martes, 8 de junio de 2021

MPD: NUESTRO COMANDANTE BRÍGIDO PEGUERO (CAMARADA ALFREDO) SE NOS HA IDO


Movimiento Popular Dominicano (MPD)
Marxista-leninista
Fundado el 20 de febrero del 1956

Comunicado público a nuestro pueblo

Todas la familias emepedeistas y revolucionarias tienen sus pechos abultados de dolor; pero las conciencias revolucionarias y henchidas están más alta que los cielos.
Nuestro comandante Brígido Peguero, fue y seguirá siendo el ejemplo a seguir por sus grandezas humanas y revolucionarias. Amó y ayudó a su pueblo sin distinguir en que organización o no estaba el necesitado ubicado.
Indiscutiblemente para nosotros es una perdida enorme, grande e irreparable físicamente; no obstante sus herencias prácticas y teóricas están presente en cada emepedista y revolucionario que convivieron con él.
Como científico botánico hizo sus descubrimientos y aportes.
Su vida científica estuvo repartida por Colombia, Haití, Venezuela entre otros países.
Su vida como profesional le ganó grandes respetos y consideraciones de parte de sus compañeros del Jardín Botánico.
Nuestro Comité Político y todas sus estructuras aún en el dolor por la perdida de nuestro guía, nos sentimos orgullosos de ser parte en corazón y espíritu de ese ser humano tan hermoso; al cual la frase: nada humano me es ajeno le encaja a la perfección.
Exhortamos a todas nuestras a bases, amigos y allegados seguir apegados a los intereses de la clase obrera, los campesinos, los estudiantes y pueblo en general.
A nuestros militantes, que aunque estamos dolidos y tristes, no nos dejaremos vencer; porque el camarada y comandante rojinegro seguirá siendo nuestro guía y líder junto al Moreno, Otto Morales y todos nuestros hombres, y mujeres que han dado lo mejor de su vida por la causa revolucionaria y la emancipación del pueblo dominicano y sus masas trabajadoras y populares.
Junio: mes del camarada y comandante Brígido Peguero (Camarada Alfredo)!!
El dolor no nos cabe en el pecho, pero el honor de haber sido dirigido por nuestro Alfredo, es enorme!!
No vamos a llorar, vamos a multiplicar los ejemplos de Alfredo!!
El Partido de Pablo Martínez, El Moreno, El Men y Brígido Peguero Presente!!
Comité Político del Comité Central!!
Santo Domingo, R.D. 8 de junio del 2021.



lunes, 7 de junio de 2021

ARISTOCRACIA SINDICAL Y SU EMBESTIDA CONTRA LOS MÉDICOS

Por Santiago Castro Ventura

No constituye una sorpresa que un selecto grupo de ciudadanos que de modo vitalicio e improductivo dicen “representar” a los obreros, asuman la defensa de los patronos de las ARS en la litis con los médicos. La emprenden con energía contra los trabajadores sanitarios que sencillamente deben vender su fuerza de trabajo especializada a empresas, que sin tener responsabilidad directa frente a los pacientes se han fortalecido económicamente  de un día para otro de manera increíble. Solo hay que observar los enormes edificios que estos señores han levantado para “garantizar” la salud de la población asegurada.

¿Acaso la huelga no ha sido en toda la historia un derecho legítimo del trabajador para reclamar reivindicaciones?  Si acogemos los argumentos de la aristocracia sindical las gloriosas huelgas de Fousa-Cesitrado, Adochoin y Unachosin, fueron antiobreras porque paralizaron importantes actividades de servicios públicos en momentos políticos-sociales muy difíciles.  Tienen todo su derecho a convertirse en punta de lanza de los patronos y asumir su lenguaje, pero muchos dominicanos tenemos el derecho no solo  de censurar esa actitud, sino de ubicarlos en el lugar que les corresponde.

Estamos refiriéndonos a “líderes sindicales” que aceptaron con pasividad culpable la desaparición de las principales fábricas e ingenios estatales, que llevaron a la mayoría de esos trabajadores a emigrar o “emplearse” como motoconchistas. “Dirigentes”  que no han sido capaces de enfrentar la prohibición de sindicalización en las principales empresas privadas. Muy orondos se convierten en la fuerza de choque de las ARS para enfrentar a los trabajadores sanitarios en su lucha por un reclamo pertinente, obviando que son estos quienes deben aportar la atención a los trabajadores enfermos y padecer con ellos todas sus necesidades y ansiedades, mientras los “filántropos” de las ARS  manejan a su antojo los recursos de la malhadada seguridad social.

Los médicos son trabajadores sanitarios especializados. La responsabilidad en la atención al paciente es constante, hasta el extremo que cuando el médico sale del centro de salud y deja un enfermo de cuidado, todavía desde el exterior debe estar pendiente de su evolución. No es un trabajo cualquiera, por lo tanto necesita una remuneración adecuada, no de miseria, como ocurre en nuestro medio. En contraste la gran tajada tiene que ir a un magnate que está muy desconectado de lo que acontece en el escenario clínico-quirúrgico. Lo peor es cuando llega el momento que le coartan al asegurado las órdenes para medicamentos e internamientos porque pueden afectar los límites de sus “chelitos” de ganancias.

Reiteramos el médico constituye un trabajador muy especializado, y para entregarse a la salud de los demás debe tener su cerebro despejado de inconvenientes, para rápidamente valorar las posibilidades diagnósticas y terapéuticas adecuadas en cada paciente. Siempre recuerdo a Nelson Astacio mi excelente maestro de semiología médica, quien nos insistía que cuando se está frente al paciente y se escucha de voz de este o sus familiares la sintomatología, de inmediato se debe ir procesando en el cerebro los síntomas para tener un diagnóstico de impresión o sea inicial del cuadro clínico que se debe enfrentar de inmediato. Pero usted cree que un médico atiborrado de problemas económicos, puede tener la ecuanimidad mental necesaria para concentrarse en este aspecto básico, imposible. Por lo tanto, el trabajo del médico como otros de altos riesgos, necesita una remuneración especial. (A propósito, el presidente del Conep puede inquirir a una ilustre personalidad de la medicina muy cercana a él, si son ciertas o falsas estas afirmaciones).

Acaso no desconocen los señores aristócratas sindicales los tormentos que deben pasar los asegurados cuando los internamientos y los medicamentos sobrepasan los límites que han impuesto con su aprobación las ARS. Peor es el organismo oficial encargado de la “defensa” de los pacientes llamado DIDA, que admite los médicos tienen razón, pero que deben esperar la compasión de los patronos de las ARS.

La opinión pública ha visto como de manera insólita, sin sonrojarse estos señores de las ARS en medio de la pandemia obtuvieron ganancias por encima de los seis mil millones de pesos el año pasado. Y en este año se benefician con medidas gubernamentales como  no  permitir más de una prueba PCR para Covid-19 en el año, o sea que si los usuarios o pacientes presentan síntomas compatibles  en más de una ocasión deben cargar con los costos de las pruebas. Por supuesto a la aristocracia sindical vitalicia no le interesa impugnar esa resolución. El drama de los asegurados se puede constatar con las recetas, cuando usted va a cualquier farmacia y percibe como le comunican a los usuarios que su límite de medicamentos se terminó. ¿Porqué la aristocracia sindical no actúa en estos casos? No hay peor ciego que el que no quiere ver. Esos son los “sindicalistas” que someten al Colegio Médico porque “les niega” la salud a los usuarios. Es muy bueno ser “valientes defensores” de los trabajadores, para beneficiar a los filántropos de las ARS.

Los trabajadores de la salud han sobrevivido en este vendaval por la actitud militante en la defensa de la salud del pueblo y sus derechos, contra los poderosos que solo piensan en plusvalía a costa de todo lo que consideren mercancía, frívolas mercancías.

Fuente: La aristocracia sindical y su embestida contra los médicos | Acento

Dr. Santiago Castro Ventura



domingo, 6 de junio de 2021

MORIR EN BRUSELAS: RESPUESTA A MANUEL SALAZAR

 Por Pablo Gómez Borbón



Agradezco a Manuel Salazar la mención que ha hecho de mi libro “Morir en Bruselas” en un artículo publicado en la edición de ACENTO DIGITAL del sábado 5 de junio pasado. En dicho artículo, el señor Salazar hace algunas preguntas sobre mi obra que son absolutamente pertinentes. Escribo este artículo, pues, para responderlas.

  1. Es cierto que el género de “Morir en Bruselas” es difícil de definir. El historiador Juan Daniel Balcácer la ha definido como una “novela histórica” o una “historia novelada”. El también historiador Roberto Cassá la define como “historia novelada”. Yo la definiría como un “trabajo de investigación disfrazado de novela”. Es decir, muchísimo más cercano a la realidad que a la ficción. En ese sentido, acepto sin ambages la calificación de “honesto” que hace de él el doctor Cassá.
  2. En mis palabras de presentación de la obra, publicadas en ACENTO DIGITAL, defino, como parte de la metodología usada, los límites y las razones de la ficción que incluyo en ella: “Los extensos interrogatorios que ocupan sus páginas sirven para presentar los hechos históricos que he hallado […]. Las conversaciones entre ambos protagonistas, en cambio, corresponden a ponderaciones y análisis de estos hechos. Debo aclarar[…] que en ningún caso esta ficción afecta la esencia de mi obra. Tampoco se trata de una ficción gratuita. […].Con ella busco satisfacer tres objetivos: “Primero, conectar mis hallazgos en los ocho países que se citan en la obra. Segundo, expresar las conclusiones de mis investigaciones y […] presentar la realidad en la que tuvieron lugar las muertes de Pinedo y Gómez […]”. Tony Raful califica “Morir en Bruselas” como “el trabajo más serio y detallado sobre las muertes del Moreno y Miriam Pinedo. Aun si corro el riesgo de parecer inmodesto, afirmo que su opinión es absolutamente cierta.
  3. He dicho en otro lugar que no considero tener el monopolio de la verdad. Me interesa sobremanera saber cuáles son las inexactitudes que podría contener mi texto.
  4. Con toda honestidad, no he visto ninguna “sarta de críticas contra la izquierda ni contra el MPD”.
  5. No tengo ninguna militancia. Es completamente irrelevante cuál sea mi posición política (tenerla en cuenta constituiría un argumento ad hominem), habida cuenta de que, como puede deducirse de lo que he dicho más arriba, mi intención es apegarme a la realidad tanto como lo permitan la lejanía temporal y la niebla de misterio que envuelve estos hechos. El mismo señor Salazar constata que hago un inventario de las virtudes de Maximiliano Gómez, lo cual no me impide, por supuesto, enumerar también sus debilidades y errores, las que resaltan sus aciertos y fortalezas. De no hacer este último inventario, incurriría en idealizaciones incompatibles con el aporte histórico que he buscado con este libro.
  6. La realidad no puede depender de un posicionamiento político. Me niego a que se me instrumentalice para justificar una ideología, sea de izquierdas o de derechas. Sí creo que, a pesar de que muchos fueron lúmpenes (según reconoció el mismo Gómez), muchos de los actores de izquierdas fueron gente de mucha valía moral, como lo son todos los idealistas. En otra parte he argumentado que los idealistas aportan más que los pragmáticos, por lo que, para mí, el idealismo es una virtud, una virtud que, por cierto, lamentablemente, brilla por su ausencia en los tiempos que corren.
  7. La “autocrítica” es un término muy mencionado por la izquierda revolucionaria, pero muy poco practicado. Tan poco, que muchos dirigentes de la izquierda revolucionaria han tomado el equilibrado análisis que hago del Moreno y sus actuaciones, como un acto destinado a desprestigiarlo. Esto es absurdo y muestra, precisamente, su incapacidad de hacer autocrítica y su afición a las idealizaciones y a las idolatrías.
  8. “Morir en Bruselas” ha tenido un éxito que no deja de sorprenderme: la primera edición está prácticamente agotada; la crítica ha sido prácticamente unánime: ha sido considerado como un libro bien escrito y bien documentado. Ha sido loado tanto por el publico general como por intelectuales entre los que mencionaré a Carmen Imbert Brugal, Roberto Cassá, Bernardo Vega, José Luis Malkún, Fausto Rosario, José Rafael Sosa, Flavio Darío Espinal, Juan Daniel Balcácer, Ramón Colombo…esto sin mencionar a Guido y Fabricio Gómez Mazara. Este respaldo me satisface y me parece una garantía de la seriedad de mi obra. Esta es la fuente de la primera de mis satisfacciones.
  9. Una segunda satisfacción es haber encontrado y compartido detalles desconocidos sobre la estadía en Europa de Maximiliano Gómez así como de las circunstancias que rodearon su muerte.
  10. Una tercera satisfacción: haber logrado que el público en general conociera el infierno al que fue sometida Miriam Pinedo y contradecir contundentemente a aquellos que todavía persisten en la ignominia de atribuirle la muerte de Maximiliano Gómez.
  11. Como no puede haber felicidad completa, “Morir en Bruselas” no ha cumplido con uno de los objetivos que me había impuesto: el de servir de catalizador de una discusión que redundara en el conocimiento de esta importante etapa histórica. Por suerte, tal fracaso no puede achacárseme, ya que es la exclusiva responsabilidad de algunos dirigentes de aquella izquierda revolucionaria tan reacia a reconocer sus errores. Me explico.
  12. He dicho que la crítica del libro ha sido unánimemente positiva. Que yo sepa, solo ha desagradado a tres dirigentes de la izquierda revolucionaria. Uno de ellos califica “Morir en Bruselas” como una obra de ficción, dando a entender, como hizo en su momento Balaguer con “La Fiesta del Chivo”, que mi libro no es más que fruto de mi imaginación. Otro dirigente ha expresado el sinsentido de que al defender a Miriam Pinedo, denuesto la memoria de Maximiliano Gómez, de querer pintarla – a ella, que fue apresada, secuestrada, torturada, estrangulada, decapitada, despedazada y calumniada – como a una víctima ¡Si ella no lo fuera, no sé quien podría serlo! Finalmente, un tercer dirigente se indigna diciendo que mi novela es una m*****. No se lo tomo en cuenta: fue uno de los que votó la muerte de Miriam Pinedo; fue uno de los que participó en el simulacro de interrogatorio al que fue sometida. Peor aún, uno de los presos canjeados junto a él por el teniente coronel Crowley me ha hecho saber que sobre este individuo pende la sospecha - ¡Horror de horrores! - de haberla violado sexualmente. Cabría esperar que estas críticas a mi libro se hicieran públicamente. Al no hacerlo, estos dirigentes rehúyen su deber histórico. Pero ese es su problema, no el mío.
  13. Su silencio es lamentable. Quedan preguntas importantes por responder: ¿Cómo fue posible que, a pesar de su carácter sádico y criminal, Manolo Plata siguiera fungiendo como líder del grupo de exilados del MPD? ¿Cómo es posible que la versión que de estos hechos da Manolo Plata sea compartida por muchos dirigentes del MPD, a pesar de haberse demostrado su falsedad?¿Cómo es posible que a Miriam Pinedo la torturaran, la condenaran y la asesinaran miembros del mismísimo MPD?¿Cuál fue la actitud de la dirigencia del MPD ante estos hechos?¿Por qué esta ha callado, insistentemente, ante las reiteradas acusaciones públicas que sobre estos hechos le hizo la familia Pinedo Mejía en general y Monchín Pinedo en particular? Este silencio le hace un magro servicio a nuestra historia e incluso a ellos mismos: ya se sabe lo que se dice de quienes callan…
  14. Cuando digo que morir en Bruselas no sirve de nada no digo que militar en la izquierda fuese inútil. Al decirlo, quiero puntualizar el carácter absurdo de las muertes de Pinedo y de Gómez. En cuanto a esta última, debo decir que fue, junto a la de Caamaño, una herida mortal de la que la izquierda no pudo recuperarse. Hugo Hernández Alvarado, el más joven de los presos canjeados comparte la opinión de Tony Raful de que el secuestro de Crowley fue, aunque comprensible, pues se temía por la vida del Moreno, un enorme error, pues, al fin y al cabo, terminó costándole la vida.

Concluyo felicitando al señor Salazar por haber sido el único dirigente que, hasta la fecha, se ha referido a mi obra, la cual, según se ha dicho, posee un innegable valor histórico; afirmando que muchos dirigentes de la izquierda tienen un legítimo derecho de sentirse orgullosos del papel que jugaron; y repitiendo uno de los refranes favoritos de mi madre: “amor no quita conocimiento…

Crítica de Manuel Salazar: CÍRCULO DE IZQUIERDA: UNA RÁPIDA LECTURA AL LIBRO: "MORIR EN BRUSELAS", DE PABLO GÓMEZ BORBÓN (fortymodeste.blogspot.com)

Fuente: Morir en Bruselas: Respuestas a Manuel Salazar | Acento

Pablo Gómez Borbón




sábado, 5 de junio de 2021

MOVIMIENTO SOCIAL, PROGRESISMO Y REVOLUCIÓN

Por Fortune Modeste Valerio  



El Movimiento Social y el Progresismo, dos espacios que protagonizan acontecimientos importantes, en la región, que han cambiado el curso de la historia. El primero, utilizando la calle, sirve para levantar reivindicaciones, propuestas, demandas y problemas sociales que afecta a la población; y el segundo, forma de gobierno, dentro del capitalismo, que concentra su accionar en una justa redistribución de la riqueza, y adecentar el proceso democrático.

Ante estos fenómenos políticos y sociales, las corrientes políticas e ideológicas no se quedan con los brazos cruzados. Intentas controlar e influir en los mismos, para que le sirvan a sus planes tácticos y estratégicos. De ahí que las izquierdas y la derecha no dejan de estar presentes.

 En la región han tenido que batallar con una oposición firme y diversa. El progresismo tiene connotaciones muy complicadas a la hora de estudiar sus movimientos y resultados. De lo que estamos seguros: es una corriente política positiva que puede acelerar el tránsito democrático.

El progresismo y el movimiento social tienen sus particularidades en función de su país de origen; sus necesidades, limitaciones y ventajas. Deben saber manejar con inteligencia el carácter antiimperialista del proyecto. Y por último, tener mucho cuidado con no confundir a los amigos con los enemigos.

En el capítulo dominicano, el progresismo es débil y muy difuso. El movimiento social, los Estados Unidos lo manejan a su antojo; aunque pierden fuerza, cuando se encuentran de frente con una oposición unitaria. Su presencia e influencias son evidentes. Algunas veces camuflageada, ahora a la franca, con el mayor descaro posible. 


La base política del progresismo debe ser el movimiento social y comunitario; de los jóvenes. Pero los mismos se encuentran influenciados por diversas fuerzas políticas. La sociedad civil es un instrumento de los gringos con presencia significativa en estos sectores sociales. Los trabajadores y campesinos, ignoran el proceso.

El movimiento social y popular no tiene nada de independiente. Aunque se alejan de los partidos políticos, lo hacen para evitar su contaminación y manipulación partidaria visual; causa de su división y extinción. 

Estamos claros, los sectores al servicio de los Estados Unidos no tienen nada de progresistas. Su misión es castrar el movimiento social y comunitario, para evitar el control de los revolucionarios y comunistas. Es una pelea, cuerpo a cuerpo.

Son tan inteligentes, como todo imperio, que se adelanta a los acontecimientos, para impedir efectos devastadores a sus intereses. Conjugan muy bien el presente y el futuro, para posicionar sus fichas en posiciones claves en el tablero del ajedrez político. 

El “progresismo” dependiente, pro yanquis, descansa su fortaleza en los medios de comunicación, y en la posibilidad de alcanzar funciones públicas. Sus recursos son ilimitados, detrás tienen el poder imperial. No esconden sus posiciones anticomunistas, aunque algunas veces disfrazan el muñeco. 

El verdadero progresismo lucha por profundizar el proceso democrático que garantice mejores condiciones de vida y de trabajo; impulsar la producción nacional; incorporar los avances tecnológicos a las técnicas productivas y al diario vivir; combatir la corrupción y la impunidad, y preservar el medio ambiente, evitando su explotación salvaje. La defensa de la soberanía y la independencia, son piezas intocables, si queremos un camino independiente ante el poder destructor del imperialismo. 

El gran reto de los grupos revolucionarios y comunistas: impulsar un progresismo de nuevo tipo que tenga como base un movimiento social y popular saludable, plural, democrático; incorporando a los trabajadores, campesinos y otros sectores; y evitar “narigonearlo” a manera de su estructura partidaria.



viernes, 4 de junio de 2021

UNA RÁPIDA LECTURA AL LIBRO: "MORIR EN BRUSELAS", DE PABLO GÓMEZ BORBÓN

Por Manuel Salazar

El libro es una minuciosa, laboriosa y amplia investigación.
Pone en relieve una excelente cualidad literaria del autor. Sin duda un gran escritor.
¿Novela o reportaje?
Si es novela ¿Cuánto hay de, y dónde, la ficción?
Si es reportaje, entonces hay que destacar algunas inexactitudes en hechos. Irrelevantes en todo caso, en la experiencia general que aborda. Y que pudieran pasar como licencia literaria, si el texto es una novela.
Pero a mi me da, que es reportaje.
En el libro hay un reconocimiento a Maximiliano Gómez. Brillante, audaz desde el punto de vista político.
Esto es importante, para poner en relieve que no existe una relación lineal entre nivel académico e intelectualidad revolucionaria; ni mucho menos entre esta y procedencia social. El Moreno no fue siquiera bachiller; fue un obrero, y puede decirse que revolucionó la manera de pensar la revolución dominicana.
I.- ¿Fuenteovejuna mató a Moreno y Miriam Pinedo?
1- La CIA, a través de Manolo Plata.
2.- Conflictos entre maoístas y prosovieticos.
3.- Resultado de lucha de egos.
4 .- La venganza de Miriam Pinedo por la muerte de Otto Morales.
5.- Un accidente por inhalación involuntaria de monóxido de carbono.
II.- La caracterización de la personalidad de Manolo Plata ofrecida por varios a lo largo de la obra, y detalles como la visita de este a la AFP, presentando una tarjeta de "alguien" al Director de esa agencia como credencial para que este le reciba y haga pública una versión de las muertes de Moreno y Miriam, dan una indicación del autor de la obra de que fue aquel el ejecutor del crimen.
No lo dice de manera explícita, pero induce al lector a verlo así.
III.- Necesidad de reivindicar a Miriam Pinedo como otra mujer dominicana mártir.
El crimen alevoso, horripilante contra ella, procuró envolver el crimen contra Moreno, poner en el mismo la principal atención pública, y matarla para siempre.
IV.- Los emepedistas en el exilio. Mucha gente interesante, revolucionaria, y algunos lúmpenes.
V.- Hoy podemos afirmar que fue incorrecta, un error, la política definida por el Moreno. Lo mismo puede decirse de la insurrección de Manolo y sus compañeros en Manaclas y otros frentes guerrilleros en noviembre de 1963.
Y así las posturas tácticas de todos los grupos de izquierda a partir de 1961... 1962, especialmente la abstención electoral en ese año; .... 1963... 1968, etc.
Desde hoy. Con algún nivel de la madurez que hemos alcanzado algunos en la izquierda.
Pero creo que la izquierda de aquellos tiempos no tenia, ni podía tener, la madurez teórica y política para prever los desaciertos de esas políticas y hechos. Dadas las circunstancias históricas del país, más de 30 años de dictadura y acontecimientos que sobrevinieron en cascadas, que no permitieron la reflexión teórica sopesada, ni la asimilación de experiencias revolucionarias extranjeras.
Tras la caída de la dictadura de Trujillo, la izquierda entró con determinación a la lucha por el poder de una manera abrupta, sin que mediara un acumulado de experiencia teórica y política. No tuvo antes ni en ese momento, la oportunidad de hacer esa reflexión. En medio de una represión a muerte.
El libro "He aquí la izquierda", del camarada Rafael Chaljub Mejía, aborda con amplitud y propiedad esa experiencia.
La izquierda de aquellos años se armó sólo de valor y heroísmo. En general, los de ahora habríamos hecho lo mismo en las mismas circunstancias.
Por tanto, más que criticar aquellas experiencias, toca inclinarnos reverentes ante tanta gloria, y aprender. Aprender para actuar mejor.
V.- El libro ha desatado una sarta de opiniones contra la izquierda, y el MPD en específico.
No se si ese era uno de los propósitos del autor. No conozco su línea de pensamiento político. No necesariamente su militancia, si la tuviere; sino su pensamiento, que seguro si lo tiene.
Pero al final del libro, planta un mensaje: No vale la pena morir en Bruselas, ni en Paris.... ¿Quiere decir, no vale la pena militar en la izquierda?
VI.- Toda la gloria de la izquierda dominicana, y por supuesto del MPD, no cabe en ningún libro, novela o reportaje. Sólo cabe en la experiencia y enseñanzas históricas de la lucha de los pueblos, y del dominicano en particular; para luchar mejor cada vez en busca de la liberación nacional y el socialismo.
Los errores, que los hubo, hay y habrá; también son para aprender. Y seguir mejor la marcha. Aunque haya derrotas, atrasos y dificultades.
¡Viva Maximiliano Gómez, el Moreno!
¡Venga Miriam Pinedo a la memoria histórica del pueblo dominicano!
¡Viva la izquierda dominicana!
¡Viva la gloria del MPD!
¡Ni un paso atrás!

Manuel Salazar

jueves, 3 de junio de 2021

ACERCA DE LA TEORIA REVOLUCIONARIA Y EL PROYECTO SOCIALISTA-COMUNISTA EN EL SIGLO XXI

Por Narciso Isa Conde

Después de toda la experiencia vivida en el Siglo XX, de todos los cambios registrados en el capitalismo mundial, continental y nacional, y de todos las dudas y confusiones sembradas a partir del colapso del llamado socialismo real, entramos en la tercera década de un nuevo siglo con un planeta estremecido por la crisis de decadencia del capitalismo imperialista y la degradación de sus modelos seudo-democráticos.

En este contexto resulta imperioso reflexionar y accionar a favor de nuevas alternativas transformadoras. Y surgen los cuestionamientos:
¿Cuál democracia?
¿Cuál socialismo?

El desafío en medio de una creciente indignación y altos niveles de rebeldía de los pueblos es precisamente responder audazmente estas preguntas sin partir de cero, ni en cuanto a teoría, ni en cuanto a la práctica revolucionaria y a los nuevos ensayos derivados de ellas.

El tema es apasionante, y nos convoca a tratarlo tanto desde el punto de vista de la creación teórica denominada Socialismo Científico, como desde las posibles características o ejes básicos del proyecto que necesitamos recrear.

• VOLVER A MARX…

Hablar de socialismo científico en el siglo XXI implica volver a Marx, a Engels, a Lénin… y rescatar los grandes valores de su pensamiento revolucionario, sus extraordinarios aportes científicos, sus invaluables críticas al capitalismo y al imperialismo en sus respectivas épocas.

Implica recuperar todo lo vigente de su creación teórica y su práctica política.

Marx encabezó un portentosa revolución en el pensamiento social que lo convirtió en referencia obligada no solo en el Siglo en que lo tocó nacer y fallecer, sino a todo lo largo del Siglo XX y en lo que va del XXI.

No es posible la impugnación de este orden capitalista, cada vez más explotador, opresor e inhumano, sin recurrir a los fundadores del socialismo científico.

No es posible plantear su reemplazo como sistema dominante, obviando sus aportes y los de sus continuadores.

Marx y Engels sentaron las bases científicas del proyecto socialista, superando la visión ilusa respecto a esa necesidad histórica.

Le dieron razón y fundamento a la posibilidad de esa necesidad desde una crítica profunda de las entrañas del capitalismo y de sus contradicciones esenciales, dándole sustentación a la alternativa socialista-comunista: producción social y apropiación privada, explotación asalariada y robo del plus trabajo, salario, valor, precios y plusvalía, acumulación originaria y reproducción ampliada, concentración de la propiedad y el ingreso, empobrecimiento de la mayoría de la sociedad, dominio y emancipación, revolución, poder del proletariado, sociedad poscapitalista, socialismo y comunismo…

Igual puede decirse de Lénin respeto a su teoría del imperialismo, de la revolución en Rusia y a escala mundial, y a sus aportes respecto a la era de la exportación del capital, del capital financiero, de los monopolios, de los oligopolios, los carteles y los trust.

Todo esto ha evolucionado de diferentes maneras y ha estado acompañado de fenómenos cada vez más nuevos. Pero todo esto sigue vivo en la esencia del capitalismo y del imperialismo modernos y ultramodernos, y tiene un inmenso valor asumirlo en la lucha por abolir el capitalismo y reemplazarlo.

Las obras de Marx, Engels, Lénin pueden ser –y de hecho son- insuficientes para explicar, cuestionar y sustituir el imperialismo y el sistema capitalista de estos tiempos, pero son a la vez imprescindibles para hacerlo. Su método científico para el análisis de la historia, de la sociedad humana y del proceso capitalista es el más útil y certero de todos los conocidos y empleados.

Más aun, en el ideario de libertad de la sociedad humana no existe una propuesta científica que supere los contenidos emancipadores y el potencial de felicidad que encierra la propuesta de Sociedad Comunista de Marx y Engel, y los aportes de Lenin sobre la necesidad y posibilidad de abolir el Estado y toda forma de coerción, hasta crear una “asociación de seres humanos libres”, donde cada quien aporte según sus capacidades y reciba según sus necesidades, disponiendo de un amplio espacio de tiempo para la recreación espiritual, la diversión, la formación, el disfrute de las artes y la creación científica.

Esta es una propuesta de largo aliento que precisa de una largo periodo de creación de valores y medios de vida para elevar el desarrollo de las fuerzas productivas y de los seres humanos, promover formas de convivencia democráticas, elevar la conciencia en torno a la solidaridad y a la justicia, crear condiciones de abundancia de bienes materiales y espirituales, elevar la apropiación social del conocimiento, crear seres humanos nuevos despojados de egoísmos, y procurar el predominio de lo social sin aplastar ni contener el desarrollo de lo individual; creando a la vez un relación armónica y equilibrada entre los derechos seres humanos y los derechos de la Madre Tierra.

Por eso Marx, si bien propugna por la derrota política del capitalismo por vía rápida y revolucionaria, concibió el socialismo como una larga fase de transición del capitalismo al comunismo que posibilite crear los resortes materiales y culturales, avanzando sostenidamente hacia la colectivización voluntaria, la conciencia solidaria, el predominio de lo social sobre lo privado, la superación educativa, la abundancia de medios de vida y su justa distribución, la total erradicación de la propiedad privada sobre los medios de producción y distribución y la progresiva abolición del Estado hasta arribar al reino de la libertad y la felicidad, a un alto grado de bienestar colectivo e individual…

• RENOVAR CONSTANTEMENTE EL PENSAMIENTO TRANSFORMADOR

Marx y Engels vivieron, estudiaron, criticaron e impugnaron el capitalismo desde su condición de sociedad industrial y de su nivel medio de desarrollo.

Sus reflexiones científicas los llevaron a un alto nivel de abstracción y visión crítica del capitalismo euro-céntrico de la segunda mitad del siglo XIX, así como a un gran esfuerzo de teorización de las posibilidades y vías para su abolición y superación dialéctica en pro de una nueva sociedad.

Pero Marx y Engels –salvo la experiencia efímera de la Comuna de París que es preciso rescatar- no vivieron ese proyecto de transformación de la sociedad humana, ni en su fase de transición (al socialismo), menos aún en lo concerniente al avance hacia la sociedad comunista. Razón relativa tienen algunos estudiosos del marxismo clásico cuando afirman que Marx sabía más de capitalismo que de socialismo.

Ambos tampoco vivieron la fase imperialista del capitalismo que estudiaron Lénin y los precursores de sus trascendente reflexiones sobre esa nueva etapa.

Por tanto, no conocieron en toda su extensión y profundidad el fenómeno imperialista ni el despliegue del desarrollo desigual del capitalismo como sistema mundial, sus diversos niveles de desarrollo, las relaciones contradictorias entres sus países centrales y su periferia dependiente, los impactos del colonialismo, la dependencia y la recolonización, y la relación entre sus metrópolis y los países subordinados de Asia, África, América Latina y el Caribe. Aunque ciertamente en no pocos aspectos trascendieron su propia época con análisis realmente visionarios y geniales predicciones.

Incluso Lénin no pudo estudiar la evolución del imperialismo hasta el presente, independientemente de todo lo nuevo y enriquecedor del socialismo científico que puede encontrarse en su teorización, en su práctica política y en todo lo que aportó para superar el enfoque euro-céntrico de sus predecesores y para considerar la transición no solo desde la abstracción de una sociedad capitalista madura a una sociedad comunista, sino el proceso intermedio entre un capitalismo “atrasado” y/o combinado con relaciones pre-capitalistas, un tránsito al socialismo ajustado a esas condiciones, incluidos sus extraordinarios aportes sobre la revolución democrática y la alianza obrero- campesina dentro de ella.

De todas maneras en Marx, e incluso en el propio Lénin, pueden apreciarse déficits en el desarrollo de la teoría del tránsito y también de los detalles de un socialismo concebido como colectivización no solo de la economía, sino también de las relaciones de poder en la sociedad, en el sistema político, en la familia y en la pareja; como sociedades con instituciones profundamente democráticas y participativas, en permanente auto-superación. Igual se quedaron cortos en las previsiones para impedir que las expropiaciones a favor del Estado devinieran en modelos estatista-burocráticos, negadores de la socialización. Lénin expresó angustias en los albores de ese peligro, pero no vivió para abordarlo a mayor profundidad.

Demás está decir que en ninguno de esos periodos de la lucha anticapitalista estuvo planteado lo relativo a la dramática crisis dentro del ecosistema planetario y la presencia de graves problemas medioambientales; ni tuvo lugar el desarrollo extraordinario de la teoría de género y de la crítica al patriarcado (al capitalismo patriarcal), como tampoco lo relacionado con las cuestiones migratorias y los agudos problemas etno-sociales y xenofóbicos del presente. Las características y dimensiones de esos fenómenos y de esas reflexiones, como las respuestas teóricas y prácticas desplegadas con posterioridad, no eran pensables en aquellos tiempos..

Entonces no estuvo claro, o no estuvo tan claro como ahora, que el tránsito o proceso de creación de lo nuevo no solo hay que concebirlo como proceso de socialización hacia la sociedad comunista, sino que es necesario contemplar una especie de tránsito dentro del tránsito: un tránsito, previa ruptura, del capitalismo al socialismo, que implica desmontar y abolir lo viejo para crear lo nuevo.

Ahora parece más certero hablar no solo del socialismo como tránsito al comunismo, sino también del tránsito previo al socialismo.

Y se precisa entender que la socialización es mucho más que abolir la sociedad capitalista y que estatizar o colectivizar la economía. Porque ella implica superar todas las opresiones y discriminaciones en relaciones de poder dominante, incluye una trascendente dimensión cultural. Ahora está mucho más claro en lo que puede devenir de la simple estatización y los procesos en los que se confunden propiedad social con propiedad estatal.

Ahora hay más razones para pensar que el socialismo implica todas la liberaciones, todas las emancipaciones, lo que nos remite a superar por la vía revolucionaria la explotación de clase, la opresión de género, la dominación de una raza sobre otra, la tiranía contra la naturaleza y el ambiente (que implica altos riesgo para los seres humanos), la opresión burocrática-militar y el avasallamiento desde el Estado.

Y esto exige a la vez de una continua creación de democracia directa y un persistente esfuerzo hacia el autogobierno y la autogestión.

El predominio de lo público sobre lo privado, de lo comunitario sobre lo individual, del ser humano solidario sobre el egoísmo, de lo socialista sobre lo capitalista, del interés de la pobrecía (proletariado y amplios sectores empobrecidos o en proceso de empobrecimiento) sobre los intereses de la gran burguesía, el predominio de la sociedad civil popular sobre el Estado…deberían convertirse en palancas persistentemente accionadas y activadas para dar el salto en calidad hacia estaciones superiores en constante auto-superación. Solo así puede ampliarse y enriquecerse la cosmovisión socialista.

A esto hay que agregarle todo lo que ha cambiado el capitalismo y del imperialismo en su evolución desde entonces hasta nuestros días.

En su patrón de acumulación tecno-científico. En su formas gerenciales. En su patrón de acumulación y reproducción. En su poder de concentración, sobre-explotación y exclusión social. En sus niveles de transnacionalización y financierización. En sus relaciones dentro y fuera de los Estados-Nación. En la correlación al interior de sus centros, países y sectores hegemónicos.

En su grado de militarización. En su proceso de gansterización. En su ideología dominante y los medios disponibles para instrumentarla. En el impacto sobre las clases y sectores subalternos. En las fuerzas que representan el capital hegemónico y las fuerzas del trabajo capaces de contrarrestarlo y desplazarlo de poder. En los sujetos de la dominación y los sujetos liberación.

Y si bien en muchas de estas cosas hay que retomar los hilos proyectados por Marx, Lénin y otros (as) pensadores socialistas-comunistas del siglo XX, es necesario reconocer que ellos tienen límites, que son muchos los fenómenos nuevos y distintas las evoluciones de fenómenos certeramente definidos en el pasado.

La crítica al capitalismo actual contiene muchas cosas nuevas y debe incluir muchas otras más. Igual debe pasar con las propuestas alternativas pro-socialistas.

Y esto último incluye exigencias cruciales si se tienen en cuenta que la concepción socialista-comunista desde el marxismo y el leninismo clásico fue gravemente adulterada por elaboraciones “teóricas” y prácticas políticas desde el denominado socialismo real y desde la hegemonía de la burocracia.

La deformación, dogmatización, y falsificación del socialismo científico original, hizo enormes daños al desarrollo de esa teoría revolucionaria.

El colapso de la realidad que se intentó justificar a base de dogmas, ha forzado a romper esas ataduras teóricas y dio paso a un periodo de búsqueda y creatividad, todavía limitado por el peso muerto de la nostalgia de lo que fracasó y por el fardo de la inercia dogmática. Y esto nos emplaza a superar el “museo de la vieja palabra” como lo denominara el camarada Schafik Handal.

• ENRIQUECER LA TEORIA AL COMPAS DE LAS LUCHAS

El socialismo científico del siglo XXI necesita volver a Marx y avanzar mucho más. Más que en lo que Lénin lo enriqueció.

Hay que volver a los/as pensadores/as excluidos por una u otra visión dogmática o reduccionista.

Hay que volver a Rosa Luxemburgo, a Luckacs, a Gramci, a Trosky, a Mao Tse Tung, a Ho Chi Ming.

En nuestra América hay que volver a José Carlos Mariategui, a Ernesto Guevara, a Fidel, a Carlos Fonseca Amador, a Schafik Handal…
Volver a ellos porque enriquecieron a los pioneros.
Volver a ellos para enriquecerlos y enriquecernos.
Pero no solo hay que volver a ellos.

Hay que abrirse mucho más a la creación heroica, porque muchas cosas han cambiado después de sus valiosos esfuerzos y de sus visionarias creaciones.

El socialismo científico del siglo XXI tiene que nutrirse de todo el acervo científico-técnico y cultural de los tiempos presentes y futuros, y tiene que abrirse a otras escuelas de pensamiento crítico del capitalismo y a las enseñanzas de las luchas libradas.

El capitalismo actual, aun sin remontar sus fronteras sistémicas, está inmerso en un proceso de grandes mutaciones que precisan analizarse y enfrentarse.

La informática, la electrónica, la robótica, la física quántica, la teoría del genoma humano están introduciendo cambios y fenómenos dignos de ser analizados junto al poder secuestrador que tiene la cúpula capitalista sobre esos fenómenos.

El carácter neoliberal, patriarcal, ecocida, racista y adulto-céntrico del actual poder capitalista, por igual.

Pero a su vez los nuevos actores sociales, las nuevas luchas, los sujetos activos del campo anticapitalista generan, reactivan y enriquecen notablemente escuelas de pensamiento extraordinariamente importantes, armónicos y/o complementarias al pensamiento marxista.

Generan nuevas escuelas y nuevos movimientos transformadores, nuevas formas de pensar y nuevas rebeldías y energías liberadoras.

Pasa así en el campo de la teoría de género y las fuerzas activas y potenciales del feminismo.

Pasa también en el terreno de las cosmovisiones indígenas y la emergencia de los pueblos originarios.

Sucede además en las fuerzas que se oponen a la teología de la dominación y asumen la teología de la liberación.

Acontece en el campo del ambientalismo revolucionario.

En el plano de la juventud y en sus acciones contra el desprecio y la subordinación a una ideología adulto-dominante, hay también un enorme potencial de justas rebeldías. Igual en el terreno de la discriminación sexual, y en el plano de la lucha de los(as) inmigrantes contra la xenofobia y la súper-explotación.

Todos estos fenómenos cruzan la lucha de clase y la lucha de clase los cruza a ellos.

Una mezcla de razón, ciencia, sentimientos, defensa de identidades y soberanías, rebeldías sociales, culturales y anticoloniales, confluyen en las rebeldías del presente contra el capitalismo en crisis; lo que no debe excluirse de una propuesta alternativa que amalgame socialismo, liberación y democracia real, para salir de él.

Narciso Isa Conde

miércoles, 2 de junio de 2021

"EL SÍNDROME DE LA IDEOTEZ"

Ing. Rafael Matos Féliz

En la visita del Presidente a Barahona, sale una serie de cosas, que vistas desde mi óptica, parecen cocos guindandos.

Con respecto a la depredación de la Belfond en el Bahoruco Oriental, el Presidente dijo que eso fue algo que heredó de la pasada gestión, queriendo con ello, salir de la responsabilidad del desastre ambiental y de la muerte de la madre de nuestras aguas y de la descalificación de la vida de los suroestanos,
Veamos: Manuel Estrella dijo que tenían 7 años paralizados en la concesión de la depredación contra el Bahoruco Oriental y que en solo 15 días el Gobierno del Presidente Abinader les dio los "permisos" por 75 años. Analicemos esto: Lo que heredó el Presidente fue una paralización del permiso de la explotación, si eso era su herencia debió seguir con lo que heredó. Pero NOOOOO, lo que hizo fue cambiar lo heredado y otorgar el permiso por 75 años. Modificó la herencia recibida.
Ocurre que esa herencia la recibió con todas las violaciones a la Constitución, a las leyes y a la vida de la gente. Pensamos que si lo heredado tenía esos elementos de fondo, lo correcto era eliminarlo de golpe y porrazo. Así se daba una lección de transparencia y respeto a nuestras normas, que fue el juramento que hizo cuando se juramentó como nuestro Presidente.

Bahoruco Oriental: explotación minera de roca caliza.
Otra cosa: el Presidente heredó de la pasada gestión, la corrupción en todas las instancias del Estado y en todas las actividades de la vida nacional. Partiendo de su excusa para favorecer a la Belfond, era entendible que dejara que todo siguiera igual, pues esa situación era culpa de otros, no de él. Fue algo que heredó.
Sin embargo, esta última herencia ha tratado de eliminarla y hay ejemplos evidentes con la justicia y la corrupción.
Como ven mis estimados, yo no entiendo eso de herencia, pues en algún momento la tomo como excusa, continúo con ella y la hago mayúscula y en otro momento, la reniego y la enfrento para eliminarla.
Mi síndrome, me lleva a pensar que en la herencia de la Belfond y su aliado, Acero Estrella, habían amarres previos e indisolubles. Excúsenme por favor. Recuerden que sufro del "Síndrome de la idiotez".
Autor exdirector UASD Barahona, expresidente SOEBA y del Planbá.


Ing. Rafael Matos Féliz