viernes, 25 de noviembre de 2022

Aprender a bailar en la fiesta de la democracia

Por Fortune Modeste Valerio 

La izquierda, como toda criatura que llega a un nuevo escenario, debe aprender a moverse de manera tal que no equivoque los pasos: gatear, hacer solito, caminar, correr, detenerse, y, de vez en cuando, dar sus saltitos. Porque, después de permanecer tanto tiempo trabajando en la clandestinidad, es posible que prefiera andar agarrada de alguien. Y eso podría entorpecer el nuevo aprendizaje. 

Esta democracia que se comparte es el resultado del trabajo, sacrificio e incesantes luchas de los hombres y mujeres de la izquierda, Vaya paradoja, es la que menos ha disfrutado. Y no por desconocimiento, sino porque creía que era un pecado mortal bailar en la fiesta de la democracia, que se realiza con los recursos de todos, incluyendo de los revolucionarios. 

Ahora se comprende que no es un error bailar en la fiesta de la democracia. Se debe tener presente, sin inventos, qué se busca participando en ella, y con cuál pareja se baila. Con la música no hay problema, aunque aparezcan algunos cruzados. Hay que tener cuidado con la bebida, para que no se pasen de contentos.  

Mi recomendación: vayan acompañados y si es posible con su pareja. Qué diablo busca ir a una fiesta a calentar silla. Hay que bailar con su pareja y compartir con los demás, Lo importante es que el encuentro concluya como lo planificaron y organizaron, los responsables de la chercha.

Se olvida del vestuario, la pinta. No es necesario la boina,   ni la camisa de kaki, tampoco el pantalón jeans azul; olvídense de las botas y la gorra; con la barba no hay problema, eso sí, una vaina bacana, bien arreglada; con el pelo, un corte decente, con el barbero del bloque. Recuerden, no lleven los periódicos, libros y folletos; es para una fiesta que van. Es decir, llegar con decisión a disfrutar la rumba.

En democracia se avanza si se comprende que está en un escenario nuevo que permite, con todas sus desventajas e inequidades, crecer, multiplicar, consolidar y expandir sus instituciones. En nada se abandonan las luchas reivindicativas, económicas, políticas y sociales; por el contrario, se combinan las luchas con audacia, disciplina mental y participación popular, para que no se quede, nadie sin bailar, un espacio sin la participación de la izquierda, con sus propuestas puntuales.  

Tres aspectos que se deben tener en cuenta: profundizar la democracia, que garantice la esencia de las libertades democráticas y el respeto de los derechos humanos consagrados en la Constitución de la República y convenios internacionales, y, por último, aunque hay más, continuar con el crecimiento económico, pero sobre la base de una redistribución de la riqueza, equilibrada e inclusiva, y el reordenamiento de las políticas económicas; comercial, financiera y de manufactura. 

Lo que se busca es crear vocación de poder, y eso se consigue participando en la estructura estatal, en las instituciones sindicales, campesinas, profesionales, estudiantiles, ambientalistas, feministas, sociales y populares. Se acabó el “trabajar para estar cansado”. Alcanzar el poder es la aspiración suprema de los revolucionarios; todos los caminos deben conducir a esa dirección.

Aquí no se puede hablar de democracia, sin reconocer los aportes de los revolucionarios en la lucha contra la dictadura y gobiernos inconstitucionales; violadores de los principios y valores democráticos. La sangre de los héroes del 14 de junio de 1959 se mantiene viva en las escarpadas montañas; donde acudieron los mártires del Movimiento Revolucionario del 14 de junio, el inolvidable Manolo Tavárez Justo y sus compañeros. Pero hay más, se combatió en las calles, abril de 1965, para restablecer la Constitución de 1963 y el retorno a la presidencia del profesor Juan Bosch. Y en los doce años de los gobiernos sangrientos del doctor Joaquín Balaguer, se exterminó una generación de jóvenes valientes, enfrentando imposiciones dictatoriales.

Participar en la etapa democrática es un proceso muy duro para entidades políticas que han operado con el objetivo de sustituir el sistema capitalista. El mundo ha cambiado; los escenarios y los métodos de lucha, también. Hay que incursionar, levantando la bandera de la democracia, en todos los espacios legales, incluyendo, por supuesto, la fiesta de la democracia; "bailar pegao" con su pareja, sin confusión alguna. Única manera de enviar un mensaje de lealtad y confianza.

Fortune Modeste V



                                



 

 

 

La UCT denuncia principal interés de EE. UU. Es ejercer presión y no defender los trabajadores agrícolas

Santo Domingo-. La Unión Clasista de Trabajadores (UCT) respaldó a los Trabajadores Cañeros del Central Romana, reitera su rechazo a los abusos que por décadas comete esta transnacional contra los trabajadores agrícolas.

Ramon Reyes secretario General de la entidad manifestó que  guardando la distancia del interés político que persigue el Gobierno Norte Americano con la Orden de Retención de Liberación a los productos del Central Romana, la UCT saluda la sanción impuesta a dicha empresa por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los EE. UU; sobre todo, porque pone de relieve la verdad de las denuncias que por décadas han hecho los compañeros de la Unión de Trabajadores Cañeros (UTC), filial de la UCT; y diferentes sectores sociales de la Romana y el país.

‘’Sin embargo, denunciamos que el principal interés del gobierno de los Estados Unidos de América es ejercer presión a través de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los EE. UU. contra el gobierno dominicano, no la defensa de los trabajadores agrícolas del Central romana, todo lo contrario’’, aseguró Reyes.  

En tanto Efraín Sánchez Soriano, secretario de Asuntos Internacionales (UCT) afirma que en el Central Romana se violan los derechos de los trabajadores y que en ella están presentes varios de los indicadores de trabajos forzosos pautados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), entre ellos: condiciones de trabajo y de vida de abusivas, el abuso de vulnerabilidad, el aislamiento, la intimidación y la amenazas, retención de salarios y el exceso de horas extras.

Mediante documento de prensa llamaron al Gobierno de Luis Abinader y al ministro de Trabajo a que aprovechen la oportunidad y garanticen que el Central Romana, respete y cumpla con las leyes laborales, la constitución dominicana y las normas e indicadores de calidad de las condiciones de trabajo.




Le toca el turno al Central Romana

 Por Rafael Chaljub Mejía

Ahora que Washington bloquea la entrada al mercado norteamericano de azúcar del Central Romana, los grandes magnates de esa empresa se habrán enterado de que en el mundo hay una superpotencia que usa el poder económico para chantajear a otros.

Ahora los dueños del Central recordarán que esa misma superpotencia ha mantenido un embargo comercial por más de sesenta años contra Cuba; que ha recurrido a procedimientos parecidos contra el gobierno de Venezuela y sostiene una guerra económica y de mercados contra China.

Corea e Irán, han sido víctimas de la misma norma y desde que Rusia emprendió la llamada Operación Especial en Ucrania, junto al apoyo militar al gobierno fascista de Kiev, a lo primero que el gobierno yanqui recurrió fue a la imposición de un paquete de sanciones económicas contra Rusia.

Qué mundo es este, en el cual anda suelto un gendarme internacional que somete al chantaje y ejerce presión tanto con el poder militar como con el poder económico, con resultados trágicos en los dos aspectos. Porque tanto daño causan los bombardeos demoledores contra Irak, como las consecuencias materiales y humanas sufridas por Cuba a causa del bloqueo.

En lo del Central Romana se trata de un choque de grandes intereses imperialistas y lo que más llama la atención es que fuera ahora cuando los norteamericanos supieran que ese gran pulpo azucarero ha cometido siempre todas esas violaciones y que el cómplice mayor de todo eso y durante más de un siglo, ha sido precisamente el gobierno de Washington.

Si el nombre del Central Romana está indisoluble asociado a los de despojo de tierras durante la ocupación militar de 1916 a 1924; algolpe de Estado contra el gobierno constitucional del profesor Juan Bosch, y sonó igualmente cuando la trágica desaparición de Guido Gil el 17 de enero de 1967.

Ellos son yanquis y se entienden, pero que conste que ningún país tiene derecho a jugar con el sentido común de los pueblos. El verdugo de los emigrantes extranjeros en los campos agrícolas de California, aparece ahora preocupado por lo que ha ocurrido siempre en el Central Romana.

Del mismo modo, que es una pena que ante la recienta nota de la Embajada aconsejando a los norteamericanos de color cuidarse en nuestro país, la Cancillería no les haya recordado a esos ciudadanos que donde más deben cuidarse es precisamente en los Estados Unidos, donde más se les discrimina y maltrata.

Fuente: https://eldia.com.do/le-toca-el-turno-al-central-romana/

                                  Rafael Chaljub Mejía












25 de noviembre, día de la resistencia popular y por la democracia

Por Julio César Disla


El  25 de noviembre se conmemora como el Día Internacional de la no Violencia contra las Mujeres. En la ocasión, millones de féminas en el Mundo se movilizan para visibilizar las luchas de las mujeres en la resistencia popular, por la democracia, contra las dictaduras, el machismo, la misoginia y contra la violencia de género, para producir cambios en la sociedad.

El 25 de noviembre de este 2022, se cumplen 41 años de una jornada dedicada a visibilizar y denunciar las violencias contra las mujeres. La fecha fue propuesta en el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, Bogotá 1981, para honrar las hermanas Mirabal, víctimas del régimen dictatorial de Rafael Leonilda Trujillo en 1960.  Se resumía así toda una memoria colectiva de resistencia política de las mujeres latinoamericanas contra los regímenes autoritarios y militaristas patriarcales.

Ese año las mujeres dominicanas organizadas en las diferentes organizaciones feministas, tomaron las calles para marcar el nuevo significado del 25 de noviembre en el calendario. Miles de mujeres se movilizaron bajo la consigna NO MAS VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.

El movimiento latinoamericano inspiró a otros en el mundo y, en el año 2000, la Asamblea General de Naciones Unidas resolvió establecer el 25 de noviembre como Dia Internacional de la eliminación de la Violencia contra la Mujer, instando a gobiernos, instituciones y a la sociedad civil a concienciar y actuar frente a las formas de violencia patriarcal.

La violencia machista se cobra victimas en cada minuto, de acuerdo con las estadistas de los países del Caribe, una de cada tres mujeres sufre por algún tipo de violencia de género, y cada diez minutos una mujer o niña muere asesinada por algún depravado asesino.

Esto es parte de un problema estructural, que está relacionado al modo de producción dominante, que convierte a la mujer en una mercancía de compra y venta, y que ejerce sobre las mujeres diferente tipo de presión, pues, mientras se forja conciencia en el mundo acerca de la necesidad de parar la violencia de género, crecen grupos antidemocráticos que incrementan los ataques en contra de las organizaciones defensoras de las mujeres y las niñas.

En República Dominicana, las cifras de violencia en contra de las mujeres son muy altas, aumentando cada año, en los primeros 10 meses de 2022, más de 27 mil mujeres han denunciado ante la Fiscalía algún tipo de violencia, psicológica, física o sexual. En el mismo periodo 357 fueron asesinadas por violencia de género,96 de ellas habrían sido víctima de feminicidio.

Las cifras podrían ser superiores, por la negativa de las mujeres a denunciar a sus agresores o por las dificultades a acceder a procesos justos en los que no sean revictimizadas, en especial en casos de violencia sexual.

Cada 25 de noviembre le recuerda al Estado Dominicano la deuda histórica que tiene con las mujeres y niñas en materia de protección de derechos, pues hasta el momento, el gobierno no trabaja en la aprobación del nuevo Código Penal que permita las tres causales, ni mucho menos de un presupuesto que permita financiar y ejecutar la Ley Orgánica de prevención y erradicación de las Violencias de géneros, de hecho, apenas se destinan menos 2% del Presupuesto General del Estado para atender a las mujeres en situación de vulnerabilidad.

Quienes nos identificamos con los problemas fundamentales de las mujeres, de sus reivindicaciones, procuramos vivir en una sociedad en donde la violencia de genero haya sido desterrada, donde las causas de la violencia hayan sido abatidas y sea posible una vida sin violencia. Es decir, que la lucha por sus reivindicaciones y derechos sean también la búsqueda por la construcción de una sociedad más justa, sin opresión ni explotación para mujeres y hombres.


                                      Julio César Disla




jueves, 24 de noviembre de 2022

Causas de las divisiones de la izquierda (3 de 3)

Por Francis Santana

3- De similar manera, entendemos que no hacer balances de nuestra práctica en todos los aspectos y períodos, ha sido una causa de primer orden de las divisiones que ha sufrido la izquierda.

Porque no hemos aprendido de nuestros errores, ni de nuestros éxitos y vivimos dando bandazos en base al empirismo y a la especulación política y haciendo las mismas cosas de siempre ignorando los cambios trascendentales que se han producido en todas las esferas de los saberes en nuestro planeta.

Ni siquiera nos hemos detenido suficientemente a desentrañar las causas de las grandes debilidades de nuestra izquierda, y por supuesto tampoco hemos analizado las causas de las recurrentes divisiones de la izquierda en todos los tiempos e incluso muy recientemente.

Y podemos estar seguros, de que sin hacer un balance multilateral de lo que ha sido nuestra práctica política, vamos a continuar deambulando por los mismos caminos recorridos con una carga de errores, desviaciones y deformaciones, que permanentemente nos dividen, nos atomizan y nos convierten en pequeñas fuerzas incapaces de levantar simpatías hacia nosotros en la sociedad. 

4- El no habernos convertido durante un largo período de más de medio siglo en opción de poder, también ha parido nuevos grupos de izquierda, que a su vez continuaron fragmentándose, ya que en la medida en que estos perdieron la perspectiva de poder y viven subsistiendo alrededor de algunos partidos de las clases dominantes, parte de su militancia ha desertado, unos se han pasado a la acera del frente, otros han formado otras organizaciones de izquierda, mientras que una parte se mantiene sin organización aunque con posiciones de avanzada y acompañando al pueblo en sus luchas.

Y de no convertirnos en opción de poder como izquierda, atrayendo a los principales espaciosdemocráticos y a lo más avanzado del movimiento social; de seguro que continuaran las divisiones y las deserciones de nuestras filas, porque los seres humanos por lo general se alimentan de esperanzas redentoras alcanzables; pero a la vez, tienden a distanciarse de cualquier proyecto en el que no observen posibilidades reales de alcanzar sus sueños e intereses.

5- Y un factor, no menos importante que ha contribuido históricamente a la división de la izquierda, es la labor de penetración de la ideología de las clases dominantes y de los agentes enemigos de la revolución en nuestro seno. Provocadores estos que promueven la intriga, la desconfianza y la exacerbación de las diferencias internas con el velado propósito de producir fisuras y encono en las organizaciones, entre unas y otras y entre sus integrantes, convirtiendo contradicciones secundarias en insalvables y poniendo en marcha todo tipo de maniobras contrarrevolucionarias para que las organizaciones no se unan internamente, con las otras de su naturaleza, ni con el pueblo, y así crear un ambiente enrarecido para dividirlas, distanciarlas, atomizarlas e ir empujando la revolución hacia un laberinto de descrédito e incapacidad para derrotar la dominación extranjera y a sus aliados. 

A este tema, hace muchos años que no le prestamos atención alguna en la izquierda, lo que expresa un elevado grado de ingenuidad de nuestra parte y una baja vigilancia de clase en nuestras filas.

Porque resulta una total ignorancia sobre las distintas dimensiones de la lucha de clases, creer que el Estado oligárquico y neocolonial pueda pasar un solo día sin trabajar para impedir el avance de la izquierda y el triunfo de la revolución. Por eso su constante labor ideológica, cultural y la penetración de sus agentes en nuestras organizaciones para tratar de derrotar la revolución por todas las vías.

Una conducta que ha facilitado la penetración de la ideología y de los agentes de la burguesía dominante en las filas de la izquierda, es la ausencia del uso constante del método de la crítica y la autocrítica, permitiendo pasar por alto todo tipo de inconductas, ideas y acciones evidentemente auspiciadoras de divisiones internas.

Estamos contestes en que entre los revolucionarios deben primar relaciones de afectos, respeto, solidaridad recíproca y camaradería; pero esto jamás debe hacerse extensivo a la conciliación con las ideas y prácticas contrarias a la revolución.

En síntesis, podemos decir entonces, que: 

La falta de una formación política e ideológica de la militancia de la izquierda a todos los niveles, en base a sólidos principios revolucionarios políticos e ideológicos, el desconocimiento de nuestra realidad, el predominio de la ideología de la pequeña burguesía, las deserciones frecuentes de nuestras filas por no tener la izquierda claras perspectivas de poder, la falta de una evaluación sistemática de nuestra práctica y la penetración de la ideología y de agentes de las clases dominantes en nuestro seno, han sido y son los factores causales de las divisiones de nuestras izquierdas.

Estos elementos causales de las divisiones de las izquierdas debemos atrevernos a enfrentarlos y superarlos con audacia, perseverancia y con elevada responsabilidad revolucionaria. Los grandes problemas nunca se superan cortando las ramas; sino, arrancándolos de raíz.

                                   Francis Santana


miércoles, 23 de noviembre de 2022

Ironías e insólitas coincidencias políticas

Por César Pérez 

La perspectiva que tenía Occidente en la primera década después de la Segunda Guerra Mundial era una lucha sin cuartel entre dos sistemas: socialismo y capitalismo. Difícilmente alguien podía prever que cuatro décadas después se produciría la quiebra del socialismo soviético y que hoy una variopinta internacional ultraderechas amenace con quebrar definitivamente los cimientes de esa democracia en que decía justificarse ese capitalismo.

Muchas cosas han cambiado, se revitalizan las ideas fuerzas del nazi fascismo que se creían heridas de muerte, se combaten a antiguos aliados y se producen las más insólitas coincidencias político/sociales, al tiempo de aparecer nuevas sensibilidades o prioridades políticas. De esto, como país, parecería que no estamos enterados.

Después de la Segunda Guerra Mundial se lograron acuerdos internacionales para la defensa de los derechos humanos.  Hoy, la conjugación del colapso de los países del bloque soviético, la inevitable demanda de mano de obra extranjera del sistema productivo capitalista que se torna inmanejable, la aparición de diversas expresiones de nacionalismos y secesionismo se ha convertido en factor determinante para la aparición de diversos agrupamientos político/sociales opuestos a derechos humanos inalienables. Esos desectores, alucinados por viejas mitologías con que algunos construyen la historia de algunas naciones y la historia misma, se articulan para imponer un orden social que negaría los valores esenciales para la convivencia entre los seres humanos, independientemente de sus diferencias.

Como el Armagedón, ese amasijo de grupos se articula alrededor de absurdas mitologías y de bajos instintos para combatir los regímenes de democracia representativa y a los gobiernos progresistas o de izquierda, a los de impronta socialdemócrata e incluso a algunos gobiernos norteamericanos, exceptuando el de Trump, que les sirvió de apoyo y modelo.  En nuestro país, un puñado de nostálgicos trujillistas son amplificadores del discurso y acciones de esas milicias, básicamente las relativas a los temas migratorios y de derechos humanos. Insólitamente, en cuestiones fundamentales de ese discurso y en las acciones que del mimo se derivan coinciden o son cómplices con su silencio sectores políticos y sociales de signos y trayectorias muy diferentes.

Esa coincidencia se acentúa en la medida en que crece la tensión social y política provocadas por el discutible manejo de la migración haitiana. Es lo que sucede actualmente con las declaraciones de la embajada norteamericana en la que hace un llamado a sus funcionarios afronorteamericanos para que eviten lo que entiende posibilidad de verse envueltos en las frecuentes redadas contra nacionales haitianos o nacionales dominicanos de ese origen. No es la primera vez que esa embajada hace recomendaciones parecida, recordemos que lo hicieron cuando frente a una discoteca de la capital se produjo un mortal accidente, en medio de una protesta de un grupo de personas por impedírseles su entrada a ese lugar por sus condiciones étnicas.

EEUU tiene un dilatado historial de violación a los derechos humanos y de crímenes contra militantes de izquierda en diversos países, por lo cual no está calificado para dar lecciones sobre ese tema. Sin embargo, hay sectores de la clase política y de la sociedad de ese país, incluso en el poder, que son particularmente sensibles al tema racial. En este caso, lo esencial es discutir si lo que dice sobre los apresamientos y expulsión en caliente de inmigrantes haitianos o de origen es o no verdad. Las violaciones de derechos a estas personas están profusamente documentadas, grabadas y difundida por diversas redes sociales y es una verdad que niegan sectores que antes apoyaban la represión norteamericana contra militantes de izquierda y que algunos anticomunistas viscerales. irónicamente, lo niegan también gentes progresistas.

Sectores empresariales, que engrosaron sus fortunas protegidas por esa represión y negando todo derecho laboral y sindical, no tienen calidad para hablar de soberanía y decepciona que sectores que siempre les han adversado se sumen a su hipócrita y desentonado coro contra una obviedad: la existencia de un racismo latente y manifiesto potenciado por el tema migratorio que como sociedad nos lastra. La cruzada del ultranacionalismo xenofóbico/racista no es solo contra la migración de origen haitiano, sino contra la separación de las esferas pública y privada, contra derechos fundamentales de la mujer, de opción sexual y contra los países, grupos, individuos y fuerzas sociales y políticas que se baten por el respeto a derechos humanos inalienables consagrados en acuerdos internacionales.

Hay sectores progresistas que no han sabido leer este tiempo, no advierten que sectores de extrema derecha del nacionalismo han hecho una religión política, como dijera el historiador Elie Kedourie, citado por Donal Sassoon, con todo lo que eso significa en términos de emotividad, irracionalidad, falta de objetividad, falsificación de los hechos del pasado, fabulaciones e intolerancias. Tampoco, la peligrosidad de esa internacional ultraderechista recientemente reunida en México, nada casual la escogencia de sede, para enviar un mensaje de combate a los gobiernos progresistas que sostenidamente se están instaurando en esta región. En Europa sienten que el muro de la democracia está cediendo.

En tal sentido, no solo resulta una ironía que sectores progresistas del país y del propio gobierno se sumen a la cruzada de los nostálgicos del trujillismo que actúan en consonancia con esa internacional para sepultar todo lo logrado por este país en términos de derechos humanos de todas generaciones.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/ironias-e-insolitas-coincidencias-politicas-9134030.html

                                   César Pérez




Causas de las divisiones de la izquierda (2 de 3)

Por Francis Santana

CAUSAS FUNDAMENTALES DE LAS DIVISIONES DE LAS IZQUIERDAS.

Aquí señalaremos aquellas que entendemos son las principales causas de las divisiones de la izquierda, seguros de que existen muchas otras.

1- El desconocimiento a profundidad de la teoría revolucionaria, de nuestra historia y de la realidad objetiva sobre la que operamos, es una causa fundamentalísima de las divisiones de las izquierdas en nuestro país.

Esto ha conllevado al abordaje de la realidad nacional en base esquemas y extrapolaciones de experiencias marcadamente ajenas a la nuestra.

Y en la medida en que cada organización extrapola arbitrariamente una experiencia distinta, (de Rusia, China, Vietnam Cuba, Venezuela, Brasil, etc.) y trata de aplicarla a nuestra realidad de manea dogmática, en ese mismo momento aparece la posibilidad de la ruptura táctica o de tipo estratégico, dando origen a debates interminables y a manejos inadecuados de las contradicciones en el seno de las fuerzas revolucionarias.

Ese torpe manejo de las diferencias internas, llevadas en múltiples oportunidades a los planos personales, ha sido causa muy poderosa de las divisiones de las izquierdas; y esto tiene sus orígenes muy evidentes en la limitadísima formación política y teórica de los protagonistas de esos procesos. Es decir que el desconocimiento de la teoría revolucionaria, sus fundamentos, métodos y categorías, han acompañado siempre a toda acción de escisión en nuestras filas.

Sin superar este elemento causal no será posible detener las divisiones que han ido descalificándonos para ponernos a la altura de la lucha por el poder político de la nación.

2- La composición social predominantemente pequeño burguesa de la izquierda, acompañada de la orfandad de formación política e ideológica en las filas de izquierda es, además, un elemento causal determinante de todas las divisiones que hemos tenido.

Precisamos la composición pequeñoburguesa y sin formación política de la izquierda juntas y no por separado, como una poderosa causa de nuestras divisiones, porque si observamos la composición social de las direcciones políticas de los partidos que han hecho revolución en diferentes países, encontramos que sus direcciones no han estado conformadas principalmente por proletarios, sino por pequeños burgueses, intelectuales y campesinos pobres; pero guiados y apegados por una concepción política e ideológica revolucionaria, no pequeñoburguesa.

Porque el pequeño burgués, mientras su ideología es predominante pequeñoburguesa (por no haber pasado por un proceso de educación político ideológico revolucionario integral) su aspiración principal es ascender económica y socialmente a toda costa; unas veces enganchándose al carro de la revolución cuando la observa en ascenso, haciendo alianzas con la burguesía tras posiciones en el tren estatal que le permiten ascender o abandonando las filas revolucionarias y pasando directamente a los partido burgueses en el poder.

De ese tipo de militantes y dirigentes ha estado y está llena la izquierda dominicana, que mientras son jóvenes y estudiantes universitarios tragan balas y misiles; pero cuando llegan a ser profesionales, tener maestrías y doctorados, la inmensa mayoría de ellos, aunque no todos, se echan en los brazos de las clases dominantes y se tornan rabiosos renegados de la causa que un día asumieron; pero en la que no recibieron la formación política e ideológica requerida para poder entender a cabalidad las complejidades de la lucha de clase y así situarse en mejores condiciones para llegar hasta el final en la lucha al lado de los explotados y de los mejores intereses de la nación.

No es que el pequeño burgués no pueda ser parte de la izquierda e incluso de su dirección, eso no es lo planteamos, lo que no es correcto es que el pequeñoburgués, su ideología, su concepción y sus intereses desempeñen el rol dirigente del movimiento revolucionario, y en gran medida eso es lo que ha venido y está sucediendo en la izquierda dominicana.

La pequeña burguesía es un sector que puede y debe desempeñar un papel interesante en el triunfo de la revolución democrática y de liberación nacional; pero sería un absurdo pretender que pueda dirigir esta revolución y llevarla hasta el final consecuentemente. 

Por lo que se hace urgente e imprescindible, iniciar un proceso de formación, estudio y conocimiento de la teoría revolucionaria para poder iniciar la superación de una de las causas más profundas de las divisiones que han impedido la unidad de la izquierda. Y simultáneamente encaminar iniciativas sistemáticas y de calidad para ir incorporando cada día a más integrantes de lo mejor de la clase obrera y del semi proletariado a nuestras filas para ir mejorando sustancialmente nuestra composición de clase.

Continúa...

                                    Francis Santana