Por Manuel Salazar
Grupos
del progresismo y la izquierda rechazan en el país alianzas que en cambio
apoyan con entusiasmo en otros paises, especialmente en América
Latina.
En
alguna ocasión observé el entusiasmo con la candidatura presidencial de
Michelle Bachelet (2006- 2010 y 2014- 2018) en Chile, en uno de los
grupos que con más periquitos objeta las alianzas política con sectores más
allá de la izquierda. Con tanto entusiasmo asumió a la chilena, que envió
una delegación a aquel país a expresarle apoyo en su primera
campaña electoral.
Y
qué significaba Michelle Bachelet desde el punto de vista político?
Con
relación al pinochetismo y sus derivados, para salir del contexto creado por
esos, sin duda que ella era una opción a apoyar. Solo en esa referencia.
Pero incluso de hecho, ya en lo esencial el régimen de intolerancia
pinochetista había sido superado. Pero digamos que Michelle Bachelet era
asumible en el análisis concreto de la situación concreta de esa
coyuntura.
Pero
ella es una mujer más a la derecha y con menos méritos políticos que
la dominicana doña Milagros Ortiz Bosch en materia de lucha por los
derechos democráticos y las libertades públicas; y sin
embargo, para el grupo en cuestión siempre constituyó una aberración que se la
asumiera en los méritos que señalo.
Y
así, varias experiencias en las que el progresismo y la izquierda dominicana
apoya y celebra alianzas que se concertan en otros países, y que en el país las
vería como abominables.
Al
hacer esta afirmación, y antes de presentar algunos casos de alianzas en otros paises apoyadas por compañeros criollos; digo otra vez, y
señalo, que hacia el 2024, el PCT trabaja con determinación para una
participación unitaria progresista, democrática y de izquierda, con
perfil propio. Que estos sectores debemos unirnos en torno a un programa,
unos perfiles éticos y candidatura presidencial propia; y en todas las
municipales y congresuales
que nos sean posibles. En el propósito de ganar un espacio propio en las
instancias del Estado, y como Coalición instalarnos en el
imaginario de poder del pueblo, para continuar más allá del 2024 en la búsqueda
del poder total. Seguir juntos más allá del 2024.
El
PCT no recorta una pulgada a este presupuesto político general, aprobado en su
X congreso.
En
este derrotero, es la política la que debe regirnos a todos los concernidos, no
la impolítica, ni la inflexibilidad ni la estrechez.
Queremos
romper un cerco político que se nos ha impuesto durante décadas, y es
impolítico que nosotros mismos pongamos más estacas al cerco.
Lo
atinado, y de principios si así se quiere expresar, es definir y
persistir con consecuencia en el propósito principal, y en la búsqueda
de este, aprovechar cuantos resquicios podamos.
La
impolitica no debe tener lugar.
En
nuestro país hemos sido políticos para apoyar experiencias de alianzas
amplias, más allá de la izquierda, como la Concertación chilena; las del
Frente Amplio en Uruguay; del MAS en Bolivia; la de Correa y su partido, en
Ecuador; las del comandante Hugo Chavez en Venezuela; la de Morena y
López Obrador en México; la reciente del Pacto Histórico en Colombia, y
las de Lula y el PT en Brasil.
En
el extranjero son buenas. Pero malas si se
hacen o se hicieran en nuestro país. Veamos
algunas:
1.- Brasil
En
2002, Lula ganó las elecciones presidenciales como candidato del Partido de los
Trabajadores (PT) y en alianza con los siguientes partidos:
Partido
Comunista de Brasil (PCdoB)
Partido
Comunista Brasileño (PCB)
Partido
Liberal (de derecha)
Partido
de la Movilización Nacional (socialdemócrata)
Partido
Popular Socialista (socialdemócrata)
Partido
Democrático Laborista (socialdemócrata)
Partido
Socialista Brasileño
(socialdemócrata)
Partido
Laborista Brasileño (derecha conservadora)
Partido
Actuar (derecha conservadora)
Partido
Social Cristiano
Partido
Humanista de la Solidaridad (democratacristiano)
El
candidato a la vicepresidencia fue José Alencar, un millonario empresario textil
y senador del Partido Liberal, de derecha.
En
2006, Lula ganó de nuevo en el marco de una amplia alianza, que incluía
partidos de izquierda y de derecha. Dilma Rousseff también ganó en 2010 y 2014,
como candidata del PT y el apoyo partidos de izquierda y de derecha.
En
2022 Lula volvió a ganar las elecciones presidenciales, como candidato del PT
y de
otras fuerzas políticas de diferentes tendencias ideológicas. En segunda vuelta
hizo alianzas con el Partido de la Social Democracia Brasileña (al que
pertenece el expresidente Enrique Cardoso), el Movimiento de la Democracia
Brasileña (derecha) y otras organizaciones de derecha e izquierda.
2.-
Colombia.
Gustavo
Petro y el Pacto Histórico, hicieron alianza con el Nuevo Liberalismo de
centro de derecha, con grupos conservadores y con el acosado por crímenes y
corrupción, el Partido Liberal de Ernesto Samper, entre otros grupos y
personas vinculadas a la derecha.
3.-
Argentina.
En
2003, Néstor Kirchner ganó las elecciones
presidenciales como candidato del Frente para la Victoria, integrado por el
Partido Justicialista (peronista), el Partido Intransigente, que en 1989 había
apoyado la candidatura de Carlos Menen; el Frente Grande (progresista) y el
Partido Comunista, el Partido Conservador Popular (de derecha), Nuevo Encuentro
por la Democracia y la Equidad (socialdemócrata) y otras organizaciones.
Kirchner llevó como candidato a la vicepresidencia a Daniel Scioli, de derecha
liberal y empresario.
En
2007 y 2011, Cristina Fernández ganó las elecciones presidenciales como
candidata de la Alianza para la Victoria, en una coalición electoral más amplia
que la de 2003, pues incluyó a sindicatos y otras organizaciones populares.
En
las elecciones de 2019, Alberto Fernández fue elegido presidente de Argentina y
Cristina Fernández vicepresidenta. Fueron apoyados por la colación Frente
de Todos, integrada por casi todos los partidos de la Alianza para la Victoria
y por otros, como el Movimiento Nacional Alfonsinista, el Partido FORJA y otros
de derecha liberal.
4.- México
Andrés
López Obrador ganó las elecciones presidenciales de México en 2018, como
candidato de una colación llamada Juntos Haremos Historia e integrada por el
partido Morena (al que pertenece Obrador), el Partido del Trabajo (de
izquierda) y el Partido Encuentro Social (de derecha). En las elecciones para
las entidades federativas (gobernaciones) de
2019,
a la coalición se integró el Partido Verde Ecologista de México (conservador).
5.-
Honduras
En
las elecciones de 2013, el partido Libertad y Refundación (Libre), creado en
2011 y liderado por Manuel Zelaya, hizo una colación política con el Partido
Innovación y Unidad (PINU), creado en 1970 y de ideología socialdemócrata.
Ambos
partidos crearon la Alianza contra la Dictadura y postularon a la presidencia a
Salvador Nasralla, quien había fundado el Partido Anticorrupción (PAC), en el
año 2011. Quedaron en segundo lugar debido al fraude realizado por el gobierno
de Juan Orlando Hernández, del Partido Nacional, de la derecha histórica de
Honduras.
El
partido Libre fue creado por dirigentes y militantes
del derechista Partido Liberal, entre ellos Zelaya, y por grupos de la
izquierda tradicional. El PINU es un partido socialdemócrata, creado en 1970. Y
Nasralla es un empresario de derecha vinculado al negocio de las
comunicaciones.
En
2020, Nasralla fundó el Partido Salvador de Honduras (PSH), de derecha, que
luego se alió al PINU y a la Unión Nacional Opositora, que se aliaron a Libre
en las elecciones de 2021. Las cuatro organizaciones apoyaron la candidatura
presidencial de Xiomara Castro. Tras la victoria electoral, Nasralla fue
nombrado primer designado presidencial, es decir, el que ocuparía la
presidencia de la república en caso de ausencia de Xiomara.
La
alianza de Libre con dos partidos de derecha
tenía como finalidad asegurar la victoria contra el Partido Nacional, el
enemigo principal al que había que vencer para ganar las elecciones.
6.-
Uruguay
El
Frente Amplio, ha sido gobierno varias veces. Con un presidente
socialdemócrata como Tabaré Vásquez y un hombre de
izquierda, ex Tupamaro, como José Mujica.
En
su composición orgánica hay desde comunistas, socialdemócratas,
Ciudadanos agrupados en asambleas, trotskistas y democristianos.
Una diversidad unidad en torno a un programa y propósito político.
7 -
Venezuela, Bolivia y Ecuador.
Continuaré
luego con las experiencias de alianzas del Comandante Hugo Chavez, de
Venezuela; Rafael Correa, de Ecuador, y del MAS, de Bolivia, todas las cuales
discurrieron bajo la divisa del Socialismo del Siglo XXI, y concertaron
alianzas explícitas e implícitas con sectores conservadores, y siempre fueron
celebradas por grupos y gente de izquierda dominicanos.

Manuel Salazar