Por: Amaury Santana
Un espacio para difundir, compartir y debatir ideas políticas, económicas, históricas, sociales, etc. que contribuyan a crear una sociedad más justa. ¡La verdad es siempre revolucionaria!
martes, 20 de julio de 2021
CON LOS AGRICULTORES DE LA HORMA DE OCOA
lunes, 19 de julio de 2021
MADE IN USA
Por Narciso Isa Conde
domingo, 18 de julio de 2021
¡DESDE SANTO DOMINGO! CUBA DE NUESTROS SUEÑOS Y PESARES
Por Fidelio Despradel & Chiqui Vicioso
sábado, 17 de julio de 2021
CUBA REVOLUCIONARIA ANTE UNA REALIDAD INSOSLAYABLE
Por Fortune Modeste Valerio
Nadie pone en duda que el bloqueo, criminal e inhumano, económico, comercial y financiero, impuesto por los Estados Unidos a Cuba, forma parte de una larga guerra del Imperio más poderoso de la tierra contra una pequeña isla a solo 90 millas de sus costas.
No les perdonan, al pueblo cubano, haber instaurado un sistema muy diferente de la que se vanaglorian en sus afanes, por el resto del mundo, de expansión y dominio. Cuba ha logrado vencer, hasta ahora, a los Estados Unidos en el plano militar, político e ideológico. Pero la guerra continúa con otros métodos, más sutiles y perturbadores.
Cuba ha vivido y vive en una constante guerra multifacética que no le ha permitido respirar con tranquilidad. El enemigo al acecho, no pierde oportunidad para golpear con contundencia. No ha cesado en sus bombardeos ideológicos. El imperialismo no se da por vencido, ni se duerme en sus laureles.
El bloqueo contra Cuba fue derrotado en la última asamblea de la ONU con un resultado favorable para su eliminación de 184 países, tres abstenciones y dos en contra (Estado Unidos e Israel). Una contundente victoria de Cuba ante el mundo. Y una muestra descabellada de un imperio rabioso que no admite tener un vecino con dignidad, valentía y sentido de la historia.
El objetivo del bloqueo, como todo acto de guerra, es golpear al enemigo. Doblegarlo, someterlo y darle el golpe final, en el momento oportuno. Y la Pandemia es precisamente la oportunidad para intensificar el acorralamiento; provocando dificultades financieras y económicas; escasez de bienes vitales de la población, y dificultando combatir el Covid 19.
Admito que el bloqueo es implacable. Pero no ha impedido el desarrollo y crecimiento de la ciencia cubana. Para instaurar el socialismo, debemos aprovechar los avances del capitalismo, y esto se logra combinando, en este caso, la inteligencia, habilidad y destreza en las relaciones internacionales; los acercamientos y los diálogos bilaterales.
En las adversidades es que los revolucionarios se crecen, enfrentando con creatividad y firmeza las mismas. Es indiscutible, Cuba ha avanzado, pero debe, «ingeniársela», diversificar la economía en las áreas agroindustrial y ramas neurálgicas. Y tener la puerta abierta para el diálogo.
Hay que inventarse, reinventarse al compás de los nuevos tiempos, y poner los avances de la ciencia para producir los bienes y servicios de la población. Y seguir derrotando el bloqueo criminal e inhumano de los gringos en todos los escenarios.
En
momento de ataque imperial, es correcto sumarse a la defensa de la Revolución y
sus conquistas. Las críticas podrían ser inoportunas. Sin olvidar que los
tiempos cambian a la velocidad del rayo, como dicen en mi país. Hay que caminar
al compás del tiempo, sin perder el ritmo, para no cruzarse al bailar.
viernes, 16 de julio de 2021
SEGUIR TROPEZANDO CON LA MISMA PIEDRA
Rafael Chaljub Mejìa
El presidente norteamericano Joe Biden acaba de tropezar,
y de muy mala manera, con la misma piedra conque han tropezado los doce
presidentes que le han antecedido en la Casa Blanca desde 1959.
Cuba decidió ser libre y soberana y Estados Unidos
decidió hacerle pagar ese gesto de alta dignidad. Y empezó una sistemática y
continua guerra de agresión bajo las más variadas y absurdas formas de la
guerra sucia.
Para demostrar que la reforma agraria hecha por la
revolución era un fracaso, empezó la guerra bacteriológica contra los campos de
Cuba. Intentó sabotear la alfabetización y sus agentes llegaron al colmo de
cometer asesinatos como los de los memorables brigadistas Conrado Benítez y
Manuel Ascunse. Tentativas de asesinatos contra Fidel, el envío de un bien armado
cuerpo expedicionario como el de Playa Girón. Infiltraciones de terroristas y
saboteadores.
Y a ese respecto cabe recordar la mancha de oprobio que
el régimen golpista del Triunvirato le cargó al país, en 1964, cuando prestó el
territorio dominicano para que desde Punta Presidente, en el emblemático Monte
Cristi, salieran Eloy Gutiérrez Menoyo y sus mercenarios a invadir a Cuba.
Así, hasta que ahora, aprovechando las dificultades
provocadas y agravadas por el endurecimiento del bloqueo, las consecuencias de
la pandemia y viejos y nuevos problemas económicos, han pretendido hacer un
nuevo intento sedicioso.
Tropezaron nuevamente y seguirán tropezando.
El de Cuba es un pueblo educado en el patriotismo y la defensa de su dignidad
martiana, por más veneno que destilen sus enemigos, ese pueblo no se dividirá,
el partido, las fuerzas armadas ni su liderazgo tampoco.
Ese liderazgo es heredero de una larga tradición de lucha
frente a la sedición y ya hemos visto la inteligencia y el temple con que el
presidente Díaz Canel y sus compañeros han reaccionado, muy diferente al baño
de sangre provocado por Iván Duque en Colombia. Desde luego, que las críticas
caen sobre el gobierno cubano dizque por represivo y el respaldo será siempre a
los genocidas como Duque.
Ojalá un día los enemigos de Cuba levanten los pies y
reconozcan el derecho de cada país a elegir su camino, como lo ha hecho Cuba,
tal como debería hacerlo cada pueblo y cada país de nuestro continente.
Fuente: Seguir tropezando con la misma piedra (eldia.com.do)
jueves, 15 de julio de 2021
¨POR QUÉ LO LLAMAN «DEMOCRACIA» SI QUIREN DECIR CAPITALISMO? CUBA LOS VUELVE A RETRATAR
El coro mediático patrio saltó de inmediato porque la sola existencia de Cuba les duele. Como ha ocurrido en los 60 años de revolución, vuelven a la carga con el odio de clase que del que han hecho gala siempre. Los que están contra la revolución son demócratas, los que defienden el socialismo, unos trasnochados dictadores. Lo de siempre, no hay novedad.
Como se ha recordado, las decenas de muertos en Colombia de las últimas semanas no ocuparon espacio alguno en las terminales mediáticas, los asesinos son de los nuestros y guardianes de la democracia, no hay pues noticia, ni cámaras en directo, ni debates, ni corresponsales.
El intento de golpe blando ocurrido en Cuba está perfectamente planificado, los manifestantes lo hacen anhelando a EE.UU y obedeciendo órdenes gusaneras (en Miami dan fe de ello), sin mentar la palabra bloqueo que es causante primera de los problemas, y que la propia ONU ha denunciado (con los votos en contra de EE.UU e Israel). Y, para complementar la secuencia, la Falsimedia nacional sale a la palestra con sus políticos correveidiles a pedir «democracia» y «libertad». Si no fuera patético daría para sonreir. La democracia que no se atreven a pedir aquí (por ejemplo, recordemos que al Jefe de Estado no se le puede elegir, ni se reconoce el derecho de autodeterminación, ni toser a las empresas que tienen el poder, y que es ajena a los votos de unas y otros). Pero es lógico, una sociedad dividida en clases no puede ser democrática, y la libertad no es igual para los jerarcas del Ibex que en las colas del hambre. No todo lo pueden arreglar con su ascensor social.
Cuba los vuelve a colocar en su sitio. Y es que prensa que para mucha gente es considerada de «izquierdas» (El País, Público, El diario, la Sexta, Cadena SER…) sale a la palestra a pedir capitalismo, pero lo hacen sin mencionarlo, traducido como «democracia» y «libertad» para que sea más comestible. Sueñan con este sistema para que mediante reformas «progresistas» vivamos en el mejor de los mundos, sin cuestionar (faltaría más) la propiedad de los medios de producción. A un lado la derecha casposa y sus intereses, y al otro la izquierda con rostro humano y demócrata, esa izquierda posible y moderna que para serlo renunció a la lucha de clases y la revolución, convenciendo a los suyos de que ambos conceptos son antigüedades ajenas al devenir de los tiempos (occidentales y lustrosos). Y en ello, coinciden (¡oh sorpresa sorpresiva!) con los medios más reaccionarios y filo-fascistas, y es que cuando hay que cuadrarse ante el Régimen del 78 (¿o deberíamos decir del 39?), todos a una. Conseguir publicidad institucional y masajear a los lectores es un mismo operativo. Lo llaman democracia y no lo es, ¿se acuerdan?










