lunes, 8 de marzo de 2021

HUMANAS POR DEFINICIÓN, REBELDES POR CONCIENCIA...

Por Lilliam Oviedo

Rosa Luxemburg y Clara Zetlkin /1910

“Las mujeres socialistas de todas las naciones reconocemos al imperialismo como el enemigo que ahora está conduciendo a los pueblos a luchar entre sí”. La frase está contenida en un documento publicado en 1915 por Clara Zetkin bajo el título “Las mujeres de Alemania a las mujeres de Gran Bretaña”.

En el presente siglo, es preciso identificar al imperialismo como el ente que siembra guerras, bombardea territorios y cierra fronteras para impedir que lleguen a los países desarrollados miles de seres humanos a quienes las bombas y el saqueo despojan de lo necesario para seguir viviendo.

Los muros, ya sean estructuras físicas o insalvables barreras legales, son levantados con el fin de eternizar la desigualdad y socavar la resistencia de los explotados.

En el caso de República Dominicana, un país subdesarrollado, si el presidente Luis Abinader y su canciller han anunciado la construcción de una mal llamada verja perimetral en la frontera con Haití y dicen que han contratado para construirla a una empresa israelí, es porque no les causa vergüenza presentarse como neotrujillistas y neobalagueristas de la peor especie y menos vincularse a los sionistas.

Abinader y Roberto Álvarez son lacayos confesos y saben que “la verja” no molestaría al sionista presidente de Estados Unidos y a sus aliados europeos. ¿Acaso no han sido los estrategas imperialistas los ideólogos de los muros de acero y de las leyes en que se sostiene la muralla jurídica global?

Clara Zetkin, quien propuso la instauración del Día Internacional de la Mujer, visualizó en el siglo pasado el enfrentamiento entre pueblos a interés del proyecto imperialista. Hoy, desde República Dominicana, se torna evidente que el imperialismo nos explota y nos enfrenta.

CONTRA LA DESIGUALDAD

En los inicios del siglo pasado, Zetkin, socialista alemana, se sumó a la lucha de las sufragistas. Hoy, es deber de conciencia denunciar que la clase dominante ha prostituido el sufragio, y convoca a hombres y mujeres a las urnas tras emplear en pago de favores politiqueros cuantiosos recursos que, en justicia, deben ser destinados a educación, salud y otros servicios necesarios para sustentar la vida.

 Antes del inicio del siglo XX, en 1889, en el Congreso de París de la Segunda Internacional, Zetkin y otras luchadoras lograron una declaración en la cual se establece como deber la aceptación de las trabajadoras en los sindicatos en condiciones de igualdad, y defender el principio de “igual salario por igual trabajo” para los trabajadores de uno y otro sexo, independientemente de su nacionalidad.

En el año 2018, La Organización Internacional del Trabajo estimó en cerca del veinte por ciento la brecha salarial entre hombres y mujeres. En los últimos meses, por los efectos de la pandemia y de la injusticia acumulada, hubo marcada tendencia al ensanchamiento.

El enfoque de género no sustituye, pues, al análisis desde una visión de clase. Por el contrario, lo fortalece y profundiza.

CONTRA EL CONSERVADURISMO ENGAÑOSO

Feminismo es lucha por la igualdad y por los derechos. Hoy, cuando los medios de comunicación controlados por el gran capital muestran la explotación como normal y la sobreexplotación como progreso, es también una expresión de la lucha contra el orden establecido.

Rosa Luxemburgo, compañera de lucha de Clara Zetkin, pero con marcadas diferencias en ciertos criterios, llamó tempranamente la atención sobre la necesidad de vincular la lucha por los derechos de las mujeres a la lucha contra la injusticia que encarna la sociedad de clases.

Señala que sectores que propugnan por la permanencia de la sociedad de clases se unen a la lucha por los derechos de las mujeres por entender que no riñe con el proyecto de eternizar el capitalismo.

Los ideólogos del capitalismo moderno difunden como señales del triunfo femenino la integración de mujeres a fuerzas de ocupación (hay que ver la forma espectacular en que son presentadas las mujeres latinas y afroamericanas integradas a tropas yanquis de ocupación) y la integración de figuras femeninas a la lista de estrategas del capitalismo como Margaret Thatcher, Jeane Kirkpatrick, Chistrine Lagarde  y Condoleeza Rice. ¡Como si el nombre femenino hiciera tolerables el saqueo y el terrorismo de Estado!

El ala globalista que ha pretendido lavarse la cara, presenta como estrella de su sucio montaje a una confesa partidaria del golpe blando, quien propugna por alimentar la conspiración contra el avance político otorgando recursos y apoyo logístico a grupos mercenarios en los países con gobiernos que no son aliados de los yanquis: la hoy vicepresidenta de Estados Unidos Kamala Harris.

Entender el presente como escenario de una fuerte lucha ideológica y no tomar el coctel de neofascismo y sumisión imperialista que nos sirven, es asumir a conciencia el deber de legar a las nuevas generaciones un mundo distinto.

DESDE REPÚBLICA DOMINICANA

El deber de tomar posición está ante nuestros ojos desde hace tiempo.

Entre los nombres conocidos de mujeres dominicanas figura el de Minerva Bernardino, trujillista a quien no le importó representar a la dictadura en organismos internacionales, pero también existe otra Minerva, la que perdió la vida en la lucha por las libertades públicas: Minerva Mirabal.

Rebeldía es compromiso de luchar contra la injusticia.

Por eso, hay que ver como continuidad de la trampa trujillista la costumbre de los politiqueros de nombrar gobernadoras provinciales, escoger candidatas a la Vicepresidencia y explotar la figura de la llamada Primera Dama en el montaje de una oficina para el dispendio.

Es lo que hacen los políticos que en las últimas semanas han manifestado que es necesario aprobar las modificaciones proyectadas al Código Penal excluyendo la despenalización del aborto por razones de salud de la madre, malformación del feto, o embarazo resultante de violación o incesto.

No quieren entrar en conflicto con las iglesias que tienen presencia en el Estado y en asociaciones internacionales ni con los grupos burgueses que se definen como defensores del patriarcado y mueven recursos para sostener esa defensa.

El desconocimiento del derecho de la mujer a defender su integridad se hace sentir también en la postura de funcionarios para quienes el usufructo de las posiciones de poder para obtener favores sexuales, así como el ejercicio del acoso y la violación sexual, son faltas menores.

Quienes condenan de palabra la violencia contra las mujeres, pero obstaculizan con sus hechos la eliminación de sus formas más odiosas, son tan culpables como los agresores materiales.

Esta realidad obliga a contraponer nombres como los de la primera dama y la vicepresidenta, Raquel Arbaje y Raquel Peña (figuras del espectáculo politiquero ligadas a la política de atropello a las mayorías) a los de las mujeres que hoy luchan por una sociedad mejor.

El saqueo y el despojo fomentan la exclusión, la desigualdad y el abandono social y generan con ello más violencia contra las mujeres, además de relegar el reconocimiento de derechos.

Hasta hace algunos años gravitó en el medio social y político el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez (hoy retirado por razones de salud), quien defendía al embrión, pero pedía aplicar la macana a quienes protestaban contra la injusticia, sabiendo que su pedido implicaba también fomentar la brutalidad policial y el gatillo alegre. ¡Vaya defensor de la vida!

La conmemoración del 8 de marzo conduce a reflexionar sobre la necesidad de transformar la sociedad. Como advirtió Rosa Luxemburgo, el mayor temor que albergan los opresores es el crecimiento de la conciencia de los oprimidos… Elevar el nivel de conciencia es indispensable… Por las mujeres, por la humanidad toda…

sábado, 6 de marzo de 2021

UNA ENSEÑANZA DEL LENINISMO

Por Rafael Chaljub Mejía

No es difícil ser revolucionario cuando la revolución ya ha estallado y se encuentra en su apogeo, cuando todos se adhieren a la revolución simplemente por entusiasmo, por moda y, a veces, por interés personal de hacer carrera. Es muchísimo más difícil y muchísimo más meritorio saber ser revolucionario cuando todavía no se dan las condiciones para la lucha directa, franca y auténticamente de masas, auténticamente revolucionaria, saber defender los intereses de la revolución mediante la propaganda, la agitación y la organización en instituciones no revolucionarias, en unas instituciones no revolucionarias, en una situación no revolucionaria, entre unas masas incapaces de comprender en el acto la necesidad de un método revolucionario de acción. 

“Hoy no existe una situación revolucionaria, no hay condiciones para la efervescencia de las masas, para el incremento de su actividad, hoy te ponen en las manos la papeleta electoral: Tómala, aprende a organizarte para batir con ella a tus enemigos y no para enviar al parlamento a unos prebendados que se aferran al escaño por temor a la cárcel. Mañana te quitan la papeleta electoral y te ponen en las manos un fusil y un excelente cañón de tiro rápido, última palabra de la técnica, toma estos instrumentos de muerte y destrucción… Si hay una situación revolucionaria, prepárate para crear unas nuevas organizaciones y para utilizar esos instrumentos tan útiles de muerte y destrucción, contra TU gobierno y TU burguesía”. 

 Las citas son tomadas de La Enfermedad Infantil…, y de La Bancarrota de la Segunda Internacional, ambas obras del maestro Lenin. En un comentario breve como este, es imposible estudiarlas y analizarlas en toda su riqueza, pero las dos citas dejan una misma enseñanza. La revolución tiene dos momentos, el de los cambios graduales y la acumulación de fuerzas, el uno; y el de los saltos bruscos y las rupturas violentas y revolucionarias, el otro. Son momentos diferentes de un mismo proceso, que demandan de la misma actitud revolucionaria, pero emplear formas de organización y métodos de lucha distintos. 

Ocurre que algunos se entusiasman y cobran ímpetu y mayor valor cuando luchan bajo al estímulo de la posibilidad de un triunfo rápido. Por eso es mucho más difícil y por lo tanto, mucho más meritorio saber ser revolucionario y desplegar el trabajo revolucionario en situaciones no revolucionarias, cuando hay que mantener un trabajo paciente y a largo plazo, aún en medio de instituciones no revolucionarias y hasta reaccionarias, como fueron los parlamentos de la Rusia zarista en la cual los bolcheviques se vieron forzados a participar. 

Todo esto viene un poco al caso ante la inclinación de determinados grupos y militantes, siempre audaces y combativos para luchas por demandas que están ahí a la vista y no requieren de mayor esfuerzo para identificarlas, mientras evaden la lucha política propiamente dicha, por reformas políticas democráticas, por conquistas dirigidas a ampliar la libertad y los derechos democráticos a favor de los oprimidos. 

En estos momentos esa lucha está colocada en el orden del día y no pocos que se mostraban radicales y muy entusiasmados en la lucha por derrotar el peledeísmo que era un blanco fácilmente identificable, en unas elecciones que tenían un plazo establecido, no muestran interés alguno en aprovechar la nueva situación creada con el ascenso de un nuevo gobierno, situación en la cual es posible alcanzar nuevas conquistas democráticas. 

Ocurre que para la lucha en este campo se requiere de esfuerzo para darle mayor calidad a la acción política y la propaganda y requiere de una firmeza indispensable para el trabajo paciente y organizado, aún en el seno de instituciones no revolucionarias, las del sistema mismo. Solo así es posible acumular fuerzas y crear las condiciones para crear en su momento, la situación revolucionaria que no existe ahora, pero que con perseverancia y voluntad revolucionaria, se puede crear y aprovechar consecuentemente.

Fuente: Periódico Lucha, órgano central de Partido Comunista del Trabajo (PCT).

Rafael Chaljub Mejía

SOPLAN AIRES FRESCOS EN EL LITORAL DE LA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA

 Por Fortune Modeste Valerio

“Creo que hoy debemos decir, SIN UNIDAD, no hay ninguna posibilidad. Aquí hay que unirse «obligao». Al nivel que sea...”. Juan Gómez¹.

Representantes de organizaciones revolucionarias y comunistas, participaron recientemente en una actividad en la ciudad de San Francisco de Macorís, organizada por la Coalición Revolucionaria Francomacorisana (CRF). Estuvieron presentes: Manuel Salazar por el Partido Comunista del Trabajo (PCT), Brígido Peguero, Movimiento Popular Dominicano (MPD), Juan Gómez, Fuerza de la Revolución (FR), Felipe Menas, Movimiento Patria Para Todos (MPT), Mayobanez Mueses, Partido Comunista Marxista Leninista (PCML), y José Aramis, Movimiento de Integración Social (MIS). 

El espíritu unitario y el deseo de acercar el accionar, fueron reflejado en los discursos y gestos amistosos expresados por los dirigentes convocados. Las anécdotas no se hicieron esperar, ya que la historia reciente vive en forma permanente como una espada que convoca a continuar la lucha. 

La unidad es necesaria, reduce la dispersión y muestra la posibilidad de crear un bloque revolucionario que, impulse una articulación más amplia, pueda ganar espacio y tiempo en la nueva ambientación creada. Hay que estimular este evento histórico que marca referente refrescante en un ambiente oscuro y de mucho distanciamiento. 

El mismo debe ser llevado a las principales provincias del país. Dejar constituidas coaliciones, no importa el nombre, de revolucionarios en todo el territorio nacional, con espíritu unitario y con las camaraderías que caracterizan a los compañeros y camaradas. Pensar siempre, la clave para avanzar reside, en andar y marchar unidos alrededor de consignas y proyectos comunes, dentro de la diversidad. 

Negar la existencia de contradicciones no es de revolucionarios. Existen, no hay porque ocultarlo. Pero también, las mismas tienen su forma de tratamiento, son diferencias en el seno del pueblo. 

El evento unitario es esperanzador, lleva optimismo y envía un correcto mensaje a los trabajadores, revolucionarios y pueblo en general. Conversar, caminar y marchar unidos, permite vencer la apatía, el hielo, cual muchas veces nos impide luchar unificado, intercambiar ideas y experiencias. 

Plantearse objetivos claros a corto, mediano y largo plazo. Con su protocolo de dirección, organización y propaganda. Con disciplina consciente que pueda proteger la unidad y asimilar el pensamiento teórico que sirva de base en la consolidación de un gran proyecto político esperado por los trabajadores, revolucionarios y comunistas. 

Caminar y marchar unidos significa emplearse a fondo en conquistar libertades y derechos democráticos conculcados, presentar soluciones a los problemas nacionales, participar en los debates públicos, diseñar políticas unitarias en los frentes de masas; y definir con claridad los preceptos teóricos que sirvan de base en la articulación de un proyecto político, progresista y democrático, alternativo que compita por el poder con los partidos tradicionales.

Ustedes, dirigentes nacionales de organizaciones de la izquierda revolucionaria, tienen bajo sus hombros una enorme responsabilidad histórica de aglutinar a los revolucionarios y comunistas organizados y dispersos, dispuestos a dejar el pellejo en las calles, plazas, fábricas, ciudades y campos, para difundir los fundamentos teóricos y acuerdos aprobados, y, sobre todo, encabezar la lucha de los trabajadores y la población por sus reivindicaciones económicas, políticas y sociales.

¹ Juan Gómez, Sec. Gral. de la Fuerza de La Revolución (FR).


Fortune Modeste V.

 

 

viernes, 5 de marzo de 2021

BRÍGIDO PEGUERO, DEL MPD, EXPONE POSICIÓN SOBRE LA UNIDAD, EN SAN FRANCISCO DE MACORÍS

 Introducción

La palabra UNIDAD ha sido quizás una de las más pronunciadas y evocadas a lo largo de la existencia de la humanidad, y en muchísimos idiomas y dialectos locales. Se dice que “la unidad hace la fuerza”; que la unidad salva a los pueblos; que “El pueblo unido jamás será vencido”…Todo eso es verdad. Son axiomas. Y todos queremos que nos llamen unitarios. Nadie quiere que lo cataloguen como sectario o anti-unitario, aunque en la práctica se porte o actúe realmente como el más sectario.

¡¡Cuántas consignas sobre la unidad hemos coreado los revolucionarios y los pobres de todo el Mundo!! Unas veces se ha logrado esa unidad. La mayoría de las veces no se ha podido alcanzar o se ha desvanecido rápido.

A lo largo de toda la historia de la humanidad, los que han coincidido se han unido o han tratado de forjar la mancomunidad para la lucha por sus intereses comunes. Esto, obviamente, es mucho más necesario entre los más débiles de alguna manera. Hay que aliarse, sobre todo, frente a los más poderosos. “El peje grande se come al más chiquito”. Los pobres debemos unirnos contra los ricos, que además de su riqueza acumulada con el sudor de los trabajadores (sean esclavos, vasallos u obreros “libres”), tienen el poder político y militar. Los ricos, los poderosos, siempre han contado con el apoyo del poder temporal y del poder permanente.

Los más chiquitos se unen contra el más grande. Los que están desarmados se unen contra los armados. Los esclavos se unieron contra los esclavistas. Los vasallos se unieron contra los señores feudales. Los obreros se unen contra los patronos capitalistas. En el barrio, los muchachos pequeños se unen contra el grande abusador. Los pequeños productores se unen o deben unirse contra los grandes productores, contra los cuales no pueden competir individualmente. También es lógico que se unan contra los intermediarios entre productores y consumidores.

En la selva y en las estepas, los animales más débiles se unen contra los grandes y fuertes predadores. Unirse o perecer es la divisa.

Pero no solo nos unimos o tendemos a unirnos, y debemos unirnos, los más chiquitos. Encima de que son grandes, poderosos, y tienen el poder, los opresores se unen, se alían y se defienden. Y lo peor para nosotros es que han sabido hacerlo mejor que nosotros. Veamos los repetidos ejemplos de lo que pasa entre los partidos del sistema. Y cada día aprenden más a manejar las contradicciones secundarias para evitar por todos los medios de que pasen a ser contradicciones primarias, como sucedió en 1965, cuando las contradicciones entre los sectores de poder político y militar se pusieron “al rojo vivo” y estalló la Revolución Constitucionalista, luego devenida en Guerra Patria, sobre todo por la intervención del pueblo, por parte de quienes no tenían nada o muy poco que perder.

¿Cuáles condiciones, cuáles hechos determinan la necesidad de la unidad?

Como llevamos dicho, nos unimos frente a los más fuertes, social, política y militarmente. Nos unimos para equipararnos en poder o en cantidad. Nos unimos también contra la adversidad de cualquier tipo. Los comunitarios se unen para construir una acequia o un canal de riego, que cada uno de manera individual no puede construirlo.  Se unen las comunidades para lograr sus reivindicaciones sociales, políticas o económicas. Se unen comunidades religiosas para construir sus iglesias entre todos sus habitantes. Se unen para levantar un muro para impedir que un río siga desbordándose y afectándolos a todos en alguna medida. Es decir, la unidad se produce hasta contra las inclemencias de la naturaleza. Nos unimos por la solidaridad en general.

¿Cuál es o debe ser la base de la unidad?

Por lo que hemos dicho en párrafos anteriores, queda claro por qué es necesaria la unidad. Pero también ha de quedar claro que debe existir una comunidad, una identidad de ideas y de propósitos. Si no existe esa coincidencia de intereses que debemos defender conjuntamente, si no existen ideas comunes y propósitos u objetivos comunes, no habrá unidad verdadera. La unidad no puede darse sobre bases que no estén soldadas, realmente. La unidad no podrá jamás cimentarse sobre añoranzas, buenas intenciones o simplemente para presentarnos con discursos unitarios. De tal manera, que debe existir una base programática cimentada en ideas y propósitos claros para que pueda haber una unidad verdadera y duradera o de cierto alcance, que permita lograr los objetivos o las metas en una etapa determinada.

Etapas o duración de la unidad

La unidad puede ser por un objetivo o meta corta, o bien mediano o largo plazos. Todo depende de lo que se quiera alcanzar forjando la unidad. En el plano político, si la unidad sólo tiene como objetivo desplazar un Gobierno, un funcionario, entonces la unidad habrá de cesar cuando se alcance ese objetivo. Igual sucedería si unimos esfuerzos solidarios en favor de un pueblo, de una comunidad, contra un pulpo que explota nuestros recursos naturales, etcétera. Aunque las comunidades, los sectores explotados, los desposeídos, debemos hacer esfuerzos por forjar la unidad permanente, sabemos que hay luchas que nos unen hasta determinado punto, por ejemplo.

Si los esfuerzos conjuntos sólo tienen finalidad solidaria para construir un acueducto, y se alcanzó la meta, entonces los esfuerzos conjuntos tienden a cesar, a debilitarse, y cada uno volverá a la normalidad individual. Esto se podría llamar “unidad de acción”. Incluso, hay luchas largas y por tramos, en los cuales no todos habremos de coincidir, y entonces caminaremos juntos hasta donde nos unan los intereses.

Por eso, la unidad, en términos reales, puede ser de corto, mediano o largo alcance. Si nos proponemos una meta de llegar desde Santo Domingo a Montecristi, y hay aliados interesados en llegar sólo hasta La Vega, hasta ahí caminamos juntos, aunque por solidaridad deberíamos caminar todos hasta Montecristi. Es decir, alcanzar la meta de todos; pero sabemos que no siempre actuamos tan solidariamente. Lo mismo haremos con los que sólo quieren llegar a Santiago. Trinitarios liberales y conservadores caminaron juntos hasta lograr el retiro de los haitianos del territorio dominicano. Pero tenían objetivos estratégicos que los separaban. Y ya sabemos lo que vino después de la separación o “independencia”, donde incluso Santana y otros conservadores se convirtieron en parricidas. Nos parece un buen ejemplo en una y otra dirección para que podamos cimentar la unidad en cada caso, pudiendo identificar bien los aliados de corto, mediano y largo alcance.

La unidad en República Dominicana

En República Dominicana la unidad o los procesos unitarios tienen una historia que en mayor o menor grado no difiere mucho de lo que ha pasado en el Mundo. Muchas veces oímos decir y repetir que los dominicanos y dominicanas somos sectarios, que no nos gusta la unidad, que por eso no hemos podido triunfar, etcétera. No es un fenómeno exclusivo de República Dominicana, del Caribe o de Latinoamérica. Es un fenómeno mundial. Y las causas son diversas: poca fe en que podemos derribar a Goliat, el miedo que nos infunden los grandes, los poderosos, que sin el patrón los esclavos se iban a morir de hambre (por eso muchos libertos no quisieron abandonar al esclavista o se quedaron cerca de sus propiedades), que somos un pueblo inferior y que no tenemos capacidad para auto-liberarnos, como ocurría en la época de la lucha por la separación de Haití, y como ocurrió en la época de Trujillo con Américo Lugo y José Ramón López, y hasta con el propio restaurador Pedro Francisco Bonó, por ejemplo.

Un obstáculo para forjar la unidad es, también, cierta tendencia de algunos a mantener la condición de domesticado y de “lambonería” frente a los poderosos, así como los vicios de dejarse comprar, sobornar y vivir tranquilo comiendo de “las boronas que deja caer la cotorra”. En términos de la lucha política y militar, en algunos influye el temor a la muerte, y por eso no se unen a ningún proyecto emancipador que implique arriesgar la vida; prefieren vivir “en paz”, de rodillas, en vez de morir gloriosamente. Para quienes así piensan jamás será “Dulce y decoroso morir por la Patria”.

En nuestro país, no obstante, haber muchos ejemplos de sectarismo y de dispersión, tanto en la lucha política, como comunitaria y solidaria, también hay muchos ejemplos a imitar. Ahí está la lucha por la separación de Haití. Ahí está uno de los más grandes ejemplos de unidad de nuestro pueblo, respecto a la Guerra Restauradora, nuestra verdadera independencia. Y algo parecido se re repite con la Guerra Patria de 1965, así como en otros episodios.

En el caso de la unidad solidaria de las comunidades también hay muy buenos ejemplos de cómo se juntaban, y aún se juntan, para resolver problemas de intereses comunes. Nuestros antepasados construían sus caminos vecinales, sus “rigoletas”, sus casas; de cómo hacían, y hacen “juntas” o “convites” para sembrar o cosechar sus productos, etcétera.

Hablando de ejemplos de unidad política para la lucha y avanzar hacia etapas superiores, si bien también encontramos sectarismos entre las organizaciones revolucionarias, socialistas y comunistas madres, también hay ejemplos importantes de unidad, aunque sea de acción. La lucha contra los remanentes de la satrapía trujillista está ahí. En esa etapa, el Movimiento Popular Dominicano (M.P.D.) planteó la unidad a través del Frente Único de Liberación Nacional (FULN), unidad que no llegó a realizarse, porque los demás partidos, troncos de la izquierda, y los “democráticos” propugnaban por la participación electoral, mientras nosotros planteábamos “Revolución ahora, elecciones después”. Un ejemplo de cómo debe haber una verdadera comunidad de ideas y de propósitos para forjar la unidad en cada caso.

En los frentes democráticos, hay muchos ejemplos también. En el movimiento sindical, FOUPSA y FOPSA-CESITRADO es uno de ellos. En el campo estudiantil, la “Unidad de acero Fragua y Flavio Suero” es otro ejemplo:

En las últimas décadas se han producido procesos unitarios interesantes: Frente de Izquierda Dominicana (FID), Izquierda Unida, Unión Caamañista Revolucionaria (UCR), Izquierda revolucionaria (IR) y otros. Esos procesos unitarios han tenido diferentes finalidades: participación electoral, y otros con objetivos de más largo alcance.

La unidad hoy. Sobre qué base. Cuáles características

El Movimiento Popular Dominicano (M.P.D.), acusado muchas veces de sectario, siempre ha tratado de trabajar la unidad de las fuerzas revolucionarias, y lo ha hecho, incluso desprendiéndose de ciertas visiones y de pequeños intereses que pueden ser particulares, para darles paso a grandes intereses que nos envuelvan a todos, y sobre todo que envuelvan al pueblo, que es nuestro objetivo de luchar.

El M. P. D. ha planteado la necesidad de conformar fuertes instrumentos unitarios a dos niveles:

1.- Un frente revolucionario, socialista, marxista- leninista, con tácticas y estrategias correspondientes a ese nivel.  Una unidad de marxista-leninistas con propósitos y estrategias de largo aliento.

2.-Un Frente Amplio Revolucionario que pueda aglutinar a organizaciones socialistas y comunistas, pero también a grupos revolucionarios, democráticos y progresistas, incluyendo organizaciones de la mediana y la pequeña producción, el comercio, gremios sindicales y profesionales, etcétera.

Nuestra organización entiende que debemos forjar instrumentos capaces de enfrentar a la burguesía en el terreno que sea. Es decir, en las elecciones, en las movilizaciones, en la lucha armada, en las circunstancias y escenarios que sea necesario.

En términos electorales, nos falta precisar y ampliar discusiones. Pero en lo que tenemos posiciones concluyentes es en que una participación electoral en la que nos envolvamos tiene que ser a través de la izquierda revolucionaria. No creemos en alianzas electorales junto a la derecha. No creemos en la teoría del desplazamiento del “menos malo” mediante elecciones. La derecha tiene su estrategia, y los revolucionarios tenemos o debemos tener la nuestra bien clara.

Estamos en disposición, en ese sentido, de forjar la unidad con las fuerzas revolucionarias, tanto en esfuerzos colectivos nacionales, como locales. Pero siempre de forma independiente de los partidos del sistema. Propugnamos por que “nos cuenten los votos” que realmente nos correspondan. No creemos que la izquierda debe depender de dádivas del sistema; porque eso es lo que provoca que esos grupos aliados a la derecha estén cada día más domesticados, y que hayan sustituido totalmente su estrategia, si en verdad alguna vez tuvieron una estrategia socialista.

En términos preliminares, sabiendo que faltan muchos detalles por afinar, y que debemos, todos, “fondear” mucho, esa es la posición que tenemos por el momento.

Muchas gracias.

B. A. Peguero.

San Francisco de Macorís, provincia Duarte, República Dominicana,

28 de febrero del 2021.

Fuente: Notas para una discusión sobre la unidad, con la Coordinadora Revolucionaria de San Francisco de Macorís – El Desahogo Dominicano



NUNCA NINGÚN MURO RESOLVIÓ NADA

Por Manuel Salazar 

El que se construye para dividirnos con Haití,  es puro simbolismo para alimento al  nacionalismo trasnochado. En el mediano y largo plazos no resolverá  en  nada el asunto migratorio, especialmente de Haití hacia nuestro país.

En algún momento ocurrirán  muertes por asesinato militar a los que procuren saltar el muro. 

De algo como esto canta Nino Bravo  la canción Libre, que evoca la muerte de un joven que trató de cruzar el Muro de Berlín.

"Tiene casi 20 años y ya está cansado de soñar; pero tras la frontera está su hogar, su mundo y su ciudad... Piensa que la alambrada sólo es un trozo de metal... algo que nunca puede detener sus ansias de volar...." Dice esa canción.

Y sin duda, el Muro este, será también  otra ocasión para las mafias que en uno y otro lado trafican con viajes sin el visado correspondiente. 

"La fiebre no está en la sábana".

Esos 225 millones de dólares que se dispendian en la construcción de ese Muro,  servirían más en una Plataforma Económica y Social Binancional, en ambos lados de la frontera; que ocupe ahí la migración. Gana el país y gana Haití.

Las fronteras son un factor de desarrollo, no de división. La dominico- haitiana debe ser convertida en una oportunidad para el desarrollo económico, social y cultural, en el que ambos países resulten beneficiados.  

Una plataforma económica y social binacional que se proponga, en el caso dominicano, regresar a su país y ocuparlos con empleos,  a los nacionales haitianos que viven en este territorio, y controlar a los que quieran migrar a este, es en el largo plazo una solución sustentable.  

Ambos países podrían unirse en el reclamo de que los países desarrollados, que en distintos periodos, han saqueado las riquezas de la isla, devuelvan así sea parte de esos recursos para financiar esa plataforma.

Un polo económico y social asentado en ambos territorios, de complementariedad de recursos; industrias, plataformas agropecuarias; hospitales, politécnicos, generaría desarrollo económico, y reduciría con mucho la migración forzada. Ocurriría, que cada día, y de manera legal  y controlada, obreros, técnicos y profesionales de ambos países, podrían cruzar  en uno y otro sentido ese PUENTE de desarrollo, a trabajar y ofrecer servicios diversos. 

Se necesita un puente. No un muro.

Un Muro no.

Una plataforma binacional de desarrollo, si.


Manuel Salazar

miércoles, 3 de marzo de 2021

LA UNIDAD: NECESIDAD CONVERTIDA EN ESPINOSO PROBLEMA

Por Juan Gómez

Sec. Gral, FUERZA DE LA REVOLUCION

I.- La existencia de un régimen político y social que cimenta su razón y lógica, en la explotación, opresión y desigualdades, requiere a los partidarios de un proyecto de contenido revolucionario y transformador, algo imprescindible: dar respuesta a la necesidad de la unidad, para la construcción del bloque contra hegemónico.

Probablemente así, podrá desarrollarse la guerra táctico–estratégica de bloque contra bloque. De por medio están dos interesesː el de quienes requieren preservar el control de su dominación, contra los que luchamos por derrotar sus indignantes pretensiones.

Los grandes conflictos de intereses y sus formas de resolución, no dependen en las sociedades del deseo de uno u otro grupo. Se gestan y surgen como realidad de acumulados contradictorios que se van formando como las erupciones volcánicas y estallan cuando estén suficientemente acumuladas condiciones para que se produzcan. Son conflictos complicados que se generan al interior de las formaciones sociales en que los protagonistas coexisten.

La evolución de los modos de producción y de las clases, resultan de acumulados de siglos, en los que una forma concreta, dominante o hegemónica, sin proponérselo, gesta a su interior, en función de nuevas relaciones, lentas transformaciones, a los nuevos sujetos sociales que terminan siendo sus sepultureros. Eso le sucedió al esclavismo frente al feudalismo, al feudalismo con la burguesía, y a esta última con el proletariado. Dicho así, se ve muy lineal, pero discutir esto no es el propósito de hoy.

Lo que deseamos resaltar es que, los procesos históricos no dependen de deseos o no de tipo personal, sino que lo rigen leyes invisibles, ocultas en las dinámicas de la historia social y económica, desde el origen de la convivencia social hasta nuestros días. Por eso, desde la visión marxista del materialismo histórico, se afirma con justa razón, que la historia de la humanidad desde la aparición de la propiedad privada y estructuras de Poder, es la historia de la lucha de clases.

En ese sentido, hablamos de procesos de participación social con efectos y consecuencias masivas, tanto para desarrollar una nueva o enterrar una vieja relación.
II.- Queremos dejar claro, que los esfuerzos, principalmente de los revolucionarios, requieren ganar la hegemonía del pueblo y de los afectados por cualquier relación de opresión, si en verdad queremos vencer las fuerzas y el andamiaje sobre el que hacen prevalecer su dominación, y el único antídoto que conocemos, es el de ganar a las MASAS, ya sea para la expedita acción directa revolucionaria o para la acción política abierta, aunque en nuestra lectura por lo general prevalece una combinación de ambas, de resistencia.
Para ganar las masas, como hemos dicho, no es posible entonces pensar, que sea por el vigoroso y poderoso desarrollo particular de un PARTIDO y lograr así, que los otros sigamos atrás. Podría ser! Pero imaginémonos, si sabemos algo de series matemáticas, CUANDO SERIA ESTO POSIBLE.

Por lo que es claro, que la UNIDAD DE LOS REVOLUCIONARIOS COMUNISTAS, Y DE LOS QUE NO SON COMUNISTAS, es una condición esencial para avanzar en la dirección de alcanzar nuestra hegemonía, que debe convertir en algún nivel elemental de conciencia de clase la lucha de los pobres contra los ricos explotadores. Tarea nada fácil. Ayudar a entender a los explotados, quienes son sus explotadores.

Si lo anterior no se logra, fracasaremos. Porque como dijo Lenin, el Partido no hace la revolución, la organiza!

No somos swatts, ni linces, ni boinas verdes, ni tropas especiales, ni grupos de tareas,… y no nos interesa serlo, porque sabemos que si el Pueblo decide un camino, el que sea, derrotará a su enemigo.

No somos dueños de la TV, del sistema de justicia, de las estructuras que hacen leyes, no tenemos la atribución del porte de las armas, no tenemos programeros, ni bocinas pagados. Pero si el pueblo se lo propone, los vencerá.
III.- En tal sentido, se requiere la unidad. No cualquier unidad,
si el propósito es la TOMA O CONSTRUCCION CON TOMA del PODER, convertirnos en la alternativa que no somos aún.

Por lo que frente al tema, vemos varias posibilidadesː

1) Unidad de acción concertada en todo el país, tal como la practica en alguna medida el espacio creado en SFM.

2) Unidad de acción con aliento estratégico para ganar más espacios de gobiernoː senadores, diputados, directores, alcaldes, regidores, y cualquier otra cosa que nos queramos inventar…

3) UNIDAD ESTRATEGICA EN PROFUNDIDAD. Esto implica varias variantes, la fusión entre grupos afines, desarrollo de planes de mediano y largo plazos comunes, etc.

4) UNIDAD ENTRE REVOLUCIONARIOS COMUNISTAS.

5) UNIDAD ENTRE LOS REVOLUCIONARIOS, SIN APELLIDOS, con la integración adecuada del movimiento social en la mayor amplitud pensable, de personas, de estratos sociales medios, de productores en contradicción con monopolios o sectores extranjeros, de personas, etc.

Cuando se conformó, hace 25 años la FR, dijimos que en unidad íbamos en profundidad hasta donde el otro u otra, quiera.

Creo que hoy debemos decir, SIN UNIDAD, no hay ninguna posibilidad. Aquí hay que unirse «obligao». Al nivel que sea, pero lo conveniente es la unidad anticolonialista de nuestras propias siglas y dirigentes, que nos creemos los imprescindibles y las vanguardias. Vanguardia de qué, pregunto?ː De la clase obrera, de los sindicatos, de la juventud, de los pobres de los barrios, de los millones de campesinos y cuenta propistas, de las mujeres, de las diversidades,..?. No nos engañemos nosotros mismos, que con el engaño del enemigo basta.

Por últimoː Nos podemos juntar todos y todas, y si no somos capaces de reconocer que fuimos llenándonos de virus como un computador sin anti-virus para limpiarnos, porque no hay programas serios ni efectivos de formación M-L, ni cultural, ni prácticamente de ningún tipo. Si no está claro que es para presentar un extraordinario plan no teórico, sino práctico, que nos lleve a cada casa por todo el país rebasando los discursos ideologicistas, el reformismo de derecha, el racismo, la negación práctica de los derechos de las mujeres, no vale la pena ninguna unidad. La unidad debe rectificar las grandes unidades de nuestra historia sin en verdad queremos presentar al país una alternativa de izquierda y democrática popular.
Gracias por la invitación y la paciencia. SFM, 28 de febrero 2020
Nota: La Unidad Revolucionaria, es parte de la temática del 7mo. Congreso de FR, actualmente en desarrollo, el cual aprobará una posición unitaria más acabada y será la política unitaria a trabajar con todos y todas.



lunes, 1 de marzo de 2021

COALICIÓN REVOLUCIONARIA FRANCOMACORISANA (CFR): ENCUENTRO DIRIGENTES NACIONALES

 Coalición Revolucionaria Francomacorisana (CRF)

Coalición Revolucionaria Francomacorisana realizó con éxito, encuentro con dirigencia nacional.
Hoy, domingo 28 de febrero, la Coalición Revolucionaria Francomacorisana, realizó de manera exitosa su encuentro pautado con los principales dirigentes nacionales de las organizaciones que la conforman.
En el mismo, hubo coincidencia de los disertantes acerca de la importancia de impulsar la unidad como garantía de construir un fuerte instrumento político con capacidad de concitar el apoyo de las grandes mayorías para la toma del poder, y desde allí realizar las transformaciones que durante años viene demandando la población dominicana.
En el evento se pudo apreciar la camaradería reinante entre los dirigentes que hicieron acto de presencia; no faltaron las anécdotas ni los elogios ni los reconocimientos mutuos a la incansable labor de vieja militancia revolucionaria de los allí presentes.
Entre los dirigentes nacionales estuvieron presentes, Manuel Salazar, secretario general del Partido Comunista del Trabajo (PCT), Brígido Peguero, del Movimiento Popular Dominicano (MPD), Mayobanex Mueses, del Partido Comunista Marxista Leninista (PCML), Juan Gómez, de Fuerza de la Revolución (FR), Felipe Mena, del Movimiento Patria para todos (MPT), y José Aramis en representación del Movimiento de Integración Social (MIS).
Por último, se asumió el compromiso de estimular la conformación de otros espacios similares a este en otras localidades del país, para con pasos firmes construir la necesaria unidad del movimiento revolucionario dominicano, concluye diciendo la nota de la Coalición Revolucionaria Francomacorisana.
San Francisco de Macorís, Provincia Duarte. R.D.
Febrero 2021.