementa la productividad del trabajo, lo cual reduce el tiempo de trabajo necesario de los trabajadores y por consiguiente incrementa el plustrabajo y las ganancias de los capitalistas. Por tanto, la teoría de Marx concluye que los capitalistas introducirán continuamente nueva tecnología para incrementar el plustrabajo de los trabajadores e incrementarán su ganancia. (Esta es la teoría del plusvalor relativo de Marx).
Otra vez, la economía convencional no tiene explicación de este fenómeno fundamental del cambio tecnológico. La mayoría de la economía convencional asume que la tecnología permanece constante y determina las variables para un pequeño periodo de tiempo con tecnología constante. Cuando se analiza el cambio tecnológico casi siempre se asume que es “exógeno”, es decir, dado por fuera de la teoría y no explicado. La teoría de Marx, por lo contrario, explica el cambio tecnológico como endógeno, causado por la naturaleza interna del capitalismo y la maximización del plustrabajo y de las ganancias por parte de los capitalistas.
Tendencia en la tasa de ganancia
El siguiente fenómeno importante en el capitalismo que explica la teoría de Marx es la tendencia en la tasa de ganancia, la variable crítica en la teoría de Marx sobre la evolución dinámica de las economías capitalistas a lo largo del tiempo. La teoría de Marx sobre la tendencia decreciente de la tasa de ganancia es consecuencia de la conclusión de cambio tecnológico inherente recién abordada. Si el trabajo es la fuente de la ganancia y si la mayoría del cambio tecnológico ahorra trabajo, entonces tarde o temprano la tasa de ganancia disminuirá. La teoría de Marx de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia es ampliamente respaldada por la evidencia empírica para la economía de los Estados Unidos y otros países capitalistas, este fue el tema de mi disertación de doctorado y mi primer libro –una prueba empírica de la teoría de Marx sobre la tendencia decreciente de la tasa de ganancia para la economía de la postguerra estadounidense.
Debido a que la economía convencional no tiene teoría de la ganancia, evidentemente no tiene teoría de la tendencia en la tasa de ganancia a lo largo del tiempo o el efecto del cambio tecnológico sobre la tasa de ganancia.
CONTINÚA
Fuente: Porqué soy un economista marxista – Tiempos Críticos (wordpress.com)
Por Narciso Isa Conde
Entra un nuevo año y cuestiones muy importantes en materia de
gestión estatal-gubernamental van de mal en peor. Entre los grandes males que
afectan significativamente a nuestro pueblo y a nuestra Nación sobresale el
hecho de ser gobernados por grandes empresarios, por EE.UU y una partidocracia
que les sirve a ellos y se sirve del patrimonio del país. Esa combinación de
plutocracia capitalista y partidocracia, resulta fatal. Las evidencias sobran.
Otro cuestión es que las políticas públicas se deciden en función
de su rentabilidad electoral en el corto plazo, de la mano de asesores de
imagen, al lado de las encuestas, desplegando las más nocivas iniciativas y
tolerancias populistas, prácticas publicitarias clientelistas y medidas que
complacen todo tipo de negocio y garantizan el financiamiento empresarial de
una campaña electoral permanente ejercida desde el propio Palacio Nacional,
instituciones y cargos públicos.
Pero las cosas no se quedan ahí. A esto se agrega que en tales
circunstancias la expansión del capital, su incontenible concentración y su
afán de obtener cada más ganancia y más poder, aplastan las necesidades de los
seres humanos y sus derechos fundamentales, incluso los formalmente
consagrados.
Tal realidad en tiempo de pandemia -agravada por los conflictos
de intereses que genera una relevante presencia empresarial en cargos públicos
y funciones ejecutivas fundamentales (presidencia, vicepresidencia,
ministerios, direcciones, congreso…)- le imprimen alta gravedad al tema en
cuestión.
La vacunación no es panacea, pero es necesaria y está bien poner
empeño en ella. Lo malo es el negocio con las vacunas, la unilateralidad con se
aplica ese recurso y el descuido sanitario para favorecer ese y otros negocios;
lo malo es obstruir otras medidas que previenen la enfermedad, limitan el
contagio, fortalecen el sistema inmunológico o remedian situaciones críticas,
al tiempo de reducir secuelas y males, gastos y comercio inescrupuloso.
El turismo, que como gran negocio interesa tanto al propio
Presidente de la República y a los poderosos grupos económicos que financiaron
su campaña e hicieron lobby a su favor en EE.UU, es asumido con alto grado de
libertinaje y colocado sistemáticamente por encima de la salud de nuestro
pueblo.
También poderosos intereses privados (mineros y no mineros), y
especialmente la Barrick Gold que financia un presupuesto deficitario, se
burlan de la crisis ambiental y del grave problema del agua.
Igual ocurre con un gran número de negocios, con las
enfermedades como negocio, con las obras de infraestructuras emprendidas, los
préstamos, las APPS… para favorecer proyectos privados o prestos a ser
privatizados. Pasa con las vacas sagradas o impunes protegidos, escogidos por
razones de clase y de conexiones políticas, militares y policiales. (9-01-21,
Santo Domingo, RD.).
Por: Rafael
Chaljub Mejìa
Según leí en las redes, el
presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha hecho un llamado de alerta. Muy
inusual, porque no lo hace frente a los planes de agresión de los
norteamericanos, sino acerca de la tendencia creciente en el Partido Comunista
de Cuba, cuyos cuadros y militantes abandonan cada vez más el lenguaje
convencional de los comunistas, para incorporar a su discurso los conceptos y
las categorías puestas de moda por los teóricos del neoliberalismo.
Me llamó la atención esa
denuncia, porque desde hace mucho estoy diciendo que eso mismo está ocurriendo
en parte importante de la izquierda dominicana.
Aquí son cada vez más los que se
alejan de los conceptos y términos del marxismo para “modernizarse” y asumir el
lenguaje amanerado de las ONGs, el neoliberalismo y el habla propia de los
voceros de la burguesía imperialista.
Sabemos que el lenguaje no es
estático, sino producto del desarrollo social y tiene que evolucionar conforme
avanza la sociedad.
Pero el marxismo/leninismo como
ciencia tiene sus categorías y conceptos clásicos, como los tienen la
ingeniería, la medicina, las demás ciencias, con la peculiaridad de que al
compás del avance social aparecen nuevos fenómenos y para forjarse el
conocimiento sobre ellos y establecerse la adecuada comunicación es
indispensable que nuevos conceptos enriquezcan el lenguaje. Eso ha hecho y debe
seguir haciendo el marxismo.
Conceptos que Marx nunca empleó
se encuentran en abundancia en las obras de Lenin, las de Stalin y sus
continuadores.
El llamado de Díaz-Canel es otra
cosa. Dejar de llamarle patronos a los que se enriquecen con la plusvalía
creada por los obreros, para llamarles benignamente empleadores y a los obreros
dizque colaboradores, oculta el sello de clase y el carácter injusto de la
relación entre esos dos polos.
Hacerlo implica una concesión en
el campo de la ideología, que se reflejará inevitablemente en el campo de la
política.
De cómo en una parte de la
militancia de izquierda dominicana se ha adoptado el lenguaje amanerado del
neoliberalismo y las ONGs, vale la pena tratarlo en otra entrega.
Pero la desviación que denuncia
Díaz-Canel en su país, ha calado muy hondo en nuestro movimiento, especialmente
en algunos nuevos militantes, que no fueron formados en la doctrina clásica del
marxismo ni hoy sienten atracción por su lectura.
Es algo digno de atención y ya
volveremos sobre el tema. Pero parece que tanto en Cuba como aquí, aquello de:
“Volver a los Clásicos”, es hoy más necesario que nunca.
Por: Francisca Peguero*
"Las ARS necesariamente tendrán que hacer las PCR sin el prerrequisito de los antígenos febriles, actitud mercantilista e inhumana en medio de esta crisis, que como siempre prevalece".
Hermanos y hermanos del alma, auto protejamos nuestra
existencia, ya que al gobierno poco le importamos, por lo que si te sientes
mal, vaya al médico y no trabaje enferma, envíe su licencia.
Deben restringir algunas áreas como cirugía electiva, algunas consultas,
exijan su equipo de protección personal, no permita que nadie le robe su paz
,porque si usted falla no habrá quien asista a la ciudadanía, por lo que usted
es la pieza clave en esta crisis pandémica y debe contar con la garantía y la
protección laboral y personal, se debe habilitar una línea especial para que el
personal pueda acceder a las PCR, sin mayor trauma sin filas, dignos de
respeto. Las ARS necesariamente tendrán que hacer las PCR sin el prerrequisito
de los antígenos febriles, actitud mercantilista e inhumana en medio de esta
crisis, que como siempre prevalece.
Este país deberá ser declarado nuevamente en estado de
emergencia, ya que el 50% del equipo de salud está afectado, igualmente la
población más de un 80% de la familia dominicana también afectada.
El gobierno debe priorizar la salud de la población por encima
de la economía y el turismo, pedir las pruebas y tarjetas de vacunas como la
exigen otros países que no permitieron la entrada de buques para proteger a la
ciudadanía , sin embargo aquí si le fue posible sin medir las consecuencias que
hoy padecemos, no solo uno si no a tres (como dice la canción ), porque es
mejor recibir turistas que tener una población saludable. Las autoridades
requieren tomar nuevamente las medidas restrictivas , toques de queda,
distribución de mascarillas , alcohol, manita limpias, educación y orientación
permanente, cuarentena real y efectiva, con tratamiento y seguimiento a las
personas positivas, segmentación laboral, o sea disminuir la presencia de trabajadores
en sus respectivos lugares , retomar el teletrabajo, educación a distancia, ni
siquiera semipresencial, exigir que los medios de transportes ocupen tan solo
el 50% de los espacios en vehículos de concho.
El déficit de personal ahora es más notorio, por lo que los
nombramientos o contrataciones de más personal de enfermería es urgente,
mantengámonos firmes, en solidaridad, hermandad, en unidad y resistencia en
nombre de Jesús. Luchemos por nuestra dignidad, el respeto a la clase es
urgente y requerido, esto conlleva de la lucha permanente y constante hasta
lograr nuestras reivindicaciones, sin banderías partidarios, porque los
gobiernos y funcionarios van y vienen y usted y yo quedamos en el mismo lugar y
peores condiciones, por eso la lucha es de todos y todas por nuestro bienestar, no contra ningún gobierno y si la lucha les afecta, pues sencillamente que
cambien su política frente a enfermería y así reinará la paz laboral.
* Enfermera, dirigente sindical del Sector Salud y vicepresidenta del MPT