jueves, 27 de julio de 2023

45 años después, gobierno desempolva "lista negra" del balaguerato

Por Augusto Alvarez

Durante la administración del presidente Antonio Guzmán, la Policía Nacional nunca persiguió a quienes combatieron al sangriento régimen de los 12 años de Joaquín Balaguer.

En los gobiernos posteriores surgidos del Partido Revolucionario Dominicano(PRD), 1982-86 y 2000-04, sin negar la ocurrencia de acciones vergonzosas, tampoco se rebuscó en los archivos a ningún luchador que se escapara de los cuerpos represivos de los gobiernos de Balaguer.

Esto, desde luego, por la firme voluntad política de quienes ejercieron como comandantes en jefe de la Policía y los cuerpos militares, Salvador Jorge Blanco e Hipólito Mejía.

En los gobiernos del presidente Leonel Fernández (1996-2000, 2004-2008 y 2008-2012), la Policía Nacional tampoco persiguió a los “cabezas calientes” que combatieron las arbitrariedades y los abusos del sanguinario régimen de los 12 años de Balaguer (1066-1978).

Durante los ocho años del gobierno del presidente Danilo Medina (2012-2020), tampoco se puede hablar de que hubo persecución policial contra los llamados comunistas de régimen de los 12 terribles años de gobierno de balaguerato.

Ahora, justamente 45 años después, de que desaparecieron los sangrientos años de gobierno de Joaquín Balaguer, siendo presidente de la República, Luis Abinader, la Policía Nacional, en medio de una supuesta reforma, desempolva la llamada “lista roja” del balaguerato y comienza a perseguir a los llamados “izquierdistas” de aquella remota época, cuando ya el comunismo no representa ningún peligro.

Las primeras víctimas de esta persecución policial, ocurre ahora, precisamente en momentos en que el presidente Luis Abinader, se ha autodesignado director de esa institución, visitando todos los lunes el Palacio de la Policía Nacional, y pasando balance a lo ocurrido la semana anterior.

Es simplemente un abuso, apresar a un intelectual con la estatura profesional del galeno Santiago Castro, por figurar en una alegada "lista roja” de la época de los 12 años de Balaguer. Esto no puede pasarse por alto.

El doctor Castro es un ex presidente del Colegio Médico Dominicano(CMD), legendario profesor universitario y académico, que en 1972, durante una incursión policial en la UASD, fue detenido y fichado, y ahora, en un hecho sin precedente, algo nunca visto desde el fin de la época de los 12 años, es apresado por figurar en una "lista roja" de aquella época.

Pero no solamente el doctor Castro ha sido víctima de esas acciones ilegales, abusivas e inconstitucionales, las autoridades, recientemente, también apresaron a otro luchador anti-balaguerista, al ingeniero Juan Bautista Castillo (Tita), por figurar en esa famosa “lista roja”, de los tiempos del balaguerato, que sólo puede ser activada por una orden superior dada a la Policía Nacional.

¿Quién será la próxima víctima de la persecución policial en el gobierno del presidente Luis Abinader?

¿Busca la policía del gobierno de Luis Abinader, sacar de circulación a quienes se salvaron de los equipos de la muerte del régimen de los 12 años?

Con la sarna de la persecución, ¿la llamada “reforma” policial, del gobierno de Abinader, seguirá su curso?.

https://relampagoinformativo.com/2023/07/26/45-anos-despues-gobierno-desempolva-lista-negra-del-balaguerato/




La izquierda en el paraíso de Fukuyama (4 de 4)

 Por Guillermo Cifuentes

“Ya nada será como ayer y todo lo que vendrá va a depender de nosotros. De nuestra capacidad de organizarnos, de hacer realidad los sueños y
de comprobar intentando un camino.” Carmen Castillo Echeverría

La reflexión que encabeza este artículo podría parecer complicada cuando en realidad solo necesitamos acercarla hasta el corazón mismo de la realidad, de lo cotidiano. Hacer de la política una práctica alejada de quienes se ofrecen como buenos, pero bien cerca de los que necesitan casi todo. No es posible que la izquierda pretenda seguir haciendo lo que todos hacen cuando su única salida es acercar la lucha a las cuestiones cotidianas. En ese proceso es donde se construye una nueva moralidad y nunca al revés.

A estas alturas del siglo XXI cuando recién comenzamos a buscar, a olfatear el horizonte post neoliberal, se hace necesario revisar algunas cuestiones. La izquierda hizo en América latina un aporte imprescindible a la democratización de nuestros países en los últimos cien años y ese papel fundamental en la lucha por la vigencia de los Derechos Humanos y de la celebración de elecciones es algo que nadie puede desconocer. De esos aportes son testigos inolvidables nuestros muertos y también los sobrevivientes. Mártires y sobrevivientes deben ser actores irremplazables obligados a la hora de poner nostalgias en movimiento.

Ese importante papel jugado por la izquierda la obliga a cumplir ahora nuevas y desfiantes tareas que parten de aprender a leer correctamente el nuevo contexto. Empezando por lo obvio: la lucha “por la democracia” parece concluida pues la democracia por la que sacrificamos tanto ya dio todo lo que podía dar. Mantener la democracia como exigencia solo sirve para reproducir y distanciar la acción política de elites de las necesidades económicas de los más pobres. Hoy solo se puede ser democrático siendo antineoliberal, en tanto es un sistema que reniega de todo accionar democrático en forma permanente y que lleva a lo que todos repiten con frecuencia pero que nadie corrige: la democracia está en crisis.

El avance de la ultraderecha y sus métodos puede apreciarse en Perú, Guatemala, Bolivia, El Salvador y hasta en Chile. Pero no se trata solo de resultados electorales o golpes de Estado. El fracaso neoliberal se evidencia en que sus ofertas no han cumplido mínimamente ninguno de sus objetivos: pensiones bajo el límite de supervivencia, servicios de salud absolutamente incapaces de cumplir con estándares mínimos, una educación pública en crisis permanente, la mitad de los trabajadores en la informalidad, sin siquiera acceso a sueldos mínimos, ni a la salud, ni contratos de trabajo. ¿Es esa la democracia liberal?

Desde la historia la izquierda tiene que sacar y reivindicar lo que ha sido su accionar político en la historia reciente de América Latina. Los golpes de Estado, las rupturas democráticas no pueden ser atribuidas a la izquierda. Nadie de izquierda apoyó a Pinochet, a Videla, a Somoza, a Batista, a Trujillo, a Jeanine Añez, a Bolsonaro. La prolongación terrible de las dictaduras está muy relacionada con la permisividad hacia quienes cometieron o fueron cómplices por su apoyo a crímenes políticos terribles. Esos protagonistas del horror -aunque alguien cometiera el error de perdonarlos comprándole sus libros, oyendo sus comentarios o leyendo sus artículos- nunca podrán reclamarse inocentes de los exilios, de las desapariciones, de los asesinatos, de la tortura.

Dice Carmen Castillo que hay que “comprobar intentando un camino”. Pues todo apunta a que la mejor manera de conseguir una forma de convivencia política superior es luchando por superar el neoliberalismo.

https://www.elcaribe.com.do/opiniones/la-izquierda-en-el-paraiso-de-fukuyama-4-de-4/

Guillermo Cifuentes


miércoles, 26 de julio de 2023

Mensaje para un político en declive

Por Bienvenido Scharboy

Una aclaración para la gente que siempre me ha seguido 

En mis más de dos décadas de ejercicio profesional nunca he hecho periodismo para hacerle daño a nadie, ni por encargo de nadie contra otra persona.

Siempre he tratado de actuar apegado a la ética profesional, a la honestidad y la transparencia.

Si alguien siente que alguna información, desde su punto de vista, no es real, puede apelar a su derecho a réplica, ya sea en mi blog o en el medio en el que trabajo.

Me veo en la obligación de hacer esta aclaración porque hay dirigentes políticos que mientras las informaciones les favorecen sienten simpatía por el periodista; pero cuando se sienten afectados vierten diatribas e incluso tratan de que el medio te cuestione y hasta te cancele.

Por suerte, quienes me conocen y en el medio donde trabajo saben que cuando publico algo exclusivo, es porque la información viene de una fuente confiable, la cual ni yo ni el medio está obligado a revelar.

En última instancia, quizás me pueden sorprender en mi buena fe, cosa de la que siempre trato que no suceda; pero nunca me he prestado como profesional a hacerle daño a nadie, sino que me limito a publicar informaciones verídicas, que pueden ser, en un momento, del agrado o no del sujeto de la noticia.

Como periodista, aunque me gusta mejor usar el término comunicador, he cubierto actividades de instituciones públicas, autónomas y privadas y mis compañeros/as de los departamentos de relaciones públicas, de esas etapas, saben que siempre redactaba y publicaba las informaciones de dichas entidades sin tergiversaciones ni con mala fe, y en un ejercicio responsable también publicaba las críticas de sectores perjudicados con ciertas medidas o políticas públicas de éstas.

Una conducta y práctica así solo es posible cuando un/a profesional trabaja apegado/a a la ética, sin vender su pluma e identificado con los problemas de los más vulnerables, sin caer en extremismos.

El destinatario de este mensaje me conoce, y sabe que por más que trate de ofenderme y denigrarme no lo logrará, porque siempre he actuado de cara al sol y nunca he coqueteado con la traición.

No se puede esperar otra cosa de un político desesperado y en declive y que se cree el Sumo Pontífice de la política dominicana.

Haga un alto en el camino y revise su práctica política, porque como va nada ni nadie impedirá su caída al abismo y su fulminante derrota como político.

Sin más por el momento

Bienvenido Scharboy Almánzar

https://scharboy2009.wordpress.com/2023/07/25/mensaje-para-un-politico-en-declive/

Bienvenido Scharboy




La Izquierda en el paraíso de Fukuyama (3 de 4)

Por Guillermo Cifuentes


“No hay peor fascista que un burgués asustado”
Bertolt Brecht

En cualquier reflexión sobre la izquierda y sus contextos es definitivamente pertinente tener a la vista lo que llamamos “cuestiones culturales”, que hace unos cien años Antonio Gramsci explicó mucho mejor que algunos hijos modernos del neoliberalismo.

A estas alturas ya es tiempo de asumir críticamente nuestra pasividad ante lo que ya no acepta dos miradas: la incompatibilidad absoluta del neoliberalismo con las concepciones y prácticas políticas humanistas. Frente a nuestros ojos han hecho desaparecer a humanos y a humanas como centro y única motivación, como camino de la política entendida como un proceso de construcción social y con vocación emancipadora.

Hay que empezar por repetir que, en cambio, lo que hace el neoliberalismo es colocar al mercado como el lugar de la toma de decisiones, es poner el acento en el individuo, es ignorar a la sociedad y a la política, hasta llegar a negarlas. Tanto ha sido el éxito neoliberal, en el logro de hegemonía, que incluso el liberalismo reformista, (el wokismo o el progresismo -como prefiera llamárselo-) ha llegado a señalar que el neoliberalismo no existe: esos hijos no reconocen a su padre y miran para otro lado ante evidencias como los fondos de pensiones, las aseguradoras de la salud o la educación privada, todos transformados en servicios que provocan grandes ganancias al capital financiero y negación de derechos a las grandes mayorías.

La eliminación de los sistemas de seguridad social en casi toda América Latina es una gran tarea para la izquierda. Las pensiones como resultado del ahorro forzoso e individual han instalado en el pensamiento hegemónico la idea de que es posible para la humanidad asegurar una vida digna a sus mayores sin la solidaridad que puede y debe ser canalizada por el Estado. Así vemos pasivamente cómo se desatan peligrosas campañas acerca de que el dinero destinado al financiamiento de las pensiones es propiedad individual y no debe ser parte de un “fondo común” en el que se manifiesten las mejores cualidades de humanos y humanas.

Respecto a la salud la cuestión no es muy distinta. Se escuchan con indignación autoridades en nuestra América amenazando con eliminar los fondos destinados a financiar medicamentos de alto costo con el argumento de que no son sostenibles. Eso es simplemente condenar a muerte a un gran número de latinoamericanos víctimas de la mercantilización de la salud.

La destrucción de la educación pública no fue ni una idea ni el resultado de acciones reivindicativas de los profesores. En nuestra América ese daño ha sido consecuencia directa de una decisión política para reproducir, aumentar y mantener la injusticia, justificándolo con ideas y prácticas para acabar con todo aquello que nos hace humanos y humanas: subsidiariedad, concordatos, libertad de elección.

Dentro de ese esquema vale la pena recordar que las organizaciones sociales de los trabajadores han sido aniquiladas por el terrorismo de Estado, por las leyes laborales, por la idea de que los esfuerzos colectivos no son necesarios y hasta por pensiones a los dirigentes sindicales para que terminen apoyando a los empresarios, quienes sí han ido fortaleciendo cada vez más sus potentes organizaciones.

Por si alguno de mis lectores aprecia algo de exceso ideológico en lo que hemos anotado es bueno recordarles que en Chile, por ejemplo, ante el fracaso del sistema instaurado y exportado hasta aquí, la “solución” fue aprobar una ley durante la presidencia de Piñera para que no sean las AFP sino el Estado quien pague la Pensión Garantizada Universal (PGU).

Respecto a la salud y su privatización en este momento y por mandato del más alto tribunal de la República las ARS (llamadas Isapres en Chile) deben devolver mil cuatrocientos millones de dólares por cobros excesivos. Naturalmente y como siempre, el debate en mi país consiste en instalar por todos los medios los argumentos para socializar la deuda porque en el neoliberalismo solo las ganancias son privadas.

Claro que hay ideología en nuestros planteamientos, hay una idea de la vida en sociedad, de las instituciones políticas, de la forma de vivir nuestra humanidad, distinta de la ideología neoliberal. Pero además y eso es evidente, hay también la conciencia de que el neoliberalismo fracasó y juega sus últimas cartas haciendo lo mismo que hizo para imponerse: destruir la democracia.

La izquierda, otra vez y como siempre, tiene la responsabilidad.

La izquierda en el paraíso de Fukuyama (3 de 4) - Periódico elCaribe


Guillermo Cifuentes

martes, 25 de julio de 2023

Antonio Gramsci

Por Chiqui Vicioso

(I)

Siempre que diserto sobre cultura, aprovecho la ocasión para rendir homenaje a quien considero como el mayor teórico sobre este tema que ha existido en la humanidad, aclaro: en nuestra humanidad. 

Hablo de Antonio Gramsci, autor de cabecera de todo intelectual que se tome en serio su papel como catalizador, en la creación de una nueva humanidad. 

Gramsci, gran pensador italiano, es mundialmente conocido por sus Cuadernos desde la Cárcel; y por el hecho de que la policía fascista de su país lo condenó a veinte años de prisión, cuatro meses y cinco dias, porque “había que callar”, en palabras del juez, “un pensamiento como el suyo”.

Para los fines de este ensayo parafraseo algunos de sus postulados básicos:

1.-Todo grupo social que surge sobre la base original de una función esencial en el mundo de la producción económica, establece junto a el, orgánicamente, uno o más tipos de intelectuales. El empresario capitalista, por ejemplo, crea consigo al técnico de la industria, al doctor de economía política, al organizador de un nuevo derecho, al organizador de masas, de la confianza de los inversionistas en su administración, y de los compradores de su mercancía, entre muchos

2.-Toda clase nueva establece consigo a sus intelectuales orgánicos, que forma a lo largo de su desarrollo progresivo, especializados en los aspectos parciales de la actividad primaria del Nuevo tipo social surgido, de la nueva clase. El Feudalismo creó los propios, donde el clero jugaba un papel fundamental; el Renacimiento y la Revolución industrial los suyos, el liberalismo y el Socialismo por igual.

3.-El/la intelectual orgánico, concepto fundamental de Gramsci, emerge sobre el terreno a exigencias de una función necesaria en el campo de la producción económica, asi el obrero instituye al sindicalista, al organizador de una nueva cultura; asi las llamadas industrias culturales fomentan el desarrollo de una clase intelectual artística.

4.-La más típica de esta categoría de intelectuales es la de los eclesiásticos, la cual monopolizó por largo tiempo la ideología religiosa, la escuela, la enseñanza y la moral, la justicia y la beneficencia. Categoría intelectual orgánicamente ligada a la primitiva aristocracia de la tierra, repartiéndose el beneficio de la propiedad feudal y el disfrute de privilegios estatales, en otras palabras: monopolizando el dominio de la superestructura ideológica. Toda la filosofía idealista se puede relacionar con este conjunto social de intelectuales.

5.-Un concepto fundamental de Gramsci es que todos los hombres y mujeres son intelectuales, pero que no todos desempeñan en la sociedad la función de intelectuales. Esto significa que no podemos referirnos a los no-intelectuales porque el no-intelectual no existe. Todos los humanos, al margen de su profesión, manifiestan alguna actividad intelectual.

Antonio Gramsci — El Nacional

Chiqui Vicioso





La izquierda en el paraíso de Fukuyama (2 de 4)


“La realidad es implacable con los errores teóricos.
La América Latina del siglo XXI requiere y merece una teoría a la altura de los desafíos
presentes.”

Si hay algo que se aprecia de manera clara en este momento histórico, es que con el fin de lograr nuevos objetivos el futuro de la izquierda pasa por la determinación de nuevos procedimientos. En otras palabras, hablamos nada más y nada menos que de establecer una estrategia.

El concepto de estrategia ha sido tomado de la ciencia militar y cuando de lograr objetivos se trata lo asumimos poniendo sobre la mesa cuatro aspectos imprescindibles: el adversario, el tiempo, el terreno y las fuerzas propias.

Como de lo que hablamos es de política, recordemos que en el ámbito de la lucha por el poder es imprescindible saber con toda claridad para qué sirve la política y no confundirla con la transparencia o con la lucha contra la corrupción. “La moderna exigencia de transparencia ha devenido en una suerte de obsesión por la misma, que sustituye la ideología y la acción política por la rendición de cuentas sobre pagos, ingresos y gastos.” (M. Roitman).

La política es la suma de los esfuerzos colectivos para el cambio social y para construir una sociedad justa. Su única herramienta conocida hasta ahora son los partidos políticos y en ellos se deben hacer los esfuerzos estratégicos.

Vamos entonces por partes viendo esos cuatro aspectos, el primero de los cuales es el adversario que para la izquierda es el sistema y la ideología neoliberal. Si de superar a ese adversario se trata es materia de primer orden conocer tanto su funcionamiento como sus consecuencias en los más pobres que son sus principales víctimas. Por ejemplo, ningún avance en esa dirección es posible sin abordar la tragedia de la privatización de derechos que, entre otras cosas, han significado la desaparición de los sistemas de seguridad social, con sus prácticas de ahorro forzoso para lograr fondos de pensiones. Ni qué decir de la privatización de la salud y de la educación y otros temas que abordaremos más adelante como las leyes laborales, puesto que es ahí donde precisamente están los éxitos mayores del adversario y el mayor calvario de nuestras fuerzas propias. Aunque parezca demasiado obvio, es preciso no pasar por alto que con el adversario se pueden negociar cambios, se pueden acordar temas a discutir en el futuro, pero nunca votar por ellos para las elecciones, eso confunde e impide la construcción de una fuerza social y política que sobreviva a las elecciones. Y mucho menos se justifica participar de gobiernos que aspiran a mantener y profundizar el orden neoliberal.

En segundo lugar, mencionamos el tiempo que en la estrategia militar está referido al tiempo atmosférico. El tercero es el terreno que junto con el tiempo constituyen las condiciones en las que la lucha política tendrá lugar. Tendremos que admitir que no nos favorecen ni el tiempo ni el terreno, sobre todo porque ambos están absolutamente controlados por el adversario lo que se expresa en una tremenda inferioridad, tan enorme que en el plano ideológico e institucional a veces suena a capitulación. Para los interesados Chile es un libro abierto con sus frustrados esfuerzos constitucionales.

Finalmente están las fuerzas propias, asunto que debe ser abordado con mucha amplitud y perfecto reconocimiento de las fortalezas y las debilidades. Si hemos definido al neoliberalismo como el adversario habrá que tomar en cuenta también otras fuerzas e instituciones que no son de izquierda. Tony Judt reclamaba hace años que no dejáramos fuera del análisis a actores anti neoliberalescomo la Iglesia católica, por ejemplo.

Aquí cabe la reflexión acerca de la acumulación de fuerzas, que debe ser acumulación de fuerza propia, con el fin de llegar en las mejores condiciones a la deliberación con el adversario. La izquierda, que no sólo ha leído a Maquiavelo, debe saber perfectamente que enfrentará un largo proceso de acumulación de fuerzas y que es necesario abandonar el papel de los perros del evangelio que se conforman con esperar las migas que caen bajo la mesa. Habrá igualmente que diferenciar la política del “wokismo” y del liberal reformismo en su pretensión de conformarse solo con hablar con el adversario que está en ventaja y lucir compasivo haciendo lo que le dicten. Hay pocos errores más graves que olvidar que la “democracia” no elimina los conflictos, sino que tiene mecanismos para resolverlos, por lo tanto, hay que asumirlos sin escrúpulos.

En esta etapa en que ya se habla de un “neoliberalismo militarizado” al estilo Bukele o Bolsonaro (y ojalá, Chile,no siga avanzando en esa dirección) es de primera importancia asumir que el proceso será largo. Aquí se da una nada extraña paradoja: los que quisieran que el proceso sea breve, en realidad lo harán más largo, puesto que harán que la sociedad acumule problemas con la intención torpe de los estallidos sociales, que conducen solamente a la recomposición de las élites en condiciones mucho más favorables para ellas.

Dejo hasta aquí esta segunda entrega no sin antes insistir en que los asuntos políticos se resuelven con política, con alianzas lo más amplias posibles, pensando en el largo plazo e identificando al adversario y a sus novedosas manifestaciones. Y como soñar no cuesta nada, sueño en que no caigamos en el peligro de esa “izquierda” tan bien descrita por Raúl Soliz en Canalredtv: “…que confunde el arte con diseño de interiores y el ecologismo con la jardinería, una izquierda que tiene fobia a ser identificada con lo popular. Una izquierda rebelde de cintura para abajo y domesticada de cintura para arriba.”


https://www.elcaribe.com.do/opiniones/la-izquierda-en-el-paraiso-de-fukuyama-2-de-4/


Guillermo Cifuentes



lunes, 24 de julio de 2023

Policía Nacional apresa al Médico-Historiador Santiago Castro Ventura

“De modo cierto como ha informado el colega Aquiles Castro al mediodía de ayer fuimos interceptado en la Avenida Independencia por una patrulla de la Policía Nacional, que nos informó tenían orden de arresto contra nosotros porque en su nuevo sistema de computadora mi persona le daba “rojo”, no nos ofrecieron más detalles. Previamente el 16 de mayo otra patrulla se presentó a mi domicilio con el mismo argumento, pero en esa ocasión me dijeron tenía que ir al Palacio de Justicia a la oficina 108, donde me reporté llevando un certificado de no delincuencia, allí me dijeron que no tenían nada contra nuestra persona. 

En el día de ayer aunque presente el certificado de no delincuencia, ellos no lo tomaron en cuenta y procedieron a encerrarme en el destacamento de San Carlos, hasta el lunes, porque los fiscales no trabajan los fines de semana. Me comunique con el director de la Escuela Teodoro Viola, quien buscó la colaboración del presidente de FAPROUASD profesor Efraín Javier, este contactó al amigo Dionisio Rodríguez Restituyo, diputado del Frente Amplio, se presentaron al destacamento y tras una ardua discusión, Rodríguez se comunicó con el ministro de Interior y Policía quien ordenó me liberaran. Debo ir mañana al destacamento con Rodríguez Restituyo, porque el expediente está abierto. 

En realidad, no tengo la más mínima idea de que me puede acusar la policía, tengo una carta de no delincuencia de la procuraduría. En el pasado durante los doce años del balaguerato, fui apresado el 4 de abril de 1972 cuando la policía ocupó y ametralló la universidad, en mi condición de dirigente del grupo estudiantil Fragua y delegado ante el Consejo Universitario fui retenido en prisión por dos semanas en la odiosa mazmorra de Vietnam en el Palacio de la Policía. Pese a estar prisionero en violación a mis derechos, no pudieron instrumentarme ningún expediente. No obstante, nos ficharon. El cancerbero Caonabo Reinoso nos dijo esas fichas nunca se quitan, es lo único que he tenido pendiente con la policía.  El año pasado publiqué un artículo cuestionando que la policía le puso el nombre a uno de sus destacamento de un reconocido asesino de estudiantes”*

_____________

*Santiago Castro Ventura

Ex-Presidente del CMD 

Médico Pediatra-Historiador UASD

Santiago Castro Ventura