viernes, 6 de enero de 2023

Por una unidad bien hecha, sin olvidar los detalles

Por Fortune Modeste Valerio

El panorama político, verbena electoral, resulta interesante. Si el progresismo y la izquierda logran compactar sus proyectos electorales de cara a las elecciones de 2024, darían un palo por los 411. Ocuparían una casilla en la boleta electoral con una opción política buscada ansiosamente por el electorado. Eso sí, no lo dañen, están en la fiesta de la democracia. 

Sería un acontecimiento estremecedor en la sociedad. Por primera vez, progresistas y revolucionarios participarían unidos en unas elecciones nacionales para disputar el poder, en todos los niveles, a los sectores de derecha y corruptos que se han alternado la dirección de la administración pública. 

Pero, se debe de tener una concepción, diáfana y sin confusiones, política amplia y participativa para atraer distintos sectores democráticos, sociales y populares, porque la democracia se construye, en esta etapa, con las fuerzas motrices que producen y administran bienes y servicios. 

Si consiguen despojarse de la superficialidad en sus decisiones y apegarse a un pensamiento inteligente que identifique la urgencia de recuperar una democracia secuestrada, lograran aglutinar a varias generaciones, desde la década del 60 hasta nuestros días, de hombres y mujeres democráticos y revolucionarios que se han mantenido votando por la derecha y corruptos.

El sentimiento electoral, en las últimas décadas, de la población ha cambiado sustancialmente. El fervor y la militancia partidaria ha disminuido. Ahora, según las encuestas, el 65% del electorado se declara independiente; no simpatiza ni pertenece a ningún partido, harta de lo mismo. ¡Qué mejor escenario para que los revolucionarios y progresistas recuperen su terreno perdido!

Ese proyecto electoral y unitario, debe ser una vaina bien hecha; donde no impere la improvisación, el desorden, ni el galloloquismo. Ser fiel a la palabra, acuerdo y compromiso, empeñada. Un instrumento apegado a lo que manda la realidad objetiva, sin inventos, en materia de la democracia representativa.  

Las experiencias unitarias en el terreno de la izquierda ha sido traumática. Un verdadero dolor de cabeza. Pero no hay peor esfuerzo del que no se hace. De ahí que entidades y personas independientes conversan en torno a la creación de una coalición electoral con sectores populares, progresistas y revolucionarios. Contagiado de un enorme optimismo, miles de electores esperan con paciencia poder salir a las calles, con el cuchillo en la boca, a buscar los votos. 

Por el momento, los de arriba, los tres (PRM, PLD y FUPU) que echaron al pueblo en el pozo, navegan embriagado de un triunfo enloquecedor, hasta que los de abajo se cansen de remar. Dos de los tres, cruzaron por el poder, fueron expulsados del poder, entre otras cosas, con acusaciones de mañosos. Y el otro, tiene el agua hirviendo. El escenario es precioso para aprovecharlo; sin embargo, se requiere sagacidad política, pragmatismo, y un instrumento electoral unido alrededor de sus candidatos y programa de un gobierno democrático y progresista. Tan sencillo como eso.

Fortune Modeste V.




Los ricos dominicanos, cuántos y cómo lo lograron (Primera parte)

Por Faustino Collado(Coordinador Movimiento Político REDES)

(Primera parte)

Todos los historiadores dominicanos, y extranjeros que han escrito sobre la isla, dieron cuenta de la pobreza que cubrió a la colonia y a la República (I, II y III), con excepción, en el primer caso, de las primeras décadas del siglo XVI, cuando Santo Domingo fue el punto de llegada y de partida para toda la colonización de América, floreciendo las construcciones, la producción, el comercio y la cultura (1).

El Poeta Nacional Pedro Mir, en su papel de investigador histórico, escribió sobre “La historia del hambre” en la Española,  mostrando las calamidades de una población cada vez más disminuida, con muy baja natalidad y que emigraba (2).

Ser rico en el siglo XIX y la primera mitad del XX era poseer una buena extensión de tierras con algunos  cultivos y ganado, que daban más estatus social que ampliación de la riqueza; también, cortes de madera o alguna actividad comercial, sobre todo de exportación/importación. Un pequeño grupo de estos se adelantó, prestándole a todos los gobiernos. Pero, las crisis externas, en una raquítica economía que dependía del exterior, contenían cualquier despegue de la riqueza.

El nuevo reparto de la riqueza (básicamente tierras) a partir de la independencia de 1844, de la Restauración de 1863 y la instalación de los nuevos ingenios azucareros a partir de 1870, que incluyó el despojo de los campesinos por parte de dictadores, empresarios, empresas y potencias colonialistas e imperialistas, definió la nueva reestructuración de la riqueza en torno a unas pocas familias y las nuevas empresas azucareras (3).

La nueva riqueza, además de las tierras y del dinero, proveniente este de la intermediación del comercio (exportación/importación), vino de la explotación laboral en los ingenios azucareros, en los cuales, cumpliéndose la ley capitalista de la centralización, quedaron en manos del capital extranjero y de un extranjero nacionalizado (Vicini) (4).

La intervención norteamericana de 1916-1924 amplió ese despojo de tierras y la explotación laboral en favor del capital estadounidense, surgiendo, entre otros, el emporio azucarero del este, representado hoy por el Central Romana. Según el historiador Franklin Franco, entre 1916 y 1921 las tierras de los ingenios pasado de poco más de un millón de tareas a más de cuatro millones (5). Así que el capital extranjero aprisionó  a los pocos ricos dominicanos que no pudieron expandirse. Es el tirano Trujillo, usando todo el poder del Estado, que emergió como el primer gran rico dominicano (6).

Para 1929 dos instituciones socio-culturales de los sectores acomodados de las dos principales ciudades del país eran un termómetro de lo que para entonces se consideraba personas ricas, aunque muchos miembros no lo eran, tratándose, simplemente, de familias tradicionales con formación educativa.

Nos referimos al Club Unión de Santo Domingo y al Centro de Recreo de Santiago. El primero contaba con 266 miembros y el segundo con 145. Entre los apellidos de socios del primero figuraban: Bonetti, Cabral, Espaillat, Pellerano, Peynado, Portela, Ricart, Romano, Tavares, Trujillo, Vicini. En el segundo: Bermúdez, Bisonó, Bogaert, Bordas, Bergés, Franco, Ginebra, Pellerano, Perelló, Ricart, Valerio (7).

Un estudio del economista e historiador Bernardo Vega sobre las personas que podían ser consideradas ricas para 1954, a partir de su patrimonio o ingresos, por el cual debían pagar un impuesto anual, cobrado con la renovación de la cédula de identidad,  arroja el dato que 1200 contribuyentes tenían una riqueza media y alta, y eran considerados ricos.

Una persona, por cierto el hermano de la esposa de Trujillo, Francisco Martínez Alba, tenía un patrimonio de más de 2 millones de pesos (igual a dólares); 14 personas tenían un patrimonio de uno a dos millones de pesos; con 500,000 a un millón de patrimonio existían 37 personas; con 250,000-500,000 habia132 dominicanos; de 100,000-250,000 unas 451 personas; de 50,000-100,000 un total de 382; de 20,000-50,000 eran 83.

Seis años más tarde, en 1960, la estructura patrimonial era la siguiente: de RD$100,000 a RD$150,000 pesos ascendían a 291; de RD$150,000 a RD$200,000 pesos eran 134 personas; de RD$200,000 a RD$500,000 llegan a 241 dominicanos; los que tenían de RD$500,000 a un millón eran 60; con más de un millón y hasta 4 millones de pesos, habían llegado a 25 millonarios (8).

Por el lado del ingreso personal, de 1,000 a 2,000 pesos de ingresos mensual había 392 personas; con 2,000 a 5,000 pesos eran 254 personas; de 5,000 a 10,000 pesos llegaban a 57; de 10,500 a  19,000 eran 15 contribuyentes; de 20,500 a 41,000 solo había 4 personas.

Comparado con los poco más de 3 millones de personas que poblaban el país, estos ricos eran una cantidad ínfima, cuyo total de ingresos al año era de poco más de 24 millones de pesos, un 4.1% del ingreso nacional, mientras que la familia Trujillo y sus allegados generaban el 40% del producto nacional bruto. Los ricos eran pocos, aunque los datos muestran que unos cuantos duplicaron su riqueza y los Trujillo eran cada vez más ricos.

Fuente: https://scharboy2009.wordpress.com/2023/01/06/el-emporio-de-los-corripio-los-ricos-dominicanos-cuantos-son-y-como-lo-lograron-3/

Faustino Collado

Una rectificación necesaria

Por Rafael Chaljub Mejía

Ha llegado el momento de que el Gobierno dominicano restablezca las relaciones oficiales con el Gobierno nacional de Venezuela y se reencuentre con un país y un gobierno amigos con los cuales nunca debió producirse la ruptura.

Juan Guaidó fue un invento siniestro del presidente Donald Trump y sus cómplices de Occidente. Guaidó nunca tuvo legitimidad ni sentido de existencia.

Nunca tuvo control de nada en Venezuela, ni territorio, ni instituciones, pero lo pusieron en pie como a un títere y él indignamente, se prestó a hacerle el juego para terminar donde cualquiera debió prever que terminaría.

De Guaidó queda el daño enorme que le hizo a Venezuela, en el empeño de aislarla, de privarla de miles de millones de dólares depositados en bancos extranjeros, como el de Inglaterra, a nombre del Estado venezolano. El gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro nunca pudo hacer uso de esos fondos en medio de las dificultades enormes que ha enfrentado.

La misma Plataforma Unitaria Opositora que apoyaba a Guaidó terminó abandonándolo y ahora mismo, parte de ella, dialoga con Maduro. Los norteamericanos, que apadrinaron al títere, hace tiempo que han entrado en negociaciones con el gobierno del presidente Maduro.

El gobierno del presidente Danilo Medina cayó en el error de sumarse al concierto que pretendió aislar a Venezuela y ante lo que la realidad y el tiempo han puesto en evidencia, el gobierno actual tiene ahora la preciosa oportunidad de volver al plano de la amistad, la buena relación y la hermandad con un país que ni siquiera en los peores momentos, ha sido hostil hacia nosotros.

En circunstancias como las que vive el mundo del presente, lo que menos necesita la República Dominicana es el alejamiento y la ruptura frente pueblos hermanos, sino buen entendimiento y relaciones de beneficio recíproco con otros países. Además, el fuero ajeno se respeta. En ese espíritu de respeto mutuo, Venezuela y Colombia acaban de reencontrarse.

El actual gobierno dominicano, que al inaugurarse encontró las relaciones rotas. No tiene ahora, como no la tuvo nunca, ni causa ni razón para seguir junto al grupo de gobiernos que injustamente rompió con Venezuela hace cuatro años.

Y ahora, ante el colapso de Guaidó, y cuando países como España, siempre agresiva contra la Venezuela bolivariana, han dado el paso, el jefe del Estado dominicano tiene la oportunidad de rectificar responsablemente, aquel acto inamistoso y hostil que nunca debió cometerse.

Fuente: https://eldia.com.do/una-rectificacion-necesaria/

Rafael Chaljub Mejía


Todas las condiciones están dadas para la unidad alternativa de la nación

Por Francis Santana

Si las coincidencias frente a una determinada realidad constituyen el punto de partida para arribar a un determinado acuerdo político, podemos afirmar de manera categórica, que hoy están dadas todas las condiciones para que la fuerzas y personas democráticas y de la izquierda de la República Dominicana se unan y conformen una coalición alternativa para incursionar en la presente coyuntura con reales posibilidades de alcanzar significativos éxitos.

Se tiene una lectura común del actual momento nacional e internacional.

Ha sido definido el partidarismo neoliberal como el blanco principal.

Los métodos de la acción política y social se valoran, que son la participación electoral y la movilización cívica de las masas.

Hay un consenso entre las organizaciones revolucionarias y patrióticas del país, en el sentido de que solo unificando a todas o a la inmensa mayoría de estas a través de un amplio y diverso polo político social, puede ser posible un desempeño victorioso en la participación electoral del próximo año 2024.

Son plenas las coincidencias sobre el contenido y alcance de una propuesta programática democrática respecto a las reformas y transformaciones que se corresponden con la presente realidad nacional.

De igual manera se está de acuerdo en seleccionar las candidaturas a los distintos niveles mediante el uso de un método democrático y transparente.

Existe comunidad de criterios en lo fundamental sobre los objetivos que a alcanzar en la presente coyuntura.

Asimismo, se tiene una valoración común respeto a quienes no pueden ser parte del acuerdo político social. Y, además, se entiende que dicho acuerdo debe ir mucho más allá de las elecciones del 2024, y que el mismo tiene que quedar abierto para seguir incorporando a otras organizaciones y personas para continuar fortaleciéndolo y situarlo en condiciones de disputarle el poder a la oligarquía y al partidarismo neoliberal.

Visto ese conjunto de grandes coincidencias, en la lectura que hacen las fuerzas alternativas de la presente coyuntura, tenemos que concluir en que ya están maduras las condiciones para darle surgimiento a un acuerdo político nacional de estas, y que gradualmente pueda ir integrando a miles de hombres y mujeres de avanzada comprometidos/as con los mejores intereses del pueblo y de la patria. No hacerlo ahora sería una pobre expresión de miopía política y de irresponsabilidad histórica de parte de las distintas direcciones políticas de las organizaciones revolucionarias y democráticas de la nación.

Para materializar en los primeros meses del presente año 2023 el acuerdo político referido, consideramos oportuno e incluso urgente, implementar algunos pasos concretos, que pudieran ser los siguientes:

- Realizar un encuentro nacional de las organizaciones que tienen en lo fundamental similar lectura de la presente coyuntura: Frente Amplio, Fuerza de la Revolución, Alianza País, Movimiento Popular Dominicano, Opción Democrática, Partido Comunista del Trabajo, Partido de la Unificación Comunista, REDES, Partido Comunista Marxista-Leninista, Partido Socialista Dominicano, Patria para Todos y Todas y una decena o más de otras organizaciones y movimientos que tienen una posición común.

- Ese evento debe conocer un documento de acuerdo de intención, que establezca con claridad que participaremos unitariamente en las próximas elecciones del 2024, los objetivos que nos proponemos alcanzar y que acompañaremos al pueblo en sus distintas luchas sociales, entre otras cuestiones.

- Dar a conocer en todo el país y el exterior, el surgimiento del acuerdo político alcanzado.

Posterior a esto y de manera ágil y ascendente, establecer las instancias organizativas de la unidad, conformar los distintos comandos de campaña, ir seleccionando la mayor cantidad de precandidaturas unitarias en todo el país, culminar la elaboración común del programa político y arrancar con una amplia promoción de la unidad lograda que abarque todos los rincones del territorio nacional y que llegue a nuestra diáspora.

La unidad tiene que ser ahora, mañana puede ser demasiado tarde.

Francis Santana


jueves, 5 de enero de 2023

Cuestiones de política y democracia (XI)

Por Manuel Salazar 

La función pública, una aspiración del desarrollo democrático.

En un Estado moderno deberían  distinguirse unas cuestiones vitales:

1.-  La normativa general que rige a la sociedad (Constitución, leyes, reglamentos); 2.- Las organizaciones (órganos del Estado, congreso, ministerios, direcciones, departamentos de la administración pública; órganos de la justicia, cuerpos militares y policiales, ayuntamientos); regidas por esa normativa, que cumplen quehaceres determinados y diferenciados entre unas y otras; 3.- Las  políticas públicas que se definen y aplican para responder a las necesidades del pueblo y de la nación como tal; 4.- Los recursos financieros con los que se cubren todas las necesidades y funciones, y 5.- Los servidores y funcionarios públicos, con los cuales el Estado cumple todo lo anterior.

En un Estado que se precie de moderno, estos servidores y funcionarios públicos se suponen calificados, estables y reclutados conforme a una norma. Su ingreso a la función pública, permanencia, ascenso y retiro de la misma, hacen parte de una institucionalidad, y deben aportar a la calidad del proceso democrático; es decir, a satisfacer de manera eficiente y eficaz las necesidades del pueblo, y los propósitos del Estado.

Este es el ideal. Porque todo eso debe corresponder a una realidad material; a la economía general del país principalmente.

En República Dominicana "el Estado es el principal empleador".  La cantidad de empleados   andar en este momento  por las  634 mil 407personas.

Conseguir un puesto en el Estado, principalmente en el gobierno, es una aspiración de miles de ciudadanos dominicanos.

La militancia política, y por supuesto, la oferta de los partidos políticos a su membresía,  están atravesadas por esta realidad.

Los que  se "fajan" para que su candidato y partido ganen, esperan con justa razón ser recompensados con un nombramiento.

Y,  desde que las tendencias se hicieron dominantes en los partidos del sistema, la lucha por un empleo corre por los rieles de las mismas. Los equipos de los aspirantes a posiciones electivas en el Estado y del partido mismo, se han constituido  en los reales comités de base de estos. Es un hecho singular en el proselitismo político dominicano, y en muchos otros países de América Latina.

Esta realidad es la que pauta la integración del gobierno una vez se han ganado las elecciones. Se distribuyen los ministerios, direcciones; en general, los órganos de la administración pública, en atención a los aportes de los cabezas de tendencias en la campaña electoral.  Esa distribución no suele hacerse en función de los propósitos del Estado, sino en correspondencia a la fuerza y aportes de los líderes de tendencias al triunfo electoral; y estos, se apoyan en la parte del Estado que les ha sido asignada para sus aspiraciones electivas futuras.

El Estado deviene así en un conglomerado de  micros propósitos.

Si  no mal recuerdo,  hay pasajes de  la novela  La Sangre, de Tulio Manuel Cestero, que narra las adversidades políticas y sociales durante la dictadura de Lilís;  y uno de sus personajes, necesitado de un empleo público, lo busca, lo cabildea, y hasta se ve en el dilema de tener que plegarse a los dictámenes de la dictadura para lograr el nombramiento ansiado.

Parece hoy.

Manuel Salazar


miércoles, 4 de enero de 2023

Cuestiones de política y democracia (X)

Por Manuel Salazar 

Una singularidad de la democracia dominicana

En la República Dominicana no hay cultura, ni instituciones, para contrapesos de distintas fuerzas en el gobierno; a fin de garantizar contenidos y eficacia en las políticas públicas, y además suele ocurrir que el partido ganador se asume con el derecho absoluto de copar las posiciones públicas.

Una circunstancia a tomar en cuenta es que en República Dominicana “el Estado es el principal empleador”; las militancias partidarias en buena medida fundamentan su causa en la posibilidad de obtener un cargo, o un empleo público, cuando su partido gane la dirección del Estado, o una porción de este, a nivel municipal especialmente.

De acuerdo a la nómina de cotizantes de la seguridad social consignada en la Tesorería del Seguro Social, TSS; a junio del 2019, el Estado dominicano tenía una nómina general ascendente a 634 mil 407 empleados.  Esto era el 28. 5% del empleo formal general del país. Es decir que el Estado ocupa más de la cuarta parte del empleo formal nacional.

La potencialidad del empleo público puede observarse a partir del hecho de que casi el 25 % del empleo del país es informal, inseguro, y buena parte es aspirante a encontrar un cupo en la administración pública. Habría que sumar a los desempleados que también serían potenciales candidatos a un empleo en el Estado.

Entre los años 2009 y 2018, de ejercicio de gobierno del PLD, la nómina pública creció en un 74. 3%.

En el año 2016, la República Dominicana ocupaba el cuarte lugar más alto de América Latina en la relación empleados públicos y el empleo total. Era de 14. 8%. Entonces solo estaba por debajo de Argentina (18.4%); Panamá (15.6%) y Uruguay (15. 0%).

Pero ese crecimiento de 74. 3% entre 2009- 2018 elevaría la relación a 28. 5% en junio del 2019.

Si a esta carga de los empleos en la nómina del Estado se sumaran las prestaciones a pensionados y jubilados, y los subsidios sociales mediante tarjetas y otros instrumentos, el 38% de la población dominicana dependería económicamente del gobierno.

Hay razones objetivas para que el Estado dominicano siga siendo un recipiente de empleos. Y solo un cambio de rumbo en la vida política del país, en la economía, la política y la cultura general, que determine un programa sostenido de diversificación de la economía nacional, de generación ascendente de empleos productivos, bien remunerados y estables, y de desarrollo de las fuerzas productiva y el mercado, nacionales, podrían reducirle al Estado su papel de principal empleador; y, por consiguiente, dejar de ser una especie de “bolsa de empleos” del partido que gana unas elecciones.

En todo este contexto señalado, es de rigor pensar en torno a qué se conciertan coaliciones electorales en nuestro país. Valorar cuál es, siquiera el mínimo de posibilidad que tiene un partido que haga parte de una coalición ganadora, de incidir en la definición y aplicación de las políticas públicas que se aplicarán desde el gobierno; que son las que en la práctica expresan el ideal de sociedad que tiene como razón de ser.

Desde una postura de ética política, esto debiera ser más importante que plantear las aspiraciones a ocupar determinados cargos públicos, que serían de mucha importancia, claro está, pero como componente integral al programa de gobierno a desarrollar.

Porque la imposibilidad, o las posibilidades mínimas, de ser parte de la definición y aplicación del programa de políticas reduciría el cargo que se ocupe a un simple empleo remunerado; bien, regular, o mal remunerado, pero un empleo al fin que podría ser promotor, o ejecutante, de políticas públicas que no corresponden a la ética, del proyecto de sociedad que se postula.

El derecho a un empleo, en el sector público o en el privado, pero sobre todo en el primero, no puede ser confundido con “cuota de poder” ganada por participar en una coalición triunfante. Porque el cargo que se ocupe solo es poder si participa en la definición y aplicación del programa de políticas públicas que desarrolle el gobierno.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/cuestiones-de-politica-y-democracia-x-9146578.html

Manuel Salazar









martes, 3 de enero de 2023

Gota de estrella

 Por Ángel Pichardo Almonte


Dedicado a la ingeniera Mayra Sánchez, maestra de las aguas

Se había levantado apresuradamente, resuelto a quebrar la eternidad del silencio.

Presentía que lo trascendental habría de  suceder. El torrente de aguas cristalinas en su sueño, la tribulación al despertar, y esa extraña pero, familiar sensación, la misma que siempre sentía cuando algún presagio adelantaba en su pecho.

La noche anterior fue una luminosa fiesta con abundantes guirnaldas estrelladas, colgadas en el vasto confín.

Sintió como toda la cúpula celestial, con sus galaxias y mundos, podía ocupar el pequeño estanque dispuesto en un extremo de la tierra que habitaba.

El reflejo ocurría con tal luminosidad que, entre el lago y el cielo, se configuraba un puente de luz desde donde se asistía al espectacular descender de las estrellas.

Cada vez que esto ocurría, intentaba atravesar el hechizo, y lanzando  piedritas a la superficie sobre la superficie del lago, revivir el movimiento ondular. Imaginaba cada estrella sumergida, saltar y retozar entre cada onda de amplitud, al mismo tiempo, el armonioso chasquido agregaba la estructura musical a la inusitada manifestación.

De repente, la seducción manifiesta, cubierto de infantil desnudez, se lanzaba a sus aguas, bastaba su peso para dar al “charco de los músicos” la sensación de rebosamiento y desparramarse en todas las direcciones, cada gota se filtraba por entre las ligeras hojas de hierba hasta descender y sembrar de luz las entrañas de la tierra.

Con cada movimiento pretendía abrazar la noche, al tiempo que los puntos de luces se deslizaban por su cuerpo, el agua dotaba a los astros de tal flexibilidad que podían verse ocupar y penetrar cualquier forma y espacio.

Se divertía tomando agua entre sus manos, intentar contar las que había atrapado, y luego, lanzarlas al aire, para encender la noche de mágica exaltación.

Llenar de espejos el fondo del lago simulaba el nacimiento de cada estrella fulgurante surgiendo desde la profundidad para adentrarse a la majestuosidad de la noche.

Cada estrella formaba hilos de luz entrelazadas por los peces al atravesar el fluido, luz y peces se divertían en su imaginación. Ahora cada pez nadaba entre las estrellas, y sus luminosas escamas se intercambiaban con cada Galaxia reflejada.

Todo el universo multiplicado por cada gota de agua desprendida de sus cuerpos en contorneados movimientos.

No existían ojos capaces de acaparar en un solo instante la infinitud reflejada en cada gota y escama. Y el espectacular colorido de la noche, incendiaba el lago, estremecido de tanta luz, procedía a mover y batirse, hacer acercarse a estrellas distantes, convidadas a volar en sus olas, colocarlas en filas cuando rielaban en la superficie, y lo mejor,  verlas girar en círculos imperfectos en cada torpe nadar de un pequeño pez travieso.

Una estrella fugaz atravesó toda su superficie hasta desaparecer en la otra orilla.

– si hubiese caído dentro del lago, podría haberla rescatado, cabalgando al costado de uno de los peces.

Eran noches interminables. Encuentros fundidos entre cielo y lago. Como si un romance milenario se hubiera adelantado a la separación que aún persiste.

-“somos, tanto como polvo de estrella, somos agua cósmica.” Decía la maestra, para despertarle de su éxtasis.

Se estrujo los ojos, como garantía de saberse despertando.

Levantó su mano, la bajó de inmediato comprendiendo para sí lo paradójico de su conclusión.

Concibió que el juego de las estrellas en la superficie del lago no era como lo había imaginado.

Cada chispa de agua, presurosa, se dispone todas las noches, a reencontrarse en su viaje de regreso al corazón ardiente de cada estrella, en perenne afán de encontrar la madre que le dio origen.

Y de repente, sonrió, pudo interpretar, que por cada gota de líquido que viaja majestuosa en el universo, hay una estrella desesperada por encontrar en su fuga su entrañable chispa de vida hoy atrapada.

Toda gota de agua milenaria, hoy contenida de lágrimas y sudores ancestrales, peregrina por las noches a reencontrar el polvo de estrellas que también, presuroso, intenta el abrazo meteórico para endulzar el ardiente manto que cubre la mano agitada por el soplo.

Fuente: https://scharboy2009.wordpress.com/2023/01/02/gota-de-estrella/

Ángel Pichardo Almonte