jueves, 5 de enero de 2023

Cuestiones de política y democracia (XI)

Por Manuel Salazar 

La función pública, una aspiración del desarrollo democrático.

En un Estado moderno deberían  distinguirse unas cuestiones vitales:

1.-  La normativa general que rige a la sociedad (Constitución, leyes, reglamentos); 2.- Las organizaciones (órganos del Estado, congreso, ministerios, direcciones, departamentos de la administración pública; órganos de la justicia, cuerpos militares y policiales, ayuntamientos); regidas por esa normativa, que cumplen quehaceres determinados y diferenciados entre unas y otras; 3.- Las  políticas públicas que se definen y aplican para responder a las necesidades del pueblo y de la nación como tal; 4.- Los recursos financieros con los que se cubren todas las necesidades y funciones, y 5.- Los servidores y funcionarios públicos, con los cuales el Estado cumple todo lo anterior.

En un Estado que se precie de moderno, estos servidores y funcionarios públicos se suponen calificados, estables y reclutados conforme a una norma. Su ingreso a la función pública, permanencia, ascenso y retiro de la misma, hacen parte de una institucionalidad, y deben aportar a la calidad del proceso democrático; es decir, a satisfacer de manera eficiente y eficaz las necesidades del pueblo, y los propósitos del Estado.

Este es el ideal. Porque todo eso debe corresponder a una realidad material; a la economía general del país principalmente.

En República Dominicana "el Estado es el principal empleador".  La cantidad de empleados   andar en este momento  por las  634 mil 407personas.

Conseguir un puesto en el Estado, principalmente en el gobierno, es una aspiración de miles de ciudadanos dominicanos.

La militancia política, y por supuesto, la oferta de los partidos políticos a su membresía,  están atravesadas por esta realidad.

Los que  se "fajan" para que su candidato y partido ganen, esperan con justa razón ser recompensados con un nombramiento.

Y,  desde que las tendencias se hicieron dominantes en los partidos del sistema, la lucha por un empleo corre por los rieles de las mismas. Los equipos de los aspirantes a posiciones electivas en el Estado y del partido mismo, se han constituido  en los reales comités de base de estos. Es un hecho singular en el proselitismo político dominicano, y en muchos otros países de América Latina.

Esta realidad es la que pauta la integración del gobierno una vez se han ganado las elecciones. Se distribuyen los ministerios, direcciones; en general, los órganos de la administración pública, en atención a los aportes de los cabezas de tendencias en la campaña electoral.  Esa distribución no suele hacerse en función de los propósitos del Estado, sino en correspondencia a la fuerza y aportes de los líderes de tendencias al triunfo electoral; y estos, se apoyan en la parte del Estado que les ha sido asignada para sus aspiraciones electivas futuras.

El Estado deviene así en un conglomerado de  micros propósitos.

Si  no mal recuerdo,  hay pasajes de  la novela  La Sangre, de Tulio Manuel Cestero, que narra las adversidades políticas y sociales durante la dictadura de Lilís;  y uno de sus personajes, necesitado de un empleo público, lo busca, lo cabildea, y hasta se ve en el dilema de tener que plegarse a los dictámenes de la dictadura para lograr el nombramiento ansiado.

Parece hoy.

Manuel Salazar


miércoles, 4 de enero de 2023

Cuestiones de política y democracia (X)

Por Manuel Salazar 

Una singularidad de la democracia dominicana

En la República Dominicana no hay cultura, ni instituciones, para contrapesos de distintas fuerzas en el gobierno; a fin de garantizar contenidos y eficacia en las políticas públicas, y además suele ocurrir que el partido ganador se asume con el derecho absoluto de copar las posiciones públicas.

Una circunstancia a tomar en cuenta es que en República Dominicana “el Estado es el principal empleador”; las militancias partidarias en buena medida fundamentan su causa en la posibilidad de obtener un cargo, o un empleo público, cuando su partido gane la dirección del Estado, o una porción de este, a nivel municipal especialmente.

De acuerdo a la nómina de cotizantes de la seguridad social consignada en la Tesorería del Seguro Social, TSS; a junio del 2019, el Estado dominicano tenía una nómina general ascendente a 634 mil 407 empleados.  Esto era el 28. 5% del empleo formal general del país. Es decir que el Estado ocupa más de la cuarta parte del empleo formal nacional.

La potencialidad del empleo público puede observarse a partir del hecho de que casi el 25 % del empleo del país es informal, inseguro, y buena parte es aspirante a encontrar un cupo en la administración pública. Habría que sumar a los desempleados que también serían potenciales candidatos a un empleo en el Estado.

Entre los años 2009 y 2018, de ejercicio de gobierno del PLD, la nómina pública creció en un 74. 3%.

En el año 2016, la República Dominicana ocupaba el cuarte lugar más alto de América Latina en la relación empleados públicos y el empleo total. Era de 14. 8%. Entonces solo estaba por debajo de Argentina (18.4%); Panamá (15.6%) y Uruguay (15. 0%).

Pero ese crecimiento de 74. 3% entre 2009- 2018 elevaría la relación a 28. 5% en junio del 2019.

Si a esta carga de los empleos en la nómina del Estado se sumaran las prestaciones a pensionados y jubilados, y los subsidios sociales mediante tarjetas y otros instrumentos, el 38% de la población dominicana dependería económicamente del gobierno.

Hay razones objetivas para que el Estado dominicano siga siendo un recipiente de empleos. Y solo un cambio de rumbo en la vida política del país, en la economía, la política y la cultura general, que determine un programa sostenido de diversificación de la economía nacional, de generación ascendente de empleos productivos, bien remunerados y estables, y de desarrollo de las fuerzas productiva y el mercado, nacionales, podrían reducirle al Estado su papel de principal empleador; y, por consiguiente, dejar de ser una especie de “bolsa de empleos” del partido que gana unas elecciones.

En todo este contexto señalado, es de rigor pensar en torno a qué se conciertan coaliciones electorales en nuestro país. Valorar cuál es, siquiera el mínimo de posibilidad que tiene un partido que haga parte de una coalición ganadora, de incidir en la definición y aplicación de las políticas públicas que se aplicarán desde el gobierno; que son las que en la práctica expresan el ideal de sociedad que tiene como razón de ser.

Desde una postura de ética política, esto debiera ser más importante que plantear las aspiraciones a ocupar determinados cargos públicos, que serían de mucha importancia, claro está, pero como componente integral al programa de gobierno a desarrollar.

Porque la imposibilidad, o las posibilidades mínimas, de ser parte de la definición y aplicación del programa de políticas reduciría el cargo que se ocupe a un simple empleo remunerado; bien, regular, o mal remunerado, pero un empleo al fin que podría ser promotor, o ejecutante, de políticas públicas que no corresponden a la ética, del proyecto de sociedad que se postula.

El derecho a un empleo, en el sector público o en el privado, pero sobre todo en el primero, no puede ser confundido con “cuota de poder” ganada por participar en una coalición triunfante. Porque el cargo que se ocupe solo es poder si participa en la definición y aplicación del programa de políticas públicas que desarrolle el gobierno.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/cuestiones-de-politica-y-democracia-x-9146578.html

Manuel Salazar









martes, 3 de enero de 2023

Gota de estrella

 Por Ángel Pichardo Almonte


Dedicado a la ingeniera Mayra Sánchez, maestra de las aguas

Se había levantado apresuradamente, resuelto a quebrar la eternidad del silencio.

Presentía que lo trascendental habría de  suceder. El torrente de aguas cristalinas en su sueño, la tribulación al despertar, y esa extraña pero, familiar sensación, la misma que siempre sentía cuando algún presagio adelantaba en su pecho.

La noche anterior fue una luminosa fiesta con abundantes guirnaldas estrelladas, colgadas en el vasto confín.

Sintió como toda la cúpula celestial, con sus galaxias y mundos, podía ocupar el pequeño estanque dispuesto en un extremo de la tierra que habitaba.

El reflejo ocurría con tal luminosidad que, entre el lago y el cielo, se configuraba un puente de luz desde donde se asistía al espectacular descender de las estrellas.

Cada vez que esto ocurría, intentaba atravesar el hechizo, y lanzando  piedritas a la superficie sobre la superficie del lago, revivir el movimiento ondular. Imaginaba cada estrella sumergida, saltar y retozar entre cada onda de amplitud, al mismo tiempo, el armonioso chasquido agregaba la estructura musical a la inusitada manifestación.

De repente, la seducción manifiesta, cubierto de infantil desnudez, se lanzaba a sus aguas, bastaba su peso para dar al “charco de los músicos” la sensación de rebosamiento y desparramarse en todas las direcciones, cada gota se filtraba por entre las ligeras hojas de hierba hasta descender y sembrar de luz las entrañas de la tierra.

Con cada movimiento pretendía abrazar la noche, al tiempo que los puntos de luces se deslizaban por su cuerpo, el agua dotaba a los astros de tal flexibilidad que podían verse ocupar y penetrar cualquier forma y espacio.

Se divertía tomando agua entre sus manos, intentar contar las que había atrapado, y luego, lanzarlas al aire, para encender la noche de mágica exaltación.

Llenar de espejos el fondo del lago simulaba el nacimiento de cada estrella fulgurante surgiendo desde la profundidad para adentrarse a la majestuosidad de la noche.

Cada estrella formaba hilos de luz entrelazadas por los peces al atravesar el fluido, luz y peces se divertían en su imaginación. Ahora cada pez nadaba entre las estrellas, y sus luminosas escamas se intercambiaban con cada Galaxia reflejada.

Todo el universo multiplicado por cada gota de agua desprendida de sus cuerpos en contorneados movimientos.

No existían ojos capaces de acaparar en un solo instante la infinitud reflejada en cada gota y escama. Y el espectacular colorido de la noche, incendiaba el lago, estremecido de tanta luz, procedía a mover y batirse, hacer acercarse a estrellas distantes, convidadas a volar en sus olas, colocarlas en filas cuando rielaban en la superficie, y lo mejor,  verlas girar en círculos imperfectos en cada torpe nadar de un pequeño pez travieso.

Una estrella fugaz atravesó toda su superficie hasta desaparecer en la otra orilla.

– si hubiese caído dentro del lago, podría haberla rescatado, cabalgando al costado de uno de los peces.

Eran noches interminables. Encuentros fundidos entre cielo y lago. Como si un romance milenario se hubiera adelantado a la separación que aún persiste.

-“somos, tanto como polvo de estrella, somos agua cósmica.” Decía la maestra, para despertarle de su éxtasis.

Se estrujo los ojos, como garantía de saberse despertando.

Levantó su mano, la bajó de inmediato comprendiendo para sí lo paradójico de su conclusión.

Concibió que el juego de las estrellas en la superficie del lago no era como lo había imaginado.

Cada chispa de agua, presurosa, se dispone todas las noches, a reencontrarse en su viaje de regreso al corazón ardiente de cada estrella, en perenne afán de encontrar la madre que le dio origen.

Y de repente, sonrió, pudo interpretar, que por cada gota de líquido que viaja majestuosa en el universo, hay una estrella desesperada por encontrar en su fuga su entrañable chispa de vida hoy atrapada.

Toda gota de agua milenaria, hoy contenida de lágrimas y sudores ancestrales, peregrina por las noches a reencontrar el polvo de estrellas que también, presuroso, intenta el abrazo meteórico para endulzar el ardiente manto que cubre la mano agitada por el soplo.

Fuente: https://scharboy2009.wordpress.com/2023/01/02/gota-de-estrella/

Ángel Pichardo Almonte


Dime con quién andas y te diré quién eres

Por Julio César Disla

Las personas y las cosas que nos rodean provocan un efecto en nuestro bienestar. Saber elegir nuestros amigos, es lo mismo que saber modificar un contexto nocivo para una buena opción de vivir mejor. Todos ejercemos una influencia en quienes nos rodean; pero es una relación bidireccional, de doble vía.

Mis padres Andrés Avelino Disla Lugo y Elvira Mercedes Reyes Peralta no incursionaron en las escuelas, pero influyeron para que sus vástagos no se quedarán sin ninguna formación, es cierto que algunos desertaron a la posibilidad de asumir niveles académicos, otros lo logramos.  Por lo general, las personas apelan a su fuerza de voluntad para rendir más; pero el ambiente es como un instrumento que podemos apoyarnos para conseguir más y mejores resultados con menos esfuerzos.

Los amigos con los que nos movemos pueden ser unos grandes aliados o enemigos. Veamos que son, cómo nos afectan y cuales son mejores para reforzarnos en lo personal y en lo profesional. Cuando me encontraba en la etapa final del bachillerato, hice un trio con Juan José Fermín (Juanillo), y José Agustín Ozoria, los tres militábamos en un organismo partidario. Esa relación me marco muy puntuar, pues fue el punto de partida para interesarme en los libros. Juanillo y Agustín eran dos fierrazos lectores de la literatura política. Aquí se evidencio lo que dice Jack Canfield: “Hay esencialmente dos cosas que te harán sabios: los libros que lees y la gente que conoces”.

Hay quienes creen que las circunstancias juegan un rol principal en favor o en contra de los seres humanos. Destacan que un entorno colabora o compite, inspira o deprime, nutre o envenena. No es posible prescindir de los ambientes, pero si elegirlos cuidadosamente teniendo en cuenta los efectos.

Por ejemplo, el lugar donde una persona vive ejerce una influencia significativa, porque tanto le da energía como se la quita. Posiblemente un pequeño apartamento ordenando, decorado de manera mínima y con luz abundante es suficiente para nutrir a quien vive en él. No es cuestión de dinero, de propiedad o de lujos, sino de que cualquier asunto que entre en casa, sea muy apreciado y este en correspondencia con el resto de los objetos y la persona que habita en la vivienda. Y como dice José Mujica, ex presidente de Uruguay,” andar con una mochila bien liviana es una prioridad”.

La influencia de las personas es invisible y silenciosa, se acumula con el tiempo, pero sus efectos acaban siendo muy visible a la larga.  Cada amigo o conocido deja un poso, una influencia mayor o menor.  De hecho, acabamos pareciéndonos muchos a las personas que mas tratamos.  Deberíamos preguntarnos: ¿Quién me está influyendo más?

A veces conservamos la amistad de algunas personas solo porque en el pasado fuimos amigos y nos sentimos empujados a seguir siéndolo.  Pero la gente cambia con el tiempo, y es lógico que las amistades también cambian, sin obligaciones morales o deudas de amistad autoimpuestas.  No se trata de no quererlos, sino de no frecuentarlos tanto y a la vez hacer espacio para compañías diferentes.

Cambiar de entorno personales siempre conlleva variaciones individuales y profesionales.  Si buscamos modificar nuestra vida, será necesario un cambio de amistades o, como mínimo, un ajuste de los círculos sociales.  Dice Robin Sharma que el “gran peligro de estar alrededor de gente no excelente es que empiezas a volverte como ellos sin siquiera darte cuenta”. No tener esto en cuenta puede traer consecuencias desagradables a largo plazo. ¿No es extraño que descuidemos con quien entramos en contacto y, sin embargo, para nuestros hijos e hijas exijamos escuelas y amistades beneficiosas y sanas?

Todos somos conscientes del gran valor que tiene el pensamiento en la vida. “Es nuestra luz de mando”, y siendo tan consciente de esa importancia parece mentira que lo tengamos tan descuidado y tan poco “afilado”.

Mucha gente vigila escrupulosamente lo que come cada día: calorías, nutrientes, calidad y cantidad. Cuidan su cuerpo, pero descuidan el alimento de su cerebro. ¿No es una incoherencia? El tiempo promedio que dedica una persona al cuidado del cerebro, de su espíritu es exactamente cero segundos al día, como lo ves, cero segundos al día. ¿Increíble no?

Deberíamos cuestionar el “material que permitimos que entre en contacto con nuestra mente, como publicidad, noticias, ideas, creencias, informaciones…Todo eso puede alimentar o envenenar la materia gris de nuestros cerebros. O la expande, o la contrae.

Hay muchas cosas que podemos hacer para nutrir el pensamiento, por ejemplo: lecturas inspiradoras, meditar unos minutos al día, relajar la mente en el silencio cada jornada, aprender cada día algo nuevo, cuestionar creencias inútiles o contraproducentes que nos limitan, ejercitar la imaginación y la creatividad o incluso elegir un vocabulario y unas expresiones que nos hagan sentir bien mientras rechazamos las que nos perjudican.

La lectura es una de las mejores formas de alimentar nuestros cerebros. Una hora al día es bastante para que esta se exponga a nuevas ideas y entre en contacto con autores de culturas y mentalidades diferentes. Leer es el gimnasio de renovar las ideas.   Resulta incomprensible que los índices de lectura del país sean tan bajos cuando es el ingrediente que más necesitan las personas para su éxito personal y profesional. Todos somos el resultado de la media de los libros que hemos leído en nuestra vida.

Por poner una metáfora, como lo hace el poeta Félix García, lo que distingue a una persona que lee de una que no lo hace es semejante a la diferencia de velocidad que hay entre un jet a reacción y un patinete.   Cuando una mente se expande y cambia de paradigmas, ya no vuelve a su tamaño anterior y sus posibilidades aumentan en consecuencia.

¿Quién le está influyendo, preguntaba a veces mi papa?

¿Con quién pasa más tiempo?  ¿Quiénes son las personas que mas admira?  Jim Rohn nos legó que nos convertimos en una combinación de las cinco personas con las que pasamos mas tiempo.  Rohn decía que podemos adivinar la calidad de nuestra salud, actitud e ingresos con tan solo mirar a las personas que nos rodean.  Con el tiempo empezamos a comer lo que comen, hablar como hablan, leer lo que leen, pensar lo que piensan, ver lo que ven, tratar a la gente del mismo modo, incluso a vestir igual que ellos. El dominicano lo sintetiza como: dime con quien andas y te dires quién eres.

La influencia es muy sutil, es como estar tumbado en una colchoneta hinchable en el mar. Crees que flotas y permaneces en la misma posición, hasta que miras y te da cuenta de que una corriente moderada te ha desplazado 800 metros de la orilla,”. (El efecto compuesto, de Darren Hardy.)

Julio César Disla

Cuestiones de política y democracia (IX)

Por Manuel Salazar 

¿Gobierno de Coalición?

Tras el triunfo electoral el 5 de julio del 2020 del hoy presidente Luis Abinader y del Partido Revolucionario Moderno, PRM, se generó en parte del país político la creencia de que habría un gobierno de coalición, y se generaron expectativas de hacer parte del mismo. De hecho, instalado el gobierno, algunos miembros de la Coalición Democrática y de los partidos aliados que ayudaron a ese triunfo, lograron ser nombrados en algunas posiciones de primera fila de la administración pública.

¿Se puede considerar que la integración a la administración pública, incluso a nivel ministerial, de representantes de partidos o sectores aliados, constituye una coalición de gobierno? Veamos.

En una democracia parlamentaria, como existe por ejemplo en España, Alemania, y otros países, en la que el congreso decide el gobierno; es posible un ejecutivo de coalición, en el que, así el programa como la composición de aquel, resultan de entendimientos entre distintas fuerzas; si es que una de estas no dispone de los votos necesarios para decidirlo por sí solo.

En las democracias parlamentarias burguesas se precisa de una mayoría calificada para que un partido pueda constituir el gobierno, escoger el presidente, o el primer ministro en algunos casos, y el cuerpo de ministros o secretarios, que en suma constituirían el poder ejecutivo, el área administrativa del Estado.   Si no dispone de esta mayoría, entonces debe procurar alianzas para sumar los votos que le permitan hacerlo.

Por lo general, un partido precisa contar con un mínimo de la mitad más uno de los congresistas, diputados por lo general, para ganar el derecho a formar el gobierno. Si no la consigue como resultado de las elecciones, entonces debe procurar una alianza con otros partidos que dispongan de la cantidad de congresistas que le permitan obtener esa mayoría calificada.

Este modelo de democracia burguesa, hace posible un gobierno de coalición, que incluye, primero que nada, el programa de políticas públicas, y la composición de gobierno. Los diversos partidos que entran en la alianza buscan puntos de coincidencias programáticas y una vez logradas, determinan los ministerios que corresponderán a cada uno, en función de la fuerza que aportan en el congreso.

En tal democracia, un solo voto de un diputado, puede a veces ser determinante, y de tal manera, su valor se multiplica por mucho.  En España, el Partido Socialista Obrero Español, PSOE, es la fuerza que más diputados tiene en el congreso. Pero no lo suficientes para poder hacer solo el gobierno. Ha tenido que hacer concesiones programáticas, y de representación en el gobierno, a otros partidos con los que, puede que incluso, no se sienta ideológicamente a gusto; pero no tiene de otras, si quiere asumir la jefatura del gobierno.

La representación de la minoría gana en estas circunstancias mucha importancia.

Pero en un régimen presidencialista, como es el dominicano, en que el partido y candidato que ganan las elecciones lo determinan todo, el gobierno de coalición es cosa harto difícil, casi imposible. A lo mejor una amplia bancada de diputados y senadores opositores, con un proyecto de sociedad y de gestión pública, diferente a la del incumbente del poder ejecutivo, podría presionar para la definición de políticas públicas, cuando se discuta la ley de ingresos y gastos públicos; o el palacio nacional requiera de leyes trascendentales para la obra de gobierno que se propone.

Podría ser que igual, una bancada considerable de congresistas, en vínculos de lucha con las masas populares, puedan determinar en ocasiones un rumbo del gobierno.  Esta podría ser un objetivo circunstancia para la izquierda y el progresismo en un momento de su desarrollo como fuerza de poder.  Ganar un bloque parlamentario como parte de la lucha popular general.

En la democracia representativa, a la usanza dominicana, un gobierno de coalición dependería de cualidades circunstanciales del presidente de la república, y acaso de circunstancias políticas especiales en que este asuma el poder que lo obliguen a hacer entendimientos con otros sectores en materia de programa y composición de los ejecutivos del gobierno.

La democracia representativa, con un poder ejecutivo que lo determina casi todo, presidencialista, no comporta virtudes que favorezcan de manera natural los gobiernos de coalición.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/cuestiones-de-politica-y-democracia-ix-9146576.html

Manuel Salazar


lunes, 2 de enero de 2023

Lumpen-capitalismo medieval

Por Narciso Isa Conde

Ante su declive, el capitalismo occidental potencia no solo la opresión de clase, la más universal de todas, sino las demás; desplegándose como un capitalismo recolonizador, patriarcal, adulto-céntrico, racista, xenófobo, homófono, ecocida, mafioso y religioso.

La pérdida de hegemonía de su cabeza estadounidense, sus fracturas y descomposiciones, lo han conducido a reforzar el garrote post moderno y su capacidad de alienar. Lo primero se traduce en una maquinaria infernal de guerra dotada de altas tecnologías y lo segundo en mezclar su impresionante progreso con dogmas religiosos de corte medieval, racismo y patriarcado; arrinconando incluso otras maneras de entender la religión y de asumir el cristianismo.

Adelantos materiales colosales combinados con conservadurismo y atrasos que auguran situaciones trágicas. Ciencia en la producción y gestión, y fundamentalismo religioso de diversas matrices cristianas como ideología ultra-conservadora, empleada como recurso político y medio de enajenación de multitudes. Amalgama considerada de alta utilidad para un capitalismo imperialista  que en su decadencia se torna religioso, por entenderlo útil para contener decadencias y compactar sus huestes.

Ironía de la historia: el capitalismo que en su origen enfrentó el dogma religioso, enarbolando la razón, la libertad, la igualdad y fraternidad, ahora recurre a la negación de derechos y al oscurantismo de un pasado que prometió superar.

Otra vez las iglesias fundiéndose con el Estado. Otra vez la religión cooptada, está vez por la política del gran capital, para ser usada como opio conservador, en cruel intento de prolongar una dominación destructiva que combina capitalismo, coloniaje, depredación ambiental, patriarcado, supremacía blanca y todas las otras aberraciones funcionales al lucro voraz y al dominio de amplias zonas del planeta.

La quinta revolución tecno-científica acompañada de un pensamiento medieval, que el capitalismo actual derrama hacia sus dependencias “subdesarrolladas”. Los medios masivos de comunicación impregnados de religiosidad, culto al negocio y obscenidades.

La cruz y la oración usadas para engañar, negando al Cristo real. Presidentes capitalistas rezando, rodeados de símbolos religiosos. Las biblias como textos. Los cultos religiosos en las actividades gubernamentales. Los fundamentalismos religiosos impactando la educación y usados para reforzar el machismo.

Pastores negociantes candidateándose y asesorando. Autoridades civiles y militares bendecidas. Presidentes y banqueros hipócritamente arrodillados. Política y elecciones convertidas en mercados, mezcladas con religión y racismo. Constituciones “republicanas” confesionales. Más curas y pastores con rango de generales y coroneles. Gobiernos como el de ABINADER en brazos del conservadurismo, practicando el clientelismo navideño.

Y todo esto va generando el neofascismo del siglo XXI. Alerta pues, prestos al combate…comenzando por la batalla de ideas.

Narciso Isa Conde

Un año de grandes efemérides

Por Rafael Chaljub Mejía 

El 2023 será un año de conmemoración de acontecimientos muy notables de nuestra historia contemporánea. El 27 de febrero de 1963 se cumplirán sesenta años de la inauguración del gobierno constitucional del profesor Juan Bosch. 

Presidente escogido en las elecciones del 20 de diciembre de 1962, las primeras elecciones libres después de la caída de la tiranía trujillista. 

El pueblo acudió a ellas y a pesar de la presión de la oligarquía reaccionaria atrincherada en la Unión Cívica Nacional, de la campaña confusionista de la alta jerarquía católica y los voceros del poder norteamericano, eligió un presidente dispuesto a gobernar democráticamente, adecentar la administración pública y darles vigencia a las instituciones nacionales. 

Aquel presidente promovió la Constitución de 1963, la más avanzada de todas las cartas magnas de nuestra historia, por su contenido político, su sentido de justicia y reivindicación social para el pueblo, por las garantías que ofrecía al disfrute de las libertades y para el ejercicio de la soberanía nacional. 

El 6 de abril del entrante 2023 se cumplirán los sesenta años de la promulgación de esa constitución, previamente discutida y debatida en el Congreso Nacional en el cual el partido de Bosch contaba con una determinante mayoría. 

Esa constitución, que consagraba el ejercicio a plenitud de los derechos democráticos y la libertad de conciencia, fue atacada de frente por los reaccionarios que para anularla, organizaron el golpe de Estado del 25 de septiembre del 1963. 

De ese hecho trágico, que costó tanta sangre y tuvo entre sus secuelas la pérdida de la soberanía nacional, también se cumplirán sesenta años. 

El golpe tuvo sus respuestas. Una de ellas ocurrió el 28 de noviembre siguiente, fecha en que, con Manolo Tavárez como comandante supremo, se inició el levantamiento guerrillero del Movimiento Revolucionario Catorce de Junio, en demanda de la vuelta a la constitucionalidad. 

La muerte de Manolo selló trágicamente el final de ese levantamiento y precisamente, el 21 de diciembre de 2023, también se cumplirán sesenta años de aquel noble sacrificio. 

Como se ve, entraremos a un año cargado de aniversarios emblemáticos, que ofrecerán la oportunidad para importantes reflexiones, aprender y sacar lecciones provechosas de los aciertos así como de los errores y, muy principalmente, para reafirmar la determinación de no cansarnos y seguir la lucha aún inconclusa, por alcanzar objetivos todavía pendientes y con los cuales hay que sentirse tan comprometidos como entonces.

Fuente: https://eldia.com.do/un-ano-de-grandes-efemerides/

Rafael Chaljub Mejía