martes, 25 de octubre de 2022

El Juan Bosch que Miguel Guerrero quiere hacer olvidar

Por Fidel Soto Castro

Hay personas que esconden su interés en desconocer los valores del otro sin marcharle de frente. Actúan aplicando la aritmética en suma y resta para repartir argumentos; como aquel señor que encuentra un tesoro con un socio y a la hora de distribuir equitativamente; lo hace de la siguiente manera: "uno para ti y dos para mí."

Es la forma empleada por Miguel Guerrero, al escribir un artículo sobre el presidente Juan Bosch de fecha 24 de octubre en el periódico El Caribe. Resulta que si algo ha quedado claro en el pueblo dominicano y en los enemigos de Bosch, ubicados en el frente oligárquico, y  en  varios dirigentes Políticos que le adversaron, así como al pentagonismo, es su honestidad y su honradez. Todos los que se fueron de su lado, desde el Dr. Jimenez Grullon, Nicolas Silfa, Ramón Castillo, Ángel Miolán, Martínez Francisco, Brea Peña, Peña, Jacobo, Abreu, Rafelito y tantos otros nunca atacaron a Bosch por esa vía, porque era imposible entrar a ese camino por las huellas profunda que dejaba, al paso de su vida austera, sin ambiciones ni conductas indebidas. 

Pero Miguel Guerrero, en su aparente defensa a Bosch, deja caer exactamente la maliciosa intriga en procura de demeritar, para después ensalzar.

Analicemos el primer párrafo de su artículo y llamamos al lector a que se fije detenidamente en los criterios que  nuestro estimado periodista deja caer:

"El verdadero legado de Bosch no se relaciona con la creación de dos partidos, uno de los cuales, el PRD, él no fundó y cuyo liderazgo alcanzó fortuitamente. *Mucho menos con los escasos frutos materiales de su administración de sólo siete meses.* *Su verdadero aporte a la política fue siempre de carácter moral, a pesar de su carácter irascible y sus insufribles cambios de humor que caracterizaron sus relaciones con la prensa y sus opositores.* *Pero no fue hasta su retiro virtual, aquejado por los quebrantos propios de la vejez, cuando el grueso de la nación que se le opuso políticamente se lo reconociera."*

De paso niega el papel de Bosch en la fundación del PRD y dice que el liderazgo le cayó del cielo ( "fortuitamente" ). Ahí empieza la negación de un papel estelar, que llevaría a Bosch a ser en Cayo Confites, el único de los cinco dirigentes del Comité de Liberación que se quedó allí para venir a combatir a la dictadura, dirigiendo un batallón. Cuenta Fidel Castro en su obra Guerrillero del Tiempo, que el dominicano que más lo impresionó en Cayo Confites fue Juan Bosch : "Era el intelectual y  estaba allí sufriendo con nosotros."  "Era el dominicano de más alto calibre." Desde antes del1939, (fecha de  fundación del PRD, Bosch se enfrascó en la lucha contra la dictadura.

Pero, el estimado periodista levanta el hacha para cortar el prestigio y la validez de toda una impronta dejada por el hombre extraordinario, en toda su vida política de guía y constructor, y lo hace con estas palabras: 

*-"su carácter irascible y sus insufribles cambios de humor que caracterizaron sus relaciones con la prensa y sus opositores."*

Y, con este cañonazo de papel:

*"Mucho menos con los escasos frutos materiales de su administración de sólo siete meses."*

Pasa a adornarlo con esto: 

*Pero no fue hasta su retiro virtual, aquejado por los quebrantos propios de la vejez, cuando el grueso de la nación que se le opuso políticamente se lo reconociera. *

¿De dónde saca Miguel, ese pueblo que se le opuso?   ¿Se le olvidó la revolución de abril y  el esfuerzo de Fernández  Dominguez y Francis Caamaño, y de todo el pueblo por el retorno del presidente "irascible"?

¿Se le olvidó a Miguel Guerrero el triunfo mayoritario de Bosch en las elecciones robadas, por Joaquín Balaguer en el 90?

El Juan Bosch, que Miguel quiere hacer olvidar es el del hombre comprometido con los humildes, el servidor de la causa del pueblo, el defensor de la independencia y la soberanía, el hombre intransigente con sus ideas de libertad y justicia social. 

El hombre que combatió en todos los frentes, las ideas y prácticas políticas erróneas con argumentos válidos, y que al final, muchos de los que criticaron sus posiciones, aunque no le reconozcan que estaba en lo correcto; admiten hoy que estaban equivocados. 

Y aunque Miguel afirma que "sus siete meses dejaron frutos escasos", ahí están los hechos : en tan solo esos siete meses, el pueblo conoció la libertad y  la democracia de forma real. 

Sólo nos queda un viejo eslogan de la época para decirle a Miguel Guerrero: ¡"¡No me defienda, compadre"!

24-10-22.

Fidel Soto Castro


viernes, 21 de octubre de 2022

Peña Gómez siempre reconoció a la izquierda

 Por Rafael Chaljub Mejía

Entre las organizaciones de izquierda y el doctor José Francisco Peña Gómez siempre existieron diferencias, pero jamás por eso el líder perredeísta se llenó de encono ni dejó de tratar con la consideración debida al movimiento revolucionario.

En las luchas antitrujillistas, luego contra el Triunvirato, y en los días aciagos de la guerra de abril de 1965. A Peña Gómez siempre pudo considerarse como aliado en la lucha por la democracia.

Después de la guerra, Juan Bosch se fue al extranjero, vino la persecución contra los militares y civiles constitucionalistas, y las organizaciones de izquierda. Peña siempre dijo presente cuando de pedir y dar solidaridad se trataba. Por eso mereció la gratitud de los familiares de las víctimas del balaguerismo.

El líder perredeísta fue más lejos aun cuando favoreció la cooperación política de su partido con el Movimiento Popular Dominicano, la organización más calumniada y golpeada de ese entonces. La dictadura de los doce años nunca se lo perdonó, y en varias ocasiones privó a Peña Gómez del derecho a la palabra por los medios de comunicación.

A partir del 1970, empezó a ser maltratado dentro de su propio partido, especialmente a causa de la línea de enfrentamiento resuelto al régimen y de acción conjunta con el MPD y el resto de la izquierda. Dividido que fue el partido blanco a fines de 1973, y roto el Bloque de la Dignidad Nacional que ese partido encabezaba, Peña Gómez tomó la dirección del PRD y lo condujo a la formación, el 28 de diciembre de ese mismo año, del Acuerdo de Santiago, con el MPD como parte del mismo.

El gobierno que, a punta de prisión, destierros y asesinatos había debilitado sensiblemente al MPD, se dispuso a rematar a su intransigente adversario.

Peña se mantuvo firme. Al inaugurar la convención perredeísta del 16 de febrero de 1974, con las cárceles repletas de prisioneros políticos, definió al MPD como: “… el partido del sufrimiento, el de Otto Morales, Amín Abel y Maximiliano Gómez, el de los presos, los deportados, el de la juventud irreductible que no ha logrado doblegar ni arrodillar el vendaval de la represión balaguerista…”.

Al paso del tiempo y de los cambios, la conducta de Peña Gómez se mantuvo. Los primeros cuadros del movimiento en llegar al Congreso Nacional, lo hicieron gracias a la generosidad del líder perredeísta. Así, hasta morir. Lo reitero: Por todo eso y mucho más, la izquierda histórica tiene una deuda de gratitud con él.

Rafael Chaljub Mejía



jueves, 20 de octubre de 2022

Dominación y atraso político

Por Lilliam Oviedo

A propósito de la selección de Abel Martínez como candidato presidencial por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) los medios de comunicación hablan de la campaña y de las alianzas previsibles. El compromiso con el sistema les impide llamar la atención sobre el fuerte vínculo entre la delincuencia común y la delincuencia política y sobre el interés de la clase dominante en fortalecer el atraso político para seguir disfrazando de ejercicio democrático las más grotescas formas de dominación, entreguismo, abuso y despojo.

Cuando en el año 2001 el PLD renuncia de manera formal a la política de cuadros, no solo busca en forma descarada el dinero sucio, también pasa a una etapa superior de colaboración con la clase dominante fomentando el atraso político. 

No es casual que ahora, cuando el capitalismo global se apoya en el avance del fascismo para perpetuarse, la dirección del PLD opte por un candidato que se presenta como racista y como fascistoide.

Lejos de convertirse en auténtico partido político, el PLD se constituye en asociación de saqueadores similar al Partido Reformista Social Cristiano, concebido como maquinaria de fraude electoral para eternizar en la Presidencia de la República a Joaquín Balaguer, y al Partido Revolucionario Dominicano, que nació carcomido por la división y podrido por la negativa de sus dirigentes a identificarse con las mayorías.

Abel Martínez, con 50 años y una fortuna de más de tres mil millones de pesos que exhibe con descaro sin explicar cómo el derroche del cual hace gala parece favorecer su aumento en lugar de mermarla, formó parte de la insultante oferta que presentó el PLD para unas primarias que fueron, en realidad, un impulso a la actividad politiquera y un recurso para mantener en los medios de comunicación a protegidos de la clase dominante desacreditados por un ejercicio probadamente sucio.

Los otros cuatro candidatos fueron la ex ministra de Trabajo Maritza Hernández, la exlegisladora Karen Ricardo, la exvicepresidenta Margarita Cedeño y el exprocurador Francisco Domínguez Brito.

Entre esos “presidenciables” ligados todos a la corrupción y a la impunidad, ganó el que ha tenido acceso a fondos más abundantes y puede figurar en cualquier alianza, pues tiene fuertes vínculos con Leonel Fernández y durante el último período de gobierno de Danilo Medina se mantuvo en el cabildo de Santiago incluyendo en las nóminas municipales el pago a los favores politiqueros, haciendo amarres y cometiendo abusos bajo la protección de los grupos ultraconservadores.

En el año 2017, tras ser interrogado sobre el caso Odebrecht, emitió una declaración prefabricada. Dijo que quien haya cometido algún delito que pague por ello. ¡Como si tuviera él las manos limpias! Fue presidente de la Cámara de Diputados entre los años 2010 y 2016, cuando por ese hemiciclo pasaron (por encima y por debajo de la mesa) contratos sobrevaluados y pagos irregulares, pero fue protegido en el marco del pacto de impunidad. 

En el año 2017, Yomaira Medina (la hermana de Danilo Medina), quien lo sustituyó en la presidencia de la Cámara de Diputados, denunció que había un faltante de 700 millones de pesos.

Es obvio que se convirtió en presidenciable entre sus iguales, quienes han preservado su protagonismo en el proyecto de saqueo.

EL COSTO DEL ESPECTÁCULO

El pacto de impunidad ha impedido que Danilo Medina sea investigado dos años después del inicio de los procesos contra sus hermanos, cuñados y colaboradores cercanos.

Y ha impedido también que Leonel Fernández e Hipólito Mejía sean siquiera cuestionados.

El bien ganado prestigio de la actual procuradora general de la República, Miriam Germán Brito, no convierte en independiente a un Ministerio Público que no puede (y muchos de sus integrantes no quieren porque tienen vínculos con expresidentes corruptos) tomar decisiones que pongan en peligro la continuidad del espectáculo politiquero.

La fortuna de más de cuatro mil millones de pesos del presidente Luis Abinader y la de más de tres mil millones del ahora candidato Abel Martínez no son objeto de investigación, como no lo son las ejecutorias de los gobiernos de Leonel Fernández y de Hipólito Mejía ni los negocios de dirigentes politiqueros que se insertaron en el sistema de la mano de los representantes del balaguerismo rancio cuyas asquerosas fortunas todavía financian campañas.

El compromiso con la impunidad figura en el precio del espectáculo y también la colocación del sello de legalidad a fortunas que son hijas de la podredumbre.

Y EL ABUSO EN ESCENA

El gobierno encabezado por Luis Abinader, es un régimen empresarial que presenta como avance la privatización y como signo de progreso la expropiación de los bienes públicos.

Pero también es un gobierno entreguista y abusador que pone en manos de la Embajada de Estados Unidos la decisión en áreas estratégicas, se suma a la campaña contra Rusia, que es una identificación con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), solicita intervención militar para Haití y fomenta el racismo y el odio que impulsan los sectores más atrasados de la vida dominicana.

En el fomento al racismo y al odio, llega a los hechos. En noviembre del año pasado el propio Abinader, sobre varias crónicas que daban cuenta de que mujeres haitianas eran sacadas de los hospitales dominicanos, declaró que “continuará la detención y repatriación de embarazadas haitianas”. 

Si los analistas y seudoanalistas oficialistas no pudieron destacar que esto es inhumano, fue porque pesó más el compromiso con el atraso político que la conciencia de que es necesario un ejercicio periodístico limpio y sin dobleces.

Es el compromiso que les ha impedido condenar la construcción de la verja perimetral, el muro en términos llanos, en la frontera, con una inversión de miles de millones que bien pudieran ser empleados en el desarrollo de esa zona.

¿Cuál es la acción política más destacada de Abel Martínez si no el abuso cometido de manera ilegal contra haitianos y haitianas en las calles de Santiago a quienes los escopeteros del cabildo han expulsado y hasta golpeado?

En la competencia electoral están: el presidente acaudalado, entreguista y abusador; el candidato del PLD, en la gracia de los grupos nacionalistas ultraconservadores por tener las mismas marcas, y el expresidente Leonel Fernández, discípulo de Marino Vinicio Castillo y aliado de su claque. ¿Quién llama elecciones a este sainete de pésimo gusto?

No es casual, entonces, que los grupos patrioteros ultraderechistas cometan agresiones contra quienes demandan que se respete la soberanía de Haití, que el gobierno se haga cómplice de estas acciones, ni que los medios de comunicación controlados por los consorcios más poderosos presenten como patriotas a bandoleros de oficio. 

Hay que llamar la atención de cierta “izquierda” que presenta como tema de seguridad nacional la migración y reclama el cumplimiento de leyes elaboradas e impuestas por los sectores que personifican el atraso político.

Con esta postura se hace el juego a la derecha a nivel nacional y global. A los grupos ultraconservadores que en Italia y en otros países han avanzado sembrando el miedo, y a los sectores imperialistas que, utilizando a la OTAN como brazo armado, se empeñan en perpetuar el orden hegemónico.

La clase dominante quiere mantener su inserción en un orden mundial inhumano y dispuesto a apoyarse en los grupos ultraconservadores, e impulsa el atraso político porque teme que los oprimidos entiendan que en el espectáculo politiquero siempre serán perdedores. 

Como dice Bertolt Brecht en Loa de la dialéctica:

“Cuando hayan hablado los que dominan, 

hablarán los dominados.

¿Quién puede atreverse a decir «jamás»?

¿De quién depende que siga la opresión? De nosotros.

¿De quién que se acabe? De nosotros también. 

¡Que se levante aquel que está abatido! 

¡Aquel que está perdido, que combata!

¿Quién podrá contener al que conoce su condición? 

Pues los vencidos de hoy son los vencedores de mañana 

y el jamás se convierte en hoy mismo”.

Fuente: (1) Facebook

Lilliam Oviedo


lunes, 17 de octubre de 2022

Elecciones, partidos tradicionales e izquierda y progresistas

Por Alfredo García*


El panorama político de los partidos tradicionales ya está definido: una misma opción con tres colores distintos y algunos matices, Abinader, Leonel y Abel, tres conservadores arrodillados a las élites económicas nacionales y extranjeras.

En la franja de la izquierda y el progresismo el panorama político es sombrío: una izquierda tradicional perdida en los vericuetos de la historia que niega a luchar seriamente por el poder y pierde el tiempo en acrobacias de luchismo.

Una izquierda electoral desconectada de la realidad con vocación a la participación testimonial o a ser vagón de la cola de alguno de los partidos tradicionales a cambio de migajas.

Un progresismo en bancarrota: unido para luego dividirse en fratricida lucha por el liderarzgo joven contra el menos joven, pero ambas facciones con una ética y una estética clasemediera sin vocación de prender en los sectores populares, que son la inmensa mayoría del electorado.

Si hay alguna luz, por tenue que sea, al final del túnel, es soñar con que se depongan los egos, malquerencias y agendas personales y grupales, que la izquierda y el progresismo vayan a una primarias comunes y abiertas para elegir candidaturas para el 2024.

Dentro de esas posibles candidaturas la propuesta de Maria Teresa Cabrera es quizá la que tendría mayor frescura, oportunidad para crecer y calar tanto en las clases medias como los sectores populares por militancia en las luchas sociales, gremiales y políticas.

Va mi apoyo en esta coyuntura a esa propuesta presidencial de María Teresa Cabrera que ojalá se mantenga y pueda ser refrendada por unas primarias comunes y abiertas de toda la izquierda y progresismo de República Dominicana.

Fuente: Alfredo García | Facebook

*Dirigente social y popular en la región del Cibao.

Alfredo García


Remarcando sobre la unidad

Por Guillermo Moreno

El artículo anterior ¡La unidad, la unidad! ¿Qué unidad? provocó algunas reacciones que me obligan a nuevas precisiones. 

Primeramente, es necesario establecer cuál es la real potencialidad de la coyuntura en desarrollo para las fuerzas alternativas. Al margen de nuestros deseos, lo cierto es que no está planteada como posibilidad inmediata ganar el gobierno en las elecciones de 2024. Sí es evidente que están dadas las condiciones para acumular fuerzas, avanzar y alcanzar importantes objetivos políticos. 

Sin dudas, la participación en un esquema de unidad en el próximo evento electoral es lo que potenciaría las posibilidades de las organizaciones políticas y sociales alternativas frente a los partidos conservadores que intervendrán en el proceso. 

¿Qué carácter deberá tener esta unidad? Habrá de ser una unidad táctica electoral y por tanto no puede ser cerrada política e ideológicamente. En ese sentido debe ser amplia, en cuanto permita potenciar todo lo democrático, todo lo progresista y todo lo de izquierda acumulado en el país a lo largo de décadas. Que pueda concertar candidaturas puntuales sin poner en riesgo la independencia discursiva ni la fisonomía alternativa.  Que sea capaz de despertar la subjetividad de mucha gente que en el camino perdió la confianza de que sea posible producir un cambio verdadero, luego de tantas décadas de sectarismos, claudicaciones, ausentismo e inmadurez política

La clave para avanzar en ese sentido será poder impulsar la unidad táctico-electoral sin subordinaciones, ni camuflajes y sin perder el carácter de propuesta políticaalternativa e independiente, con identidad propia y ocupando el espacio político que le corresponde. 

Hay que entender que es la unidad amplia de las fuerzas alternativas, o por lo menos la parte que estuviera dispuesto a ser parte de ella, lo que puede asegurar que se alcancen resultados favorables en el próximo torneo electoral pues, a nuestras debilidades acumuladas y a la falta de cultura electoral, hay que sumar  las adversas condiciones en que hay que participar en procesos electorales que tradicionalmente se caracterizan por la falta de equidad  y de transparencia y son dominados por el clientelismo, la compra de votos y el uso de dinero de origen ilícito.  

Esta unidad táctica electoral hay que verla como un primer peldaño, cuyos resultados positivos pueden crear las condiciones que permitan profundizar y ampliar el proceso unitario para avanzar hacia objetivos de mayor calado.

La unidad táctica electoral requiere que haya unos mínimos de identidad sobre la valoración de la coyuntura y sus perspectivas, los adversarios principales y secundarios, los métodos y los principios éticos que nos orientan y, sobre todo, los objetivos políticos a alcanzar con la participación electoral. 

Las fuerzas alternativas que se unifiquen para participar en el próximo proceso electoral están obligadas a construir un camino propio que las diferencie del camino tradicional que han impuesto principalmente los partidos conservadores y que se caracteriza por el clientelismo, la compra de votos, el uso de recursos de origen ilícito, la demagogia, la mentira y la simulación. 

Es en ese contexto que planteamos la necesidad de impulsar la unidad de acción electoral. Esta puede ser una de las vías para construir una base social propia y condiciones de confianza; para integrar al movimiento social y ciudadano en el proceso de concreción de la unidad táctica electoral, de cara a las próximas elecciones.  

El planteamiento es que, las fuerzas alternativas formen coaliciones en los territorios; que se impulse la creación de espacios asamblearios para, junto a los pobladores, definir el programa de demandas por mejores condiciones de vida, por los derechos económicos, sociales y ambientales; acompañarles en sus luchas y reclamos y dar un paso más: estimular que los liderazgos locales y sociales asuman candidaturas surgidas de los territorios y de los sectores sociales para postularlos a los ayuntamientos y al congreso para que  directamente  asuman la representación de sus comunidades y la lucha por sus demandas, para dar paso a un nuevo orden democrático en que efectivamente haya una real representación de las mayorías.  

Es la unidad de acción electoral la que permitirá definir e ir construyendo, desde abajo, desde los territorios y desde la ciudadanía la narrativa de lo alternativo. Se trata de una cuestión crucial para la participación electoral de una propuesta diferenciada de los partidos conservadores. 

Como expresaba en el artículo antes referido: “definir y construir desde abajo y con la participación de la ciudadanía, el contenido específico de lo alternativo en lo económico, social, político y ambiental, en un proceso de reflexión colectiva, participación de la gente, acción política e impugnación del modelo vigente, asumiendo sus demandas y aspiraciones, es lo que le dará, a la propuesta alternativa, identidad, fuerza de masas y mucha claridad de los objetivos políticos a alcanzar en la coyuntura en desarrollo.”

Toda esa narrativa de lo alternativo tiene que expresarse en un programa definidamente antineoliberal, en la perspectiva de fortalecer lo público como medio para garantizar a la ciudadanía el disfrute de sus derechos económicos, sociales y ambientales, al tiempo de impulsar un modelo de desarrollo productivo y de soberanía alimentaria. Es también un programa de contenido democrático, que fortalecerá las libertades, la pluralidad, la independencia y división de los poderes públicos, los sistemas de control y rendición de cuentas, la lucha contra la corrupción y la impunidad, la seguridad pública y la soberanía, al tiempo de profundizar la participación ciudadana en la toma de decisiones, incluyendo la facultad de revocación del mandato de los representantes. 

Finalmente, la unidad táctica electoral debe alcanzar su plena identidad y ocupar un espacio propio en el escenario electoral por sus candidaturas nacionales, su discurso y por una práctica electoral coherente y apegada a sólidos principios éticos.

Fuente: Insisto sobre unidad - Diario Libre

Guillermo Moreno


sábado, 15 de octubre de 2022

Las cosas de don Cristobal

Por Rafael Chaljub Mejía

Don Cristóbal Colón y Fontanarrosa me luce un personaje incierto. Era muy audaz. Y un dichoso. Se atrevió a sostener que la tierra era redonda y pedirle apoyo a don Fernando y a Isabel, para lanzarse al mar y demostrarlo. Aquel joven barbilampiño discutió su teoría con los sabios de Salamanca y ganó la discusión cuando paró un huevo sobre una mesa.

Allí mismo ganó la batalla. Hoy ninguna mujer, por generosa que sea, manda sus joyas a la compraventa para que le demuestren que la tierra es redonda. Pero la Reina Isabel lo hizo. Desde que supo lo del huevo parado sobre la mesa, empeñó sus joyas y poco después el hombre estaba navegando.

A más de dos meses de navegación, los marineros se sentían engañados por aquel que los embarcó en una aventura, haciéndoles creer que la tierra era redonda, y se disponían a amarrarlo de pies y mano y tirárselo de desayuno a los tiburones,

Rodrigo de Triana, uno de los amotinados, divisó tierra y se disponía a cobrar la recompensa que el reino había ofrecido al primero que viera tierra. Pero Colón se atravesó y le hizo coca y dijo que ya él había visto una luz la noche antes y por consiguiente la recompensa era suya.

Creyó que estaba en China o en La India y vean ustedes lo despistado que estaba. En vez de seguir de largo, y esa fue nuestra desgracia, se quedó por aquí, se maravilló de la acogedora bondad de los nativos y para demostrarles su gratitud, los sometió a los rigores impiadosos de la esclavitud y el exterminio, en nombre de la civilización y la fe cristiana.

Le dicen el Descubridor, pero como Colón y su gente andaban perdidos, los verdaderos descubridores fueron los aborígenes, que sacaron a camino a un grupo de desorientados.

Cuentan que llegó al Cibao y dijo que esa era la tierra más bella que ojos humanos habían visto; pero los cubanos sostienen que eso mismo fue lo que dijo en Cuba y otros alegan que no, que fue en una región de Centroamérica.
Las incertidumbres persiguen al Almirante aun después de muerto.

Que sus restos descansan en Sevilla, otros dicen que en Cuba, mientras aquí se construyó un faro donde se veneran unas cenizas de cuestionada procedencia, porque los resultados de una prueba de ADN, ordenada hace más de diez años, aun no se conocen.

¡¡¡¡Las cosas de don Cristóbal!!!

Fuente: Las cosas de don Cristóbal (eldia.com.do)

Rafael Chaljub Mejía


jueves, 13 de octubre de 2022

Nueve falacias sobre la cuestión dominico-haitiana

Por Narciso Isa Conde 

En nuestra República Dominicana está en expansión una gran hostilidad contra el Pueblo y la Nación que comparte con nosotros/as esta hermosa y hospitalaria isla caribeña; una hostilidad alimentada por la discriminación sistemática y una abundante divulgación, desde casi todos los centros de poder y generación de ideología, de 9 falacias fundamentales, entre otras:

1.-Propagan profusamente que “EL PUEBLO HAITIANO ES CULPABLE DE SU DESGRACIA”.

Esa supuesta culpabilidad está sustentada en la idea que le atribuye ser un pueblo de una “raza” inferior, bárbara, salvaje, incapaz de valerse por sí mismo y de superar su miseria extrema.

Tal sentencia ignora su historia, su heroísmo, sus hazañas: el primero en independizarse en Nuestra América y en abolir la esclavitud. 

Oculta sus fases de prosperidad, sus valores culturales, el calibre de su intelectualidad, su vocación por el trabajo.

Silencia pérfidamente el rol depredador, saqueador, explotador… de las potencias coloniales y neocoloniales y sus elites lacayas; sobre todo de Francia, EEUU y Canadá.

Obvia la causas de su pauperización, de su brutal  empobrecimiento…de la aridez y de la vulnerabilidad de su territorio y su sociedad frente ante todo tipo de fenómenos naturales.

Borra la inmensa deuda social contraída por las potencias opresoras.

Calla la imposición imperialista de crueles y corruptas dictaduras militares, seudo-democracias perversas, gobiernos y oligarquía delincuentes; desconoce las consecuencias de las sucesivas invasiones militares y de las empobrecedoras recetas neoliberales.

Oculta el odio racista, la venganza imperialista, la saña desplegada contra la rebeldía negra del país y el pueblo más africano del Continente.

En fin invierte la realidad.

Coloca las culpabilidades al revés. 

2.-Que “HAITÍ INVADIÓ LA REPÚBLICA DOMINICANA Y OCUPÓ MILITARMENTE LA ISLA DE 1822 A 1844”. 

La verdad es que todavía para esa fecha la República Dominicana no existía y lo que hoy es su territorio era colonia del Imperio español.

Las fuerzas revolucionarias haitianas, después de liberar la parte occidental  de esta isladel yugo francés y de abolir allí la esclavitud, ocuparon militarmente toda la isla; desplazando al colonialismo español y proclamando la abolición de la esclavitud en la parte Oriental.

La separación de Haití y la fundación de la República Dominicana como Estado Independiente se produjo en 1844 a cargo de las fuerzas, que desde la defensa de una identidad nacional ya forjada, confluyeron con sectores anexionistas pro-españoles, camuflados de independentistas; quienes no tardaron en traicionar esa causa y en anexar la joven república a la Monarquía española.

Fue  en 1863, luego de una intensa y heroica guerra patriótica, cuando fue proclamada la restauración de la soberanía dominicana.

3.- Que “LA REPÚBLICA DOMINICANA ESTÁ SIENDO DE NUEVO INVADIDA POR HAITÍ”.  

El fenómeno migratorio haitiano hacia nuestro país es calificado de una “invasión”, supuestamente destinada a ocupar el país y destruir la dominicanidad, propia de un gran mestizaje “racial” y multicultural.

Pero resulta que ante esa dramática realidad   lo que está haciendo el pueblo haitiano es migrar; y si las migraciones fueran invasiones, la mayoría de los países del mundo estarían siendo “invadidos”, y no precisamente por la OTAN.

Habría entonces que ver cuántos países están habitados solo por sus pueblos originarios y se han quedado sin soberanía.

Migrar, con documentos y sin documentos, no es invadir; y como parte de una sociedad en gran medida indocumentada y sometida a penurias que la obligan a tratar de sobrevivir en otros predios, una parte del empobrecido pueblo haitiano ha tenido que emigrar de su patria a otras tierras.

Emigra a Canadá, a EEUU (principalmente a Florida), a Europa, a otras Islas caribeñas… y sobre todo aquí… dado el hecho de que el río fronterizo se pasa a pie y la frontera terrestre es un  negocio altamente lucrativo de generales, traficantes, políticos, funcionarios civiles, cónsules, empresarios.

Así a los/as  integrantes de un conglomerado social altamente vulnerable, discriminado, acostumbrado a los trabajos más duros, en condiciones infames, son estigmatizados sistemáticamente como “invasores/as” despreciables y seres inferiores.

La complicidad dominicana en la violación de sus propias leyes, para traficar, pisoteando normas migratorias y negando derechos, disfruta de grandes beneficios y mucha impunidad.

Los “ilegales” son los/as inmigrantes y de esa manera se les criminaliza como seres humanos, como personas que supuestamente llevan  en “cuerpo y alma” el delito. 

4.- Que “LA AMENAZA FUNDAMENTAL CONTRA LA SOBERANÍA DOMINICANA ES HAITÍ”.

El calificativo de “invasión” al proceso migratorio procedente del país vecino, posibilita esgrimir de nuevo el “PELIGRO HAITIANO” contra la soberanía dominicana, por demás inexistente en tanto avasallada por la recolonización neoliberal

En vista de que los /as inmigrantes haitianos  son tachados de” ilegales” y además de “invasores/as”, y como tales de “peligrosos e indeseables”;  entonces, el tema migratorio pasa a ser un tema de “seguridad nacional”, de “soberanía amenazada”. Un tema de carácter militar-policial, frente al cual vale hasta hacer la guerra.

Como derivada perversa de esa concepción aberrante, sus descendientes son condenados a la apatridia y a la correspondiente ilegalidad.

Pero lo burlesco de esta ficticia tragicomedia es que Haití no tiene ejército ni soberanía.

 Está demasiado lejos de ser imperialismo.

Tiene una policía construida con la tutela estadounidense y unas bandas paramilitares armadas con contrabandos tolerados desde Miami  y asesorías de la CIA y mercenarios colombianos, 

Sumados los efectivos de la PN de Haití y de las pandillas o bandas asrmadas, tienen un poder de fuego infinitamente inferior a las fuerzas militares y policiales dominicanas.

La República dominicana tiene ejército y policía, y su soberanía no está amenazada por Haití, sino anulada por EEUU.

Ambos pueblos tienen que recuperar su independencia y autodeterminación frente al dominio de EEUU y del Imperialismo Occidental, que no es “paja de coco”.

Tienen que hacerlo en unidad y juntos a la demásnaciones recolonizadas de Nuestra América, 

De ahí el interés de los dominadores de dividirlos y enfrentarlos entre sí. 

5.- Que “LA INMIGRACIÓN HAITIANA ES UNA CARGA INSOPORTABLE PARA EL PAÍS”. 

Pero la realidad es que los inmigrantes haitianos aportan al país mucho más de lo que reciben en salarios y servicios sociales.

Investigaciones que datan de algunos años, revelaron que la fuerza laboral haitiana residente  en el país aportaba 4 veces más que los ingresos en monedas, especies y asistencia social recibidos por ella,

El esplendor de la industria azucarera dominicana se basó en la  sobreexplotación de la mano de obra haitiana en condiciones no dignas de seres humanos.

Igual aconteció y acontece en la recolecta del café, en todas las plantaciones agrícolas y el poderoso sector de la construcción. 

6.-Que “LA MANO DE OBRA HAITIANA DESPLAZA A LA DOMINICANA”.

Cuando lo que realmente acontece es que empresarios privados voraces, y hasta el propio Estado dominicano, desplazan a los dominicanos para contratar haitianos/as con peores salarios y jornadas más intensas; negando derechos fundamentales, imponiendo pésimas condiciones laborales y exhibiendo a la vez su hostilidad anti-haitiana desde una doble moral.

7.- Que son falsas las estadísticas de entidades de aquí y el exterior porque se puede apreciar en las calles que “LOS MIGRANTES HAITIANOS/AS SON MAS DE TRES MILLONES Y DESBORDA R.D.”

Hasta ahora ningún estudio bien avalado revela una masa de inmigrantes haitianos superior a medio millón.

La exageración persigue alarmar, exacerbar un falso “patriotismo” y potenciar el racismo anti-haitiano de matriz colonialista y racista, inculcado por la facción hispanófila de la sociedad durante siglos. 

8.-Que hay que “SACARLOS COMO SEA DE ESTE PAÍS”.

Obviando que la economía dominicana, sin la mano de obra haitiana en áreas y condiciones abusivas depreciadas por los dominicanos/as, y sin el mercado haitiano sufriría una crisis mucho más extensa y profunda, y mucho más difícil de manejar que la actual.

9.-Que “LAS BANDAS ARMADAS HAN SEMBRADO EL CAOS EN HAITÍ Y LA ÚNICA FORMA MANERA DE ERRADICARLAS ES CON OTRA INTERVENCIÓN MILITAR A CARGO DE LA °COMUNIDAD INTERNACIONAL°.” 

Pero resulta que esas bandas fueron creadas con apoyo de EE.UU y del paramilitarismo colombiano; a la vista de la MINUSTAH-ONU, usando como instrumento al oficialista Partido de las Cabezas Raspadas y los gobiernos de Martelly y Jovenel Moises, con la colaboración de la Policía Nacional y la actual protección del  régimen de ARIEL HENRY.

A esas bandas le atribuyen falsamente las multitudinarias movilizaciones y los contundentes paros protagonizados  por un pueblo supremamente empobrecido e indignado, que exige anulación del aumento de los combustibles, destitución del gobierno de Henry y transición soberana hacia un gobierno que garantice sus derechos y la autodeterminación del país.

Todas las intervenciones militares anteriores han empeorado la situación y la que ahora se fragua desde la Casa Blanca y la ONU tiene como propósito fundamental bloquear  la caída del régimen e impedir una “solución haitiana a la crisis haitiana”; procurando imponer fórmulas afines a los intereses de EE.UU y potencias aliadas. 

Y ya comenzaron a llegar las naves de guerra y las misiones del Comando Sur del Pentágono, anunciando más intervención y violencia imperial en El Caribe                                            

A estas 9 falacias - intensamente alimentadas por un pensamiento conservador, pro-colonial racista y xenófobo- las acompañan ideas fundamentalistas religiosas, machistas, adulto-céntricas, homofóbicas.

Ellas son agresivamente asumidas por  cúpulas dominantes, empresariales, eclesiales, políticas, militares y estatales, que van conformando el NEOFASCISMO DOMINICANO.

Se trata de un producto ideológico que, con aires posmodernos y enorme fuerza mediática, emana de un sistema capitalista-imperialista mundial, central y periférico, enfermo, gansterizado y atrapado en una decadencia que potencia su agresividad; logrando en no pocos casos captar y endrogar una parte de la población. 

¡ALERTA! Preparémonos para una gran batalla de ideas y mucho más, que ESO camina como pérfida resistencia conservadora a las indignaciones y rebeldías que en estos nuevos tiempos se inspiran, renuevan y amplían creadoramente las ideas libertarias y los dignos ejemplos de Túpacamaru, Lautaro, Anacaona, Guarocuya, Caonabo, Jesús, Marx, Lenin, Rosa Luxemburgo, Bolívar, Manuelita, Martí, el Che, Fidel, Chávez, Lemba, Sempé. Lempira, Duarte, Caamaño Minerva Mirabal y Manolo, entre muchos y muchas más. (13-10-2022, Santo Domingo, RD).

Narciso Isa Conde