martes, 18 de febrero de 2020

¿CUÁL DEMOCRACIA?

Por: Anulfo Mateo Pérez

Carlos Marx ni Federico Engels abordaron de forma particular, en tratado aparte, el problema de la Democracia. No obstante, en sus trabajos tempranos y maduros aparecen análisis importantes sobre la misma, que se proyectan en tres dimensiones esenciales.

Su crítica incisiva estuvo dirigida a la falsedad de la democracia burguesa, que quiere presentarse como partidaria de la igualdad, los derechos de los ciudadanos y de la libertad.

Marx y Engels citaron los reales límites de la democracia burguesa cuando es tomada como escenario de lucha de los trabajadores, enfatizando la contradicción capital-trabajo.

De igual forma destacan en sus aportes teóricos las características de la democracia socialista, cuya esencia es la dictadura del proletariado sobre los remanentes de la burguesía.

En 1843, Marx apuntaba una idea cardinal de sus juicios sobre el tema: la esencia de toda democracia plasmada en el derecho a través de la constitución es responder al pueblo.

Se refería el genio alemán y universal, a la democracia burguesa y su ideología, y fija sus primeras nociones sobre la temática, en “La crítica de la filosofía del Estado de Hegel”.

"En la democracia, la constitución misma debe aparecer como una determinación de los intereses del pueblo. En la monarquía, tenemos el pueblo de la constitución, en la democracia, la constitución del pueblo", precisaba Marx.

Concibe a toda forma de Estado no democrático como una enajenación de la justicia y de la verdadera libertad, como una negación sustancial de los intereses populares que debe representar.

Es decir, como una antítesis de la verdadera democracia, que es el poder para la mayoría y por la mayoría, dirigido esencialmente a satisfacer sus necesidades materiales y espirituales.

II

Carlos Marx entendía que para el propio ascenso del progreso material tras el desarrollo inusitado de las fuerzas productivas que tenía su apoyatura en la ciencia, debía propiciar al mismo tiempo el libre desenvolvimiento de las relaciones sociales y el predominio del más acendrado humanismo.

Por tanto, el propio desarrollo cultural, y libre desenvolvimiento de las relaciones estéticas y éticas basadas en el desempeño del hombre con todas sus prerrogativas garantizadas, era para él la mayor realización de la democracia.

Es conveniente hacer una corrección de ciertos conceptos que tergiversan las ideas de Marx, en cuanto al concepto y término de la “dictadura del proletariado”.

Él no habló de dictadura de un partido, ni como liderazgo político permanente. Esas fueron lecturas tergiversadas de la teoría expuesta, que llevaron a cometer serios errores en la construcción del socialismo.

En la Crítica al Programa de Gotha, Marx apunta un aspecto raigal de la democracia que es el derecho; insiste en que la sociedad que acaba de salir del capitalismo presenta las taras de la vieja sociedad.

La igualdad aquí se mide por el mismo rasero: el trabajo. Dice: “Indefectiblemente en el socialismo no reina la plena igualdad, ya que NO todos los individuos tienen la misma capacidad física y mental y por tanto unos aportarían más que otros”.

Incluso, Marx reconoce la posibilidad de que unos sean más ricos que otros, y al mismo tiempo apunta la certera idea de que estos defectos son inevitables en la primera fase de la sociedad comunista.

Esta concepción fue adulterada por muchas experiencias de construcción del socialismo en el mundo, que se propusieron un igualitarismo económico y cultural, por encima de las condiciones económicas existentes.

III

La Democracia que padecemos ha evolucionado desde el derrocamiento de la tiranía de Rafael Trujillo (30 de mayo, 1961), hasta nuestros días, en una recurrente degradación, como consecuencia de un capitalismo tardío, atrasado y subordinado a otros centros de mayor desarrollo económico-social.

Una dictadura que perduró más de 30 años (1930-1961), proyectó después de su caída la cultura despótica, arma usada por las élites del poder para crear un muro de contención al ejercicio democrático.

El interés de EEUU en preservar el aparato burocrático-militar trujillista y facilitar su dominación, dio como resultado una “democracia restringida” y pervertida, como la que padecemos hoy.

No conforme con el ejercicio libérrimo del pueblo en las urnas, el 25 de septiembre de 1963, EEUU dirigió contra el gobierno de Bosch un golpe de estado, usando ese viejo aparato militar heredado de la dictadura.

Luego de la Revolución de Abril de 1965, fueron celebradas elecciones generales bajo estricto control imperial, donde el poder oligárquico-imperialista impuso a sangre y fuego al déspota ilustrado Joaquín Balaguer.

Gobernó durante tres períodos consecutivos (1966-1978), a través de sucesivas reelecciones hijas de comicios fraudulentos, el imperio de la represión y el terror contra sus adversarios más firmes y decididos.

El PRD logró sustituirle durante ocho años (1978-86), con el apoyo de la Administración Carter y el gobierno de Carlos Andrés Pérez, para retornar en 1986 -hasta 1996-, desplazando a un partido blanco derechizado.

La precaria fortaleza de esta pseudo democracia reside en la vocación libertaria del pueblo; el rol jugado por los escasos medios plurales de comunicación, los digitales alternativos y las redes sociales en Internet.

IV

El doctor Joaquín Balaguer gobernó durante tres períodos consecutivos (1966-1978), a través de sucesivas reelecciones de comicios fraudulentos. El PRD logró desplazarlo durante ocho años (1978-86), con el respaldo de la Administración Carter de EEUU y el gobierno venezolano de Carlos Andrés Pérez.

Al gobierno represivo de Balaguer, le sucedieron ocho años de democracia liberal restringida, encabezada por un PRD derechizado, para dar paso nuevamente al cortesano de la “Era” de Rafael Trujillo.

El déspota ilustrado estuvo diez años más (19861996) en el poder, para luego pasar la antorcha al PLD en 1996, en una alianza de peledeistas y balagueristas, conformando el nefasto y mal llamado Frente Patriótico.

Una vez en el poder, PLD-PRSC han continuado las prácticas neotrujillistas, el clientelismo, la corrupción, el pragmatismo sin principios, el autoritarismo y el vergonzoso neocaudillismo balaguerista.

Han hecho del sistema político un ente de dominación de las élites, aderezado con una gran dosis despótica, atraso económico y político-social, bajo dominio imperial y corporaciones transnacionales.

Las fuerzas democráticas, social-progresistas, revolucionarias y populares… deben procurar una gran unidad que derroten el conservadurismo y su sistema político; para barrer con las pseudo instituciones.

Cualquier cambio verdadero pasa por destituciones en la Junta Central Electoral, el Tribunal Superior Electoral y el Tribunal Constitucional, entre otras, que sirven de soporte a esta pseudo democracia.


DUARTE ES EL EJEMPLO A SEGUIR

Por: Dantes Ortiz Núñez
Duarte jamás enarboló consignas antihaitianas, implantó las ideas de independencia porque se autoreconocía dominicano y aspiraba a un Estado nacional independiente que asumiera todas las prerrogativas de tal.
Su proyecto era la independencia plena y un Estado soberano que en esencia está pendiente de cristalizar.

El Estado por definición tiene jurisdicción en un territorio, ejerce potestad sobre los recursos en esa geografía y, en esa época, ejercía dominio sobre sus habitantes.
Territorialidad, jurisdicción nacional y soberanía, son las categorías político-jurídicas a las que han renunciado la mayoría de gobiernos que han administrado el Estado dominicano, para negociarlas en beneficio propio, aunque, levantan hipócritamente el nombre y fotos de Duarte.

Como en la disputa por controlar el Estado que siguió a la proclama de independencia, los enemigos de la patria, la burguesía consignataria y los hateros eran enemigos de cualesquier tipo de cambio político en el país y no creían en la viabilidad de la nación, se aliaron con quienes pensaban igual que ellos: la cúpula eclesiástica, portadora de ideas retardatarias, pero con gran peso socio-cultural entre las masas y que ejercía gran poder de convocatoria en el seno de pueblo analfabeta y entre todos manipularon al pueblo para aislar a Los Trinitarios y su proyecto revolucionario, amenazando con excomulgar a quienes no acataran las ideas y prácticas autoritarias de Pedro Santana y de la facción que lo apoyaba.

Así, este caudillo conservador, racista y anexionista se hizo del poder y expulsó del país a los independentistas trinitarios encabezado por Duarte, quien vivió en el ostracismo por más de 30 años y aun así, no perdió la fe en la patria y en el proyecto de redimirla de traidores.

Para redactar la primera constitución se designó al conservador Tomás Bobadilla, viejo colaborador del poder colonial y aliado de Pedro Santana; por eso las ideas de Duarte, expuestas en su proyecto de constitución, fueron desconocidas y en alianza con el sector de Buenaventura Báez se dictó una ley de leyes oligárquica donde solo se reconocía como ciudadanos a una minoría rica, que carecía de sentido patriótico, pero aun así pasó a gobernar la república.

En ausencia de Los Trinitarios y habiendo controlado el país, se obligó a Tomás Portes, jefe de la iglesia, a jurar lealtad a la Constitución que Santana no quiso jurar sin que primero se le concedieran poderes que lo colocaban por encima de ella y exoneraba de responsabilidad y de rendir cuentas al país por sus actuaciones, que es un principio universal del constitucionalismo.
Así, la oligarquía, controlaba el Poder Ejecutivo, instrumentalizaba el poder militar, chantajeaba a la cúpula católica, y gobernaba a su libre albedrío, al margen del ordenamiento jurídico, sin rendir cuentas y a espaldas de las opiniones de los ciudadanos, tal como acontece hoy en día.
Para redactar la primera Constitución se designó al conservador Tomás Bobadilla.
El escenario entre 1844-1860, por la situación económica y el estado de guerra, no podía ser más tétrico.
Puede afirmarse que el destierro de Duarte también lo fue del nacionalismo radical anti colonialista; la ausencia de ideales nacionalistas hizo parte de las condiciones en la que se reproducía el caudillaje y esquema de dominación bajo Santana y Báez.
Este último, gobernó estafando a los productores tabaqueros y campesinos y aun así era aclamado por las masas que carecían de sentido de lo político.
Los intentos haitianos de recuperar la parte Este, para continuar usurpando los recursos del país, dieron ocasión a la imposición del militarismo caudillesco de Santana, quien se apropió de los méritos estratégicos de Antonio Duvergé, y en alianza con intelectuales orgánicos a la ideología colonialista como José de Jesús Galván fraguaron la eliminación de Duarte de la vida política del país.
Tal contexto histórico explica el aislamiento de los liberales y el desconocimiento de las acciones organizativas, la doctrina y el ejemplo de coherencia de Duarte, sobre todo, entre las generaciones jóvenes de esa época. Tras la anexión a España, Duarte hizo ingentes esfuerzos para reintegrarse a las labores patrióticas anticolonialistas, poniendo de manifiesto su indoblegable voluntad combativa.
El escenario entre 1844-1860, por lo económico y el estado de guerra, no podía ser más tétrico.
Al historiador José Gabriel García, sus hijos Alcides y Leónidas y al padre Meriño, entre otros, corresponde la gloria de haber rescatado del olvido al Duarte histórico y colocarlo como ejemplo a seguir.
Por eso hay que adherirse a la exhortación estratégica del patricio: “Seguid jóvenes amigos, dulce esperanza de la patria mía, no hay que perder la fe en la bondad y justicia de nuestra causa”.
El autor es historiador.
FUENTE: https://elnacional.com.do/duarte-es-el-ejemplo-a-seguir/






lunes, 17 de febrero de 2020

LA CRISIS ELECTORAL ES RESPONSABILIDAD DE DANILO MEDINA Y EL PLD

Por Fortune Modeste Valerio

Las elecciones municipales fueron suspendidas por la Junta Central Electoral (JCE) por “problemas” técnicos con los equipos electrónicos que iban a transmitir las boletas de los candidatos. No obstantes, las pruebas realizadas para comprobar su efectividad y transparencia, las mismas, a la hora de la verdad no funcionaron.

Las auditorías y verificaciones efectuadas por empresas extranjeras, resultaron ser partes del espectáculo. Miles de millones de dinero gastados para presentarse con la intención en buscar transparencia del proceso electoral. Lo que realmente buscaban era “armar el muñeco” y meter de contrabando el fraude automatizado.

La JCE es un estamento del Estado al servicio del gobierno de turno. Lo ha sido siempre desde la desaparición de la dictadura de Trujillo. Ahora, es un instrumento oficial del PLD para intentar perpetuarse en el poder. Por eso, preparan fraudes, en complicidad con las autoridades, burlar voluntad y decisión de la población.

La suspensión de las elecciones se produce como consecuencia del plan conspirativo del gobierno y el PLD, de provocar colapsar el sistema computarizado para detener el proceso de votaciones. No había forma en impedir la férrea voluntad y decisión de la población de votar contra Danilo Medina y el PLD.

La interrupción de las elecciones municipales provoca una crisis electoral, política e institucional; era el objetivo del gobierno y el PLD. Lograr su posposición para otra fecha; no importa su peligrosidad. Tratar de extenderla a las presidenciales y congresuales, y pretender prolongar el periodo constitucional.

El gobierno tiene el control de la JCE. Es integrada por la imposición del presidente Danilo Medina y el PLD, responsable de los recursos que necesita para el montaje de las dos elecciones, municipales, presidenciales y congresuales, y le garantiza la custodia y seguridad de los materiales y personal.

La esperanza del gobierno era el voto automatizado y materializar el fraude. Le fue muy bien, con su utilización, en las pasadas primarias. Ahora, pretendían aplicar varias modalidades de fraudes y todas fueron detectadas y rechazadas. No le quedaba de otra: incidental las votaciones para obligar la suspensión.

No valió el uso y abuso de recursos públicos, presión y chantaje a los empleados estatales. Utilizar la fuerza pública para apresar a dirigentes de la oposición, sobornar a funcionarios de la JCE, y contar con la complicidad del organismo rector de la JCE. Cuándo el pueblo se harta de un gobierno corrupto, no hay nadie ni nada que lo detenga.

La JCE esta descalificada, por su complicidad con el fraude e incapacidad, para organizar y dirigir el proceso electoral. Lo ha estado siempre; ahora quedaron al desnudo, una vez más. De las primarias a la municipales, ha sido un desastre. En las presidenciales y congresuales, que Dios no agarre confesados.

La renuncia de los integrantes de la Junta Central Electoral (JCE) es lo más saludable para una caricatura de democracia, como la nuestra. El presidente Danilo Medina es el verdadero responsable, crisis electoral, del desastre. Hacia él deben estar dirigido todos los reclamos, indignación y movilización de la población.



viernes, 14 de febrero de 2020

SIGNIFICADO DE LAS ELECCIONES EN EL CAPITALISMO


Por Fortune Modeste Valerio

El capitalismo tiene su sistema político, la democracia representativa. Con las celebraciones de las elecciones, la población “eligen” nuevas autoridades periódicamente en los órdenes presidenciales, congresuales y municipales. Toda la sociedad se involucra en lo que llaman «fiesta de la democracia». El Estado interviene con la utilización de todos los recursos estatales para garantizar su celebración.

La democracia representativa funciona en aquellas sociedades donde existen reglas de juego clasista y una burguesía gobernante que respete y haga respetar la ley. Su esencia reside en la independencia de los tres poderes, ejecutivo, legislativo y judicial, del Estado. Es la forma “ideal” para equilibrar las decisiones del presidente de la República.

El capitalismo tiene una poderosa estructura de dominación ideológica, crea y moldea el pensamiento y la conducta de las personas. Las elecciones son parte de la misma. Corona su objetivo, en el momento que la gente cree que con su voto participa en una supuesta fiesta... A pesar de todo, es correcto irrumpir en ella, cuando se pueda, como un escenario más de la lucha de clases; enfrentamiento para desenmascararla y avanzar hacia la meta.

El espectáculo tiene un árbitro, no podía quedarse, para dar apariencia de imparcialidad, transparencia y equidad. Es la Junta Central Electoral (JCE) conformada, en forma ilegal, con representantes de los partidos políticos que se alternan el poder, algunos “independientes” y la decisión final del gobierno. Su paso, selección, por el Congreso es “puro cuento”, formalismo y encubrir, y meter de contrabando la voluntad de las autoridades de turno.

Es todo una “morisqueta” clasista. Se vende la idea de libertad de elección y libre expresión de pensamiento. El sistema electoral establecido está sometido a fuertes presiones y voluntad del poder ejecutivo, ya que el gobierno es quien, por ley, suministra los recursos, el personal militar y policial para su custodia y seguridad.

El proceso electoral es un negocio comercial donde el mercado se dinamiza con la inyección de recursos gubernamentales, del sector privado y del bajo mundo. El dinero es un instrumento ideal para comprar conciencia y voto; sobornar inspectores de la JCE. Con los medios oficiales, gobierno de turno, chantajea, sugestiona, a la población que reciben ayudas sociales; y beneficia al grupo económico preferido. Todo un círculo vicioso que desnaturaliza lo que mal llaman “fiesta de la democracia”.

Hasta ahora, en el capitalismo, las elecciones sirven para alternar en el poder a los partidos de la clase oligarca burguesa. Aquellos que han creado su capital y su riqueza “negociando” con el Estado, robando y despilfarrando sus bienes. Las fuerzas revolucionarias y progresistas, todavía no han comprendido la importancia del proceso electoral; como un nuevo escenario legal y difundir ideas, organizar a la población e ir escalando peldaños hacia la meta suprema de transformar la sociedad.

Con elecciones no se transforma la sociedad, estamos claros. Se puede avanzar, no desaprovechar la oportunidad, en el difícil camino de la revolución. El proceso electoral no es para desmantelar el sistema de explotación instalado por la burguesía. Es única y exclusivamente, cambiar a los inquilinos del Palacio Nacional y su forma de administrar los asuntos de Estado.

Embriagarse con las elecciones no es una salida aconsejable. Pueden abrir los ojos, cuando pase la resaca, abrazados con las dos manos, de un capitalismo pervertido. Su alto grado de contaminación ideológica obliga a estar vigilante ante el peligro en despertar, de nuevo, levantando una bandera contraria. La peligrosidad del sistema capitalista es evidente. Sobreviven aquellos, muy bien, amueblados con posiciones políticas e ideológicas revolucionarias. Y saber resistir y vencer las tentaciones de clase.


miércoles, 12 de febrero de 2020

POR UN PROCESO DEMOCRÁTICO, INSTITUCIONAL Y PROGRESISTA

Por: Fortune Modeste Valerio
El político de avanzada tiene que acostumbrarse al estudio minucioso de la historia económica, política y social; su evolución y desarrollo de la sociedad. Sin este preámbulo se actúa a la ciega, imposible elaborar políticas, tácticas y estrategias que se corresponda con realidad objetiva.
Observen el accionar de la izquierda revolucionaria, como una chichigua en banda, en la presente coyuntura electoral y las elecciones de febrero y mayo próximo. Ignoran la importancia de las estructuras de dominación en el capitalismo; de ahí que todo lo dejan a última hora. Es obvio que adolecen de visión histórica, Estado/nación, para prever acontecimientos y pertrecharse con tiempo de planes organizativo y comunicacional, y salir airosos ante los desafíos.
La historia reciente es rica en experiencias que puede ilustrar el comportamiento de los revolucionarios, desde la muerte de Trujillo hasta nuestros tiempos. Actuación errática en los procesos electorales, luchas desproporcionadas con los gobiernos de turnos, y competición estéril con otras fuerzas revolucionarias, por el control de frentes de masas.Y por qué no decirlo: exitosa participación en la Revolución de Abril.
La fase en que se encuentra el capitalismo es determinante para identificar el carácter -poder actuar, maniobrar- de la revolución: democrático burgués o socialista. Es de extremada importancia poner atención en este aspecto, porque demuestra conocer la sociedad dominicana, y destreza en la aplicación, no dogmática, del ABC de la teoría revolucionaria.
El grado de desarrollo de la formación económica y social de la sociedad, refleja el nivel de crecimiento de sus fuerzas productivas y las relaciones de producción. La presencia cuantitativa y cualitativa de la burguesía y el proletariado es atípica, con profundas deformaciones desde su inicio. Relativamente, el capitalismo es de reciente aparición. El imperialismo atrofia su camino, al ponerla al servicio de sus grandes corporaciones y su deseo brutal de explotación, opresión y agresión.
Las fuerzas sociales transformadoras de la sociedad son muy diversas, dependiendo del papel protagónico de la cúpula dirigencial. Por el momento, se requiere un gobierno que garantice independencia de los poderes del Estado, aplicación de las leyes, vida institucional de sus organismos estatales, y evitar la injerencia del poder extranjero. Un nuevo régimen democrático, institucional y patriótico.
Se requiere de un instrumento político, democrático, patriótico y revolucionario, de hombres y mujeres dispuesto a enfrentar las garras de un capitalismo salvaje que acorrala a los trabajadores y empobrece a la población. En “disposición de luchar por alcanzar el poder para transformar el Estado. Construir la democracia participativa, la igualdad, la independencia, soberanía nacional y lograr el bienestar del pueblo dominicano”.
En la etapa democrática e institucional, se busca el desarrollo de las fuerzas productivas que alcance, con las innovaciones tecnológicas, elevar la capacidad para producir bienes y servicios; y cambiar en forma positiva las condiciones materiales de existencia de la población. Sin olvidar el adecentamiento, apegado a la ley, del manejo de la administración pública.
En el capitalismo la democracia representativa es su sistema político jurídico donde descansa la funcionalidad de su gobierno. El adecentamiento le da “vida y salud”, vigor institucional al aparato estatal.  En países como el nuestro de poca tradición institucional y con una clase dominante concentrada en acumular, a cualquier costo, riqueza y poder, resulta una quimera que no le quita el sueño a nadie.
La democracia representativa tiene un sello de clase que permite la continuidad de la estructura del capital, garantizando la supervivencia del capitalismo. Hay que insistir en “transformar el Estado, construir una sociedad democrática con igualdad y participativa para lograr el desarrollo integral y sostenible del pueblo dominicano”.
En el transito, en todos los escenarios, indetenible hacia la toma del poder se debe priorizar las relaciones de unidad. Y marchar juntos con otras organizaciones democráticas, progresistas y revolucionarias. Ampliar el abanico para incluir fuerzas sociales, económicas y políticas, dispuestas a contribuir al proceso democrático, patriótico y progresista.
FUENTE: https://acento.com.do/2020/opinion/8781590-por-un-proceso-democratico-institucional-y-progresista/

martes, 11 de febrero de 2020

EL SEPELIO DE ORLANDO MAZARA

FIDEL SOTO: Narrado por un  participante y compañero de lucha

Tras recibir la dolorosa noticia del asesinato de Orlando Mazara, los miembros del partido (1J4), nos dispusimos a acompañar sus restos mortales para rendirle homenaje a quien era un combatiente de primera línea por la libertad y el derecho del pueblo dominicano.

El velatorio se efectuó en una pequeña casa frente al parque de San Carlos. La indignación y el dolor en la militancia catorcista reunida allí era de profundo pesar.

Desde el balcón de la casa de dos pisos la entrañable compañera Emma Tavárez Justo, se dirigió al público presente y con voz potente y enérgica condenó el asesinato de Orlando al tiempo que denunció los constantes crímenes y atropellos que cometía el régimen de Joaquín Balaguer.

Los compañeros del Catorce de Junio llenamos el parquecito de San Carlos y los organismos que más presencia tenían eran: Comité de Zona Euclides Morillo, el Comité Estudiantil Luis Ibarra Ríos, el Comité José Stalin y otros organismos, así como   revolucionarios de los distintos barrios y de algunos pueblos del interior.

En el mismo escenario del velatorio nos movilizábamos en repudio al crimen contra nuestro compañero. Lanzábamos  eslogan, cuando de pronto llegó una patrulla policial dirigida por el teniente Isaías Ortiz.

Empezaron a dispararnos y es entonces cuando cae mortalmente herido el jovencito Bienvenido Gómez Cuello, sumándose ése asesinato a uno más de los tantos que efectuó el cuerpo represivo del régimen.

Pasado un rato, empezamos el cortejo fúnebre hacia el cementerio de la avenida Máximo Gómez, y al pasar por el frente del cine San Carlos en la calle Abreu, fuimos agredidos a tiros por un oficial de la Policía Nacional. A mi lado cae herido en una pierna el compañero Homero Bello Suriñah, de Bani. La herida no era peligrosa, la bala impactó en la pantorrilla de su pierna derecha.

No obstante, pese a la represión y los tiros durante todo el trayecto llegamos al cementerio, donde se arreció la brutalidad y provocación de las fuerzas represivas que a partir de ese funeral nunca permitieron que enterraramos a los revolucionarios en paz.

Al recordar a Orlando, asesinado cobardemente el 11 de febrero del 1967, rendimos homenaje a él y a Bienvenido Gómez Cuello.


viernes, 7 de febrero de 2020

LA JCE COARTA AL MPT

Por: Fortune Modeste Valerio

La Junta Central Electoral (JCE) se erige sobre la base de la Constitución de la República en su artículo No. 212. Levantando los principios de libertad, equidad y transparencia para garantizar la participación igualitaria del ciudadano en su ejercicio pleno de derechos y deberes como lo establece la ley. «Es un órgano autónomo con personalidad jurídica e independencia técnica, administrativa y financiera». Responsable de sus actos, a ser demandada en los tribunales de justicia.

El articulo No. 216 de la Carta Magna, de los Partidos Políticos, establece la libertad, libre de sujeción a los principios en esta Constitución. Garantizando la participación para fortalecer la democracia en igualdad de condiciones, respetando el pluralismo político, el desarrollo integral de la sociedad dominicana y, sobre todo, el interés nacional.

El Movimiento Patria Para Todos/as (MPT) se preparaba, amparado en la Constitución de la República, a participar en el proceso electoral, elecciones municipales, congresuales y presidenciales. La JCE impidió su participación al negar su reconocimiento con la resolución No. 22-2019 de 15 de octubre. Alegando "incumplimiento de lo requerimiento por la ley y lo establecido por el reglamento".

Retorciendo de mala fe lo que establece la ley 33-18 sobre Partidos, Organizaciones y Movimientos Políticos. Evacuaron una sentencia que afecta el desenvolvimiento de MPT. La entidad depositó todos los documentos y disposiciones de acuerdo con la presente ley. Con cerca de 158 locales en todo el territorio nacional y 95 mil firmas de ciudadanos mediante declaración jurada que respaldaron su reconocimiento legal. A esto, se entregaron debidamente en la JCE todas las documentaciones correspondientes.

¿Dónde estuvo la mala fe de las autoridades?

En que las 95 mil firmas validaban, única y exclusivamente, la intención del reconocimiento legal. No era necesario ser miembro, ni afiliado, militante del MPT para registrar la firma. El articulo No. 14 de la ley 33-18 en el acápite 6 establece el procedimiento: 

“Una declaración jurada por los organizadores de que el partido, agrupación o movimiento político cuenta con ciudadanos, que asintieron con sus firmas, en una cantidad no menor del dos por ciento (2%) de los votos válidos emitidos en las últimas elecciones generales ordinarias presidenciales…”.

Los inspectores que verificaron las firmas contaminaron su trabajo al cuestionar la militancia de los ciudadanos que asintieron con su firma la legalización del MPT. Además, no se auxiliaron de los dirigentes locales para localizar a las personas que tienen una dirección real y la que dispone la cédula de identificación personal. A todas luces, maniobras politiqueras dirigidas a perjudicar a una institución que ha cumplido con la ley y ejercer sus derechos políticos.

La JCE debe juzgar en igualdad de condiciones a todas las organizaciones políticas, sin tener privilegios con ninguna. Es cuestionable sus decisiones cuando son influenciadas por presiones palaciega o del sector empresarial. Viola la ley si con el mismo procedimiento favorece a una organización que tiene un porcentaje menor que la obtenido por el MPT. La parcialidad y la complicidad con las irregularidades descalifican a un organismo llamado a ocupar el papel rector.

El Movimiento Patria Para Todos/as (MPT) ha cumplido en más de un 90 % con lo que establece la ley en el proceso de su reconocimiento electoral. Los argumentos de la JCE violan el principio de equidad, igualdad y transparencia; al emitir y negarse a revisar una resolución discriminatoria que perjudica al MPT. Los tribunales de justicia tendrán la última palabra. El órgano rector de las actividades políticas no debe estar al servicio de intereses particulares ni partidista.