martes, 11 de octubre de 2022

Fulgencio Severino destaca fortaleza del MPT

Fulgencio Severino

SAN PEDRO DE MACORIS. El candidato presidencial Movimiento Patria para Todos, (MPT) Fulgencio Severino, dijo el sábado que la organización cada día se fortalece.

En un encuentro con militantes resaltó el apoyo que recibe su candidatura en todo el país.

Explicó que ese apoyo crece lentamente, pero seguro debido a la propuesta política que sustenta su organización que garantiza equidad para todos los dominicanos.

Severino dijo que el MPT postura a hombres y mujeres a los diferentes cargos electivos que se caracterizan por su seriedad y defensa de los mejores intereses del país.

El encuentro de ayer sábado forma parte de una serie de visitas al interior que realiza Severino para promover su candidatura presidencial.



lunes, 10 de octubre de 2022

María Teresa Cabrera denuncia "avivatos" desviaron 4% de Educación

 CABRERA EXPLICA  33% DE LOS NIÑOS DE 5 AÑOS ESTÁN FUERA DE LA ESCUELA PORQUE RECURSOS SE USARON PARA CLIENTELISMO Y CORRUPCIÓN 

María Teresa Cabrera

Santo Domingo-. La profesora María Teresa Cabrera, aspirante a la candidatura presidencial por una coalición de fuerzas políticas alternativas, aseguró este domingo que los recursos económicos del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) no han mejorado los niveles de educación en el país porque durante nueve años un grupo de avivatos los utilizó para financiar sus prácticas clientelistas y electorales. 

Según María Teresa Cabrera, el amarre o contubernio existente entre parte de la clase política y el liderazgo empresarial constituye la razón por la que durante años se adelantaran pagos de dinero  a contratistas sin la existencia del terreno para construir las escuelas. Y ese mismo amarre, dice, explica por qué la Jornada Extendida fue concebida como un programa de asistencia social que ofrece, alimentos a los estudiantes, y garantiza a las familias guardarles sus hijos en la escuela, durante 8 horas, sin importar qué se hace en ese tiempo ni cómo se hace.

“Esa realidad explica por qué en nueve años después de asignar el 4% a este sector, 33 de cada 100 niños y niñas de 5 años de edad estén excluidos del derecho a la educación, a pesar de que la ley indica que su inclusión es obligatoria; en la educación secundaria aproximadamente el 20 % está fuera y la educación del nivel inicial sigue siendo un lujo para quienes pueden pagarla”, aseguró Cabrera durante un encuentro con docentes de todo el país celebrado en el Cooperativa de Maestros. 

Para superar el “amarre” de los recursos del 4% de Educación, la profesora María Teresa Cabrera propone activar mecanismos de control social, a nivel macro y a nivel micro,  en pro de una gestión transparente del presupuesto del Ministerio. 

Es necesario, dijo, lograr que los mecanismos de participación comunitaria cuenten con toda la información necesaria para que puedan fiscalizar los recursos del sector. 

“Por ejemplo, cuando se contrata la construcción de una escuela la comunidad debe tener a mano el contrato y el presupuesto para poder vigilar si está haciendo realmente lo que se contrató y si se están utilizando materiales con la calidad concebida en el presupuesto”, enfatizó.

El encuentro de María Teresa Cabrera con cientos de profesores del sector educativo forma parte del programa de contacto con los sectores laborales del país a los fines de construir una propuesta presidencial alternativa de cara a los comicios del 2024. En el evento también participaron importantes dirigentes sociales.


Palabras de María Teresa Cabrera






domingo, 9 de octubre de 2022

El PCT y la unidad

Por Manuel Salazar


Manuel Salazar

La práctica de la unidad por parte del Partido Comunista del Trabajo (PCT) corresponde a un pensamiento estratégico, y es diversa.

 

Expresa el propósito de la revolución democrática antiimperialista, o la consumación, en las circunstancias históricas actuales, de la revolución inconclusa de Duarte y los Trinitarios concebida en el ideal de la República democrática,  de justicia social y soberana del grito del 27 febrero de 1844.

 

Esa tarea estratégica es la más urgente que debemos acometer comunistas y revolucionarios, teniendo la perspectiva socialista en la mira.

 

 

Para el PCT la cuestión no es revolución democrática o socialismo; sino que la primera es el camino necesario, más corto y económico en términos políticos, para llegar al segundo. Lo coherente con este ideal es una política de alianza lo más amplia posible  con las izquierdas y mucho más sectores sociales y políticos.

 

El PCT concluyó hace 42 años  en este pensamiento para la revolución dominicana,  como resultado de mucho estudio de la teoría leninista; de la historia y la realidad dominicana, y de las experiencias de todas las revoluciones triunfantes, o que han logrado avanzar hasta este momento, incluyendo los procesos libertarios de la Independencia de febrero de 1844; la Restauración de agosto 1865, y la Constitucionalista de abril de 1965.

 

Ese pensamiento por demás, desarrolló en el debate público y de altura con otras tendencias del movimiento que han creído,  total o parcialmente en otra línea.

 

Así que no hay en nuestra práctica nada de  especulación, diletantismo, improvisación; ni  bandazos de derecha ni de izquierda. La nuestra ha sido una línea recta, que en cada momento corresponde al análisis concreto de la situación concreta, y en función de este, procura airearse haciendo lo que corresponde en cada circunstancia.

 

Cualquiera que haya sido su táctica de circunstancias, el PCT ha buscado encontrar lugar a esa línea.  No ha recortado, ni recorta un ápice de su pensamiento estratégico.

 

 

De ahí que el eje transversal de la política cotidiana haya sido, y es:  recuperar, unir y movilizar en un mismo sentido las reservas revolucionarias, democráticas y patrióticas del país.

 

La unidad de las izquierdas, es importante. Vital. Pero en este momento histórico, que es más que la coyuntura hacia el 2024, esa unidad es insuficiente. Se necesita a las izquierdas y mucho más.

 

Aquellas reservas están dispersas en varios proyectos, y en la sociedad muchas más.

 

En esa visión, la actitud unitaria del PCT se expresa de manera diversa. Procura un pacto electoral del progresismo, los sectores democráticos que quieren superar el modelo neoliberal y antinacional; y las izquierdas dispuestas a participar en las elecciones del 2024.

 

Pero también aporta sus ruedas  y  músculos a aquellos ciudadanos y ciudadanas que quieren construir su espacio para contribuir al cambio político en las condiciones actuales del país y el pueblo.

 

El PCT comprende que mucha gente quiere participar en los esfuerzos por el cambio, sin expresarse en el partidismo actual. Por eso descarta el "vengan a mí", como condición para la unidad, y ayuda a esa  gente, tanto como pueda,  a constituirse y desde su especificidad constituida,  hacer acuerdos con esta.

 

Y en ese mismo espíritu, el PCT acompaña de manera militante en las tareas particulares de cualquier sector revolucionario, democrático, o patriótico, que consideran importante y requieren  nuestra compañía;  no importa si esas tareas son grandes o  pequeñas.

 

Con el PCT siempre  se ha podido contar. 

 

En esta visión estratégica y de manifestación diversa  de la unidad, el PCT trabaja con determinación, claridad de propósitos,   y el necesario desprendimiento  de parte de lo propio,  para una concertación progresista  y de izquierda que, hacia las elecciones del 2024; esta  se presente ante el pueblo como opción de poder  y continúe más allá de ese acontecimiento y año,  en procura de cerrar la época política del conservadurismo, y abrir una nueva para el progreso, la justicia social y una democracia más integral, en favor de las grandes mayorías.

 

Esa concertación es significativamente posible ahora, y la vemos con mucho optimismo.



sábado, 8 de octubre de 2022

Mis recuerdos del Che Guevara

Por Juan Bosch

"Hay algo que los norteamericanos no han aprendido en siglo y medio de relaciones con nuestros países, y desde luego no lo aprenderán jamás, porque si este mundo ha visto un  pueblo duro para adquirir conocimientos humanos –no científicos–, ese pueblo es el de los Estados Unidos. Allí pululan los técnicos en relaciones públicas, pero no hay entre ellos, dos que se hayan dado cuenta de que la América Latina es, un término de sensibilidad, una unidad viva. Un tirano de Venezuela ofende, con su sola existencia, a los jóvenes de Chile y El Salvador tanto como a las juventudes venezolanas; una intervención norteamericana en Guatemala le duele tanto a un joven médico argentino como puede dolerle al guatemalteco más orgulloso.

Guevara salió hacia Guatemala y a poco yo salí para Bolivia, precisamente para esa tierra de altas pampas y de selvas nutridas donde él iba a caer trece o catorce años después de haber estado visitando mi casa de exiliado en Costa Rica. No volví a verlo más, pero tan pronto oí su nombre a principios de 1957, cuando ya él estaba en la Sierra Maestra, recordé a aquel joven médico argentino. Lo recordaba con toda nitidez. Recordaba no solo su presencia física sino hasta su voz. ¿Por qué? No podría decirlo. Tal vez me impresionado aquel tono de fijeza, y de cierta ansiedad que veía en sus ojos, en su tipo peculiar de mirada; una ansiedad como de quien necesita ser y no halla la manera de realizarse; la de alguien que está seguro de que tiene un destino y no sabe como cumplirlo. 

La televisión española transmitió unas escenas relativas a la muerte de Guevara. Se veía un villorrio en la selva boliviana, un villorrio que era la estampa de la soledad, la miseria y la ignorancia; se veía un general cubierto de oropeles, cintajos y medallas, y se veía el cadáver del Che Guevara tirado en una mesa. Ahí estaba resumido el drama de América: La miseria, la opresión, no preso, no herido, sino aniquilado a tiros. Yo evoqué unas palabras de Gregorio Luperón que dicen más o menos así: “El que pretende acabar con la revolución matando a los revolucionarios es como el que piensa que puede apagar la luz del sol sacándose los ojos”.

JUAN BOSCH: "Mis recuerdos del Che Guevara" (fragmento) Revista AHORA, 13 de noviembre de 1967.

Tomado del perfil de Facebook de Ignacio Ramonet. (1) Facebook

Juan Bosch


¿Por qué la ola progresista tarda en llegar?

Por Fortune Modeste Valerio  

Los últimos triunfos electorales de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, de Gustavo Petro Urrego en Colombia, de Gabriel Boric en Chile... Son ejemplos evidentes de que la ola progresista de gobiernos latinoamericanos y caribeños, siguen su agitado curso. Pero también, demuestra que la derecha y la ultraderecha, permanecen vivas y coleando, ya que el debate eleccionario ha sido cabeza con cabeza, antes de alcanzar el triunfo. 

Lula, acaba de ganar las elecciones, primera vuelta, en Brasil, con el 48.1% de los votos emitidos, contra el 43.5% de Jair Bolsonaro, actual mandatario. Se requiere alcanzar más del 50% para llegar a la presidencia de ese país inmenso. Petro, por igual, tuvo que acudir al balotaje, porque no sobrepasó el por ciento requerido por las leyes colombianas. Boric, de Chile, obtuvo el triunfo electoral con el 55.87% y el 44.13% de José Antonio Kast. Pero fue derrotado con el 62% en la consulta nacional para modificar la Constitución chilena. 

Como pueden observar, el debate electoral se produce entre la izquierda y la derecha y su versión ultraderecha, claramente definida. La gente está consciente de esa disputa y participa tomando partida. Los Estados Unidos de Norteamérica no se aíslan del proceso y ha ordenado al jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, iniciar una gira por la región para estrechar lazos de amistad con sus aliados, países, tradicionales que en estos momentos son dirigidos por gobiernos de izquierdas. 

Izquierda o derecha y su extremo, es el dilema en la región. Ambas han combatido en todos los terrenos y se mantienen vigentes, fruto a la rivalidad que continua sin detenerse. La población que vota por la izquierda lo hace, buscando soluciones a sus dificultades, ante la ineptitud de un conservadurismo que solo se sirve con la cuchara grande. Esa burbuja progresista debe ser redistribuida con gobiernos decentes, innovadores y con sensibilidad social. 

En nuestro país, el asunto es diferente. Se combatió a una ultraderecha radical, en la década del 60’, 70’ y algunos años del 80’. Al llegar al gobierno, el PRD y el presidente Antonio Guzmán Fernández en el periodo 1978-1982, la historia se comienza a escribir de otra manera, ya que una parte considerable de la izquierda, acostumbrada a la acción, no supo digerir correctamente el proceso democrático que iniciaba con el nuevo periodo gubernamental. 

En esta apertura democrática, la izquierda comienza a resbalar en lo seco. El proceso democrático le ha quedado grande. No supieron comprender la nueva etapa que apena comenzaba, desperdiciando el momento en divisiones e incorporándose a los partidos conservadores. La gravedad del caso sigue latente, solo resta aprender de sus lecciones y tenerla presente, para evitar tropezar de nuevo. 

Por el momento, se empieza a comprender lo beneficioso que resulta participar y aprovechar, con independencia, la democracia capitalista.  Pero persisten en la desunión y en andar cobijada de sectores conservadores y corruptos. Su presencia y vinculación en ese litoral hieren la sensibilidad de los revolucionarios, y sus elogios desmedidos envían una señal irritante y equivocada 

Todavía no han comprendido que la izquierda construye su propio camino, como lo han hecho en los demás países de la región. Aquí la pobreza en el conocimiento y pensamiento, y el quererlo todo fácil y rápido, la lleva ir detrás del PRM, antiguo PRD, del PLD en sus dos versiones, Danilo y Leonel. Una desgracia que sepulta cualquier intento poderoso de una ola progresista golpee con fuerza nuestras costas. 

La visión coyuntural se complica en la medida que hay sectores de izquierda consideran esos grupos corruptos, de derecha, progresistas. La realidad dominicana obliga el estudio riguroso para desollar al animal delante de todos y llamar al pan, pan, y al vino, vino: Hemos tenido gobiernos arrodillados de manera vergonzosa a los grupos oligárquicos y burgueses, corruptos hasta el tuétano, y serviles al poder extranjero. Y este, de Luis Abinader y el PRM, con algunas diferencias, sigue el mismo derrotero. ¡De progresistas, no tienen ni un carajo!

La ola progresista es el ascenso al poder de gobiernos honestos, productivos e inclusivos, integrados por sectores democráticos, sociales y populares, y de izquierda. Los mismos deben guiarse por un programa de avanzada que se inserte en el proceso democrático con el propósito de ensanchar la democracia. Sí, la democracia capitalista. Con el interés supremo de revertir esa regla del juego que beneficia, única y exclusivamente, a un sector insaciable, corrupto y antinacional.


Fortune Modeste V.

viernes, 7 de octubre de 2022

Más de cuarenta años sin presos políticos

Por Rafael Chaljub Mejía

Aunque casi nadie lo destaca, por primera vez en nuestra historia transcurren más de cuarenta años sin presos políticos en las cárceles.

Hay que celebrarlo no como regalo de este ni de ningún gobierno, sino como una conquista del batallar heroico de nuestro pueblo.

La historia era otra. El presidio político fue siempre símbolo oprobioso de los gobiernos tiránicos e intolerantes. Hasta hombres como Horacio Vásquez, que asaltó el poder el 26 de abril de 1902.

Entonces llenó las cárceles de presos políticos, hubo que convertir algunos barcos de la marina en cárceles flotantes, en la fortaleza Ozama había más prisioneros que soldados y fue así que el 23 de marzo de 1903, los presos políticos tomaron el control del recinto y se inició una sublevación que derrocó y puso en fuga al presidente Vásquez.

El presidio político siempre vino acompañado de asesinatos, torturas y otros métodos inhumanos. Todo esto empeoró con la ocupación norteamericana del 1916 al 1924, cuando los invasores amaestraron a sus discípulos, de los cuales el más aventajado fue Trujillo, carcelero impiadoso de todo disidente y aplicador de las mayores atrocidades contra ellos.

En 1966, la nueva versión del viejo trujillismo, con Balaguer a la cabeza, tomó el poder y retornaron las desapariciones, las ejecuciones a sangre fría, las torturas. La existencia de prisioneros políticos fue uno de los peores signos de ese período.

Nuestro pueblo nunca se rindió al terror y las persecuciones, perseveró en la lucha por la libertad política y muy particularmente, por la libertad de los presos políticos. En esa batalla los militantes revolucionarios dieron ejemplo de amor a la libertad y de indomable valor para luchar por ella.

Vino el cambio de agosto de 1978, y con el gobierno de don Antonio Guzmán, los presos políticos salieron en libertad, se abrió un importante espacio de libertad política que el pueblo ha hecho suyo y si algo provoca la indignación ciudadana es la represión por causas políticas.

Por eso, y aunque no han faltado las manifestaciones de autoritarismo, ningún gobierno desde entonces ha pretendido suprimir esa conquista.

La izquierda, víctima por excelencia de todas las represiones, debe atesorar esa conquista y aun dentro del sistema imperante, sin renunciar a sus objetivos socialistas, seguir la brega por demandas políticas democráticas para ampliar y mejorar el espacio alcanzado, sin olvidar la sentencia aquella de que el combate por la revolución y el socialismo es inseparable de la lucha por la democracia.

Fuente: Más de cuarenta años sin presos políticos (eldia.com.do)

Rafael Chaljub Mejía



Lula es millones de veces preferible a Bolsonaro

Por Narciso Isa Conde


“Bolsonaro es un engendro.de la crisis de decadencia del capitalismo mundial y del sistema imperialista occidental en su expresión brasileña:”

Parecía, no solo que Lula iba a ganar, sino que además pasaba cómodamente en primera vuelta.

No fue así y eso es lamentable, por los riesgos que siempre implica una segunda vuelta, pese a los cinco puntos de ventaja.

El neofascismo, cuando capta grandes masas, es sumamente peligroso; y si ha sido una tragedia su victoria anterior, lo sería mayor si logra continuar usurpando el gobierno sobre la base de potenciar todos los fundamentalismos conservadores.

 La sociedad brasileña  y Nuestra América merecen que Lula sea su próximo presidente electo y todas sus fuerzas petistas y democráticas, todas sus energías sociales y culturales, deberán emplearse a fondo para lograrlo en esta segunda oportunidad. 

Lo merecen para detener la tragedia y el caos, y abrir nuevas rutas hacia estadios menos degradantes.

•         BOLSONARO

 Jair Bolsonaro es un engendro.

Un engendro de la crisis de decadencia del capitalismo mundial y del sistema imperialista occidental en su expresión brasileña.

Es el TRUMP brasileño, sin exculpar a Biden, que en cuanto a guerrerismo internacional es tan cruel y grotesco como aquel, o más.

En Bolsonaro se condensa el militarismo reaccionario, los fundamentalismos religiosos, el racismo, el machismo, la homofobia, las facciones más feroces de lumpen burguesía, el neoliberalismo duro, la vocación ecocida… y hasta los conservadurismos por descubrir; todo esto combinado con una buena dosis de estupidez astuta y audaz.

Bolsonaro es un neofascista de tomo y lomo, articulado a esa corriente mundial.

Es un peligro cada vez mayor.

•         LULA

Lula es otra cosa.

No es un Biden ni un Trump.

No es ya izquierda revolucionaria o transformadora.

No lo fue durante su gestión de Gobierno.

No auspició ni auspicia grandes cambios estructurales

No es lo que fue.

Dejó de ser crítico del capitalismo.

 Hace tiempo renunció al socialismo como lo hizo su Corriente Articulación dentro del PT

Es una variante moderada del denominado progresismo y el independentismo continental,  ubicada entre  posiciones de centro y centro-izquierda.

Asume una línea a favor de un Estado que favorezca una distribución menos injusta del ingreso, en alguna medida capaz de contrarrestar la pobreza extrema y el latifundio improductivo, con políticas públicas impregnadas de un asistencialismo audaz y de valiosas iniciativas contra las discriminaciones racistas, sexistas y etarias.

 Aún en ese contexto, el asistencialismo es sumamente vulnerable y evade soluciones más estables y afines con el desarrollo cualitativo y los derechos de los seres humanos. 

En sencillo: es la diferencia entre regalar pescado y enseñar a pescar, o entre las dádivas temporales que fomentan parasitismos y empleos dignos o trabajo decoroso por cuenta propia.

En otro plano, Lula es un defensor de los espacios democráticos conquistados y partidario de la nueva independencia de Nuestra América.

En su ejercicio gubernamental asumió importantes niveles de autodeterminación brasileña y latinoamericanista, en interés de fortalecer la autonomía del emergente imperialismo brasileño y de aliarse a bloques no tutelados por EEUU. Su contribución a la conformación de los BRICs ha sido muy positiva. 

Aliado del variado abanico progresista continental, sin llegar a ingresar al Bloque del ALBA, supo también defender a Cuba, Venezuela y Bolivia de agresiones y bloqueos imperialistas, y fortalecer la solidaridad y la mutua cooperación con esos países hermanos y sus heroicos pueblos.

Lula impulsó y contribuyó a consolidar el espacio de los BRIC junto a otros grandes Estados no alineados con EEUU y la Unión Europea (U.E.).

Una victoria de Lula, PT y aliados amplía significativamente el bloque de países no subordinados a la estrategia de dominación y de guerra de EEUU.

 Fortalece los BRIC.

 Reduce y debilita la influencia de las derechas y las extremas derechas gobernantes del continente.

Ayuda a abrir nuevas rutas de cambios y favorece a los movimientos sociales contestatarios y a la iglesia de base de Brasil. 

Debilita el conservadurismo dentro y fuera de ese país.

 Por todo eso, frente al continuismo de Bolsonaro hay que preferir un millón de veces a Lula y su PT.

Reitero: no tengo dudas respecto a la imperiosa necesidad de que todo el petismo y las fuerzas democráticas y antifascistas de Brasil y de Nuestra América multipliquemos los esfuerzos para garantizar su triunfo en segunda vuelta.

•         ERRORES QUE NO DEBEN REPETIRSE.

Esto lo asumo a pesar  de los errores pasados de Lula y la alta dirección del PT, entre los que, por las lecciones que arrojan, es válido y oportuno recordar los siguientes:

1.-La relevante participación del Ejército brasileño, junto al Comando Sur del Pentágono de EEUU y otros países, en la nefasta intervención militar de Haití, bajo el manto de la ONU (MINUHSTAD 20O4-2017).

2.-Intermediaciones políticas en el plano internacional a favor del consorcio transnacional ODEBRECHT, involucrado posteriormente en financiamientos electorales y escándalos de corrupción.

3.-Significativa permisibilidad respecto a prácticas de corrupción y formas de hacer políticas propias de las derechas, tanto en el Estado como desde el partido de gobierno.

4.-En el caso dominicano es imposible justificar sus relaciones políticas privilegiadas con el PLD, sus gobiernos y sus aliados oportunistas; a pesar de las denunciadas gestiones marcadamente neoliberales de Leonel Fernández y Danilo Medina, con altos niveles de  entreguismo y corrupción. Otro tanto, o hechos parecidos, se dieron también en otros países.

Es nuestra convicción, que en el caso de Lula ninguna de esas vertientes cuestionadas se trataron de corrupción personal; sino de malas alianzas, maniobras  y concesiones políticas que debilitaron su imagen y lo expusieron a acusaciones falsas y tramas perversas, que finalmente fueron derrotadas.

Ojalá Lula reflexione sobre lo improcedente de esas iniciativas y esas actitudes políticas, para que su nueva gestión esté libre de ellas.

Ojala -precisamente cuando está en marcha otra intervención militar imperialista contra la autodeterminación del pueblo haitiano- no incurra en el error de comprometer a Brasil con esa indigna aventura.

Insisto: es sumamente importante que Lula, su pueblo y las fuerzas solidarias con su lucha antifascista el paso a Bolsonaro y a lo que él representa.

 ¡Brasil, Nuestra América y el Mundo merecen que sea así!

05-10-2022 // Santo Domingo, RD.

Narciso Isa Conde