lunes, 25 de julio de 2022

Nota sobre la unidad

Por Guillermo Moreno 

Gana cuerpo, cada día más, la necesidad de la unidad de los partidos, movimientos y ciudadanos independientes que no se identifican con los partidos tradicionales que han gobernado en los últimos 60 años. Se abre la perspectiva de cristalizar una propuesta unitaria de contenido progresista y de izquierda que participe con identidad y voz propia en los escenarios de disputa del poder político. 

La unidad ha sido una vieja aspiración de la izquierda y de los sectores progresistas del país, una y otra vez malograda.   Habrá que esperar para saber si esta vez el empeño resulta exitoso. 

Vale la pena observar que, en esta ocasión, hay varios puntos que representan un avance notable. 

Uno es que se trata de la unidad política con una definida vocación electoral de cara a la elecciones municipales, congresuales y presidenciales de 2024. Por tanto, queda atrás ese viejo dilema de si participar o no en las elecciones generales y que siempre retorcía y obstaculizaba la unidad o cuando ésta se producía era muy tarde. 

Otro es que nadie haya puesto como condición que la unidad deba estructurarse en torno a su candidato.  Se trata pues de la superación de esa visión estrecha y sectaria que desconfiaba y de antemano descalificaba al otro, lo que resultaba incompatible con el propósito unitario. 

También es un punto de avance que haya conciencia de la necesidad de que las candidaturas se elijan por métodos democráticos participativos, con las debidas garantías de transparencia que le otorgue la legitimidad necesaria a los que resulten electos, para evitar situaciones traumáticas al final del proceso.  

Y por último, que la propuesta electoral alternativa se unifique, y construya su identidad, en torno a un programa de gobierno de mínimos indispensables que identifique las reformas y transformaciones a impulsar desde la dirección del Estado para hacer del nuestro un país justo, democrático, productivo, verde y soberano. 

Este ambiente auspiciante de la unidad ha tocado a una parte importante de la militancia de Alianza País y en su momento la Comisión Política abordó el tema y definió una política favorable de cinco puntos que resulta oportuno compartir.  

Lo primero y, ante todo, fue ratificar la posición enarbolada desde siempre sobre la necesidad de impulsar una política de unidad amplia con sectores políticos, organizaciones sociales y personalidades progresistas y democráticas, tanto a nivel nacional como local, orientada a la constitución, en su momento, de un bloque político-social alternativo y popular para la participación electoral en el 2024.

Lo segundo, derivado de lo anterior, fue la disposición de desarrollar contactos bilaterales, participar en eventos unitarios y tomar iniciativas con sectores políticos y sociales organizados que coincidan en la valoración de la necesidad de impulsar la unidad político-social alternativa y popular.

Una tercera decisión fue privilegiar, en este momento, la unidad  de acción en torno a demandas concretas que puedan crear un ambiente positivo en la población sobre la pertinencia de la unidad político-social alternativa, y que además, contribuya a que efectivamente los aliancistas y los militantes de las organizaciones políticas y sociales, partidarios de la unidad,  nos encontremos en los territorios y en el movimiento social, acompañando al pueblo en sus luchas por demandas como 1) la seguridad social digna; 2) por el derecho a la salud; 3) contra el alto costo de la vida; 4) por el aumento general de salarios; 5) por la seguridad ciudadana; 6) por la transparencia y contra la corrupción y la impunidad; 7) por la protección ambiental; 8) por una fiscalidad progresiva; 9) por un modelo de desarrollo productivo; 10) por la garantía de los derechos económicos y sociales fundamentales, entre otros. 

Hubo plena coincidencia en que todo el laborantismo unitario tiene que expresarse, en su momento, en una propuesta electoral y en candidaturas competitivas para las elecciones municipales, congresuales y presi- denciales de 2024.

Por último, se precisó que la participación e impulso por nuestro partido de la unidad alternativa, en la forma descrita, es complementario de lo que es nuestra tarea principal en este preciso momento, que es el esfuerzo de crecimiento de la afiliación de ciudadanos/as y que llevamos a cabo principalmente a través de la Campaña Nacional de Afiliación, la cual se encuentra en pleno desarrollo.

En estas decisiones adoptadas hay que resaltar que el énfasis puesto en la unidadde acción responde a la convicción de que el esfuerzo unitario no debe ni puede tomar como modelo los métodos de los partidos tradicionales que solo pueden ganar con base en una montaña de dinero de origen no transparente que luego se traduce en corrupción y en compromisos desde el Gobierno. Que estamos obligados a construir un camino propio que nos aporte las simpatías y lealtades que esos partidos tradicionales obtienen por vía del clientelismo y el asistencialismo. 

Ese camino propio tiene mucho que ver con propiciar desde la política, la unidad de los sectores medios y los trabajadores, de los medianos y pequeños empresarios, de los productores agropecuarios, de la mujer y de la juventud; de la personas envejecientes o con discapacidad,  de las comunidades dominicanas residentes en el exterior, entre otros,  asumiendo sus demandas, acompañándolos de forma consecuente en sus reclamos y, desde ahí construir una nueva moral y autoridad política que se traduzca en una nueva subjetivad e identidad en la ciudadanía, favorable a la alternativa unitaria progresista.  

Se trata de darle a la propuesta política alternativa una base social propia desde la unidad popular, y que ésta se exprese electoralmente, para alcanzar una nueva representatividad en los órganos de poder del Estado, que deje atrás de una vez y para siempre el gobierno de la minoría oligárquica que ha gobernado el país en los últimos 60 años. 

De igual forma, hacemos énfasis en que cada organización y espacio se esfuerce en hacer su tarea –trabajar políticamente a la gente, ampliar sus simpatías, captar nuevos afiliados, sea de forma presencial o a través de las redes sociales— pues es determinante que la concertación unitaria se exprese con fortalezas y no como el triste testimonio de una suma de siglas huecas y de generales sin tropa.

Fuente: Gana cuerpo la idea de un partido nuevo y unitario - Diario Libre

Guillermo Moreno



domingo, 24 de julio de 2022

Petro, progresismo y política de izquierda

Por Manuel Salazar

El triunfo del Pacto Histórico y de Gustavo Petro es un hecho de progreso político en Colombia y no es de políticos negarlo o ponerle "peros" en virtud de que no constituye un rompimiento de las estructuras políticas y económicas tradicionales de ese país.

Desde luego que ese cambio no hará, ni está propuesto por nadie de los involucrados en el mismo, lo que se propusieron los grupos guerrilleros en una lucha que hay que reconocer ha sido heroica y de sacrificios durante más de 50 años consecutivos.

Pero si abre perspectivas para un mayor ejercicio político al pueblo, que con el nuevo gobierno tendría la posibilidad de disfrutar libertades públicas y derechos democráticos por los que ha venido luchando a un costo elevadísimo en vidas, sangre derramada y horas de libertad esfumadas.

Si hay un hecho que grafica el  progresismo, es este  en Colombia; que ya ha  constituido  una  nueva  composición social y política en el congreso, de mayoría democrática y de izquierda;   y que con la toma de posesión de Gustavo  Petro al frente del gobierno el próximo 7 de agosto,  continuará agregando prácticas diferentes y superadoras  con bastante  en ese  sistema político.

El progresismo debe ser visto como un paso hacia delante en la lucha de los pueblos ante la imposibilidad inmediata de  un salto revolucionario, en unas circunstancias históricas  determinadas; en el sentido de superar un estado de situación en el que las clases trabajadoras y las  mayorías en general  carecen de libertades y derechos elementales, y las riquezas del país sólo benefician a una minoría, y  son expoliadas por las empresas monopolistas extranjeras.  Esta es la connotación general que ha tenido el inusitado progresismo en América Latina, y es algo concreto a valorar de manera concreta.

Un hecho que propenda a superar este estado de cosas como el que señala la nota que encabeza este artículo, es progreso, y se inserta en una perspectiva de avance a la revolución.

Esta es, desde luego, una tarea que también nos proponemos los que nos reivindicamos de manera explícita de izquierda; y dentro de estos, lo hacemos con consecuencia los marxistas leninistas en una lógica de reforma- revolución.  Pero es ya un dato instalado en la realidad, que hay tendencias afirmadas por hechos políticos relevantes y de cierta permanencia en el tiempo, al menos en América Latina, que han decidido considerarse progresistas para hacer una escapada de la dicotomía izquierda- derecha.

Para el Partido Comunista del Trabajo (PCT), que no pone en entre dicho ser parte estable, creciente y activa de una tendencia de izquierda, revolucionaria, marxista leninista, el abordaje del progresismo entra en la esfera de la política, de la táctica; no de la teoría y menos de la ideología.

Nuestra responsabilidad política es encontrar los propósitos políticos programáticos inmediatos que pudieran unirnos, y actuar en ese sentido. Sin más.

El PCT entraría en el mundo de los diletantes si en la coyuntura en curso en vez de poner la política como punto de partida, y abordar las tareas concretas que corresponden, en cambio se dedicara a debatir sobre la teoría y la ideología que le serían propias al progresismo; si es que acaso existieren tales teoría e ideología específicas.

Carlos Marx, Federico Engels y Vladimir Lenin, cuya militancia en el ideal de la revolución, el socialismo y el comunismo como fin supremo nadie discute, tomaron siempre las circunstancias políticas preponderantes en un momento histórico determinado, para definir tácticas que, sin perder nunca el objetivo estratégico, contribuyeran al avance de las luchas de la clase obrera y de los pueblos. Hicieron labor teórica sobre los objetivos supremos, pero también agitación política con las consignas más democráticas de cada ocasión.

Llegaron a hablar de “los países más democráticos”, refiriendo a aquellos que, sin haber llevado a cabo una revolución socialista, habían avanzado en “el sentido del progreso”, superando formas absolutistas de dominio político e instalando formas de repúblicas liberales. En el mismo Manifiesto Comunista Marx y Engels plantean esa perspectiva, sin dejar de decir que el socialismo y el comunismo son sus objetivos supremos.

El 29 de noviembre de 1864, Carlos Marx envió una carta de felicitación a Abraham Lincoln, presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, por su triunfo con una amplia votación popular en las elecciones de ese país. Porque fue un triunfo sobre las ideas esclavistas muy fuertes en ese país de entonces. Marx consideró ese hecho como un progreso político.

Marx, Engels, Lenin y otros reconocidos revolucionarios históricos, eran teóricos, no diletantes; y por eso la política fue siempre su punto de partida en cada situación concreta.

Fuente: Petro, progresismo y política de izquierda | Acento

Manuel Salazar


sábado, 23 de julio de 2022

Unidad Popular, Progresista y de Izquierda

Por Julio Acosta

El domingo 24 de julio, a las 9:30 de la mañana, en el Club Mauricio Báez, se ha convocado una gran asamblea popular de hombres y mujeres, de pensamiento y acción de Izquierda.

Se ha convocado a los ciudadanos y ciudadanas que están hartos de tanta politiquería barata. Que no aguantan más un Congreso y un Senado lleno de dueños de bancas y lavadores de dinero, de gente vinculada al narcotráfico y a los más oscuros intereses de la nación.

Están invitados militantes revolucionarios, con o sin partidos. Trabajadores y trabajadoras que deseen un cambio en el país de Duarte, Sánchez y Mella.

A las mujeres víctimas del sistema y que cada día reciben la discriminación de un gobierno que administra para los ricos.

Han sido citados los jóvenes que no tienen oportunidades para un empleo digno y que han participado de forma brillante en las últimas luchas ciudadanas.

La clase media, que es un sostén de este país, tendrá un protagonismo acorde con su peso económico y político.

Los pequeños y medianos empresarios, arruinados por los sucesivos gobiernos que hemos padecido, tendrán su espacio en el encuentro del domingo.

La gente del pueblo que ya no aguanta más marginación y que cada día se empobrece mas, habrá de tomar protagonismo y dejar sentir su voz el 24 de julio en el Club Mauricio Báez.

Los de izquierda, los progresistas, los no corrompidos, los que quieren y luchan por el país que soñó Duarte, Luperón, Manolo, Caamaño, El Moreno, Amín y Otto Morales, tienen una cita obligada en el barrio de Villa Juana.

No vamos a excluir a nadie, pero nadie nos detendrá con teorías baratas que los ha llevado a estar aislados y a ser general sin tropas.

Vamos a ir al pueblo y procuraremos que los miles de hombres y mujeres decentes que tiene este país, se comprometan con este planteamiento y con este proyecto electoral para el 2024, pero que va más allá.

Aquí cabe todo el que quiera y que responda al perfil que hemos diseñado: No corruptos, no gente ligada al lavado de activos; no condenados por delitos de narcotráfico, no maltratadores y no racistas.

Caben los patriotas que han luchado por un mejor país; los jóvenes que han llenado las calles y plazas contra la corrupción peledeista, las mujeres que luchan por la igualdad de derechos y oportunidades, los ecologistas que defienden nuestro ecosistema , los obreros que sobreviven con unos salarios de miseria, los campesinos que ven como esta desatendido el campo, los medianos y pequeños empresarios, que luchan en desigualdad contra los grandes empresarios; la clase media, que ha visto como se han reducido sus ingresos y con todos ellos, crear esa gran alianza Popular , Progresista y de Izquierda.

No nos dejemos desviar por los de siempre, los que “encienden una vela por la unidad de la izquierda y ponen un altar con cientos de ellas para que la misma ni cristalice “.

Julio Guzmán Acosta

viernes, 22 de julio de 2022

La orfebrería de Manuel

Por Fortune Modeste Valerio 

Así he calificado los esfuerzos unitarios del Partido Comunista del Trabajo, (PCT) y su secretario general, Manuel Salazar. Entidad política, junto al Movimiento Patria Para Todos y Todas (MPT), constituyen las principales fuerzas políticas, en la actualidad, del movimiento revolucionario dominicano. Sus responsabilidades históricas, para conseguir la unidad de acción y electoral de sectores sociales, populares, democráticos, progresistas y de izquierda, pesa más que la Cordillera Central de la república.

La circunstancia es una categoría histórica que no se detiene. Hay que saber aprovechar, cuando se presenta, esa oportunidad para avanzar en todos los sentidos. Y es lo que hemos hecho. Particularmente el tema de la unidad de los democráticos, progresistas y de las izquierdas, ante la presente coyuntura, ha ocupado gran parte del tiempo. Ha sido un periodo intenso en conversaciones, elaboración de artículos de opinión, intercambios de textos. participación en los actos, asambleas celebradas, etc. La verdad que se ha aprendido mucho, sobre todo, guardar paciencia crítica frente a las eventualidades. 

Generalmente, el ser humano pone atención en aquellos obstáculos que impiden alcanzar sus propósitos. No se queda quieto en la búsqueda de una fórmula que pueda derribar esas barreras que impiden avanzar. Por consiguiente, son alentadores, por fin, los esfuerzos unitarios que se observan en los distintos sectores que conforman el amplio espectro democrático, progresista y de izquierda. 

El historial de la izquierda, relativo a la unidad, ha sido traumático. Pero se tiene, en el momento, un escenario favorable al mismo, con la disposición de la mayoría de sus integrantes a incorporarse a un proyecto de nación teniendo como base el movimiento social, popular, ambiental, feminista, etc. A lo que Manuel ha reiterado en varias ocasiones: “Es un asunto de orfebrería. Un trabajo delicado, hacerlo con paciencia y las herramientas necesarias. Sin adelantarse al tiempo ni ir detrás, de manera cautelosa. Y no ponerle atención a nimiedades, estamos acostumbrados”.

Orfebrería es el trabajo artístico del orfebre. Este último es el que diseña, confecciona y elabora joyas y otros productos, teniendo como base metales de la categoría del oro, plata, cobre, etc., y sus aleaciones. Es una tarea muy especializada que tiene sus técnicas de fabricación y de decoración. 

Etimológicamente, la orfebrería deriva del vocablo latín aurum, que significa “oro” y de fabero o fabri que significa artesano u obrero. Se le considera parte de las artes plásticas, porque utiliza y transforma metales preciosos para la creación de su obra. Su historia es antigua. Se ubica en la prehistoria.

La orfebrería es prácticamente desconocida en nuestro país. A pesar de tener muy buenos artesanos que trabajan el Ámbar y el Larimar, piedras preciosas criollas. República Dominicana tiene la mayor reserva minera de las Antillas Mayores, desde oro, plata, cobre, zinc, bauxita y níquel. En 23 y 32 provincias, se encuentran minas de esos valiosos recursos naturales. Y con todo y esto, el orfebre brilla por su ausencia.

Así son las cosas en un país atrasado y dependiente. Pero volvemos, para no perdernos en el camino, con la orfebrería de Manuel. 

Real y efectivamente, se necesita la capacidad, paciencia, tolerancia y el tiempo de un orfebre para bregar con los trabajos unitarios en los sectores progresistas, democráticos y de izquierda. Los matices y conductas personales, son los mayores obstáculos, porque las reflexiones sobre la coyuntura en desarrollo, la contradicción principal y secundaria y el blanco del momento, están claros, y se coinciden en gran parte de los puntos colocados en la palestra. 

Con el programa de gobierno, creo que nadie está fuera de sus cabales para presentar algo que no se enmarque dentro del proceso democrático que se transita. Se requiere hacer ajuste para evitar los inventos desaforados.

Para el orfebre, viene siendo un político con sus dos pies en la tierra, no hay problema alguno. En el movimiento revolucionario, progresista, democrático, popular y social, se encuentran los metales preciosos y productos orgánicos de origen natural, en condiciones de convertirse en hermosas joyas de valía incalculable. Solo se requiere, eso sí, de una orfebrería con muy buenos artesanos, que tengan inteligencia y creatividad, capaces de agregarle valor a los que el pueblo, con su historia, luchas y experiencias, nos ha transmitido.

Fortune Modeste V.


jueves, 21 de julio de 2022

De Patrones y Peluches

Por Ángel Pichardo Almonte

Este inicio de provocación a escribir y debatir, parte de mis observaciones en algunas discotecas.

Tratando de encontrar un hilo reflexivo que nos permita caracterizar esta dinámica de socialización urbana, las trazabilidades del atuendo, la semiótica de los espacios y las conexiones de las interrelaciones que marcan un ritmo a la sociedad del ocio, posible hedonismo, exhibicionismo, gestualidad, sexualidad, etc.

El ambiente es ruidoso, el DJ se encarga de la animación. El Patrón va en pinta: t-shirt, jeans, tenis combinados, y las cadenas de oro, “certificadas por Melvin”, los brazaletes y relojes, anillos con grandes piedras y “la moña” en cada bolsillo. Ya el Patrón va con vape dorado.

La Peluche viste ropa ceñida a su cuerpo o pequeñas blusas sin sostenes, faldas cortas o lycras pegadas, para exhibir los atributos resaltados de las cirugías. Pelo lacio suelto, y movimientos permanentes de caderas, unas más discretas que otras, depende del tamaño de la LV que no se aparta de sus hombros. La Peluche no suelta su “juca”.

Suena la música y cada cierto tiempo, la multitud corea algunas líneas de la canción: el Patrón suele elevar un dedo, mientras agarra su bragueta y la Peluche suele elevar las dos manos y uno de sus talones, batir su pelo, y mover sensualmente sus caderas.

De un lugar a otro, se mueven las “velitas”, marcan el lugar desde donde se ha pedido el 18 años o la Moët. La hielera se rellena constantemente y los vasos foam dobles con el pequeño sorbete dentro, posan en una de las manos, las cuales alternan con el iPhone último modelo! La transmisión es constante.

Son poses repetidas: Celular por encima de la cabeza y la humareda constante. Todo el escenario se consume a sí mismo, toda expectación es un Ágora en claustro. Las redes explotan, en la confirmación de que no existe Teteo sin Fronteo.

Fuente: De Patrones y Peluches – El Desahogo Dominicano (wordpress.com)

Ángel Pichardo Almonte


miércoles, 20 de julio de 2022

Ciudadanos proponen a María Teresa Cabrera como precandidata a la Presidencia y convocan a primarias progresistas

 LA EXPRESIDENTA DE LA ADP Y RECONOCIDA DIRIGENTE SOCIAL INVITA A TODAS LAS FUERZAS ALTERNATIVAS A CONSTRUIR UNA CANDIDATURA PRESIDENCIAL UNITARIA DE CARA AL 2024

Un grupo de ciudadanos y ciudadanas interesados en construir una opción política alternativa a los partidos tradicionales presentaron este miércoles a la profesora María Teresa Cabrera como precandidata presidencial de cara a la celebración de unas elecciones primarias del sector progresista.  

En un acto celebrado en las instalaciones de Casa de Teatro, en la ciudad Colonial, dirigentes sociales y ciudadanos independientes explicaron que la expresidenta de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) cuenta con la capacidad, la trayectoria y el reconocimiento público suficiente para ser un ente catalizador y unificador de las fuerzas progresistas y de los votantes que no se sienten identificados con el desempeño de los partidos tradicionales. 

Al asumir la propuesta, María Teresa Cabrera aseguró que está dispuesta a competir en unas primarias progresistas y a construir junto a otros aspirantes la opción que se necesita para transcender el “falso dilema” de continuismo del Gobierno o regreso del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en sus versiones morada y verde. 

“Tenemos la responsabilidad de construir una alternativa de poder que exprese un movimiento del país y el pueblo hacia delante, y a ese propósito servirá esta precandidatura, y llamo a los demás precandidatos a hacer lo mismo”, expresó Cabrera, luego de ser presentada y ponderada por la activista Wilma Tamayo, la investigadora social Jenny Torres, y el comunicador santiaguero Ramón de Luna. 

María Teresa Cabrera llamó a que los partidos alternativos con registro electoral, sin excepción,  y que pudieran participar en la unidad que se reclama, abran sus auditorios a todos y todas los que sean precandidatos,  para que expresen en igualdad de condiciones  sus ideas y propuestas; y “construyamos así un espacio común de diversidades, en las que todos los que participemos podamos ganar el corazón y la conciencia de  las personas, y que, a fin de cuentas, sea la sociedad la que determine quién ostentará la candidatura presidencial en nombre de todos y todas”. 

La aspirante a la Presidencia de la República anunció que de inmediato iniciará un proceso de contacto y escucha con ciudadanos, ciudadanas y organizaciones sociales de todo el país, de cara a construir en colectivo la plataforma que hace falta para presentar en el 2024 una opción electoral fuerte y diferente. 

María Teresa Cabrera es una reconocida dirigente social y política dominicana, oriunda de la provincia de La Vega.  Se ha destacado en la coordinación de dos de los más importantes movimientos sociales del país, el movimiento por el 4% de la Educación y la Marcha Verde. Desde la presidencia de la ADP trabajó por la dignificación de la educación pública y la mejora de las condiciones docentes de los niños y niñas de los sectores populares. 

En la actualidad es la presidenta de la Corriente Magisterial Juan Pablo Duarte e imparte docencia a nivel universitario. 

Santo Domingo, miércoles 20 de julio del 2022.

María Teresa Cabrera precandidata presidencial.

Sin balance, es borrosa la perspectiva de la izquierda

Por César Pérez 

La conclusión de todo balance, mínimamente serio, sobre la realidad que vive el mundo actual es que vivimos un momento de generalizada y profunda crisis. Difícilmente haya un sistema político, sin importar su signo o continente donde este se encuentre que, con sus gradaciones, no dé muestra inequívoca de estar en crisis, siendo el sistema capitalista hegemonizado por los EEUU donde más sobresale esta circunstancia. También, están en esa situación los diferentes bloques existentes, articulados o no y sin importar sus regímenes políticos. Pero lo que más me abruma es la crisis de alternativas en que discurre la acción de las fuerzas político-sociales que desde diversas posiciones se reclaman del cambio.

Nunca como hoy se había presentado una situación en que el sistema capitalista, si bien conserva su dominación, no ejerce una clara hegemonía (aceptación). Son múltiples y variadas las grandes movilizaciones de protestas que en las últimas décadas se suceden en todo el mundo sin tangibles resultados, nosotros, como país, incluido. Sin embargo, nunca ha sido tan clara la debilidad de las fuerzas del cambio en su lucha contra ese sistema, y es que la complejidad del mundo hace insuficientes muchos de los asertos teóricos que les sirvieron de base, lo cual las obliga a un balance sobre porqué se ha producido esta circunstancia. Hasta el momento, por menos aquí, no hemos hecho ese balance.

En las últimas semanas el periódico Acento y AcentoTV han entrevistado a dos docenas de dirigentes de izquierda, los cuales han pasado una suerte de balance de la práctica de esta corriente, pero la reflexión ha sido esencialmente local careciendo de una necesaria y específica referencia a experiencias de otros países, para una perspectiva regional y mundial tener mayor conocimiento de nuestra realidad. Pienso que de ese balance resultará inequívoco que, en Occidente, en esta época, la vía electoral es el escenario de la lucha política, y que desde la segunda década de siglo XIX ninguna insurrección, ni ningún movimiento de protesta, por más extenso que haya sido, se ha constituido en poder.

De la constatación de ese hecho y por la complejidad del mundo actual, se ha impuesto el aserto político que indica, hasta ahora, que la democracia constituye el escenario fundamental de la lucha política, lo cual, más que antes, obliga a tener un cuerpo de ideas que en línea general definan el tipo de sociedad que se quiere. Por consiguiente, las fuerzas que asuman esa táctica de lucha como estrategia tienen que ganar lo que Antonio Gramsci llamó hegemonía, vale decir, el consenso, la aceptación de vastos y plurales sectores de la sociedad. Si no se gana el apoyo de esos sectores, difícilmente podrán disputar con éxito el poder a quienes lo detentan. Y, de lograrse, sin hegemonía la unidad será efímera y el proyecto de cambio, de instaurarse, adolecería de precaria sostenibilidad. 

En nuestro caso particular, en la búsqueda de alternativa a la situación actual a través de un bloque electoral unitario, algunos plantean que un programa sintetizaría la cuestión del tipo de sociedad que quiere y ofrece dicho bloque. En determinadas coyunturas, como es el caso, los programas unitarios con fines electorales son útiles, pero suelen ser un pliego de intenciones que recoge las posiciones sobre temas puntuales que son de interés de cada uno de los diversos sectores integrados en dicho proyecto. Un programa difícilmente pueda ser tan abarcador que logre plasmar un proyecto de sociedad, sobre todo en este momento en que resulta imposible soslayar las experiencias de cambio que se han intentado en diversos países a lo largo de la historia y eso no es tema de programa.

El abordaje de esas experiencias es clave, pues ninguna de estas ha logrado escapar a la tentación autoritaria, excluyente y negadoras de valores básicos de la democracia y en el imaginario de la gente, todo el mundo asocia la izquierda a esas experiencias, un lastre que impide a la gente calibrar en su justa dimensión el papel de la izquierda en los procesos democratizadores de sus respectivas sociedades. Con ese peso muerto, en un mundo tan complejo y exigente de los valores básicos de la democracia, difícilmente podrá construirse la hegemonía. Para que un proyecto sea realmente de cambio y sostenible, pensando en Gramsci, es indispensable ser hegemónico antes de la toma del poder.

De ahí mi insistencia en que la izquierda tiene que darse una imagen realmente democrática, lo cual significa la defensa de los valores de la democracia sin importar dónde ni el color de régimen que los limites o suprima, y hacer un balance exhaustivo de su historia, sus prácticas y sus asertos ideológico/políticos a la luz del presente. La crisis del capitalismo a nivel mundial es insoslayable y podrán presentarse coyunturas sumamente favorables para la izquierda, pero, como decía Séneca: “no hay viento favorable para el barco que no sabe adónde va”, de ahí mi insistencia en un balance para que las perspectivas de ese corriente deje de ser insosteniblemente borrosa y desmovilizadora.

Fuente: Sin balance, es borrosa la perspectiva | Acento

César Pérez