lunes, 5 de diciembre de 2022

Manolo para principiantes

Por Raúl Pérez Peña (Bacho)

Manolo Tavárez nació el 2 de enero de 1931 y lo asesinaron el 21 de diciembre de 1963, bajo instrucciones de la CIA norteamericana en una operación coordinada con el ejercito dominicano que recibió luz verde del triunvirato gobernante. Previamente los jefes militares habían ejecutado un golpe de Estado al gobierno de Juan Bosch, anulando la Constitución de 1963 y disolviendo el congreso nacional.

Crecido en las entrañas del pueblo dominicano, Manolo Tavárez Justo fue un insumiso luchador contra a tiranía trujillista. Fue electo en la asamblea del 10 de enero de 1960 en Valverde, Mao, como presidente del Movimiento Clandestino 14 de Junio.

A ese mismo encuentro de luchadores antitrujillistas asistió Minerva Mirabal, quien hizo la propuesta de que se aprobara denominar “14 DE JUNIO” a la naciente fuerza política.

Minerva también propuso y se aprobó el mismo programa de reivindicaciones sociales, culturales y políticas que trajeron en sus mochilas quienes llegaron “llenos de patriotismo” en 1959, por Constanza, Maimón y Estero Hondo.

El liderato de Manolo se forjó en la travesía que tuvo como nido la Juventud Democrática en 1947, y que le hizo resistencia al sátrapa Trujillo hasta que fue ajusticiado el 30 de mayo de 1961, “Día de la Libertad”.

El prestigio y la reciedumbre de Manolo Tavárez creció durante las torturas del infierno carcelario La 40.

Al salir de la cárcel, de inmediato Manolo se integró a las tareas políticas de la primera Asamblea Nacional del “14 de Junio”, celebrada en la calle Mercedes (entre Hostos y Duarte), el 29 de julio de 1961, Dicha asamblea aprobó el nuevo nombre de Agrupación Política 14 de Junio, siendo electo Manolo como Presidente de la formación política, que desde ese día fue partido.

Desde entonces, la plaza pública en la capital, las provincias y gran número de municipios, fueron escenarios en los cuales Manolo se conectaba con el público. Manolo no escatimaba distancia, ni camino malo para participar en nutridos encuentros con ciudadanos y compañeros del 1J4.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/manolo-para-principiantes-9137917.html

Manolo Tavárez Justo acompañado de los expedicionarios de junio de 1959 Medarno Germán y Poncio Pou Saleta.


viernes, 2 de diciembre de 2022

En la etapa democrática. Proceso y participación electoral

Por Fortune Modeste Valerio

La fiesta de la democracia es el proceso electoral en marcha, mediante el cual en la etapa democrática se eligen a los gobernantes nacionales de turno y locales: presidente y vicepresidente de la república, legisladores y autoridades municipales. Su permanencia en el poder, lo establecen las leyes sustantivas de la nación; fiel a su cumplimiento, le da vida y salud a la democracia mentada. 

La etapa democrática en el capitalismo tiene un sello de clase, donde las reglas del juego las impone la burguesía. Sus principios ideológicos, políticos, económicos y sociales, se aplican por la buena o por las malas. En este sistema todo lo que circula está al servicio de la clase social, grupo dominante. 

En los países subdesarrollados, pobres y dependientes, existen las posibilidades de que sectores y capas sociales puedan disputar el gobierno a los que tradicionalmente han administrado los recursos del Estado, debido a que la burguesía está en proceso de formación y en algunos casos, consolidándose. Dejando espacio para que grupos oligárquicos se lleven el santo y la limosna. 

La debilidad intrínseca de la burguesía la lleva con frecuencia a sostener alianza por sobrevivencia con sectores oligárquicos. En otros casos, cuando adquiere conciencia de clase, la enfrenta para evitar su contaminación, desnaturalización, y continuar el curso de la historia. 

Oligárquicos y burgueses, en el proceso electoral, depositan sus huevos en los partidos políticos conservadores y corruptos, con opción de poder. Han llegado tan lejos que en la actualidad controlan algunas de las instituciones mayoritarias: unas veces a la franca, otras, con ribetes de progresistas. Esto convierte la competencia electoral en una lucha de vida o muerte. 

En esa disputa por el poder, se crea un espacio que puede ser aprovechado, para avanzar hacia el poder, por sectores democráticos, progresistas y de izquierda. Tomando en consideración que participar en la etapa democrática y en el proceso electoral, no es para materializar la revolución de la utopía aquella, sino para enderezar el camino que se transita y llevarla a un puerto seguro. 

La región latinoamericana atraviesa por la etapa democrática del capitalismo, donde crecen sus fuerzas productivas y sociales, privilegiando a sectores burgueses y oligárquicos que incrementan sus riquezas y capitales, en demasía. Conducir correctamente este tránsito, solo lo puede hacer las fuerzas progresistas, democráticas y de izquierda; que están empeñadas en humanizar este recorrido para que cumpla con los objetivos de frenar y condenar los actos de corrupción, para que el crecimiento económico tenga una redistribución  inclusiva, sin privilegio, y transformar el modelo neoliberal aplicado. Es decir, cambiar de verdad la manera de gobernar

Ese espacio originado por la incapacidad y enfrentamiento entre los sectores dominantes, es aprovechado genialmente por sectores democráticos, progresistas y de izquierda, en América Latina. No hay razones valederas para que la nuestra no transite por ese camino, en materia electoral, exitoso. 

En la sociedad existe descontento real frente a los tres que echaron al pueblo en el pozo y un sentimiento revolucionario apagado por la desconexión con la población y la dispersión de las entidades de izquierda. Ha llegado el momento de provocar la chispa que enciende la locomotora, presentando una alternativa electoral, unitaria, democrática y progresista, que nos coloque en el camino hacia el poder.

Hay que concluir, llevar a feliz término, los esfuerzos y determinación democrática de los héroes y mártires de la expedición de 1959, los objetivos y metas de la Constitución del 63 y el gobierno presidido por el profesor Juan Bosch, el valor de los jóvenes del 14 de junio, Manolo y sus compañeros, que abonaron con su sangre, generosa y fecunda, las escarpadas montañas de Quisqueya, y, por último, honrar el sacrificio de Caamaño y los guerrilleros de Caracoles. No hay de otra.

                                   Fortune Modeste V











En el rumbo correcto

Por Rafael Chaljub Mejía

La precandidata presidencial María Teresa Cabrera ha reiterado el llamado a luchar por un cambio de época en nuestro país. Recientemente, a la pregunta de los periodistas del significado político de esa idea, la compañera ofreció una respuesta que por su lucidez bien merece destacarse.

Un cambio de época, dijo, significa cumplir los objetivos esenciales del Programa Mínimo que trajeron los expedicionarios de junio de 1959, entre los cuales hay uno de candente actualidad: la adopción de una nueva Constitución, elaborada por una Constituyente electa por votación popular.

Un cambio de época, agregó, es lograr las demandas democráticas por los cuales se lanzó el pueblo a las calles tras el ajusticiamiento de Trujillo en 1961. Pudo producirse en aquel momento histórico, señala la compañera, pero lo impidió el golpe de Estado del 25 de septiembre de 1963 contra el gobierno y el ensayo democrático del profesor Juan Bosch.

Significa el cambio del régimen político caracterizado por la concentración de la riqueza material, el monopolio del poder político y el poder de decisión en pocas manos, mientras margina y excluye a las mayorías.

Se trata entonces, de construir democracia que garantice el disfrute justo de las riquezas generadas socialmente y el ejercicio de derechos democráticos. Modificar los rasgos esenciales del orden prevaleciente bajo el trujillismo y que aún hoy, mantiene esencialmente su vigencia.

Sin desperdicios. Pocas veces alguien del campo democrático y progresista se aparta del inmediatismo y la estridencia, para hacer una declaración de tanta sustancia, tanta calidad y tanto alcance.

Reconocimiento de que aquí hay una transición pendiente históricamente, una democratización del régimen político y estatal indispensable para que la democracia tenga un sentido de pueblo, y el poder de decisión se torne colectivo como también colectivo debe ser el disfrute de los beneficios del crecimiento económico que nunca se refleja con justicia en sus principales creadores, los trabajadores y el pueblo.

El pronunciamiento resume una orientación, ofrece el marco y traza el rumbo para unir fuerzas progresistas en base a un programa político para la acción política y con él como bandera, intervenir en la próxima campaña electoral, con algo que vaya más allá de la mera crítica sin propuestas objetivas.

Para que, desde una actitud opositora, independiente, alternativa, se denuncien los rasgos esenciales de un sistema caduco y se redoble la lucha democrática por lo que, con mucho acierto, la compañera María Teresa llama un cambio de época.

Fuente: https://eldia.com.do/en-el-rumbo-correcto/

Rafael Chaljub Mejía


miércoles, 30 de noviembre de 2022

Alianzas: En otros países Sí, en República Dominicana No

Por Manuel Salazar 

 

Grupos del progresismo y la izquierda rechazan en el país alianzas que en cambio apoyan con entusiasmo en otros paises, especialmente en  América Latina. 

 

En alguna ocasión observé el entusiasmo  con la candidatura presidencial de Michelle Bachelet (2006- 2010 y 2014- 2018) en Chile,  en  uno de los grupos que con más periquitos objeta las alianzas política con sectores más allá de la izquierda. Con tanto entusiasmo asumió a la chilena,  que envió una delegación a aquel país  a expresarle apoyo en su primera campaña electoral. 

 

Y qué significaba  Michelle Bachelet desde el punto de vista político? 

 

Con relación al pinochetismo y sus derivados, para salir del contexto creado por esos, sin duda que ella era una opción a apoyar. Solo en esa referencia. Pero incluso de hecho, ya en lo esencial el régimen de intolerancia pinochetista había sido superado. Pero digamos que  Michelle Bachelet era asumible en el análisis concreto de la situación concreta de esa coyuntura. 

 

Pero  ella es una mujer más a la derecha y con menos méritos políticos que  la dominicana doña Milagros Ortiz Bosch en materia de lucha por los derechos democráticos y las libertades públicas; y sin embargo, para el grupo en cuestión siempre constituyó una aberración que se la asumiera  en los méritos que señalo.

 

Y así, varias experiencias en las que el progresismo y la izquierda dominicana apoya y celebra alianzas que se concertan en otros países, y que en el país las vería como abominables. 

 

Al hacer esta afirmación, y antes de presentar algunos casos de alianzas en otros paises apoyadas por compañeros criollos; digo otra vez, y señalo,   que hacia el 2024, el PCT trabaja con determinación para una participación unitaria progresista, democrática y de izquierda, con perfil propio.  Que estos sectores debemos unirnos en torno a un programa, unos perfiles éticos y candidatura presidencial propia; y en todas las municipales y congresuales que nos sean posibles. En el propósito de ganar un espacio propio en las instancias del Estado,   y como Coalición instalarnos en  el imaginario de poder del pueblo, para continuar más allá del 2024 en la búsqueda del poder total. Seguir juntos más allá del 2024.

 

El PCT no recorta una pulgada a este presupuesto político general, aprobado en su X congreso.

 

En este derrotero, es la política la que debe regirnos a todos los concernidos, no la impolítica, ni la inflexibilidad ni la estrechez. 

 

Queremos romper un cerco político que se nos ha impuesto durante décadas, y es impolítico que nosotros mismos pongamos más estacas al cerco. 

 

Lo atinado, y de principios si  así se quiere expresar, es definir y persistir con consecuencia en el propósito principal, y en la   búsqueda de este,  aprovechar cuantos resquicios podamos. 

 

La impolitica no debe tener lugar.

 

En nuestro país hemos  sido políticos para apoyar experiencias de alianzas amplias, más allá de la izquierda, como  la Concertación chilena; las del Frente Amplio en Uruguay; del MAS en Bolivia; la de Correa y su partido, en Ecuador;  las del comandante Hugo Chavez en Venezuela; la de Morena y López Obrador en México; la reciente del Pacto Histórico  en Colombia, y las de Lula y el PT en Brasil.

 

En el extranjero son buenas. Pero malas si se hacen o se hicieran en nuestro país. Veamos algunas: 

 

1.- ​Brasil

 

En 2002, Lula ganó las elecciones presidenciales como candidato del Partido de los Trabajadores (PT) y en alianza con los siguientes partidos:

 

Partido Comunista de Brasil (PCdoB)

Partido Comunista Brasileño (PCB)

Partido Liberal (de derecha)

Partido de la Movilización Nacional (socialdemócrata)

Partido Popular Socialista (socialdemócrata)

Partido Democrático Laborista (socialdemócrata)

Partido Socialista Brasileño  

 

(socialdemócrata)

Partido Laborista Brasileño (derecha conservadora)

Partido Actuar (derecha conservadora)

Partido Social Cristiano

Partido Humanista de la Solidaridad (democratacristiano) 

 

El candidato a la vicepresidencia fue José Alencar, un millonario empresario textil y senador del Partido Liberal, de derecha. 

 

En 2006, Lula ganó de nuevo en el marco de una amplia alianza, que incluía partidos de izquierda y de derecha. Dilma Rousseff también ganó en 2010 y 2014, como candidata del PT y el apoyo partidos de izquierda y de derecha.

 

En 2022 Lula volvió a ganar las elecciones presidenciales, como candidato del PT y de otras fuerzas políticas de diferentes tendencias ideológicas. En segunda vuelta hizo alianzas con el Partido de la Social Democracia Brasileña (al que pertenece el expresidente Enrique Cardoso), el Movimiento de la Democracia Brasileña (derecha) y otras organizaciones de derecha e izquierda.

 

2.- Colombia.

 

Gustavo Petro y el Pacto Histórico, hicieron alianza con el Nuevo Liberalismo  de centro de derecha, con grupos conservadores y con el acosado por crímenes y corrupción, el  Partido Liberal de Ernesto Samper, entre otros grupos y personas vinculadas a la derecha.

 

3.- Argentina.


En 2003, Néstor Kirchner ganó las elecciones presidenciales como candidato del Frente para la Victoria, integrado por el Partido Justicialista (peronista), el Partido Intransigente, que en 1989 había apoyado la candidatura de Carlos Menen; el Frente Grande (progresista) y el Partido Comunista, el Partido Conservador Popular (de derecha), Nuevo Encuentro por la Democracia y la Equidad (socialdemócrata) y otras organizaciones. Kirchner llevó como candidato a la vicepresidencia a Daniel Scioli, de derecha liberal y empresario.

 

En 2007 y 2011, Cristina Fernández ganó las elecciones presidenciales como candidata de la Alianza para la Victoria, en una coalición electoral más amplia que la de 2003, pues incluyó a sindicatos y otras organizaciones populares.

 

En las elecciones de 2019, Alberto Fernández fue elegido presidente de Argentina y Cristina Fernández vicepresidenta. Fueron apoyados por la colación  Frente de Todos, integrada por casi todos los partidos de la Alianza para la Victoria y por otros, como el Movimiento Nacional Alfonsinista, el Partido FORJA y otros de derecha liberal.

 

4.- ​México

 

Andrés López Obrador ganó las elecciones presidenciales de México en 2018, como candidato de una colación llamada Juntos Haremos Historia e integrada por el partido Morena (al que pertenece Obrador), el Partido del Trabajo (de izquierda) y el Partido Encuentro Social (de derecha). En las elecciones para las entidades federativas (gobernaciones) de 

 

2019, a la coalición se integró el Partido Verde Ecologista de México (conservador).

 

5.- Honduras

 

En las elecciones de 2013, el partido Libertad y Refundación (Libre), creado en 2011 y liderado por Manuel Zelaya, hizo una colación política con el Partido Innovación y Unidad (PINU), creado en 1970 y de ideología socialdemócrata.

Ambos partidos crearon la Alianza contra la Dictadura y postularon a la presidencia a Salvador Nasralla, quien había fundado el Partido Anticorrupción (PAC), en el año 2011. Quedaron en segundo lugar debido al fraude realizado por el gobierno de Juan Orlando Hernández, del Partido Nacional, de la derecha histórica de Honduras.

 

El partido Libre fue creado por dirigentes y militantes del derechista Partido Liberal, entre ellos Zelaya, y por grupos de la izquierda tradicional. El PINU es un partido socialdemócrata, creado en 1970. Y Nasralla es un empresario de derecha vinculado al negocio de las comunicaciones.

 

En 2020, Nasralla fundó el Partido Salvador de Honduras (PSH), de derecha, que luego se alió al PINU y a la Unión Nacional Opositora, que se aliaron a Libre en las elecciones de 2021. Las cuatro organizaciones apoyaron la candidatura presidencial de Xiomara Castro. Tras la victoria electoral, Nasralla fue nombrado primer designado presidencial, es decir, el que ocuparía la presidencia de la república en caso de ausencia de Xiomara.

 

La alianza de Libre con dos partidos de derecha tenía como finalidad asegurar la victoria contra el Partido Nacional, el enemigo principal al que había que vencer para ganar las elecciones.

 

6.- Uruguay

 

El Frente Amplio, ha sido gobierno varias veces. Con un presidente  socialdemócrata como  Tabaré  Vásquez  y un hombre de izquierda,  ex Tupamaro,  como José Mujica.

 

En su composición orgánica  hay desde  comunistas, socialdemócratas,  Ciudadanos agrupados en asambleas,  trotskistas y democristianos. Una diversidad unidad en torno a un programa y propósito político. 

 

7 -  Venezuela, Bolivia y Ecuador.

 

Continuaré luego con las experiencias de alianzas del Comandante Hugo Chavez, de Venezuela; Rafael Correa, de Ecuador, y del MAS, de Bolivia, todas las cuales discurrieron bajo la divisa del Socialismo del Siglo XXI, y concertaron alianzas explícitas e implícitas con sectores conservadores, y siempre fueron celebradas por grupos y gente de izquierda dominicanos.


Manuel Salazar

 


Cinismo patriotero

Por Narciso Isa Conde

Déjense de cinismo patriotero señores derechistas y ultraderechistas. Hagan los mismos señores neoconservadores disfrazados de liberales y dedicados a atacar Haití como enemigo de una soberanía inexistente, aplastada por EU. 

 Ni el poder imperialista estadounidense, al que siempre Uds han servido, es defensor de los derechos humanos; ni el Central Romana, -digno heredero de la South Puerto Rico Sugar Company y la Gulf and Western- los han respetado. Eso ha sido desmentido por realidades sociales desgarradoras, históricas y presentes, ya investigadas y publicadas. 

Déjense también de hablar de defensa de una soberanía nacional que no existe, que fue imperialmente negada desde que se impuso el neocolonialismo a final del Siglo XIX, profundizado luego de las invasiones  militares de EU en 1916 y 1965. 

La historia reciente de la humanidad no registra un Estado más racista, interventor, súper explotador y genocida que el de EEUU; no identifica policías y fuerzas militares más racistas y represivas de la población negra y mestiza que las estadounidenses. No conoce quien supere a ese imperialismo en mal trato a los/as inmigrantes “tercermundistas”. Demócratas y Republicanos están plagados de neofascistas y guerreristas. Trump y Biden están entre sus padrinos y son dos criminales: uno racista descarado y el otro encubierto.

El Central Romana tiene una historia de despojo, de cruel esclavitud asalariada, de represiones, crímenes e intervencionismos. En los últimos años pertenece a una familia contrarrevolucionaria cubana, vinculada a los Bush y a los Trump; ahora con una gestión maquillada, que no logra ocultar los innumerables abusos practicados, tanto contra los braceros de origen haitianos como contra los trabajadores dominicanos y campesinos del Este del país.

Abinader y su Canciller -ambos neoconservadores entregados a EU-USAID-COMANDO SUR-FMI-fueron apoyados por Pompeo y Trump, se subordinaron a los Vicini, Bonetti  y ahora están privando de defensores de la soberanías supuestamente amenazada por Haití en un país recolonizado por EU. Celso Marranzini, dirigente de una cúpula empresarial entreguista, hace pronunciamientos anti-intervencionistas. Leonel, de calaña parecida, corrupto hasta la medula, está en la misma tesitura. 

Ray Guevara -típico intelectual anticomunista, neofascista y entreguista- es autor de sentencias negadoras derechos fundamentales; y junto a su TC y a los partidos de tradición  servil a EU, siguen hablando cínicamente como defensores de la soberanía nacional y de los derechos humanos. Todo esto para apoyar al Grupo Fanjul y para militar en un anti-haitiano rampante, frente al choque entre facciones estadounidenses y denuncias contundente contra el Central Romana, que han impacto al interior de EU y están siendo utilizadas por sectores del Partido Demócrata contra el Republicano.

Narciso Isa Conde


martes, 29 de noviembre de 2022

Actuar con lucidez

Por Julio César Disla

A lo largo del día tomamos muchas decisiones. Algunas le incumben solo a uno, son pequeñas y no tienen aparentemente mucha trascendencia. Por ejemplo, ¿qué camisa me voy a poner hoy? Hay decisiones que influyen o repercuten en los demás e implican una responsabilidad personal o  colectiva.

Es lo que ocurre cuando alguien conduce de forma temeraria y provoca un accidente, o ensucia las paredes o lugares públicos, o invierte en un banco que financia armas. Otras cambian el rumbo de nuestra vida, como sucede en caso de separación o cambio de lugar donde se vive.  Cada decisión que se ejerce se va creando la realidad de cada uno y ese hecho puede variar el destino de una persona.

Por ejemplo, se resbaló y se torció el pie porque mientras caminaba su mente estaba distraída o estaba en otro mundo. Además, ese día había optado por ponerse los tenis y no los zapatos que protegían mejor sus pies. Una pequeña decisión puede tener grandes repercusiones.

Desarrollar la habilidad de tomar resoluciones claras y efectivas es crucial. Estas influyen en el presente y contribuyen a crear el futuro.  Se precisa claridad para discernir, luz para decidir, voluntad y determinación para poner en práctica las resoluciones propias, es renunciar a ser un gramófono de alguien.

¿Como lograr tomar decisiones coherentes, inteligentes, equilibradas y apropiadas? El discernimiento es la clave. Que es lo que más conviene, ¿qué es lo que crea un mayor bienestar personal? ¿Qué es lo más adecuado en esta situación y para esta o estas personas? ¿Qué es lo justo? Que es lo ético, ¿que implicará menos desgaste y ofrecerá mejores resultados. ¿Qué precio habrá que pagar por ciertas decisiones? ¿Nos acercara a nuestro propósito o idear?

Discernir es una facultad que todos tenemos y siempre se utiliza con sabiduría. Cuando nos dejamos llevar por la rutina de los hábitos, se actúa mecánicamente sin ser conscientes del impacto de las decisiones. Luego uno se ve atrapado por los resultados que esta actitud provoca.

Hay momentos en los que la claridad se reduce y la confusión aumenta. No se discierne bien cuando la actividad mental nos mantiene ocupados con pensamientos negativos, inútiles y que debilitan. En ese momento se ha desconectado del poder interior de cada uno y se esta mas expuesto a ser vulnerables a las influencias externas. Entonces, aquí se requiere encontrar las soluciones adecuadas que liberen a uno de las presiones y de los obstáculos.

Es bueno no precipitarse y saber esperar a que se disuelvan las nubes. Entre los hábitos y el parloteo mental es fácil dejarse llevar por los impulsos. Es preferible fortalecer la voluntad para no ser una marioneta de los impulsos, hábitos, ni los deseos compulsivos.

Para lograrlo, cada día puede proponerse realizar algo o concentrarse durante un rato meditando o caminando. Observe como usted mismo boicotea su propósito, pero aun así ejercite su voluntad: haga lo que se ha propuesto.  Por ejemplo, ¿cuán a menudo consume información cada día, cuantos minutos por hora, por que consume información con tanta frecuencia, que porcentaje de la información le nutre y cuenta es una perdida de tiempo y de energía.  Ejercite su voluntad: “Esta semana solo mirare el correo electrónico, las noticias y las redes sociales dos veces al día”, y decida como va a reemplazar ese tiempo con su creatividad.  O bien,” a tal hora cada día de esta semana voy a desconectarme del celular durante 15 minutos y voy a relajarme y a pensar en algo inspirador que me conecte con lo que me da vida,”. 

Pensar en algo que le revitalice, que le recuerde lo que es esencial y tiene sentido para usted. Elija una acción que implique desarrollar su voluntad, actuar con lucidez.

Fuente: https://deahora.com.do/2022/11/29/actuar-con-lucidez/

Julio César Disla



Aliados nos hacemos más fuertes

Por Guillermo Moreno 

1. Una de las debilidades que arrastra la llamada democracia representativa en el país es que, desde siempre, los poderes del Estado han estado bajo el control de la derecha política, sin real contrapeso político-social alternativo. Es por eso que ha sido tan difícil profundizar la democracia y la justicia social, impulsar el desarrollo nacional incluyente y acabar con la corrupción y la impunidad. 

2. La única vez que se perfiló una democracia social y popular fue en el gobierno del profesor Juan Bosch, en un lejano 1963 y, como sabemos, el ensayo apenas duró 7 meses. Los de siempre no lo permitieron y retomaron el poder en 1966 y no lo han soltado jamás. 

3. En este proceso los sectores alternativos — democráticos, progresistas, de izquierda— no están ausentes de responsabilidad. Se da el caso incluso de dos partidos que se presentaron, uno como revolucionario y otro de liberación nacional y cuando gobernaron, arriaron sus banderas y terminaron siendo cooptados por muchas prácticas balagueristas, heredadas a su vez del trujillismo. En todos estos años, también hubo destacados dirigentes provenientes de sectores progresistas y de izquierda que fueron asimilados por los gobiernos del perredé y del peledé y en su desempeño ministerial o congresual asumieron la visión de la derecha políticay terminaron en el zafacón de la historia. 

4. Otros sectores más radicales hicieron jurisprudencia del abstencionismo electoral, bajo el alegato cierto de que los procesos electorales eran fraudulentos y clientelares, carentes de equidad y de legalidad y en muchos casos dirigidos por órganos electorales que actuaban en complicidad. De esta premisa hubo quienes dedujeron que para participar había primero que modificarle la ley, como si el diseño de estas normativas se hace de forma inocente y, por tanto, ignorando que estas leyes solo se modificarán a fondo cuando una propuesta políticaalternativa asuma la dirección del Estado o por lo menos alcance un peso significativo en los órganos de poder. 

5. Al margen de los buenos deseos, las elecciones cada 4 años se consolidaron como la vía legítima y legal de disputa del poder en el país, con la ausencia o la participación marginal de organizaciones alternativas. Este ausentismo impidió el desarrollo de una cultura electoral en las organizaciones alternativas y, peor aún, hizo que los electores no vieran en éstas a fuerzas políticas beligerantes en la disputa del poder local o nacional. 

6. A todo lo anterior se agrega la impresionante división presente en el espacio alternativo que lo convierte en una especie de Estado archipelágico, de decenas de pequeñas islas de poder, cada una reclamando la soberanía sobre el conjunto. 

7. Con este pesado fardo a cuesta es que el espacio alternativo se presenta al proceso electoral de 2024. Por alguna razón –y quiero pensar que es por nuestra madurez y no solo por lo que viene produciéndose en América Latina con los triunfos de Boric, Petro y Lula— se respira desde distintos ámbitos un ambiente de unidad y de participación conjunta que permite pensar que se hace posible que las fuerzas democráticas, progresistas y de izquierda, en fin, lo alternativo, pueda avanzar y ganar espacios de poder en la coyuntura en desarrollo. Sin embargo, son varios los escollos a superar. 

8. Ante todo, asumir que se trata de un proceso de construcción de una propuesta política alternativa y que por tanto se está abriendo un ciclo que debe ir más allá de 2024. 

9. No es posible sentarse a esperar la unidad de todo lo alternativo, después de tantos años de divisiones y separaciones. Por eso, hay que encender la locomotora y avanzar ahora con aquellos que estén realmente convencidos que no está permitido ausentarse del escenario electoral, a pesar de todas sus trampas, su inequidad y falta de transparencia.

10. Lo alternativo tiene pues que participar en la disputa del poder político en el proceso electoral de 2024 con identidad, con propuesta, discurso y rostro propio y diferenciado de las opciones de la derecha política y sus aliados y tiene que ser un actor activo en evitar que se produzca un retroceso en las precarias conquistas democráticas alcanzadas.

11. Es necesario tener claros los objetivos a alcanzar para avanzar en la presente coyuntura. En ese sentido, sin renunciar a asumir la dirección del Estado, se trata de acumular fuerzas y convertir lo alternativo en una propuesta política mayoritaria, que alcance una definida representación en el congreso y en los ayuntamientos. 

12. Un obstáculo a vencer, que a la vez es una oportunidad, es lograr armar una boleta electoral lo más completa a nivel municipal, congresual y presidencial que le dé presencia en todos los territorios del país y en las comunidades de dominicanos en el exterior. El mejor método para ello son las primarias, pero en ausencia de una ley de lemas, es necesario valerse de otro método democrático como la consulta o la encuesta u otro, para los territorios en donde haya competencia por una misma candidatura de dos o más organizaciones alternativas. 

13. Otro reto es la necesidad de ponerse de acuerdo en un programa de gobierno que le dé a lo alternativo propuestas propias e identidad discursiva. Tres pueden ser los ejes principales, con sus derivaciones, que sirvan para unificar lo alternativo en un programa de “mínimos indispensables”. 1) Un modelo económico-social de desarrollo productivo fortaleciendo lo público como garantía de la justicia social; 2) la democracia participativa que haga cierta la soberanía ciudadana y popular; y 3) la defensa y protección del medio ambiente, para la preservación de la vida y contribuir a detener el cambio climático. 

14. Por último, está el reto de los recursos. No se puede ignorar que nuestros procesos electorales están diseñados en base a un esquema clientelar, y de grandes inversiones de dinero, siendo esto lo que hace que muchas veces los candidatos sean cooptados y actúen al servicio, no de quien los elige, sino de quien les financió su campaña. ¿Cómo contar con los recursos necesarios de origen legítimo que permita a los candidatos alternativos hacerse competitivos y lograr empinarse frente al electorado por sus propuestas y compromiso social?

15. Superar estos obstáculos y otros, es el gran reto que tienen por delante los sectores alternativos para ocupar el lugar que le corresponde en el escenario político y los órganos de poder del Estado y desde ellos continuar dando la batalla por las reformas y transformaciones necesarias.

Insisto: Aliados es que nos hacemos fuertes.

Fuente: https://www.diariolibre.com/opinion/en-directo/2022/11/27/los-aliados-nos-hacemos-fuertes/2153824

Guillermo Moreno