lunes, 1 de febrero de 2021

LA CRUELDA DEL CAPITALISMO, EL GIRO POLÍTICO Y LA DIVISIÓN EN EE.UU.

Por Narciso Isa Conde

El capitalismo imperialista es cruel en su relación con la naturaleza humana y no humana.

El capitalismo neoliberalmente globalizado es todavía más cruel. Es peor que las pandemias y se torna más drástica su crueldad en estos tiempos de COVID 19.

Esto, sin detenernos en analizar cuántas culpas tiene en la gestación de estos virus que periódicamente, cada vez con intervalos más cortos, están azotando la humanidad e imponiendo ajustes empobrecedores peores que los auspiciados por el FMI y el BM.

El Dios Mercado impera. No se regula la competencia. No se controlan los precios.

El “libre mercado” se impone como falacia, solo libre para los monopolios, oligopolios, bancos globales y para todo aquel con capacidad de especular, o pertenece a la membrecía del Club del Capitalismo Parasitario.

La burguesía productora, cada vez menos preeminente, sube los precios en tiempo de crisis; y la intermediaria, especula en forma brutal.

Los combustibles suben, aunque la demanda de petróleo disminuya.

Cada eslabón de la cadena de comercialización le pone un plus, un más, a los precios de las mercancías que distribuye para vender.

La usura y la extorsión se despliegan a sus anchas.

Todo sube, menos los salarios. La carestía, las suspensiones y despidos, los bajan o suprimen.

Sube incluso lo que no debería subir. Suben el desempleo y el sub-empleo. Suben a millón la pobreza, la pobreza extrema, la indigencia, el hambre y las enfermedades.

En medio del agravamiento de la crisis sanitaria -presente el negocio de la salud, ampliado por las políticas privatizadoras- suben los precios de medicamentos y servicios médicos, paralelamente al alza de los alimentos y a la escasez de comida.

Las mega-mineras pretenden dejarnos sin agua.

Quienes controlan las vacunas anti-Covid, imponen precios altos, cobran por adelantado e incumplen los plazos de entrega.

Los mega-capitalistas disponen de fortunas que no pueden gastar en varios siglos y se resisten a saldar la deuda social con los pueblos empobrecidos. Son súper-ricos y se empeñan en aumentar sus capitales, empobreciendo más aun a los pueblos.

Convierten en un negociazo el ¡QUEDATE EN CASA!, instrumentando el trabajo y la educación a distancia, reduciendo de paso los gastos fijos. Venden cada vez más computadoras, tabletas, celulares…a precios cada vez más alto. Sus plataformas digitales y sus medios televisivos y radiales multiplican ganancias.

La salud como negocio se expande.

Los bancos lavan más dinero y obtienen más beneficios que antes.

Pasa igual con sus Administradoras de Riesgos de Salud (ARSs) y las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFPs).

De acuerdo a informes secretos filtrados, cinco Bancos Globales -el JP Morgan, HSBC, Standard Chartered Bank, Deutsche Bank y Bank of New York Mellon- lavaron recientemente dos trillones de dólares procedentes de redes criminales, carteles de las drogas, funcionarios corruptos y empresarios mafiosos.

Las elites burocráticas y tecnocráticas al servicio del capital, lejos de soltar sus escandalosos privilegios, los incrementan en medio de la crisis.

Todas las discriminaciones funcionales al afán de lucro de la gran burguesía se potencian en medio de tantas tensiones. El machismo, el racismo, la homofobia, la xenofobia… se reproducen muchas veces a escalas dramáticas, y son extremadamente útiles para sobre-explotar a sus víctimas y convertirlas en mercancías. Las retoricas que las condenan van siempre detrás de los hechos que evidencian que las raíces del mal perduran.

Las desigualdades se profundizan.

CAUSANTES DE LA DEUDA SOCIAL Y BENEFICIARIOS DEL DESPOJO

Los gobiernos al servicio del gran capital declaran que están imposibilitados de regular los precios y contener los abusos de poder porque son respetuosos del “libre mercado y los derechos consagrados”.

Los dirigentes empresariales, en tono prepotente, le dicen a los gobiernos “que la Constitución y las leyes no se le permiten intervenir”, porque impera la “libertad de empresa y el respeto a la sagrada propiedad privada” sobre los medios de producción, distribución y servicios.

Obvian los derechos de los que ha sido despojada casi toda la humanidad., para defender al 1% de los mega-capitalistas que controlan el 50% de las riquezas del Planeta, a 17 conglomerados financieros que controlan colectivamente los 41.1 billones de dólares en una red financiera global. Que su vez invierten en 2,047 empresas del mundo calificadas por la Revista Forbes como las mas importantes , entre ellas Medios de Comunicación, Mineras e Industrias diversas, destacándose las del Complejo Militar-Industrial, las de las áreas de la salud, energía, seguridad, micro-electrónica, robótica, informática y aéreo-espaciales. (1)

Defienden solo sus “derechos”, con muchos otros agregados, incluido el derecho exclusivo al ejercicio del poder político supranacional y a la forma de gobernar el mundo y decidir sobre los contenidos de políticas y estrategias globales, que hoy ejercen preeminentemente solo los ocho hombres más ricos del mundo, entre los que sobresalen estos seis:

-BILL GATES (EU), con una fortuna de 88,800 millones de dólares.
-AMANCIO ORTEGA (España), 84 mil millones de dólares.
-JEFF BEZOS (EU-Amazon), 82 mil millones de dólares.
-WARREN BUFFETT (EU), 76.2 00 millones de dólares.
-MARK ZUCHENBERD (EU-Facebook), 56 mil millones de dólares.
-CARLOS SLIM (México-EU-Claro, 4,500 millones de dólares. (2)

Y, claro, no se quedan atrás los SOROS, ELON MUSK y la FAMILIA ROCKEFELLER.

Esos magnates, y otros más, constituyen la cúpula de la Burguesía Transnacional, esto es, de la Clase Capitalista Transnacional, que desbordó las fronteras nacionales de los países de mayor acumulación de capital, para conformar una especie de Gobierno o Estado mundial, que usa como instrumentos multilaterales y supranacionales las siguientes entidades: FMI, BM, FORO ECONOMICO MUNDIAL, CONSEJO ATLANTICO-GRUPO BILDEBERT, COMISIÓN TRILATERAL, OTAN y PENTAGONO (sus brazos armados y policías globales) BANCO DE PAGOS INTERNACIONAL, G8, G20, OMS, OMC y sus enclaves dentro de los Estados de las grandes potencias.

Esa es la quinta esencia del “globalismo”, que ahora vuelve a ocupar la Casa Blanca y el Capitolio de los EEUU, vestido con el traje del Partido Demócrata; por lo que no hay que hacerse ilusiones con lo que pueda producir en los reajustes de la política exterior de un imperio sensiblemente afectado por la pérdida de hegemonía a nivel mundial, por la multi-crisis sistémica que padece la civilización capitalista occidental y por la profunda y radical división del poder y de la sociedad estadounidense.

La herencia que le dejan a la humanidad antes de retomar la Casa Blanca y el Capitolio puede resumirse así:

…“una crisis humana, en la que la pobreza, la guerra, el hambre, la alienación masiva, la propaganda mediática, la destrucción del medio ambiente, están alcanzando niveles que amenazan la supervivencia de la especie humana.” (3).

Pero al mismo tiempo quienes se consideran dueños del mundo cargan ahora con su propia crisis y sus miedos a las insurgencias de los pueblos oprimidos y de la humanidad mal tratada, con el agravante de que la Covid 19, manipulada a beneficio de esas elites capitalistas, potencia la tendencia a los estallidos sociales y la necesidad de transformaciones radicales en dirección al nuevo socialismo, porque agrava la crisis social a nivel global y acelera la declinación del gendarme EEUU.

Ahora es más evidente que en el curso de la actual pandemia, dos vertientes cruciales de la declinación de EEUU, la pérdida de poder mundial y la crisis interna acompañada de una grave división, se han profundizado y se retro-alimentan; lo que ha favorecido, en término relativo y por méritos propios (en cuanto al manejo de la crisis de salud y a su impacto económico depresivo), a China, a Rusia y a todo el bloque de países y movimientos liberadores que adversan al hoy maltrecho Coloso del Norte.

DECADENCIA, DIVISIÓN Y PERSPECTIVAS

Las decadencias dividen el poder de sustentación de los grandes imperios y le abren cancha a las rebeldías multitudinarias y a las liberaciones.

El rol de las corporaciones transnacionales estadounidenses en la conformación de la clase capitalista transnacional y del poder supranacional que ha construido, afectó a importantes sectores burgueses apegados a su Estado Nación y a una gran parte de de la fuerza de trabajo que históricamente ha sido favorecida y beneficiada en el contexto de la supremacía blanca impregnada de un racismo extensamente hegemónico.

La recolonización neoliberal, la exportación de capitales y empresas, los procesos migratorios de la periferia dependiente hacia la metrópolis, el impacto de un creciente ejército multi-racial de mano de obra barata de procedencia “tercermundista”, la financierización del capitalismo con los bancos globales a la cabeza, la degradación de la cultura productiva norteamericana y la súper-rentable sobre-explotación de la mano de obra social y culturalmente más vulnerable (fuera y dentro de su territorio) , han generado intensas tensiones sociales, han potenciado el racismo y la xenofobia, y provocado una profunda factura interna.

Al interior del capitalismo estadounidense, la contrapartida al globalismo y a los poderosos “globalistas” , ha sido el nacionalismo chauvinista, el intento de volver a privilegiar el Estado Nación sin dejar de ser imperio y un cierto aislacionismo fuera de época.

Esto -impregnado de una alta dosis de racismo, despotismo, xenofobia y conservadurismo de todo tipo- ha generado un pensamiento y prácticas neofascistas, muy bien acogidas por una gran parte del Partido Republicano y mas allá de sus filas; actualmente bajo el liderazgo extra-partido de Donald Trump y acompañado del denominado “movimiento trumpista” de inspiración nazi-fascista; todo esto se ha convertido en factor de poder dentro del “Estado profundo” y en una gran fuerza de masa, lo que fractura profundamente el poder y la sociedad estadounidense.

Son dos opciones diferentes al interior de un imperio decadente. No se trata simplemente de más de los mismos, sino de dos variantes del capitalismo altamente gansterizado, que conciben de manera distintas las recetas a aplicar para su supervivencia en medio de esta mega-crisis; que tienen preferencias, concepciones, aliados, bases sociales e intereses diferenciados.

Una con mucho mayor poder y mayores intereses a nivel global, pugnado por más control interno. La otra mucho más débil hacia el exterior (aunque creciendo como neofascismo), pero con bastante capacidad competitiva (institucional y extra-institucional) a nivel interno, esto es, dentro del Estado Federal, los Estados que lo componen y sus respectiva poblaciones; y también como fuerza corporativa, factor militar y paramilitar; con bastante cohesión y capacidad perturbadora.
Ninguna de las dos plausible.

Con la presidencia de Biden, la gestión del PD y el peso de los “globalistas” en esta nueva gestión presidencial y congresual, habrá cambios y nuevas iniciativas, aunque no para favorecer la autodeterminación de los pueblos, los intereses de la humanidad y de la Madre Tierra, sino modalidades diferentes de dominar, alianzas y retóricas distintas. No pocas de ellas con antecedentes en gestiones anteriores del PD.

Venezuela y toda nuestra América fueron particularmente impactadas por el veneno y las engañifas “demócrata-globalista”.

En lo interno la cuestión racial, migratoria y los programas sociales y anti-covid tendrás que ser tratados de otra manera, desde intereses diferenciados y visiones distintas.

Habrá variaciones y manejos más flexibles y tolerantes que podrían temporalmente aliviar tensiones. También continuidad y no de cosas buenas. Más bien de prácticas esenciales del capitalismo imperialista, que finalmente predominan con toda su crueldad.

La retórica será más hábil y engañosa, y en la práctica veremos desplegarse la combinación del “poder suave” y el “poder duro” sugerida por los ideólogos de esa corriente imperialista; que a la larga, en fase de declinación y desesperación imperial por el terreno perdido, será más “dura” y agresiva que “suave”. Pero con influencias, dependencias y alianzas en el Hemisferio Occidental que le permite hacer la guerra, con sus nuevas modalidades, y recibir galardones de paz.

Así las cosas, -conocido de quienes se trata y sus antecedentes imperialistas respecto a nuestra América- es válido recomendar guiarnos más por los hechos que por las palabras, a plena conciencia de que la crisis sistémica es de tal dimensión y profundidad que ninguna de esa formulas lograrán evitar la insurgencia global de la humanidad oprimida.

Es válido tener muy presente que el cuadro de declinación de EEUU y decadencia del sistema imperialista occidental favorece los procesos de soberanía y liberación social.

Porque, en verdad, tanto se aprieta de diferente manera la tuerca que se rompe el tornillo. Esta confrontación con la elite de la clase capitalista transnacional es cuestión de vida o muerte para nuestros pueblos en lucha contra el coloniaje y para la humanidad oprimida y amenazada de extinción, por lo que el torrente antiimperialista mundial y la coordinación internacional que lo pueda impulsar es un desafío crucial.
¡Por lo que la construcción de una INTERNACIONAL ANTI-IMPERIALISTA, de profundo contenido anti-sistémico, se torna cada vez más necesaria!

(1) Peter Phillips.-MEGA CAPITALISTAS. La elite que domina el dinero y el mundo, INTRODUCCIÓN de William Robinson, págs. 19 y 20 12, Edición 2019-Barcelona.
(2) Informe Internacional de OXFAM 2016, Obra Citada, pág. 23.
(3) Obra Citada. Peter Phillips, pág. 12
29-01-2021, Santo Domingo, RD.



domingo, 31 de enero de 2021

EL GLOBALISMO Y LACAYISMO

Por: Narciso Isa Conde

Abinader y Roberto Álvarez pasaron de plegarse a Trump a «buscárselas» con Biden y los “globalistas”: ¡Muerto el Rey viva el Rey! Así son los gobiernos al servicio del gran capital: primero se tornan neofascista y luego obvian los derechos despojados a la humanidad, para defender al 1% de mega-capitalistas que controlan el 50% de las riquezas del Planeta, 17 conglomerados financieros que poseen 41.1 billones de dólares en red financiera global e invierten en las principales 2,047 empresas del mundo (comunicación, comercio, minería, informática, complejo militar-industrial e industrias diversas).

Pasando de una “monarquía” capitalista a otra, se subordinan a los magnates más ricos del planeta que ejercen en exclusividad el derecho a decidir cómo gobernar el mundo, entre los que sobresalen: Bill Gates (EU), con una fortuna de 88,800 millones de dólares. -Amancio Ortega (España), 84 mil millones de dólares. -Jeff Bezos (EU-Amazon), 82 mil millones de dólares. -Warren Buffett (EU), 76.200 millones de dólares. -Mark Zuchenberd (EU-Facebook), 56 mil millones de dólares. -Carlos Slim (México-EU-Claro, 54,500 millones de dólares, más Soros, Musk y Rockefeller; replicados aquí por Vicini y comparsa, en la dimensión quisqueyana.

Ellos constituyen la cúpula de la Clase Capitalista Transnacional, que desbordó las fronteras nacionales de los países de mayor acumulación de capital, para conformar un Estado supranacional, que instrumentaliza al FMI, BM, Foro Económico Mundial, Consejo Atlántico-Grupo Bildebert, Comisión Trilateral, OTAN y Pentágono, Banco de Pagos Internacional, G8, G20, OMS, OMC y a sus enclaves dentro de los Estados de las grandes potencias y de los países dependientes como el nuestro.

Esa es la quinta esencia del “globalismo”, que enfrentado al fascismo trumpista, vuelve a ocupar Casa Blanca y Capitolio de los EEUU, vestido de Partido Demócrata; por lo que no hay que hacerse ilusiones en cuanto a los reajustes en la política exterior de ese imperio decadente; sensiblemente afectado por la pérdida de hegemonía a nivel mundial, la multi-crisis sistémica que padece la civilización capitalista occidental y la radical división del poder y la sociedad estadounidense.

La herencia que le dejan los globalistas a la humanidad antes de retomar la Casa Blanca y el Capitolio puede resumirse así: …“una crisis humana, en la que la pobreza, la guerra, el hambre, la alienación masiva, la propaganda mediática, la destrucción del medio ambiente, están alcanzando niveles que amenazan la supervivencia de la especie humana.” (Peter Philiips.- Los megacapitalistas.- La élite que domina el dinero y el mundo / 2019). ¿Renunciaran a ella desde sus inmensas fortunas? ¡Las clases dominantes no se suicidan!.

Fuente: Globalismo y lacayismo | El Nacional



sábado, 30 de enero de 2021

¿QUIÉN OCUPARÁ  EL ESPACIO VACÍO PARA AVANZAR?

Por Fortune Modeste Valerio 

La derrota del PLD ha provocado la creación de un nuevo escenario que debe ser aprovechada por las fuerzas revolucionarias y avanzar evitando su interrupción, por pendejadas, hacia mejores condiciones organizativas que permita tener peso específico en la sociedad. 

Una nueva ambientación política que permite profundizar la democracia, frágil; empezando dándole forma a la justicia, desenredar la madeja corrupta que favorecen a políticos y empresarios, transparentar las acciones del gobierno, entre otras cosas. Y, sobre todo, un aire fresco donde los ciudadanos pueden airear sus descontentos y aprobación, ante las ejecutorias del presidente Abinader y sus funcionarios. 

El clima es apropiado para ejercitar las condiciones físicas e intelectuales de los revolucionarios. Con inteligencia y destreza podemos avanzar, si sabemos ubicarnos en tiempo y espacio. El único partido político que puede exhibir sus músculos, muy débiles, es el PRM, gracias a su llegada al poder. Los otros, desacreditados y confundiendo a la población, maquinando, buscando la forma de limpiar su hoja, sucia, de servicio público. 

No hay de otra, es la oportunidad de los revolucionarios demostrar capacidad, serenidad y profundidad en sus análisis, respetuoso y firme en sus críticas, y tener en las manos las soluciones a los problemas económicos, políticos y sociales que afectan a la sociedad. Sin olvidar, para que no se vuelvan locos, que transitamos por un proceso democrático dentro del capitalismo. 

Decíamos, estamos ejercitando el cuerpo. En lo que respeta a los muchachos, aunque conservan sólidas experiencias de luchas y sacrificios, y una simpatía, emocional, generalizada en un sector importante de la población, los mismos se encuentran dispersos y, muy lamentable, dividido. Y así, como decían antes, con qué fuerza se casa un guardia. 

Si deseamos ocupar ese espacio vacío, tenemos que andar rápido, no muy de prisa para que no choquen y extravíen el camino. Ponerse de acuerdo en torno a la visión del momento histórico que transitamos, y cómo meterle mano. Si se ponen de locos viejos, Leonel está al acecho, como el gato. 

Estoy consciente de la existencia de diferentes enfoques del momento histórico. Sin embargo, no podemos repetir el mismo comportamiento de siempre y dejarles el escenario, nueva ambientación, a los partidos tradicionales que se alternan el poder. Transitamos un proceso democrático burgués en una sociedad atrasada y dependiente, donde se llega al gobierno, por ahora, a través de elecciones. 

En América Latina y el Caribe se ha demostrado que la democracia, verdadera, para adecentar a la sociedad con justicia social se alcanza con los revolucionarios, progresistas y demócratas. Cualquier equivocación provocará la repetición dolorosa de gestiones gubernamentales al servicio, desproporcionado, de los sectores económico dominante y a la dependencia extranjera. 

Con esta claridad no se necesita espejuelos. “Ponerse las pilas”, desde ahora, para articular una poderosa, de lo pequeño a lo grande, alternativa política unitaria que aglutine a los revolucionarios y todos los sectores que desean trabajar en la construcción de una verdadera democracia con justicia social que impulse un nuevo modelo económico y mantenga una política internacional sobre la base del derecho a la autodeterminación de los pueblos, de buena vecindad.



 

 

 

 

 


UNA DECLARACIÓN SALUDABLE

Por Rafael Chaljub Mejía

Del lobo un pelo, dice un viejo refrán y algo es algo decimos en nuestro país. Así, por mínimo que sea, quien ha sido crítico con la política del gobierno ante el caso venezolano, está en el deber de acoger con buen ánimo la declaración del canciller Roberto Álvarez, según la cual el Gobierno dominicano retira el reconocimiento al inexistente gobierno de Juan Guaidó y agrega que debe haber una salida negociada con el presidente Nicolás Maduro como interlocutor.

La realidad se ha impuesto. Lo de Guaidó no pasó de una vulgar caricatura y no sé cómo tantos países acompañaron a Estados Unidos en eso de pretender darle categoría de jefe de Estado a un sujeto que sin que nadie lo haya votado para el cargo, se proclama presidente en ejercicio, cuando nunca tuvo control ni de un metro del territorio venezolano ni poder para hacer cumplir ninguna de sus decisiones. Mucho duró ese mamotreto para terminar de morir sin pena ni gloria.

De todos modos, saludemos el hecho de que el gobierno nuestro se haya inclinado ante la realidad, deje a Guaidó en su laberinto y aunque siga diciendo que rechaza a Maduro, reconozca que es con él con quien hay que sentarse a hablar.

Entre las cosas que deben reconocérsele al presidente Luis Abinader, hay que incluir el sentido del equilibrio y el aplomo con que se maneja en los asuntos internos. Ojalá el anuncio del canciller indique que en lo adelante se manejará con ese mismo estilo frente a Venezuela.

El Presidente tiene la oportunidad de hacerle un gran aporte a la coexistencia pacífica y la paz en la región, pero si con esto no peco, debo advertir que no se puede hablar de dialogar con Maduro si al mismo tiempo se le acosa y se le desconoce. Maduro no le puede dar la mano al que tiene el puño cerrado para golpearlo.

Yo tampoco apoyo todo lo que Maduro dice y hace, pero lo ha llevado a donde está y él se ha ganado el derecho a ser soberano.

Maduro siempre ha estado dispuesto al diálogo. Recordemos que en nuestro propio país se concertó un acuerdo que no se suscribió, porque intervino Washington y se saboteó la firma.

Ojalá el gobierno nuestro vuelva sobre sus pasos y recupere su calidad de mediador en este conflicto que nunca hubiese llegado a donde está si hubiesen dejado a los venezolanos manejar sus propios asuntos.

Fuente: Una declaración saludable | El Día (eldia.com.do)



miércoles, 27 de enero de 2021

JAIMITO Y MONCHÍN: DE POR VIDA

 Raúl Pérez Peña (Bacho)

El título es el mensaje del significado para mí de Jaimito Capell Bello y Monchín Pinedo Mejía.

Jaimito fue un emblema del 1J4 histórico verdinegro. Su lealtad al partido y a Manolo la enarboló siempre en su vida.

Me acuerdo las palabras de Jaimito al recibir el reconocimiento del Museo de la Dignidad. Ratificó la convicción que motivó su función de comisario en el frente armado del 1J4 del sur en 1963 por rescatar la constitucionalidad malograda por el golpe de Estado a Juan Bosch. Remachó con bríos diciendo que si el país lo requería, se alzaría otra vez fusil en manos por un régimen de dignidad y justicia social para nuestro pueblo.

Monchín y yo éramos uña y carne desde que entramos a luchar por el fuero y la autonomía para la universidad. Siempre juntos en Fragua, y en su casa comenzando la calle Caracas, casi al borde del precipicio hacia el río Ozama.

Cuando vivían en San Antón, también me mantuve como hermano de Monchín, Miriam, Berta, Ameriquín y Xiomara. Igual mi apego a su madre doña Grecia y a su padre Ramón Pinedo. Jaimito Capell Bello y Monchín Pinedo Mejía, mis entrañables amigos de por vida e ideales. 

En su memoria, les juro lealtad a nuestra amistad armoniosa. Hoy juro otra vez y oriento mi juramento a mantener en alto la bandera de la Raza Inmortal, de Caamaño y todos los héroes del Abril.


Fuente: PANCARTA - Jaimito y Monchín: de por vida | Listín Diario (listindiario.com)


Raúl Pérez Peña (Bacho)


lunes, 25 de enero de 2021

EEUU: PODER SUPRA- NACIONAL VS PODER NEOFASCISTA

Por Narciso Isa Conde


Globalismo vs Nacionalismo

“La confrontación va más allá de las tradicionales contradicciones partidistas y de las divisiones al interior de los dos partidos. Está presente a nivel de masas, al interior del Estado profundo y de todo el poder permanente (empresarial, policial, militar, paramilitar y eclesial.”

El proceso de concentración del capital, dentro y fuera de EEUU, ha sido tan bestialmente ascendente como la profundización del abismo social entre la poderosa élite de los mega-ricos estadounidenses y el empobrecimiento de gran parte de su sociedad, de la humanidad y la Madre Tierra.

Estos procesos -además de generar y plantear una contradicción de vida muerte para el planeta y sus pobladores- ha tenido la virtud de fracturar en dos grandes bandos mafiosos la clase dominante-gobernante de esa superpotencia mundial; me refiero al choque frontal, cada vez más intenso y agudo, entre los llamados “globalitas”y los neofascista.

Del Poder-Nación al Poder-Global del Capital

En su tiempo, el sociólogo Wright Mills describió con mucha agudeza el proceso de conformación de esa élite multimillonaria al interior de la sociedad estadounidense; así como las nuevas modalidades de sus desbordamientos imperialistas en el plano mundial, originalmente analizados al inicio del Siglo XX por V. I. LENIN y sus antecesores.

Entonces, el asiento nacional de las corporaciones capitalistas-imperialistas y el propio Estado- Nación estadounidense, tenían una intensa presencia en esos procesos que fueron determinando la conformación de redes multinacionales de empresas con similares características, articuladas a otros negocios afines; redes consistente en grandes corporaciones con matriz en EE.UU que se expanden y establecen empresas en otras naciones, conformando cadenas empresariales especializadas desde el centro a la periferia del sistema capitalista.

En cada fase las empresas matrices que se tornaron más preeminentes fueron aquellas que más capacidad de renovación tecnológica mostraron y, en consecuencia, más alta productividad alcanzaron; combinada ésta con otros factores llamados a incrementar su poder monopólico y oligopólico, generalmente vinculado a conexiones estatales y partidistas.

Así, los partidos Demócrata-PD y Republicano-PR pasaron a ser los partidos de la gran propiedad y del gran capital altamente concentrado, tanto en la esfera de influencia interna de ese poderoso Estado-Nación, como en el plano internacional.
Esto, acompañado de una agenda común bilateral, y de competencias y pugnas moderadas dentro del sistema político y del Estado Federal (suma de la diversidad de Estados de la federación); diferencias determinadas casi siempre por las características de sus bases sociales y multirraciales, y el peso de lo conservador y/o lo liberal al interior de sus estructuras.

Igual se fue conformando una especie de “Estado profundo” o poder permanente (no sometido a elecciones), con capacidad de arbitraje, imposición y concertación en función de los cambios en la correlación de fuerzas y el carácter de las diferencias.

El PD, en la política interna, por necesidad –en cuanto a la relación entre lo liberal y conservador, y lo racista y anti-racista- siempre ha tendido a potenciar algo más que el PR los componentes liberales, anti-racistas y los programas sociales. En el PR ha operado una dinámica inversa.

Ambos partidos finalmente mezclaron sus matrices ideológicas originales con el avance progresivo la concepción neoliberal o neoconservadora y sus impactos en las estructuras partidistas; concepción desarrollada y promovida por los ideólogos del capitalismo en el contexto de la crisis capitalista de final del siglo XX y de la restructuración técnica, organizativa e ideológica impuesta desde entonces por las elites dominantes a nivel nacional e internacional.

Más recientemente, la vertiginosa acumulación capitalista estimulada por el patrón tecno-científico micro (electrónico, informático, robótico…) -justo en el entronque del desenlace de la modernidad y la entrada a la posmodernidad- provocó un salto cualitativo espectacular en la transnacionalización del gran capital y en su proceso de concentración de riquezas y de poder a escala global.

Así, con su impronta neoliberal, la mundialización –denominada desde entonces globalización- abrió grandes avenidas a las empresas transnacionales, progresivamente colocadas por encima de los Estados establecidos en sus países de origen, incluido EEUU Y todas las potencias capitalistas.

Por encima de las burguesías imperialistas de factura nacional, se conformó una clase capitalista transnacional, una súper-burguesía mundial y un poder supranacional cuyos intereses y decisiones privilegian lo global y superan el Estado-Nación.

El funcionamiento de las élites globalistas

Los híper-millonarios más vinculados a las llamadas tecnologías de punta y a vertientes empresariales que las alimentan o emplean (informática, complejo-militar-industrial-financiero, industria aeroespacial, industria farmacéutica y de salud, energía limpia y mega-minería), se convirtieron en una élite que domina gran parte del dinero, de la propiedad y del mundo; y que operan sin importarle la vida de una gran parte de la humanidad.

De las élites del poder en el Estado-Nación -tal y como lo describe el profesor de sociología estadounidense Peter Phillips, quien siguiéndole los pasos a W. Mills analiza a profundidad este fenómeno en su libro MEGA CAPITALISTA.-Una élite que domina el dinero y el mundo, se transitó a otra fase de de la concentración del capital y las riquezas mundiales: del Poder-Nación imperialista al de una “élite transnacional centralizada”.

Esa elite –agrega Phillips- “funciona como una red no gubernamental formada por personas adineradas, educadas de forma similar, con intereses comunes acerca de cómo gestionar, facilitar y proteger una riqueza global concentrada, y garantizar el crecimiento continuo del capital” y al mismo tiempo “influye y utiliza las instituciones controladas por las autoridades gubernamentales –concretamente el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la OTAN, la Organización Mundial del Turismo (OMT), el G7y el G20, entre muchas otras-“, entre las que a mí me parece importante mencionar la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial del Comercio (OMS).

Es claro que lo de “no gubernamental” de esas red hay que relativizarlo, en tanto siendo verdad que no responden a los gobiernos nacionales establecidos, procuran convertirse ser en un “gobierno mundial” de facto o “Estado Global”.

El perfil común de tales megamillonarios trae al imaginario colectivo de la humanidad a figuras tipo Bill Gates, Soros, Rockefeller, Elon Musk, Jeff Bezos (Amazon), Mark Zuckerberg (Facebook) y Carlos Slim (Claro), quienes no por simple coincidencia, son los magnates más ricos del mundo que más capitales y poderes están acumulando en medio de la pandemia y del consiguiente agravamiento de la crisis de salud y la profunda multi-crisis de decadencia que estremece el sistema capitalista-imperialista occidental.

Fascistas-trumpistas vs globalistas

Estos son, entre otros, los denominados “globalistas”,que a partir de este 20 de enero, a través del Partido Demócrata y de Biden como instrumentos acceso a las instituciones estatales (en los que influyen determinantemente), retomarán el control de la Casa Blanca, concomitante con la mayoría lograda en ambas cámaras legislativas.

Su grave problema ahora es que no están solos, ni la tienen fácil, en los dos principales terrenos de juego del capitalismo gansterizado: ni en el gran play internacional, ni en la cancha estadounidense.

El poderío de EEUU y de esa facción como componente fundamental de su poder transnacional, está en declive; gravemente afectado por una crisis de decadencia que se traduce en perdida sensible de su hegemonía mundial, profundizada en medio de la pandemia.

La unipolaridad mundial se fue a pique. China, Rusia y todo el polo internacional que le lleva la contra a EEUU y sus socios occidentales, incluidos de manera sobresaliente los pueblos en lucha por su liberación, le ha erosionado su supremacía económica, política y militar; mientras la “magia” del incremento de la productividad se trasladó al Oriente.

La estabilidad interna y la unidad del poder estadounidense, también son cosas del pasado. La fractura es profunda y parece irreversible, más allá de quien o quienes controlen temporalmente los poderes electivos del Estado Federal.

La confrontación va más allá de las tradicionales contradicciones partidistas y de las divisiones al interior de los dos partidos. Está presente a nivel de masas, al interior del Estado profundo y de todo el poder permanente (empresarial, policial, militar, paramilitar y eclesial.

Los dos bandos, fuertes los dos, al interior de EEUU operan como dos poderes enfrentados.

El relevante componente estadounidense en la conformación de la clase capitalista transnacional y el poder imperialista global, relegando considerablemente e imponiéndose sobre lo nacional, ha creado otra mayoría chauvinista de corte fascista, que influye en amplias sectores de partido republicano, que gravita dentro y fuera de él, y conforma otra élite del dinero en el poder nacional.

Esta otra mayoría -al contar con poder empresarial, militar y masas fanatizadas- erosiona los viejos factores de consensos y arbitrajes internos, nutriéndose de los miedos de la clase obrera blanca y la población blanca en general, afectadas por el traslado de capitales y empresas gringas al exterior, y sensiblemente empobrecida por las crisis recurrentes; temerosa por demás del crecimiento de la inmigración vario-pinta.

Racismo, xenofobia, homofobia, conservadurismos diversos y fundamentalismo religioso, se mezclan y se potencia para ampliar y compactar ese torrente ultraconservador.

Los Trump y los Pompeos abundan por millones. Su fuerza endurecida va más allá de la Casa Blanca y del Capitolio, y tiene tanto impacto divisionista como para eventualmente abrir las compuertas de sucesivas fracturas en una nación federada proclive a la secesión y a la disgregación de sus componentes.

El liderazgo ultranacionalista y neofascista puede no tener el peso mundial de las elites “globalistas”, ni tantas garras en el negocio de las armas y de la guerra. Pero mirando hacia el interior de EEUU, su ultra-nacionalismo, su paramilitarismo, su chauvinismo de gran nación, su racismo extremo, y todo lo que representa el “trumpismo”, indudablemente han dotado a esa facción de un poder real muy superior al que antes tenía.

La tozudez, la prepotencia, la violencia y todo lo estrambótico que esa facción exhibe, forma parte de un acumulado cultural degradante, que también los “globalistas” contribuyeron a crear desde la industria del cine, su enorme poder mediático y impronta guerrerista; que ciertamente le sirven para mucho, pero no para controlar su desenfreno en las redes sociales y otros medios.

Estos son atributos que los propios “globalistas” y los líderes “demócratas” ejercen despiadadamente contra los pueblos que exigimos justicia y demandamos respeto a nuestra dignidad mancillada!

Ese cuadro estadounidense, lejos de presentar vencedores, anuncia nuevas peleas y abre una etapa de confrontaciones agudas, y lejos de disiparse con represalias y represiones administrativas, como el anunciado juicio político a Trump, bien podrían agudizarse ¡Ya veremos! (20-1-2021, Santo Domingo, RD).



UNA SITUACIÓN COMPLEJA Y DIFÍCIL

Por: Roberto Marcallé Abreu
rmarcalle@gmail.com
Estos son tiempos complicados y difíciles. Por efecto de la pandemia nuestro mundo ha sufrido un cambio tan profundo que, al observarnos al espejo, tropezamos con un rostro que no sabemos si es el nuestro. Es devastadora esa sensación que nos intoxica frente a ese extraño (nosotros mismos) que también nos mira, los gestos abatidos cuando no definitivamente hostiles o agresivos.

Vivimos una realidad tan compleja e incomprensible que ha arrodillado a la humanidad. La alternativa es resistir a la desesperanza o la angustia y hacer conciencia de que, quienes están situados al frente de nuestros destinos , y muchas otras personas de conciencia, se esfuerzan honestamente y sin descanso por hacer más llevadera la carga que doblega nuestros hombros.

A veces nos resulta imposible comprender la conducta o el comportamiento extremo de los demás. Las noticias están ahí: podemos hablar de los conflictos y las desavenencias en hombres y mujeres acostumbrados a llevarse bien o en representantes de la autoridad que asumen actitudes incongruentes o extremas.

Es notable el aumento de la ansiedad y la depresión en adultos y niños. Nataly de Oleo, sicóloga, afirma que “el encierro cambia completamente la rutina de las personas”. Esta situación de crisis y desasosiego que nos alcanzó de repente y sin aviso, ha sumido a una buena parte de la población, en el desconcierto y la ansiedad y a adoptar con frecuencia conductas inexplicables y hasta abusivas.

Un ejemplo de esta situación de crisis nos la ofreció la fiscal Rosalba Ramos al manifestar que en los primeros diez meses del 2020 se presentaron cerca de cuatro mil denuncias por violencia de género y delitos sexuales solo en la fiscalía del Distrito Nacional.

El mismo jefe del Estado, Luis Abinader, ha reconocido las dificultades que se producen a cualquier nivel incluyendo al mismo poder ejecutivo. La comunicadora Hogia Enecia Pérez, dijo haber notado al mandatario “conmovido” por la situación general del país. Y fue muy humilde, franco y sincero cuando solicitó a Dios y a la Virgen de la Altagracia “su respaldo para adquirir la vacuna que previene el coronavirus lo antes posible”.

“Yo hubiera querido hacer mucho más” añadió Abinader, “pero la pandemia nos limita mucho”. R. Figueroa, del Diario Libre, se refirió a que “absolutamente todos, sin importar el espacio que nos toca actuar en esta vida, estamos llamados a servir, no a aplicar el poder en desmedro de los demás”.

“El poder”, añadió “no solo recae sobre los que visiblemente ejercen una función pública y salen en los medios de comunicación. El poder lo tiene quien menos podemos imaginar. Solo debemos actuar de cara al sol para lograr los mejores beneficios de la sociedad y de nuestros semejantes”.

En este contexto resulta edificante el anuncio del ministro de Obras Públicas, Ascensión, quien describió un “plan estratégico” que comprende la construcción y rehabilitación de obras en el Gran Santo Domingo y en Santiago donde se invertirán cientos de millones de pesos.
No obstante, el economista Isidoro Santana ha advertido con actitud prudente que “endeudarse indefinidamente no es una opción”. De ahí que favorezca la firma de un pacto fiscal cuando las condiciones existan, y mientras ejecutar “reformas mínimas para conferir sostenibilidad a la deuda externa”.

A su juicio, un verdadero pacto fiscal debe contemplar cómo garantizar que el Estado pueda ofrecer servicios de salud y educación de calidad universal, un servicio de policía y seguridad ciudadana eficiente y confiable, y un ministerio público, tribunales y jueces adecuadamente remunerados.

“Se debe garantizar que los ciudadanos tengan agua potable de forma permanente, saneamiento regular de calles, ríos y cañadas, procurar una salida airosa al tema de los municipios, la seguridad social y la deuda cuasifiscal” afirma.

La intención y los programas existen y se ejecutarán gradualmente, de eso estamos seguros. Mientras, se trabaja en muchos renglones y aspectos todos encaminados a superar el estado de devastación y crisis incubado y ejecutado por quienes están siendo juzgados como consecuencia de sus incalificables crímenes y delitos contra el patrimonio de todos.