sábado, 11 de junio de 2022

Posición de los Grupos IR-MANDO al Foro de Izquierda

*LA UNIDAD DE LAS IZQUIERDAS: SU IMPERIOSA NECESIDAD Y SUS COMPLEJIDADES*

*Apreciados/as compañeros/as:*

Cuando se lleva la tierra querida y la humanidad en el corazón, no importa la distancia en que nos encontremos para asumir las mejores intenciones políticas. Así lo demuestra esta iniciativa ideada por nuestros hermanos /as de la diáspora newyorquina.

Las organizaciones que integramos *IR-MANDO* estamos decididas a aportar voluntades y energías a la causa de la unidad de las izquierdas en sus diferentes niveles, puesta la mirada estratégica en la transformación de esta sociedad dominada por el gran capital transnacional y local.  

Somos fuerzas transformadoras, socialista-revolucionarias, opuestas a este sistema de dominación y decididas a subvertirlo y reemplazarlo.

Como *IR-MANDO* estamos construyendo una unidad en profundidad, dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias en la lucha por la nueva sociedad, determinados a crear espacios de confluencia y coordinación más amplios, que contribuyan a conquistar democracia real y soberanía, y a avanzar en esa dirección estratégica.

Las izquierdas son parte de un abanico muy diverso y difícil de unir en frío. Es un campo complejo. Sus organizaciones y sus componentes no organizados en partidos o agrupaciones son muy variados, con muchas divergencias.

Existen espacios de las izquierdas políticas propiamente dicha, pero también de las izquierdas sociales y culturales, que es conveniente hacer confluir en un gran torrente de lucha.  Unirlas tiene complejidades que exigen armonizar y coordinar sus diversas instancias.

La unidad, no se trata de un deseo, de un anhelo irrenunciable; menos aún una simple consigna.

La unidad necesita contenidos, propósitos y metas coincidentes. 

Exige examinar y construir posibilidades.  Requiere del análisis conjunto de cada coyuntura con claras perspectivas estratégicas y definiciones de prioridades en cada periodo.

Precisa de un programa común surgido del examen de la realidad concreta y de la adopción de la mejor vía, para acumular fuerza y crear coyunturas más favorables.

La unidad nunca se ha alcanzado en frío ni por decreto. Hay que verla como proceso progresivo, construido en medio de la lucha, al calor del combate y de los avances que paso a paso logremos alcanzar; comenzando con lo posible, pero siempre con ánimo de ampliarlo y profundizarlo.

La necesidad de impugnar el poder constituido exige pensar y trabajar la unidad más allá de una determinada coyuntura electoral u otra situación activada por las fuerzas sustentadoras del sistema en el marco de la institucionalidad vigente; sobre todo, para escoger la ruta y potenciar la fuerza popular alternativa, abrazada a la propuesta con más posibilidades transformadoras de cara al futuro próximo.

Creemos que en lo inmediato existen las condiciones para que la diversidad aquí presente se decida a volcar sus energías en dirección a fortalecer la coordinación y movilización de todos los movimientos sociales en lucha, a robustecer el ejercicio de la DEMOCRACIA DE CALLE, a convertir el descontento y la indignación creciente en movilización multitudinaria capaz de crear una coyuntura más favorable para las transformaciones y cambios políticos necesarios.

Esto exige fortalecer y ampliar la COORDINACIÓN NACIONAL POPULAR, potenciar la COALICIÓN DEL CIBAO y todas las iniciativas regionales en formación. De aquí debemos salir con ese firme compromiso.

Son significativas nuestras coincidencias en las demandas populares, nacionales y sectoriales en temas cruciales, como el empobrecimiento del pueblo, la crisis ambiental, la minería destructiva, la horripilante violencia y opresión de género, el oprobioso auge del racismo anti-haitiano, las reivindicaciones comunitarias, el aplastamiento de la soberanía, las privatizaciones vía APPs, Fideicomisos, Venta de Activos estatales, el endurecimiento de las medidas neoliberales  y el bochornoso  entreguismo gubernamental.

Estas demandas favorecen la politización de la lucha social y habrá que acompañarlas de una propuesta política unificadora, pendiente de ser examinada, construida y consensuada a calor de las luchas actuales y futuras.

En esa dirección *IR-MANDO* quiere socializar con ustedes nuestros esfuerzos de análisis respecto a las características del PODER CONSTITUIDO y nuestra propuesta para construir, desde la lucha de calle, un PODER CONSTITUYENTE capaz de impulsar un PROCESO CONSTITUYENTE, que descarte el actual Congreso en materia de cambios constitucionales. 

Debemos contribuir a crear una crisis que obligue al poder establecido a una salida que cambie las reglas de juego antidemocráticas. 

Este tema, claro está, amerita ser examinado colectivamente en un encuentro hábil para esos fines. 

También es necesario examinar en común la presente coyuntura, así como las características de los comicios del 2024, la correlación de fuerzas y los diferentes posicionamientos, los cuales en la actualidad afectan el consenso deseado y dificultan de nuestra parte adelantar compromisos de unidad en esa vertiente de la política nacional.

A falta de tiempo en este primer Foro, proponemos examinar la posibilidad de realizar a breve plazo eventos virtuales y presenciales (tipo Talleres o Seminarios) sobre estos y otros temas de la agenda, que nos ayuden a avanzar en los acuerdos. 

Comencemos  de inmediato por potenciar la unidad en todo lo que nos une, incluidas las coincidencias ya mencionadas y la solidaridad con los pueblos en lucha y tareas propias del combate antiimperialista y el internacionalismo revolucionario, evidentemente compartidas

Agradeciendo su atención, aspirando a la mayor receptividad y a la continuidad de este esfuerzo, les abraza:

*Coordinación Nacional de la coalición IZQUIERDA REVOLUCIONARIA-MANDO (Integrada por MPD-MC-MANDO-FELABEL-FALPO)*

12 de junio 2022, Santo Domingo, RD.



EN EL 90 ANIVERSARIO NACIMIENTO DEL CORONEL CAAMAÑO

Hace 90 años nació, 11 de junio de 1932, en la ciudad de Santo Domingo, en la casa que actualmente tiene el número 253 de la calle Dr. Delgado, Francisco Alberto Caamaño Deñó, uno de los soldados de la Patria que en abril de 1965 respondió al llamado para asumir la restitución de la institucionalidad democrática y la defensa de la soberanía nacional.

Siendo apenas un jovenzuelo, en 1949 ingresa a la Escuela de cadetes de la entonces Marina de Guerra, donde realizó sus estudios navales egresando en 1952 con el grado de Alférez de Fragata, ocupando diferentes posiciones en esa institución militar, además de realizar varios cursos de entrenamiento militar en algunas academias militares de Estados Unidos, Panamá y la propia República Dominicana. En 1959 es transferido al Ejército Nacional y posteriormente en 1960 a la Policía Nacional con el rango de Mayor.

Estando en la policía, en 1962 es designado Director de Adiestramiento de Tropas y Comandante del Cuerpo Antimotines (Cascos Blancos), posición desde la cual estuvo involucrado en la acción policial de Palma Sola, donde resultó herido en la cabeza. En 1964, desempeñando la comandancia del departamento de Radio Patrulla de la Policía, se une al grupo conspirativo liderado por el coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez, que procuraba la reposición del gobierno Constitucional del profesor Juan Bosch, derrocado el 25 de septiembre de 1963 mediante un golpe de Estado.

Pese a su fama de represivo, el coronel Caamaño era uno de los oficiales más honestos de las filas militares y policiales de aquellos tiempos, no obstante haber sido formado, al igual que el resto de los militares constitucionalistas, en el ejército de Trujillo, lo cual no le indujo a ser parte de la maquinaria criminal y corrupta que surgió posteriormente, enfrentando en la policía a su cabecilla el general  Belisario Peguero, Jefe de esa institución, produciendo un levantamiento junto con el coronel Morillo López en el departamento de Radio Patrulla, en enero de 1965.

Al producirse la insurrección cívico-militar del 24 de abril, el coronel Caamaño se integra de inmediato al proceso de lucha del pueblo, apresando el 25 de abril a los dos miembros del gobierno de facto del Triunvirato, (Donald Read Cabral y Manuel Cáceres Troncoso), y a partir del 27 de abril se convierte en el líder militar y político de la Revolución, siendo investido como Presidente Constitucional de la República por el Congreso Nacional el 3 de mayo, encabezando la resistencia patriótica contra los invasores extranjeros.

En febrero de 1973, junto a un grupo de valientes, desembarcó por la playa de Caracoles, ubicada en la región sur del país, con el propósito de combatir y liberar al pueblo dominicano del régimen despótico, criminal y antinacional de los doce años de Joaquín Balaguer, siendo apresado herido, y cobardemente asesinado, el 16 de febrero de ese mismo año.

En ocasión del 90 aniversario de su natalicio, es propicia la ocasión para honrar su memoria, levantando en alto su bandera de lucha, dignidad y sacrificio en defensa de la libertad y los derechos del pueblo dominicano, emulando su ejemplo para impulsar la unidad de las fuerzas patrióticas y progresistas, condición fundamental para enrumbar la lucha por los objetivos por los cuales luchó y murió el coronel Caamaño Deñó.

¡¡LOOR Y GLORIA AL CORONEL DE ABRIL, COMANDANTE DE FEBRERO!!

Comité Patriótico Francisco Alberto Deñó. Equipo Coordinador,11 de junio de 2022

Para integrarte a los esfuerzos de rescate de nuestra memoria histórica, comunícate a través del correo electrónico cpfranciscoalbertocaamanodeno@gmail.com 


Francisco Alberto Caamaño Deñó

viernes, 10 de junio de 2022

El Foro por la Unidad de la Izquierda Dominicana

 Por Fortune Modeste Valerio 

De cualquier modo hay que surgir de este marasmo político  que aísla a los revolucionarios de su matriz original, ahogándolo en la frustración y la nostalgia. El escenario actual es apropiado para salir a flote, no se debe desperdiciar con pendejadas.

El denominado Foro por la Unidad de la Izquierda Dominicana, entidad integrada por dominicanos y dominicanas residentes en el exterior y en el territorio nacional, han anunciado la celebración, el próximo 12 de junio en el Colegio Médico Dominicano, de un evento unitario para analizar la situación económica, política y social del país, y contemplar la posibilidad de construir una oposición alternativa que enfrente a los políticos tradicionales y el modelo neoliberal. 

Saludamos el llamado a los revolucionarios a discutir temas nodales y tan complicados que atañen a la sociedad dominicana, y de manera particular a la existencia misma de la izquierda revolucionaria. Su vida política ha navegado en un profundo mar de divisiones, aislamiento y un escaso poder de convocatoria. Un panorama delicado a considerar.

El movimiento revolucionario no tiene capacidad, por el momento, para voltear la estructura del capital instalada en la sociedad. Lo que indica, por obligación, estudiar su situación crítica a la luz de la teoría revolucionaria y de los profundos cambios que ha experimentado el mundo y nuestro país. Sin olvidar la etapa por la que atraviesa el capitalismo en América Latina y el Caribe. 

Sin lugar a dudas, los temas centrales de esta convocatoria estarán enfocados en la presente coyuntura y la unidad de la izquierda revolucionaria. Entiendo como revolucionarios a los que luchan para conquistar el poder y construir el socialismo y comunismo. Sin olvidar a los que participan con convicciones ideológicas, políticas y dedicación, a completar el proceso democrático y alcanzar la Liberación Nacional. 

La falta de unidad, dolor de cabeza, de la izquierda revolucionaria ha dificultado su presencia en la sociedad dominicana. Las relaciones, entre ellos, no pasan del mero formalismo, sin llegar al meollo del asunto. De ahí que la convocatoria es un intento, confrontar ideas, positivo, que desnudará una tétrica realidad que lacera lo más íntimo del movimiento revolucionario. 

El valor histórico y presente de la izquierda dominicana, es menospreciada por ellos mismos. Solo los partidos conservadores lo han "apreciado", beneficiándose, para garantizar perpetuarse en el poder, y les ha ido muy bien. Esto, compañeros y camaradas, debe cambiar de raíz y prestarse a evaluar la posibilidad de participar en las próximas elecciones del 2024. Los revolucionarios unidos y, con un programa y un esfuerzo unitario con sinceridad y transparencia, entrelazados con amplios sectores sociales, populares, progresistas y democráticos, le puede aguar la fiesta a cualquiera.

A la actividad han confirmado su asistencia cerca de 17 entidades y agrupaciones revolucionarias, y una cantidad considerable de personas independientes que giran alrededor de ideas progresistas, socialistas y comunistas. Un evento fuera de serie, si tomamos en consideración que el mismo es un reflejo de una preocupación sensible que no deja dormir tranquilo a los verdaderos revolucionarios. 

La unidad de la izquierda revolucionaria, de los comunistas dominicanos, no es paja de coco. Es algo muy serio y complicado que no se resuelve con un decreto de ultramar ni mucho menos con buenas intenciones. El llamado a la unidad, a mi entender, tiene dos significados importantes: para enfrentar la coyuntura actual, y, otra muy diferente, unir a los portadores en teoría y práctica del Marxismo Leninismo. No son fáciles, los desafíos que hay por delante.

Continuando con la unidad de la izquierda revolucionaria, todos los intentos realizados hasta ahora han sido infructuosos, concluyendo en más divisiones y aislamientos.  Lo que se debe tener en cuenta para no tropezar de nuevo con la misma piedra. Lo relevante en esta ocasión es lo referente a la coyuntura en desarrollo, lo que obliga observarla en función de la capacidad organizativa de los revolucionarios, y las oportunidades que brinda el momento para avanzar.

Las debilidades que exhibe la izquierda revolucionaria criolla deja mucho que desear, colocándola por debajo del nivel promedio de la latinoamericana y caribeña. La diferencia radica en que ellos interpretan, con los pies en la tierra, correctamente el momento para aprovecharlo y actuar en consecuencia, de acuerdo con las posibilidades objetivas del movimiento. Todos se han incorporado a la ola progresista y democrática para vencer vía electoral a los conservadores y sectores de la ultraderecha. Y la nuestra no debe ser la excepción.

Fortune Modeste V.

El doctor Asjana a la rectoría

Por Rafael Chaljub Mejìa

Sumo mi voz y mi voluntad a la de aquellos que se han pronunciado en apoyo al doctor Jorge Asjana, aspirante a la Rectoría en las próximas elecciones de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

Lo hago convencido de que estoy respaldando un candidato que ostenta las condiciones y los pormenores suficientes para desempeñar honrosamente sus funciones y justificar la confianza de quienes lo estamos respaldando.

Doctor en Medicina con una experiencia de casi cuarenta años. Con más de treinta años de labor docente, probada en todos los niveles, desde las cátedras impartidas en las facultades hasta la exigente labor de la Academia.

Por eso conoce a plenitud los asuntos internos de la UASD y el dominio para enfrentarlos y desempeñarse eficientemente en su gestión.

Además, el doctor Asjana está inspirado por el compromiso de luchar desde el cargo a que aspira por la real dignificación de la labor docente y de los que intervienen en la misma.

En base a su capacidad y sus indiscutibles méritos, ha forjado un liderazgo y captado un equipo de gestión que conoce muy bien la Universidad y sus problemas y está conectado con las nuevas exigencias que plantean los cambios de esta época del desarrollo tecnológico y las formas modernas de generar y administrar los recursos de la UASD.

Comprometido también con la suerte de su país y la sociedad el doctor Asjana, ni por temperamento ni por práctica, ha sido ni será un sectario.

Por el contrario, dotado del equilibrio y el sentido de la cooperación necesarios, sabrá procurar el concurso de todo quien pueda hacer su aporte, incluyendo el de aquellos que, en legítimo ejercicio de su derecho, compiten con él por del mismo cargo.

Desde ese convencimiento y desde mi condición de Profesor Honorario de la Facultad de Humanidades reitero mi esperanza de que el voto de los universitarios le abra las puertas de la Rectoría al doctor Asjana y desde la misma honre la representación y la confianza que les serán otorgadas.

Fuente: El doctor Asjana a la rectoría (eldia.com.do)

Rafael Chaljub Mejía


jueves, 9 de junio de 2022

A un año de su partida física, Brígido Peguero ¡Comandante Alfredo, sigue presente en la lucha!


Movimiento Popular Dominicano (MPD).

Marxista-leninista.

Fundado el 20 de febrero del 1956.

Brígido Peguero, el Comandante Alfredo para sus camaradas, Secretario General del Movimiento Popular Dominicano (MPD), fue un militante revolucionario a plenitud, de convicciones que nunca se vieron quebrantadas por nada ni por nadie: fue un comunista a carta cabal. De una calidad humana extraordinaria, en él se expresaban y se validaban cotidianamente las cualidades propias del hombre nuevo del cual habló Ernesto –Ché- Guevara.  En todo su quehacer, fuera en lo científico o en la práctica revolucionaria (aunque en verdad su vida fue hacer revolución en cualquier ámbito, por lo que no hubo separación el uno del otro), su proceder fue siempre diáfano, normado por sus principios, apegado a sus ideales ético-sociales desde el Marxismo-leninismo. Siempre estuvo comprometido con los mejores intereses del pueblo dominicano.

Brígido nació el 8 de octubre de 1952 en el municipio de Higüey, y falleció en la ciudad de Santo Domingo, RD, el 8 de junio del 2021, siendo el tercero de cinco hijos de una humilde familia que Bercilia Peguero, su madre, pudo delicadamente sacar adelante. De ella heredó la humildad, las buenas costumbres, su honestidad, la actitud responsable, el amor al prójimo y el espíritu solidario, que le distinguieron desde pequeño y que se arraigaron en él al asumir la militancia revolucionaria en el MPD.

¡El partido de Pablo Martínez, El Moreno, El Men y Alfredo, Presente!

 Comisión Política del Comité Central.

Santo Domingo, R.D. 12 de junio del 2022.

miércoles, 8 de junio de 2022

A propósito del Foro de Izquierda

Por José Bujosa Mieses

La unidad no es una palabra, es el resultado de un proceso autocrítico y de adecuación de la izquierda a una época de cambios.

Un grupo de militantes de la izquierda dominicana están convocando a la celebración el próximo 12 de junio de un foro por la unidad de la izquierda. Iniciativa que aplaudo, aunque soy de los que sostienen que para lograr ese propósito unificador hay que comenzar partiendo de una seria autocrítica que ponga en alto relieve las causas que crearon la división, dispersión y atomización de nuestra izquierda.

Por tanto, tenemos que partir de los ‘’tres qué’’: ¿Qué hemos sido?, ¿Qué somos? y ¿Qué seremos? Metodología de análisis que nos va a conducir a la construcción de una nueva izquierda, alejada del dogmatismo, el sectarismo, el oportunismo, el individualismo y el arribismo, vicios característicos de la pequeña burguesía, capa social de la clase media que tiende a ocupar   una posición revolucionaria cuando entra en un proceso de proletarización y pasa a ser conservadora cuando logra cristalizar sus aspiraciones burguesas.

No fue casual que la mayoría de las fragmentaciones de los partidos y grupos de la izquierda, surgida en los años de la post guerra se dividieran no solo por diferencias ideológicas sino por apoderarse de los bienes de la organización. Con la adquisición de estos bienes e inmuebles crearon otras organizaciones para tratar de justificar que la mayoría de las contradicciones fueron “político-ideológicas” y no por el apoderamiento de esas propiedades. 

Recuerdo que cuando el grupo del IJ4 se fue para el MPD, en diciembre de 1965, connotados dirigentes exigieron a los que se quedaron en el 14 de Junio, parte de los bienes, incluyendo parte de los fondos bancarios existentes en el momento de la división. 

‘’Fafa y 4 mas se fueron al MPD’’ 

Recuerdo que el periódico El Nacional publicó en su primera página la noticia siguiente; ‘’Fafa y cuatro más se van para el MPD’’. Los que se fueron renunciaron al IJ4 porque entendían que era el partido de la pequeña burguesía, lo que imposibilitaba a esta organización política transformarse en el partido de la clase obrera que a su juicio era el MPD. Esta fue la lucha interna entre ‘’transformistas’’ y ‘’no transformistas’’.

Tras su renuncia, el grupo ‘’no transformista’’ negoció con ‘’ los transformistas’’ la entrega de un por ciento de los bienes del partido, incluyendo parte de los fondos económicos, vehículos y otros bienes. Iguales experiencias vivieron otras organizaciones    que se resistían al reparto defendiendo los bienes a capa y espada.   

 Esta manera de pensar, se decía, era propia de la pequeña burguesía enquistada en las direcciones de la mayoría de los partidos de izquierda.  Y lo grave de todo es que estas luchas “ideológicas” internas terminaban salvo algunas excepciones, con la incautación o despojo de las propiedades o bienes de la organización sin ninguna transparencia o rendición de cuentas ni públicas, ni a las bases de sus organizaciones 

 Soy de los que sostiene que la gran división de la izquierda ocurrida en la década de los 70 y 80 se intensificó cuando empezaron a llegar fondos de capitalistas europeos y de Washington quienes aportaron grandes sumas de sus ganancias a la llamada Sociedad Civil a través de las ONG. Situación que despertó el interés de los pequeños burgueses enquistados en las direcciones de esos partidos que vieron una forma fácil y ‘’legítima’’ de adquirir recursos en dólares y euros para sus organizaciones. 

De ahí surgieron los grandes proyectos sociales que eran presentados a las organizaciones capitalista de Europa y Washington quienes enviaban a sus gerentes y lobistas a investigar, en el lugar de los hechos, la solidez y validez de esos proyectos los cuales eran aprobados gracias a su intervención quienes también eran beneficiados si las agencias internacionales lo aprobaban.  

Manejo de las divisas  

El manejo de estas divisas y la inexistencia de información de los beneficios que estos producían, crearon desconfianza en algunos de sus miembros pues desconocían el uso que se les estaba dando a esos recursos. Esto finalmente creó las condiciones para el surgimiento de fracciones que fueron ganando adeptos en sus filas, provocando en algunos casos serios enfrentamientos, no por diferencias ideológicas sino por los bienes del partido. 

Están son tristes verdades reveladoras de buena parte de las causas y consecuencias de la atomización de nuestra izquierda. 

 Es por ello que entiendo que para lograr una gran unidad debemos realizar una seria autocrítica no solo de estas desviaciones sino de las erráticas tácticas políticas aplicadas por los partidos de izquierda en la post guerra que provocaron la muerte de valiosos cuadros cuyas ausencias a produjeron un inmenso vacío en la dirección política revolucionaria. 

Tenemos que actuar con la cabeza bien puesta y el cuerpo apoyado firmemente en los pies.  En estos tiempos de cambios se hace difícil aplicar la teoría Marxista Leninista principalmente en algunos de sus postulados como la lucha armada, la reelección indefinida, el culto a la personalidad, el partido único, la abolición de la propiedad privada, la excesiva política de seguridad nacional, la intolerancia a todo tipo de diferencias y las limitaciones a la libertad de expresión y de pensamiento. Creo que insistir en estos postulados no garantiza -en estos tiempos- el partido que queremos construir para alcanzar el poder. 

En ese contexto creo que para ser de izquierda no necesariamente hay que ser un seguidor del Marxismo Leninismo. Para mí la izquierda además de una ideología, es un sentimiento y una posición frente a la vida donde la lucha por la paz, la solidaridad, la honradez, la  defensa de los valores patrios, la hermandad entre los pueblos, el rechazo a los países imperialistas, la defensa de los Derechos Humanos, la eliminación de la pobreza, la desigualdad,  en todos los planos,  el amor a los padres, a los niños, a los abuelos, a las mujeres, a los animales, la defensa del medio ambiente y los recursos naturales  definen un comportamiento ideológico de izquierda.

Los tiempos han cambiado    

Creo que los tiempos han cambiado y el Marxismo Leninismo debe ser renovado, actualizado     porque no es un dogma, ‘’es una teoría para la acción’’. Y si creemos en la dialéctica y el materialismo histórico entonces no podemos temer a los cambios de que tanto hablamos y no practicamos. Hoy se hace difícil la aplicación de algunos de sus postulados como la dictadura del proletariado, el partido único, la abolición de la propiedad privada, la dictadura del proletariado y la guerra popular prolongada. Lo que no quiere decir que muchos otros conceptos filosóficos como el materialismo histórico, la dialectica y la autocrítica se tiren al olvido. Sino todo lo contrario. De lo que se trata es de adecuar la  teoría a los cambios de un mundo que vive una revolución tecnológica que ha transformado a la humanidad en todos los campos y que obliga a renovar   las viejas doctrinas para enfrentarla a la realidad impactante. 

 Recuerdo en los años de la post guerra cuando analizábamos la sociedad de entonces la definíamos como semi feudal y pre capitalista y concluíamos en la aplicación de la Guerra Popular del Campo a la Ciudad como indicaba el libro rojo del camarada Mao o el foco guerrillero del Che. Hoy las guerras no solo las ganan los que tengan más soldados sino el que tenga mayor dominio de la tecnología de guerra. O sea, el que tenga más armas de última generación como los drones, misiles supersónicos, submarinos atómicos, aviones invisibles a los radales y otras herramientas de guerra que ponen al mundo a temblar 

La clase obrera de la década del 40

 Algo que creo viable plantear en estas reflexiones sobre nuestra izquierda y la unidad es que, a lo largo de nuestra historia revolucionaria, desde los días de la década del año 1940, tiempo en el que surgió el Partido Democrático Revolucionario Dominicano (PDRD) que luego se refundó en el partido Socialista Popular y se organizaron huelgas en los Ingenios Azucareros, del Este, con el liderazgo de Mauricio Báez, Justino del Orbe, Heriberto Núñez. Teódulo Guerrero, Montas, Víctor Conde, Nicolas Mercedes, Manuel Cruz, Augusto Cesar Bautista, Freddy Valdez, Dato Pagan (asesorar laboral) en demandas de mejores salarios, jornadas laborables de 8 horas entre otras reivindicaciones a las que el tirano Trujillo tuvo que ceder.   Estas conquistas colapsaron ante la represión sanguinaria del régimen que obligó a salir al exilio, a muchos de ellos a partir del año 1946 para evitar caer asesinados, y aún no se libraron de caer víctimas de los asesinos a sueldos de Trujillo, como fue el caso de Mauricio Báez, asesinado en el exilio.   

Después de esta participación estelar de la clase obrera dominicana la dirección política de la resistencia anti trujillista en el país y en el exterior fue dirigida por sectores de las clases medias, cuya participación   fue protagónica en las jornadas patrióticas organizadas en el exilio y en el país como la Expediciones de Luperón (1949), Cayo Comités (¡947), Constanza, Maimón y Estero Hondo (1959) y el magnicidio del 30 de mayo de 1961.

La expedición del 14 de junio 1959 que produjo la fundación del Movimiento Revolucionario Clandestino IJ4  mayoría de los conjurados de este movimiento de resistencia eran descendientes de la clase media con escasa presencia de obreros.  Desde entonces la izquierda dominicana ha sido dirigida, en lo fundamental por sectores de la clase media, la mayor protagonista del proceso revolucionario desde antes de la caída del tirano.

 El partido que más pequeños burgueses empobrecidos o proletarizados tenía en su membresía era el MPD quien asumió desde un principio la teoría Marxista Leninista y se proclamó el Partido de la Clase Obrera Dominicana. Su fundador López Molina, era descendiente de la pequeña burguesía, con algunas excepciones como la de Freddy Valdez creador de la consigna ‘’Lucha Interna o Trujillo siempre’’. Posterior a esta generación lograron escalar posiciones dirigentes importantes como Maximiliano Gómez (El Moreno), de origen proletario quien llegó a ser su secretario general. Otro gran dirigente de origen obrero lo fue Baldemiro Castro. Empero, este partido fue contaminado -como decían algunos militantes del MPD, con la entrada de los cactorcistas pequeños burgueses que renunciaron al IJ4 y pasaron al MPD.

La pequeña burguesía en la vanguardia  

Con esto lo que quiero evidenciar que la pequeña burguesía es la que ha conducido el proceso revolucionario dominicano desde los tiempos del trujillato desplazando como vanguardia a la clase obrera y, con sus luchas ha sido el sector social que más sangre a aportado a la lucha de liberación del pueblo dominicano.  Ya es hora de que la izquierda se quite la etiqueta de marxista leninista, maoísta, castrista, chavista, madurista, lulista etc. Hay que romper con ese colonialismo ideológico y colocar en su debida estatura a nuestros grandes próceres y héroes como nuestros guías fundamentales. 

Recordemos que Fidel Castro, condujo una revolución inspirada en el pensamiento martiano, los nicaragüenses se inspiraron en el pensamiento anti imperialista de Augusto César Sandino; los venezolanos con Hugo Chávez a la cabeza en las ideas liberadoras de Simón Bolívar. 

Todavía recuerdo aquellos días fogosos de la lucha estudiantil universitaria, los debates que se realizaban en un famoso Foro de Yenan donde los líderes estudiantiles debatíamos las tesis de abril, de Lenin, el libro Rojo de Mao, la obra de Debray Revolución en la Revolución y otras obras revolucionarias.  

Recuerdo una vez que participaba en una marcha de izquierda los camaradas del Partido Comunista Dominicanos (PCD) y del MPD portaban banderas rojas con las efigies de Lenin y Mao   y un transeúnte me preguntó ¿Quién es ese calvito? ¿Quién es ese chino? Fue en ese instante cuando más comprendí lo distantes que estábamos del pueblo. 

La derecha y sus sucias campañas 

 Hay que reconocer que la derecha, al calificarnos de comunistas, izquierdistas, ateos   terroristas busca   confundir a las masas para disminuir en ellas sus simpatías hacia nuestras organizaciones. Desinformación que en algunos casos ha logrados sus efectos, pero en otros no le ha servido de nada, como fueron los casos   de las elecciones que favorecieron con el voto popular a Gabriel Boric, postulado por el partido Comunista Chileno, Evo Morales en Bolivia, José Mujica en Uruguay y Lula da Silva en Brasil.  Por lo tanto, se puede lograr la victoria cuando hay un fuerte liderazgo y  se actúa con realismo y objetividad.

En el caso nuestro hemos sufrido de manera encarnizada una campaña sucia de parte de la derecha dominicana que estamos en la obligación de reducir a la mínima expresión siempre y cuando actuemos con tacto e inteligencia trabajando incansablemente con las masas aplicando políticas que nos conduzcan a recuperar la confianza y la simpatía que teníamos en épocas pasadas. No es posible que siendo uno de los pueblos de América Latina que más sangre ha derramado por la libertad, la democracia y el socialismo nuestra izquierda no haya sido capaz de alcanzar una curul en el congreso o en los ayuntamientos que marque la diferencia con los partidos del sistema. 

Los tres qué  

Luego que analicemos ‘’ ¿Que hemos sido?’’, ‘’ ¿Qué somos?’’  y ‘’ ¿Qué seremos?’’ tenemos que tener claro ‘’para dónde vamos.’’ De estos tres qué, este último es el más difícil de lograr, pues requiere de un alto nivel de desprendimiento, de voluntad política y sentido de unidad, y estar seguros de que ese es el camino a seguir para lograr el partido que queremos y el poder que aspiramos. 

 En este trayecto tenemos que ponernos de acuerdo con una plataforma electoral de izquierda, -de las que está legalizada en la Junta Central Electoral- que represente a todos los dominicanos de ideas izquierdistas, progresistas y revolucionarias. Que presente en la boleta a candidatos con posibilidades reales de ganar no para tapar huecos en las boletas. En el apoyo a esa boleta no debe primar -como ha sido una costumbre- la sumatoria de archipiélagos y parcelas en la que está dividida la izquierda. 

 Hay que despojarse del individualismo al momento de escoger candidatos con posibilidades de ganar.  Si contamos con plataformas partidarias legalizadas en la Junta Central Electoral y estamos pensando en una propuesta electoral viable, unitaria y sincera debemos concentrarnos en un cien por ciento en una plataforma electoral que nos represente a todos, llegando a un acuerdo programático y escogiendo sin traumas   los candidatos que unifiquen y representen a todos.

Ahí es donde la puerca tuerce el rabo 

Cuando les digo que “Ahí es que la puerca retuerce el rabo” es porque en este punto de la unidad es que hay que demostrar una verdadera voluntad unitaria. No pretender imponer a figuras que no reúnan la aprobación de la mayoría, ni cuenten que la simpatía o popularidad requerida.  

En el país hay figuras honestas y capaces de representar a nuestra izquierda en una boleta electoral viable. No pensemos solo en nuestros intereses partidarios; pensemos en la opción que nos garantice, sino ganar crecer dejando atrás los ridículos resultados que lograremos en las urnas.  

A lo largo de mi militancia de izquierda he sido un abanderado de la unidad, pero fueron tantas las frustraciones, que opté por separarme de la militancia partidaria y asumir un activismo político social independiente, sin alejarme de mis raíces, a la espera del momento que parece que ha llegado para construir una nueva izquierda adaptada a nuestra propia realidad y apoyada en la dialéctica materialista que nos enseña que nada es eterno y que todo cambia.  

Compromiso de honor irrespetado 

Recuerdo que mi último esfuerzo por la unidad de la izquierda fue en ‘’Torrente Patriótico’’ impulsado por Diomedes Mercedes y el autor de este trabajo, entre otros dirigentes de la izquierda. Esfuerzo que concentró el 12 de julio del 2005 en uno de los salones de hotel Sheraton de santo Domingo a cientos de izquierdistas identificados con la unidad. 

Un juramento de honor ante el sacrificio de los héroes de las expediciones de Luperón (1949), las de Constanza, Maimón y Estero Hondo, los caídos en Las Manaclas, con Manolo Tavarez Justo a la cabeza, los de la Guerra de Abril de 1965 y de las victimas de los 12 años de Balaguer, se hizo y se firmó ese compromiso de honor en un documento donde los presentes asumían la responsabilidad de una gran unidad. Juramento que se frustró al ser desconocido por quienes desde los primeros meses de fundada la nueva organización iniciaron un proceso de división que hizo colapsar esta iniciativa. 

Aquí fue que le puse punto final a mis esfuerzos por unificar la izquierda que hoy vuelva a plantearse la esperada y deseada unidad que por lo general se traduce simplemente en un deseo, una esperanza que no logra cristalizarse. 

Les confieso que no soy un teórico, más bien soy un pragmático crítico de izquierda, si se quiere irreverente frente a lo que no comparto y atenta contra lo que son para mí los mas puros intereses del pueblo dominicano. 

Frente a esta nueva convocatoria unitaria apeló de nuevo a la esperanza de que de ella salga la verdadera y única unidad donde la avaricia, el oportunismo, la hipocresía y el irrespeto a lo aprobado -vicios de la pequeña burguesía- no se traduzca nueva vez en una nueva frustración. ¡Éxitos! ¡Viva la Unidad!

José Bujosa Mieses -Chino-

martes, 7 de junio de 2022

Obstrucciones a Petro y al "Pacto Histórico"

Por Narciso Isa Conde

Francia Márquez y Gustavo Petro

Gustavo Petro fue de izquierda (M-19), ya no lo es. 

Está ubicado a la derecha de las izquierdas, cerca de sectores de poder estadounidenses (enclavados en el Partido Demócrata), del empresariado menos conservador y del liberalismo tradicional de Colombia. Profesa, en consecuencia, un “progresismo” moderado, corriente sumamente ambigua, como decía Ernesto –Che- Guevara. 

Su Pacto Histórico tiene componentes de las izquierdas políticas y sociales en sus versiones reformista, reformadora e incluso transformadora o revolucionaria. Hasta parte de las izquierdas insurgentes lo prefiere a otras opciones. 

Una figura impactante de esa alianza, procedente de movimientos sociales radicales, con vocación transformadora, es la candidata a vice-presidenta, Francia Márquez: mujer, negra, de origen humilde y feminista-revolucionaria.

Rodolfo Hernández, candidato supuestamente independiente, no es de “centro”. Es un empresario de la extrema derecha un tanto disfrazado de luchador contra la corrupción. Es un conspicuo integrante de la oligarquía capitalista colombiana, muy parecido a Donald Trump. Fue fabricado dentro de un plan para impedir que Petro pasara en primera vuelta, con el propósito de bloquearlo en la segunda, a base de la suma de votos derechistas y la repetición del fraude ya desplegado en las primeras votaciones.

Federico Gutiérrez no es simplemente de derecha, ni solo de extrema derecha. Fue el candidato del uribismo, cuya base fundamental es narco-corrupción y para-militarismo, y su práctica es la criminalidad extrema y el terrorismo de Estado respaldado por lo peor de la oligarquía.

Petro, con lo que le restaron mediante fraudes diversos, alcanzó en primera vuelta el 40.3% de los votos válidos.

 El bufón de Hernández el 28%.

El representante de Uribe y Duque, solo obtuvo el 24 %.  Fue previamente derrotado por el ejercicio de democracia de calle durante la reciente huelga que pedía la cabeza de Duque; protesta, por demás, inclementemente masacrada.

Ese era una de los propósito del plan: colocar a Petro frente a Hernández y no directamente contra Gutiérrez, el más vulnerable, el que menos posibilidades tiene de sumar; para entonces presentar, de cara a la segunda vuelta, una aparente sumatoria de extrema derecha que ofreciera una perspectiva de votación superior al 50 %, lo que además facilita el  fraude siguiente. 

        Un escenario difícil para el Pacto Histórico

Este resultó el  peor escenario para el Pacto Histórico, el más difícil, aunque no totalmente imposible de vencer. 

El éxito, todavía factible, dependerá más que de la suma de algunas opciones menores, de la capacidad de la fórmula presidencial encabezada por Petro de atraer a indecisos y abstencionistas, franjas en las que habrán de pescar también sus acérrimos enemigos neofascistas.

Este ha sido el costo de no ajustar cuentas con el Gobierno de Duque y Uribe  durante la reciente huelga, responsabilidad de quienes se empecinan en sustentar una línea esencialmente electoralista-reformista; incapaz de aceptar el ejercicio de la democracia de calle para potenciar el despliegue de la rebeldía popular hasta las últimas consecuencias.

Gran parte del pueblo, hastiada de un   Estado delincuente y terrorista, y harta del uribismo criminal y la extrema derecha,  al cerrarse temporalmente la vía extra-institucional que potenció la huelga y las consiguiente movilizaciones multitudinarias, optó por apoyar a Petro y lo va a seguir haciendo; aunque éste no represente un cambio sustancial, sino más bien un  paso limitado y “presionable” por EEUU y sectores de gran capital; y a la vez “torpedeable” por una oposición neofascista feroz con fuerte respaldo imperial.

El desenlace de esta contienda luce todavía incierto, y aun en el menos malo de los casos, está presente una fuerte tendencia a la transacción de las promesas electorales de mayor alcance.

Procede, en consecuencia, si se consolida la opción fascistoide en segunda vuelta, como también en caso de concretarse el cambio de Duque por Petro,  que el pueblo que tomó las calles con ansias liberadora y el componente avanzado del Pacto Histórico, se  preparen para un accionar independiente capaz de enfrentar el continuismo feroz, o la tendencia a la claudicación propia de un “progresismo” inconsistente.

Nunca olvidar que uno u otro gobierno estarán montados sobre un narco-estado terrorista, intervenido militarmente por el Comando Sur del Pentágono y cualquiera de los dos realizarían su gestión dentro de las actuales bases institucionales y el status jurídico político vigente.

Ese dilema está planteado.

Narciso Isa Conde