Por
Francis Santana
3- De
similar manera, entendemos que no hacer balances de nuestra práctica en todos
los aspectos y períodos, ha sido una causa de primer orden de las divisiones
que ha sufrido la izquierda.
Porque no hemos
aprendido de nuestros errores, ni de nuestros éxitos y vivimos dando bandazos
en base al empirismo y a la especulación política y haciendo las mismas cosas
de siempre ignorando los cambios trascendentales que se han producido en todas
las esferas de los saberes en nuestro planeta.
Ni siquiera nos hemos
detenido suficientemente a desentrañar las causas de las grandes debilidades de
nuestra izquierda, y por supuesto tampoco hemos analizado las causas de las
recurrentes divisiones de la izquierda en todos los tiempos e incluso muy
recientemente.
Y podemos estar
seguros, de que sin hacer un balance multilateral de lo que ha sido nuestra
práctica política, vamos a continuar deambulando por los mismos caminos
recorridos con una carga de errores, desviaciones y deformaciones, que
permanentemente nos dividen, nos atomizan y nos convierten en pequeñas fuerzas
incapaces de levantar simpatías hacia nosotros en la sociedad.
4- El no habernos
convertido durante un largo período de más de medio siglo en opción de poder,
también ha parido nuevos grupos de izquierda, que a su vez continuaron
fragmentándose, ya que en la medida en que estos perdieron la perspectiva de
poder y viven subsistiendo alrededor de algunos partidos de las clases
dominantes, parte de su militancia ha desertado, unos se han pasado a la acera
del frente, otros han formado otras organizaciones de izquierda, mientras que
una parte se mantiene sin organización aunque con posiciones de avanzada y
acompañando al pueblo en sus luchas.
Y de no convertirnos en
opción de poder como izquierda, atrayendo a los principales
espaciosdemocráticos y a lo más avanzado del movimiento social; de seguro que
continuaran las divisiones y las deserciones de nuestras filas, porque los
seres humanos por lo general se alimentan de esperanzas redentoras alcanzables;
pero a la vez, tienden a distanciarse de cualquier proyecto en el que no
observen posibilidades reales de alcanzar sus sueños e intereses.
5- Y un factor, no
menos importante que ha contribuido históricamente a la división de la
izquierda, es la labor de penetración de la ideología de las clases dominantes
y de los agentes enemigos de la revolución en nuestro seno. Provocadores estos
que promueven la intriga, la desconfianza y la exacerbación de las diferencias
internas con el velado propósito de producir fisuras y encono en las
organizaciones, entre unas y otras y entre sus integrantes, convirtiendo
contradicciones secundarias en insalvables y poniendo en marcha todo tipo de
maniobras contrarrevolucionarias para que las organizaciones no se unan
internamente, con las otras de su naturaleza, ni con el pueblo, y así crear un
ambiente enrarecido para dividirlas, distanciarlas, atomizarlas e ir empujando
la revolución hacia un laberinto de descrédito e incapacidad para derrotar la
dominación extranjera y a sus aliados.
A este tema, hace
muchos años que no le prestamos atención alguna en la izquierda, lo que expresa
un elevado grado de ingenuidad de nuestra parte y una baja vigilancia de clase
en nuestras filas.
Porque resulta una
total ignorancia sobre las distintas dimensiones de la lucha de clases, creer
que el Estado oligárquico y neocolonial pueda pasar un solo día sin trabajar
para impedir el avance de la izquierda y el triunfo de la revolución. Por eso
su constante labor ideológica, cultural y la penetración de sus agentes en
nuestras organizaciones para tratar de derrotar la revolución por todas las
vías.
Una conducta que ha
facilitado la penetración de la ideología y de los agentes de la burguesía
dominante en las filas de la izquierda, es la ausencia del uso constante del
método de la crítica y la autocrítica, permitiendo pasar por alto todo tipo de
inconductas, ideas y acciones evidentemente auspiciadoras de divisiones
internas.
Estamos contestes en
que entre los revolucionarios deben primar relaciones de afectos, respeto,
solidaridad recíproca y camaradería; pero esto jamás debe hacerse extensivo a
la conciliación con las ideas y prácticas contrarias a la revolución.
En síntesis, podemos
decir entonces, que:
La falta de una
formación política e ideológica de la militancia de la izquierda a todos los
niveles, en base a sólidos principios revolucionarios políticos e ideológicos,
el desconocimiento de nuestra realidad, el predominio de la ideología de la
pequeña burguesía, las deserciones frecuentes de nuestras filas por no tener la
izquierda claras perspectivas de poder, la falta de una evaluación sistemática
de nuestra práctica y la penetración de la ideología y de agentes de las clases
dominantes en nuestro seno, han sido y son los factores causales de las
divisiones de nuestras izquierdas.
Estos elementos
causales de las divisiones de las izquierdas debemos atrevernos a enfrentarlos
y superarlos con audacia, perseverancia y con elevada responsabilidad
revolucionaria. Los grandes problemas nunca se superan cortando las ramas;
sino, arrancándolos de raíz.
Francis Santana