martes, 4 de octubre de 2022

Salud, alimentos y negocios

Por Narciso Isa Conde 

Las élites del poder y sus tecnócratas se ufanan de haber logrado la soberanía alimentaria de esta nación. Pero obvian que muchos alimentos presentados como producidos aquí,   son “ensamblados” y dependen parcialmente de insumos traídos de fuera: semillas, abonos, insecticidas, pesticidas, hormonas, medicamentos, envases, procedimientos genéticos, equipos, cereales, levaduras, técnicas de enlatados, sazones, tortas para aceites, conservantes...

Sucede así en las denominadas “comidas basuras”, jugos, refrescos, leches, crianza de animales, plantaciones agrícolas, harinas, fábricas de enlatados, embutidos… y, en general, en la producción de muchos alimentos etiquetados como marca país. 

A consecuencia del modelo capitalista global de producción, apropiación y consumo, una alimentación sin soberanía tiene además una alta dosis de contaminación tóxica, generación de enfermedades, empobrecimiento de gran parte del pueblo y accesos desiguales a la alimentación; que a su vez asume las características de tragedia humana.

 Si bien la medicina capitalista, con sus empresas privadas, convierte las enfermedades en negocios altamente lucrativos, la adulteración de los alimentos por el empleo de agroquímicos, materiales contaminantes, y procedimientos genéticos y biológicos inadecuados, multiplica las enfermedades y los enfermos. 

Corporaciones como Monsanto ha llevado esas prácticas a niveles criminales, mientras las ARS y AFP privadas representan la estafa y el parasitismo disfrazado de seguridad social.

Esto empalma con las corporaciones privadas productoras de muchos medicamentos, procedimientos diagnósticos y de curación, que si bien controlan enfermedades, provocan otros daños a la salud humana que potencian el mercado de sus empresas de producción, servicios y distribución.

 Son medicamentos y procedimientos que incluso frecuentemente prolongan la vida sin superar las enfermedades tratadas; afectando de paso, por sus llamados “efectos secundarios”, otros órganos. 

  Un gran número de empresas capitalistas relacionadas con la investigación, producción, comercialización y servicios de alimentos y salud dominan el sistema y se rigen por las leyes de las grandes ganancias, la acumulación y expansión del capital.

Esos negocios entrelazados colocan a muchos seres humanos como “enfermos crónicos”, dependientes de fármacos para toda la vida y clientes permanentes de sus empresas; abriéndole cancha al afán desmedido de lucro, mediante extorsiones, engaños y malas prácticas médicas.

Salud y buena alimentación son derechos vitales, negados en mayor escala por diferentes variantes privatizadoras de un neoliberalismo brutal, que nos convierte en gran medida en clientes muy mal tratados. ¡Urgen transformaciones profundas en ambas vertientes! ( EL Nacional, 2-10-22, Santo Domingo RD).

Narciso Isa Conde


lunes, 3 de octubre de 2022

¡La unidad, la unidad! ¿Qué unidad?

 Por Guillermo Moreno

La unidad táctica electoral es la que hacen los partidos y organizaciones para alcanzar objetivos electorales en una coyuntura y proceso electoral concreto.

1.- La unidad estratégica, se suele definir, como aquella que se produce entre partidos u organizaciones que tienen claras coincidencias políticas ideológicas, comunes adversarios políticos y sociales y, sobre todo, busca alcanzar los mismos fines. Por lo regular ésta se construye para la búsqueda del poder político, aunque también se verifica en torno a procesos de construcción partidaria. 

2.- Corrientes políticas con vocación estratégica. En el país se pueden identificar dos grandes corrientes políticas con vocación estratégica: la conservadora y la alternativa, registrándose a su interior una variada diversidad de expresiones y matices.

3.- La unidad táctica, por su parte, se produce entre partidos u organizaciones que sin necesariamente tener identidad político-ideológica, en una coyuntura determinada se unen para alcanzar objetivos políticos muy concretos. La unidad que se da en los procesos electorales, por lo regular, es de tipo táctico. 

4.- Período de transformaciones. Una regla de oro que siempre sirve de guía para impulsar la unidad estratégica entre las fuerzas alternativas es cuando los niveles de contradicción económica, social y política (condiciones objetivas) y el nivel de conciencia de las fuerzas sociales alternativas (condiciones subjetivas) están maduras para ganar el gobierno y hacer transformaciones y reformas de gran calado. Cuando esta conjunción de condiciones se presenta, lo correcto es poner en primer plano la unidad estratégica. 

5.- Período de acumulación de fuerzas. De igual modo, en un momento en que el nivel de contradicción y de conciencia social en una sociedad lo que permiten es tan solo la acumulación de fuerzas sociales y factores políticos en favor de la propuesta alternativa, lo que se impone es la unidad táctica con los sectores políticos y sociales que coincidan en objetivos posibles de alcanzar para avanzar hacia estadios y propósitos políticos de mayor envergadura. En este contexto, la unidad táctica puede darse, salvo circunstancias muy particulares, con todos los sectores políticos y sociales que hagan avanzar la propuesta alternativa. 

6.- Los objetivos políticos a alcanzar. Es decir, lo que finalmente determina el tipo de unidad a impulsar en un momento concreto, en una sociedad concreta, no es tanto la naturaleza de las fuerzas políticas participantes, sino el alcance de los objetivos políticos que la coyuntura concreta viabiliza plantearse como posibles de alcanzar.

7.- Unidad táctica electoral es la que hacen los partidos y organizaciones para alcanzar objetivos electorales en una coyuntura y proceso electoral concreto. Esta puede ser cerrada, si establece que solo pueden participar partidos y movimientos que coincidan política o ideológicamente; o es abierta, si no se exige la identidad político ideológica entre los participantes. También puede ser total, si la unidad comprende todos los niveles de elección y todos los territorios; o puede ser puntual, si solo abarca una parte de los niveles de elección y/o se limita a una parte de las provincias y/o municipios y/o distritos municipales.  

8.- Conservar identidad propia. Es cierto que en la unidad táctica electoral los partidos participantes deben ceder una parte de si en favor de los objetivos comunes que se persiguen. Pero fuera de los aspectos pactados, en todos los demás, los partidos participantes conservan su total independencia y libertad política y deben evitar desnaturalizarse o perder su identidad propia como propuesta alternativa. De igual modo, la unidadtáctica electoral solo permanece hasta la conclusión del proceso electoral a menos que las partes voluntariamente decidan prolongarla, lo que plantea nuevas concertaciones. 

9.- Métodos y principios. En los procesos de unidad táctica electoral no es suficiente tener coincidencias en el o los objetivos políticos a alcanzar. Además, es crucial para avanzar hacia ellos, que haya acuerdos específicos sobre los métodos y principios políticos a que se sujetan las fuerzas políticas participantes. Me refiero a unos mínimos imprescindibles que sobre este particular deben integrarse en lo pactado, como por ejemplo, el compromiso de respetar los acuerdos; transparencia en el desarrollo de las relaciones políticas; eliminar toda forma de intriga y de apandillamiento al interior de la unidad electoral; compromiso de desarrollar las acciones políticas por métodos pacíficos, participativos y democráticos; origen lícito de los recursos. 

10.- Un camino propio. Como es sabido, el sistema político en el país está dominado por la corrupción, el asistencialismo y el clientelismo. Por esta razón las fuerzas alternativas que participen en una unidad táctica de tipo electoral están obligadas a identificar un camino propio de acumulación de fuerzas que las diferencie de las prácticas presentes principalmente en los partidos conservadores.  De igual modo, las fuerzas alternativas están en la obligación de hacer su tarea y poner su empeño para atraer todo lo democrático, progresista y de izquierda que hay en la sociedad. 

11.- Unidad de acción electoral. En las condiciones concretas de las fuerzas políticas alternativas de la RD, el impulso de la unidad de acción electoral puede ser una vía para construir condiciones de confianza unitaria, para avanzar hacia la participación del movimiento social y ciudadano en el proceso de cristalización de la unidad táctica electoral, de cara a las próximas elecciones.  Se trata de conformar coaliciones en los territorios y en sectores sociales con el objetivo de definir junto a los pobladores el programa de demandas y necesidades del territorio o del sector social de que se trate; propiciar mecanismos asamblearios en los que la ciudadanía de los territorios pueda participar directamente, pudiendo incluso postular candidaturas a los ayuntamientos y el congreso, surgidas de los territorios mismos.

12.- Construir la narrativa de lo alternativo. La unidad de acción electoral permitirá ir construyendo y definiendo desde abajo, y con la participación de la ciudadanía, el contenido específico de lo alternativo en lo económico, social, político y ambiental, en un proceso de reflexión colectiva, participación de la gente, acción política e impugnación del modelo de dominación existente. La construcción de la narrativa alternativa, desde la ciudadanía misma, asumiendo sus demandas y aspiraciones, le dará a la propuesta alternativa identidad propia, fuerza de masas y mucha claridad de los objetivos políticos a alcanzar en la coyuntura en desarrollo. La unidad, al fin y al cabo, no es la “política alternativa”, sino el medio de hacerla posible.

Fuente: https://www.diariolibre.com/opinion/en-directo/2022/10/02/la-unidad-la-unidad-que-unidad/2097623

Guillermo Moreno


sábado, 1 de octubre de 2022

RECORDANDO CON CARIÑO A ROBERT VARGAS

Murió el periodista Robert Vargas, fundador de Ciudad Oriental | Listín Diario

Amigo, hermano, camarada…

Comunicador de alto calibre, intensa chispa y probada honestidad

Indoblegable, insobornable, inclaudicable…

Capaz, valiente, audaz, desafiante…

Subversivo frente a toda injusticia, abuso y arbitrariedad.

Nunca se separó de la lucha de su pueblo, de su ciudad, de su barrio…

Jamás eludió compromisos con el combate de las izquierdas transformadoras y los movimientos sociales en lucha.

Innovador en su intrépido tránsito del reportero radial combativo, acosado por poder implacable del capitalismo voraz, a la comunicación digital autónoma e impactante, hasta convertir Ciudad Oriental, radio incluida, en el medio de más atractivo e influyente en Santo Domingo Este.

Abrazó con pasión la causa de la verdad, justicia y la libertad.

Pocos comunicadores como él

Pocos seres humanos tan generoso.

Alegre, cariñoso, familiar…

No hay manera de borrar su ejemplo.

A  él, a su compañera de amor, a sus familiares queridos… un gran abrazo y un reconocimiento ardiente y sincero de mi parte y de mi querida Lulú, desde el recuerdo de sus relaciones con PCD histórico, el Colectivo de Organizaciones Populares, la Fuerza de la Revolución, nuestro Movimiento Caamañista-MC y Tiro al Blanco; un reconocimiento que brota del recuerdo de su inmensa solidaridad y sus inolvidables valores como ser humano y como profesional sobresaliente.

Narciso Isa Conde

Santo Domingo, RD /30-09-2022.

Narciso Isa Conde

viernes, 30 de septiembre de 2022

La izquierda, elecciones y participación

Por Fortune Modeste Valerio 

¡A los camaradas de Santiago de los Caballeros y todo el Cibao! Jóvenes intrépidos, buscando la manera de asaltar el cielo.

Es muy frecuente, en nuestro país, escuchar y leer: la izquierda, que participa en las elecciones dentro de la democracia representativa, es de derecha. Muchas veces, lo hacen a la ligera, atrapada por las innumerables estigmatizaciones que es azotada y despreciada, ese histórico y aguerrido sector político. 

El término de izquierda surge precisamente de un proceso eleccionaria en la Francia de 1789, durante el inicio de la revolución francesa, donde los parlamentarios se ubicaban en su espacio legislativo. Los que respaldaban el veto real, se agruparon a la derecha del presidente. Por el contrario, los que se oponían al mismo, se situaban a la izquierda. En el centro, se colocaban los indecisos e independientes. 

Por consiguiente, la izquierda, derecha y el centro, son herencias legítimas de la revolución francesa que revolucionó una parte beligerante del mundo. Todavía siguen vigentes sus observaciones, calificativos y manchas, a menudo, utilizadas con mala fe. Sin embargo, es correcto su uso para ubicar el fondo de las posiciones políticas. 

Continuar con el texto, sin mencionar la ultraizquierda y la ultraderecha, pecaríamos de unilateral y de caminar de espalda al curso de la historia. Ambas son extremos políticos muy peligrosos. El ultraderechismo ha tenido papeles protagónicos en acontecimientos históricos que estremecieron a la humanidad. Precisamente, en estos momentos camina triunfante en Europa, con expresiones concretas en la región latinoamericana y caribeña. 

La estrategia de la izquierda es el establecimiento de un nuevo sistema económico, político y social. La derecha es partidaria, a capa y espada, del modo de producción y de vida capitalista. Las enseñanzas históricas han demostrado que, de sus mismas entrañas, surgen las fuerzas sociales y económicas que la sustituyen. El centro, generalmente, procura el mantenimiento, con un lavado del rostro, del capitalismo.

Las ideas políticas, así como los conceptos, los términos, van evolucionando en su contenido y definiciones. Las realidades económicas, políticas y sociales, les van inyectando dinamismo y actualizaciones, para que las mismas reflejen un momento real, muy diferente al ayer. La izquierda viene aprendiendo de sus propios errores y se ha colocado en el mismo trayecto de la historia; aprovechando sus oscilaciones.

La izquierda no solo reconoce el tránsito democrático del capitalismo, sino que está en disposición de levantar y empujar, vía electoral, gobiernos progresistas que sirvan en crear situaciones objetivas para la conservación y profundización de los derechos civiles y políticos, y, sobre todo, interponer modelos económicos y políticos, antineoliberal. Sin embellecer el rostro del capital, hay que resolver las precarias condiciones de vida y de trabajo de la población, sin olvidar el objetivo final

La izquierda no ha renunciado al reemplazo del sistema capitalista. Aunque aprovecha todos los escenarios para avanzar en sus objetivos estratégicos, no se pierde, en el camino, en la peligrosidad que significa ese trayecto; pueden enfermarse, intoxicados, sus miembros en una tenaz lucha ideológica. Muy por el contrario, la izquierda del centro vive en luna de miel, de paños y manteles, con el capital. 

Participar en las elecciones no es una posición de derecha; es correcta, va de las manos con una realidad en movimiento que nos invita a la supuesta «fiesta de la democracia». Dejarle el espacio a los conservadores y corruptos, es un error. Extraerse del escenario legal por reales deficiencias institucionales y desigualdades en las oportunidades, competencia electoral, es cruzar los pasos, en la chercha aquella. Nuestra historia reciente y de la región, han demostrado que cuando el ambiente es favorable y se tiene un buen equipo, se gana con todo y los árbitros en contra.

Las aguas empiezan a esclarecerse y definir su curso, antes de las elecciones del 2024. La izquierda, sectores democráticos, populares y sociales, deben trabajar en la creación de un-Polo Virtuoso, muy diferente a la derecha en decadencia y a los corruptos impenitentes. Dejar pasar el momento, para hacer lo mismo de siempre o ir detrás de «pan y casabe», no tiene perdón de Dios.

A través de la participación en las elecciones, la izquierda aprende el desenvolvimiento del proceso y aprovecha un escenario ignorado en el ayer. A sabiendo que la explotación del hombre por el hombre no será tocada ni con el petado de una rosa, se avanza en forma indetenible en una combinación de luchas y refriegas que la coloca en posiciones estelares en la conducción, con habilidad e inteligencia, del Estado y sus dependencias.

Fortune Modeste V

jueves, 29 de septiembre de 2022

PARTICIPEMOS EN EL PROCESO ELECTORAL PARA AVANZAR, NO PARA HACER EL RIDÍCULO

Por Francis Santana 


Si no logramos unirnos a tiempo como izquierda e integramos a amplios sectores democráticos del país y a la vez producimos un fuerte sacudimiento en nuestra práctica política; haremos el ridículo en las próximas elecciones del año 2024.

Porque, aunque todos quienes estamos de acuerdo en participar en las referidas elecciones, decimos estar de acuerdo en concurrir a ellas de manera unitaria, ese discurso guarda muy poca correspondencia con el accionar que cada organización manifiesta en materia unitaria para asumir el enorme desafío que representa incursionar en un proceso electoral complejo, exigente y que ya está a la vuelta de la esquina.

Y mientras los partidos de la derecha, que están en el gobierno y los de oposición siguen permanentemente tirados a la calle 'el medio haciendo campaña electoral abierta con sus precandidaturas a la presidencia y a otros niveles electivos, las fuerzas revolucionarias no terminamos de tomar en serio lo que significa incursionar en un proceso en que el partidarismo conservador, no obstante sus desastrosas ejecutorias contra la nación y contra el pueblo, desde el ejercicio del poder, aún conservan recursos y posibilidades r reales para tratar de retener el poder unos, y otros de procurar recuperarlo. 

Los retrasos del campo progresista y de izquierda se expresan de manera asombrosa en el trabajo electoral, en el que se puede afirmar que apenas se han hecho algunos tímidos amagos con un par de precandidaturas a la presidencia de la república, mientras que, en los niveles de distritos municipales, de municipios y congresual, se está durmiendo un sueño eterno en todos los territorios del país.

Sueño que puede convertirse en escalofriante pesadilla, de no terminar de entender a tiempo, que NO DEBEMOS JUGAR A LA PARTICIPACIÓN ELECTORAL EN BASE AL VOLUNTARISMO.

Como sería también una absoluta incomprensión, sobre la magnitud de los compromisos que hay que asumir para poder alcanzar un posicionamiento representativo y de calidad en la vida nacional, en el curso y posteriormente a las elecciones de 2024, no emprender la participación electoral como la tarea central en el actual momento político y por el contrario, seguir haciendo de todo y en todas partes, promoviendo cosas y cositas puntuales, obviando el tema electoral y dándole largas a la unidad.

La participación en las próximas elecciones constituye un desafío de enormes dimensiones y no es de ninguna manera justificable, que le sigamos dando un rango de quinta categoría a esta gigantesca tarea política.

Participar en el proceso electoral del 2024 y hacerlo unitariamente, no es una simple y rutinaria tarea, porque estamos enfrentando a partidos a los que les favorece ampliamente la correlación de fuerzas respecto a la izquierda y demás sectores democráticos, porque estos cuentan con enormes recursos económicos y de toda índole, porque una parte de la franja de avanzada no está de acuerdo en participar en el proceso electoral (y ese es un ruido que nos afecta) y otros aún no terminan de entender que en nada favorece a nuestros objetivos de alcanzar el poder para poner en marcha profundas reformas y transformaciones democráticas, llegar a determinados acuerdos (aún sean puntuales) con el actual partido de gobierno o con cualquier otro partido neoliberal.

Es decir, que tenemos serios obstáculos para avanzar en la unidad y en la participación electoral. Pero no son insalvables. Podemos vencerlos, si actuamos situando siempre en primeros planos los intereses del pueblo y de la nación.

Sería un grave error, ocultar esa realidad y subestimarla; por el contrario, debemos disponernos a enfrentarla y superarla, armados de una correcta política que nos vincule indisolublemente con las masas en cada una de sus luchas, y de una férrea voluntad y audacia revolucionarias.

Porque si a todas esas limitaciones les sumamos la pasmosa lentitud con la que estamos asumiendo los trabajos unitarios y la débil inserción en el trabajo de tipo electoral, tendríamos que concluir afirmando lamentablemente, QUE SI NO CAMBIAMOS EL RITMO QUE LLEVAMOS EN AMBOS TEMAS, IRÍAMOS DIRECTOS A HACER OTRO RIDÍCULO EN LAS PROXIMAS ELECCIONES DEL 2024, similar a como ya lo hemos hecho en el pasado, consiguiendo lastimeramente menos del 2% de la votación general en varias oportunidades. Esos resultados no podemos permitir que se reediten, de ninguna manera.

Pero aún estamos a tiempo de rectificar y hacer las necesarias correcciones, aunque nunca será inteligente ver transcurrir un tiempo irrecuperable y que no está esperando a que interpretemos adecuadamente, la interesante situación que tenemos por delante, altamente oportuna para avanzar.

No perdamos la oportunidad que se nos presenta hoy, para lograr significativos éxitos a través de la combinación de las luchas populares con la participación electoral, asumida mediante una gran coalición político social en el marco de la más amplia diversidad del campo democrático y de izquierda.

Apostemos a la unidad y a que nos vaya bien en el proceso electoral y mucho más allá, haciendo de nuestras grandes coincidencias, ya identificadas y asumidas, un sólido soporte de la misma.

Atrevámonos a crear un nuevo y esperanzador momento político para el avance sostenido de las posiciones y fuerzas políticas favorables al interés y bienestar de las mayorías y de toda la nación dominicana.

Sería imperdonable, que después de haber acumulado interesantes experiencias en materia de participación electoral, no aprendiéramos las enseñanzas de estas y reeditáramos los mismos desaciertos del pasado.

En la presente coyuntura, disputémosles el poder a la oligarquía y a sus amos extranjeros, trabajando con ahínco junto a las masas populares en todos los escenarios; en todas las luchas sociales y participando en las elecciones del 2024 a todos los niveles.

Superar los actuales retrasos, es enteramente posible.

Que nos vaya bien, también es posible.

¡Apostemos a esto!

Francis Santana

miércoles, 28 de septiembre de 2022

Participación Comunitaria en Salud Social, garantía de derechos (3 de 3)

Por Ángel Pichardo Almonte

La participación comunitaria en salud en la República Dominicana se ha constituido en un mecanismo desde el cual diversos sectores de la sociedad debaten y aportan ideas a las instituciones del Estado para la concertación de políticas públicas, programas y proyectos sociales orientados al bienestar de la población. El sector salud ha desarrollado diversas experiencias de participación social que han buscado fortalecer el sistema de Atención y la mejora de la calidad de vida.

Por otro lado, paralelo a las experiencias de participación ciudadana, donde la sociedad civil ha logrado articularse a los procesos de toma de decisión, las comunitarias vinculadas a la salud han sido marginadas, desarticuladas,  y en mucho de los casos, no han sido tomadas en cuenta para la generación de políticas públicas vinculadas a la salud colectiva de la seguridad social.

La participación ciudadana vinculada a la democracia, para Sol Arriaza “está referida a la intervención directa de los individuos en la esfera de lo público, no a partir de intereses particulares, sino movidos por un interés de carácter social o general por eso, este tipo de participación se diferencia de otras modalidades de intervención social en la que prima objetivos sectoriales o grupales, como puede ser la de un gremio profesional, la de un sindicato o la de asociación de productores. La participación ciudadana es aquella en la que los individuos intervienen en las actividades públicas realizadas por el Estado en todas sus dimensiones.” (Sol Arriaza.2012)

La participación social se debe constituir como un mecanismo de acción en la coordinación de las instancias que funcionan como espacio de toma de decisiones y los diversos sectores e intereses sociales, fortaleciendo los aspectos relacionados a la gobernabilidad, a la institucionalidad y a la cultura democrática.

Las experiencias de participación comunitaria en algunos casos se han centrado en la búsqueda de garantía a acceso de servicios de salud y en los casos que se involucran en luchas por mejores condiciones de vida, no necesariamente se asumen como luchas vinculadas al derecho a la salud, como ejemplo son los casos de lucha de comunitarias locales por mejora en las condiciones de vida, aumento de los ingresos, acceso a agua potable, saneamiento, infraestructura, entre otros determinantes sociales y económicos de la salud.

Se hace necesario, además, establecer una diferencia entre los distintos tipos de participación que se han desarrollado en República Dominicana y como éstos tienen una diferenciación marcada relacionada a qué sectores se involucran y en qué ámbito de la vida social participan.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en la participación comunitaria intervienen las acciones individuales, familiares y de grupos organizados de la comunidad para promover la salud, prevenir enfermedades y detener su avance. Este concepto fue definido en la conferencia de Alma Altá: “La participación comunitaria es el proceso en virtud del cual los individuos y las familias asumen responsabilidades en cuanto a salud y bienestar propios y los de la colectividad, y mejoran la capacidad de contribuir a su propio desarrollo económico y comunitario”

La participación Comunitaria en Salud es la capacidad de grupos organizados con conciencia e identidad de sus comunidades, que actúan colectivamente con el fin de ejercer el poder de impacto sobre los determinantes de la salud. 

Esto implica entre otras cosas; procesos de formación, análisis crítico e integral de cómo los determinantes de la salud se pueden transformar, implica luchar por el mejoramiento de la calidad de vida, acceso a buena educación, calidad de ingreso, acceso a información sobre promoción y prevención de enfermedades, acceso a atención de calidad, mejora de las condiciones de vulnerabilidad, manejo inclusivo de los riesgos, y sobre todo, la visión de transformación de las estructuras económicas y políticas que impiden el desarrollo sostenible y la vida en dignidad. 

Fuente: Participación Comunitaria en Salud, garantía de derechos (3 de 3) – El Desahogo Dominicano (wordpress.com)

Ángel Pichardo Almonte



martes, 27 de septiembre de 2022

NO DISCUTAS CON BURROS

El burro le dijo al tigre:

- "El pasto es azul".

El tigre respondió:

- "No, el pasto es verde".

La discusión se calentó, y los dos decidieron someterlo a un arbitraje, y para ello concurrieron ante el león, el Rey de la Selva.

Ya antes de llegar al claro del bosque, donde el león estaba sentado en su trono, el burro empezó a gritar:

- "Su Alteza, ¿es cierto que el pasto es azul?".

El león respondió:

- "Cierto, el pasto es azul".

El burro se apresuró y continuó:

- "El tigre no está de acuerdo conmigo y me contradice y molesta, por favor, castígalo".

El rey entonces declaró:

- "El tigre será castigado con 5 años de silencio".

El burro saltó alegremente y siguió su camino, contento y repitiendo:

- “El pasto es azul”...

El tigre aceptó su castigo, pero antes le preguntó al león:

- "Su Majestad, ¿por qué me ha castigado?, después de todo, el pasto es verde".

El león respondió:

- "De hecho, el pasto es verde".

El tigre preguntó:

- "Entonces, ¿por qué me castigas?".

El león respondió:

- "Eso no tiene nada que ver con la pregunta de si el pasto es azul o verde. El castigo se debe a que no es posible que una criatura valiente e inteligente como tú pierda tiempo discutiendo con un burro, y encima venga a molestarme a mí con esa pregunta".

La peor pérdida de tiempo es discutir con el necio y fanático al que no le importa la verdad o la realidad, sino sólo la victoria de sus creencias e ilusiones. Jamás pierdas tiempo en discusiones que no tienen sentido... Hay personas que por muchas evidencias y pruebas que les presentemos, no están en la capacidad de comprender, y otras están cegadas por el ego, el odio y el resentimiento, y lo único que desean es tener la razón aunque no la tengan.

Cuando la ignorancia grita, la inteligencia calla. Tu #paz y #tranquilidad valen más.

Fuente: copiado del muro de Facebook de Javier Dávalo Palafox: (4) Facebook