domingo, 15 de enero de 2023

Los ricos dominicanos, cuántos son y cómo lo lograron. El emporio de los Corripio. (3)

Por Faustino Collado(Coordinador Movimiento Político Reyes)

El emporio de los Corripio            

Los Corripio es otra familia emigrada desde Asturias, España, en los años 30 del siglo XX, que se ha convertido en una de las más ricas del país. La acumulación de capital comercial que medianamente logró el páter familia Manuel Corripio García, fue desarrollada por su hijo José Luis. De manera que la herencia responde en parte a la pregunta de cómo lo lograron.

En forma paralela, el hermano de Manuel, Ramón Corripio, desarrolló su fortuna a través de lo que hoy es la gran empresa Ramón Corripio Sucesores, competidora en bienes ferreteros, materiales de construcción y del hogar. La hermana de Manuel y Ramón, Mercedes, está en la base, también, de otro gran grupo empresarial, el Centro Cuesta Nacional.

Ni la revista estadounidense Forbes, que publica anualmente los principales “afortunados de la fortuna” del mundo, por regiones y países, ha podido descifrar la alcancía del hoy Corripio mayor, José Luis Corripio Estrada (Pepín), por lo cual se trata de un emporio opaco, que poco se sabe de los ingresos que tiene y de los impuestos que paga. Si se conocen las empresas registradas que dan una idea del enorme patrimonio “Pepiniano”. Una empresa no registrada es el enigmático “Banquito Corripio”, con el cual presta a empresarios en problemas y con el cual evita muchas transacciones con el sistema financiero formal, con todas las ventajas que eso significa en términos tributarios.

También se conoce que tal Warren Buffett, multimillonario norteamericano, Pepín Corripio debe su “éxito” a la compra de empresas quebradas o en dificultades (por ejemplo, El Caribe-Teleantillas, Cementos Andinos, Listín Diario), una de las razones de la ley marxista de la concentración del capital.

El catálogo de sus empresas conocidas, dueño total o accionista mayoritario, incluye lo siguiente: periódicos Hoy, El Nacional, El Día, Listín Diario; televisión: Teleantillas, Telesistema, Coral 39; emisoras: La Nota, Radio Listín; HIJB. Todos agrupados en el consorcio “Medios de Comunicación Corripio”,  es decir, un subgrupo dentro del gran holding Corripio.

Otras empresas son: Distribuidora Corripio (con 42 tiendas en todo el país y 2.8 millones de ventas diarias), El Mundo del Juguete, Productos Victorina, Envases Tropicales, Pintura Tropical, Pintura Popular, Pintura Donastur, Palacio del Cine, Editora Corripio, Nedoca, Leche dos Pinos, Euromotors (Volvo), Cementos Andinos, Técnica SAS (Renault, Peugeot), Isla Dominicana de Petróleo, representante de Royal Dutch Shell (es.m.wikipedia.org).

Lo anterior tiene como una de las patas de la riqueza “Pepiniana” lo que ha sido la “gallina de los huevos de oro” de la oligarquía comercial importadora, dominante desde la década del 60, que es la de ser representante exclusivo de decenas de marcas extranjeras, lo cual ha sido avalado por el Estado a través de la Ley de Protección a los Agentes Importadores de Mercaderías y Productos, No. 173, del 6 de abril de 1966, aprobada y promulgada por el  importador de vehículos y gobernante de facto Donald Read Cabral, tras el golpe de Estado a Juan Bosch. Esta “ley” afianzó un capitalismo sin competencia o monopolista, de la que Corripio mucho se ha beneficiado, pese a que fue modificada por el DR-CAFTA y la Ley 424-06.

La otra pata, como se dijo, es la herencia, una de las causas del aumento de la desigualdad económica y social estructural, con la cual el Estado capitalista es cómplice, pues el impuesto a las sucesiones es de apenas un 3 % de la masa sucesoral (Ley 2569-50, modificada por la Ley 288-04). La tercera pata de esta gran riqueza privada son los tratos con el Estado, que puede incluir prácticas de corrupción. Hay que ver las enormes ganancias que ha obtenido Corripio, por ejemplo imprimiendo millones de libros del Ministerio de Educación, así como los materiales para cada proceso electoral.

Entre las marcas que Corripio representa están: Gatorade, Burger Kings, Krispy Kreme, Papa Johns, Pen, Campbells, Keebler, Lipton, Pampers, Duracell, Ariel, Quaker y diferentes cereales, Oats, jugos Petit, Ocean Spray, Tropicana, V8, Solutoris, La Granja, Bubbaloo, Chips, Clorets, Club Social, Clight, Halls, Oreo, Prego, Pringles, Ritz, Tang, Trident, Splenda, Mondelez, Kellogs, Protler Gamble, Hackett, London, Yanes. Además de los vehículos europeos (José Gómez Cerda, periódico Acento, 27-9-2022).

En todo este entramado conocido, Corripio emplea unas 15,000 personas, siendo el segundo empleador privado del país, luego de los extranjeros Fanjul, dueños del Central Romana, Casa de Campo, Aeropuerto La Romana y otras empresas. Esta es la tercera pata, la más dura, que es la explotación de los trabajadores, sin los cuales no hay riqueza.

Entre la filantropía y la acumulación de capital 

Como es común entre ciertos multimillonarios, que al parecer se dan cuenta ya al final que el dinero es “vanidad de vanidades”, y que tienen demasiado para seguir solo acumulando, Luis José Corripio Estrada es conocido como un gran filántropo. Su acción principal en este terreno la realiza a través de la Fundación Corripio, creada por su padre en 1986 (Céspedes, Diógenes, Los viejos ricos y su cultura pre moderna, Hoy, 26-9-2009).  

A través de esta Fundación, en coordinación con el Ministerio de Cultura, se otorga el Premio Nacional de Literatura; tiene, también, los Premios Fundación Corripio, en cinco categorías;  se publican libros considerados clásicos dominicanos y obras de los premiados. Se dice, también, que ayuda a personas, amigos e instituciones, sin que lo sepa una de sus manos. Por su fortuna, indudablemente, emulando a Monseñor Agripino Núñez Collado, amparado en la nombradía de la Iglesia Católica, realiza mucha labor de concertación entre los políticos, cuidando el templo, no hay dudas. También, se recuerda que fue parte de los que le picharon un juego a Danilo Medina, siendo parte de la comisión que en 2017 evaluó a Punta Catalina y dijo que todo estaba bien por ahí (Decreto 6-17).

Todo eso, una fama de trabajador, sacrificado, “progresista”,  colaborador y financiador de determinados partidos y sus candidatos, pese a la fama de tacaño, más  un aura de bonachón inofensivo, perfecto perfil ideológico del “buen burgués”, le han valido para recibir todos los reconocimientos oficiales  habidos y por haber en el país, más otros en el extranjero.

Lo cierto es que detrás de esta fortuna, como de cualquiera otra, hay mucho sudor, sangre, privaciones, trabajos realizados y no pagados, enfermedades, mutilaciones y tumbas. Honor a todos esos miles de trabajadores, héroes anónimos que han creado tanta riqueza, que debe servir para que haya una vida decente y digna.

FuenteEl emporio de los Corripio, los ricos dominicanos, cuántos son y cómo lo lograron (3)   – El Desahogo Dominicano (wordpress.com)

Faustino Collado


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