viernes, 5 de marzo de 2021

BRÍGIDO PEGUERO, DEL MPD, EXPONE POSICIÓN SOBRE LA UNIDAD, EN SAN FRANCISCO DE MACORÍS

 Introducción

La palabra UNIDAD ha sido quizás una de las más pronunciadas y evocadas a lo largo de la existencia de la humanidad, y en muchísimos idiomas y dialectos locales. Se dice que “la unidad hace la fuerza”; que la unidad salva a los pueblos; que “El pueblo unido jamás será vencido”…Todo eso es verdad. Son axiomas. Y todos queremos que nos llamen unitarios. Nadie quiere que lo cataloguen como sectario o anti-unitario, aunque en la práctica se porte o actúe realmente como el más sectario.

¡¡Cuántas consignas sobre la unidad hemos coreado los revolucionarios y los pobres de todo el Mundo!! Unas veces se ha logrado esa unidad. La mayoría de las veces no se ha podido alcanzar o se ha desvanecido rápido.

A lo largo de toda la historia de la humanidad, los que han coincidido se han unido o han tratado de forjar la mancomunidad para la lucha por sus intereses comunes. Esto, obviamente, es mucho más necesario entre los más débiles de alguna manera. Hay que aliarse, sobre todo, frente a los más poderosos. “El peje grande se come al más chiquito”. Los pobres debemos unirnos contra los ricos, que además de su riqueza acumulada con el sudor de los trabajadores (sean esclavos, vasallos u obreros “libres”), tienen el poder político y militar. Los ricos, los poderosos, siempre han contado con el apoyo del poder temporal y del poder permanente.

Los más chiquitos se unen contra el más grande. Los que están desarmados se unen contra los armados. Los esclavos se unieron contra los esclavistas. Los vasallos se unieron contra los señores feudales. Los obreros se unen contra los patronos capitalistas. En el barrio, los muchachos pequeños se unen contra el grande abusador. Los pequeños productores se unen o deben unirse contra los grandes productores, contra los cuales no pueden competir individualmente. También es lógico que se unan contra los intermediarios entre productores y consumidores.

En la selva y en las estepas, los animales más débiles se unen contra los grandes y fuertes predadores. Unirse o perecer es la divisa.

Pero no solo nos unimos o tendemos a unirnos, y debemos unirnos, los más chiquitos. Encima de que son grandes, poderosos, y tienen el poder, los opresores se unen, se alían y se defienden. Y lo peor para nosotros es que han sabido hacerlo mejor que nosotros. Veamos los repetidos ejemplos de lo que pasa entre los partidos del sistema. Y cada día aprenden más a manejar las contradicciones secundarias para evitar por todos los medios de que pasen a ser contradicciones primarias, como sucedió en 1965, cuando las contradicciones entre los sectores de poder político y militar se pusieron “al rojo vivo” y estalló la Revolución Constitucionalista, luego devenida en Guerra Patria, sobre todo por la intervención del pueblo, por parte de quienes no tenían nada o muy poco que perder.

¿Cuáles condiciones, cuáles hechos determinan la necesidad de la unidad?

Como llevamos dicho, nos unimos frente a los más fuertes, social, política y militarmente. Nos unimos para equipararnos en poder o en cantidad. Nos unimos también contra la adversidad de cualquier tipo. Los comunitarios se unen para construir una acequia o un canal de riego, que cada uno de manera individual no puede construirlo.  Se unen las comunidades para lograr sus reivindicaciones sociales, políticas o económicas. Se unen comunidades religiosas para construir sus iglesias entre todos sus habitantes. Se unen para levantar un muro para impedir que un río siga desbordándose y afectándolos a todos en alguna medida. Es decir, la unidad se produce hasta contra las inclemencias de la naturaleza. Nos unimos por la solidaridad en general.

¿Cuál es o debe ser la base de la unidad?

Por lo que hemos dicho en párrafos anteriores, queda claro por qué es necesaria la unidad. Pero también ha de quedar claro que debe existir una comunidad, una identidad de ideas y de propósitos. Si no existe esa coincidencia de intereses que debemos defender conjuntamente, si no existen ideas comunes y propósitos u objetivos comunes, no habrá unidad verdadera. La unidad no puede darse sobre bases que no estén soldadas, realmente. La unidad no podrá jamás cimentarse sobre añoranzas, buenas intenciones o simplemente para presentarnos con discursos unitarios. De tal manera, que debe existir una base programática cimentada en ideas y propósitos claros para que pueda haber una unidad verdadera y duradera o de cierto alcance, que permita lograr los objetivos o las metas en una etapa determinada.

Etapas o duración de la unidad

La unidad puede ser por un objetivo o meta corta, o bien mediano o largo plazos. Todo depende de lo que se quiera alcanzar forjando la unidad. En el plano político, si la unidad sólo tiene como objetivo desplazar un Gobierno, un funcionario, entonces la unidad habrá de cesar cuando se alcance ese objetivo. Igual sucedería si unimos esfuerzos solidarios en favor de un pueblo, de una comunidad, contra un pulpo que explota nuestros recursos naturales, etcétera. Aunque las comunidades, los sectores explotados, los desposeídos, debemos hacer esfuerzos por forjar la unidad permanente, sabemos que hay luchas que nos unen hasta determinado punto, por ejemplo.

Si los esfuerzos conjuntos sólo tienen finalidad solidaria para construir un acueducto, y se alcanzó la meta, entonces los esfuerzos conjuntos tienden a cesar, a debilitarse, y cada uno volverá a la normalidad individual. Esto se podría llamar “unidad de acción”. Incluso, hay luchas largas y por tramos, en los cuales no todos habremos de coincidir, y entonces caminaremos juntos hasta donde nos unan los intereses.

Por eso, la unidad, en términos reales, puede ser de corto, mediano o largo alcance. Si nos proponemos una meta de llegar desde Santo Domingo a Montecristi, y hay aliados interesados en llegar sólo hasta La Vega, hasta ahí caminamos juntos, aunque por solidaridad deberíamos caminar todos hasta Montecristi. Es decir, alcanzar la meta de todos; pero sabemos que no siempre actuamos tan solidariamente. Lo mismo haremos con los que sólo quieren llegar a Santiago. Trinitarios liberales y conservadores caminaron juntos hasta lograr el retiro de los haitianos del territorio dominicano. Pero tenían objetivos estratégicos que los separaban. Y ya sabemos lo que vino después de la separación o “independencia”, donde incluso Santana y otros conservadores se convirtieron en parricidas. Nos parece un buen ejemplo en una y otra dirección para que podamos cimentar la unidad en cada caso, pudiendo identificar bien los aliados de corto, mediano y largo alcance.

La unidad en República Dominicana

En República Dominicana la unidad o los procesos unitarios tienen una historia que en mayor o menor grado no difiere mucho de lo que ha pasado en el Mundo. Muchas veces oímos decir y repetir que los dominicanos y dominicanas somos sectarios, que no nos gusta la unidad, que por eso no hemos podido triunfar, etcétera. No es un fenómeno exclusivo de República Dominicana, del Caribe o de Latinoamérica. Es un fenómeno mundial. Y las causas son diversas: poca fe en que podemos derribar a Goliat, el miedo que nos infunden los grandes, los poderosos, que sin el patrón los esclavos se iban a morir de hambre (por eso muchos libertos no quisieron abandonar al esclavista o se quedaron cerca de sus propiedades), que somos un pueblo inferior y que no tenemos capacidad para auto-liberarnos, como ocurría en la época de la lucha por la separación de Haití, y como ocurrió en la época de Trujillo con Américo Lugo y José Ramón López, y hasta con el propio restaurador Pedro Francisco Bonó, por ejemplo.

Un obstáculo para forjar la unidad es, también, cierta tendencia de algunos a mantener la condición de domesticado y de “lambonería” frente a los poderosos, así como los vicios de dejarse comprar, sobornar y vivir tranquilo comiendo de “las boronas que deja caer la cotorra”. En términos de la lucha política y militar, en algunos influye el temor a la muerte, y por eso no se unen a ningún proyecto emancipador que implique arriesgar la vida; prefieren vivir “en paz”, de rodillas, en vez de morir gloriosamente. Para quienes así piensan jamás será “Dulce y decoroso morir por la Patria”.

En nuestro país, no obstante, haber muchos ejemplos de sectarismo y de dispersión, tanto en la lucha política, como comunitaria y solidaria, también hay muchos ejemplos a imitar. Ahí está la lucha por la separación de Haití. Ahí está uno de los más grandes ejemplos de unidad de nuestro pueblo, respecto a la Guerra Restauradora, nuestra verdadera independencia. Y algo parecido se re repite con la Guerra Patria de 1965, así como en otros episodios.

En el caso de la unidad solidaria de las comunidades también hay muy buenos ejemplos de cómo se juntaban, y aún se juntan, para resolver problemas de intereses comunes. Nuestros antepasados construían sus caminos vecinales, sus “rigoletas”, sus casas; de cómo hacían, y hacen “juntas” o “convites” para sembrar o cosechar sus productos, etcétera.

Hablando de ejemplos de unidad política para la lucha y avanzar hacia etapas superiores, si bien también encontramos sectarismos entre las organizaciones revolucionarias, socialistas y comunistas madres, también hay ejemplos importantes de unidad, aunque sea de acción. La lucha contra los remanentes de la satrapía trujillista está ahí. En esa etapa, el Movimiento Popular Dominicano (M.P.D.) planteó la unidad a través del Frente Único de Liberación Nacional (FULN), unidad que no llegó a realizarse, porque los demás partidos, troncos de la izquierda, y los “democráticos” propugnaban por la participación electoral, mientras nosotros planteábamos “Revolución ahora, elecciones después”. Un ejemplo de cómo debe haber una verdadera comunidad de ideas y de propósitos para forjar la unidad en cada caso.

En los frentes democráticos, hay muchos ejemplos también. En el movimiento sindical, FOUPSA y FOPSA-CESITRADO es uno de ellos. En el campo estudiantil, la “Unidad de acero Fragua y Flavio Suero” es otro ejemplo:

En las últimas décadas se han producido procesos unitarios interesantes: Frente de Izquierda Dominicana (FID), Izquierda Unida, Unión Caamañista Revolucionaria (UCR), Izquierda revolucionaria (IR) y otros. Esos procesos unitarios han tenido diferentes finalidades: participación electoral, y otros con objetivos de más largo alcance.

La unidad hoy. Sobre qué base. Cuáles características

El Movimiento Popular Dominicano (M.P.D.), acusado muchas veces de sectario, siempre ha tratado de trabajar la unidad de las fuerzas revolucionarias, y lo ha hecho, incluso desprendiéndose de ciertas visiones y de pequeños intereses que pueden ser particulares, para darles paso a grandes intereses que nos envuelvan a todos, y sobre todo que envuelvan al pueblo, que es nuestro objetivo de luchar.

El M. P. D. ha planteado la necesidad de conformar fuertes instrumentos unitarios a dos niveles:

1.- Un frente revolucionario, socialista, marxista- leninista, con tácticas y estrategias correspondientes a ese nivel.  Una unidad de marxista-leninistas con propósitos y estrategias de largo aliento.

2.-Un Frente Amplio Revolucionario que pueda aglutinar a organizaciones socialistas y comunistas, pero también a grupos revolucionarios, democráticos y progresistas, incluyendo organizaciones de la mediana y la pequeña producción, el comercio, gremios sindicales y profesionales, etcétera.

Nuestra organización entiende que debemos forjar instrumentos capaces de enfrentar a la burguesía en el terreno que sea. Es decir, en las elecciones, en las movilizaciones, en la lucha armada, en las circunstancias y escenarios que sea necesario.

En términos electorales, nos falta precisar y ampliar discusiones. Pero en lo que tenemos posiciones concluyentes es en que una participación electoral en la que nos envolvamos tiene que ser a través de la izquierda revolucionaria. No creemos en alianzas electorales junto a la derecha. No creemos en la teoría del desplazamiento del “menos malo” mediante elecciones. La derecha tiene su estrategia, y los revolucionarios tenemos o debemos tener la nuestra bien clara.

Estamos en disposición, en ese sentido, de forjar la unidad con las fuerzas revolucionarias, tanto en esfuerzos colectivos nacionales, como locales. Pero siempre de forma independiente de los partidos del sistema. Propugnamos por que “nos cuenten los votos” que realmente nos correspondan. No creemos que la izquierda debe depender de dádivas del sistema; porque eso es lo que provoca que esos grupos aliados a la derecha estén cada día más domesticados, y que hayan sustituido totalmente su estrategia, si en verdad alguna vez tuvieron una estrategia socialista.

En términos preliminares, sabiendo que faltan muchos detalles por afinar, y que debemos, todos, “fondear” mucho, esa es la posición que tenemos por el momento.

Muchas gracias.

B. A. Peguero.

San Francisco de Macorís, provincia Duarte, República Dominicana,

28 de febrero del 2021.

Fuente: Notas para una discusión sobre la unidad, con la Coordinadora Revolucionaria de San Francisco de Macorís – El Desahogo Dominicano



NUNCA NINGÚN MURO RESOLVIÓ NADA

Por Manuel Salazar 

El que se construye para dividirnos con Haití,  es puro simbolismo para alimento al  nacionalismo trasnochado. En el mediano y largo plazos no resolverá  en  nada el asunto migratorio, especialmente de Haití hacia nuestro país.

En algún momento ocurrirán  muertes por asesinato militar a los que procuren saltar el muro. 

De algo como esto canta Nino Bravo  la canción Libre, que evoca la muerte de un joven que trató de cruzar el Muro de Berlín.

"Tiene casi 20 años y ya está cansado de soñar; pero tras la frontera está su hogar, su mundo y su ciudad... Piensa que la alambrada sólo es un trozo de metal... algo que nunca puede detener sus ansias de volar...." Dice esa canción.

Y sin duda, el Muro este, será también  otra ocasión para las mafias que en uno y otro lado trafican con viajes sin el visado correspondiente. 

"La fiebre no está en la sábana".

Esos 225 millones de dólares que se dispendian en la construcción de ese Muro,  servirían más en una Plataforma Económica y Social Binancional, en ambos lados de la frontera; que ocupe ahí la migración. Gana el país y gana Haití.

Las fronteras son un factor de desarrollo, no de división. La dominico- haitiana debe ser convertida en una oportunidad para el desarrollo económico, social y cultural, en el que ambos países resulten beneficiados.  

Una plataforma económica y social binacional que se proponga, en el caso dominicano, regresar a su país y ocuparlos con empleos,  a los nacionales haitianos que viven en este territorio, y controlar a los que quieran migrar a este, es en el largo plazo una solución sustentable.  

Ambos países podrían unirse en el reclamo de que los países desarrollados, que en distintos periodos, han saqueado las riquezas de la isla, devuelvan así sea parte de esos recursos para financiar esa plataforma.

Un polo económico y social asentado en ambos territorios, de complementariedad de recursos; industrias, plataformas agropecuarias; hospitales, politécnicos, generaría desarrollo económico, y reduciría con mucho la migración forzada. Ocurriría, que cada día, y de manera legal  y controlada, obreros, técnicos y profesionales de ambos países, podrían cruzar  en uno y otro sentido ese PUENTE de desarrollo, a trabajar y ofrecer servicios diversos. 

Se necesita un puente. No un muro.

Un Muro no.

Una plataforma binacional de desarrollo, si.


Manuel Salazar

miércoles, 3 de marzo de 2021

LA UNIDAD: NECESIDAD CONVERTIDA EN ESPINOSO PROBLEMA

Por Juan Gómez

Sec. Gral, FUERZA DE LA REVOLUCION

I.- La existencia de un régimen político y social que cimenta su razón y lógica, en la explotación, opresión y desigualdades, requiere a los partidarios de un proyecto de contenido revolucionario y transformador, algo imprescindible: dar respuesta a la necesidad de la unidad, para la construcción del bloque contra hegemónico.

Probablemente así, podrá desarrollarse la guerra táctico–estratégica de bloque contra bloque. De por medio están dos interesesː el de quienes requieren preservar el control de su dominación, contra los que luchamos por derrotar sus indignantes pretensiones.

Los grandes conflictos de intereses y sus formas de resolución, no dependen en las sociedades del deseo de uno u otro grupo. Se gestan y surgen como realidad de acumulados contradictorios que se van formando como las erupciones volcánicas y estallan cuando estén suficientemente acumuladas condiciones para que se produzcan. Son conflictos complicados que se generan al interior de las formaciones sociales en que los protagonistas coexisten.

La evolución de los modos de producción y de las clases, resultan de acumulados de siglos, en los que una forma concreta, dominante o hegemónica, sin proponérselo, gesta a su interior, en función de nuevas relaciones, lentas transformaciones, a los nuevos sujetos sociales que terminan siendo sus sepultureros. Eso le sucedió al esclavismo frente al feudalismo, al feudalismo con la burguesía, y a esta última con el proletariado. Dicho así, se ve muy lineal, pero discutir esto no es el propósito de hoy.

Lo que deseamos resaltar es que, los procesos históricos no dependen de deseos o no de tipo personal, sino que lo rigen leyes invisibles, ocultas en las dinámicas de la historia social y económica, desde el origen de la convivencia social hasta nuestros días. Por eso, desde la visión marxista del materialismo histórico, se afirma con justa razón, que la historia de la humanidad desde la aparición de la propiedad privada y estructuras de Poder, es la historia de la lucha de clases.

En ese sentido, hablamos de procesos de participación social con efectos y consecuencias masivas, tanto para desarrollar una nueva o enterrar una vieja relación.
II.- Queremos dejar claro, que los esfuerzos, principalmente de los revolucionarios, requieren ganar la hegemonía del pueblo y de los afectados por cualquier relación de opresión, si en verdad queremos vencer las fuerzas y el andamiaje sobre el que hacen prevalecer su dominación, y el único antídoto que conocemos, es el de ganar a las MASAS, ya sea para la expedita acción directa revolucionaria o para la acción política abierta, aunque en nuestra lectura por lo general prevalece una combinación de ambas, de resistencia.
Para ganar las masas, como hemos dicho, no es posible entonces pensar, que sea por el vigoroso y poderoso desarrollo particular de un PARTIDO y lograr así, que los otros sigamos atrás. Podría ser! Pero imaginémonos, si sabemos algo de series matemáticas, CUANDO SERIA ESTO POSIBLE.

Por lo que es claro, que la UNIDAD DE LOS REVOLUCIONARIOS COMUNISTAS, Y DE LOS QUE NO SON COMUNISTAS, es una condición esencial para avanzar en la dirección de alcanzar nuestra hegemonía, que debe convertir en algún nivel elemental de conciencia de clase la lucha de los pobres contra los ricos explotadores. Tarea nada fácil. Ayudar a entender a los explotados, quienes son sus explotadores.

Si lo anterior no se logra, fracasaremos. Porque como dijo Lenin, el Partido no hace la revolución, la organiza!

No somos swatts, ni linces, ni boinas verdes, ni tropas especiales, ni grupos de tareas,… y no nos interesa serlo, porque sabemos que si el Pueblo decide un camino, el que sea, derrotará a su enemigo.

No somos dueños de la TV, del sistema de justicia, de las estructuras que hacen leyes, no tenemos la atribución del porte de las armas, no tenemos programeros, ni bocinas pagados. Pero si el pueblo se lo propone, los vencerá.
III.- En tal sentido, se requiere la unidad. No cualquier unidad,
si el propósito es la TOMA O CONSTRUCCION CON TOMA del PODER, convertirnos en la alternativa que no somos aún.

Por lo que frente al tema, vemos varias posibilidadesː

1) Unidad de acción concertada en todo el país, tal como la practica en alguna medida el espacio creado en SFM.

2) Unidad de acción con aliento estratégico para ganar más espacios de gobiernoː senadores, diputados, directores, alcaldes, regidores, y cualquier otra cosa que nos queramos inventar…

3) UNIDAD ESTRATEGICA EN PROFUNDIDAD. Esto implica varias variantes, la fusión entre grupos afines, desarrollo de planes de mediano y largo plazos comunes, etc.

4) UNIDAD ENTRE REVOLUCIONARIOS COMUNISTAS.

5) UNIDAD ENTRE LOS REVOLUCIONARIOS, SIN APELLIDOS, con la integración adecuada del movimiento social en la mayor amplitud pensable, de personas, de estratos sociales medios, de productores en contradicción con monopolios o sectores extranjeros, de personas, etc.

Cuando se conformó, hace 25 años la FR, dijimos que en unidad íbamos en profundidad hasta donde el otro u otra, quiera.

Creo que hoy debemos decir, SIN UNIDAD, no hay ninguna posibilidad. Aquí hay que unirse «obligao». Al nivel que sea, pero lo conveniente es la unidad anticolonialista de nuestras propias siglas y dirigentes, que nos creemos los imprescindibles y las vanguardias. Vanguardia de qué, pregunto?ː De la clase obrera, de los sindicatos, de la juventud, de los pobres de los barrios, de los millones de campesinos y cuenta propistas, de las mujeres, de las diversidades,..?. No nos engañemos nosotros mismos, que con el engaño del enemigo basta.

Por últimoː Nos podemos juntar todos y todas, y si no somos capaces de reconocer que fuimos llenándonos de virus como un computador sin anti-virus para limpiarnos, porque no hay programas serios ni efectivos de formación M-L, ni cultural, ni prácticamente de ningún tipo. Si no está claro que es para presentar un extraordinario plan no teórico, sino práctico, que nos lleve a cada casa por todo el país rebasando los discursos ideologicistas, el reformismo de derecha, el racismo, la negación práctica de los derechos de las mujeres, no vale la pena ninguna unidad. La unidad debe rectificar las grandes unidades de nuestra historia sin en verdad queremos presentar al país una alternativa de izquierda y democrática popular.
Gracias por la invitación y la paciencia. SFM, 28 de febrero 2020
Nota: La Unidad Revolucionaria, es parte de la temática del 7mo. Congreso de FR, actualmente en desarrollo, el cual aprobará una posición unitaria más acabada y será la política unitaria a trabajar con todos y todas.



lunes, 1 de marzo de 2021

COALICIÓN REVOLUCIONARIA FRANCOMACORISANA (CFR): ENCUENTRO DIRIGENTES NACIONALES

 Coalición Revolucionaria Francomacorisana (CRF)

Coalición Revolucionaria Francomacorisana realizó con éxito, encuentro con dirigencia nacional.
Hoy, domingo 28 de febrero, la Coalición Revolucionaria Francomacorisana, realizó de manera exitosa su encuentro pautado con los principales dirigentes nacionales de las organizaciones que la conforman.
En el mismo, hubo coincidencia de los disertantes acerca de la importancia de impulsar la unidad como garantía de construir un fuerte instrumento político con capacidad de concitar el apoyo de las grandes mayorías para la toma del poder, y desde allí realizar las transformaciones que durante años viene demandando la población dominicana.
En el evento se pudo apreciar la camaradería reinante entre los dirigentes que hicieron acto de presencia; no faltaron las anécdotas ni los elogios ni los reconocimientos mutuos a la incansable labor de vieja militancia revolucionaria de los allí presentes.
Entre los dirigentes nacionales estuvieron presentes, Manuel Salazar, secretario general del Partido Comunista del Trabajo (PCT), Brígido Peguero, del Movimiento Popular Dominicano (MPD), Mayobanex Mueses, del Partido Comunista Marxista Leninista (PCML), Juan Gómez, de Fuerza de la Revolución (FR), Felipe Mena, del Movimiento Patria para todos (MPT), y José Aramis en representación del Movimiento de Integración Social (MIS).
Por último, se asumió el compromiso de estimular la conformación de otros espacios similares a este en otras localidades del país, para con pasos firmes construir la necesaria unidad del movimiento revolucionario dominicano, concluye diciendo la nota de la Coalición Revolucionaria Francomacorisana.
San Francisco de Macorís, Provincia Duarte. R.D.
Febrero 2021.





MELVIN MAÑÓN: LA CONCIENCIA DESGARRADA O LA ESTAMPIDA VERGONZOSA

Por Fidel Soto

"Manuel nos recibió con más miedo que valor. El terror brillaba en sus ojos y su rostro reflejaba angustia y desesperación. Era un amasijo de nervios y temblores. Encendía dos cigarrillos a la vez y las cenizas ennegrecían su camisa mientras el pelo se le erizaba." José Tavárez Villa.(*)

El periodista Fidel Munnigh, en reciente artículo señala un supuesto "arrepentimiento" de su amigo Melvin Mañón, (conocido en los círculos del Proyecto Palmeros con el seudónimo de  Manuel Montini). Hombre diestro y experimentado. Dirigente de muy alto nivel en esa organización revolucionaria. 

En su artículo publicado en la revista Areyto, del periódico Hoy de fecha sábado 13 de febrero; Munnigh relata tres etapas en la vida de quien fue un enigmático Disco Rayado, o mejor expresado en el dicho de las izquierdas, un "cuadro que se rajó" y de muy mala manera : La traición huidiza y cobarde. Pero el amigo periodista, titula su artículo de forma muy llamativa: "La conciencia desgarrada de Melvin Mañón".

Aunque no trata el papel estelar del famoso dirigente de izquierda en los Comandos de la Resistencias, queda claro en el artículo que se refiere a la primera etapa de esa militancia (de izquierda), para entrar de una vez en la segunda, y lo plantea de esta manera :

"El había abjurado de la izquierda, figuraba en la derecha liberal y le servía a conciencia". De pronto Munnigh salta a la tercera etapa  y es la que llama " conciencia desgarrada"; y lo argumenta de esta manera: "para mi asombro, Melvin Mañón empezaba a volver, lenta y tortuosamente, al pensamiento  y la praxis de izquierdas, a una visión crítica y transformadora de la sociedad y el mundo".

Entonces tenemos, de acuerdo al referido artículo, a un Manuel Montini,  renacido. Un ave Fénix, surgido de las cenizas del desgarramiento de una falsa conciencia de trote y estampida en busca del refugio acomodaticio y libre de peligro.

Entre las tres etapas del hombre, que terminaba sus cartas al coronel Emilio Fernández con : Por la Dirección, Manuel Montini, está la primera. La del Cuadro político-militar operativo del proyecto del coronel Caamaño. La segunda es la del arrepentido que se achica a la hora de la verdad, descrito en su estado de miedo por José Tavárez Villa. El que se entrega y pasa a ser asesor del presidente Joaquín Balaguer, que ordena el fusilamiento de su comandante en jefe.

Y, ahora, nuestro gran héroe, está con la "conciencia desgarrada" y según su amigo periodista, Montini volvió como el perro arrepentido del Chavo del Ocho, asumiendo una supuesta "praxis de izquierda".

Manuel Montini no es un perdido que se reencuentra así mismo y retoma el camino que dejó. Es un hombre formado y preparado para un proyecto y a la hora de la verdad, mientras la pequeña y efímera guerrilla era exterminada, él corrió a los brazos de los verdugos para protegerse. Es esta la gran verdad. No tenemos nada personal contra el señor Montini; pero es una burla que justo, al cumplirse un año más del fusilamiento de Caamaño, alguien quiera resaltar a este hombre como un izquierdista.

Hablando de conciencia desgarrada: ¿Cómo es posible que Montini no sintiera ese desgarro al tener que verle la cara a los generales asesinos y al presidente que dijo : Aquí no hay cárcel para ese hombre?

Para Francis no hubo cárcel, para Montini, refugio.

25-02-21.

* (Fallecido). Revolucionario, integrante del grupo Los Palmeros. 



domingo, 28 de febrero de 2021

LUIS ABINADER EXPLOTA EL ATRASO

Por Lilliam Oviedo

El país en proceso de eliminar la desigualdad social que describió en la sede del Congreso el presidente Luis Abinader y el país en el cual la Policía detiene y golpea a quienes violan un toque de queda impuesto por un gobierno que solo disfraza el abandono, no tienen similitud.

En su protocolar rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, el presidente Luis Abinader dijo también que ha cesado la impunidad del delito de Estado. No han sido procesados, sin embargo, los funcionarios que utilizan el dinero del Estado para pagar favores politiqueros y para cobrarlos incluso. (José Francisco Peña Guaba, Roberto Fulcar y el director de la Policía, por ejemplo). Además, hay que decir que están siendo procesados algunos parientes y colaboradores del expresidente Danilo Medina, pero el propio exmandatario no ha sido tocado.

No es lo mismo nombrar una figura independiente y de limpia trayectoria (Miriam Germán) en la Procuraduría General de la República que dotar de independencia al Ministerio Público. Lo primero, se realiza mediante un decreto, revocable por demás. Para lograr lo segundo, hay que enfrentar a la clase dominante.

De la clase dominante, Abinader no es simple colaborador o aliado favorecido, es un miembro.

Los expresidentes Leonel Fernández e Hipólito Mejía encabezaron gobiernos corruptos, abusadores y entreguistas, y no se les ha exigido rendir cuentas de sus hechos y de las acciones de sus colaboradores.

Abinader habla de cambio, pero no impulsa el cambio. Por el contrario, intenta prolongar los privilegios de los dueños del capital y de las grandes fortunas, y, en la actual coyuntura, coordina la vuelta a la situación en la cual esos privilegios se han impuesto y multiplicado.

DEMAGOGO E INDOLENTE

¿Cambió de actitud en materia de política exterior y ha renunciado al entreguismo? En modo alguno.

Como empresario y como miembro de la clase dominante, intenta, junto a sus pares, promover la afluencia de turistas y buscar destino a las grandes instalaciones hoteleras; reanudar el uso rentable de las instalaciones de los centros privados de educación (aunque muchas escuelas sigan careciendo hasta de agua) y reorientar, de acuerdo con las nuevas circunstancias, el accionar de la fuerza de trabajo y la utilización de los demás factores de la economía.

Eso explica la búsqueda de las vacunas en cualquier lugar y los pronunciamientos contra el acaparamiento (sin ser preciso al acusar, que conste).

De esa gestión depende su futuro político. En los centros de poder imperialista no será aceptado un servidor incapaz de coordinar este proceso, porque sin el retorno a la vieja normalidad excluyente y clasista el proyecto de clase estaría condenado al naufragio.

Por eso, el reciente discurso presidencial hay que interpretarlo entre líneas. La meta de retorno a la normalidad ha sido fijada a interés de la clase dominante, y en los proyectos económicos y sociales enunciados (limosna para los excluidos y políticas para abrir nuevos caminos a los privilegiados) se encuentra el mentís al discurso de inclusión.

La sensibilidad fingida es demagogia de la peor especie.

Y hay que decir que no siempre la indolencia y el clasismo son bien disimulados. En declaraciones a la prensa internacional a finales del año pasado, Abinader habló de vacunar a los dominicanos y no a quienes residen ilegalmente en el país. En su primera rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, habló de emprender un proceso de “dominicanización de la fuerza de trabajo”. ¡Vaya muestra de discurso trujillista casi 60 años después de la muerte de Trujillo!

El avance político, para aplicar políticas públicas contra la desigualdad y la exclusión, se logrará mediante la lucha y la organización de las mayorías contra la clase dominante. Un gobierno encabezado por millonarios y por viejos y nuevos beneficiarios de la corrupción, jamás impulsará el cambio. La basura política hay que identificarla y ponerla en su lugar...



sábado, 27 de febrero de 2021

¿REVOLUCIÓN SOCIALISTA O ETAPA DEMOCRÁTICA BURGUESA? (y2)

Por Fortune Modeste Valerio 

“Sería un grave error pensar que la lucha por la democracia es capaz de apartar al proletariado de la revolución socialista o entorpecerla, llevarla a un segundo plano, etc. Al contrario, de la misma manera que el socialismo triunfante es imposible sin haber implantado la democracia completa, no puede prepararse para el triunfo sobre la burguesía el proletariado que no mantiene una lucha en todos los sentidos, consecuente y revolucionaria, por la democracia.” V. L. Lenin.

Etapa democrática burguesa 

La etapa democrática burguesa es un proceso, dentro del capitalismo, que garantiza el establecimiento de un régimen que permita los derechos democráticos y libertades. La economía descansa en los principios del capital; permitiendo la libre competencia, frenando los monopolios e impulsando la industrialización. 

Es importante que pongan atención en derechos democráticos y libertades, porque es el aspecto a destacar por los revolucionarios, ya que facilita crear reformas al Estado para ejercer los derechos civiles y políticas; rechazar improcedentes medidas gubernamentales; a los ciudadanos, organizarse; a la población, reclamar reivindicaciones económicas y sociales. En fin, libertad para presionar en la cancha entera cuando se intenta vulnerar las conquistas adquiridas.

Este tramo de la carrera transitoria le corresponde al presidente Luis Abinader y al PRM, apoyado por una Coalición de organizaciones políticas y sociales, y personalidades independientes. Fundamentaron su respaldo alrededor de un programa de gobierno que incluye modificar la Constitución de la República, institucionalizar las instituciones públicas, justicia independiente, lucha en contra la corrupción, cambio del modelo económico que priorice la dinamización de la producción nacional, etcétera. 

Este tránsito histórico es inevitable, hay que saberla manejar con capacidad y habilidad de maniobra, siempre apegado al Marxismo Leninismo. El mismo es dirigido por la burguesía, y en la mayoría de los casos ligados a sectores oligárquicos. No podemos confiar ciegamente, abandonando la lucha y la organización de la población, de los trabajadores, es una clase mentirosa, corrupta y entregada al poder extranjero. 

No olvidemos que es una democracia burguesa, no pierde el punto de vista capitalista. Cuando ve sus intereses en peligro aprieta la muñeca, porque “es una clase social de doble cara, y camina en dos direcciones a la vez”. Mantiene a los trabajadores con la soga corta, ya que es su antípoda. Además, decide siempre en favor de los ricos y poderoso, sector dominante. 

El primer mandatario es un burgués, con apariencias liberales, de los pies a la cabeza y actúa en consecuencia. Su gabinete no se corresponde con la concepción, liberal, de clase del Presidente. Un tren administrativo integrado, en su línea central, por sectores oligárquicos burgueses más rapaces en las últimas décadas. 

Es un error esperar, sentado en sus casas, que el Presidente cumpla con los acuerdos en el programa de gobierno y, peor aún, permitir en silencio que se violen los compromisos para favorecer al sector privado y al poder extranjero. La transición es para contribuir a la consolidación de la democracia derivada en la protección de los bienes y servicios del Estado, cambio del modelo económico, garantizar derechos civiles y políticos, y el bienestar de la población. 

Le ha tocado dirigir, al sector oligárquico burgués, desde la caída de la Era de Trujillo. Y lo único que se ha visto en la vida nacional es el robo descarado de los bienes del Estado, enriquecimiento ilícitos y destrucción del aparato estatal. Con excepción de los siete meses de gobierno del profesor Juan Bosch, la clase dominante se han servido con la cuchara grande, con las dos manos. 

Si el presidente Abinader cumple con el compromiso, que incluye La Regeneración Nacional y un Nuevo Modelo Económico y Social, firmado con la Coalición Democrática, transitaremos por una transición provechosa para la sociedad, de lo contrario, sería una farsa más de una clase social que no termina de consolidarse, que solo aprovecha la confianza depositada, para burlarse de ella. 

Luchar para conquistar la democracia en el capitalismo no es una aberración ni transgresión. “La lucha por reformas es el medio; la revolución social, el fin”. Las fuerzas revolucionarias y comunistas están atrapada, en este tránsito, con un discurso y accionar confuso; no distinguen la importancia de insertase en el proceso democrático para ganar espacio y tiempo.