miércoles, 28 de diciembre de 2022

Cuestiones de política y democracia (III)

Por Manuel Salazar 

 La democracia práctica y la especulativa en la Grecia antigua.

Democracia, del griegodémokratia, quiere decir, poder del pueblo. En la antigüedad, eso significaba participación directa del pueblo en el gobierno, que tenía varias magistraturas, algunas jurídicas; y el pueblo hacía parte de las mismas.  Muy diferente a la democracia representativa de hoy, en la que el pueblo elige a representantes y, al tener poder de elegir, constitucionalmente se le considera la expresión de la soberanía popular, sostén del poder.

En la démokratiagriega el pueblo era el gobierno, no elegía al gobierno, sino que lo ejercía de manera directa. Aquí hay una diferencia sustancial con la democracia liberal de hoy, y que, descontadas las diferencias de circunstancias históricas, por ejemplo, en el tamaño de la población de aquel tiempo y la de hoy, es preciso tomarla en cuenta para el debate de hoy en torno al reclamo de democracia participativa.

Entre paréntesis.El régimen político de Cuba, con su sistema electoral en el que el pueblo postula desde su sector territorial o social a las candidaturas para decidir  las asambleas provinciales del poder popular, y  lo mismo,  para la asamblea nacional que, a su vez, escoge al presidente y cuerpo de gobierno, es un salto dialéctico de aquel esbozo de régimen democrático iniciado en la ciudad de Atenas por los griegos, en unas condiciones históricas en que la población es inmensamente más grande que aquella y, además, ha tenido lugar una revolución popular que le ha dado verdadera soberanía al pueblo. Cierra el paréntesis.

El tema de la libertad, al igual que la igualdad, fueron centrales en la democracia original griega.  La primera se consideró el principio rector de la democracia, y se la entendía como el derecho a gobernarse así mismo, a ser parte del gobierno; y la segunda como que todos los del pueblo tuvieran las mismas oportunidades y posibilidades de ser gobierno.

Luego estas prácticas de democracia en Atenas serían teorizadas principalmente por Platón y Aristóteles, como ya se ha dicho, sus respectivas obras La República y La Política condensan sus opiniones al respecto.

De su parte, Platón ( Años 427- 347 antes de Cristo) sería un crítico a la democracia del pueblo ateniense; le cuestiona que no estuviera sujeta a principios guías y se despreocupara de los estudios que debían seguir los hombres para llegar a la política, y en cambio fuera tolerante con alguien por solo considerarse amigo, o parte del pueblo.

El proyecto de ciudad democrática concebido en la República estaría integrado por tres clases en condiciones cada una de satisfacer sus particulares necesidades, y en cada una, personas con la “naturaleza” y educación que mejor las habilitara para cumplir las funciones que cada clase debía asumir. Los encargados de producir, es decir, de la economía; los guerreros, responsables de la seguridad y defensa militar; y los sabios, a cargo del gobierno. Los sabios gobiernan; los guerreros vigilan y combaten, y los otros producen.

Hay en Platón una concepción elitista de la democracia; en su propuesta deben gobernar los sabios.

Un aspecto a poner en resalto en la propuesta de Platón, es que la posición que ocuparía cada hombre en ese esquema, estaría determinada “por su naturaleza”.  Las clases estarían determinadas no por su lugar en la producción material, sino por la función que ocupe en la ciudad, en la república valga decir.

Pero esas funciones, a su vez, estarían determinadas por el deseo intrínseco de cada persona. En Platón, las características del alma de cada persona resultan determinantes en sus deseos, sus necesidades, y, por tanto, se inscribirían a cumplir la función con la cual puedan satisfacerlas.  Así, sería que las personas con deseos de riqueza, se harían empresarios y cumplirían esa función en la democracia; las que tienen necesidad de honor, serían militares; y los que les motiva el saber, el conocimiento, serían sabios y ejercerían el gobierno. Estos últimos serían los únicos capaces de comprender y practicar lo que es bueno para ellos mismos y para los demás, y harían la dirección política ideal para la mejor ciudad.

Es un pensador idealista al servicio de la oligarquía, y esta condición le lleva a proponer un modelo de régimen que se corresponda con los intereses y la visión de la vida de ese sector.

Las ideas liberales de hoy, recurren de manera obligada a las fuentes primigenias del pensamiento de Platón.  En su libro El fin de la historia y el último hombre, en la que de manera apresurada declara la victoria definitiva, por siempre, del liberalismo político, sustentado en términos materiales por el libre mercado; Francis Fukuyama se apoya en Hegel en muchas de sus conclusiones; pero busca muchas de las teorizaciones de este en las especulaciones filosóficas de Platón.

De hecho, la teoría del marginalismo, conocida en el pensamiento económico como neoclásica, surgida en la mitad del siglo XIX para contrarrestar principalmente la teoría del valor de Carlos Marx, tiene en su visión del valor subjetivo,  mucho del supuesto de Platón de que la psicología y el alma importan  en la decisión de las personas a qué y cuánto consumir en un determinado momento. Refieren al “Homo economicus”.

Según esta corriente, los seres humanos son por “naturaleza” racionales y egoístas,  y desde esa condición toman las decisiones para demandar, o consumir determinado bien.

De esa manera, y aunque parezca vulgarizar el tratamiento del tema, si una persona va al mercado y compra coditos, en vez de lasaña, o camarones, no es en general porque no disponen de dinero suficiente en sus bolsillos, sino porque en su alma existe una predisposición a escoger el primero y no los otros.

El premio nobel de economía del año 2002, fue concedido a los especialistas en psicología social, el israelí- norteamericano Daniel Kahneman y el norteamericano Vernon Smith, “por aportar ideas desde la investigación psicológica en la ciencia económica, sobre el juicio humano en un mercado de incertidumbres”.

La libertad, por supuesto, es un tema central en Platón. Pero la observa a partir también de su visión sobre el papel del alma. Para él, la libertad es una expresión del deseo del alma de vivir como se quiere. Mientras la democracia práctica distinguía la libertad en la esfera pública, como el derecho a participar en el gobierno; y la libertad en la esfera privada, como el derecho a llevar su vida particular como se quiera; Platón no concibe esa diferencia y asume la libertad en cualquier ámbito, como el derecho a vivir como cada quien quiera.  Por eso, concibe la posibilidad de varios regímenes políticos en una misma democracia. Porque el derecho a vivir como se quiera en la vida privada también debe expresarse en la esfera pública.

Esta es la fuente antigua de la reducción del papel del Estado a un simple marco regulador que postula el liberalismo primero, y el neoliberalismo en otras condiciones históricas.

La libertad, que es un tema central en la cuestión democrática, está desconectada, tanto en Platón como en la filosofía hegeliana y en la filosofía política y económica de los liberales modernos, de las condiciones materiales, del desarrollo de los intereses y las luchas de clases. Aquella, se ha dicho, refiere a una cualidad del alma de las personas, a un deseo, el de ser libre. El Estado, que surge en unas condiciones materiales e históricas, es, en esa filosofía, una realización orgánica de esos deseos del alma, y no puede bajo ninguna circunstancia contravenirlos. En la concepción hegeliana, las leyes del Estado, como expresión de lo universal, deben armonizar con lo particular, que serían los deseos de libertad de las personas. Las leyes del Estado no deben imponerse a los deseos individuales.

Las relaciones sociales de producción, la economía, el capitalismo en las condiciones actuales, que son la causa del Estado; en Platón y sus continuadores filosóficos en circunstancias posteriores, es una realización del espíritu.

Para los marxistas leninistas, la libertad no es más que la actuación, cualquiera que sea la forma de esa actuación; a partir del conocimiento de los procesos de vida, naturales, económicos, políticos y culturales en general que ocurren; es actuar con conocimiento de causa, del por qué, y hacia qué, de las cosas y los fenómenos naturales y sociales. La libertad es un resultado de la lucha de clases.  Hay, o habrá, tanta libertad para los trabajadores y el pueblo en un régimen determinado, cuanto más conscientes sean de su situación en el mismo; y más, cuantos procesos de lucha lleven a cabo para conquistarla.

La lucha por la democracia, la conquista de la libertad, está ceñida a unas condiciones políticas y sociales que, en principio no dependen de la voluntad de los seres humanos, sino que la condicionan; y posteriormente, esta influye y hasta con su actuación las cambia.

El voluntarismo, muy presente en el movimiento revolucionario y en el progresismo dominicano, es una manifestación política de las ideas de Platón y de los idealistas en general, en tanto confunden sus deseos con la realidad, y asumen consignas e intentos de luchas que en la forma parecen radicales, pero inviables al menos por el momento; porque no concuerdan con la realidad de ese mismo momento.

En cuanto a Aristóteles (Años 384- 322, antes de Cristo) refiere, hay en su pensamiento elementos de confluencia con Platón en el desprecio a la democracia participativa, en la que el pueblo en tiempos de Pericles se gobernaba así mismo. A lo que llama “caprichos populistas de una asamblea popular”.  Lo singular en Aristóteles es la “Politeia”, que sería el poder de una constitución en la cual la oligarquía domina y permite espacios de participación al pueblo, “para bien de toda la comunidad”.  El elemento “bien común” es importante en la concepción aristotélica de la democracia. ¿Se gobierna para una clase o para el bien de la comunidad?  Es una pregunta central en Aristóteles. Y, por supuesto, responde que lo importante “es el bien de la comunidad”. Pero domina la oligarquía.

La democracia representativa de hoy sería una derivación desarrollada en las circunstancias del capitalismo, de ese régimen que Aristóteles denominó “Politeia”.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/cuestiones-de-politica-y-democracia-iii-9146013.html

Manuel Salazar



martes, 27 de diciembre de 2022

Cuestiones de política y democracia (ll)

Por Manuel Salazar 

Algo más sobre la democracia

Además de las luchas de los de abajo, Atenas, vivió la circunstancia de tener que librar las guerras médicas contra el imperio persa, y las del Peloponeso, contra Esparta y necesitó del pueblo como ejército.

El pueblo no era entonces todo el cuerpo social de la ciudad, sino solo las personas que no pertenecían a la aristocracia. En Grecia existía una casta aristocrática, por decir, los ricos. Y todos los que no pertenecían a esa casta de ricos, eran del pueblo. Por ahí podría estar que la necesidad de contar con masas para las guerras condujera a esta aristocracia a darle participación directa en el gobierno a ese pueblo. Era una necesidad de las condiciones políticas y sociales. Una cuestión práctica.

A Pericles (Años 495- 429 antes de Cristo), la historia le atribuye el haber aprovechado un acto de homenaje a los caídos en el primer año (421 AC) de la guerra del Peloponeso para exaltar los valores de democracia que caracterizaban la ciudad, y mediante ese recurso animar al pueblo a combatir. Su idea fue, si Atenas es una ciudad democrática, en la que el pueblo mismo gobierna, entonces vale la pena combatir y hasta morir por ella en una guerra dura y larga como aquella.

Un aspecto de singular importancia en la exaltación a la ciudad democrática que hace Pericles, es el lugar que da a la educación en la misma. La educación ateniense se dirigía a formar un hombre integral (Hoy corresponde decir, un ser humano integral, hombre y mujer, MS), con formación en cualquier ámbito del saber, pero también en valores y virtudes, lo que los griegos de la antigüedad consideraban un hombre excelente.

Asocia la educación a la ciudad democrática; al régimen democrático, y este a la participación directa en el gobierno. La libertad, como un valor de la democracia la asocia a la educación y la participación democrática. La democracia sería tal, si garantiza educación y participación cimentadas en la libertad.

Han pasado siglos desde ese discurso de Pericles, y es de destacar en el mismo la importancia que da a la educación en el propósito de formar seres humanos(hombres decía en aquel tiempo)con competencias prácticas para cualquier ámbito de la vida, pero también dotados de valores del humanismo como la amistad, el sacrificio, la libertad entre otros.

Precisamente, la ofensiva neoliberal en el área de la educación ha sido dirigida a desmontar del currículo la enseñanza de la humanística para dejarlo en la formación de seres humanos centrados en el empleo para el mercado.

La educación en la Atenas antigua era una necesidad de la democracia, de la libertad y del espíritu de combate del pueblo, de su disposición a morir en defensa de su ciudad democrática.

Aquí hay un atisbo, naturalmente en las circunstancias sociales y políticas de la antigüedad, del concepto de libertad; entendido este, hoy en la filosofía marxista, como conocimiento de causa de los fenómenos que ocurren, que cimenta la actuación libre, que no en libertinaje, de los seres humanos en los procesos políticos y sociales. Sería como decir, que son libres y ejercen derechos con libertad, las personas con conocimiento de causa y efecto de los hechos que los impactan.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/cuestiones-de-politica-y-democracia-ii-9146011.html

Manuel Salazar



lunes, 26 de diciembre de 2022

2023: Un año para avanzar

Por Guillermo Moreno 

La debilidad congénita de la democracia dominicana es la ausencia de contrapeso político alternativo al interior de los poderes y órganos de poder que hubieran obligado a definir y ejecutar políticas públicas con un contenido más equilibrado de justicia social, de participación y de calidad de la representación ciudadana. 

La cruda realidad es que la derecha política y el conservadurismo tradicional han dominado por siempre los poderes públicos y órganos de poder y se han impuesto en la definición y ejecución de las políticas públicas. 

Luego de la decapitación de la dictadura, apenas cinco años después pasamos de nuevo a una versión de democracia autoritaria que restituyó muchos métodos y personajes del régimen trujillista. La llamada apertura democrática a partir de 1978 derivó en una versión de democracia meramente electoral, plagada de fraudes, y que progresivamente se hizo cada vez más clientelar, asistencialista y corrupta. 

En todas estas décadas, el pueblo dominicano no dejó de luchar por un país de justicia social y por una verdadera democracia en cuyos órganos de poder estén representados los intereses de las grandes mayorías. Pero ha resultado que cada vez que el pueblo confió en partidos de tradición liberal y democrática fue traicionado, pues éstos arriaron sus banderas y terminaron sometiéndose a los intereses de la minoría oligárquica y asumiendo las banderas del conservadurismo político. Es eso lo que pasó en mayor o menor medida con los gobiernos del perredé que abandonó su programa socialdemócrata, con el peledé y la liberación nacional y ahora con el pereeme convertido en abanderado del modelo neoliberal. 

Pero hay más: muchas organizaciones democráticas y de tradición revolucionaria y de izquierda han estado aliadas a estos partidos en el ejercicio del poder, incluyendo connotados dirigentes de estas organizaciones políticas que fruto de estas alianzas obtuvieron representación como senadores y diputados y ocuparon ministerios y, cuando revisamos su paso por esos órganos de poder, comprobamos que no hicieron la diferencia, más bien renunciaron a sus propuestas políticas originarias y tuvieron desempeños mediocres, sin ignorar los que usaron el cargo para enriquecerse ilícitamente y ascender económica y socialmente. 

Esta ausencia de contrapeso político-ideológico alternativo en los poderes del Estado se debe también a que durante muchas décadas la izquierda dominicana por línea general se ausentó de los procesos electorales o intervenía al final de forma testimonial, todo lo cual contribuyó a que no se arraigara en ella una cultura de participación electoral, ni se construyeran candidaturas ni se crearan maquinarias electorales para la defensa del voto. En esas condiciones, a pesar de existir amplios sectores que tienen un sentimiento e identidad democrático, progresista y de izquierda, se mantienen dispersos por ausencia de una direccionalidad que los articule en la disputa del poder y les permita alcanzar representación en la dirección del Estado. 

Es realmente digno de estudio que a pesar de ser una fuerza política que ha estado en la primera fila en todos los eventos, luchas y crisis de las últimas siete décadas, la izquierda y los sectores progresistas, no han tenido, bajo su propia identidad político-ideológica, una representación significativa y sostenida en los órganos de poder del Estado, que la hubiera convertido, por lo menos, en uno de los ejes fundamentales para el ejercicio del poder político en el país. 

Esta es la perspectiva que es necesario cambiar y ciertamente el 2023 brinda la posibilidad de avanzar en esa dirección. 

Lo primero a destacar es que la salida del peledé del poder ha permitido que frente al gobierno del pereeme hayan quedado deslindadas la oposición del retroceso, representada por el peledé y la fupu y sus aliados, y la oposición alternativa que la expresan los sectores democráticos, progresistas y de izquierda. 

Precisamente, desde hace varios meses, por diferentes vías se empujan en el país iniciativas para desarrollar una política de coalición que articule diversos sectores políticos y sociales para participar en el proceso electoral en curso con una propuesta política alternativa, con candidatos propios, que les de identidad y la diferencie del resto de las opciones políticas tradicionales. 

El hecho de que, en este momento, cinco partidos que se ubican en el ámbito progresista cuenten con registro electoral significa un cambio de actitud respeto de la búsqueda de la representación política en los órganos de poder del Estado por la vía electoral.

Hay que añadir que no deja de ser una influencia estimulante las experiencias triunfantes que se vienen sucediendo en América Latina en donde, en las últimas décadas, en más de una docena de oportunidades los sectores progresistas y de izquierda han ganado el poder y amplias representaciones en el gobierno local y el congreso, en muchos casos en condiciones más adversas que las que se presentan en nuestro país. 

El 2023 puede representar pues una real oportunidad para avanzar en esta perspectiva si se es capaz de actuar para vencer los obstáculos presentes, tomando muy en cuenta que tan solo faltan 13 meses para las elecciones municipales de febrero de 2024 y 15 meses para las presidenciales y congresuales. 

Tres cuestiones deben concentrar en un primer momento la atención: i) concretar las que serán las candidaturas nacionales de la coalición y aquellas candidaturas locales que sea posible definir ahora; ii) elaborar un programa de gobierno que exprese los mínimos indispensables de la propuesta alternativa; iii) definir la coalición de forma estructurante que permita la integración en el proceso de organizaciones políticas, sociales, personas independientes que asuman las candidaturas y el programa de gobierno. 

Es decir, para convertir el 2023 en un año de avances significativos, lo ideal es que en los próximos dos meses ya esté actuando la Coalición Político Electoral Alternativa, con candidatura presidencial identificada; las candidaturas locales que sea posible definir; participando en el debate nacional y local con identidad y propuestas y discurso propios diferenciándose de las propuestas del partido de gobierno y de la oposición del retroceso.

Si se fuera capaz de armar la coalición y echarla a andar en los primeros meses del 2023 y desplegar por el territorio y con los diversos sectores las candidaturas nacionales y locales, y posicionar con tiempo frente al electorado las propuestas alternativas, es seguro que el 2023 se convertirá en un año de avance en el logro de los objetivos de la coalición: entrar en la disputa del poder político desde una identidad alternativa propia y convertirse en el necesario contrapeso político en el escenario electoral y alcanzar una representación significativa en los órganos de poder del Estado y abrir las puertas a un nuevo orden democrático de justicia social.

Fuente: https://www.diariolibre.com/opinion/en-directo/2022/12/25/2023-un-ano-para-la-izquierda-dominicana-avanzar/2179648

Guillermo Moreno


Cuestiones de política y democracia (1)

Por Manuel Salazar

La cuestión de la democracia 

El tema de la democracia es tan viejo como reflexionado. Está fuera de debate que su creación, como práctica primero, y luego como sistematización de un pensamiento, corresponde a los griegos de la antigüedad. Ya en el siglo VII antes de Cristo, en momentos distintos, y con acepciones y prácticas distintas en función de coyunturas políticas y sociales específicas.

En un primer momento, la democracia surge como hecho, como práctica en función de necesidades específicas de las circunstancias que envolvían las ciudades, principalmente la de Atenas, que fue el lugar más relevante en la práctica democrática de entonces. No puede decirse que en este momento existieran unos principios, o ideales guías, que orientaran el quehacer democrático. Esos principios, digamos que la teoría, aparecería después, como es lógico.

Porque la teoría no es más que la práctica reflexionada, generalizada en las enseñanzas principales, constantes, que destacan. La práctica democrática apareció primero, y las reflexiones sobre la misma aparecerían después, incluso con opiniones críticas a la misma. Destacan las opiniones de Platón, en su obra la República y las de Aristóteles, en La Política.

Las luchas de los de debajo de entonces, campesinos y otros sectores, y probablemente la necesidad de contar con una fuerza humana para las guerras frecuentes contra otras ciudades condujeran a los líderes griegos a implantar un régimen democrático que llegó a dar participación directa del pueblo en el gobierno, o en los diversos instrumentos de este,

Solón (años 638- 558 antes de Cristo) respondió en un espíritu democrático a las luchas de los campesinos que reclamaron modificar la tenencia de la tierra, acaparada por la oligarquía terrateniente.  La Eunomia, como se denominó el régimen que instaló, pudiera ser considerado un embrión del régimen de democracia representativa que en las condiciones del capitalismo se instaló en la mayoría de los países de occidente.

Aristóteles consideró que Solón llevó la democracia a occidente.

Era un régimen dominado por la aristocracia, con concesiones a los campesinos y lo que entonces era considerado como pueblo. Solón llamaba a los funcionarios “a respetar y tratar bien al pueblo”, y a este, a “respetar las leyes y pagar los impuestos”. Un gobierno dominado por los de arriba, pero que por las luchas de los de abajo impulsó reformas que constituyeron cambios avanzados. Hizo una reforma en la tenencia de la tierra; condonó deudas a los campesinos; eliminó el derecho de los padres a decidir hasta la vida de sus hijos, e implantó el derecho de estos a la herencia, para dar continuidad a la producción económica; eliminó la práctica de la mendicidad de los niños y obligó a los padres a protegerlos y educarlos; redujo la influencia de la religión al establecer que la justicia social no vendría de lo divino, sino de la acción de los hombres (de los seres humanos, debe decirse hoy,  para integrar la categoría de género).

Hubo luchas de los campesinos reclamando que se redujera el poder de la oligarquía; y sea en respuesta a esto, o por otras razones, quizás la necesidad de unir la ciudad para contrarrestar las amenazas de guerra de otras ciudades, el hecho es que Solón se inscribe en la historia universal como uno de los precursores de la democracia.

Considérese en favor de ese proceso, que medidas parecidas fueron adoptadas en República Dominicana en el siglo XX después de Cristo; en la constitución de 1963, promulgada por el profesor Juan Bosch, presidente de la república entonces, y por estas y otras, la oligarquía criolla y el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica le dieron un golpe de Estado. Además, en el siglo XXI, también después de Cristo, todavía la República Dominicana se vincula de manera oficial a la iglesia católica, apostólica y romana, mediante un Concordato, y se considera como un hecho de suma importancia, “interés de Estado”, que la biblia sea repartida y leída en las escuelas. 

Fuente: https://acento.com.do/opinion/cuestiones-de-politica-y-democracia-i-9146009.html

Manuel Salazar


sábado, 24 de diciembre de 2022

Las enseñanzas que nos da el béisbol

Por Julio César Disla

Estamos rodeados por doquier por este deporte, no nos limitemos a ver como juegan los millonarios y usémoslo como metáfora de la vida. ¿Por qué no utilizarlo a nuestro favor? La mayoría de los estudios creen que el béisbol evolucionó desde una variedad de juegos similares. Una leyenda popular cuenta que Abner Doubleday, quien llego a ser oficial del Ejército de Estados Unidos durante la Guerra Civil estadunidenses (1861-1865), invento el beisbol en Cooperstown (Nueva York) en 1839.

Se juega sobre un triángulo verde, siendo el verde el color que simboliza la eternidad. Los jugadores de un partido son nueve para cada equipo en el terreno de juego. En el centro del pley hay una lomita con una tabla en el medio, símbolo del tesoro, o de la alquimia, o del sol, o del Dios esotérico. Podemos ser más o menos escépticos antes la concepción mágica del beisbol que plantea el maestro gringo, pero tenemos que aceptar que es difícil considerarlo un juego más. Este deporte es capaz de lo mejor y de lo peor.

Tanto puede conseguir treguas en medio de una guerra mundial como general comportamiento criminales. Pero lo que sin duda provoca es un interés social y mediático muy por encima de cualquier otra actividad humana, por algo les llaman el pasa tiempo norteamericano. Seamos o no aficionado, del beisbol se puede extraer enseñanzas para aplicarlas a nuestra vida, del mismo modo que en el mundo de los negocios hace tiempo que se aplican sus técnicas de liderazgo y gestión del talento.

Ahora nos toca a nosotros saber leer los partidos en clave de crecimiento personal, darnos cuenta de que en muchas ocasiones lo que reprochamos o elogiamos a nuestro equipo no está lejos de lo que podemos alabarnos o criticarnos a nosotros mismos.

¿Acaso no sabemos que dudar hace que un pitcher pierda una buena ocasión de lanzar un buen lanzamiento para abanicar al bateador? ¿No es desesperante que un equipo baje los brazos cuando aún queda varios innings por jugar? ¿No nos provoca cierta vergüenza ajena ver a un jugador que no sabe perder? ¿O cuando se comporta muy activo tras alcanzar una victoria?

Seguro que cada uno puede sacar sus conclusiones. Lo importante es dejar de ser espectadores pasivos y animarse a aplicar todas las lecciones que nos puede dar el beisbol. Empecemos por ver algunas situaciones que se producen en el juego y hagámoslas nuestro equipo titular para el crecimiento personal.

1.-Siempre se empieza cero a cero. Decía Pedro Martínez, miembro del Salón de la Fama, que el beisbol es imprevisible porque todos los partidos empiezan cero a cero. Una frase tan obvia como inspiradora. Y es que cada encuentro es un comienzo. Un nuevo reto. Una nueva oportunidad que debemos afrontar concentrados, con humildad, pero sin complejos. De poco sirven los éxitos o los fracasos del pasado. Empecemos cada día desde cero. Saltemos de la cama sabiendo que hoy es una nueva oportunidad de la vida.

2.- No siempre se gana, pero siempre se compite. Ni el mejor de los mejores equipos de la historia es capaz de vencer siempre. Así es la vida. La diferencia esta en ser competitivos, en darlo todo. Intentarlo una y otra vez.  En trabajar y trabajarse la victoria. Siempre escucho a los jugadores decir,” jugar el juego”. Si, a veces se juega muy bien y se pierde. Pero de lo que tenemos que darnos cuenta es de que jugando muy bien es más fácil ganar, y que tarde o temprano llegaran los resultados. La única manera de hacerlo muy bien de vez en cuando es intentar hacerlo bien siempre.

3.-El equilibrio es fundamental. ¿Se imagina un equipo con los 9 jugadores que solo batean a la zurda? Sería un gran problema para el mánayer, o un rompe rompecabezas para el capataz. Nosotros, igual. Tenemos que encontrar el equilibrio en todas las posiciones del campo de nuestra vida: pareja, familia, amigos, trabajos, ocio, … Por muy bien que cubramos uno de estos aspectos, si los otros quedan desatendidos será muy difícil conseguir unos buenos resultados en los partidos importantes de nuestra vida.

4.-Por bueno que seas, hay que entrenar. Incluso, David Ortiz, que fue un jugador que lo tuvo todo, dijo en la cresta de su carrera: Tengo mucho que aprender”. Y para ello, practicar, prepararse y seguir creciendo es lo que hace que los buenos se conviertan en estrella mundiales. Ellos, precisamente, son los que más horas dedican a perfeccionarse. No se conforman. Son los que se quedan un tiempo extra. Sea lo que sea lo que se nos da bien, la practica repetida y diaria nos ayuda a seguir creciendo, adaptarnos a los nuevos desafíos.

5.-Sentirse arropado por tu público. Pedro Martínez declaro en una oportunidad, cuando lo abordaron sobre los Yanquee de Nueva York: “The Yanquees are my  Father”,(Los Yanquees son mis padres,).Pedro exhibió una gran humildad cuando dijo esa expresión, el mensaje era subliminal; pero los fanáticos de los muslos de Nueva York no lo entendieron así, y cada vez que Pedro pichaba  en el estadio de los Yanquees,50,000 fanáticos les gritaban, Pedro Who’s your father?.Pedro, quien es tu padre?. Martínez aseguro, en una reciente entrevista, “la gente no sabe la fuerza que transmite a los jugadores”. Nosotros también debemos procurarnos un entorno que nos anime, nos aliente y de alas a nuestros sueños cuando las fuerzas nos fallan. Y eso no es todo, también debemos comportarnos así con los demás. Ser fuente de ánimo, no de desaliento.

6.-El arma secreta de lo inesperado.  Intentar una y otra vez la misma jugada y chocar con el muro del fracaso.  ¿Qué hacer cuando nada de lo que hacemos funciona? Algo diferente. Eso es lo que hacen los grandes equipos, jugadores y entrenadores.  Cambiar. Probar algo nuevo que sorprenda al adversario. Algo creativo que salga de la improvisación. Porque cuando nada parece ir bien, la creatividad inesperada es la diferencia. Y no hay que olvidar que “la creatividad se aprende igual que se aprende a leer, como dijo Rafael Chaljub Mejía.

7.- Los cambios en el momento justo y oportuno.  Un buen mánayer a lo largo de un partido debe hacer cambios. No puede sustituir a todos. Solo a tres. Y es por eso por lo que hay que saber analizar, prever los problemas, dosificar el cansancio, el esfuerzo… Nosotros igual. Porque el secreto está en saber ajustarse, en modificar. En rectificar. Podemos conseguir darle la vuelta a un resultado adverso o seguir incrementando la ventaja en el marcador ajustando algunos puntos del esquema. Para eso debemos estar siempre alerta en lo que respecta a los puntos fuertes y débiles de las situaciones que se nos presentan.

8.- Hasta que no hayan hecho el out número 27, hay juego. Pase lo que pase, mientras que la pelota este en juego, pueden pasar muchas cosas. Podemos remontar. Nos pueden marcar. Fijémonos en lo que ocurrió en la temporada 2004 de las grandes ligas en la serie de campeonato de la Liga Americana. Los Yanquees de Nueva York iban ganando por 3 a 0 a los Medias Rojas de Boston. Al final los Red Sox remonto y se hizo con el titulo para irse a las Series Mundial. Nunca pensaron que estaban perdido. Nunca desistieron. Por eso se alzaron con la victoria, porque fueron conscientes de que el partido dura hasta que se haya hecho el out número 27.

9.- Se dice jugar el beisbol. Nadie dice vamos a trabajar el beisbol. En unas declaraciones Manny Ramírez aseguraba que no debíamos olvidar que “el beisbol es un juego”. Esto significa que el verbo jugar implica diversión, entrega, pasión, entusiasmo… Hoy es fundamental que psicólogos, pedagogos y otros especialistas pongan énfasis en la importancia del juego como fuente de crecimiento personal. Es importante no olvidarlo. Porque jugar es re-crearse, y cuando lo hacemos es cuando aprendemos en serio.  Y como dice Tony La Russa a sus jugadores antes de jugar una importante final: "Salgan y disfruten del partido”. Lógicamente, ganaron.

Julio César Disla

miércoles, 21 de diciembre de 2022

Los desafíos de las fuerzas alternativas en el 2023

Por Francis Santana

El año 2023 encuentra a la República Dominica en medio de una situación económica, social y política de pronósticos muy inciertos, pero al mismo tiempo de grandes desafíos y esperanzas para las fuerzas del campo democrático y alternativo.

Incertidumbre frente a la economía por una inflación que ya se encuentra en un 8.2%, azotando los precarios salarios de la clase trabajadora y a amplios sectores de la clase media. 

Una inflación que el gobierno central ha tratado de detener de alguna manera, para impedir un mayor descrédito, mediante una serie de subsidios a determinados productos de consumo masivo como los combustibles, mientras que los grandes empresarios elevan los precios de sus mercancías de manera exorbitante ante la mirada impotente de los organismos reguladores del Estado.

A penas el 15% del presupuesto de la nación estará dedicado a la inversión y el 62% de la producción nacional se dedicará al pago del interés de la deuda externa.

Esos simples datos, si los asociamos a la grave crisis económica mundial, que nos dice que no habrá crecimiento económico  en casi la totalidad de los países y  que esta crisis ha sido profundizada por la guerra en Ucrania, que ha elevado los costos de  los fletes y de todos los productos que  importamos,  provocará  necesariamente serias dificultades económicas que recaerán principalmente sobre la mayoría de dominicanos y dominicanas que subsisten con sueldos y salarios precarios muy por debajo del costo de la canasta familiar y que cada día ven menguarse aceleradamente  asfixiando con mil precariedades a la mayoría de la nación.

La realidad económica de nuestro país para el próximo año es realmente incierta, muy distinta a los datos manipulados del Banco Central en los que aparecemos con un crecimiento económico que más que una realidad, parece un truco de cámara para que le sirva a los planes releccionistas del actual presidente Luis Abinader.

Y es aún más sombrío el próximo año en materia económica para el pueblo trabajador, por las políticas que en esta vertiente viene implementando   el presente gobierno, sirviéndole con la cuchara grande a los sectores oligárquicos a través de una escalada privatizadora bajo el nombre de alianza Público-Privada, postrado ante poderosas empresas extrajeras y mostrándose prácticamente indiferente y reacio frente a las demandas que se exigen en todos los rincones del país.

Otro elemento que pude afectar el desenvolvimiento económico del país es la creciente inestabilidad en Haití, ya que es nuestro segundo socio comercial a nivel internacional.

Esas perspectivas económicas traerán consigo una situación social en la que las acciones masivas de protestas y movilizaciones populares estarán presentes permanentemente en todo el territorio nacional y en los más diversos sectores sociales afectados por la realidad antes descrita.

Es decir, que están dadas las condiciones materiales suficientes para que las luchas sociales que se escenificaron durante el este año 2022 que concluye, puedan alcanzar un mayor nivel de desarrollo si son correctamente conducidas, pues solo así pueden encaminarse hacia un gran auge. Para esto, se requiere una mayor coordinación y unidad sectorial, territorial y nacional de todo o de la parte fundamental del movimiento en lucha y otros sectores que deben ser incorporados gradualmente, precisar mejor el pliego reivindicativo y situar los esfuerzos unitarios por encima de la competencia y el vanguardismo estériles entre las organizaciones políticas revolucionarias.

Ese es el mayor y más importante desafío del movimiento social para el próximo año 2023, en el que las demandas a favor la seguridad social universal sin ARS y sin AFP tienen que ser elevadas y sostenidas con firmeza y audacia hasta estremecer todos los cimientos de la sociedad dominicana para lograr esa importante reivindicación.

La lucha sostenida y creciente en defensa de nuestros recursos naturales, por los derechos de la mujer, contra los abusivos desalojos, contra el alza desproporcionada de los precios de los artículos de consumo masivo, por aumento salarial, empleos dignos, tierra para los campesinos y contra la inseguridad que a diario se vive en todo el país, pudieran ser las principales banderas de la lucha popular, pacífica y masiva que perfectamente se puede desencadenar en todo el país en el 2023.

En el terreno propiamente político, el campo democrático y alternativo tiene enormes desafíos inmediatos.

Lo primero debiera ser procurar la conformación en los primeros meses del año 2023, un Polo o Coalición Democrático y de Izquierda que integre a todas o a la mayoría de las organizaciones de esta naturaleza y que estén de acuerdo para incursionar unitariamente en las elecciones del 2024 con candidaturas comunes a distintos niveles y con una propuesta programática de avanzada y consensuada.

Lo anterior conlleva asumir con urgencia y a tono con los plazos establecidos por las leyes electorales, una cantidad de tareas tales como el padrón electoral de cada partido reconocido por la Junta Central Electoral, crear los comandos unitarios de campaña, definir el Programa de Gobierno Nacional, así como los municipales, de distritos municipales y congresuales.

  Pero, además, hay que arrancar con una profunda promoción de nuestras propuestas en todo el país, atraer a lo mejor de los hombres y mujeres del movimiento social hacia nuestras filas, fortalecer y ampliar la influencia de cada una de las organizaciones integrantes de la unidad y capacitar amplios núcleos de compañeros y compañeras para que sean capaces de promover y defender las políticas definidas.

Y claro, no dejar para último momento la selección de los delegados y delegadas que representarán la unidad en cada mesa electoral, porque quien no esté representado en cada mesa electoral, no tendrá ninguna garantía de que, ni siquiera le cuenten sus votos. 

Para tener una participación electoral exitosa, no solo debemos incursionar en el proceso electoral propiamente dicho. Esta debe ser nuestra tarea central, cierto, pero simultáneamente debemos hacerlo impulsando las distintas jornadas de lucha de nuestro pueblo, porque quien no acompañe al pueblo en sus luchas, en los hechos se descalifica para llamar a ese mismo pueblo para que lo apoye en las urnas. Si no se entiende esto, no se entiende nada. Así de simple.

Por lo que la unidad de las fuerzas y personas democráticas y de izquierda, la participación electoral sin alianza con ningún partido neoliberal esté en el gobierno o en la oposición, y el impulso permanente de las luchas del pueblo, constituyen el triángulo de acción de las fuerzas democráticas y revolucionarias en el presente momento político. En lo político este es nuestro principal desafío para el año 2023 y el 2024.


Francis Santana

domingo, 18 de diciembre de 2022

La ilegalidad del Estado frente a la inmigración

Por Amín Pérez 

Haitianos trabajando

Inhumanas pero legales”, así se legitimaba hace un año la política de Estado que sacaba forzosamente de las camas de hospitales a inmigrantes haitianas que hacían uso de su derecho a la salud. Recientemente, se retomó este principio tras desatarse una ola de expulsión masiva contra poblaciones de origen (y de apariencia) haitiana. La brutalidad sin precedentes de estos operativos no solo desvela hasta dónde llega la violencia del Estado dominicano. Desenmascara por igual la ilegalidad que rige su accionar.

El campo del poder justifica esta violencia como reparo a la presencia de una inmigración irregular. Cuando no, legitima la barbarie amparándose en una lógica “soberanista”. Como si la autodeterminación de una nación autoriza el abuso de poder. ¿Y si revertimos estas miradas que criminalizan la inmigración y legitiman su atropello, para focalizarnos en las prácticas de ilegalidad del Estado con esta población?.

No se puede comprender cómo la inmigración devino ilegalizada sin hablar de los mecanismos que así la constituyeron. La inmigración haitiana hacia los ingenios azucareros fue propiciada durante la ocupación estadounidense de la isla a principios del siglo XX. Esta política se prosiguió mediante acuerdos estatales, cobrando mayor relevancia desde el convenio de 1952 entre Trujillo y Magloire. Es con el fin económico de explotar sin límites la mano de obra haitiana que el Estado dominicano empieza su trama ilegal.


Despojo de legalidad

La primera violación del Estado fue crear la ilegalidad jurídica de la inmigración haitiana. Esto lo hizo mediante el incumplimiento de sus propios contratos que exigían la regularización sistemática de los braceros. A lo largo de la segunda mitad del siglo XX, los ingenios desarrollaron un proceso aleatorio de regularización. La ilegalidad de Estado se prosiguió al permitir que los ingenios privados perpetraran esta práctica. Guy, trabajador para los ingenios del CEA y luego del Central Romana, cuenta que “durante el Gobierno de Balaguer, los permisos de residencia fueron sustituidos por fichas de trabajo, para así no tener derechos”. Dany, otro trabajador trasladado a principios de 1970, da cuenta del mismo modus operandi: “Si no tenías los papeles en regla, no te quedaba más remedio. La empresa no quería que tuviéramos los papeles en el bolsillo”. A estos decenios de despojo de estatus legal de la inmigración haitiana, se sucedieron recientemente los incumplimientos de la política de regularización de inmigrantes, así como de la Ley 169-14. La misma que supuestamente buscaba remediar a otra ilegalidad de Estado: la desnacionalización masiva retroactiva de poblaciones de ascendencia haitiana.

Privación de derechos

La segunda ilegalidad del Estado se basó en derogar sus propias leyes e incurrir en prácticas delictivas. Por un lado, el Estado desacataba anualmente el porcentaje legal de empleos a extranjeros concediendo a los oligopolios del Este la posibilidad de contratar 70-75% de braceros. Por otro lado, en contubernio con funcionarios del Gobierno haitiano, altos mandatarios y militares del Estado dominicano realizaron reclutamientos clandestinos de trabajadores (“por la izquierda”, como se autorizaba desde Palacio) con el fin de obtener mayor beneficio de este tráfico humano que los contratos estatales no permitían. Por igual, el Estado infringía los convenios al no repatriar sistemáticamente a los braceros después de las zafras. ¿Con qué fines? Durante los años 1950-1990, el Estado forzó esta mano de obra a trabajar en otros sectores de la economía nacional. Del mismo modo, la Dirección General de Migración (con aprobación de Balaguer) estipuló que toda persona indocumentada detenida en el espacio público fuese llevada a los ingenios del CEA. Esta organización de la ilegalidad y privación de derechos por parte del Estado se prolonga con las políticas neoliberales de la administración de Leonel Fernández. Éstas recrudecieron la precarización económica de las poblaciones cañeras y favorecieron su desposesión absoluta confiscándoles derechos adquiridos (como las pensiones cotizadas), crimen que el actual mandatario calificó como “vergüenza e injusticia de Estado”.

Dominación absoluta

En fin, la tercera ilegalidad del Estado reside en abandonar su función de protección social y en privilegiar intereses de las elites de disponer una mano de obra vulnerable. Las situaciones de vida y trabajo abusivas que llevaron recientemente a los E.E.U.U. a prohibir la importación de azúcar del Central Romana, no datan de hoy día. Y esto cuestiona sobre ¿cómo y por qué el Estado produce y legitima espacios y poblaciones “sin derechos”? Diferentes reportes del Palacio revelan que el Estado ha estado consciente de las condiciones deplorables en esta empresa para con los braceros haitianos y la clase trabajadora en general. Lo testifica una carta del 26 de abril 1962. El secretario de Estado de Trabajo hace constancia a Donald Reid Cabral (vicepresidente del Consejo de Estado) del posible déficit de la producción azucarera ante la “manifiesta inercia” de esta compañía: “mientras la empresa no se decida a emprender un vasto plan de construcción de viviendas y mejoras de las condiciones de trabajo que viene ofreciendo al trabajador dominicano, que ya en ocasiones anteriores hemos calificado como condiciones infrahumanas, las cuales no resisten nuestros trabajadores”. El gestor de la explotación de la inmigración haitiana se percataba que sus socios producían condiciones aún más execrables. ¿Qué hizo el Estado? Proteger el capital ante todo. Donald Reid instruyó traer más braceros haitianos hacia esta zona de miseria para paliar el déficit de producción de azúcar y evitar incumplir la cuota asignada para el mercado estadounidense. La ilegalidad de Estado radica así en la abdicación de un Estado de derecho, en complicidad con intereses locales e imperiales.

Estas tres formas de accionar revelan la ilegalidad del Estado con la inmigración haitiana. Cobra así sentido ese principio de “inhumanas pero legales” que gobierna sus políticas. Legalidad que se ha fundamentado en total ilegalidad, de uso y abuso de poder, despojo, explotación y desprotección total contra la inmigración haitiana y sus ascendientes dominicanos. Desvelar la arbitrariedad de estas políticas de Estado lleva a cuestionarse sobre la ilegalidad misma que fundamenta nuestro orden social e institucional.

Fuente: https://hoy.com.do/areito-sabado-17-de-diciembre-de-2022/

Amín Pérez