miércoles, 19 de enero de 2022

PORQUE SOY UN ECONOMISTA MARXISTA (2 DE 2)

Porque soy un economista marxista

Por Fred Moseley* Profesor de economía Mount Holyoke College

(2 de 2)

Crisis y ciclos auge/depresión

Otro fenómeno importante del capitalismo que explica la teoría de Marx son las crisis recurrentes y los ciclos auge-depresión, una de las características más importantes y problemáticas del capitalismo –su inherente inestabilidad. Las crisis y los ciclos han ocurrido una y otra vez a lo largo de la historia de todas las naciones capitalistas y es muy importante intentar comprender las causas de estos ciclos recurrentes. 

La teoría de las crisis y los ciclos de Marx se basa en su teoría del cambio tecnológico endógeno y la tendencia decreciente de la tasa de ganancia recién tratadas. Durante un periodo de expansión, la tasa de ganancia tiende a disminuir como resultado del cambio tecnológico que ahorra trabajo y eventualmente este descenso en la tasa de ganancia provoca que las empresas reduzcan la inversión y el empleo y algunas empresas entren en bancarrota y la economía cae en recesión o depresión. Durante la recesión o la depresión, la tasa de ganancia se restablece y la economía rebota hasta la siguiente crisis.

Esta teoría básica de los ciclos puede aumentarse al añadir la deuda como variable crucial, tanto la deuda de las empresas como de los hogares. En los años recientes se ha trabajado sobre estas líneas, combinando la teoría de la tasa decreciente de la tasa de ganancia de Marx con la teoría de la fragilidad financiera de Minsky. 

Otra vez, en comparación, asombrosamente, la economía convencional no presenta explicación general de las crisis recurrentes y de los ciclos auge/depresión. Por lo contrario, la macroeconomía generalmente explica las fluctuaciones en la economía como resultado de lo que llaman típicamente “shocks exógenos” –un “shock de demanda” o un “shock de oferta”, usualmente cambios en las políticas gubernamentales (políticas fiscal y monetaria) que son externas a la naturaleza y la dinámica de las economías capitalistas.

No podía creer esta teoría de las fluctuaciones por “shocks exógenos” cuando me percaté de ella en el posgrado. Las clases en macroeconomía comenzaban generalmente con el profesor afirmando algo como “asumamos un shock exógeno”. Como un meteoro cayendo del cielo. La teoría macro trata entonces únicamente sobre cuán rápido se recuperará la economía de este “shock exógeno” y no con que causó el “shock” en primer lugar. La macroeconomía clásica asume que la economía se recupera rápido y automáticamente a los shocks exógenos por su cuenta sin la asistencia del gobierno; mientras que la macroeconomía Keynesiana asume que la recuperación es lenta por “rigideces en precios y salarios”, por lo que se necesitan políticas gubernamentales expansivas para acelerar la recuperación. Yo estudié primero la teoría endógena de las crisis de Marx que la macroeconomía, así que estaba indignado por esta teoría de los ciclos basada en “shocks exógenos”. 

Como estudiante joven rebelde, para dramatizar mi insatisfacción con esta teoría de los ciclos basada en “shocks exógenos”, comencé a llevar mi casco de ciclista a clase, y cuando el profesor afirmaba como solía hacer “asumamos un shock exógeno”, ¡me ponía el casco y pretendía protegerme a mí mismo de algo cayendo del cielo! Afortunadamente el profesor tenía sentido del humor y toleraba mi disrupción y admitía que tenía un punto. 

Los hechos históricos de que las crisis y los ciclos han ocurrido una y otra vez a los largo de la historia en todas las economías capitalistas, y que continúan ocurriendo, sugiere que las causas de estos ciclos recurrentes debe ser interna, endógena a las economías capitalistas y no exógenas. 

Desigualdad creciente 

Otro fenómeno importante de las economías capitalistas que es explicado por la teoría de Marx es la desigualdad creciente. Todos sabemos sobre el alarmante incremento de la desigualdad en décadas recientes en la mayoría de los países alrededor del mundo, incluyendo los Estados Unidos y México. La teoría de Marx provee una teoría general de la tendencia hacia la desigualdad creciente en las economías capitalistas, la cual también sigue de la teoría del cambio tecnológico discutida previamente. El objetivo del cambio tecnológico es reducir el trabajo necesario e incrementar el plustrabajo. Si los capitalistas logran este objetivo, y usualmente lo hacen, entonces la ganancia aumentará en relación a los salarios y la desigualdad entre capitalistas y trabajadores aumentará. La desigualdad creciente es un resultado normal del cambio tecnológico en el capitalismo. Marx llamó a esta tendencia general hacia la desigualdad creciente en las economías capitalistas la “ley general de la acumulación de capital”: más y más riqueza para los capitalistas y más y más pobreza para los trabajadores. La oleada de desigualdad en las décadas recientes es evidencia dramática de esta importante tendencia en las economías capitalistas. 

Una vez más, la economía convencional no tiene una teoría general de la tendencia temporal en la distribución del ingreso debido a que no tiene una teoría de la ganancia. Los economistas convencionales en los Estados Unidos inicialmente intentaron explicar el incremento de la desigualdad en las décadas recientes con la productividad marginal y por lo que llamaron “cambio tecnológico sesgado por las habilidades”: esto significa que el cambio tecnológico supuestamente incrementó el producto marginal del trabajo calificado, lo cual incrementó la demanda por trabajo calificado y los salarios y remuneraciones de los trabajadores calificados a comparación de los trabajadores no calificados. Pero recientemente, incluso los economistas convencionales han abandonado esta teoría porque no explica el gran incremento de los ingresos del 1% más rico en las décadas recientes. ¡Seguramente sus “productos marginales” no han incrementado tanto! Cada vez más los economistas convencionales, especialmente los liberales, se acercan a la postura de que el incremento en la desigualdad tiene que ver con el poder y el poder creciente de los capitalistas sobre los trabajadores en las décadas recientes debido a factores como mayor desempleo, globalización y la caída de los sindicatos, todo lo cual ha resultado en que el salario real promedio en la economía de los Estados Unidos no ha incrementado en absoluto desde los años 70s (esto es 40 años de salario real sin aumento). Y entiendo que el salario real promedio en México ha disminuido sustancialmente desde los 80s ¿cierto? Todos los aumentos en productividad en ambos países y alrededor del mundo en las décadas recientes se han dirigido a las ganancias y a los salarios de los altos administradores y ejecutivos. Esta explicación convencional basada en el poder es similar a la teoría de Marx, sin la teoría laboral del valor y los conceptos de trabajo necesario y plustrabajo. Y esta explicación no tiene algo que ver con la teoría convencional de la productividad marginal. 

Gran recesión 

La superiorioridad de la economía Marxista sobre la macroeconomía convencional también se revela por la reciente crisis económica. Yo, al igual que otros economistas marxistas, advertimos por años que la economía de los Estados Unidos se dirigía hacia una seria crisis debido a una combinación de bajas ganancias y una alta deuda, especialmente la deuda de los hogares. Si hubiera más tiempo sería feliz en discutir más esta explicación marxista de las crisis recurrentes. 

Pero los macroeconomistas convencionales no vieron venir la crisis. Y la razón por la que no la vieron es que tienen una teoría económica inferior, la cual no incluye la ganancia y no incluye la deuda. ¿Cómo podrían explicarse las crisis en las economías capitalistas sin estas dos variables cruciales? En su lugar, la crisis actual se explica, como todas las crisis, con un “shock exógeno”. 

Esta crisis ha sido una vergüenza seria para la macroeconomía convencional. Aquí hay algunos ejemplos de la prensa de negocios. Una portada de la revista Economist declaró: “Entrenamiento en macroeconomía es una seria desventaja al comprender la crisis actual. La Reina Elizabeth visitó la London School of Economics y avergonzó a los economistas cuando preguntó: “¿Por qué los economistas no vieron venir esta crisis?” Y Paul Krugman, ganador del Premio Nobel y columnista del New York Times afirmó que “la mayoría de la macroeconomía de los 30 años fue espectacularmente inútil, en el mejor de los casos, y positivamente dañina en el peor”.

Conclusión 

¡Así que por esto soy un economista marxista! 

 Porque estoy convencido de que la teoría de Marx provee una significativamente mejor explicación y más comprehensiva de estos fenómenos importantes de las economías capitalistas, que la macro y micro convencionales no puede. Ni siquiera es un competidor cercano. 

Entonces la siguiente pregunta parecería ser: ¿por qué la teoría de Marx es casi universalmente rechazada y descartada por los economistas a pesar de su impresionante poder explicativo, especialmente en comparación con las teorías convencionales? Esta es una gran pregunta que requeriría una largo discusión, pero creo que la respuesta corta es que la teoría de Marx revela la explotación y el conflicto de clase que es inherente en las economías capitalistas, y tal teoría simplemente es demasiado radical y demasiado subversiva para ser aceptable por los economistas convencionales y por la academia en general a pesar del impresionante poder explicativo de la teoría de Marx comparada con la economía convencional. La economía es escandalosa por ignorar las reglas normales de la práctica científica –que la teoría con el mayor poder explicativo es la que debería ser preferida y aceptada.

Como dijo Marx alguna vez: “las ideas dominantes son las ideas de la clase dominante”. Las teorías dominantes no son necesariamente las mejores teorías, incluso en economía, quizás especialmente en economía. Las teorías dominantes son usualmente las que respaldan los intereses de las clases dominantes de una u otra manera. 

Y Marx también dijo: “cuando la realidad es la explotación, la verdad siempre es subversiva”. Pienso que la teoría de Marx provee la verdad sobre la explotación en el capitalismo y por consiguiente siempre será demasiado subversiva para los poderes fácticos. 

Pero la teoría de Marx es muy útil para nosotros. Nos ayuda a entender los problemas que enfrentamos en el capitalismo y nos presenta claramente que, si queremos superar la explotación, entonces tendremos que derrocar al capitalismo.

Traducido por A. Sebastian Hdez. Solorza

Fuente: A - Porqué soy un economista marxista – Tiempos Críticos (wordpress.com)

               B -  porquc3a9-soy-un-economista-marxista_fred-moseley1.pdf (wordpress.com)

lunes, 17 de enero de 2022

DE COYUNTURA

 Por Fredery Burgos Sánchez

Ante la situación económica que vive el país y particularmente lo relativo al alza de los derivados del petróleo, es de vital importancia la articulación de los diversos grupos sociales y populares que convergen en la sociedad dominicana, para hacer frente a las políticas impositivas que se le están aplicando al pueblo en sentido general.

Los grupos vigentes o que tienen presencia en los pueblos y provincias, deben iniciar una proceso de orientación de las masas en la actual coyuntura, con la finalidad de enfrentar el alto costo de la vida y una eventual reforma fiscal, por lo que está implica para la clase mas humilde de la población dominicana.

El momento es propicio para iniciar la articulación comunicacional a través de los distintos medios, tanto televisivos, radiales y escritos; sin dejar aún lado las diferentes redes sociales, mismas que se ha vuelto un arma letal, cuando se requiere de dar a conocer temas de interés colectivo y mas en momento de crisis sanitaria y económica.

Las organizaciones sociales y populares en su gran mayoría han sido parte de las luchas que en los últimos años, han venido acompañando al pueblo en procura de cambios políticos, económicos, sociales, como fue la lucha por el 4% para educación; pero además en el sistema judicial en el país, muy especialmente en temas como la corrupción y la impunidad, donde los pueblos se volcaron a las calles para exigir esas demandas.

Estas luchas han generado el despertar de la sociedad y muy en especial a la juventud, estos que cuando asumen con gallardía logran grandes objetivos generales por el beneficio de la clase humilde y la clase media que son los que más afectados y los que más soportan en momento del cobro de impuestos.

Por estas razones la reorganización de los instrumentos de luchas sociales y populares que confluyen en los diversos sectores, deben iniciar las manifestaciones en cada rincón de la geografía nacional.

Debe esa articulación popular, señalar el robo descarado y vulgar el que mantienen las aseguradoras de las AFP y ARS contra los trabajadores y el pueblo en su totalidad.

Las condiciones están dadas: ya no se aguanta el incremento de los derivados del petróleo debido que estos generan un efecto dominó, porque cuando estos aumentan, suben todos los artículos de la canasta familiar, además del alza de las tediosas tarifas eléctricas.

Sin lucha en las redes y calles, el gobierno seguirá subiendo los combustibles y las AFP/ARS, estafando a todo el país.

Fredery Burgos Sánchez



NEOFASCISMO POLICIAL

Por Narciso Isa Conde

El patrón de “reforma” policial que EE.UU quiere imponer en países subordinados como éste, apelando a instrumentos tipo USAID, CIA FBI y sus Fundaciones, está orientado a la reproducción de modelos neofascistas técnicamente modernizados, como los de Chile y Colombia; caracterizados por su alta criminalidad.

Oficiales colombianos están aquí hace años y tienen responsabilidad en las fechorías desplegadas por la PN; mientras la Escuela de Carabineros chilenos ha jugado un papel destacado en la formación de sus oficiales. Ahora se trata de darle a ambas más relevancia en materia de asesoría y reestructuración, por expresa recomendación de USAID y bajo el nefasto influjo de su financiamiento.

En tanto recomendaciones de USAID son órdenes, vale que el pueblo dominicano conozca algunos resultados de las Policías que han sido seleccionadas para lo que el presidente Abinader llama “transformación policial”.

El diario estadounidense New York Times afirmó recientemente que “en Chile protestar cuesta un ojo de la cara” y relató cómo disparaban los Carabineros perdigones a los ojos de manifestantes, causando múltiples lesiones, inclusive ceguera. Culpados de seis muertes, 6300 arrestos y 2400 hospitalizaciones.

Ese cuerpo policial -además de impregnado del fascismo pinochetista- está marcado por el escándalo “Pacogat”, malversación de fondos públicos catalogada “el mayor fraude de la historia de Chile". Se robaron 28,300 millones de pesos chilenos durante la gestión de su ex director, general Eduardo Gordon.

Los CARABINEROS mantienen su imagen y su práctica criminal, reiterada durante el reciente “estallido social” chileno. Su actual Director se reunió en días pasados con Abinader y Chú Vásquez para consolidar compromisos contraídos.

Pero la policía colombiana no se queda atrás. Veamos algo de su historial: en febrero de 1992 ejecutó la Masacre de Villatina-Medellín, asesinando 8 niños y un joven de 19 años; en septiembre del 1996, en Mondoñedo, a cargo de agentes de la Unidad DIJIN, secuestró, torturó y asesinó 4 estudiantes de la Universidad Distrital Francisco Caldas en el barrio Salitre. Sus cuerpos fueron incinerados en un basurero.

Además, el 4 de diciembre del 2020, veinte y dos de sus miembros fueron capturados por nexos con bandas criminales dedicadas al tráfico de drogas y robos; y durante los recientes paros nacionales, se registraron 1181 casos de abuso policial y 26 víctimas mortales, según entidades de entero crédito.

Esas, entre otras -como las heredadas de la dependencia en Honduras y México- son las policías exaltadas por Abinader y el jefe de FINJUS y “comisión transformadora-PN”, (dependiente del BANCO POPULAR), Serbio Tulio Castaños. No desliguemos esto de APPS, privatizaciones, endeudamientos, carestía, saqueos mineros, coloniaje… y posibles rebeldías. (16-01-22, Santo Domingo, RD).

Narciso Isa Conde

domingo, 16 de enero de 2022

NARCISO ISA CONDE: RESPUESTA AL ACTA DE AGUACIL 72/22

 

                         Vicepresidenta Raquel Peña

RESPUESTA AL ACTA DE ALGUACIL 72/22

Por requerimiento del señor Michel Philipe Lulo Collado y de la entidad Michel Philipe Lulo y Asociados S.R.L., me llegó el ACTA DE ALGUACIL 72/2022, instándome a rectificar lo que escribí en la red social Twitter a propósito de la información en que en esa misma red social ofreció la vicepresidenta Raquel Peña en estos términos: “Con el objetivo de renovar y adecuar estructuralmente el sistema hospitalario nacional, hoy parte del #GabineteDeSalud nos reunimos con el Ing. Michel Lulo y demás profesionales en el área. ¡#EstamosCambiando para ofrecerle al pueblo dominicano un mejor servicio de salud!”

Como puede apreciarse, en ninguna parte de ese texto se informó que se trató de una reunión “estrictamente honorifica”, lo que era de rigor para evitar interpretaciones inexactas y hasta sospechas legitimas. Tampoco lo hizo el señor Michel Lulo.

Entonces llovieron las críticas al oficialismo y entre ellas las mías.

Luego de indagar mejor de quienes se trataba y de confirmar que el Ingeniero Lulo Collado es cuñado del Presidente Abinader y se juramentó en el PRM en el 2015, redacté y envié por mi cuenta de twitter esta primera nota: “Vale verificar anuncio en twit de Vice Raquel Peña de reunión del Gabinete de Salud con Ing. Michel Lulo, cuñado de ABINADER, con cuya firma MICHEL PHILIPE LULO Y ASOCIADOS contrataron modificar estructuras de sistema hospitalario. Algo muy grave, de ser cierto. ¡CORRUPCIÓN FLÍA PRESIDENCIAL!”

No hubo reacción hasta que el tema tomó volumen, y solo entonces la vicepresidenta reaccionó por la misma vía declarando que se trató de una “reunión honorifica”, de todas manera extraña e injustificable hasta por prudencia.

A raíz de esa “aclaración” un tanto controversial, “twittié” este texto: “LA VICE RAQUEL PEÑA informa que MICHEL LULO Y ASOCIADOS, consorcio propiedad del cuñado de Abinader, no fue contratado para reestructurar sistema hospitalario, sino que fue una "reunión honorífica", rara por cierto. Debió decir esto a raíz del anuncio. Una forma de salir del lío”.

De la primera información ofrecida por la vicepresidenta Raquel Peña y las fotografías publicadas podía deducirse –y esa es una tendencia normal en estos casos- que estaba de por medio una contrato o una intención de contratación.

Por eso, no pocos de los que reaccionamos críticamente, lo pensamos y lo escribimos así. La dilación en aclarar desde el gobierno, potenció esa tendencia derivada de la noticia sobre la referida reunión con representantes de la empresa constructora encabezada por el ingeniero Lulo Collado, en la que se afirmaba que la misma tuvo “el objetivo de renovar y adecuar estructuralmente el sistema hospitalario nacional”.

Es claro que fue la vicepresidenta la que creó una confusión que todavía no se disipa, a pesar de los esfuerzos desplegados “a posteriori”; acompañados ahora de un cierto tono que podría interpretarse como de persecución y/o represalias.
Junto a la referida Acta de Alguacil emplazadora, recibí el 14 de enero copia de una CERTIFICACIÓN de HACIENDA-DIRECCIÓN DE CONTRATACIONES PÚBLICAS, firmada por el Lic. Carlos Romero y fechada el pasado miércoles 12, en la que se da constancia del Área de Monitoreo y Análisis de Datos del SNCCP, que ni del ingeniero Michel Lulo ni de su empresa se encontraron registros de contratos como proveedores del Estado Dominicano.

Michele Philipe Lulo Collado

No tengo por qué dudar de los términos de esa Certificación, la cual no deja de ser importante para comenzar a despejar los nubarrones creados por la vicepresidenta Raquel Peña cuando decidió realizar y anunciar una reunión a todas luces improcedente e indelicada, aun fuera “estrictamente honorífica” como afirman las partes criticadas.

De todas maneras es bueno conocer de esa fuente oficial que no están registrados en el SNCCP contratos de obras entre el Estado, las empresas o la persona del señor Lulo Collado. A otras instancias estatales les toca precisar si existen o no relaciones de negocio de otro tipo.

Que se certifique que Michel Lulo y sus empresas no tienen contratos registrados en SNCCP despeja parte del asunto y eso lo tendré presente en el debido seguimiento y tratamiento del caso. Pero ciertamente tiene otras vertientes no aclaradas, como lo admite esa misma entidad.

La propia CERTIFICACIÓN del SNCCP destaca que ella “no abarca contratos que pudieran realizarse con algunas instituciones y Ayuntamientos que se encuentran o realizan transacciones fuera de nuestros registros”; y a eso de mi parte agrego la necesidad de asegurar en general la posibilidad de que la anunciada reestructuración del sistema hospitalario no pueda llevarse a cabo vía entidades constructoras no identificadas con sus reales propietarios.

Es prudente primero transparentar mucho más este importante tema mediante una exhaustiva investigación del caso, de manera que se justifique la necesidad y prioridad de esa inversión; y, segundo, que se garantice una contratación idónea, libre de conflictos de intereses. Lo acontecido amerita ese tratamiento.

De mi parte esto es todo lo que por el momento he considerado necesario precisar frente a un emplazamiento amenazante que ni por asomo tiene poder para mellar mí firmeza; mucho menos mi determinación de enfrentar todo lo que en las presentes circunstancias pueda ser proclive o sospechoso de ser considerado “conflictos de intereses” o “trafico de influencia; lo que lamentablemente abunda en este régimen con tantos empresarios ejerciendo altos cargos gubernamentales.

Atentamente,
Narciso Isa Conde.

15 de enero 2022 // Santo Domingo, RD.

Narciso Isa Conde

EL NEOLIBERALISMO NO DA TREGUA

Por Rafael Chaljub Mejía

No es verdad que, por naturaleza, el Estado sea un mal administrador como sostienen los partidarios del neoliberalismo, ni que por eso está obligado a vender su patrimonio al sector privado.

La rentabilidad y la eficiencia de una empresa no están determinadas por el carácter de la propiedad de la misma, si privada o pública.

El Reservas es el banco comercial del Estado y habitualmente ha sido y es una institución rentable, mientras bajo propiedad y administración privada, aquí un banco tan bien administrado por manos privadas que ofrecía “todas las posibilidades” y terminó en una quiebra tan desastrosa que en su caída arrastró al país hacia el abismo. Y no ha sido el único, ni mucho menos.

Esa teoría del Estado mal administrador, que debe entregarlo todo al empresariado privado, la impusieron las potencias imperialistas, pero para los países pobres. Por eso me gustaría saber cuál es el paso de la economía estatal en países tan desarrollados como Alemania, Francia y Estados Unidos. De seguro que no aplican la receta que recomiendan a los débiles.

Aquí, por desgracia, se viene aplicando esa fórmula contra el interés público. El Estado nacional ha sido sometido a una labor de debilitamiento, enajenado su patrimonio, desprestigiado como centro superior de autoridad, bombardeado desde distintos flancos, ha llegado a tal debilidad en que cada vez se le hace más difícil enfrentar desafíos cotidianos como el de la seguridad ciudadana o el mero tránsito vehicular en nuestras calles.

En múltiples ocasiones y aunque después del daño hecho, partidarios y ejecutores del neoliberalismo, en diversos países, han admitido el fracaso de esa vieja doctrina.

El presidente Leonel Fernández propició una ola privatizadora llamada ‘Capitalización de la Empresa Pública’. Cuando ya habíamos pagado el precio de esa mala experiencia, el propio Fernández reconoció públicamente que el neoliberalismo era un fracaso.

Ahora bajo el presente gobierno el sacrificio del patrimonio público reaparece bajo el título de ‘Fideicomiso’ y pone en subasta al Central Termoeléctrica de Punta Catalina. El peso específico del gran empresariado se ha anotado un tanto importante en su provecho. Un recurso tan cuantioso y en un sector de tanto valor estratégico será puesto en pública subasta y ya veremos a cuáles manos irá a parar y cuáles serán las consecuencias.

Mientras yo, que con frecuencia he escrito para respaldar oportunamente alguna buena obra del gobierno, lo hago ahora para, con esa misma franqueza, dejar constancia de mi rotunda discrepancia con semejante transacción.

Rafael Chaljub Mejía


martes, 11 de enero de 2022

REFORMA POLICIAL Y POLÍTICA DE SEGURIDAD NACIONALES Y DEMOCRÁTICAS

Por Manuel Salazar 

En sus días de candidato,  el hoy presidente Luis Abinader, hizo su asesor en materia de seguridad ciudadana  a Rudy Guiliani,  el ex alcalde de Nueva York, quien no pudo ser más represivo y criminal en su política de seguridad en esa ciudad, sobre todo contra la comunidad latina y de color, entre estas la dominicana. Podría decirse que impuso la paz de los cementerios y la tranquilidad de las cárceles. 

Esa decisión, del entonces candidato, expresaba una visión conservadora de la seguridad ciudadana, pero también comportaba algo de vocación extrañamente cipaya, en tanto desconocía para asesorar  unas  capacidades nacionales de alta calificación en la materia que existen en el país,  y la prefería extranjera. 

Además, se desconocía que a pesar de la globalización, las causas y manifestaciones de la inseguridad ciudadana, son muy diferentes entre ciudades de diversos países, y lo son incluso en barrios y residenciales de una misma ciudad. En la ciudad de Santo Domingo, por ejemplo,  la inseguridad ciudadana tiene causas y expresiones diferentes en sectores de una misma circunscripción. 

Hay un estudio del politólogo dominicano Francis Pou que pone en claro esas características,  y recomienda políticas públicas específicas  para cada particularidad. 

La reforma policial y la política de seguridad ciudadana que se lleven  a cabo en la República Dominicana tienen que ser nacionales, corresponder a la realidad nacional.  Los  modelos extranjeros sirven poco a ese fin. 

El presidente Luis Abinader persiste en la misma orientación que cuando buscó la asesoría de Rudy Guiliani, al buscar el concurso de la policía de Colombia, de los carabineros de Chile, y hasta de elementos de la Guardia Civil de España. 

Estos cuerpos policiales son  esencialmente militares, como lo es la policía dominicana; destacan por su vocación represiva y su esencia criminal. 

Esos tres modelos policiales son mundialmente conocidos por su violación sin pudor a los derechos humanos. La policía colombiana, al servicio de un Estado como el de Colombia, que es a América Latina, lo que el sionista de Israel es al Medio Oriente. Los carabineros, un sostén principal de la dictadura de Pinochet y sus secuelas posteriores en Chile. La guardia civil, del dictador Franco y del conservadurismo que todavía pervive en España, cuyas prácticas corruptas y represivas  contra los pueblos de ese país, fueron y son noticias de cada día. 

La reforma policial y la política de seguridad ciudadana, no presagian nada bueno, y debe continuar la protesta para un desmonte del carácter militar de la policía nacional, y una política de seguridad ciudadana preventiva, centrada en el respeto de los derechos humanos.

Manuel Salazar

 

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domingo, 9 de enero de 2022

PORQUÉ SOY UN ECONOMISTA MARXISTA



Porqué soy un economista marxista

Por Fred Moseley* Profesor de economía Mount Holyoke College 

1 de 2

Agradezco mucho la invitación a participar en este seminario sobre economía Marxista en la UNAM. México es uno de mis lugares favoritos y desearía estar ahí en lugar de aquí. Aquí la temperatura fue de -20 grados centígrados durante el fin de semana. 

Mi plática del día de hoy es una versión actualizada de una plática que di a la facultad en mi Colegio varios años atrás cuando recibí el reconocimiento de Académico Distinguido. 

Comencé mi plática de esta manera: muchos amigos y colegas me han preguntado a lo largo de los años: “Fred, ¿por qué eres un economista marxista?” Eres un buen Americano de sangre roja, un hombre de deportes, ¿por qué marxista?” Así que esta ceremonia de reconocimientos parecía ser una ocasión apropiada para intentar responder esa pregunta. Y esto es lo que procedí a comentar: 

 Algunas de las personas que me hacían esta preguntan añadían algo como: “Fred, la Unión Soviética ha colapsado, se ha ido. ¿Por qué sigues interesado en la teoría de Marx?” Intenté ser educado y no decirle a esta gente que demostraba su ignorancia sobre la teoría de Marx, pero sí enfaticé que la teoría de Marx no tiene algo que ver con la Unión Soviética, o con el antiguo bloque Soviético o China. La teoría de Marx es sobre el capitalismo. Ante todo, ¡el título del libro de Marx es El Capital! Y es una teoría sobre el capitalismo, una teoría alternativa del capitalismo, alternativa a la microeconomía y macroeconomía convencional. Es primordialmente una teoría macro, sobre la economía capitalista como un todo y cómo las economías capitalistas se desarrollan a lo largo del tiempo y porqué son susceptibles a las crisis. 

La pregunta breve a responder sobre porqué soy un economista marxista es en realidad muy sencilla –porque creo que la teoría de Marx provee la mejor explicación de los fenómenos más importantes de las economías capitalistas, mejor que cualquier otra teoría económica, incluyendo la micro y macro convencionales. Esto es, soy un economista marxista porque la teoría de Marx tiene un poder explicativo mucho mayor que cualquier otra teoría económica. Estoy utilizando el criterio científico estándar de que una decisión entre dos teorías debe basarse en la comparación entre el poder explicativo empírico entre ellas. 

Los fenómenos más importantes de las economías capitalistas que son explicados por la teoría de Marx y que discutiré son los siguientes: la ganancia, los conflictos entre capitalistas y trabajadores, el cambio tecnológico endógeno, la tendencia de la tasa de ganancia, las crisis recurrentes y los ciclos auge/depresión, la desigualdad creciente y la reciente Gran Recesión. Discutiré cada una de ellos en su turno. El punto general es que todos estos importantes fenómenos son explicados por la teoría de Marx y la mayoría de ellos no son, para nada, explicados por la economía convencional. 

Ganancia 

El primer y más importante fenómeno de las economías capitalistas que es explicado por la teoría de Marx es el fenómeno de la ganancia. La ganancia es el principal objetivo de las economías capitalistas, el principal determinante de los gastos en inversión y el principal determinante del estado general de la economía. Así que cualquier explicación de la ganancia es la cuestión más importante en una teoría del capitalismo y es la principal pregunta que la teoría del capitalismo de Marx busca responder. 

La teoría de Marx concluye que la ganancia es producida por los trabajadores porque los trabajadores producen más valor del que se les paga. Esto es, los trabajadores gastan parte de su día de trabajo produciendo valor que es igual a sus salarios y después gastan parte de su día de trabajo –que Marx llama plustrabajo– produciendo ganancia para los capitalistas. En otras palabras, la ganancia de los capitalistas se debe al plustrabajo y la explotación de los trabajadores. 

Así, la teoría de Marx concluye que el capitalista se basa, por su misma naturaleza, sobre la explotación de los trabajadores; el capitalismo no existiría sin la explotación porque la ganancia se basa en la explotación. No sólo los trabajadores son salarios bajos son explotados en el capitalismo, todos los trabajadores son explotados. Los trabajadores con menores sueldos son más explotados, pero todos los trabajadores son explotados porque todos los trabajadores generan más valor del que se les paga. 

Tan sorprendente como parezca, la economía convencional no tiene teoría de la ganancia en absoluto o tiene una teoría de la ganancia muy débil y ampliamente desacreditada. La macroeconomía no tiene teoría de la ganancia alguna. ¡La ganancia no es siquiera una variable en la teoría! ¿Se percatan de eso? ¡La ganancia no es siquiera una variable en la macroeconomía convencional! Ni la macroeconomía Keynesiana, ni la macroeconomía clásica. 

Para ver una discusión más extensa del poder explicativo empírico de la teoría de Marx ver Moseley, F, Marx’s Economic Theory: True or False? A Marxian Response to Blaug’s Appraisal, en Moseley (ed.), Heterodox Economic Theories: True or False? Edward Elgar, 1995 

Estaba en shock cuando me di cuenta por primera vez en el posgrado de esta evidente omisión en la macroeconomía convencional – ¡que la macro intenta ser una teoría del capitalismo sin siquiera tomar en cuenta la ganancia! 

En la microeconomía existe un tipo de teoría de la ganancia (que renombra como “interés”) –se la llama la teoría de la “productividad marginal” del interés. Quizás hayan escuchado de ella o quizás no. Cada día se enseña menos en estos días porque es una pésima teoría. Esta teoría siempre ha sido débil y en las décadas recientes se ha mostrado que es inconsistente lógicamente y se ha desacreditado ampliamente excepto para los “verdaderos creyentes” de la economía neoclásica. 

Y no existe nueva investigación en alguna parte donde la economía intente desarrollar a una mejor teoría de la ganancia o el interés, como uno esperaría, dado que la ganancia es muy importante en las economías capitalistas. Simplemente se ignora la ganancia en la economía convencional. La actitud de los economistas neoclásicos parece ser: “simplemente olvidémonos de la teoría de la ganancia y esperemos que los estudiantes o críticos no pregunten”.

Pero, ¿cómo podemos olvidarnos de la ganancia en una teoría del capitalismo? Una teoría del capitalismo sin ganancia debe estar severamente limitada en su poder explicativo. Sería como la física sin la energía o la fuerza. 

 Conflictos de interés 

El siguiente conjunto de fenómenos importantes en el capitalismo, que la teoría de Marx explica son los conflictos clave entre capitalistas y trabajadores que existen en todas las economías capitalistas –conflictos sobre los salarios, sobre la extensión de la jornada laboral, y conflictos sobre la intensidad del trabajo (es decir, cuán duro laboran los trabajadores). Imagino que muchos de ustedes han vivido estos conflictos en los trabajados que han tenido. De acuerdo a la teoría de Marx, dado que la ganancia se produce por el plustrabajo, sigue que los capitalistas intentarán incrementar el plustrabajo al limitar los salarios y al pelear contra días laborales más cortos y hacer laborar más fuerte a los trabajadores; todo lo cual va en contra de los intereses de los trabajadores. Por tanto, existen conflictos inherentes e inevitables entre capitalistas y trabajadores sobre estas cuestiones relevantes. 

La economía convencional no provee explicación alguna de estos conflictos en las economías capitalistas. Estos conflictos no son parte de los fenómenos que busca explicar la economía convencional. Se encuentran “más allá del espectro” de la economía convencional. En su lugar, la economía convencional tiende a enfatizar la “armonía de intereses” entre todos los agentes económicos, incluyendo entre capitalistas y trabajadores. 

Todo es harmonía, no hay conflictos. Por ejemplo, en la teoría neoclásica del mercado de trabajo, que probablemente se les ha enseñado, la teoría de la oferta de trabajo asume que los trabajadores pueden elegir la cantidad de horas que quieren trabajar en una jornada laboral – ¡sobre el ignominioso trade-off ocio-consumo en las funciones de utilidad de los trabajadores! La teoría asume que los capitalistas se acomodarán de alguna manera a las preferencias y decisiones de los trabajadores respecto a cuántas horas desean trabajar ellos. ¿En qué planeta viven los economistas convencionales? Evidentemente esta no es la manera real en que funcionan los mercados de trabajo capitalistas. Por tanto, esta teoría no presenta explicación alguna de la extensa lucha de clases sobre la extensión de la jornada laboral en las naciones capitalistas, incluyendo por supuesto las existentes entre Estados Unidos y México. Esta teoría del trade-off entre trabajo y ocio y las decisiones de los trabajadores aún se enseña hoy en día con seriedad y otra vez con la esperanza de que los estudiantes no realicen algún cuestionamiento crítico. 

Cambio Tecnológico 

El siguiente fenómeno importante en el capitalismo que explica la teoría de Marx es el cambio tecnológico. La teoría de Marx también explica porque las economías capitalistas son tan dinámicas tecnológicamente, caracterizadas por innovaciones y avances tecnológicos continuos. De acuerdo a la teoría de Marx, el cambio tecnológico incrementa la productividad del trabajo, lo cual reduce el tiempo de trabajo necesario de los trabajadores y por consiguiente incrementa el plustrabajo y las ganancias de los capitalistas. Por tanto, la teoría de Marx concluye que los capitalistas introducirán continuamente nueva tecnología para incrementar el plustrabajo de los trabajadores e incrementarán su ganancia. (Esta es la teoría del plusvalor relativo de Marx). 

Otra vez, la economía convencional no tiene explicación de este fenómeno fundamental del cambio tecnológico. La mayoría de la economía convencional asume que la tecnología permanece constante y determina las variables para un pequeño periodo de tiempo con tecnología constante. Cuando se analiza el cambio tecnológico casi siempre se asume que es “exógeno”, es decir, dado por fuera de la teoría y no explicado. La teoría de Marx, por lo contrario, explica el cambio tecnológico como endógeno, causado por la naturaleza interna del capitalismo y la maximización del plustrabajo y de las ganancias por parte de los capitalistas. 

Tendencia en la tasa de ganancia 

El siguiente fenómeno importante en el capitalismo que explica la teoría de Marx es la tendencia en la tasa de ganancia, la variable crítica en la teoría de Marx sobre la evolución dinámica de las economías capitalistas a lo largo del tiempo. La teoría de Marx sobre la tendencia decreciente de la tasa de ganancia es consecuencia de la conclusión de cambio tecnológico inherente recién abordada. Si el trabajo es la fuente de la ganancia y si la mayoría del cambio tecnológico ahorra trabajo, entonces tarde o temprano la tasa de ganancia disminuirá. La teoría de Marx de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia es ampliamente respaldada por la evidencia empírica para la economía de los Estados Unidos y otros países capitalistas, este fue el tema de mi disertación de doctorado y mi primer libro –una prueba empírica de la teoría de Marx sobre la tendencia decreciente de la tasa de ganancia para la economía de la postguerra estadounidense. 

Debido a que la economía convencional no tiene teoría de la ganancia, evidentemente no tiene teoría de la tendencia en la tasa de ganancia a lo largo del tiempo o el efecto del cambio tecnológico sobre la tasa de ganancia. 

CONTINÚA

Fuente: Porqué soy un economista marxista – Tiempos Críticos (wordpress.com)